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Tema 16 – Relaciones sintácticas: sujeto y predicado

TEMA 16. RELACIONES SINTÁCTICAS: SUJETO Y PREDICADO

ESQUEMA

  1. DETERMINACIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO DE ESTE TEMA.

1.1. LOS CONSTITUYENTES INMEDIATOS DE LA ORACIÓN

1.2. ORACIONES UNIMEMBRES Y BIMEMBRES

  1. DEFINICIÓN DE SUJETO Y PREDICADO
  2. LA CONCORDANCIA ENTRE SUJETO Y PREDICADO

3.1. REGLAS GENERALES DE LA CONCORDANCIA GRAMATICAL

3.2. CASOS ESPECIALES DE CONCORDANCIA. PRIMERA REGLA GENERAL.

3.2.1. SEXO Y GENERO GRAMATICAL

3.2.2. CONCORDANCIA DE LOS COLECTIVOS

3.2.3. DISCORDANCIA DELIBERADA

3.3. CASOS ESPECIALES DE CONCORDANCIA. SEGUNDA REGLA GENERAL.

3.3.1. PLURALIDAD GRAMATICAL Y SENTIDO UNITARIO

3.3.2. POSICIÓN DEL VERBO RESPECTO A LOS SUJETOS

3.4. LA HIPERCONCORDANCIA.

  1. LAS DISCORDANCIAS EN EL DISCURSO

4.1. DISCORDANCIAS APARENTES

4.1.1. LAS ESTRUCTURAS ECUACIONALES

4.1.2. DIFICULTADES EN LA CONCORDANCIA DE PERSONA

4.2. DISCORDANCIAS VULGARES

4.2.1. NEXO SUBORDINANTE COMO COORDINANTE

4.2.2. ESTRUCTURAS IMPERSONALES QUE SE CONVIERTE EN PERSONALES.

4.2.3. EL VERBO GUSTAR Y OTROS SIMILARES.

4.2.4. LAS DISCORDANCIAS EN FUNCIONES DISTINTAS A LAS DE SUJETO.

  1. EL ORDEN DE LA ORACIÓN

5.1. CONSTRUCCIÓN LINEAL Y CONSTRUCCIÓN ENVOLVENTE

5.2. LA TOPICALIZACION

5.3. EL HIPÉRBATON

  1. DETERMINACIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO DE ESTE TEMA

1.1. LOS CONSTITUYENTES INMEDIATOS DE LA ORACIÓN

El entramado sintáctico de la oración mas compleja se fundamente en la concordancia básica entre sujeto y predicado, o, mejor dicho, entre sus núcleos.

Habrá que tomar en consideración también el orden de los elementos en la oración al hablar de las relaciones entre sujeto y predicado, puesto que siendo estos interdependientes e igualmente importantes desde el punto de vista sintáctico, su orden en la cadena hablada podrá ser determinante en algunos factores significativos.

Así pues, hemos acotado el objeto de estudio de nuestro tema: el orden de la frase y la concordancia entre sujeto y predicado como recursos fundamentales de la relación sintáctica.

1.2. ORACIONES UNIMEMBRES Y BIMEMBRES

Las relaciones que presentan esta forma elemental y perfecta de unión entre un sujeto y un predicado se denominan bimembres. Su nombre les viene por la presencia de los dos constituyentes inmediatos de la oración. Sólo deberíamos tratar este tipo en el estudio de este tema, pero no podemos olvidar, al menos, los siguientes hechos que se manifiestan en las unimembres:

– Las formas de construcción impersonal se rigen por unas “concordancias acordadas” entre los usuarios de la lengua.

– Ciertas oraciones nominales mantienen una concordancia de genero y numero con el sujeto lógico, es decir, aquel sintagma nominal del que hablamos.

  1. DEFINICIÓN DE SUJETO Y PREDICADO

Las definiciones tradicionales de sujeto y predicado se fundamentan en consideraciones lógico-semánticas. Veremos un par de definiciones:

– El sujeto realiza o recibe la acción del verbo y el predicado es lo que se afirma o niega del sujeto.

– El sujeto es la persona de la cual decimos algo; por predicado entendemos todo lo que decimos del sujeto.

Así pues, se hace necesario dar una explicación sintáctica de los términos sujeto y predicado, pues sintácticos son. El sujeto de una oración es todo elemento (sustantivo, pronombre, grupo nominal, oración) que concuerda con el verbo del predicado en numero y persona.

La concordancia se convierte así en el único argumento para determinar cual es el sujeto de una oración. Para comprobar si un componente oracional concuerda con el verbo hay que cambiar de numero dicho componente. Si al proceder de esta manera el verbo se ve afectado en el numero es que los dos componente concuerdan, no solo coinciden. Ejemplos:

El jardín lo regó la mujer

Los jardines los regó la mujer

El jardín lo regaron las mujeres

El sustantivo obliga a la concordancia del verbo. El sustantivo es el termino primario, que recibe las incidencias del adjetivo y del verbo, términos secundarios, incididos a su vez por el adverbio, termino terciario. A pesar de esta evidencia, los gramáticos coinciden en afirmar que el verbo es el núcleo oracional.

  1. LA CONCORDANCIA ENTRE SUJETO Y PREDICADO

Como venimos diciendo, la relación entre sujeto y predicado se establece dentro de la oración mediante unas relaciones sintácticas que reciben el nombre de concordancia.

La concordancia es la acomodación formal de unas palabras a otras, y constituye una manifestación de la fuerza de cohesión que une a las palabras dentro de la oración.

Esta relación de concordancia se concreta en la igualdad de genero y numero entre sustantivo, determinantes y adjetivo, y a la igualdad de numero y persona entre un verbo y un sujeto.

3.1. REGLAS GENERALES DE LA CONCORDANCIA GRAMATICAL

Andrés Bello estableció las dos reglas generales de concordancia siguientes:

1ª regla general: cuando el verbo se refiere a un solo sujeto, concierta con él en numero y persona; y cuando el adjetivo se refiere a un solo sustantivo, concierta con él en genero y numero. Ejemplos: el niño jugó toda la tarde en el jardín. Las niñas jugaren toda la tarde en el jardín. Pasó por mi calle un caballo blanco. Pasaron por mi calle unos caballos blancos.

2ª regla general: cuando se refiere a varios sujetos, debe ir en plural. Si concurren personas verbales diferentes, la segunda es preferida a la tercera, y la primera a todas. Cuando el adjetivo se refiere a varios sustantivos, va en plural. Si los sustantivos son de diferente genero, predomina el masculino. Ejemplos: Juan, tú y yo viajaremos juntos; Salieron el examen problemas y preguntas muy dificultosos.

Pero en el habla real también aparece a veces discordancias gramaticales. Estas anomalías fueron legitimadas, en parte, por los gramáticos y retóricos con el nombre de silepsis. La silepsis es una figura de construcción que consiste en la ruptura o alteración de la concordancia gramatical del genero, numero, tiempo o persona.

3.2. CASOS ESPECIALES DE CONCORDANCIA. PRIMERA REGLA GENERAL.

Se clasifican tres grupos:

3.2.1. Sexo y género gramatical.

Los títulos y tratamientos como usted, señoría, excelencia, majestad, etc. conciertan con adjetivo masculino o femenino, según el sexo de la persona a quien se aplican: Usted es muy generoso/generosa.

3.2.2. Concordancia de los colectivos

Cuando el sustantivo es un nombre colectivo y está en singular, el verbo se ha de poner en el mismo numero; pero puede usarse en el plural, considerando en el colectivo, no el numero singular que representa su forma, sino el de las cosas o personas que incluye. Ejemplo: mucha gente salió de la casa / mucha gente salieron de la casa.

Cuando el nombre colectivo venga determinado por un complemento plural que indique las personas o cosas de que consta el conjunto, es muy común poner el verbo en plural, aunque no faltan algunos otros del singular.

Parte, mitad, tercio, resto y otros sustantivos semejantes pueden también llevar el verbo y el adjetivo en plural.

El verbo ser, cuando es copulativo, concuerda con el atributo y no con el sujeto. Esta posibilidad de concertar con el sujeto o con el atributo es muy frecuente en el habla coloquial: Mi sueldo es (o son) mil euros mensuales.

3.2.3. Discordancia deliberada

En el habla coloquial nos dirigimos a un sujeto singular con el verbo en primera persona del plural, para obtener un efecto expresivo deliberado: ¿Cómo estamos?.

El plural de modestia hace hablar a un autor u orador de sí mismo en primera persona del plural (creemos, pensamos…); e igualmente el plural mayestático, derivado de las formulas de tratamiento.

Cuando aplicamos los demostrativos neutros para designar personas de uno u otro sexo, en singular o en plural, significamos menosprecio: ¿Qué es aquello? (aquello puede referirse a otra persona, etc.)

3.3. CASOS ESPECIALES DE CONCORDANCIA. SEGUNDA REGLA GENERAL.

3.3.1. Pluralidad gramatical y sentido unitario.

Dos o mas sustantivos asociados pueden sentirse como un todo unitario y concertar en el singular: la entrada y salida de aviones ha sido suspendida a causa de las nevadas. En este ejemplo, el verbo podría ponerse también en plural. Si anteponemos a los sustantivos un determinante, la concordancia en plural tiende a imponerse: La entrada y la salida de aviones han sido suspendidas…

3.3.2. Posición del verbo respecto a los sujetos.

Cuando dos o mas sujetos preceden al verbo, la pluralidad es tan visible y próxima que es raro poner el verbo en singular. Por el contrario, si el verbo precede a los sujetos, es posible que concierte, no con todos, sino solo con el primero.

Si el verbo va entre varios sujetos, tiende a concertar con el próximo: Le llegará la madurez y el conocimiento a su debido tiempo.

Con la conjunción copulativa ni, el verbo puede concertar con todos en plural, o en singular con el mas próximo, sin que esta concordancia influya que el verbo siga o preceda a los sujetos: No me agradó (o agradaron) ni el argumento de la obra, ni la interpretación, ni la escenografía.

3.4. LA HIPERCONCORDANCIA

En español tenemos que hablar de hiperconcordancia, general en las lenguas románicas, pues la lengua gasta una serie de recursos duplicando formas de manera innecesaria. El ingles, lengua mucho mejor organizada que las lenguas romances, no tiene estas duplicidades formales.

4. LAS DISCORDANCIAS EN EL DISCURSO

Además de los casos citado en el punto anterior, vamos a traer aquí ejemplos de discordancias mas o menos habituales tanto en el discurso oral como en el escrito. Los dividiremos en dos grupos: discordancias aparentes y discordancias vulgares.

4.1. DISCORDANCIAS APARENTES

4.1.1. Las estructuras ecuacionales.

Las estructuras perifrásticas o enfáticas de relativo, también llamadas ecuacionales, constituyen un tipo especial de oraciones atributivas. Se trata de un contexto gramatical que por énfasis, insistencia, relieve, etc. desdobla un elemento sintáctico recurriendo a una estructura compleja con ser y relativo, de modo que origina alteraciones importantes en algunas reglas gramaticales.

El verbo ser ha de ir en singular aunque las dos partes por él relacionadas sintácticamente vayan en plural e introducidas por preposición. Así, vemos frases como:

A los chicos fue a los que vimos / A quienes vimos fue a los chicos.

4.1.2. Dificultades en la concordancia de persona.

Observemos un par de dificultades:

1: Los profesores somos muy exigentes. Los alumnos sois muy estudiosos.

2: Fui yo quien te enseñé. Fuiste tú quien me enseñaste.

En el 1 habrá que recurrir a un contexto lingüístico mas amplio, o en su defecto al entorno extralingüístico, para interpretar que en la referencia de profesores se incluye necesariamente la primera persona, junto a otras personas. Es decir, subyace un nosotros que en otras frases puede ir explicito con aposición. Correlativamente, en alumnos se incluye necesariamente a la segunda persona, con exclusión de la primera, y podría aparecer explicito vosotros.

En el 2, y teniendo en cuenta el orden de elementos en esas estructuras sintácticas especiales con ser y elemento relativo, la vacilación surge porque al desdoblarse el sujeto (yo y tú), no se sabe a ciencia cierta si concordar enseñar con yo o con quien.

4.2. DISCORDANCIAS VULGARES

4.2.1. Nexo subordinante como coordinante.

Nos referimos a un tipo de concordancia que se puede producir en casos en que parece que se otorga valor de conjunción a una preposición:

La mujer con sus hijas compraron en el hipermercado.

4.2.2. Estructuras impersonales que se convierten en personales

– La inseguridad de algunos hablantes conduce a la concordancia en plural cuando no hay pasiva refleja. Que un suplemento establezca concordancia con el verbo es ya demasiado: *Se premiaron a los jugadores.

– Mas vulgares, aun si cabe, son los errores con el verbo haber en estructuras del tipo: *La semana pasada hubieron muchos goles. *Pueden haber muchas protestas.

– Es incorrecto el plural de hacer impersonal: *Hoy hacen tres días que está aquí.

4.2.3. El verbo gustar y otros similares

En las oraciones con verbos como gustar, encantar, apetecer, etc. el orden mas habitual no es el que se define como mas lógico en general en español. Esto ocurre, con toda seguridad, porque el tema o tópico no coincide en absoluto con el sujeto: si digo A mí me gusta el café solo, ¿Cuál es el tema de mi oración, el café o yo?. Sintácticamente, el sujeto es el café, por supuesto, pero el hablante destaca la importancia de la persona de quien se habla topicalizándola e incluso convirtiéndola en el sujeto sintáctico, con su concordancia con el verbo. Se puede ver mas fácil cuando el sintagma nominal es singular y las personas de las que se habla con varias: * A mis hijos le gustan el arroz muchísimo.

4.2.4. Las discordancias en funciones distintas a las de sujeto.

En la oración Ya se los dije, niños se concuerda de forma errónea el complemento directo con el referente plural, para compensar la perdida del número en el complemento indirecto.

5. EL ORDEN DE LA ORACIÓN

Las palabras que componen la oración no se suceden dentro de ella al azar de la iniciativa individual de los hablantes. De ordinario, el orden con que enunciamos los elementos oracionales es el resultado de la tradición idiomática heredada, a la cual nos amoldamos sin esfuerzo. Pero, con frecuencia, la construcción va motivada por determinadas vivencias que el hablante procura diferenciar de las mas comunes o habituales.

5.1. CONSTRUCCIÓN LINEAL Y CONSTRUCCIÓN ENVOLVENTE.

Se señalan dos tipos principales de construcción llamados orden o construcción lineal y orden o construcción envolvente. Ambos tipos se dan conjuntamente en todas las lenguas, pero en proporción variable para cada una de ellas.

En una construcción lineal perfecta, el sujeto iría seguido del verbo, y a este seguirían los complementos, directo, indirecto y circunstanciales. Por ejemplo: Los habitantes del pueblo vecino arreglaron sus problemas con el alcalde. Se ajusta por entero al molde de construcción lineal. Por supuesto, ninguna lengua practica exclusivamente el orden lineal.

Por lo general, el hablante tiende a anteponer el elemento que por cualquier motivo estima como mas interesante. Si decimos A las siete vendrá Juan, damos importancia principal a la hora de su venida; en Vendrá Juan a las siete, realzamos en primer termino la afirmación del hecho. Ambas construcciones son posibles pero la expresión adquiere matices especiales en cada una de ellas.

También podemos comprobar que cualquier oración enunciativa puede convertirse en interrogativa general sin necesidad de alterar su estructura sintáctica. La afirmación Tu hermano está mejor, adopta forma de pregunta diciendo ¿tu hermano está mejor?. Esta libertad de construcción se debe a que la curva melódica interrogativa adquiere en español su carácter peculiar desde el comienzo de la pregunta y no solo al final, como ocurre en otras lenguas.

Los complementos directos de cosa pueden en algunos casos llevar la preposición a, siempre que sea lógicamente posible confundirlos con el sujeto de la oración: A la dificultad vence el entusiasmo. Las frecuente y espontánea es la repetición del termino antepuesto mediante un pronombre anafórico: Su bicicleta, él la compró en tu tienda.

5.2. LA TOPICALIZACION

El ejemplo referido mas arriba sobre la anticipación del complemento directo (y su consecuente reduplicación pronominal) consiste en la conversión en tema o tópico del discurso de un sintagma que no es el sujeto, por lo que se produce la ruptura entre lógica y sintaxis que justifica algunas de las definiciones tradicionales del sujeto a las que hicimos mención anteriormente. Algunos dramáticos piensan que estos tópicos no desempeñan una función sintáctica determinada.

Lingüísticamente, esa frase es agramatical

De política, no hablamos ni palabra.

5.3. EL HIPÉRBATON.

Los artistas de la palabra, y especialmente los poetas, obedecen a aspiraciones estéticas, y al poner en tensión todos los recursos del idioma, crean construcciones nuevas, que unas veces llegan a imponerse al uso corriente, y otras pasan sin dejar huella, como modas efímeras. La Gramática y la Retórica dan, desde los antiguos, el nombre de hipérbaton a toda construcción que se apara del orden normal o regular.

El hipérbaton consiste en colocar los elementos oraciones en una sucesión comprensible, pero sentida como no habitual en cada época y plano social del idioma. Es, por consiguiente, un concepto relativo cuyos limites son la comprensibilidad, por un lado, y las construcciones habituales, por otro.

Supone un sensible cambio en las relaciones sintácticas entre los constituyentes de la oración. En cierto, modo, el hipérbaton requiere que las relaciones de concordancia manifiesten todo su poder de relación, pues el otro factor de unión, el orden, se ve trastocado.

6. BIBLIOGRAFÍA

Alarcos Llorach, Emilio: Gramática de la lengua española.

Gómez Torrego, Leonardo: Gramática didáctica del español.

Lamíquiz, Vidal: Lingüística española.

Marcos Marín, Francisco: Curso de Gramática española.

Seco, Manuel: Gramatical esencial del español. Introducción al estudio de la lengua.

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