Icono del sitio Oposinet

Tema 4 – El niño descubre a los otros. Proceso de descubrimiento, de vinculación y aceptación. La escuela como institución socializadora. El papel del centro de Educación Infantil en la prevención e intervención con niños y niñas en situación de riesgo social. Principales conflictos de la vida en grupo.

0. INTRODUCCIÓN

1. EL NIÑO DESCUBRE A LOS OTROS: PROCESOS DE DESCUBRIMIENTO, VINCULACIÓN Y ACEPTACIÓN

· Descubrimiento

· Aceptación

· Vinculación

2. LA ESCUELA COMO INSTITUCIÓN SOCIALIZADORA

· Vertientes

· Interacciones

3. EL PAPEL DEL CENTRO DE EI EN LA PREVENCIÓN E INTERVENCIÓN, CON NIÑOS DE RIESGO SOCIAL

· Prevención

· Intervención

4. PRINCIPALES CONFLICTOS DE LA VIDA EN GRUPO.

· Desencadenantes de los conflictos

· Dificultades en las relaciones sociales

· Conflictos

5. CONCLUSIÓN

6. BIBLIOGRAFÍA

0. INTRODUCCIÓN

Tanto profesores como padres coincidimos en que las características de los contextos vivenciales del niño, es decir familia y escuela, las experiencias que les proporcionan y los modelos de los adultos más cercanos resultarán claves en el proceso de socialización y, en general, en el posterior desarrollo global del niño. El niño, a lo largo de su evolución psicológica durante el 2º ciclo de E.I. va captando el mundo que le rodea y sus relaciones. La C.B. Social y ciudadana está muy relacionada con este tema así como también los Valores Democráticos de Educación para la Convivencia, para la Interculturalidad y para la Igualdad entre los sexos. El proceso de socialización cobra especial relevancia en los primeros años, ya que es aquí cuando se sientan las bases de la personalidad, del concepto de sí mismo, de las relaciones con los otros y de la propia comunicación. Además es más fácil prevenir y corregir las desviaciones en cuanto al comportamiento social, que en caso contrario podrán derivar en la desadaptación social y en unas pobres relaciones interpersonales. Será función tanto de la familia como de la escuela el estimular un adecuado desarrollo social del niño que repercutirá posteriormente también en su vida adulta y en su crecimiento como persona: lograr en los niños unas relaciones basadas en la empatía y en la personalidad asertiva es un desafío tanto para los profesores como para los padres.

1. EL NIÑO DESCUBRE A LOS OTROS. PROCESO DE DESCUBRIMIENTO, VINCULACIÓN Y ACEPTACIÓN.

El niño cuando viene a este mundo, comienza su periodo de socialización. Este periodo es un proceso interactivo, necesario porque en él se adquieren valores, normas, costumbres, roles y conductas sociales que son necesarias para conformar la personalidad social e individual. El proceso de socialización puede dividirse en tres ámbitos: cognitivo, emocional y moral. En EI y apoyándonos en la clasificación de MARCHESI, este proceso supone 3 procesos relacionados y diferentes entre sí.

Proceso de descubrimiento: Proceso mental que se refiere al conocimiento del mundo social (Roles, sistemas sociales …). Conocimiento de las personas: En primer lugar el niño comienza a desarrollar la capacidad de reconocer los afectos en sus figuras referentes durante los dos primeros meses de vida hasta los dos años. A partir de esta edad ya tienen repertorios de conductas suficientes para darse cuenta de que los “otros” son diferentes entre sí, y por tanto diferentes a él. Esto significa, que de 0 a 3 años, desarrollan aspectos muy importantes de su personalidad, que les ayudan a entrar en contacto con el medio social.Para describir a los otros, los escolares de 3 a 6 años, utilizan las características externas y apreciables. (p.ej. Laura es una niña que tiene gafas.) Cuando quieren expresar los sentimientos o rasgos de la personalidad lo hacen en términos globales. (p.ej. Bea está triste porque su mamá le castigó. Sin embargo no saben que sentimientos están implícitos en triste, pero lo asocian con una experiencia vivida.)Otro rasgo que aparece en la descripción de otros, es la yuxtaposición de características. (p.ej. Pepe es mi amigo, es bueno, no me deja el cuento.) Así agrupan a las personas y van formando categorías en las que incluyen unas características determinadas. (p.ej. Es un doctor por que lleva una bata blanca.)

Roles que desempeñan las personas: Los roles los establecen en valores absolutos y exclusivos. (p.ej. Un hombres es papá, porque es grande, y un niño es un hijo, porque es pequeño, por lo tanto, un padre nunca puede ser un hijo.)

Conocimiento de la sociedad: Se trata de un conocimiento basado en la propia experiencia. Entienden que la ley, viene impuesta por un “Señor que manda” (El alcalde, el policía), en cuanto al hábitat, conoce lo cercano, el barrio, el pueblo,… Los demás lugares no existen. Y en cuanto a las personas, piensan que son estáticas, que siempre han sido así. No se plantean la evolución. Otra característica de cómo entienden la sociedad es su falta de articulación de los elementos observados, por ejemplo el niño ve que su madre paga al tendero y entiende que las cosas cuestan dinero, pero no establece la relación de que el tendero a su vez pueda utilizar el dinero.

Proceso de aceptación: Construir el conocimiento de los valores morales que rigen la sociedad para que se comporten de acuerdo con ellos, es una tarea complicada y se alcanza a través de un proceso en el que el niño interioriza normas de comportamiento, para aplicarlas en el control de su propia conducta. Veamos qué nos aportan las distintas teorías de la moralidad sobre el desarrollo del razonamiento del juicio moral. Los principales enfoques que han profundizado sobre este estudio, han sido:

Las teorías del aprendizaje social, sostienen que la moralidad, se desarrolla por condicionamiento, a través del aprendizaje de ciertas reglas y valores, y por imitación. El autor más destacado de estas teorías es A. BANDURA

Las teorías cognitivas evolutivas parten de la idea, de que alcanzar la moralidad, depende más de la reorganización cognitiva, de tal manera que la construcción de esquemas de pensamiento que corresponde a cada estadio y la interacción con el medio, son los factores que posibilitan la interiorización y comprensión de estos tipos de conceptos.

PIAGET creó un modelo de desarrollo moral, que consistía en describir la forma con la que los niños aplican las normas. Este modelo pasa por 3 estadios, y son los 2 primeros a los que me referiré, ya que son los que se relacionan con el tramo educativo que nos ocupa. Primer estadio: NO MORAL (2 – 4 años). No existe una concepción moral. Los niños juegan, y no siguen reglas. Segundo estadio: REALISMO MORAL (4 – 5 a 7 años). Comienza a aparecer los juegos reglados, las reglas vienen impuestas desde fuera y son absolutas.

Procesos de vinculación: Los vínculos afectivos básicos que se establecen en estas edades son el apego y la amistad. En ambos lazos es fundamental el desarrollo de la capacidad social de la empatía que influirá en las diferentes interacciones sociales que el niño realiza en la etapa. Además sabemos que la huella que estos lazos dejan en los niños determina la autoestima.

1.El apego

El apego es la relación que establece el niño con las personas que interactúan con él de forma privilegiada. Los patrones de comportamiento que forman serán proyectados a otras situaciones de interacción afectiva como la amistad El desarrollo del apego pasa por diferentes fases: desde que nace hasta los 2 mese que el niño no diferencia emociones ni sentimientos.Entre los 2 a los 6 no identifica si una cara es de alegría o disgusto solo la perciben como diferente.De los 6 meses al año es la etapa que se reconoce como la de la “ansiedad por separación de la figura de apego” De 1 a 2 años donde el vínculo afectivo se consolida.De 2 a 3 años sentirá el impulso de afirmar la individualización de su yo A partir de los 4 años han conseguido el suficiente repertorio de conductas afectivas y sociales como para proyectarlas en otro espacio de relación social.

2 La empatía

La empatía significa que el niño es capaz de adoptar el punto de vista de los demás en el nivel afectivo, es decir, es capaz de sentir las emociones de una persona. Entre los 2 y 3 años es conveniente que fomentemos conductas que ayudan al desarrollo de la capacidad empática incluyéndolas en nuestro propio repertorio conductual A los 3 años la empatía es muy inestable. Cuando se relacionan con sus iguales conviven dos tipos de respuesta, de rivalidad y de empatía. Ya a partir de los 5 o 6 años se puede establecer la diferencia entre dos tipos de empatía:

La empatía disposicional: el punto de vista del niño puede ser flexible (si toma como perspectiva el pensamiento y sentimiento del otro niño) o rígida (quedándose con su propia percepción)La empatía situacional: donde la conducta empática depende de cómo percibe una situación pudiendo optar por una empatía rígida o flexible.

3. La amistad

A partir de los 3 años van estableciendo relaciones amistosas, pero estas no tienen tanta fuerza como la amistad que pueden establecer entre los 5-6 años. Estas amistades cumplen unas funciones que son necesarias para el desarrollo afectivo ya que: aportan seguridad y favorecen la valoración positiva de la autoestima. De los 4 a los 5 años y comienza a desarrollar la empatía, el grupo de amigos se amplia, su juego es simbólico y desarrolla su capacidad empática con acciones altruistas de colaboración y ayuda. De los 5 a los 6 años desarrolla interacciones sociales de amistad especial, donde el juicio moral les ayuda a seguir sus juegos reglados y superar su fase egocéntrica adoptando el punto de vista de sus amigos y a mediar en los conflictos.

2. LA ESCUELA COMO INSTITUCIÓN SOCIALIZADORA

Vertientes

La escuela contribuye al desarrollo integral de sus alumnos en dos vertientes:

Vertiente psicológica. Potencia la autoestima, el factor que la determina es el nivel de autoeficacia y cómo la percibe. (éxitos- fracasos) Adaptación a nuevos contextos: tienen que aprender a desempeñar un rol diferente al que adopta con su familia. Establecimiento de relaciones sociales que fomentará la práctica de habilidades sociales y de comunicación.

Vertiente social Incorporación al mundo social, los alumnos tienen que adquirir no sólo conocimientos sino también actitudes, pautas de comportamiento que les ayudarán a adaptarse al mundo social.

Interacciones

1 El maestro

El maestro es el referente social dentro de la escuela, su función principal es la de ser mediador de las relaciones que se establecen en cada nuevo contexto, potenciar la incorporación e interacción social desde los recurso afectivos, adoptando los principios de intervención metodológica, el principio de autonomía, el de individualización y el de coherencia educativa. Los recursos afectivos que puede utilizar podrían ser: Consolar al que llora o esta triste con actitudes afectivas, abrazándole, dándole la mano…Escuchar y entender a cada niño dentro de su singularidad Potenciar las relaciones entre las figuraras de apego.

2 Los iguales

Con los iguales el niño aprende la competencia social y la comunicación afectiva a un nivel diferente de lo que lo hace con el adulto. El niño accede mediante esta relación a:

-La aceptación de los iguales como diferentes

-Percepción del sentimiento de pertenencia a un grupo

-Encuentro del equilibrio entre actitudes de inhibición, timidez y de agresividad.

-Completar el proceso de descubrimiento de sí mismo, identificándose como un sujeto sexuado.

-Desarrollo progresivo de una personalidad autónoma y asertiva.

-Inicio del razonamiento moral con la aceptación de las normas y comprensión de los valores sociales.

En definitiva, la escuela ofrece un marco idóneo de interacción en el que el niño desarrolla su personalidad integral afianzando el concepto de sí mismo, pero no debemos olvidar que dentro de este marco social existen niños que están sometidos a una pobre estimulación y que por ello ven entorpecido su desarrollo social. Por lo tanto, es importante que destaquemos que el proceso de socialización de la escuela queda marcado por el carácter preventivo y compensador de desigualdades sociales.

3. EL PAPEL DEL CENTRO DE EI EN LA PREVENCIÓN E INTERVENCIÓN CON NIÑOS EN SITUACIÓN DE RIESGO SOCIAL.

La familia puede ser fuente de graves dificultades en el proceso socializador del niño, y esta problemática puede quedar oculta. Los problemas del paro, la drogadicción, la extremada pobreza, la inmigración, las diferencias culturales o los barrios marginales dificultan el desarrollo pleno del niño y lo ponen en situaciones de deterioro personal y son el germen del riesgo social. El mismo sistema escolar, si bien no es el causante de la marginación y el riesgo social, en ocasiones puede agudizarlo. Un ambiente extremadamente competitivo e insolidario, donde impere la ley del más fuerte, una actuación no sensible del maestro que no tenga en cuenta o, por el contrario, fomente el individualismo, la discriminación o la minusvaloración, también contribuirá a agravar las situaciones que estamos considerando.

Por el contrario, si la escuela, contando con los medios adecuados y la colaboración necesaria de las instituciones, adopta una actitud de inserción en la problemática de su entorno, detectando los problemas, proporcionando un ambiente solidario y participativo, y actúa con un sentido de compensación de los desequilibrios existentes en su realidad social, se podrán sentar unas bases sólidas para ponerse en vías de abordar estos problemas de manera adecuada. La escuela puede adoptar dos tipos de estrategias ante estas realidades: de prevención y de intervención.

Respecto a la Prevención los profesores deben detectar la existencia de dificultades en sus alumnos. Estos podrían ser: deterioro físico, tristeza, conducta agresiva…Tipos de prevención:

La Prevención primaria, que va dirigida a grupos que no manifiestan signos evidentes de problema social, sólo existe la consideración de que algunos de sus miembros (o todos) pueden estar en situaciones de riesgo (por ej. realizar campañas antiviolencia, aunque no se haya dado ningún caso).

La Prevención secundaria se refiere a la detección precoz (es decir, identificar los individuos con factores de riesgo), y realizar el tratamiento antes de que se manifieste el problema social (por ej. con los niños con problemas familiares).

Por último, la Prevención Terciaria, a la cual se procederá cuando los comportamientos antisociales ya se hayan manifestado. Tratará de prevenir las complicaciones y secuelas de las inadaptaciones, y evitar que el sujeto reincida en ese comportamiento, para que se dé su integración social.

La intervención de la escuela debe ser cautelosa mediante una investigación y con apoyo de otros profesionales (psicólogos, asistente social…) procurando detectar los problemas y aportar soluciones de acuerdo con las familias. Uno de los problemas que se plantean es que, normalmente, los niños con esas dificultades no hablan de su situación por diversas razones, entre otras por la poca confianza que tienen con los adultos. No obstante, los profesores pueden detectar, a través de diversos indicadores, la existencia de dificultades en sus alumnos. Estos indicadores pueden ser, entre otros:

· Deterioro físico: suciedad, desnutrición, falta de control sanitario.

· Cansancio permanente, sueño, tristeza.

· Señales de violencia: hematomas, quemaduras, arañazos.

· Asistencia irregular.

· Conducta regularmente agresiva.

4. PRINCIPALES CONFLICTOS DE LA VIDA EN GRUPO

Desencadenantes de los conflictos

A nivel general, los desencadenantes de los conflictos que pueden darse en el aula podemos agruparlos en tres bloques:

Factores familiares: tensiones en las relaciones entre los padres, excesivo rigor o debilidad en el modo de tratar al niño, el nacimiento de un hermano,…

Factores escolares: No se siente a gusto en el centro, o comprendido por el profesor,…

Factores sociales: Cualquier persona o circunstancia del entorno social del niño del niño que tenga influencia en él, a veces con un afán sobreproteccionista.

Factores físicos inherentes al propio niño: Una debilidad física, el crecimiento excesivo, la gordura… pueden incapacitarle para afrontar situaciones.

Dificultades en las relaciones sociales

En la Educación Infantil las dificultades en las relaciones sociales podrán depender de ciertas peculiaridades individuales, como son:

El egoísmo, que aunque caracteriza los primeros años de vida, supondrá un problema de socialización cuando resulte excesivo para la edad del niño. Además dificulta la posibilidad de ponerse en el lugar del otro cuando se dan situaciones de disputas o confrontación de intereses.

La agresividad afectará gravemente a la convivencia en clase cuando resulte excesiva y se convierta en forma habitual de reaccionar. Puede originarse por:

-Su propio temperamento, es decir, que tiene un exceso de vitalidad y gasta sus energías sobrantes a costa de los otros. Habrá que tratarles con cierta dureza, obligándoles a contener sus tendencias y a respetar a sus compañeros.

-También puede derivarse de la frustración, de modo que dirigirán esta agresividad a quien consideren responsable de su frustración (ej. podrá sentirse menos querido por la llegada de un nuevo hermano, enfocando la agresividad hacia éste). Será necesario cubrir sus necesidades afectivas y de seguridad.

– La conducta agresiva también se podrá aprender, mediante la observación o mediante el refuerzo (por ej. si su padre es agresivo).

– La estructura familiar influye en el niño, así un padre autoritario y rígido con las normas del hogar, que no las explica y que siempre está disgustado o iracundo potencia que sus hijos tengan una actitud agresiva.

La agresión puede ser abierta, encubierta, negativa o autoagresión.

La agresión abierta muestra una postura desafiante que se traduce en peleas, palabras insultantes…El origen de este tipo de agresión hay que buscarlo en el estado de angustia y de inseguridad que hace que el niño “necesite autoafirmarse” y “probar a los demás”.La agresión encubierta que se llama así porque las manifestaciones no son abiertamente hostiles, por ej: odio, celos…A veces se presentan como defensas que el niño utiliza para controlar la expresión abierta de su agresión. La agresión negativa como la reacción de oposición, conductas resistentes, hace lo contrario que se espera de él. Avanza desde la intolerancia hacia la tozudez aun cuando él salga perjudicado. Y por último la autoagresión donde el niño actúa dirigiendo su hostilidad hacia sí mismo como por ej: tirarse de los pelos, morderse…Esta conducta puede responder a sentimientos inconscientes de culpabilidad.

Existen programas de atención al alumnado con conductas agresivas, cuyos objetivos son: 1-Reducir la frecuencia de la conducta agresiva por parte del alumnado. 2-Aumentar las conductas positivas 3-Dotar de recursos didácticos a los maestros para la prevención e intervención en la agresividad infantil. La metodología sería: Detección de alumnos con conductas agresivas. Si es un caso extremo hacer una valoración por parte de la psicóloga del EOEP (equipo de orientación educativa y psicopedagógica) y proponer sesiones de trabajo con el tutor y PT. En ellas se planificarán medidas basadas en : 1- recopilación de datos sobre el alumno; 2- planificación de las acciones a realizar; 3-planificación de recompensas y castigos; 4-planificación de las respuestas afectivas de los adultos; 5- puesta en marcha del programa

Los niños pusilánimes, los cuales al compararse con las personas próximas creen que en todo son inferiores a ellos (tienen la autoestima baja). Habrá que reforzarles su ego, enseñándoles a defenderse y a exigir que los tengan en consideración.

Los niños dominantes son aquellos que se imponen demasiado a los demás, obligándolos a someterse a su voluntad. Para ello se podrán proponer actividades en las que tengan que respetar los turnos, o escuchar la opinión de los otros.

La timidez y el retraimiento pueden llevar al niño a la soledad y al aislamiento. A simple vista no parece un problema porque no trastorna la clase, pero manifiesta que no ha logrado una madurez suficiente para adaptarse al ambiente. El niño tímido se aísla porque tiene inseguridad y un miedo exagerado a los demás. Puede parecer el mismo caso que los niños retraídos, pero la soledad de estos se debe a que no les gusta el contacto social, y se retiran a un mundo interior imaginario que puede ser incluso más rico que su vida social.

La depresión infantil: son niños apáticos, indiferentes, cohibidos, siempre aburridos. Esta actitud obedece a un sentimiento de infelicidad producto de tensiones angustiosas y con una fuerte desvalorización del sujeto.

Por último, otra dificultad importante son los celos. Esta emoción trae consigo un descenso de la propia estimación. En los niños de 1 a 5 años los celos son muy corrientes. La base de este sentimiento es generalmente el deseo de monopolizar a su madre(o cualquier ser querido), pueda alterar la personalidad infantil, tartamudez, enuresis…

Conflictos

En general, los conflictos más frecuentes que se dan en la vida del grupo son los siguientes: Disputas relacionadas con la posesión de objetos, espacios, etc. Muchos de estos conflictos (Cubero y Moreno, 1990) no implican una agresividad hostil, no tienen el propósito de dañar, molestar u ofender, sino que se realizan con la intención de obtener, mantener o defender un objeto o actividad deseable.

Disputas ocasionadas por la distribución de roles dentro del grupo, o por situaciones de marginalidad, discriminación, etcétera.

Disputas producidas por la violación de normas establecidas en el seno del grupo, bien sean supuestas o inducidas desde el exterior al grupo de niños (por ejemplo situaciones que se dan en el grupo-clase), bien sean instauradas por los propios niños de manera más o menos consciente (como hemos visto, las normas o reglas establecidas por el propio grupo corresponden, en general, a edades más avanzadas).

Choques relacionados con la competición, que implica actividades en las que el individuo se opone a los otros con el fin de alcanzar un determinado logro, sobresalir, etcétera.

Tras exponer los principales conflictos que pueden surgir en estas edades paso a describir una técnica especifica, que no es la única, pero la cual me parece interesante se trata de “Economía de fichas”. Podemos poner en práctica esta técnica para desarrollar conductas incipientes y también disminuir problemáticas. La técnica consiste en establecer un sistema de refuerzo mediante la utilización de unas fichas para premiar o penalizar conductas que se quieren establecer o extinguir. Estas fichas serán posteriormente intercambiadas por reforzadores materiales y/o se retirarán fichas.

6. CONCLUSIÓN

Para finalizar el desarrollo de este tema, expondré cómo se aborda el aspecto del desarrollo social en la Orden de 28 de marzo, la cual establece el currículo de la EI para la CCAA de Aragón.

Así, encontramos el siguiente OBJETIVO GENERAL DE ETAPA relacionado con el desarrollo social: “Relacionarse de forma positiva con los iguales y con las personas adultas, y adquirir progresivamente pautas elementales de convivencia y relación social, así como ejercitarse en la resolución pacífica de conflictos”. La contribución de las áreas a las C.C.B.B. es mayor en: Comunicación lingüística, Social y ciudadana, Aprender a aprender y Autonomía e iniciativa personal

En el transcurso del tratamiento de este tema hemos reflejado la importancia de los primeros lazos afectivos que establecen los escolares en el entorno familiar. En este sentido la escuela complementa esta labor desarrollando dos de sus funciones más importantes, la de socialización del alumnado y la de prevenir y compensar las desigualdades sociales interviniendo educativamente en colaboración con los padres.

Escuchar a los niños, atender sus necesidades afectivas, darles nuestro ejemplo y ser justos y afectuosos con ellos pero estableciendo normas claras y definidas nos ayudarán a desarrollar en los niños su personalidad asertiva y su capacidad social. La educación emocional y social comienza con pequeñas cosas como un “hola amigo, ¿cómo estás?”

6. BIBLIOGRAFIA

MARSHALL, M Y Otros: PSICOLOGIA INFANTIL. Ed. Arial Psicología. Madrid 2001

PIAGET, J.: El criterio moral del niño. Ed.Fontanella. Barcelona, 1971

L. Etxebarría y G. Bustos El club de las malas madres Ed mr 2009

Salir de la versión móvil