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Tema 39 – La expresión musical: el sonido, el silencio y el ritmo. La música en las actividades infantiles. La educación vocal en los primeros años. Las audiciones. Expresión musical y desarrollo integral. La expresión musical en el currículo de la educación infantil. Estrategias de actuación y recursos.

INTRODUCCIÓN

La música es un elemento de la cultura que educa y que contribuye al desarrollo integral de la persona. A través de la música el hombre se expresa individualmente y en colectividad. La música proporciona al niño importantes elementos de formación.

La educación musical en esta etapa no debe considerarse desde la perspectiva del aprendizaje de la lectoescritura musical, la principal finalidad se centra en el desarrollo de los sentidos, sobre todo los que afectan a la recepción de la información sonora. Se pretende potenciar la sensibilidad musical.

Es importante que el niño/a viva los hechos musicales antes de adquirir conciencia de ellos. Dejemos que los niños se muevan de forma natural y espontánea al son de la música, sin obligarles a seguir las normas que coarten sus posibilidades expresivas.

  1. LA EXPRESIÓN MUSICAL: EL SONIDO, EL SILENCIO Y EL RITMO.

Las personas son capaces de expresarse de formas distintas. Hay que potenciar en los niños las capacidades relacionadas con la recepción e interpretación de mensajes, así como las dirigidas a emitirlos o producirlos. Las diferentes formas de representación (verbal, corporal, plástica, musical, etc.) sirven de enlace entre el mundo exterior e interior, son instrumentos que hacen posibles las interacciones, la expresión de sentimientos, pensamientos y vivencias.

Al niño le rodean los ruidos y sonidos del medio ambiente. Desde que nace va elaborando la relación con el mundo sonoro de forma inconsciente.

Es difícil establecer etapas en el desarrollo de la expresión musical, sólo podemos decir que está relacionada con el desarrollo sensorial, en cuanto a la percepción y al desarrollo del lenguaje, en cuanto a la expresión en los primeros momentos.

Para poder contribuir al desarrollo de la expresión musical hay que conocer los elementos que constituyen el lenguaje musical que son: el sonido, el silencio, el ritmo y la melodía.

El sonido es la sensación que percibimos por medio del oído cuando éste es impresionado por vibraciones sonoras en cantidad y potencia adecuadas. Los sonidos se caracterizan y se diferencian entre sí por unas características:

Los niños pueden aprender a reconocer y diferenciar las cualidades del sonido mediante juegos.

El silencio es la ausencia de sonido intercalada en una cadena de sonidos. Produce un equilibrio natural en la música. Con los niños se realizan juegos en los que se pasa alternativamente de situaciones de ruido a silencio.

El ritmo es el elemento físico de la música, es una división cualitativa del tiempo, se trata de un elemento fundamental de la música que se percibe a través de los sentidos y los movimientos. Para el niño es algo natural, está rodeado de movimientos y sonidos rítmicos. El desarrollo del ritmo es fundamental en el niño. Los elementos del ritmo son:

§ Pulso, cada uno de los tiempos o pulsaciones regulares

§ Acento, es la mayor fuerza con que se ejecuta uno de los pulsos

§ Compás, es la medida de tiempo que corresponde a cada una de las partes de una expresión sonora

La melodía es la sucesión de sonidos ordenados, determina la canción.

  1. LA MÚSICA EN LAS ACTIVIDADES INFANTILES.

La actividad musical en esta etapa debe ser ante todo agradable y gratificante. La música debe acompañar todas las actividades.

El niño desde que nace, le atraen los sonidos del ambiente, y desde ese mismo momento está comenzando a imitar. Al principio el reconocimiento se centra en la voz humana, especialmente de la figura de apego. Los móviles sonoros de su cuna le atraen la atención.

Cuando comienza a desplazarse por el espacio, o simplemente sentado, ya tiene otras experiencias con los objetos sonoros, golpearlos, etc.

El niño poco a poco va emitiendo sonidos, va perfeccionando el habla. Al principio canta de forma no muy afinada, pero le gusta hacerlo y progresa rápidamente.

La música le incita al movimiento y va desarrollando el ritmo y otros aspectos del desarrollo como la coordinación, el conocimiento del cuerpo, del espacio, del tiempo.

El desarrollo del lenguaje musical está ligado a otros tipos de expresión. Hay que atender a sus manifestaciones expresivas.

  1. LA EDUCACIÓN VOCAL EN LOS PRIMEROS AÑOS.

La voz y el cuerpo constituirán los medios más elementales para la realización de las actividades musicales. Se deben potenciar al máximo las posibilidades que ambos nos ofrezcan.

Responder a sus balbuceos y pequeños gritos con palabras y vocalizaciones es la base de la educación vocal.

Es posible a lo largo de este período iniciar sencillos procesos de representación musical gráfica que deben surgir como consecuencia de la necesidad de comunicarse musicalmente. Se deben respetar las diferentes formas empleadas por los niños.

El niño tiene la primera experiencia del sonido musical mediante le canto. Hay que procurarle buenos modelos para que imite, y presentarle gradualmente un repertorio de canciones. A través del canto se familiariza con el fenómeno de la afinación, matiz y timbre de la voz.

Las canciones deben ser:

– De temática sencilla

– Con ritmo que invite a moverse

– Fáciles de aprender

– Mejor de la voz del educador

– Tendrán pausas y silencios

La práctica vocal debe hacerse individualmente o en pequeños grupos, así el educador podrá orientarlos en el proceso de cantar. También dirigirá las actividades del conjunto del grupo para elegir las canciones de acuerdo con la extensión medio de la voz de los niños.

Hay que trabajar la voz de los niños intentado elevar poco a poco su nivel vocal y llegar a conseguir de cada uno su propio nivel.

  1. LAS AUDICIONES.

Las audiciones deben dirigirse, básicamente, a despertar en el niño el interés por el mundo sonoro más próximo.

El educador en ecuación infantil procurará que e niño escuche, reconozca y reproduzca cuantos sonidos musicales pueda, a la vez que imite ruidos de la naturaleza, gritos de animales, voces de personas, etc.

Desde el punto de vista de la percepción melódica los objetivos de la educación musical son:

Cuando esta educación comienza desde infantil, estas dos facultades se desarrollan de forma paralela. De lo contrario uno de los aspectos se da con retraso.

La preparación de las audiciones debe prepararse con cautela, seleccionando piezas sencillas y motivadoras. Cortas al principio y paulatinamente se irán ampliando. Hay que cuidar mucho que lo que oigan sea percibido con claridad, de modo que pueden apreciar alguna de las cualidades del sonido.

En la audición musical se pueden utilizar: cuentos, canciones y obras clásicas.

Las audiciones deberán oírse en reposo y tranquilidad. Después se representará corporalmente. Los niños no solo deben ser receptores, también emisores de ideas y sugerencias.

Los medios audiovisuales se pueden utilizar como recurso.

  1. EXPRESIÓN MUSICAL Y DESARROLLO INTEGRAL.

El desarrollo de la expresión está ligado a la maduración y desarrollo evolutivo general. Para el niño la comprensión y la expresión del mundo que le rodea es global, aunque puede utilizar distintos lenguajes para ello.

La clave de la actividad expresiva es tener algo que comunicar, alguien a quien comunicar, una forma de comunicar y obtener un placer de esa actividad expresiva. El niño habrá que tener una experimentación intensa y amplia en un marco interactivo con los compañeros. Habrá que plantearlo todo en clave de juego.

La música incita al movimiento y significa mucho para el conocimiento del esquema corporal, la coordinación, el desarrollo sensorial y motor, desarrollo de la memoria y la atención, conocimiento del espacio y por encima de todo del tiempo.

  1. LA EXPRESIÓN MUSICAL EN EL CURRÍCULO DE LA EDUCACIÓN INFANTIL.

En el nuevo currículo de Educación Infantil derivado de la LOE, la expresión musical entra en el área de Lenguajes: Comunicación y Representación, en la que se pretende que las distintas formas de comunicación y representación sirvan de nexo entre el mundo exterior e interior al ser instrumentos que hacen posible la representación de la realidad, la expresión de pensamientos, sentimientos y vivencias y las interacciones con los demás.

En la etapa de Educación infantil se amplían y diversifican las experiencias y las formas de representación.

Y dentro de esta área en el bloque 3: Lenguaje artístico que hace referencia tanto al plástico como al musical. Se pretende estimular la adquisición de nuevas habilidades y destrezas que permitan la producción, uso y comprensión de sonidos de distintas características con un sentido expresivo y comunicativo, y favorezcan un despertar de la sensibilidad estética frente a manifestaciones musicales de distintas características.

Para el primer ciclo:

– Discriminación de sonidos y ruidos de la vida diaria.

– Experimentación con las posibilidades sonoras del cuerpo, de los objetos y de los instrumentos musicales. Captación de sencillos ritmos.

– Disfrute con las actividades musicales.

Para el segundo ciclo:

– Exploración de las posibilidades sonoras de la voz, del propio cuerpo, de objetos cotidianos y de instrumentos musicales. Utilización de los sonidos hallados para la interpretación y la creación musical.

– Reconocimiento de sonidos del entorno natural y social, y discriminación de sus rasgos distintivos y de algunos contrastes básicos (largo-corto, fuerte-suave, agudo-grave).

– Audición atenta de obras musicales presentes en el entorno. Participación activa y disfrute en la interpretación de canciones, juegos musicales y danzas.

  1. ESTRATEGIAS DE ACTUACIÓN Y RECURSOS

El educador intentará que el niño descubra los elementos sonoros, creará en él el hábito de escuchar, poniendo en juego la atención, el silencio y el respeto.

Los elementos de la educación musical se presentarán en forma de juego, las actividades serán motivadoras, que despierten el interés por los elementos de la música.

Se le pondrá en contacto con la música desde muy pequeño y no como actividad de relleno sino como parte importante del currículo.

En las actividades hay que alternar el movimiento con el canto y la audición. La duración de las actividades debe ser adecuada a la atención de los niños.

Los materiales deben ser manipulados libremente antes de aprender a utilizarlos de forma correcta.

El educador no tiene por que ser un experto en música, peri si ha de tener capacidad para proponer experiencias de manera amena y variada, así como rapidez mental para aprovechar cualquier idea o actividad por parte de los niños. Necesita emplear recursos variados, contar con un oído musical sensible y cultivado, moverse con gracia y cantar con una voz bonita y agradable. No hay que olvidar que el educador es un modelo para los niños. Influye la valoración que haga de la música y el entusiasmo que ponga en los proyectos.

Los recursos que utilizaremos en expresión musical son:

Canciones. Las primeras canciones que oyen los niños son las nanas, que son monótonas, se suelen cantar con dulzura y tranquilizan a los bebés. Las canciones que cantan los niños tiene frases muy reiterativas, son breves, de esquemas rítmicos iguales. La forma que mantienen es estribillo-estrofa-estribillo. Los educadores emplean la forma de eco para aprender las canciones, también se acompañan de gestos corporales.

Los instrumentos. Se comienza acompañando la música con el movimiento y con sonidos producidos por alguna parte del cuerpo. Son los llamados instrumentos naturales de percusión corporal (pitos, palmas, pies, rodillas).los objetos del entorno también se pueden utilizar como instrumentos para acompañar la música y realizar ejercicios de ritmo. Se pueden confeccionar algunos instrumentos caseros. De los instrumentos musicales de cuerda, viento y percusión, en educación infantil sólo se emplean los de percusión como crótalos, panderetas, maracas, cajas chinas, carillones, xilófonos. Su uso se supedita a la capacidad del niño para manipularlos. Hay que enseñarles el uso adecuado de estos instrumentos.

Danza. Permite trabajar el ritmo en el niño, se asocial el movimiento a las canciones o sonidos. Hay que adaptarse a la música y al grupo, también los movimientos se hacen en un determinado orden y con cierta estética. El trabajo con la danza se realiza buscando movimientos que evolucionan originando una composición. Los niños pueden participar en la invención de esos movimientos.

Juego. Se emplean porque aportan motivación, los juegos que podemos emplear son:

· Juegos populares como corro, pasacalles, comba, etc

· Inventados por el educador, con un objetivo específico de expresión musical

· Inventados por los niños

Folclore popular. Se pueden emplear en educación infantil danzas populares sencillas, no implica que sepan bailarla de forma sistemática. También conocer las de otros pueblos y culturas. Es importante también que conozcan canciones populares que forman parte de la cultura tradicional

En la iniciación a la educación musical tiene gran importancia la educación sensorial, de forma que los ejercicios de discriminación sensorial y de memoria visual y auditiva que se llevan a cabo para otros aspectos del currículo contribuyen a constituir las bases para el desarrollo de la expresión musical. También los ejercicios de orientación espacial y los relacionados con la percepción del cuerpo de forma global y segmentaria.

Realizaremos distintas actividades para desarrollar diferentes aspectos de la educación musical, para trabajar los sonidos y sus cualidades, para trabajar el ritmo, para trabajar melodías, para trabajar la audición musical, ejercicios de respiración y actividades para trabajar con instrumentos.

Actividades para trabajar los sonidos y sus cualidades

– Colocar carillones en su cuna

– Manipular sonajeros

– Manipular objetos para familiarizarse con los sonidos

– Sin mirar adivinar que objeto suena

– Escuchar sonidos del entorno, que pueden estar gravados, también sonidos de animales.

– Representa con las manos o con líneas en el papel sonidos que hace el educador

Actividades para trabajar el ritmo

– Al cantar balancear a los bebés

– Al cantar palmear las canciones

– Ejercicios rítmicos con sonidos corporales

– Caminar al compás

– Acompañar canciones con gestos (Mi barba tiene tres pelos)

Actividades para trabajar melodías

– Realizar ecos melódicos

– Aprender canciones en distintas situaciones

– Acompañar los juegos con fórmulas sencillas

– Poner melodía a algunas poesías

Actividades para trabajar la audición musical

– Expresar las sensaciones que produce la música verbalmente, con colores, con gestos, etc.

– Representar corporalmente lo que se oye

Ejercicios de respiración, respirar bien es fundamental para hablar y cantar sin realizar un esfuerzo innecesario, la respiración se trabaja desde diferentes bloques del currículo. Los ejercicios irán encaminados a ser conscientes de la respiración, a medida que la edad lo permita.

– Acompañar la inspiración y espiración con caídas y levantamiento de brazos

– Colocar algo en el abdomen e inspirar tratando de levantarlo

– Inflar y desinflar globos

– Hacer carreras soplando bolitas de papel

– Soplar una vela procurando que no se apague

Actividades para trabajar con instrumentos

– Ecos con sonidos corporales

– Ecos con instrumentos sencillos

– Acompañar canciones sencillas

  1. CONCLUSIÓN

Este módulo se relaciona con el ciclo de Educación Infantil y dentro de este con el módulo de Expresión y Comunicación. Hace referencia a un aspecto fundamental que hay que trabajar en educación infantil.

Es en la infancia cuando se va accediendo al dominio de los diferentes sistemas de comunicación y lenguajes. A través de estos los niños/as comienzan a relacionarse con el medio expresando y comunicando sus pensamientos, sentimientos y vivencias aprendiendo además a regular su propia conducta y la de los demás.

Estos aspectos quedan reflejados en el currículo de la etapa infantil en el área de Lenguajes: Comunicación y Representación.

Es fundamental dedicar un tema al estudio de uno de los recursos fundamentales para trabajar en educación infantil.

BIBLIOGRAFÍA

SALVATERRA. Como hacer instrumentos de música. Editorial Salvatierra, Barcelona

HARGREAVES, D. Infancia y educación artística. Editorial Morata-MEC, Madrid

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