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Tema 30 – Niveles de organización de los seres vivos. La diferenciación celular. Tejidos animales y vegetales.

1.- Introducción

2.- Niveles de organización

2.1.-Niveles abióticos

2.2.-Niveles bióticos

3.-Diferenciación celular

4.- Tejidos animales

4.1.- Tejido epitelial

4.1.1.-Tejido epitelial de revestimiento

4.1.2.-Tejido epitelial glandular

4.2-Tejidos conectivos

4.2.1.-El tejido conjuntivo

4.2.1.1.-Elementos del tejido conjuntivo

4.2.1.2.-Tipos de tejido conjuntivo

4.2.2.-El tejido cartilaginoso

4.2.3.-El tejido óseo

4.3.-Tejido muscular

4.3.1.-Tejido muscular liso

4.3.2.-Tejido muscular estriado

4.3.3.-Tejido muscular cardiaco

4.4.-Tejido nervioso

5.-Tejidos vegetales

5.1.-Tejidos embrionarios: los meristemos

5.1.1.-El crecimiento primario

5.1.2.-El crecimiento secundario

5.2.-Los tejidos definitivos

5.2.1.-Los tejidos protectores

5.2.2.-Los tejidos parenquimáticos

5.2.3.-Los tejidos conductores

5.2.4.-Los tejidos de sostén

5.2.5.-Los tejidos secretores

6.-Bibliografía

1.- Introducción

Los organismos unicelulares son aquellos que están formados por una sola célula.

Ésta célula es capaz de realizar todas las funciones propias de los seres vivos como nutrición, relación y reproducción. Son unicelulares aquellos organismos que tienen organización procariota como los pertenecientes al reino Moneras (arquebacterias, bacterias y cianobacterias) y algunos con organización eucariota (protozoos y algunas algas y hongos).

Algunas especies presentan formas unicelulares asociadas formando colonias, la mayoría de las cuales están formadas por células similares, sin diferenciación o reparto del trabajo. Los organismos pluricelulares suelen presentar células diferenciadas y especializadas en la realización de una determinada tarea. Hay un reparto del trabajo entre los distintos tipos de trabajo. Así, en un organismo animal hay células secretoras, células encargadas de la transmisión de impulsos nerviosos, células especializadas en la contracción para facilitar el movimiento, células especializadas en funciones esqueléticas, etc. En un organismo vegetal habrá células especializadas en la fotosíntesis, en funciones de sostén, en la conducción de sustancias, etc.

Para realizar su labor de forma coordinada, estas células tienen que agruparse para formar tejidos. Éstos, a su vez, forman órganos, aparatos y sistemas.

2.- Niveles de organización de los seres vivos

Al analizar la materia, podemos distinguir en ella una serie de niveles de organización de complejidad creciente que son los siguientes:

Niveles abióticos:

a) Nivel subatómico. Lo integran las partículas más pequeñas de la materia, como los neutrones, los protones, etc.

b) Nivel atómico. La asociación de las partículas subatómicas de lugar a los átomos. Los átomos son la parte más pequeña de un elemento químico que puede intervenir en una reacción. Por ejemplo, un átomo de cloro, un átomo de hierro, un átomo de hidrógeno, etc.

c) Nivel molecular. Es el que incluye a las moléculas, unidades materiales formadas por la agrupación de dos o más átomos mediante enlaces químicos. Por ejemplo, una molécula de oxígeno, una de carbonato cálcico, etc. A las moléculas que constituyen la materia viva se las denomina biomoléculas o principios inmediatos; por ejemplo, la glucosa.

A este nivel también pertenecen las macromoléculas y los virus. Las macromoléculas resultan de la unión de muchas moléculas en un polímero. La unidad que se repite se denomina monómero. Así, por ejemplo, el almidón (macromolécula) es un polímero de glucosa (monómero). Las proteínas (macromoléculas) son polímeros formados por aminoácidos (monómeros). Los ácidos nucleicos (macromoléculas) son polímeros de nucleótidos (monómeros).

Varias macromoléculas pueden unirse en un complejo supramolecular, por ejemplo, las glucoproteínas. Los complejos supramoleculares pueden encontrarse asociados formando orgánulos celulares, como los lisosomas, los retículos endoplasmáticos, los cloroplastos, las mitocondrias, los ribosomas, etc., sin que éstos puedan ser considerados como individuos vivos, ya que no gozan de la autonomía necesaria para serlo.

Los virus son complejos supramoleculares que están constituidos por dos tipos de macromoléculas: las proteínas y los ácidos nucleicos.

Estos organismos están en el límite de lo vivo, pues precisan de la maquinaria celular para su replicación.

Niveles bióticos:

d) Nivel celular: Abarca las células. Éstas son unidades de materia vivía constituidas por una membrana, un citoplasma y un núcleo. Se distinguen dos tipos de células: procariota y eucariota.

A veces, los organismos unicelulares se asocian formando colonias, consiguiendo así una mayor adaptación al medio, pero estas agrupaciones no se incluyen en el nivel pluricelular, ya que cada célula sigue realizando individualmente todas las funciones, a pesar de que algunas pueden especializarse para realizar determinada función.

e) Nivel pluricelular: Abarca aquellos seres vivos que están constituidos por más de una célula. Dentro de este nivel se pueden distinguir varios grados de complejidad o subniveles: los tejidos, los órganos, los sistemas y los aparatos.

Los tejidos son conjuntos de células muy parecidas que realizan las mismas funciones y que tienen un mismo origen. Cuando un organismo pluricelular sólo tiene un tipo de células, se dice que tiene estructura de talo. Las algas pluricelularesy los hongos pluricelulares, por ejemplo, tienen estructura de talo.

Los órganos son las unidades estructurales y funcionales de los llamados seres vivos  superiores. Están constituidos por varios tejidos diferentes y realizan actos concretos.

Por ejemplo, el músculo bíceps está constituido por tejido muscular, tejido conjuntivo, tejido nervioso y sangre, y el acto que realiza consiste en la flexión del antebrazo.

Los sistemas son conjuntos de órganos parecidos, ya que están constituidos por los mismos tejidos, pero que realizan actos que pueden ser completamente independientes. Por ejemplo, en el sistema muscular hay músculos que mueven la cabeza, otros los brazos, otros las piernas, etc.

Los aparatos son conjuntos de órganos que pueden ser muy diferentes entre sí, pero cuyos actos están coordinados para constituir lo que se llama una función. Por ejemplo, el aparato digestivo está formado por órganos tan diferentes como los  dientes, la lengua, el estómago, etc., y todos coordinados realizan la función de digestión.

f) Nivel de población. En él se consideran los organismos de la misma especie que viven en una mima zona.

g) Nivel de ecosistema. En él se estudian tanto el conjunto de poblaciones que viven interrelacionadas (biocenosis) con el lugar, con sus condiciones fisicoquímicas, en el que se encuentran viviendo (biotopo). El conjunto de biocenosis y biotopo se denomina ecosistema.

2.-Diferenciación celular.

Los organismos unicelulares han alcanzado un considerable éxito evolutivo. Su versatilidad les permite adaptarse a ambientes muy diferentes. Sin embargo, los organismos pluricelulares han llegado mucho más lejos en el camino de la evolución. Ello ha sido posible gracias a que sus células se diferencian tempranamente, especializándose en la realización de determinadas tareas y agrupándose en tejidos para coordinar sus funciones.

Las células de los organismos pluricelulares se forman a partir de la división constante de la célula inicial llamada célula huevo o cigoto, procedente de la fusión entre un espermatozoide y un óvulo. Inicialmente las células son totipotentes, ya que cada una de ellas podría, en teoría originar un organismo completo. Tras el estado de blástula llega la formación de la gástrula en la que las células del embrión se disponen formando tres capas u hojas embrionarias (ectodermo, endodermo y mesodermo) a partir de las cuales se generarán todos los tejidos y órganos. La posición que ocupan las células en el embrión determinará el destino de las mismas. Una célula del ectodermo puede convertirse en una neurona, pero no en una fibra muscular. Éstas últimas se forman a partir del mesodermo.

Como se puede ver, el proceso de diferenciación que conduce a la especialización de las células, comienza en una fase muy temprana del desarrollo e implica la pérdida de la totipotencia embrionaria. En plantas y animales menos complejos que los mamíferos, persisten, incluso en el estado adulto, células totipotentes que pueden regenerar estructuras perdidas o, incluso, el organismo completo. En mamíferos, las células alcanzan durante el desarrollo embrionario un punto en el que quedan irreversiblemente marcadas para seguir por un camino en concreto y convertirse en un determinado tipo celular. El proceso no es reversible porque se han introducido modificaciones en su ADN que cierran el camino a otras posibilidades. Todas las células de un organismo pluricelular tienen la misma información genética, así que la diferenciación se produce porque unos genes se activan y permiten su expresión y otros permanecen inactivos. La inactivación de los genes tiene que producirse a nivel de la represión de la transcripción. Una posibilidad de conseguir dicha represión es impedir que la cromatina se descondense, convirtiéndola en heterocromatina, con un mayor grado de empaquetamiento, que impide que los genes se transcriban. Otra posibilidad sería que determinadas regiones del ADN adoptaran una configuración Z que inactivaría el gen al modificar la conformación del promotor o de las secuencias potenciadoras, lo que impediría la unión de la ARN-polimerasa. También determinados patrones de mutilación de la citosina del ADN podrían impedir el acceso de factores proteicos activadores de la transcripción e inactivar los genes.

4.-Tejido animal

4.1.- El tejido epitelial

La superficie externa del organismo está recubierta por capas mono o pluriestratificadas de células, que igualmente recubren sus superficies internas, como en el tubo digestivo, los pulmones, vasos sanguíneos y glándulas. En todos esos casos, esta función la realizan los tejidos epiteliales.

La principal misión de este tejido es la de proteger al organismo contra las invasiones del exterior. Sus células son poligonales o prismáticas y están adosadas unas a otras. En ellas existe muy poca sustancia intercelular.

Asimismo, los tejidos epiteliales también actúan como barreras selectivas, del mismo modo a como lo hace la membrana plasmática en la célula: los alimentos digeridos han de atravesar el epitelio del intestino.

Existen dos clases de tejidos epiteliales, que podemos clasificar de acuerdo con su función: tejido epitelial de revestimiento y glandular.

4.1.1.-El epitelio de revestimiento

Recubren el exterior del cuerpo humano y las vías que comunican con el exterior: aparatos urinario, reproductor, digestivo y respiratorio.

De acuerdo con la forma que adoptan sus células, se dividen en:

a) Epitelio de células planas o pavimentoso

Monoestratificado. Tapiza el corazón y el interior de los vasos sanguíneos y linfáticos, recibiendo en esos casos el nombre de endotelio. El mesotelio recubre las paredes de las cavidades pleural, peritoneal y pericárdica.

Plurestratificado . Recubre la superficie externa del cuerpo de los vertebrados. En la epidermis de la piel, sus células más externas pueden sufrir modificaciones, acumulando una proteína, la queratina, que matan las células y evitan la pérdida de agua. En otros casos no posee esa capa córnea y forma mucosas, que tapizan las aberturas naturales del cuerpo: boca, faringe, esófago, vagina, recto…..

b) Epitelio de células cilíndricas

Monoestratificado. Recubre interiormente las superficies del intestino, donde se produce la absorción de los alimentos digeridos. Para desarrollar mejor esa función, presenta una gran cantidad de invaginaciones en su membrana externa, las microvellosidades, que aumentan extraordinariamente la superficie de absorción.

Seudoestratificado. Recubre los conductos del aparato respiratorio, como la tráquea o los bronquios. Sus células poseen cilios, que con sus movimientos expulsan las sustancias que penetran del exterior, como polvo, agua, moco, etc.

En ambos casos pueden encontrarse intercaladas células en forma de cáliz que segregan mucus, lo que sirve para lubricar la superficie del epitelio.

4.1.2.- El epitelio glandular

Se caracteriza por producir sustancias útiles para el organismo que secretan directamente al exterior o al tubo digestivo o bien al interior de los vasos sanguíneos. Las primeras se llaman glándulas exocrinas. Las otras glándulas endocrinas.

a) Glándulas exocrinas. Aparecen como un grupo de células secretoras epiteliales que comienzan a multiplicarse y se introducen en el órgano subyacente, pero mantienen el contacto con el exterior mediante un conducto excretor por donde sale el producto. Las glándulas exocrinas se clasifican en dos tipos dependiendo del número de células:

Glándulas unicelulares: formadas por células sueltas dispersas en el tejido epitelial. Es el caso de las células caliciformes o mucosas que aparecen en el epitelio digestivo o respiratorio. Estas células segregan proteínas que al hidratarse forman una secreción lubricante llamada mucus que mantiene limpio el epitelio.

Glándulas pluricelulares: se dividen en dos tipos:

· Glándulas pluricelulares simples: son aquellas que están en contacto con el exterior mediante un tubo o conducto excretor no ramificado.

· Glándulas pluricelulares compuestas: el conducto excretor esta ramificado.

Las glándulas exocrinas se clasifican, según la forma de liberación de los productos, en los siguientes tipos:

· Glándulas merocrinas: vierten el producto a través de la membrana citoplasmática y la célula queda intacta.

· Glándulas apocrinas: con el conducto se pierde una porción del citoplasma celular.

· Glándulas holocrinas: las células enteras, llenas de producto, se liberan o se necrosan, abriéndose y liberando el prducto.

Ejemplos de glándulas exocrinas son: glándulas salivares, sebáceas, sudoríparas, gástricas, intestinales, el páncreas exocrino, el hígado, etc.

b) Glándulas endocrinas. Son masas de células que se separan del tejido epitelial hundiéndose en el tejido subyacente y perdiendo todo contacto con la superficie. No tienen, por tanto, tubo o conducto excretor. Vierten sus productos directamente a la sangre. Estas sustancias producidas por las glándulas endocrinas se llaman hormonas. Ejemplos de glándulas endocrinas son : el tiroides y el páncreas (glándula mixta).

4.2.-Tejidos conectivos

A diferencia del tejido epitelial, las células de los tejidos conectivos están muy poco especializadas, localizándose a través de una amplia matriz extracelular. En la matriz existe gran diversidad de formas, que dependen de la cantidad presente de cada uno de los componentes y de la organización de los mismos.

Estas formas están adaptadas a las necesidades funcionales de cada tipo de tejido conectivo: éste puede calcificarse, formando estructuras muy duras, como ocurre en huesos y dientes, adoptar una ordenación casi cristalina en la córnea transparente o formar tendones muy resistentes a la tracción. Los tejidos conectivos realizan, además, todas las funciones de sostén del cuerpo, rellenando los espacios que existen entre otros tejidos u órganos. Pueden, asimismo, realizar ciertas funciones de nutrición, algunas síntesis de sustancias y funciones de defensa.

De acuerdo con sus características este tejido se clasifica en tres tipos: conjuntivo, cartilaginoso y óseo.

4.2.1.-El tejido conjuntivo

4.2.1.1.-Elementos del tejido conjuntivo

Este tejido presenta una gran variedad de estructuras, aunque todas poseen unas características comunes, que dependen de los siguientes elementos: la matriz extracelular, las fibras y las células conjuntivas.

La diferencia entre los diversos tejidos conjuntivos depende de la proporción en que interviene cada uno de estos constituyentes, y su clasificación se realiza atendiendo a la predominancia de unos elementos frente a otros.

a) La matriz extracelular. Es una sustancia homogénea y amorfa que ocupa los espacios comprendidos entre las fibras y las células.

Mantiene unidas las células de los tejidos e influye en su comportamiento respecto a las células con las que están en contacto.

En la composición de la matriz extracelular intervienen macromoléculas, formadas por la unión de polipéptidos y azúcares, agua libre y agua ligada a las macromoléculas. Atendiendo a su consistencia, su aspecto es gelatinoso.

b) Las fibras. Son de tres tipos:

Fibras de colágeno. Se trata de moléculas en forma de cuerda con tres hebras dispuestas helicoidalmente, que se agrupan formando fibrillas. Son flexibles y extensibles, pero no elásticas. La unidad básica que forma este tejido es el colágeno. Tendones y ligamentos.

Fibras de elastina. Son largas y de pequeño diámetro. Son extensibles, recuperando la posición original tras el alargamiento. Abundan en la piel, vasos sanguíneos, pulmones, etc.

Fibras reticulares. Están formadas por fibras de colágeno aisladas o asociadas en pequeños fascículos. Pueden seguir polimerizándose transformándose en fibras de colágeno. Médula ósea roja, en el bazo y ganglios linfáticos.

c) Las células conjuntivas. Se clasifican en dos grupos:

· Las células autónomas, entre las que destacan:

Los fibroblastos: células grandes y de forma estrellada. En estado juvenil desarrollan una intensa actividad de síntesis. Cuando maduran son poco activas y se llaman fibrocitos.

Histiocitos o macrófagos, que pueden desplazarse. Tienen capacidad fagocitaria.

Mastocitos, que contienen y liberan sustancias como la histamina.

Adipositos, acumulan grandes cantidades de lípidos, como sustancia de reserva.

· Las células emigrantes: procedentes de la sangre y que penetran en la sustancia fundamental. Destacan entre ellas los monocitos, plasmocitos y linfocitos.

4.2.1.2.-Tipos de tejido conjuntivo.

a) Tejido conjuntivo laxo.

Rico en elastina y con una disposición diseminada y suelta de las fibras de colágeno. Las células más numerosas son los fibroblastos y los macrófagos. Se encuentra en la dermis, debajo de la epidermis de las pleuras, peritoneo y pericardio. Es un tejido deformable. Permite el transporte de metabolitos.

b) Tejido conjuntivo elástico.

Es rico en fibras de elastina. Se deforma y vuelve a su posición inicial. Se encuentra en las capas internas de los vasos sanguíneos y los bronquios.

c) Tejido conjuntivo fibroso.

Posee gran cantidad de fibras de colágeno y menor cantidad de células, tiene gran resistencia mecánica. Se encuentra en los tendones y cuerdas vocales, así como recubriendo distintos órganos.

d) Tejido conjuntivo reticular.

Está formado por fibras de reticulina una variedad de las fibras de colágeno. Es un tejido de los órganos hematopoyéticos: médula ósea, amígdalas, bazo y ganglios linfáticos.

e) Tejido adiposo.

En este tejido predominan unas células transformadas que acumulan grasa: los adipocitos. Sus funciones van desde la de ser un almacén de reserva de lípidos, hasta formar en los vertebrados un panículo adiposo bajo la piel, que actúa como aislante térmico, funciones también protectoras

4.2.2.-Tejido cartilaginoso.

El tejido cartilaginoso es un tejido de sostén, que forman parte del esqueleto que sostiene las partes blandas del cuerpo. Está formado por unas células diferenciadas de los fibroblastos, denominadas condrocitos, por una sustancia intercelular sólida y elástica segregada por esas células y por fibras.

Los condrocitos ocupan unas cavidades en la matriz, llamadas cápsulas. Están rodeadas por una membrana de tejido conjuntivo que recibe el nombre de pericondrio, a la que llegan los vasos sanguíneos y que crece a medida que la hace el cartílago. Dado que en el tejido cartilaginoso no existen vasos sanguíneos, los condrocitos se nutren por difusión de los nutrientes que llegan a ese tejido conjuntivo. Los condrocitos se dividen formando dos células, cada una de las cuales genera cierta cantidad de matriz, separándose de la otra.

El tejido cartilaginoso se clasifica en:

a) Tejido cartilaginoso hialino

Tiene mucha sustancia intercelular y pocas fibras de colágeno. Forma el tabique nasal, esqueleto de los embriones, laringe, tráquea, bronquios y extremo anterior de las costillas.

b) Tejido cartilaginoso elástico.

Abundan las fibras elásticas, siendo a la vez resistente. Se encuentra en el pabellón auditivo externo.

c) Tejido cartilaginoso fibroso.

Tiene mayor cantidad de fibras de colágeno, lo que le proporciona una gran resistencia a la tracción y a la comprensión. Se encuentra en los discos intervertebrales.

4.2.3.- Tejido óseo

El tejido óseo es un tejido de sostén, con función esquelética. Forman los huesos del esqueleto y, al mismo tiempo, protege a los órganos de las cavidades craneales, torácica y a la médula espinal. Interviene además en la regulación del calcio y contiene las células hematopoyéticas, formadoras de células sanguíneas.

a) Estructura:

Las células óseas. Los osteoblastos están en la periferia de la matriz, donde se van depositando nuevas capas de hueso. El colágeno segregado se transforma rápidamente en una matriz dura, gracias a la deposición de fosfato cálcico. Una vez aprisionada la matriz, la célula original no puede dividirse ni segregar más matriz. Cuando esto ocurre se denominan osteocitos, y se localizan en unas cavidades excavadas en la matriz, llamadas lagunas óseas, que se comunican entre sí por medio de los conductos calcóforos. Un tercer tipo son los osteoclastos, son células plurinucleadas, capaces de destruir la matriz ósea.

La sustancia intercelular o matriz.

Es sólida y está formada por fibras de colágeno, que proporcionan elasticidad y sales inorgánicas, principalmente fosfatos de calcio y carbonato de calcio.

Esta sustancia rodea en capas concéntricas a unos tubos, denominados conductos de Havers, dispuestas paralelamente al eje del hueso. Por su interior circulan los vasos sanguíneos y las conducciones nerviosas. Estos conductos están unidos por medio de unos canales perpendiculares a los anteriores, denominados conductos de Volkmann.

Los huesos están cubiertos por una capa de tejido conjuntivo fibroso denominado periostio, donde se insertan los tendones y ligamentos.

Se puede formar por dos procedimientos distintos:

– Por osificación de un tejido conjuntivo, situándose la materia mineral entre las fibras de colágeno.

– Por osificación de un molde cartilaginoso, que es destruido por la acción de unas células llamados condroclastos. Los huecos creados son rellenados por osteoblastos y vasos sanguíneos que forman el hueso.

b) Tipos de tejidos óseos

Los tejidos óseos se clasifican en:

Tejido óseo compacto

Forman laminillas, que no dejan espacios entre ellas. Se encuentra en la diáfisis de los huesos largos.

Tejido óseo esponjoso

Las láminas que forman la matriz dejan huecos entre ellas, donde se sitúan la médula ósea. Se encuentra en los huesos cortos y epífisis de los huesos largos.

4.3.- Tejido muscular

Es el que permite los movimientos de las distintas zonas del cuerpo. Esos movimientos se producen por la contracción y relajación de las fibras de los músculos, estimuladas por impulsos nerviosos. Las células que forman este tejido son alargadas y están muy diferenciadas. Las unidades básicas de este tejido reciben el nombre de fibras musculares. Cada fibra está rodeada por una membrana fina llamada sarcolema, siendo el sarcoplasma el nombre que recibe el citoplasma. En el sarcoplasma se sitúan las miofibrillas, responsables de la contracción, formadas principalmente por dos proteínas: actina y miosina.

4.3.1.-Tejido muscular liso

Sus células son pequeñas y alargadas, con un único núcleo en posición central. Poseen filamentos de actina y miosina, pero su disposición no es muy ordenada

Está estimulado por el S.N.A. que provoca una contracción lenta e involuntaria. Se encuentra en las paredes del aparato digestivo y respiratorio, en la vejiga urinaria, vasos sanguíneos y útero.

4.3.2.-Tejido muscular estriado

Está formado por células que pueden medir varios cm de longitud y que poseen muchos núcleos. Es el responsable de los movimientos del esqueleto.

El aspecto estriado que presenta, con bandas claras y oscuras que se alternan, se debe a la distribución regular de las unidades básicas de la contracción, los sarcómeros , y a la disposición en los mismos de los filamentos gruesos de miosina y los filamentos delgados de actina.

Los sarcómeros están limitados por unas estrías, denominadas líneas Z, que limitan dos zonas claras externas (las zonas I), formadas por actina. En el interior aparece una zona central más clara, de miosina (zona H), que está flanqueada por dos zonas más oscuras (zona A), donde existen filamentos de actina y miosina.

Al producirse la contracción, se acortan únicamente las zonas I, la banda H desaparece y la banda A no se modifica.

Dicha contracción se debe al deslizamiento de los filamentos de actina, lo que significa un acortamiento de los sarcómeros. La relajación del músculo estriado supone la vuelta a la situación inicial.

Los músculos estriados son estimulados por el sistema nervioso central y por tanto, su contracción es voluntaria, rápida y fuerte.

4.3.3.- Tejido muscular cardiaco.

Constituye una variedad del tejido muscular esquelético destinado a desarrollar una función específica: mantener el latido cardíaco desde las primeras fases del desarrollo embrionario hasta la muerte.

Las fibras musculares que lo forman son mononucleadas o dos células y están unidas mediante unas prolongaciones de sus membranas celulares, formando unas estructuras especiales en forma de malla denominadas discos o bandas intercalares.

Dicha estructura permite que todas las células actúen como una unidad, lo que es necesario para el correcto bombeo de la sangre. Su funcionamiento, así como la intensidad y frecuencia del latido, están controlados por el sistema nervioso. Aunque el impulso nervioso puede transmitirse perfectamente a lo largo de las fibras cardiacas, el corazón posee un sistema especial de transmisión de ese impulso, denominado sistema de Purkinge , formado por fibras cardiacas especializadas que realizan la transmisión a una velocidad unas seis veces más rápida que las fibras normales, lo que permite que la contracción se produzca al mismo tiempo en todas las células. También hay bandas A, I, Z y H.

4.4.- Tejido nervioso.

Las principales funciones del tejido nervioso consisten en captar, por medio de receptores orgánicos, las variaciones tanto internas como externas que afectan al organismo, transmitir esas señales a los centros nerviosos, elaboran una respuesta consciente o inconsciente y conducir las respuestas a una serie de órganos efectores. Su acción viene complementada por el sistema hormonal.

Elementos del tejido nervioso:

El tejido nervioso está constituido por dos tipos de células las neuronas y las células gliales.

a) Las neuronas.

Son las células principales del tejido nervioso. Una vez formadas pierden la capacidad de división: es decir, una vez perdidas el organismo no puede reponerlas. Partes de la neurona:

El cuerpo neuronal. Posee un núcleo grande y esférico, rodeado por los distintos orgánulos. Presenta fibrillas especiales, las neurofibrillas, y los corpúsculos de Nissl, que se corresponden con el retículo endoplasmático rugoso, donde se fabrican las proteínas que actúan como neurotransmisores en la conducción de los impulsos nerviosos. De este cuerpo celular parten las dendritas y el axón.

El cilindro-eje o axón. Se trata de una prolongación larga, que puede medir hasta un metro, y que suele recoger o enviar estímulos nerviosos a las dendritas de otras neuronas. En algunos casos se ramifica en su extremo y puede estar cubierta de una capa de mielina, que actúa como aislante. La mielina es una sustancia blanquecina de naturaleza lipídica, que se encuentra en las membranas de unas células especiales llamadas células de Schwann. En los vertebrados las fibras mielínicas se interrumpen en distintos puntos, formando los nódulos de Ranvier.

Las dendritas. Se trata de ramificaciones arborescentes y cortas. Son las zonas donde se suelen captar los estímulos, que transmiten hacia el cuerpo celular.

Según su función, las neuronas pueden clasificarse en: sensitivas, si transmiten la información recibida por los receptores, y la envían a la médula espinal y al cerebro, motoras, transmiten el impulso nervioso desde el sistema nervioso central hasta los órganos efectores, y de asociación, cuando conectan unas neuronas con otras.

Según se estructura se clasifican en: monopolares, con una sola ramificación en forma de T, bipolares, con dos ramificaciones que parten de polos puestos, y multipolares, con varias ramificaciones.

b) Las células gliales.

Están intercaladas entre las neuronas, a las que protegen, aíslan y alimentan. Se distinguen cuatro tipos:

Astrocitos: con múltiples ramificaciones, algunas de las cuales rodean vasos sanguíneos, facilitando la comunicación de éstas con las neuronas. Proporcionan sostén mecánico y metabólico a los circuitos neuronales.

Microglía: Poseen muchas prolongaciones cortas que les dan aspecto espinoso. Fagocitan las células muertas.

Ologodendrocitos: Son células homólogas a las células de Schwann y desempeñan en los embriones la misma función que éstas, segregar capas de mielina, lo que facilita la conducción del impulso nervioso.

Células ependimarias: Revisten las cavidades del sistema nervioso central.

5.- Tejidos vegetales

5.1.- Los tejidos embrionarios: los meristemos

Son los responsables del crecimiento que tiene lugar en los vegetales. Las células que lo forman son pequeñas y poco especializadas, de forma generalmente poliédrica, con paredes delgadas, ya que sólo poseen pared primaria, vacuolas pequeñas y núcleos grandes.

Inicialmente, el vegetal sólo posee ese tipo de células, cuya función es la de dividirse; posteriormente, por diferenciaciones sucesivas se originan todas las demás células.

Existen dos tipos de meristemos: los meristemos primarios, responsables del crecimiento en longitud, y los meristemos secundarios, responsables del crecimiento en grosor.

5.1.1.- El crecimiento primario

El término crecimiento primario hace referencia al alargamiento o crecimiento de la raíz y del tallo en longitud y la posterior transformación de las células, que pasan a formar parte de los tejidos. Este crecimiento se debe a la acción de los meristemos primarios, protegidos en la raíz por la cofia y que se sitúan en el tallo en el interior de las yemas.

Las yemas se denominan apicales cuando se sitúan en los extremos del tallo y axilares cuando lo hacen en la base de las futuras ramas u hojas.

Una vez se alcanza el tamaño apropiado, se paraliza el alargamiento, las paredes celulares se endurecen y se detiene el crecimiento en esa zona.

Tras ese proceso, las células sufren unos cambios que provocan la división del trabajo, imprescindible para la supervivencia de la planta: las células externas adquieren una capa de cera y se engrosan como protección y se forma al mismo tiempo un tejido que se diferenciará en los vasos conductores, rodeado por tejido parenquimático.

5.1.2.-El crecimiento secundario

A partir del segundo año de vida, se inicia, en las plantas que lo presentan, el crecimiento en grosor o crecimiento secundario. Este crecimiento se debe a la acción de los meristemos secundarios, que se encuentran en toda la planta. Sus células se habían originado antes y ahora recuperan la capacidad de dividirse.

Son de dos tipos, denominados cámbium y felógeno. El cámbium es el más interno y origina vasos leñosos hacia el interior (xilema) y vasos liberianos hacia el exterior (floema).

El felógeno forma las células del parénquima cortical hacia el interior y un tejido protector, el súber o corcho, hacia el exterior.

5.2.-Los Tejidos definitivos

5.2.1.-Los Tejidos protectores

Su función consiste en proteger al vegetal de la desecación y de la agresión de agentes externos. En la raíz permiten la absorción de agua y sales minerales. Son de varios tipos.

a) La epidermis

Suele estar formada por una única capa de células muy unidas entre sí, sin dejar espacios intercelulares. Se encuentra en las hojas, tallo y raíces de las plantas jóvenes. Sus células no poseen cloroplastos y pueden estar engrosadas exteriormente con materiales lípidos, que forman una capa muy impermeable denominada cutina. En esos casos, la capa de cutina impide el necesario intercambio de agua y gases con la atmósfera, por lo que aparecen, especialmente en el envés de las hojas, unas estructuras denominadas estomas que hacen posible ese intercambio. Los estomas poseen un mecanismo que regula su apertura y cierre.

Otras estructuras epidérmicas, son los pelos, que pueden se uni o pluricelulares.

b) El súber o corcho

Cuando aparecen es a partir del primer año de vida y está originado por el felógeno. El corcho es un buen aislante térmico y muy impermeable; no obstante, a través de él se pueden intercambiar gases, gracias a la existencia de unas estructuras denominadas lenticelas, que dejan espacios libres por donde puede circular el aire.

c) La endodermis

La endodermis es un tejido formado por una sola capa de células, que separa el cilindro central o médula de la corteza y que posee características similares a la epidermis y al corcho. En la raíz, las membranas laterales de sus células se recubren de suberina, formando la banda de Caspary, que es impermeable y los nutrientes tienen que pasar por el interior en su camino hacia los vasos conductores.

5.2.2.-Los Tejidos parenquimáticos

Son los tejidos vegetales más importantes. Están formados por células vivas, grandes y con un gran contenido de vacuolas y plastos.

a) Parénquima clorofílico

Se encuentra en las hojas y partes verdes de los tallos. En él tiene lugar la fotosíntesis, por lo que tienen muchos cloroplastos. En la zona superior (haz) y debajo de la epidermis, se encuentra el parénquima en empalizada. Debajo se encuentra el parénquima lagunar, con grandes espacios libres, por donde pueden circular los gases y nutrientes y que se comunican con los vasos conductores y las cámaras subestomáticas.

b) Parénquima de reserva

La función de reserva la realizan la mayoría de los parénquimas, pero en éste se produce una especialización más clara.

c) Parénquima acuífero y aerífero

Los primeros almacenan agua, siendo característicos de vegetales que viven en ambientes secos, como es el caso del cacto. Los segundos son característicos de muchas plantas acuáticas.

5.2.3.- Los tejidos conductores

Existen dos tipos de tejidos conductores: el xilema y el floema. Ambos actúan en el transporte, aunque presentan diferencias en cuanto a su composición y función.

a) El xilema o leño

Transporta agua y sales minerales desde la raíz hasta el tallo y hojas, siempre en sentido ascendente.

Está formado por tres tipos de células:

Fibras con refuerzo. Dan consistencia y soporte al vegetal.

Traqueidas. Células alargadas, impregnadas de lignina, que les confiere dureza. Poseen pequeños orificios, a través de los cuales pasan el agua y las sales de una célula a la siguiente.

Vasos leñosos. Tienen los extremos abiertos y comunicados con las células vecinas, formando una especie de tubo continuo. Las paredes están engrosadas con lignina, los que provoca la muerte de las células y sirve de soporte al vegetal.

El transporte en el xilema se debe a la acción conjunta de tres factores:

– La cohesión del agua.

– Transpiración de las hojas.

– La presión reticular.

b) El floema o liber

Está formado por vasos liberianos o cribosos, transporta la savia elaborada. Este transporte se realiza tanto en sentido ascendente como descendente. Está formado por células vivas. Estas células se colocan alineadas y en la pared celular que las separa existen poros que forman cribas. Suelen carecer de núcleo y se asocian con células que sí lo poseen y un citoplasma muy denso; su misión parece ser la de controlar la actividad de las células que forman los vasos.

5.2.4.-Los tejidos de sostén

Los vegetales han desarrollado dos tipos de tejidos que les ayuda a mantenerse erguidos: el colénquima y el esclerénquima.

a) El colénquima

Está formado por células vivas, de formas generalmente alargadas y engrosadas con depósitos de celulosa en disposición irregular. Este revestimiento les confiere una rigidez superior a la de las células del parénquima, por los que refuerza los tallos y hojas jóvenes y los tallos herbáceos.

b) El esclerénquima

Formado por células que en estado maduro están muertas; presentan paredes muy gruesas y lignificadas, cuya misión es formar órganos protectores, como las cáscaras de frutos, y reforzar y dar elasticidad a determinadas partes de la planta.

5.2.5.- Tejidos secretores

Están formados por células cuya función es fabricar sustancias, que pueden expulsar al exterior o almacenar.

Podemos distinguir varios tipos de tejidos secretores:

Tubos y vasos laticíferos. Están formados por células vivas, generalmente ramificadas, que poseen en el interior de sus vacuolas productos como agua, gomas, caucho, resina y almidón.

Células aisladas. Situadas en la epidermis, segregan sustancias aromáticas, que sirven para atraer insectos, como ocurre en el romero.

Conductos y bolsas secretoras. Son formaciones internas que acumulan sustancias en su interior. Éstas salen al exterior al formarse un canal interno, o bien al disolverse las paredes de las células.

6.- Bibliografía

– Biología y Geología, aula abierta.

– Ciencias Naturales 3º BUP ed. Anaya

– Ciencias Naturales 3º BUP ed. Ecir

– Imágenes Google

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