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Tema 22 – El sector público y la pf

1 INTRODUCCIÓN.

La Economía es la ciencia que estudia cómo las sociedades utilizan los recursos escasos para producir mercancías valiosas y distribuirlas. La Economía se divide en:

1) Microeconomía: es la parte de la ciencia económica que se ocupa de las unidades económicas elementales: las familias, las empresas y el gobierno. Etimológicamente viene de micros que significa pequeño.

2) Macroeconomía: es la ciencia que estudia las principales tendencias del conjunto de la economía. Estudia el comportamiento de la economía en su conjunto. Examina el nivel global de producción, empleo, precios y comercio exterior.

El Estado se plantea cuatro objetivos básicos en la evaluación de resultados:

1) Nivel de producción: capacidad elevada para producir bienes y servicios.

2) Elevado empleo, bajo desempleo o pleno empleo: de la población..

3) Precios estables: garantizar que haya estabilidad en los precios de los bienes y servicios, en el tiempo, de forma que no suban o bajan constantemente.

4) Equilibrio exterior: que equilibre exportaciones e importaciones, poniendo cuidado en los tipos de cambio (buscando la estabilidad en los mismos).

E instrumenta POLÍTICAS bajo el su control directo o indirecto:

1) La política fiscal: fijar los niveles de impuestos y gastos con el fin de influir en los resultados macroeconómicos. Va a ser el tema de estudio de este tema.

2) La política monetaria: comprende la gestión del dinero, el crédito y el sistema bancario de un país, por parte de su banco central. En España, esta política está en manos, exclusivamente, del Banco de España.

3) Las políticas de rentas: políticas de salarios y precios para moderar la inflación por medio de medidas como la persuasión verbal, el control legislado de precios y salarios, negociación con otros grupos.

4) La política económica exterior: está política se divide en:

a) Política comercial: con aranceles, contingentes y otros mecanismos que restringen o fomentan las importaciones y las exportaciones.

b) Gestión mercado de divisas: gestión de tipos de cambio (libres o flexibles)

En este tema nos centraremos en la política fiscal del Sector Público.

2 EL SECTOR PÚBLICO Y LA POLÍTICA FISCAL.

2.1 La política económica.

Los problema económicos de un país (paro, pobreza, inflación), preocupan a la sociedad y el Gobierno quiere solucionarlos con la intervención planificada o POLÍTICA ECONÓMICA que supone plantear objetivos macroeconómicos y a la instrumentalización de medidas (se utilizan Teorías Económicas como fuente positiva, aunque hay una gran carga de economía normativa). La Política Económica, como acción social, no es neutra, dependiendo del conjunto de intereses sociales, más o menos contrapuestos, y del contexto político.

2.1.1 El Sector Público.

Con la intervención del SP se afecta la renta de equilibrio de dos formas:

1) Compras de bienes y servicios (G), que es una componente de la DA.

2) Impuestos y transferencias: que afectan a la relación entre la producción y la renta disponible (renta disponible para el consumo y el ahorro).

Con la introducción del SP tenemos: C + I + G = S + (T – TR) + C

La definición de la DA incluyendo las compras de bienes y servicios por parte del SP será DA = C + I + G (sin tener en cuenta X y M). El consumo ya no depende de la renta sino que depende de la renta disponible, Yd, que es la renta neta de que disponen para el gasto las familias, después de pagar impuestos al SP y de recibir transferencias del mismo (la renta disponible tampoco incluye los beneficios no distribuidos por las empresas). En la FUNCIÓN DE CONSUMO: Co es el consumo autónomo, c la propensión marginal al consumo, TR las trasferencias recibidas del SP y T los impuestos pagados. C = Co + c*(Y +TR – T)

La PF afectará al nivel de compras del SP, al nivel de TR y a T. Supongamos que el SP compra una cantidad constante Go, realiza transferencias de una cuantía constante TR y que el nivel impositivo depende de la renta T = t*Y para t el tipo impositivo. Con esta especificación nos queda una función de consumo:

C = Co + c*(Y +TR – t*Y) = (Co + c*TR) + c*(1 –t)*Y

La presencia de las transferencias eleva el gasto autónomo de consumo en una cuantía igual al producto de la propensión marginal a consumir por la renta disponible (c), por el volumen de transferencias. La presencia de los impuestos sobre la renta, por el contrario, reduce el gasto de las familias al estar relacionado con la renta disponible y no con la renta propiamente dicha, y los impuestos sobre la renta reducen la renta disponible en relación al nivel de renta. Ahora bien, la propensión marginal a consumir sobre las rentas es c*(1 –t), donde 1- t es la fracción de la renta sobrante después de pagar impuestos. Combinando estas expresiones tenemos que la DA es:

DA = Co + c*TR+Io +Go +c*(1 –t)*Y = Ao + c*(1-t)*Y

Donde Ao es el componente fijo del gasto tal que Ao = Co+Io+c*TR+Go

Gráficamente tenemos:

 
 

La nueva curva DA` tiene en cuenta los efectos del SP, parte de un lugar más elevado (porque incluye Go y la c*TR y la pendiente es menor, porque ahora las economías domésticas dedican una parte de cada € de renta a pagar impuestos.

2.1.2 La renta de equilibrio y los efectos de la PF.

En el equilibrio tenemos Y = DA, por tanto la Y = Ao + c*(1-t)*Y, podemos despejar la Y, teniendo Y*(1-c*(1-t))=Ao, luego Ye = [1/(1-c*(1-t)]*Ao

La introducción del SP aumenta el gasto autónomo en la cuantía de las compras gubernamentales y en la cuantía del gasto inducido por las transferencias c*TR.

1) Efecto de una variación en las compras del SP sobre el nivel de equilibrio de la renta: supone una variación de Ao, por lo que la DA se trasladará hacia arriba en una cuantía igual al incremento de las compras gubernamentales. En el nivel inicial de producción y, las empresas expanden esta última hasta que alcanza el nuevo equilibrio en el punto E`. La variación de la renta de equilibrio será igual a la variación de la DA, es decir:

DY = DG + c*(1-t)*DY (donde hemos supuesto constantes C, TR e Y)

 
 

Multiplicador del gasto público = a =[1/1-c*(1-t)]

DY= [1/1-c*(1-t)]* DG

Un incremento en el gasto de 1 € provocará un incremento en la renta de más de 1 €. Ejemplo: si la c es del 0,70 y t es 0,15, tendremos un aumento de renta de (1/1-(0.3*(0.85))=1,34 €.

2) Efecto de un incremento de las transferencias sobre el nivel de equilibrio de la renta: un incremento de TR incrementa la DA, y más concretamente eleva Ao. Un incremento en 1 € en TR elevaría la renta en c (ejemplo anterior 0,7 €).

3) Efecto de una variación del tipo impositivo sobre el nivel de equilibrio de la renta: una reducción de t, haría incrementar la pendiente de la función de DA, porque la pendiente es igual a la propensión marginal al consumo sobre la renta disponible c*(1-t). La reducción de t provoca una pendiente mayor y un incremento en el consumo. Para calcular la variación de la renta de equilibrio, igualamos la variación de la renta a la variación de la DA. Esta última tiene dos componentes: el primero es la variación experimentada por el gasto ante la reducción impositiva, antes de que varíe la renta. Esta parte es igual a la propensión marginal a consumir sobre la renta disponible, multiplicada por la variación de la renta disponible provocada por la reducción impositiva c*Y*Dt, donde el término Y*Dt es el nivel inicial de renta multiplicado por la variación del tipo impositivo. El segundo componente de la variación de la DA es el gasto inducido por el incremento de renta. Este componente se calcula con el nuevo tipo impositivo t`, y tiene un valor de c*(1-t`)*DY.

2.2 El modelo IS-LM y la PF.

2.2.1 El modelo de bienes y la curva IS.

La curva IS, o curva de equilibrio del mercado de bienes, muestra las combinaciones de tipos de interés y niveles de renta tales que el gasto planeado es igual a la renta. En esta curva la inversión ya no es totalmente exógena (también está determinada por el ti). La tasa de inversión será mayor cuanto menor sea el ti. La función de inversión es I = Io – b*i para b>0, (i es el tipo de interés y b la propensión marginal a invertir o respuesta de la inversión al ti). Io representa el gasto de inversión autónoma. Cuanto más bajo es i, mayor es I. La curva tiene pendiente negativa (relación inversa de I e i). La posición de la curva viene dada por la pendiente y por el nivel de Io. Si la inversión es muy sensible a i (b alta), un pequeño descenso de este provocará un gran aumento de I, y en ese caso la curva será casi plana, y viceversa. Un aumento en Io significa que las empresas planean invertir más, lo que traslada de la curva de inversión hacia la derecha.

En cuanto a la función de DA teniendo en cuenta la nueva curva tenemos que:

DA = Co+c*TR+c*(1-t)*Y+Io-b*i+Go = Ao+c*(1-t)*Y-b*i.

Un incremento del tipo de interés reduce la DA cualquiera que sea el nivel de renta, porque se reduce la inversión. Graficando tenemos:

2.2.2 La curva LM.

Ahora veremos el equilibrio en el mercado de dinero. La cantidad nominal de dinero, M, es controlada por los Bancos Centrales. Si partimos de que M y el nivel de precios son constantes, tenemos qu ela oferta de dinero en términos reales es M/P. Graficaremos combinaciones de tipos de interés y niveles de renta con los que la demanda de saldos reales es exactamente igual a la oferta disponible

 
 

En la gráfica de la izquierda se ven combinaciones de tipos de interés y de niveles de renta con los que la demanda de saldos reales es exactamente igual a la oferta disponible. Partiendo del nivel de renta Y1 tenemos la correspondiente curva de saldos reales L1, que se representa como una función decreciente de tipo de interés. La curva de oferta de saldos reales está representada por una línea vertical, puesto que viene dada por el Banco Central. El tipo de interés i1 vacía el mercado de dinero, porque con ese interés la demanda de saldos reales es igual a la oferta. E1 es un punto de equilibrio en el mercado monetario. Un incremento de la renta Y2 lleva a la elevación de demanda de saldos reales y la curva se traslada hacia arriba y derecha, L2. Para mantener el equilibrio en el mercado de dinero, con ese nivel de renta más alto, necesitaremos un incremento del tipo de interés hasta i2. Así tenemos un nuevo punto de equilibrio en E2.

2.2.3 El equilibrio en el mercado de bienes y de dinero.

En el equilibrio los tipos de interés y la renta tienen que ser tales que ambos, el mercado de bienes y de dinero, estén en equilibrio. En el punto E se satisface tal condición, para un tipo de interés:

 
 

2.3 La política fiscal en el modelo IS-LM

La PF afecta directamente a la DA, de forma que un incremento en G hace que aumente la DA haciendo que la producción tienda a aumentar, pero esto eleva el tipo de interés en los mercados de activos y amortigua la influencia de la PF en la producción, porque se reduce el gasto en inversión. A esto se le llama EFECTO DESPLAZAMIENTO O EXPULSIÓN DE LA INVERSIÓN (crowding out), y tiene lugar cuando una PF expansiva hace que los tipos de interés aumenten. Así, ante un aumento del gasto y un desplazamiento expansivo de la IS, se crearía un aumento de la producción grande, en el que se conseguiría el equilibrio en el mercado de bienes pero no en el de dinero (punto E“, porque la demanda de saldos reales sería mayorque la oferta monetaria, habiendo exceso de demanda de saldos, lo que llevaría al aumento del tipo de interés, que va provocando que caiga el gasto en inversión y la DA desciende. En el punto E`se vacían ambos mercados.

2.4 Relaciones internacionales y PF.

¿Cómo afecta la PF a las relaciones internacionales?. Depende de:

1) Movilidad perfecta de capitales con tipos de cambio fijos: cualquier diferencia entre los tipos de cambio provoca flujos de capital que tienden a infinito. Los inversores elegirán aquel que tenga la tasa de rendimiento más elevada. Si subieran los i de un país, todos los países del mundo trasladarían sus riquezas a este país, la balanza de pagas tendría un superávit gigantesco, el Banco central tendría que comprar moneda extranjera a cambio de moneda nacional y la cantidad de dinero aumentaría hasta hacer bajar los tipos de interés (pero todo el sistema contractivo del principio se habría desmoronado). Sin embargo una expansión fiscal en estas condiciones sería muy eficaz, porque al desplazarse la IS hacia la derecha, tendería a elevarse el tipo de interés y el nivel de producción. La elevación del ti provoca la entrada masiva de capitales, el BC tiene que expandir la OM lo que hace aumentar aún más la renta, y baja el ti.

2) Movilidad perfecta de capitales con tipo de cambios flexibles: el BCl no interviene en el mercado de divisas y el tipo de cambio se ajusta solo. Una reducción de t o un incremento de G provocarían una expansión de la DA. La tendencia de i a aumentar da lugar a una apreciación de la moneda y caen las exportaciones y un aumentan las importaciones. Esto lleva a que no varíe la producción de equilibrio, sino que haya una variación en la composición de la demanda interior a favor de los bienes interiores y en contra de las exportaciones netas.

2.5 Efectos de una expansión fiscal en la curva de DA.

Desde el modelo IS-LM se puede obtener la curva de DA. El tipo de interés de equilibrio se corresponde con un nivel de precios. Cuando hay un desplazamiento en el equilibrio lo que tenemos es un nuevo nivel de renta con un nivel de precios distinto en la misma curva de DA.

 
 

DY = – c*Y*Dt + c*(1-t`)*DY o bien DY = – 1/[1-c*(1-t`)]*YDtc

3 LOS INGRESOS Y GASTOS DEL SECTOR PÚBLICO.

3.1 Generalidades

Podemos analizar la estructura de los Ingresos y Gastos públicos, por capítulos que pueden integrarse en la Contabilidad Nacional. La Constitución establece que los Presupuestos del Estado tendrán carácter anual, incluirán la totalidad de los gastos e ingresos del sector público estatal.

3.1.1 Los ingresos públicos en España.

Los ingresos públicos vienen desglosados en los PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO por capítulos. Los capítulos más importantes son:

1. Impuestos directos y cotizaciones sociales: como el IRPF, ISS y cotizaciones.

2. Impuestos indirectos: IVA, impuestos especiales, etc.

3. Tasas, precios públicos y otros ingresos: también ventas de bienes, prestación de servicios, reintegros de operaciones corrientes, etc.

4. Transferencias corrientes (recibidas): de todo tipo de entes como la Seguridad Social, las Comunidades Autónomas, del exterior, de empresas privadas, etc.

5. Ingresos patrimoniales: intereses de anticipos y préstamos concedidos, intereses de depósitos, dividendos de participaciones en capital, rentas de bienes inmuebles.

6. Enajenación de inversiones reales: de terrenos y otros bienes, etc.

7. Transferencias de capital recibidas: de CCAA, del exterior.

8. Activos financieros: reintegres de préstamos concedidos al Sector Público y fuera del Sector Público.

3.1.2 Los Gastos Públicos en España.

Los Gastos Públicos se dividen en SECCIONES, tales como los Ministerios, la casa del Rey, Tribunales, Deuda Pública, Seguridad Social, relaciones con la UE, etc.

Dentro de los gastos de cada sección se divide el presupuesto en PROGRAMAS. (Ejemplo: el programa de archivos dentro de la Sección Ministerio de Cultura en el Estado). Dentro de cada división encontramos las partidas presupuestarias:

1. Gastos de personal: laboral, funcionarios, gastos sociales, etc.

2. Gastos de bienes corrientes y servicios: arrendamientos y cánones, reparaciones, material, suministros, etc.

3. Gastos financieros:

4. Transferencias corrientes realizadas.

5. Inversiones reales.

6. Transferencias de capital realizadas

7. Activos financieros

8. Pasivos financieros

Los presupuestos de gastos pueden ser consignados por:

1) Proyecto: señala los objetivos con los recursos asignados a centros gestores.

2) Secciones: las dotaciones consignadas en proyectos para centros gestores.

3) Naturaleza económica de gastos: gastos de personal, de bienes corrientes, etc.

4) Territorio: sobre las diversas regiones del país, permite la elaboración del Fondo de Compensación Interterritorial que distribuye inversiones públicas entre comunidades autónomas para corregir los desequilibrios interregionales.

3.2 Los gastos e ingresos públicos: el presupuesto.

Desde el punto de vista económico, el presupuesto del Estado es un documento contable que recoge las previsiones de los ingresos y gastos públicos que se realizarán en el siguiente ejercicio. Es por tanto la plasmación de la política fiscal del gobierno y responde a las necesidades expansivas o contractivas que el análisis de la coyuntura económica requiera. Si los ingresos y los gastos previstos coinciden, el presupuesto estará equilibrado. Lo normal es que los gastos sean superiores a los ingresos, es decir, que haya déficit presupuestario. La situación opuesta, con ingresos superiores a los gastos, es la de superávit. Los presupuestos deficitarios implican por tanto inyectar en los flujos económicos una cantidad superior a la que se detrae mediante impuestos, teniendo un efecto expansivo. Los presupuestos con superávit, por el contrario, al detraer fondos, tienen un efecto restrictivo o contractivo y podrían ser utilizados si la DA estuviese tan alta que la producción potencial estuviese siendo superada con la consiguiente aparición de efectos inflacionistas.

Los economistas clásicos consideraban que los presupuestos del Estado debían estar siempre equilibrados, que la existencia de déficits o superávits eran muestra de una administración ineficiente o de un intervencionismo distorsionador de los mercados. La propuesta keynesiana fue que el presupuesto debía estar cíclicamente equilibrado, ser deficitario en las fases económicas recesivas que requiriesen una intervención estimulante, financiando el déficit mediante deuda pública que sería amortizada con los superávit de otros años. Sin embargo, la aplicación de la política keynesiana por los gobiernos occidentales tras la Segunda Guerra Mundial se ha traducido en la realidad en un déficit público sostenido año tras año. Aunque en los años de expansión económica el déficit disminuye en términos de porcentaje sobre el PIB, no deja nunca de ser negativo.

Las ideas económicas dominantes en la actualidad consideran al déficit público una de las principales causas de desequilibrio e inestabilidad. El enorme déficit presupuestario de los EEUU ha sido considerado como una de las causas básicas del origen de la crisis de comienzos de los 90. El Tratado de Maastrich fijó como condición para formar parte de la Unión Económica y Monetaria que el déficit público fuese inferior al 3% y la Deuda pública inferior al 60% del PIB . Todos los países desarrollados están empeñados actualmente en la lucha por controlar este déficit como requisito indispensable para mantener la estabilidad a largo plazo.

Al establecer las previsiones presupuestarias hay que tener en cuenta en cualquier caso que no pueden ser totalmente precisas. La existencia de impuestos proporcionales o progresivos hace que los ingresos públicos varíen según el volumen de renta realmente generado en el país. De igual forma, los gastos públicos pueden variar de forma imprevisible ya que un aumento del desempleo motivado por una recesión incrementaría los gastos en subvenciones. Se LLAMA PRESUPUESTO DE PLENO EMPLEO a la estimación que se hace de los gastos e ingresos públicos que se concretarían si, manteniendo la legislación financiera existente, la situación económica del país fuese de pleno empleo.

La utilización anticíclica de los instrumentos fiscales tiene el inconveniente de los retardos en el reconocimiento de la existencia de un cambio de coyuntura, en la adopción de las medidas políticas, y en el efecto que estas ejercerán. Esto se debe a que las medidas políticas son más lentas que los cambios económicos. La solución al problema de los retardos está en la implantación de estabilizadores fiscales automáticos que ejercen mecánicamente, sin necesidad de modificación, su función anticíclica. Por ej: los impuestos proporcionales y progresivos actúan como estabilizadores automáticos. La normativa de seguridad social es también un eficaz estabilizador: en las recesiones disminuyen las recaudaciones y aumentan los gastos en subsidios mientras que en las fases altas del ciclo el efecto es el contrario. Un peligro que habrá que tomar en consideración es el de que los estabilizadores automáticos actúen como freno fiscal. Al concebir la normativa fiscal de forma que estabilice la producción económica en torno a un determinado nivel de renta, se corre el peligro de estar impidiendo el crecimiento económico. Los procesos inflacionistas requieren también el reajuste de las cuotas fiscales para impedir que las rentas que se están “estabilizando” representen cada vez menor capacidad adquisitiva.

Los gastos públicos incluidos en el presupuesto van a permitir al gobierno llevar a cabo sus políticas afrontando a su vez todos los costes de funcionamiento del año. La cuantía o el montante de los mismos nos va a indicar en grado de intervención del Estado e la sociedad, y más concretamente, en la Economía. Para poder cubrir todos esos gastos, la gobierno necesita tener fuentes de ingresos, que pueden cubrir totalmente los gastos o que pueden suponer la planeación de déficit. Ejemplo: Reagan estipuló unos presupuestos de gastos de 1,146 billones de dólares y de ingresos de 1,029 billones, con lo cuál planeaba una diferencia.

El responsable del déficit suele ser los aumentos de gasto más que las disminuciones de ingresos (a través de impuestos), porque los ingresos suelen permanecer estables, pero los gastos suelen fluctuar más. Hay una partida de gasto que suele ahogar los presupuestos, es el pago de intereses de la Deuda Pública (esta es el gran lastre de los países subdesarrollados). Por ello se suele diferenciar entre Déficit primario (aquel que no incluye los intereses de la deuda) y déficit total el que los incluye.

4 LA FINANCIACIÓN DEL DÉFICIT PÚBLICO Y LA PF.

4.1 Los déficits en la actualidad.

Hay controversias sobre si el origen de los déficits es las políticas fiscales expansivas del gasto o las recesiones económicas (que hacen disminuir los ingresos públicos). Los economistas distinguen dos tipos de déficits:

1) Déficit estructural: aquella parte del déficit que viene determinada por los políticas económicas activas (gasto en defensa, en seguridad social, etc).

2) Déficit cíclico: viene determinado pasivamente por la situación del ciclo económico, es decir, por el grado en el que la renta y la producción nacional son elevadas o bajas.

4.2 Los estabilizadores automáticos.

Llamamos política automática es aquélla que funciona bajo mecanismos automáticos no dirigidos de forma activa por el gobierno. Así tenemos, con respecto a la PF los llamados estabilizadores automáticos:

1) Cambios automáticos en la recaudación fiscal: como los impuestos de la renta suelen ser progresivos ocurre que cuando disminuye la producción, disminuyen automáticamente los ingresos fiscales, lo que contribuye a mantener las rentas personales y la producción no disminuye tanto. Los impuestos estabilizan.

2) La prestación por desempleo, los subsidios sociales y otras transferencias: en épocas de recesión se disparan estas transferencias que estabilizan.

4.3 Política fiscal como papel estabilizador.

Las variaciones de G y T afectan al nivel de renta. Esto plantea la posibilidad de utilizar la PF para estabilizar la economía de forma que cuando hay recesión se puede reducir T o incrementar G para conseguir que aumente la producción, y cuando haya expansión con inflación, se puede llevar a cabo una subida de T o una reducción de G. Este papel de la PF se está llevando muy a menudo en las economías modernas. Sin embargo existen controversias sobre la eficacia de estas medidas, cuestionándose si funcionan lo suficientemente deprisa y si se consigue a través de ellas lo que se busca.

4.3.1 El déficit presupuestario.

1) Efectos en el déficit de una variación en el gasto y de los impuestos: se aumenta el déficit cuando el SP aumenta su nivel de gasto?. Parece ser que sí, pero: el incremento de las compras hará que haya un incremento multiplicado de la renta, y como consecuencia un incremento en la recaudación del impuesto de la renta. Pudiera ocurrir que el aumento en los ingresos públicos procedente de dicho aumento de recaudación superase el aumento del gasto público inicial, con lo que las arcas públicas verían incluso mejorada su situación de partida. Pero en realidad lo que ocurre es un aumento (y no reducción) del déficit, ya que los ingresos públicos aumentarían en t*a*DG, mientras que el incremento de las compras sería DG, y t*a será en cualquier caso menor que 1, por lo tanto tendrá más peso el aumento de gastos que el aumento de ingresos.

2) Efectos en el déficit de un incremento en el tipo impositivo: dicho incremento reducirá el nivel de renta. ¿Qué tiene más peso, el aumento de recaudación por el aumento del tipo impositivo o la disminución de recaudación por la reducción de renta?. Analíticamente se demostraría que tiene más peso el aumento de recaudación por el aumento del tipo impositivo, por tanto disminuiría el déficit.

3) Efecto en el déficit cuando varían simultáneamente tipo impositivo y las compras del SP: podríamos disminuir en igual proporción el nivel de impuestos y el gasto público. Se podría pensar que no habría consecuencias para la renta, pero en realidad disminuiría la renta, porque la reducción de impuestos incrementaría la renta (pero sólo una parte de dicha reducción). Sin embargo, la totalidad de la reducción del gasto público supondría disminución de DA. La consecuencia total sería disminución de renta e incremento del déficit, si las reducciones de los impuestos y de los gastos son iguales.

4) El multiplicador del presupuesto equilibrado: si se incrementan las compras del SP y también los impuestos en igual cuantía, aumenta el nivel de renta exactamente en la misma cuantía que el incremento de las compras. Una reducción del G manteniendo el presupuesto equilibrado reducirá la renta de equilibrio y un incremento en un € de G producirá un efecto en la renta de equilibrio mayor que el de una reducción impositiva de un €. Una reducción de los impuestos por importe de un € sólo aumenta el gasto de consumo en una fracción del €, y el resto se ahorra, mientras que las compras del SP se reflejan, € a €, en una variación de la DA.

Hemos visto las consecuencias de PF expansivas (Aumento de G y disminución de T) o contractivas (disminución de G y aumento de T) en los presupuestos.

4.4 Posibilidades teóricas de financiación del déficit público.

Hay tres formas de financiar el aumento de los gastos públicos:

1. Mediante impuestos: aunque los impuestos cubran totalmente el aumento de los gastos, se seguirá percibiendo un cierto efecto expansivo como consecuencia de la contracción del ahorro agregado, pero ese efecto resultaría insuficiente y aparecerían fuertes distorsiones en las pautas de consumo y en la PMaC. El mejor efecto expansivo se consigue mediante el déficit fiscal, es decir, aumentando la diferencia entre los gastos y los ingresos públicos. En ese sentido también resultaría expansiva la reducción de los impuestos.

2. Mediante la emisión de dinero: el Estado ya no puede imprimir billetes. Esa facultad corresponde a los Bancos Centrales. La emisión incontrolada de dinero puede provocar inflación por lo que actualmente se limita legalmente la capacidad de los gobiernos de emitir dinero, dejando esa función para los BC.

3. Mediante la emisión de deuda pública: esto no supone beneficiar a la generación presente con cargo a la generación futura porque siempre es posible amortizar deuda con nuevas emisiones, como efectivamente suele hacerse. La transferencia de renta se realiza al pagar los intereses, de los contribuyentes a los poseedores de títulos, y se produce por tanto dentro de la misma generación. El efecto será simplemente redistributivo si la carga de la deuda en proporción a los gastos del Estado se mantiene dentro de ciertos límites.

Más concretamente, las economías modernas han venido recurriendo a:

1) El Banco Central: desde 1994, el Banco de España es independiente respecto a la política económica del gobierno, y por tanto, éste no puede recurrir a la autoridad monetaria. De esta forma el Banco de España puede procurar la estabilidad de precios, respetándose su plena autonomía en el control de la política monetaria. Se ha buscado que el Banco Central incremente la Oferta Monetaria por el importe de la deuda, pero por el proceso de creación del crédito, el aumento final de la OM sería superior al inicial.

2) Al Sector Exterior: tratando de conseguir un flujo de moneda extranjera hacia el país. Sin tipos de cambios flexibles, se multiplica la expansión monetaria.

3) Al sector privado bancario: los bancos prestan dinero al gobierno y el dinero va de éste a los receptores de fondos que los depositarían, a su vez, en bancos. Los bancos ven incrementados sus depósitos por el mismo importe, pero la cartera de deuda pública de los bancos privados se ha incrementado en el importe de la deuda. En tanto en cuanto la deuda emitida por el Estado sea a corto plazo, podrá utilizarse como base monetaria para el proceso de creación del crédito, con lo que el crecimiento de la OM será mayor que el importe de la deuda. Si la deuda es a largo plazo, no existirá expansión del crédito y el resultado será que ni los depósitos ni la oferta monetaria aumentarán.

4) Acudir al publico en general y al sector privado no bancario: emitiendo Deuda pública. Esto lleva a la retirada de dinero de los bancos, lo recibe el gobierno que paga a sus acreedores y éstos lo depositan en bancos. No hay variación de la OM, simplemente se trata de un cambio de manos de dinero.

La financiación del déficit público mediante deuda pública tiene otra consecuencia indeseable: el CROWDING OUT O EFECTO DESPLAZAMIENTO. La colocación de los títulos de deuda pública en los mercados financieros hace aumentar la demanda sobre los fondos disponibles. Al competir con la empresa privada para conseguir medios de financiarse, el Estado provoca la subida de los tipos de interés y por tanto la disminución de la inversión privada. Todo ello supone en la práctica desplazar o substituir la iniciativa privada por la iniciativa pública. El mantenimiento de políticas fiscales expansivas en los países occidentales por largos períodos desde la Segunda Guerra Mundial hizo crecer el peso relativo de la intervención económica del Estado en comparación con el de la iniciativa privada hasta un punto en el que algunos autores consideraban que se estaba poniendo en cuestión el modelo económico. En la década de los setenta apareció simultáneamente fuertes tasas de paro e inflación. Esa situación resultaba inexplicable desde los sencillos esquemas keynesianos y no podía ser resuelta exclusivamente mediante medidas fiscales.

5 CONCLUSIÓN.

La Política Fiscal es una de las principales políticas económicas que lleva a cabo el Sector Público en las economías modernas. A través de la misma se ajustan los presupuestos para buscar los ingresos y gastos públicos necesarios para estabilizar y/o hacer crecer la economía.

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