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TEMA 27 – El sistema óseo-articular. Estructura y funciones. Características particulares del periodo evolutivo correspondiente a la etapa. Consideraciones a tener presente en la clase de E.F.

1. -EL SISTEMA ÓSEO-ARTICULAR. DEFINICIÓN.

2. -ESTRUCTURA Y FUNCIONES:

2.1. ESTRUCTURA MICROSCÓPICA DEL HUESO.

2.2. EL TEJIDO OSEO Y SU CLASIFICACION.

2.3. TIPOS DE HUESOS.

2.4. FUNCIONES DEL HUESO.

2.5. EL ESQUELETO.

3. -LAS ARTICULACIONES:

3.1. DEFINICIÓN Y COMPOSICIÓN.

3.2. TIPOS DE ARTICULACIONES.

3.3. PLAÑOS Y EJES CORPORALES

4. -CARACTERISTICAS DEL PERIODO EVOLUTIVO.

5. -CONSIDERACIONES A TENER PRESENTES EN LA CLASE.

6. -CONCLUSIONES.

7. -BIBLIOGRAFIA.

INTRODUCCIÓN.

La capacidad para coordinar cualquier movimiento es posible gracias al conjunto de sistemas que constituyen el cuerpo humano, sistema de dirección, de alimentación y motor (Fidelus y Kocjasz, 1975). De todos ellos, el sistema motor, constituido por huesos, músculos, articulaciones, ligamentos y tendones, es el que posibilita la perfección de la técnica del movimiento. Este sistema se construye sobre la base del esqueleto humano. Por tanto, su conocimiento (palancas del cuerpo humano, las articulaciones, planos y ejes del movimiento, etc.) posibilitará una mejor actuación del profesor/a de E.F. de cara al planteamiento de actividades útiles que potencien el desarrollo o crecimiento de manera armónica y equilibrada del alumno/a. En definitiva, el estudio y observación de los elementos constitutivos de este sistema permitirá abordar, entre otros, objetivos como:

-conocer los principales huesos y articulaciones del esqueleto humano.

-aprender a utilizar los conceptos de flexión, extensión, rotación, etc., para un mejor planteamiento del ejercicio físico; etc.

Centrándonos en el currículo de Secundaria para la Comunidad Autónoma de Murcia (Decreto 112) podemos resaltar que el contenido de este tema queda reflejado en la Introducción y en los distintos elementos que lo configuran. Así pues en:

-La Introducción se hace mención “a la necesidad de incorporar a la cultura y a la educación aquellos conocimientos y destrezas que, relacionadas con el cuerpo y la actividad motriz, contribuyen al desarrollo personal y a una mejora de la calidad de vida”; y a la “importancia del conocimiento corporal vivenciado y de sus posibilidades de movimiento.”

-Los objetivos generales– 15 y 16 – que hacen referencia al conocimiento del cuerpo humano y su funcionamiento; y a formarse una imagen ajustada de sí mismo.

-Los objetivos de área– 1 – ya que permite conocer y valorar los efectos, riesgos y contraindicaciones que la actividad física tiene para la salud.

– 5 –ya que contribuye al perfeccionamiento de las funciones de ajuste, dominio y control corporal.

-Los contenidos – Concretamente aparece en el Bloque de Contenidos de Condición Física y Salud para 3º de la E.S.O.; en el contenido 3- Funciones de aparatos y sistemas orgánicos en relación con el ejercicio físico y su adaptación al mismo.

Criterios de evaluación– 5- llevar a la práctica los aspectos preventivos en la realización de actividad física y -6- emplear hábitos de higiene y actitud corporal.

En el Decreto 113 por el que se establece el Currículo de Bachillerato, encontramos algunas conexiones en el tema objeto de desarrollo:

Objetivos generales-

El trabajo de este tema con el alumnado de esta etapa contribuye, principalmente, a la consecución de los objetivos 11 y 12; es decir, consolidar estilos de vida saludable utilizando la actividad física y consolidar una madurez personal.

También el 4, en cuanto que los conocimientos científicos adquiridos deben de aplicarlos a la comprensión de hechos y fenómenos que se presenten.

Objetivos de materia.

Los contenidos del tema pueden aplicarse para lograr los objetivos 1, y 2, pues se pueden utilizar para favorecer el desarrollo personal, y mejorar la salud y calidad de vida; y elaborar y llevar a cabo un programa de actividad física y salud, conociendo su nivel de condición física y con el objeto de incrementar las capacidades físicas implicadas.

También el 6, ya que permite adoptar una actitud critica ante las prácticas que tienen efectos negativos para la salud individual y colectiva.

Contenidos.

Se encuentra relacionado con los siguientes contenidos del bloque de Condición Física y Salud:

1- La actividad física y la salud.

2- Efectos positivos y negativos, que determinadas prácticas y hábitos tienen sobre la actividad física y la salud.

5- Principios y factores a considerar en la planificaron del trabajo de las capacidades físicas relacionadas con la salud.

7- Nutrición y actividad física.

Criterios de evaluación.

1- Comprobar si el alumno mejora sus capacidades teniendo en cuenta sus valores iniciales.

2- Planificar y llevar a cabo un programa de actividad física y salud, teniendo en cuenta los conocimientos del temo, entre otras variables.

3- En este se valora si el alumno conoce los efectos que determinados hábitos (como actividad física regular, alimentación, higiene postural, prevención de lesiones, sedentarismo, consumo de sustancias toxicas…)

Terminada la introducción paso a exponer de forma breve la estructura del tema:

En el apartado 1º, realizo la conceptualización del sistema óseo-articular.

El 2º, más extenso, aborda la estructura y funciones de los huesos. Tratando la ciencia que estudia los huesos, su composición a nivel celular, y la osteogénesis. Pasando a detallar los diferentes tipos de tejido óseo: compacto, esponjoso y reticular; y la clasificación de los huesos según su forma. Terminando con las funciones específicas y un estudio del esqueleto y sus partes.

En el epígrafe 3º, vemos cómo las diferentes piezas del esqueleto, no están aisladas, sino que se unen entre sí, de diferentes maneras, para constituir lo que se llama indistintamente junturas, articulaciones o artejos. Las articulaciones son el conjunto de partes, blandas y duras, que constituyen la unión entre dos o más huesos próximos. Tratare cómo las partes comunes a todas las articulaciones ofrecen caracteres diferentes y particulares, dando lugar a diversos tipos de articulaciones, de las cuales desarrollaré más extensamente las diartrosis. Los huesos actúan cómo palancas cuyo centro de giro son las articulaciones. Así que termino con la descripción de la acción de las palancas y de las diversas clases; y los planos y ejes de movimiento, todo ello esencial para comprender los movimientos del cuerpo humano.

El apartado cuarto esta destinado a las características del periodo evolutivo, viendo como se produce el crecimiento en estas edades y como influye en el desarrollo motor, terminando con los factores que influyen en el crecimiento y desarrollo.

En el apartado quinto, se presentan las consideraciones a tener presentes en las clases como pueden ser: las características morfológicas, las ventajas del ejercicio físico, la necesidad de conocimientos teóricos, implicaciones en contenidos específicos (como introducción al trabajo de flexibilidad y fuerza) y las problemáticas que pueden presentarse en estas edades.

Por ultimo expongo las conclusiones y la bibliografía que me ha servido de referencia para la elaboración del mismo.

1. ELSISTEMA OSEO-ARTICULAR. DEFINICIÓN.

Es considerado como el conjunto de huesos y articulaciones que posibilitan en el cuerpo humano mantener la posición estática y la reaslización de movimientos. Es junto el sistema muscular, el responsable directo del movimiento. Constituye el elemento pasivo del aparato locomotor.

2. ESTRUCTURA Y FUNCIONES.

La ciencia encargada del estudio de los huesos se denomina osteológica, desde esta ciencia el hueso es un órgano de gran dureza y cierta elasticidad, de color blanquecino habitualmente, que constituye la estructura de sostén de los tejidos blandos del organismo. Al ser un elemento esencial del aparato locomotor es considerado como una “palancaa”, importante porque hacia los puntos de inserción del músculo sobre el hueso es donde se dirige la fuerza necesaria en un movimiento.

En cuanto a su composición, el hueso es una forma muy especializada de tejido conjuntivo, que se caracteriza por su sustancia intercelular calcificada.

Tiene tres tipos de células, asociadas con funciones específicas,

-los osteoblastos, con la formación del hueso.

-los osteocitos, con su mantenimiento como tejido vivo, y

-los osteoclastos, con la resorción del hueso.

Estas células proceden de antecesores comunes, se hallan muy interrelacionadas y son capaces de transformarse las unas en las otras.

Se denomina osificación a la transformación del tejido conectivo membranoso (osificación endoconjuntiva) o cartilaginoso en tejido óseo (osificación endocondral).

Los huesos de la bóveda craneal, de la cara y de la mandíbula se forman por osificación endoconjuntiva, mientras que los huesos de los miembros y del tronco lo hacen por osificación endocondral.

La deposición ósea se debe a los osteoblastos que fabrican la matriz ósea y crean así las condiciones bioquímicas favorables para la calcificación.

El primer paso en la deposición ósea parece ser la síntesis intracelular de precursores del colágeno en los osteoblastos. La secreción de estas moléculas en el medio extracelular conduce a la formación de fibrillas de colágeno. El tamaño y forma del hueso se debe a la cantidad de colágeno calcificable elaborado y a la orientación tridimensional de las correspondientes fibrillas.

La resorción ósea se debe a los osteoclastos (células multinucleadas) cuyo número y actividad se halla bajo el control de la hormona paratiroidea. Los osteoclastos segregan encimas que producen despolarización de los mucopolisacáridos de la sustancia fundamental, hidrólisis del colágeno y disolución de los cristales.

La osteogénesis resulta de un doble proceso, uno constructivo y otro destructivo. En los huesos se produce una constante deposición y resorción ósea; y el equilibrio entre estos varía en el curso de la vida. Durante el crecimiento la deposición es mayor que la resorción, hecho que determina el aumento en la cantidad y el crecimiento del hueso. En los adultos los procesos se equilibran, de manera que la masa del hueso no varía; en la vejez, la deposición es menor que la resorción y la masa ósea disminuye lentamente.

Estos procesos se desarrollan simultáneamente en todo el hueso. Así, por acción de los osteoclastos se forman continuamente áreas de resorción ósea, que a su vez son llenados con nuevo hueso depositado por los osteoblastos.

La formación y destrucción continua de hueso tiene cierto número de funciones histológicamente importantes. Primero, el hueso suele ajustar su fuerza al esfuerzo al cual se somete. Por tanto, cuando son objeto de esfuerzos muy grandes se hacen más gruesos, por eso los huesos de loa atletas se vuelven mucho más gruesos que los de las personas no entrenadas. Segundo, también puede variar la forma del hueso para soportar de manera adecuada los esfuerzos mecánicos, mediante formación y resorción de hueso según los modelos de líneas de fuerza. Tercero, el hueso antiguo se vuelve relativamente frágil y quebradizo, de manera que se necesita la formación de matriz orgánica nueva a medida que degenera la vieja. De esta forma se mantiene la resistencia normal de hueso.

El componente genético determinara el tamaño del esqueleto, con variaciones raciales e individuales en función de los genes de los progenitores. El componente metabólico del organismo garantiza las proteínas y minerales necesarios para la continua remodelación ósea, con especial importancia de las vitaminas C y D.

La influencia endocrina del organismo es ejercida por varias hormonas, entre ellas la hormona del crecimiento o somatotropina que estimula el crecimiento en longitud y espesor del hueso, y las hormonas tiroideas que favorezcan la maduración ósea y el cierre por osificación de los cartílagos de crecimiento. La actividad mecánica y locomotriz estimula y favorece la osteogénesis.

2.1 ESTRUCTURA MICROSCÓPICA DEL HUESO.

El hueso presenta aspectos y texturas diferentes, dependiendo de su localización. La capa externa de la parte central del hueso largo es dura y densa. Este topo de hueso se conoce como denso o compacto. El hueso poroso de los los extremos le los huesos largos se conoce como esponjoso, y contiene muchos espacios que pueden estar llenos de medula ósea roja. El hueso compacto parece macizo a simple vista. Se denomina trabeculas a una red de fragmentos de hueso esponjoso que rodean un entramado de espacios.

Sin embargo, el hueso compacto no contiene una red de espacios abiertos. Por el contrario, la matriz esta organizada en numerosas unidades estructurales llamadas osteonas o sistema de Havers. Cada osteona circular en forma de tubo se compone de matriz calcificada, dispuesta en múltiples capas que recuerdan las láminas de una cebolla, conocidas como lamelas concéntricas. Las lamelas o anillos circulares rodean el canal central, que contiene un vaso sanguíneo.

Los huesos no son estructuras inertes. Dentro de su matriz dura, en apariencia sin vida, existen células vivas llamadas osteocitos. Estos se encuentran situados entre las capas de lamelas duras, en diminutos espacios conocidos como lagunas. Entre estas se aprecian pequeños pasos o canales llamados canalículos, que conectan las lagunas entre ellas y con el canal central de cada sistema de Havers. Los nutrientes pasan desde el vaso sanguíneo del canal central, a través de los canalículos, hasta los osteocitos. Se observan también numerosos vasos sanguíneos procedentes del periostio externo, que entran en el hueso y pasan a través de los canales de Havers.

Una vez visto los tipos de células óseas y la formación del hueso paso a describir:

2.2. EL TEJIDO OSEO.

El tejido óseo se compone de células óseas y de una sustancia fundamental. Esta sustancia fundamental se halla formada por compuestos orgánicos y constituye la denominada matriz ósea, en la que se ha depositado una sustancia mineral compleja que contiene calcio, fosfato, carbonato y citrato, con estructura cristalina. Además existe abundante cantidad de agua (25-30%) que varia según la edad y que se halla ligada a los cristales.

Las células óseas u osteoblastos están contenidos en unidades o lagunas óseas. La sustancia fundamental, además de los corpúsculos óseos que presenta, está excavada por conductos denominados espacios medulares o vasculares; contiene un tejido conjuntivo especial, la médula ósea. Estos espacios medulares unos son conductos regulares, estrechos, cilíndricos y unidos unos a otros, los conductos de Havers; otros son anchos, irregulares y cortos, los espacios medulares propiamente dichos.

El tejido óseo se presenta bajo tres aspectos diferentes, formando así tres variedades de tejido:

Tejido compacto: está formado por laminillas óseas, inmediatamente aplicadas unas contra otras sin cavidades intermedias. En éste se encuentran los conductos de Havers.

Tejido esponjoso: formado también por laminillas de diferentes orientaciones, que entran únicamente en contacto por ciertos puntos, por lo cual dejan entre sí un sistema de pequeñas cavidades en la que se acumula médula ósea.

Tejido reticular o areolar: variedad de tejido esponjoso en la cual los tabiques óseos están más espaciados y, por consiguiente, son más grandes las cavidades intermedias.

Desde el punto de vista químico, el tejido óseo se compone de dos sustancias, una orgánica y otra inorgánica, en una proporción del 30 al 70% respectivamente. La sustancia orgánica es la osteína, similar al cartílago, la inorgánica está compuesta por fosfato de cal, de magnesio y carbonato de cal, principalmente.

2.3. ESTRUCTURA DEL HUESO

Realizando un corte transversal, observamos, que los huesos están rodeados por una envoltura de tejido conjuntivo muy vascularizado que se comporta como una membrana nutricia del hueso ( periostio), exceptuando las superficies articulares que se encuentran recubiertas por tejido cartilaginoso.

El periostio, protege y alimenta al hueso, permite su crecimiento en grosor, sirve de lecho, de sostén para los vasos sanguíneos y los nervios que se dirigen al hueso y para que en el se fijen los terminales de ligamentos y tendones. Su parte más interna está íntimamente adherida a la llamada cortical del hueso, formada por tejido compacto, duro, con aspecto amarfilado y muy rico en sales minerales. Por la parte interna de la cortical, tenemos el endosito o periostio interno. Finalmente, la parte central y por lo tanto la más interna, la ocupa el tejido óseo esponjoso, que por su estructura recuerda el aspecto de una esponja, es elástico y flexible y en su hueco alberga a la médula ósea qué es la responsable de la formación y producción de células sanguíneas (hematopoyesis o hematogénesis).

Los huesos presentan en su superficie una serie de agujeros o conductos; unos son conductos de transmisión y dan paso a vasos y nervios, que atraviesan los huesos sin detenerse en ellos; otros conductos nutricios, dan paso a los vasos que proporcionan a los huesos sus principios nutricios.

Al realizar un corte longitudinal, podemos distinguir cuatro partes.

La diáfisis es el cuerpo o tallo del hueso largo, comprendido entre las dos metáfisis, generalmente en forma de embudo, a diferencia de la primera, que es cilíndrica. La metáfisis se llama también cartílago de crecimiento o de conjunción, y es la zona que en la infancia y adolescencia tiene lugar el crecimiento del hueso. Las epífisis son las partes más dístales de un hueso largo, son las que recubiertas de cartílago vienen a formar parte de las articulaciones entre los huesos.

2.4. TIPOS DE HUESOS

Considerados en su configuración general, los huesos se dividen en tres grandes tipos:

· Huesos largos—aquellos en los que la longitud predomina sobre las otras dos dimensiones; se encuentran en las extremidades. En cada uno de ellos se consideran un cuerpo y dos extremos (como ya hemos visto). El cuerpo, también llamado diáfisis, es casi siempre prismático y triangular, y algunas veces irregularmente cilíndrico. Los extremos o epífisis, generalmente más voluminosos que el cuerpo, presentan una o varias superficies lisas correspondientes a los puntos de su articulación con los huesos inmediatos.

En los huesos largos, las epífisis están formadas por tejido esponjoso, sólo en la periferia aparece tejido compacto. La diáfisis está esencialmente constituida por el tejido compacto, más espeso en la parte media. En el centro del hueso se encuentra una cavidad longitudinal, el conducto medular, relleno de médula ósea, sustancia blanca de consistencia pulposa que se encuentra en todas las cavidades del tejido óseo. La función de la médula, además de aligerar las piezas esqueléticas, es la de contribuir con otros órganos a la formación de los elementos sanguíneos.

· Huesos anchos o planos—aquellos en los que longitud y latitud, predominan sobre el grosor y son casi iguales entre sí. Se les encuentran rodeando las cavidades que contribuyen a formar (cráneo, pelvis). Presentan de ordinario una cara cóncava y otra convexa. Estos huesos se componen esencialmente de dos láminas de tejido compacto que encierran entre sí una capa más o menos gruesa de tejido esponjoso.

· Huesos cortos– aquellos en los que sus tres dimensiones son sensiblemente iguales. Los encontramos en todas las regiones que, teniendo que ser muy resistentes, disfrutan de muy variados movimientos aunque poco extensos.

En su conformación interior, los huesos cortos tienen una masa central de tejido esponjoso, cubierta en toda su extensión por una delgada capa de tejido compacto.

2.5. FUNCIONES DEL HUESO

El hueso posee múltiple propiedades que le permiten llevar a cabo varias funciones:

Funciones mecánicas: relativas a su participación en el aparato locomotor

-Soporte y sostén de estructuras corporales.

-Inserción muscular, que condiciona su participación pasiva en el movimiento al ser arrastrada la palanca ósea cuando se produce la contracción del músculo insertado en el hueso.

-Protección de órganos vitales (encéfalo, médula espinal, etc).

Funciones metabólicas: el hueso, a instancias de algunas hormonas, interviene en el mantenimiento del nivel de calcio en el organismo, acumulando calcio, cuando sus niveles son elevados y liberándolo a la sangre cuando se precisa.

Funciones hematopoyéticas: la medula ósea roja, localizada en el tejido esponjoso, produce células sanguíneas que son vertidas al torrente sanguíneo.

2.6. EL ESQUELETO.

3. LAS ARTICULACIONES.

La ciencia que estudia las articulaciones es la artrología. Una articulación no es más que un conjunto de parte dura y blanda por las que se unen dos o más huesos próximos, permitiendo realizar determinados movimientos, aunque dependiendo de la estructura de cada articulación.

En toda articulación podemos observar diferentes partes: superficies articulares, ligamentos de unión, elementos cartilaginosos, bolsa sinovial…

Las superficies articulares están recubiertas de cartílagos- que tienen por finalidad hacer más suave el contacto y amortiguar los golpes-, y todo ello abrazado por una cápsula, en cuyo interior hay un liquido denominado sinovia –la bolsa sinovial procura a las superficies óseas un suave funcionamiento obrando como un verdadero lubricante-. Por fuera de estas cápsulas están las fibras ligamentosas que unen entre sí los segmentos óseos.

Superficies articulares- lo que podríamos llamar el esqueleto de la articulación. Son tan variables que dan lugar a las clasificaciones de las diartrosis, según veremos. En general son cóncavas, convexas, planiformes, o en polea.

Cartílagos articulares– lámina cartilaginosa que recubre las superficies articulares en toda su extensión. Su espesor medio es de 1 a 2 mm. , es sólido flexible y elástico.

Fibrocartílagos marginales o rodetes articulares– en ciertas hidartrosis de tipo esférico encontramos en el fondo de la superficie cóncava un fibrocartílago periférico que puede tener dos variedades: una, que se desarrolla en todo el contorno de la superficie articular es una especie de anillo o rodote, aparece en el hombro y la cadera; la segunda variedad, no ocupa más que una parte del contorno articular, aparece en las falanges de las manos y los pies. Estos fibro cartílagos tienen como objeto el aumentar la extensión y la profundidad de las superficies articulares a las que van anejos.

Meniscos o fibrocartílagos interarticulares– tabiques cartilaginosos que, en ciertas articulaciones, están colocados de plano entre las dos superficies articulares adyacentes.

Ligamentos o medios de unión- las piezas esqueléticas de una articulación están sujetas entre sí por elementos fibrosos especiales, muy resistentes y casi inextensibles. Pueden ser ligamentos periféricos (ligamento capsular ó cápsula), interóseos y ligamentos a distancia.

Sinoviales o medios de desplazamiento- son membranas delgadas, no aislables, que tapizan interiormente las cavidades articulares. Su superficie exhala un líquido untuoso y filamentoso, que facilita el juego recíproco de las superficies esqueléticas.

Ya que los huesos actuan como palancas cuyo centro de giro son las articulaciones, veamos a continuación los tipos de palancas que aparecen en el cuerpo humano.

3.1. TIPOS DE ARTICULACIONES

Las grandes diferencias morfológicas existentes entre las articulaciones han obligado a establecer una clasificación para facilitar su estudio, básicamente se realiza atendiendo a sus grados de movilidad.

Sinartrosis o articulaciones inmóviles: se encuentran en el cráneo y la cara. Están constituidas por superficies óseas de diversa configuración separadas unas veces por una sustancia conjuntiva, llamada membrana sutural, y otras por una sustancia cartilaginosa. Estas desaparecen paulatinamente por el proceso de osificación.

Anfiartrosis o semimoviles: constituyen un término medio en cuanto a movimiento entre las anteriores y las diartrosis. Se dividen en anfiartrosis verdaderas o típicas, formadas por caras articulares planas, una capa de cartílago hialino que recubre esas caras, ligamentos periféricos, y un disco fibroso o fibrocartilaginoso entre ambas caras articulares, solo existen en la columna vertebral, las articulaciones intervertebrales. Y las diartroanfiartrosis, que tienen en el ligamento ínter óseo una hendidura, una cavidad articular, por ejemplo, la sínfisis del pubis.

Diartrosis o móviles: son articulaciones que disfrutan de movimiento. Cuentan con una cavidad articular delimitada por una cápsula o bolsa en la que se centra el movimiento de las piezas óseas. Por su importancia en nuestra materia las trataremos extensamente.

3.1.1. LAS DIARTROSIS.

Consideradas desde un punto de vista general, las hidartrosis presentan cuatro tipos de movimientos principales: deslizamiento, rotación, oposición y circunduccion.

Deslizamiento: consiste en la dislocación de las superficies articulares una sobre otra, sin abandonarse. Es característico de las diartrosis, y todas tienen este movimiento.

Rotación: giro del hueso alrededor de su eje largo. Puede ser interna, hacia adentro, y externa, giro hacia afuera.

Oposición: el hueso se coloca alternativamente en dos sentidos opuestos, hacia delante y hacia atrás, o hacia adentro y hacia fuera. Pertenecen al movimiento de oposición la flexión y la extensión, la abdución y la adduccion.

Circunduccion: el hueso movible describe un cono cuyo vértice corresponde a la articulación y la base al extremo opuesto. Es el paso sucesivo por los cuatro movimientos anteriores.

3.1.1.1. Clasificación de las diartrosis.

Desde Galeno los antiguos anatomistas habían ya establecido una clasificación anatómica de las hidartrosis, rudimentaria e incompleta, hoy día se habla de seis tipos, de mayor a menor posibilidad de movimiento:

Enartrosis o articulaciones enartroidales: Formadas por una cabeza y una cavidad de tipo esférico. La mayoría de las veces la cavidad esta ampliada por un rodete marginal. Cuentan con cápsula fibrosa y sinovia. Los movimientos de desarrollan en todos los sentidos: flexión, extensión, abducción, adduccion, circunduccion y rotaciones. Ejem. Coxofemoral, escapulohumeral.

Condilartrosis o articulaciones condileas: formada por una cabeza alargada y una cavidad llamada cavidad glenoidea. Realiza todos los movimientos de las enartrosis excepto la rotación. Ejem: articulación temporomaxilar, y la radiocarpiana (muñeca).

Articulaciones por encaje reciproco: las superficies articulares son cóncavas y convexas en sentido inverso, de modo que recuerdan a la disposición de un jinete sobre la silla. Presenta todos los movimientos salvo las rotaciones. Ejem. Esternocostoclavicular, y la articulación trapeciometacarpiana (pulgar).

Trocleartrosis o articulaciones trocleares: las superficies articulares son por un lado una polea, y por otro, una cresta para la garganta de la polea y dos carillas para sus laterales. Cuentan con cuatro ligamentos, dos de ellos laterales y ordinariamente muy fuertes. Permite movimiento de flexión y extensión y laterales siempre poco extensos. Ejem. Articulación del codo, de la rodilla, articulaciones interfalangicas.

Articulaciones trocoides: las caras articulares son un cilindro óseo que da vueltas sobre su eje y un anillo osteofibroso. La rotación es el único movimiento posible. Ejem. articulación radiocubital superior.

Artrodias: formadas por dos caras planas o casi planas, y ligamentos dispuestos de modo irregular. Permite únicamente el deslizamiento. Ejem. Articulaciones costovertebrales, peroneotibiales.

3.1.2. DIFERENTES TIPOS DE MOVIMIENTOS DE LAS PRINCIPALES ARTICULACIONES.

3.2 TIPOS DE PALANCAS

– De primer género. El punto de apoyo se sitúa entre la fuerza motriz y la resistencia. Produce efectos de posición y equilibrio (sostén de la cabeza). Se sacrifica la fuerza a favor de la velocidad.

– De segundo genero. El punto de apoyo en el extremo opuesto a la fuerza motriz, y la resistencia entre ambos. Sacrifica la velocidad para ganar fuerza. Un ejemplo es el pié, al levantar el talón.

– De tercer género. El punto de apoyo está situado en el extremo opuesto a la resistencia, y la fuerza motriz actúa entre ambos. Es de las más frecuentes en el cuerpo, ya que permite que los músculos se inserten cerca de la articulación y produzcan movimientos rápidos y amplios. Un ejemplo es el bíceps al flexionar el brazo.

. Muy relacionado con la acción de las palancas y desde una perspectiva mecánica, es preciso distinguir las articulaciones en función de la capacidad de movimientos, cuyo estudio o análisis se realiza a partir de un Sistema de Referencia o Sistema de coordenadas.

3.3. PLAÑOS Y EJES CORPORALES

Este sistema de coordenadas está constituido por tres ejes y tres planos, siendo el eje la línea imaginaria sobre la cual gira articulación y el plano la superficie que se encuentra perpendicular con el eje, indica la dirección del movimiento.

Plaño sagital- divide tronco y cabeza en izquierda y derecha, y las extremidades en partes laterales y centrales. Los movimientos que se realizan son los de flexión y extensión, y antepulsión y retropulsión del hombro según Biandine (1992).

Plaño frontal- divide tronco, cabeza y extremidades inferiores en partes anteriores y superiores; y las extremidades superiores en partes supina y prona. Los movimientos que se realizan son los de abducción y adducción, es decir, la abducción supone la separación ó alejamiento de las líneas media del cuerpo, mientras que la addución es el movimiento contrario, es decir, aproximación del cuerpo a la línea media del cuerpo a expensas de un eje anteroposterior.

Excepción: para los dedos de las manos y de los pies la línea media del cuerpo es sustituida por el eje de la mano o del pie.

Plaño horizontal- divide el tronco y la cabeza en partes superiores e inferiores, y las extremidades en proximales y dístales. Los movimientos que se realizan son los de rotación interna, que es el movimiento giratorio hacia adentro, también llamado inversión o intrarrotación, realizado a merced del eje vertical; pronación para el antebrazo; y rotación externa, movimiento giratorio hacia fuera, también llamado inversión o extrarotación, realizado merced a un eje vertical; supinación para el antebrazo.

Hay que hablar también de movimientos en varios planos, movimientos no puros, a diferencia de los anteriores descritos.

La circunduccción tiene lugar cuando el extremo de un segmento describe un círculo, teniendo como punto de apoyo el otro extremo. Es una secuencia de flexión adducción, extensión y abducción.

La oscilación es un movimiento pendular que se realiza en varios planos.

.De igual forma existen tres ejes que toman su nombre del plaño en que estan contenidos:

Eje transversal- contenido en el plano transversal u horizontal, va de izquierda a derecha.

Eje sagital- contenido en el plaño anteroposterior o sagital, va de delante a atrás.

Eje vertical o longitudinal- contenido en el plano frontal ó vertical, va de arriba abajo.

Los movimientos simples o analíticos se efectúan sobre un plaño pero el giro se realiza sobre un eje que no es el que contiene el plano

Ejem: La rotación se lleva acabo en el plano transversal pero los segmentos corporales giran sobre el eje longitudinal.

4. CARACTERÍSTICAS PARTICULARES DEL PERIODO EVOLUTIVO CORRESPONDIENTE A LA ETAPA.

El estudio básico de las características anatómicas y funcionales del aparato locomotor del niño y del adolescente, debe detenerse en el análisis de la evolución del crecimiento y desarrollo que va a experimentar el niño desde su nacimiento. Las fuerzas mecánicas influyen directamente en el crecimiento y forma de los huesos. Después del nacimiento y hasta la adolescencia, antes de que se produzca la fusión de las epífisis, el aumento del uso de los musculos parece ser que estimula el desarrollo de los huesos, tanto en longitud como en anchura.

El crecimiento de los huesos pasa por estadios diversos y sucesivos, la altura no aumenta de forma continua, sino por etapas. Esto puede observarse tambien cuando estudiamos otros factores tales como el peso con relación a la edad. Podemos decir que:

Durante la fase prepuberal (9/11-12 años en las chicas, 9/12-13 años en los chicos) es cuando da comienzo el crecimiento acelerado.

Durante la fase puberal (11-12/12-13 años en chicas, 12-13/14-15 años en los chicos) es donde se dan los mayores valores de crecimiento (10cm) por año y 10 Kg. por año). La súbita alteración hormonal tiene como efecto más visible el rápido crecimiento de las extremidades y del esqueleto de la cara.

El alargamiento de las extremidades, superiores e inferiores, como efecto principal del estirón en el crecimiento, provoca un momentáneo desajuste en la coordinación de los movimientos corporales del final de la etapa anterior. La “readaptación” a su nueva estructura corporal le lleva un tiempo en el que parece que los movimientos de las extremidades siguen un ritmo diferente al movimiento general, (Periodos críticos).

Por otro lado, en esta fase, se produce una inestabilidad del sistema nervioso, provocada por el propio proceso hormonal de la edad y crecimiento. Aparece así una supremacía de los procesos de excitación nerviosa sobre los procesos de inhibición, originando disfuncionalidad entre los grupos musculares e incluso perturbación de vínculos de programas motores básicos y necesarios para tareas de mayor complejidad.

Las consecuencias de estos fenómenos se concretan en:

escasa fluidez de movimientos que da una sensación de pesadez y extrema laboriosidad para realizarlos, indicando deficiencias en la coordinación de los distintos grupos musculares y partes corporales.

-falta de funcionalidad de los movimientos, ya que se originan movimientos superfluos similares a las fases infantiles donde no se controlaba la capacidad de diferenciación de actuación de distintos grupos musculares. Además, debido al predominio ya expuesto de los procesos excitadores del sistema nervioso, los movimientos se realizan con excesiva tensión muscular, lo que lo confiere la característica de antieconómico y la falta de fluidez en el mismo ya reseñada.

Falta de seguridad en sí mismo debida a su nueva imagen corporal. , Que no controla y puede manifestarse en una negación constante hacia la realización de tareas de carácter complejo por miedo a su propia integridad o al ridículo.

Estas consecuencias afectan negativamente al aprendizaje.

Superada esta fase, hacia la mitad de la etapa- o bien al final, dependiendo del sexo y de otras diferencias individuales intrasexuales- se entra en una nueva fase en la que, siguiendo las palabras de Winter, “…es un periodo que se destaca por progresos rápidos del rendimiento y aprendizaje”.

Durante la fase postpuberal- adolescencia- (14/17años) se ralentiza el crecimiento en longitud, o esta en plena fase del “estirón”, que ocurre antes en las niñas que en los niños, aunque en las niñas comienza antes, aproximadamente 1,5 y 2 años antes. La niña de 114 años ya tiene aproximadamente un 97% de su estatura final, y el 96% de la longitud final de las piernas a los 18 años. Por otro lado, el niño de 14 años tiene aproximadamente un 85% de su estatura final y un 80% de la longitud de las piernas entre las 18 y 22 años.

La súbita alteración hormonal de la primera etapa de la adolescencia (fase negativa) tiene, como efecto, el rápido crecimiento de las extremidades y del esqueleto de la cara. Las diferentes partes del cuerpo tienen ritmos de crecimiento distintos: primero se acelera el de los miembros inferiores, y posteriormente el del tronco. El crecimiento en estatura finaliza hacia los 18 años en el varón y hacia los 16 en la mujer. Aunque de los 9 a los 13 años las niñas son más altas, desde los 13 ocurre lo contrario y el resultado final es un 10% de promedio más alto el hombre que la mujer. El esqueleto de la parte superior del tórax (hombros y pecho) se desarrolla más en los hombres y el de la cadera en las mujeres. Cuando el crecimiento en altura se ralentiza, el esqueleto es su conjunto crece en anchura.

El crecimiento longitudinal es posible gracias a la existencia de los cartílagos de crecimiento existentes en los huesos largos. Son zonas de hueso que aun no han calcificado totalmente, puesto que el esqueleto, en el embrión, es cartilaginoso y va madurando a partir de unos puntos de osificación que respetan los cartílagos de crecimiento hasta el final de la adolescencia.

Será el raquis (columna vertebral) una zona de crecimiento privilegiado y más vulnerable a las presiones y tracciones. Pero al mismo tiempo no debemos olvidar, que aunque el crecimiento en estos periodos dependa casi exclusivamente del tronco, los miembros sobre todo los inferiores desempeñan un papel y su crecimiento estar influido por los factores externos mecánicos.

Durante la primera y segunda infancia se va a producir un progresivo desarrollo de los cuerpos vertebrales, sin embargo los ángulos de dichos cuerpos persisten en una fase cartilaginosa (cresta marginal). Es alrededor de los 15 años cuando se produce la fusión de dicha cresta marginal ya osificada, con el resto del cuerpo vertebral, siendo las vértebras lumbares las ultimas en completar este crecimiento, por lo tanto las más vulnerables.

El proceso osteogenico se completara alrededor de los 24 años.

Con respecto al crecimiento de las extremidades, van madurando mas rápidamente las porciones dístales que las proximales, siendo también más tardío el miembro superior que el inferior.

Las placas de crecimiento en los huesos largos permanecen en estado cartilaginoso hasta su osificación en la edad adulta. Por tanto son muy vulnerables a la lesión traumática y propensa a la sobrecarga durante la niñez y la adolescencia.

Cada día son mas frecuentes y graves las patologías del niño y del adolescente sobre la columna vertebral, en la práctica deportiva.

Traumatismos extrínsecos agudos (un golpe o una caída que produce una fractura, por ejemplo).

Microtraumatismos: suelen ser de origen intrínsico (por ejemplo tracciones musculares sobre una inserción ósea que pueden llegar a producir un arrasamiento óseo). Si son repetitivos y con un efecto acumulativo pueden llegar a producir lesiones de sobrecarga.

¿Pero que factores pueden influir en el crecimiento y desarrollo?

Los fenómenos de crecimiento y desarrollo motor se inician desde el momento de la fecundación y se van a desenvolver durante todo el periodo evolutivo del ser humano, hasta la edad adulta, época en que se detienen y comienzan, en general, los procesos involutivos.

Toda la edad evolutiva del ser humano se caracteriza por una situación dinámica sometida a una transformación progresiva derivada de una serie de elementos multifactoriales tanto externos como internos, manifestándose en forma de un proceso continuo de crecimiento somático y de desarrollo. Dicho en forma resumida, el ritmo de crecimiento a cualquier edad es el resultado de la interacción de factores genéticos y ambientales, se clasifican de la siguiente forma:

Factores internos o encógenos

Factores externos o exógenos

Herencia

Las hormonas.

El sexo

Los desordenes psicológicos

Las enfermedades

La nutrición: alimentos y vitaminas.

Las condiciones ambientales.

Las condiciones raciales.

Las radiaciones y las drogas.

Las clases sociales.

Las enfermedades de la madre.

La evolución de la especie.

La actividad física.

5. CONSIDERACIONES A TENER PRESENTES EN CLASE DE E.F.

En primer lugar, hay que tener encuenta: las características morfofuncionales de los alumnos:

1- El grado de desarrollo del sistema óseo.- Edades cronológicas.

Como el alumno alcanza su morfología definitiva alrededor de los 18-19 años, siendo la variabilidad de situaciones individuales muy amplia, nos encontramos en estas edades, con que:

– los huesos no han conseguido aun su tamaño definitivo.

– los huesos no están mineralizados completamente.

– los ligamentos y tendones son poco resistentes.

– presenta un menor numero de fibras musculares.

2- Las posibilidades de movilidad.

3- Las bases motrices previas.

Las ventajas del ejercicio físico

Se constata en la bibliografía especializada que con el ejercicio físico se favorece

1- El crecimiento óseo, que aumenta no solo en cantidad sino también en calidad.

Aunque es muy difícil evaluar la influencia exacta de la actividad física sobre el crecimiento, (este esta controlado por el sistema endocrino y no se conoce exactamente las posibles relaciones entre la actividad física y este sistema) esta demostrado, que el ejercicio físico moderado favorece el normal desarrollo y crecimiento de la persona: –

-Los efectos estimuladores para el crecimiento longitudinal del hueso producidos por la presión en los cartílagos, el soporte del peso y la acción muscular. Esta estimulación facilita que los huesos alcancen dimensiones esperadas. (No debe interpretarse esta premisa como que a mas ejercicio, mas crecimiento, ya que este aspecto esta científicamente descartado. Lo que afirma es que el ejercicio favorece que el crecimiento sea el que potencialmente puede llegar a ser.

-La inactividad física produce, a cualquier edad la descalcificación de los huesos, de tan malas consecuencias en el proceso de crecimiento.

2- Las articulaciones estarán bien nutridas si se las somete a un esfuerzo adecuado y completo durante los años del crecimiento. Ello conduce, además, a un aumento del espesor del cartílago y proporciona, por tanto, una mayor protección contra las lesiones causadas por esfuerzos excesivos. Conviene tener presente, también, que una articulación que no se utilice plenamente en todas las direcciones posibles, reacciona de forma opuesta, es decir, con el adelgazamiento del cartílago.

3- La resistencia mecánica de músculos y tendones.

4- Mejor lubricación de las articulaciones.

5- Corrección de anomalías óseas fundamentalmente:

-Hiperlordosis lumbar- estiramientos adecuados de los músculos lumbares e isquiotibiales, fortalecimiento de abdominales.

-Escoliosis- ejercicios de mejora del tono muscular que retrasan la evolución de la desviación.

Otro aspecto importante en la relación actividad física-crecimiento, es la influencia del ejercicio físico sobre la constitución corporal. Aquí si que existen evidencias de que la practica continuada de actividad física puede, n tan solo no conseguir los beneficios antes citados, sino incluso producir perjuicios al individuo en crecimiento algunos de los cuales puedan ser irreversibles, así, existe un acuerdo caso unánime ente los pediatras, en desaconsejar el ejercicio físico intenso antes de la pubertad (por ejercicio intenso entendemos aquella actividad física competitiva que supone mas de 10 horas semanales de dedicación.

Las razones que se aducen para desaconsejarlo son:

-exceso de fatiga.

-retrasos algunos irreversibles en el crecimiento, posibilidad de sobrepasar las posibilidades cardiovasculares.

-problemas articulares algunos de ellos crónicos.

-estrés competitivo.

-efectos no educativos de deporte de alto nivel.

Frente a esto, proponemos una actividad física en la que:

-primero la salud, actual y futura, del niño por encima de cualquier otro objetivo.

-las competiciones, si se efectúan, que sean entre individuos de un mismo nivel evolutivo.

-se goce como cualquier actividad infantil.

Necesidad de unos conocimientos teóricos.

El conocimiento teórico de los contenidos relacionados con el sistema locomotor, esto es, no solo huesos sino también, músculos, articulaciones, ligamentos y tendones, va a permitir una mejor actuación docente no solo en cuento al planteamiento de las tareas sino, también, prestar alguna atención inmediata cuando las circunstancias lo requieran por accidente u otras.

Conocer los limites articulares, músculos que actúan en determinados ejercicios físicos, composición del hueso y su fragilidad durante el crecimiento si es sometido a cargas pesadas para lo cual el alumnado no esta preparado, puede y debe ayudar a y una mejor actuación en el aula.

Implicaciones en contenidos específicos.

Los conocimientos relacionados con el sistema oseoarticular estarán estrechamente vinculados con los contenidos referidos al bloque de Condición Física y Salud, mas concretamente con la flexibilidad y la fuerza como factores que juegan un papel destacado en las prácticas.

Aunque resulte contradictorio citar a la flexibilidad cuando el enunciado del tema se refiere al sistema oseoarticular, es posiblemente con el trabajo de esta capacidad donde el alumno puede atribuirle un mayor significado al conocimiento de los ejes y planos corporales, mecánica articular, funcionamiento de la articulación, etc.

Como introducción al trabajo de flexibilidad y la fuerza se darían nociones claras y sencillas sobre la anatomía y funcionamiento del aparato locomotor (huesos, grandes grupos musculares, articulaciones). Todo ello haciéndolo comprensible a los alumnos.

Desde el punto de vista de su aplicación, en el PRIMER CICLO DE ENSEÑANZA SECUNDARIA, se destaca:

A) Todavía a estas edades la actividad espontánea del alumnado, en general, y fundamentalmente es el trabajo de fuerza, es suficiente para un desarrollo normal.

– Se utilizaran ejercicios globales basados en movimientos y acciones naturales (trepas, suspenderse, empujar, tirar) y realizados con el peso propio del cuerpo.

– No es aconsejable los trabajos de fuerza y los ejercicios de pliometria.

– Se utilizaran los juegos motrices.

– Evitaremos cargas frecuentes con la misma unidad.

– Educaríamos la actitud postural.

– Se insistirá en una autentica educación en cuanto a hábitos de salud en el trabajo fisico: calentamiento, dejar la actividad ante las molestias o dolores, alimentación…

B) La flexibilidad.

Desde un unto de vista teórico:

Se especificarían criterios para la puesta en práctica de los ejercicios de flexibilidad como:

– Los movimientos se deben realizar sin brusquedades y sin violencias.

– Las amplitudes máximas se ganaran de forma progresiva y se abandonaran lentamente.

– El límite del movimiento lo marca una ligera tensión en el músculo elongado pero sin que aparezca dolor, en caso de que fuera así habría que disminuir la amplitud.

– No deben realizarse ejercitaciones en músculos doloridos.

Desde un punto de vista practico;

Se trabajaría tanto las técnicas dinámicas como estáticas, caso del stretching de Bob Anderson, los lanzamientos, y desaconsejar los rebotes.

EN EL SEGUNDO CICLO DE SECUNDARIA:

A) La fuerza.

No hay grandes cambios en el trabajo de esta cualidad respecto ala etapa anterior, se utilizara una metodología mas dirigida, menos global, donde el trabajo en circuito y las cargas se pueden paulatinamente ir aumentando.

B) La flexibilidad. Desde un punto de vista teórico:

Se continuara con los mismos contenidos pero ampliando los criterios teóricos para la puesta en práctica de los ejercicios, tales como:

-Hacer ejercicios con más frecuencia y en menor cantidad, buscando la regularidad.

– Antes de empezar los ejercicios realizar un calentamiento previo.

– Los primeros ejercicios se realizaran con un mínimo de exigencia.

– Interrumpir el trabajo de flexibilidad por varios días en el momento en que se sienta dolor en el músculo ejercitado.

– Los ejercicios de flexibilidad convienen combinarlos con ejercicios de pesas para evitar la atonia que provoca una flexibilidad exagerada.

– Los ejercicios de flexibilidad intensos no son aconsejables antes de competiciones de velocidad o después de todo tipo de acciones en que la musculatura haya quedado excesivamente cansada. Los ejercicios de flexibilidad suaves (tipo de relajación) si son aconsejables y necesarios tanto en el calentamiento previo a la competición y después de la misma.

Otros aspectos a considerar serian:

– Ejecutar los ejercicios en una postura cómoda.

– Adoptar y abandonar la postura deseada lentamente y relajado.

– Ejecutar los ejercicios solo hasta un límite que no provoque sensaciones dolorosas.

Desde un punto de vista practico:

Se trabajarían técnicas mixtas como:

– El stretching de Solveborn.

– El P.N.F. de Holt (facilitación neuromuscular propioceptiva).

EN EL BACHILLERATO.

El alumnado esta preparado y debe prepararse para adquirir el mayor grado posible de autonomía preparando sus propios planes de trabajo como reparación para el futuro.

Problemática a tener en cuenta en estas edades.

En niños y adolescente, con un alto nivel de actividad física, el riesgo de sufrir lesiones oseo-articulares es elevado. Los traumatismos suelen ser frecuentes por varias causas:

Espíritu competitivo exagerado.

Equipamiento deportivo deficiente o escaso.

Mala preparación física de base previa,

Y la menor dureza relativa del esqueleto.

Todo esto debera prevenirse, mediante la información necesaria y el trabajo físico correcto.

Algunas consideraciones de carácter general son:

El cartílago de crecimiento o unión diafiso-epifisiaria esta muy vascularizado, este hecho es importante conocerlo ya que el grado de osificación es un factor que tanto medico deportivo como el educador físico deben tener presentes, debido a que los microtraumatismo van a producir un efecto perjudicial precisamente en las epífisis de crecimiento e indirectamente en el cartílago de conjunción, pudiendo ser la causa de malformaciones o incluso de una prematura detención del crecimiento óseo, ya que la vascularizacion diafisaria no sustituirá a la epifisaria hasta que se haya completado la osificación.

Las presiones interrumpidas favorecen el crecimiento óseo, mientras que las presiones constantes pueden provocar atrofias. Por ello deberán evitarse determinadas actividades físicas tales como el entrenamiento con peso, lanzamientos excesivos que produzcan tensión excesiva en las articulaciones, ejercicios de acción extrema que comporten acción de carga como por ejemplo carrera de gran recorrido, saltos con las rodillas en extensión, etc.

Debido a razones mecánicas, las superficies de inserción de los músculos son tanto mas marcadas cuanto más importantes sean las tensiones a que se encuentra sometido el hueso (en ese punto de inserción) al producirse la contracción muscular.

Las premisas anteriores son necesarias para comprender el desequilibrio musculotendinoso que se puede originar en jóvenes deportistas como consecuencia de errores en la práctica de la actividad física. Estos errores pueden llevarles a una desproporción en su desarrollo muscular, aumentando su potencia y pudiendo provocar, a través de tracciones y presiones repetidas, deformidades del hueso e incluso articulares.

La estructura que más sufre las consecuencias anteriormente expuestas, es el cartílago de conjunción, pudiendo incluso producirse arrancamientos de los núcleos de osificación. Pondremos como ejemplo, por su importancia y enorme frecuencia, el extremo proximal de la tibia. Esta patología tan frecuente en adolescentes es lo que conocemos como epífisis tibial traumática o enfermedad de OSSGOOD-SCHLATTER.

Durante los brotes de crecimiento (estirón) los jóvenes tienen una menor flexibilidad, es en estos periodos cuando no se debe abusar de deportes de contacto tales como judo, rugby, que fundamentalmente tendrían una repercusión sobre la columna cervical.

A nivel de la columna dorsal, se debe tener presente una enfermedad llamada de SCHUERMENN, que afecta a jóvenes entre 10; y 25 años y que cursa radiologicamente, con acuñamiento de las vértebras torácicas (dorsales). Determinados deportes como la halterofilia, la equitación, el ciclismo, el judo y el remo, son causantes de esta patología, existiendo un factor responsable de tipo microtraumatico.

Es frecuente encontrar en el adolescente deportista dolor en la región lumbar, una de sus causas es la hiperlordosis lumbar, (aumento de la curva fisiológica lumbar) en la que coexisten una contractura de los músculos dorso- lumbares y de la cara posterior del muslo, con una debilidad de los músculos abdominales. Puede corregirse con el estiramiento apropiado de los músculos lumbares y de la cara posterior del muslo (isquiotibiales), fortalecimiento de los abdominales y la atención para mantener una postura apropiada.

Los ejercicios o deportes que conlleven una hiperextension de la columna vertebral lumbar, ( tales como: Gimnasia deportiva, rugby, natación estilo mariposa y halterofilia así como: los impulsos de remo, el servicio de tenis, el remate de voleibol, el lanzamiento en balonmano, las carreras de vallas y los saltos de pértiga y altura) son desaconsejable si se practican de forma incontrolada, ya que puede provocar una sobrecarga sobre todo a nivel de la ultima vértebra lumbar (L5) y la consiguiente patología lumbar.

La prevención debe llevarse a cabo sobre todo con la observación de los niños que tengan un morfotipo hiperlordotica y que al mismo tiempo practiquen deportes que conlleven la hiperextension de la columna.

También va a ser frecuente encontrar adolescentes con un problema de columna vertebral denominado escoliosis, (desviación lateral del raquis) esta patología no es una contraindicación para la practica de la actividad física o deportiva, siendo aconsejable evitar los deportes de contacto en la escoliosis la practica deportiva puede mejorar el tono muscular y retrasar la evolución de la desviación.

5. CONCLUSION.

A modo de conclusión y resumen puede decir que los niños y jóvenes tienen un buen nivel y capacidad de rendimiento. Pueden sufrir cargas en cantidad e intensidad siempre y cuando no produzcan lesiones y se adecuen al nivel biológico, sin tomar referencias en el mundo adulto.

Conviene evitar:

Cargas con resistencia no adaptadas a la fuerza relativa del nivel biológico.

Cargas que exijan esfuerzos elevados a la columna vertebral.

Contracciones isométricas intensas.

Por todo ello es responsabilidad del profesional de la actividad física potenciar y favorecer en todo momento el crecimiento y el desarrollo equilibrado del joven durante su etapa de escolarización.

6. FUENTES DOCUMENTALES.

GUYTON, A.C. (1988). Tratado de fisiología medica. Ed. Interamericana. Madrid.

MOREHOUSE, L.E. (1983). Fisiología del ejercicio. Ed Ateneo. Buenos aires.

SÁNCHEZ BUELOS, F. (1984). Bases para una nueva didáctica de la EF y el deporte. Ed. Gymnos. Madrid.

ALVAREZ DEL VILLAR, C. (1983).La preparación física del fútbol basada en el atletismo. Ed. Gymnos. Madrid.

MENDIARA, N. Bases para una nueva EF. Ed. Cepid, .Zaragoza, 1989.

LAPIERRE, A. (1974).La preeducación física. Ed. Científico –medica. Barcelona.1974.

PALACIOS, M. deporte y salud. Ed. Stella.Gijón.1978.

PEINADO, J. Niño, adolescente y deporte:” ortopedia y traumatología” Ed. Sport Trauma. Murcia, 1990.

RASCH BURKE. Kinesiología y anatomía aplicada. Ed. Ateneo. Barcelona.1972.

Con todo ello doy respuesta a cada uno de los apartados del tema.

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