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Programación Lengua castellana y literatura

Entre las finalidades de la Educación primaria, como etapa de desarrollo integral y armónico de los aspectos intelectuales, afectivos y sociales de la persona, la educación lingüística ocupa un lugar preferente. A lo largo de esta etapa los niños y las niñas deben empezar a adquirir un saber reflexivo sobre las prácticas comunicativas necesarias para vivir en la sociedad del siglo XXI. El área de lengua es el ámbito privilegiado para conseguir estas metas aunque todas las áreas, al emplear el lenguaje como medio de comunicación y de adquisición y transmisión del conocimiento, son responsables del desarrollo de la comunicación lingüística. Así pues, esta área tiene como objeto el desarrollo de las habilidades lingüísticas: escuchar, hablar y conversar, leer y escribir. También, y de manera específica, pretende acercar a la lectura y comprensión de textos literarios.

Aprender una lengua no es únicamente apropiarse de un sistema de signos, sino también de los significados culturales que éstos transmiten y, con estos significados, de los modos en que las personas entienden o interpretan la realidad. De la misma manera el lenguaje es un poderoso instrumento para regular la convivencia, para expresar ideas, sentimientos y emociones y, en definitiva, para controlar la propia conducta. El lenguaje contribuye así a construir una representación del mundo socialmente compartida y comunicable, al equilibrio afectivo y a la integración social y cultural de las personas. Situar la enseñanza y el aprendizaje de la lengua en el marco de la competencia comunicativa significa que el currículo se centra en el aprendizaje de las destrezas discursivas, cuyo dominio requiere de procedimientos y conocimientos explícitos acerca del funcionamiento del lenguaje en todas sus dimensiones: tanto los elementos formales como las normas sociolingüísticas que presiden los intercambios; la planificación y estructuración de los textos, la articulación de los enunciados mediante procedimientos de cohesión y la organización de las oraciones de acuerdo con reglas léxico-sintácticas. Aprender lengua significa, por tanto, alcanzar la competencia necesaria para desenvolverse con facilidad y éxito en las diferentes situaciones de la vida, incluida la escolar, en la que los textos académicos para aprender contenidos de otras áreas ocupan en este currículo un lugar destacado.

El punto de partida para la educación lingüística es el uso de la lengua que niños y niñas ya han adquirido al iniciar la etapa. El papel de la Educación primaria será ampliar esta competencia lingüística y comunicativa de modo que sean capaces de interactuar en los diversos ámbitos sociales en los que se van a ver inmersos. De éstos se han seleccionado aquellos que se estiman más apropiados para el trabajo escolar: el de las relaciones sociales, el de los medios de comunicación, el literario y, de manera privilegiada, el ámbito académico. Es en dichos ámbitos donde se interpretan y producen los distintos textos y es en ellos en los que se deben desarrollar las diferentes habilidades lingüísticas.

El currículo se articula alrededor de un eje que es el uso social de la lengua en los diferentes contextos: privados y públicos, familiares y escolares. En torno a este hilo conductor los contenidos se han organizado en bloques que intentan ordenar la complejidad de los aprendizajes lingüísticos que aparecen integrados en las situaciones de comunicación y que requieren diferentes estrategias. Esto no significa que la ordenación de los contenidos que se ofrece sea la que corresponde a la actividad docente, ya que existen muchas conexiones entre los distintos bloques y, por ejemplo, las actividades de comprensión y de expresión van siempre unidas.

Los bloques de contenidos referidos a las habilidades lingüísticas, el bloque 1, Escuchar, hablar y conversar y bloque 2, Leer y escribir, aparecen en el currículo separados con el fin de abordar de forma específica los aspectos esenciales en cada tipo de discurso. No obstante, el uso oral formal y el escrito tienen muchos aspectos

comunes (tema prefijado, planificación del contenido, sintaxis y léxico, sujeción a una norma estándar…) y hay numerosas situaciones de comunicación que combinan varios usos y permiten relacionar ambos aprendizajes y apoyar uno en otro. El aprendizaje de este nivel formal se realiza, obviamente, en las situaciones de interacción comunicativa que ofrece el contexto del aula y del centro escolar.

El uso oral informal -el uso espontáneo entre interlocutores con trato frecuente y familiar- es objeto de observación y análisis con el fin de reconocer las normas socio- comunicativas que rigen el intercambio, para observar las estrategias que ponen en funcionamiento los hablantes con el fin de lograr una comunicación satisfactoria y para reconocer y criticar estereotipos y prejuicios, tanto sociales como sociolingüísticos, especialmente en el final de la etapa.

En cuanto al uso escrito, el aprendizaje de la lectura y de la composición, presenta progresivamente niveles de complejidad en la planificación y estructuración de los textos y una mayor diversificación en los contextos. Muy especialmente, se ha de consolidar en esta etapa el dominio de las técnicas gráficas, la relación sonido- grafía, las normas ortográficas convencionales y la disposición del texto en la página, teniendo en cuenta que la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación no debe obviar el aprendizaje de los rudimentos de escritura autónomos socialmente relevantes y valorados.

La lectura e interpretación de textos literarios requieren unas competencias específicas para cuyo desarrollo el currículo selecciona los contenidos que agrupa el bloque 3, Educación Literaria. La educación literaria se concibe como una aproximación a la literatura desde sus expresiones más sencillas. La lectura, la exploración de la escritura, el recitado, la práctica de juegos retóricos o la escucha de textos propios de la literatura oral, deben contribuir al desarrollo de la competencia literaria, como integrante de la competencia comunicativa, y como un acercamiento a la expresión artística y al valor patrimonial de las obras literarias.

La literatura posee características propias y convenciones específicas que se deben conocer para que el lector pueda crear el contexto adecuado. En esta etapa el currículo se centra en favorecer experiencias placenteras con la lectura y la recreación de textos literarios. Se acerca a niños y niñas a la representación e interpretación simbólica, tanto de la experiencia interior como de la colectiva, para crear hábito lector. Los contenidos de este bloque se refieren, por una parte, al conocimiento de las convenciones literarias básicas, especialmente relacionadas con la poesía y la narración, y, por otra, a la aplicación de informaciones acerca del contexto lingüístico, histórico y cultural en el que las obras literarias se han producido, en la medida en que estos datos sean significativos para la interpretación del texto y de acuerdo con las expectativas de un lector de esta etapa escolar. Por último, el bloque 4, Conocimiento de la lengua, integra los contenidos relacionados con la reflexión lingüística. Las actividades de producción de textos orales y escritos implican un uso consciente de las formas, mecanismos y estrategias verbales. Esto supone una reflexión sistemática sobre los factores del contexto a los que se ha de adecuar el discurso, sobre los esquemas textuales convencionales que sirven de modelo tanto para la producción como para la comprensión, sobre el funcionamiento de ciertas unidades lingüísticas como elementos de cohesión del texto y sobre las regularidades léxico-sintácticas de los textos de uso en la etapa.

En la reflexión sistemática sobre el lenguaje y sus condiciones de uso se propone que niños y niñas comiencen a elaborar un sistema conceptual básico y un metalenguaje que facilite la comunicación en el aula durante el proceso de aprendizaje y que sirva de apoyo para el aprendizaje de otras lenguas. La reflexión sobre las unidades del sistema lingüístico, siempre ajustada a los conocimientos y posibilidades de abstracción de estas edades, se plantea en relación con las condiciones de uso y como un requisito imprescindible para incorporar la evaluación y la corrección de las propias producciones orales y escritas, con el fin de favorecer el aprendizaje autónomo. Así pues, los contenidos de este bloque no se plantean de manera autónoma, sino como el inicio de la construcción de los conocimientos sobre la lengua que resultan imprescindibles para un mejor uso y una comunicación más eficaz. En síntesis, el eje de la educación lingüística en este currículo son los procedimientos encaminados al desarrollo de las habilidades de expresión y comprensión oral y escrita, en contextos sociales significativos, así como en el ámbito de la comunicación literaria, teniendo en cuenta que un proceso de alfabetización cultural es siempre de larga duración. Por ello, el planteamiento del currículo en esta etapa debe prolongarse en la Educación Secundaria Obligatoria. Las diferencias entre una etapa y otra residen en la selección de los discursos que se analizan y producen, que atiende a la complejidad de éstos en las situaciones de comunicación, en la profundidad de la reflexión lingüística y literaria, en la selección de contenidos de reflexión sobre la lengua y en el grado de sistematización que todo ello debe lograr.

Contribución del área al desarrollo de las competencias básicas

La propia concepción del currículo de esta área, al poner el énfasis en el uso social de la lengua en diferentes contextos comunicativos, hace evidente su contribución directa al desarrollo de todos los aspectos que conforman la competencia en comunicación lingüística.

Cabe también destacar que las estrategias que constituyen la competencia comunicativa se adquieren desde una lengua determinada, pero no se refieren exclusivamente a saber usar esta lengua, sino al uso del lenguaje en general. Esta característica del aprendizaje lingüístico tiene una gran importancia, ya que los aprendizajes que se efectúan en una lengua se aplican al aprendizaje de otras, cuyo conocimiento contribuye, a su vez, a acrecentar esta competencia sobre el uso del lenguaje en general.

El acceso al saber y a la construcción de conocimientos mediante el lenguaje se relaciona directamente con las competencias básicas de aprender a aprender, y con la de autonomía e iniciativa personal. El lenguaje, además de instrumento de comunicación, es un medio de representación del mundo y está en la base del pensamiento y del conocimiento, permite comunicarse con uno mismo, analizar problemas, elaborar planes y emprender procesos de decisión. En suma, regula y orienta nuestra propia actividad con progresiva autonomía. Por ello, su desarrollo y su mejora desde el área contribuye a organizar el pensamiento, a comunicar afectos y sentimientos, a regular emociones favoreciendo el desarrollo de ambas competencias.

Al tratamiento de la información y competencia digital, el área contribuye en cuanto que proporciona conocimientos y destrezas para la búsqueda, selección, tratamiento de la información y comunicación, en especial, para la comprensión de dicha información, de su estructura y organización textual, y para su utilización en la producción oral y escrita. El currículo del área incluye el uso de soportes electrónicos en la composición de textos, lo que significa algo más que un cambio de soporte, ya que afecta a las operaciones mismas que intervienen en el proceso de escritura (planificación, ejecución del texto, revisión…) y que constituyen uno de los contenidos básicos de esta área. Por ello, en la medida en que se utilicen se está mejorando a la vez la competencia digital y el tratamiento de la información. Pero, además, los nuevos medios de comunicación digitales que surgen continuamente, implican un uso social y colaborativo de la escritura, lo que permite concebir el aprendizaje de la lengua escrita en el marco de un verdadero intercambio comunicativo.

La lengua contribuye poderosamente al desarrollo de la competencia social y ciudadana, entendida como habilidades y destrezas para la convivencia, el respeto y el entendimiento entre las personas, ya que necesariamente su adquisición requiere el uso de la lengua como base de la comunicación. Aprender lengua es, ante todo, aprender a comunicarse con los otros, a comprender lo que éstos transmiten, a tomar contacto con distintas realidades y a asumir la propia expresión como modalidad fundamental de apertura a los demás.

Por otra parte en la medida que una educación lingüística satisfactoria valora todas las lenguas como igualmente aptas para desempeñar las funciones de comunicación y de representación, analiza los modos mediante los que el lenguaje trasmite y sanciona prejuicios e imágenes estereotipadas del mundo, con el objeto de contribuir a la erradicación de los usos discriminatorios del lenguaje se está contribuyendo al desarrollo de esta competencia.

Además de reconocer la propia lengua como elemento cultural de primer orden, en esta área la lectura, comprensión y valoración de las obras literarias contribuyen al desarrollo de la competencia artística y cultural.

Objetivos

La enseñanza de la Lengua castellana y literatura en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:

1. Comprender diferentes tipos de discursos, verbales y no verbales, -orales, escritos e iconográficos-, interpretándolos con actitud crítica, así como aplicar la comprensión e interpretación de los mismos, de forma adecuada, a nuevas situaciones de comunicación en los diferentes contextos de la actividad social y cultural.

2. Expresarse autónomamente, oralmente y por escrito, con diferentes fines e intenciones -personales, sociales y académicas-, teniendo en cuenta las características de las diferentes situaciones de comunicación, haciendo uso de las habilidades discursivas y estratégicas, así como de los conocimientos sobre la lengua y las normas del uso lingüístico para escribir diversos tipos de textos y hablar de forma adecuada, coherente y correcta en las diferentes situaciones comunicativas.

3. Utilizar la lengua, a través de procesos de producción de textos tanto orales como escritos, para relacionarse y expresarse de manera adecuada en la actividad social y cultural, adoptando una actitud respetuosa y de cooperación, para tomar conciencia de los propios sentimientos e ideas y para controlar la propia conducta.

4. Utilizar, en situaciones relacionadas con la escuela y su actividad, las diversas clases de textos escritos mediante los que se produce la comunicación con las instituciones públicas o privadas.

5. Analizar y usar críticamente los medios de comunicación social, los procedimientos del lenguaje publicitario y las tecnologías de la información y la comunicación, para ampliar las destrezas discursivas, así como para obtener, interpretar, valorar y elaborar informaciones y opiniones diferentes.

6. Utilizar la lengua eficazmente, de manera adecuada y coherente, en la actividad escolar tanto para buscar, recoger y procesar información, como para escribir textos propios del ámbito académico y de otros ámbitos de la vida, de acuerdo a los procesos de composición de los textos escritos y teniendo en cuenta especialmente la planificación y revisión de los mismos.

7. Utilizar la lectura como fuente de placer, de información, aprendizaje y de enriquecimiento personal, y aproximarse a obras relevantes de la tradición literaria para desarrollar hábitos de lectura.

8. Desarrollar la competencia lectora mediante el uso adecuado de las estrategias propias de la comprensión, reflexión, contraste de opinión y uso de la mayor diversidad posible de tipos de texto y de géneros discursivos diversos, adecuados en cuanto a temática y complejidad, e iniciarse en los conocimientos de las convenciones específicas del lenguaje literario, valorándolo.

9. Conocer y valorar la realidad plurilingüe de España como muestra de riqueza cultural.

10. Reflexionar sobre los diferentes usos sociales de las lenguas para evitar los estereotipos lingüísticos que suponen juicios de valor y prejuicios clasistas, racistas o sexistas.

11. Desarrollar la conciencia metalingüística y los procedimientos y estrategias propios de la metacognición a través de la reflexión y uso adecuados de la lengua, aprovechando las diferentes situaciones de comunicación que tengan lugar en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

12. Utilizar las Tecnologías de la Información y Comunicación como instrumentos de trabajo, individual y colectivo, y de aprendizaje, de manera que contribuyan al desarrollo de los objetivos y contenidos del área.

PRIMER CICLO

Contenidos

Bloque 1. Escuchar, hablar y conversar

• Participación, de manera adecuada a la edad, siguiendo un orden lógico (espacial, cronológico) del discurso y actitud cooperativa en situaciones comunicativas orales del aula, formales y no formales (avisos, instrucciones, conversaciones o narraciones de hechos vitales y sentimientos), con valoración y respeto de las normas que rigen la interacción oral (turnos de palabra, volumen de voz y ritmo adecuado).

• Comprensión y valoración de textos orales procedentes de la radio y la televisión para obtener información general sobre hechos y acontecimientos próximos a la experiencia infantil; expresión de interrelaciones y opiniones al respecto.

• Comprensión y producción de textos orales, previa planificación de los mismos, para aprender, tanto los producidos con finalidad didáctica como los cotidianos (breves exposiciones ante la clase, conversaciones sobre contenidos de aprendizaje, explicaciones sobre la organización del trabajo, expresión de interrelaciones y opiniones al respecto).

• Comprensión de informaciones audiovisuales procedentes de diferentes soportes estableciendo relaciones entre ellas (identificación, clasificación, comparación).

• Puesta en práctica de estrategias que utilicen el lenguaje oral como instrumento de comunicación y aprendizaje en función de las diferentes situaciones comunicativas: escuchar, preguntar, dialogar, opinar, debatir, argumentar.

• Utilización de habilidades no lingüísticas que facilitan la comunicación: atención, escucha, concentración.

• Actitud de cooperación y de respeto en situaciones diversas de comunicación y de aprendizaje compartido.

• Interés por expresarse oralmente con pronunciación y entonación adecuadas.

• Uso de un lenguaje no discriminatorio y respetuoso con las diferencias. Bloque 2. Leer y escribir

Competencia lectora: comprensión, reflexión y uso de textos escritos

• Comprensión y reflexión contrastada con los demás de sobre informaciones concretas en textos escritos propios de situaciones cotidianas próximas a la experiencia infantil, como invitaciones, felicitaciones, cartas, notas y avisos; uso adecuado de esos mismos textos con diferentes fines personales, sociales y académicos.

• Comprensión y reflexión contrastada con los demás de información general sobre hechos y acontecimientos próximos a la experiencia infantil de textos escritos procedentes de los medios de comunicación social, con especial incidencia en la noticia; uso de esos mismos textos con diferentes fines personales, sociales y académicos.

• Comprensión y reflexión contrastada con los demás sobre informaciones de textos escritos expositivos para aprender muy vinculados a la experiencia, tanto en los producidos con finalidad didáctica como en los de uso cotidiano (folletos, descripciones, instrucciones y explicaciones).

• Integración de conocimientos e informaciones procedentes de diferentes soportes para aprender (identificación de ideas principales, clasificación, elaboración de resúmenes y esquemas, comparación, opinión).

• Puesta en práctica de otras estrategias, para la lectura y comprensión de diferentes tipos de textos escritos, que superen la mera descodificación: indicadores textuales como el título, la negrita o las ilustraciones; la anticipación de hipótesis, la relectura, las aclaraciones de vocabulario, la localización de informaciones concretas o el sentido global del texto…

• Iniciación a la utilización dirigida de las tecnologías de la información y la comunicación y de las bibliotecas para obtener información, contrastarla y usarla, así como para facilitar modelos para la composición escrita.

• Interés por los textos escritos como fuente de aprendizaje y como medio de comunicación de experiencias y de regulación de la convivencia.

Composición de textos escritos

• Composición, individual y colectiva, de textos escritos propios de situaciones cotidianas próximas a la experiencia infantil, como listados, cartas, emails, invitaciones, felicitaciones, notas, avisos, etc. utilizando las características usuales de esos géneros, tipos de texto o situaciones comunicativas.

• Composición, individual y colectiva, de textos propios de los medios de comunicación social (titulares, pies de foto, breves noticias, artículos) sobre acontecimientos próximos a la experiencia infantil, en soportes habituales en el ámbito escolar, utilizando las características usuales de esos géneros o tipos de texto.

• Composición, individual y colectiva, de textos relacionados con el ámbito escolar para obtener, organizar y comunicar información (cuestionarios, listados, carteles, murales utilizados como resumen o esquema, descripciones, explicaciones elementales), utilizando las características usuales de esos géneros o tipos de texto.

• Composición, individual y colectiva, de diversos tipos de textos literarios de uso escolar como narraciones, pequeños guiones teatrales, poesías. que permitan la expresión de vivencias o experiencias, emociones, sentimientos, etc. utilizando las características usuales de esos géneros o tipos de texto.

• Utilización de mecanismos básicos de coherencia y cohesión del texto, de manera adecuada a la edad, a las características del tipo de texto y a la situación comunicativa.

• Puesta en práctica de normas y estrategias propias del proceso de producción de textos escritos: planificación y preparación, individual o colectiva, de los propios textos y mensajes escritos, atendiendo a la función, destinatario, estructura, etc.

• Procedimientos de revisión y reescritura, mediante la reflexión individual o colectiva, sobre las producciones propias o ajenas para mejorarlas en los diferentes aspectos y convenciones textuales.

• Progresiva adquisición de las convenciones del código escrito.

• Utilización en los textos producidos de elementos gráficos y paratextuales sencillos para facilitar la compresión (ilustraciones y tipografía).

• Iniciación, a través de la composición de textos escritos, al uso de programas informáticos de procesamiento de texto, al correo electrónico e internet, para darlos a conocer a los demás y difundirlos.

• Interés por la escritura como instrumento para relacionarnos y para aprender, e interés por el cuidado y la presentación de los textos escritos y por la norma ortográfica.

Bloque 3. Educación Literaria

• Escucha de textos literarios y lectura guiada y autónoma, silenciosa y en voz alta, de textos adecuados a los intereses infantiles para llegar progresivamente a la autonomía lectora.

• Valoración de la autonomía lectora, interés por la elección de temas y textos, por la comunicación de las preferencias personales, y apreciación del texto literario como recurso de disfrute personal.

• Uso adecuado y respetuoso de la biblioteca de aula y de centro, incluyendo documentos audiovisuales y tecnología de la información y de la comunicación, como medio de aproximación a la literatura.

• Comprensión, memorización y recitado de poemas con el ritmo, la pronunciación y la entonación adecuados.

• Recreación y reescritura de textos narrativos, de guiones teatrales y de carácter poético (adivinanzas, refranes), utilizando modelos y siguiendo los procedimientos y estrategias propios del proceso de producción de los textos escritos.

• Dramatización de situaciones y de textos literarios.

Bloque 4. Conocimiento de la lengua y conciencia metalingüística

• Reconocimiento del papel de las situaciones sociales como factor condicionante de los intercambios comunicativos.

• Identificación de los contextos en los que la comunicación se produce mediante textos escritos y valoración de la importancia de la escritura en determinados ámbitos.

• Identificación de los textos de uso frecuente en el aula a partir de elementos paratextuales y textuales.

• Observación de las diferencias entre la lengua oral y escrita.

• Reconocimiento de la relación entre sonido y grafía en el sistema de la lengua.

• Identificación de la palabra como instrumento básico para la segmentación de la escritura.

• Conocimiento de las normas ortográficas más sencillas y puesta .en práctica de las mismas en el proceso de composición de diferentes tipos de texto.

• Sustitución, inserción, supresión, cambio de orden y segmentación de elementos lingüísticos para observar el funcionamiento de los enunciados y adquirir nuevos recursos.

• Inicio a la reflexión en actividades de identificación y uso de los siguientes términos en la producción e interpretación: denominación de los textos trabajados; enunciado, palabra y sílaba; nombre, nombre común y nombre propio; género y número.

• Reflexión y toma de conciencia, adecuada a la edad, de cuáles son las habilidades y estrategias que un lector debe poner en marcha antes, durante y después de la lectura de un texto escrito.

• Reflexión y toma de conciencia, adecuada a la edad, de cuáles son los procedimientos y estrategias que deben ponerse en marcha antes, durante y después de la escritura de un texto.

• Valoración y puesta en práctica de la revisión de los diferentes aspectos textuales en la composición de los propios textos.

Criterios de evaluación

1. Participar en las situaciones de comunicación del aula, respetando las normas del intercambio: guardar el turno de palabra, escuchar, mirar al interlocutor, mantener el tema.

Con este criterio se trata de evaluar tanto la capacidad para intervenir en las diversas situaciones de intercambio oral que se producen en el aula, como la actitud con la que se participa en ellas. Conviene advertir que dichas competencias tienen una estrecha relación con la capacidad para observar las situaciones comunicativas – finalidad, participantes, lugar donde se produce el intercambio…- así como para determinar, de forma todavía intuitiva, sus características y proceder de manera adecuada.

2. Expresarse de forma oral mediante textos que presenten de manera organizada hechos, vivencias o ideas y en diferentes situaciones de comunicación, utilizando estrategias propias del intercambio comunicativo oral.

Este criterio pretende evaluar la capacidad para expresarse de forma clara y concisa según el género y la situación de comunicación, usando el léxico, las fórmulas lingüísticas, la entonación y la pronunciación adecuados. Se debe valorar también la capacidad de comunicar oralmente hechos, vivencias o ideas, como forma de controlar, con ayuda del lenguaje, la propia conducta.

3. Captar el sentido global de textos orales de uso habitual, identificando la información más relevante.

Este criterio hace referencia a la capacidad para comprender textos orales de la vida cotidiana, tanto del aula como de su entorno más próximo. Se refiere, en este primer ciclo, a la obtención de informaciones globales o muy concretas que les permitan realizar tareas o participar en la vida del aula.

Este criterio quiere evaluar, también, si han desarrollado cierta competencia para reflexionar, de forma muy elemental, sobre los mecanismos de comprensión de los textos y las formas en que se producen los diferentes mensajes.

4. Localizar información concreta y realizar inferencias directas en la lectura de textos.

Con este criterio se pretende evaluar la capacidad para detectar y entender información o ideas relevantes indicadas explícitamente en los textos –informaciones puntuales en avisos, notas, invitaciones y textos escolares- así como si pueden trascender el significado superficial para extraer inferencias directas basadas en el texto.

En los textos narrativos literarios, esta capacidad implica la identificación de los hechos principales que permiten construir una historia, de los personajes principales o de inferir algunas cuestiones sencillas en relación con el contexto de la historia (tiempo, espacio, etc).

Se debe evaluar también el desarrollo de la destreza para utilizar determinados aspectos no estrictamente textuales en la detección de las ideas (imágenes, distribución del texto o tipografía).

5. Relacionar poniendo ejemplos concretos, la información contenida en los textos escritos próximos a la experiencia infantil, con las propias vivencias e ideas y mostrar la comprensión a través de aquellas estrategias apropiadas para ello.

Con este criterio se evalúa la capacidad para relacionar las propias vivencias y conocimientos con la información nueva que aparece en los textos escritos, así como la capacidad para relacionar información procedente de textos diversos de uso escolar habitual identificándola, comparándola y clasificándola. Se valorará también la comprensión a través del uso de estrategias apropiadas para ello y de su capacidad para reflexionar y opinar sobre los textos escritos y para usarlos para diferentes fines Se tendrá en cuenta, por último, si toman la iniciativa para leer y si muestran interés al hacerlo.

6. Redactar y reescribir diferentes textos relacionados con la experiencia infantil ateniéndose a modelos claros, utilizando la planificación y revisión de los textos, cuidando las normas gramaticales y ortográficas más sencillas y los aspectos formales.

Con este criterio se quiere evaluar si han adquirido el código escrito. Deberán ser capaces de redactar textos propios de las relaciones interpersonales en el aula – avisos, felicitaciones, cartas, notas-, de participar en actividades escolares en las que se dé intercambio escrito de información y de utilizar la escritura para aprender y organizar los propios conocimientos. También se valorará la aproximación a la literatura mediante la práctica de juegos lingüísticos o imitaciones de géneros como el cuento o la poesía.

Se evaluará también el proceso de elaboración de los escritos que ha de atender a la planificación –mediante uso de modelos y otras pautas- y la revisión de aspectos relacionados con la eficacia del escrito –obtención de la finalidad deseada-, con la coherencia y con la corrección gramatical y ortográfica que en este ciclo se centra en el uso de las reglas ortográficas básicas: segmentación de palabras, uso de la coma en enumeraciones, el punto y la interrogación.

7. Conocer textos literarios de la tradición oral y de la literatura infantil adecuados al ciclo, así como algunos aspectos formales simples de la narración y de la poesía con la finalidad de apoyar la lectura y la escritura de dichos textos.

Este criterio evalúa la capacidad de desarrollar el hábito de leer, escuchar y disfrutar con textos literarios propios del ciclo, especialmente narrativos y poéticos (canciones, refranes, adivinanzas, trabalenguas…), de comprender el sentido de éstos gracias a la interpretación de algunas convenciones específicas, como la estructura narrativa simple y la rima. Hay que evaluar igualmente el aprecio y la adopción de actitudes positivas frente al texto literario y la incorporación de la lectura a su vida cotidiana. Se valorará la participación en tareas de dramatización, recreación, memorización y recitación de poemas y textos sencillos con ritmo, pronunciación y entonación adecuados.

8. Tomar conciencia, identificar y valorar, de forma guiada, algunos cambios que se producen en las palabras, los enunciados y los textos al realizar segmentaciones, cambios en el orden, supresiones e inserciones que hacen mejorar la comprensión y la expresión oral y escrita. Se trata de evaluar la habilidad para observar y reconocer los efectos que producen los cambios en el orden, las segmentaciones, las supresiones y las inserciones, en los enunciados y en los textos, de modo que se identifiquen tanto los problemas en la escritura y en la expresión oral como el origen de determinadas dificultades en la comprensión y se utilice esta reflexión en la mejora de dichas actividades

9. Comprender y utilizar la terminología gramatical y lingüística elemental, en las actividades relacionadas con la producción y comprensión de textos.

Con este criterio se quiere comprobar si son capaces de utilizar los términos gramaticales y lingüísticos elementales (denominaciones de los textos, enunciado, palabra y sílaba; nombre común y nombre propio; singular y plural; masculino y femenino) en las actividades que se realicen en el aula. Esta utilización supone un determinado grado de elaboración de los conceptos a los que se refieren los términos. También se valorará la iniciativa en el uso espontáneo y el interés por utilizar estos términos.

SEGUNDO CICLO

Contenidos

Bloque 1. Escuchar, hablar y conversar

• Participación y cooperación en situaciones comunicativas habituales (informaciones, conversaciones reguladoras de la convivencia, discusiones o instrucciones) con valoración y respeto de las normas que rigen la interacción oral (turnos de palabra, papeles diversos en el intercambio, tono de voz, posturas y gestos adecuados). Teniendo en cuenta, a su vez, la intención comunicativa y el objeto de la misma.

• Comprensión y valoración de textos orales procedentes de la radio, la televisión o Internet con especial incidencia en la noticia, para obtener información general sobre hechos y acontecimientos que resulten significativos. Expresando interrelaciones y opiniones al respecto.

• Comprensión y producción de textos orales, previa planificación de los mismos, para aprender y para informarse, tanto los producidos con finalidad didáctica como los de uso cotidiano, de carácter informal (conversaciones entre iguales y en el equipo de trabajo) y de un mayor grado de formalización (las exposiciones de clase).

• Uso de documentos audiovisuales para obtener, seleccionar y relacionar informaciones relevantes (identificación, clasificación, comparación).

• Utilización de estrategias de trabajo conjunto que requieran de la escucha, el diálogo, la argumentación, el intercambio de información y la elaboración de conclusiones.

• Actitud de cooperación y de respeto en situaciones diversas de comunicación y de aprendizaje compartido.

• Interés por expresarse oralmente con pronunciación y entonación adecuadas.

• Utilización de la lengua para tomar conciencia de las ideas y los sentimientos propios y de los demás y para regular la propia conducta, empleando un lenguaje no discriminatorio y respetuoso con las diferencias.

Bloque 2. Leer y escribir

Competencia lectora: comprensión, reflexión y uso de textos escritos.

• Comprensión individual y colectiva de la información relevante en textos propios de situaciones cotidianas de relación social, como correspondencia escolar, normas de clase o reglas de juegos, notas informativas..

• Comprensión individual y colectiva de información general en textos procedentes de medios de comunicación social (incluidas webs infantiles, ) con especial incidencia en la noticia y en las cartas al director, localizando informaciones destacadas en titulares, entradillas, portadas.

• Comprensión de información relevante en textos para aprender y para informarse, tanto los producidos con finalidad didáctica como los de uso cotidiano (folletos, descripciones, instrucciones y explicaciones).

• Integración de conocimientos e informaciones procedentes de diferentes soportes para aprender y contrastar información (identificación, clasificación, comparación, interpretación).

• Puesta en práctica de estrategias lectoras en función del objetivo de lectura planteado y del tipo de texto utilizado

• Utilización dirigida de las tecnologías de la información y la comunicación y de las bibliotecas para obtener información y modelos para la composición escrita.

• Interés por los textos escritos como fuente de aprendizaje y como medio de comunicación de experiencias y de regulación de la convivencia.

Composición de textos escritos

• Composición, individual y colectiva de textos propios de situaciones cotidianas de relación social (correspondencia escolar, normas de convivencia, avisos, solicitudes…) de acuerdo con las características propias de estos géneros.

• Composición de textos de información y opinión propios de los medios de comunicación social sobre acontecimientos significativos, con especial incidencia en la noticia y en las cartas al director, en situaciones simuladas o reales.

• Composición de textos propios del ámbito académico para obtener, organizar y comunicar información (cuestionarios, resúmenes, informes sencillos, descripciones, explicaciones…)

• Utilización de elementos gráficos y paratextuales, con grado creciente de dificultad, para facilitar la compresión (ilustraciones, gráficos y tipografía).

• Utilización de mecanismos básicos de coherencia y cohesión del texto, de manera adecuada a la edad, a las características del tipo de texto y a la situación comunicativa.

• Puesta en práctica de normas y estrategias propias del proceso de producción de textos escritos: planificación y preparación, individual o colectiva, de los propios textos y mensajes escritos, atendiendo a la función, destinatario, estructura, etc.

• Procedimientos de revisión y reescritura, mediante la reflexión individual o colectiva, sobre las producciones propias o ajenas para mejorarlas en los diferentes aspectos y convenciones textuales.

• Progresiva adquisición de las convenciones del código escrito.

• Valoración de la escritura como instrumento de relación social, de obtención y reelaboración de la información y de los conocimientos.

• Utilización guiada de programas informáticos de procesamiento de texto.

• Interés por el cuidado y la presentación de los textos escritos y respeto por la norma ortográfica.

• Avanzar en procedimientos de revisión y reescritura textual teniendo en cuenta aspectos de coherencia y cohesión textual,

Bloque 3. Educación literaria

• Lectura personal, silenciosa y en voz alta con sentido, de obras adecuadas a la edad e intereses.

• Lectura guiada de textos narrativos de tradición oral, literatura infantil, adaptaciones de obras clásicas y literatura actual en diferentes soportes.

• Desarrollo de la autonomía lectora, de la capacidad de elección de temas y textos y de expresión de las preferencias personales.

• Valoración y aprecio del texto literario como vehículo de comunicación, fuente de conocimiento de otros mundos, tiempos y culturas, y como recurso de disfrute personal.

• Conocimiento del funcionamiento de la biblioteca del centro y participación en actividades literarias.

• Comprensión, memorización y recitado de poemas, con el ritmo, la pronunciación y la entonación adecuados.

• Recreación y composición de poemas y relatos para comunicar sentimientos, emociones, estados de ánimo o recuerdos, reconociendo las características de algunos modelos.

• Dramatización de situaciones y textos literarios.

Bloque 4. Conocimiento de la lengua y conciencia metalingüística

• Reconocimiento de los elementos del contexto comunicativo como factores que inciden en la selección de las formas orales o escritas del intercambio comunicativo.

• Identificación de estructuras narrativas, instructivas, descriptivas y explicativas sencillas para la comprensión y composición.

• Reconocimiento de las diferencias más relevantes entre la lengua oral y escrita.

• Conocimiento de las normas ortográficas, apreciando su valor social y la necesidad de ceñirse a ellas en la producción de textos escritos.

• Conciencia positiva de la variedad lingüística existente en el contexto escolar y social.

• Conocimiento de la diversidad lingüística de España y valoración positiva de esta riqueza.

• Comparación y transformación de enunciados, mediante inserción, supresión, cambio de orden, segmentación y recomposición, para juzgar la gramaticalidad de los resultados y facilitar el desarrollo de los conceptos lingüísticos y del metalenguaje.

• Reflexión, uso y definición intuitiva de la terminología siguiente en las actividades de producción e interpretación: denominación de los textos trabajados; enunciado, palabra y sílaba; género y número; determinantes; tiempo verbal (presente, futuro, pasado).

• Reconocimiento de las relaciones entre las palabras por la forma (flexión, composición y derivación) y por el significado (sinónimo y antónimo), en relación con la comprensión y composición de textos.

• Comparación de estructuras sintácticas elementales para observar su equivalencia semántica o posibles alteraciones del significado.

• Inserción y coordinación de oraciones y párrafos como instrumento en la mejora de la composición escrita.

• Exploración y reflexión sobre las posibilidades del uso de diversos enlaces entre oraciones (adición, causa, oposición, contradicción…) en relación con la composición de textos.

• Reconocimiento de las modalidades oracionales declarativa, interrogativa y exhortativa.

• Identificación de los constituyentes fundamentales de la oración, sujeto y predicado y de algunos papeles semánticos del sujeto (agente, paciente, etc.)

• Reflexión y toma de conciencia, adecuada a la edad, de cuáles son los procedimientos y estrategias que deben ponerse en marcha antes, durante y después de la escritura de textos.

Criterios de evaluación

1. Participar en las situaciones de comunicación del aula, respetando las normas del intercambio: guardar el turno de palabra, escuchar, exponer con claridad, entonar adecuadamente.

Con este criterio se trata de evaluar tanto la capacidad para intervenir en las diversas situaciones de intercambio oral que se producen en el aula, como la actitud con la que se participa en ellas. Conviene advertir que dichas competencias tienen una estrecha relación con la capacidad para observar las situaciones comunicativas – finalidad, número de participantes, lugar donde se produce el intercambio…- y para determinar sus características de forma cada vez más consciente y proceder de manera adecuada a cada contexto. En el mismo sentido se valorará si se es capaz de establecer relaciones armónicas con los demás, incluyendo la habilidad para iniciar y sostener una conversación.

2. Expresarse de forma oral mediante textos que presenten de manera sencilla y coherente conocimientos, ideas, hechos y vivencias.

Este criterio debe evaluar la competencia para expresarse de forma coherente en diversas situaciones y para utilizar la lengua como instrumento de aprendizaje y de regulación de la conducta. Se observará si pueden comunicar conocimientos y opiniones, usando el léxico, las fórmulas lingüísticas, la entonación y la pronunciación adecuados.

3. Captar el sentido de textos orales de uso habitual, reconociendo las ideas principales y secundarias. Con este criterio se quiere evaluar la competencia para obtener, seleccionar y relacionar información relevante procedente de situaciones habituales en el aula, que se producen tanto para relacionarse como para aprender, y las que se dan en el entorno social (familia, radio, TV…)

Este criterio quiere evaluar, también, si han desarrollado cierta competencia para reflexionar sobre los mecanismos de comprensión de los textos y sobre la utilidad para aprender a aprender que la reflexión sobre los procedimientos utilizados comporta.

4. Localizar y recuperar información explícita y realizar inferencias directas en la lectura de textos. Con este criterio se pretende valorar si son capaces de detectar y entender información o ideas relevantes explícitas en los textos –cartas en el ámbito escolar, normas de clase, reglas de juego, noticias, cartas al director, textos, así como trascender el significado superficial para extraer inferencias directas basadas en el texto: acontecimientos predecibles, deducir el propósito de los textos o identificar algunas generalizaciones efectuadas en el texto.

En los textos literarios, se debe evaluar la capacidad para reconocer el conflicto en un cuento, la habilidad para comprender las relaciones entre los personajes de las historias -cuando no aparecen de manera explícita- o la anticipación de algunos acontecimientos. También se debe evaluar las destrezas para utilizar determinados aspectos no estrictamente textuales que ayuden a la identificación de las ideas principales: tipografía en titulares o entradillas, en portadas; subrayados, negritas en epígrafes y otros lugares destacados de los textos; etc.

5. Interpretar, integrar y relacionar las ideas propias con la información contenida en los textos de uso escolar y social, y mostrar la comprensión a través del uso de estrategias apropiadas para ello.

Con este criterio se quiere comprobar si los niños y niñas utilizan sus experiencias y conocimientos para establecer relaciones entre las ideas y la información del texto. Han de ser capaces de utilizar estrategias de comprensión (ser consciente del propósito de la lectura, utilizar indicadores textuales y contextuales para formular y probar conjeturas…) y estrategias para resolver las dudas que se presenten (avanzar y retroceder, deducir por contexto, consultar un diccionario o buscar información complementaria). La lectura en voz alta debe realizarse ya con cierta seguridad, sin titubeos, repeticiones o saltos de palabras. Es importante asegurar en este ciclo que la decodificación se realiza adecuadamente y de forma fluida.

6. Redactar, reescribir y resumir diferentes textos significativos en situaciones cotidianas y escolares, de forma ordenada y adecuada, utilizando la planificación y revisión de los textos, cuidando las normas gramaticales y ortográficas y los aspectos formales, tanto en soporte papel como digital.

Se trata de evaluar la capacidad para redactar los textos propios de las relaciones interpersonales en el aula –cartas, normas de convivencia, avisos, solicitudes-, así como otros propios de los medios de comunicación social, referidos a hechos próximos a su experiencia. De manera especial se debe evaluar la capacidad para elaborar textos que permiten progresar en la autonomía para aprender – resúmenes, descripciones o explicaciones-.

En el ámbito literario, se evaluará la capacidad para recrear, imitar poemas o relatos utilizando determinados recursos como la rima o el ritmo, de manera intuitiva, en los poemas. Este criterio ha de verificar que la producción de textos escritos se realiza de acuerdo con los pasos propios de este proceso (planificación, escritura del texto, revisión) y que valoran la utilidad de seguirlos para lograr un texto más completo y adecuado a la intención comunicativa.

En todos los escritos, se evaluará el uso de las normas ortográficas básicas, así como la presentación clara, limpia y ordenada. En estos procesos, conviene evaluar la habilidad en el uso de los medios informáticos para la elaboración y la presentación de textos.

7. Conocer textos literarios de la tradición oral y de la literatura infantil adecuados al ciclo así como las características básicas de la narración y la poesía, con la finalidad de apoyar la lectura y la escritura de dichos textos.

Este criterio evalúa la capacidad de disfrutar de forma cada vez más autónoma con textos literarios adecuados a la edad e intereses del ciclo, de comprender el sentido de éstos gracias a la interpretación de algunas convenciones específicas, como los temas recurrentes, los elementos del relato literario y la rima. Hay que evaluar igualmente la actitud positiva hacia la lectura como actividad propia de la vida cotidiana.

Se valorará la capacidad de explorar recursos expresivos y creativos simples, siguiendo modelos, en tareas de dramatización, recreación

8. Usar la biblioteca del aula y del centro, conocer los mecanismos de su organización y de su funcionamiento y las posibilidades que ofrece.

Este criterio debe evaluar la participación en las actividades de lectura en las bibliotecas, la autonomía de uso, el conocimiento de los procedimientos básicos y mecanismos de organización y selección de los diferentes materiales así como las posibilidades que le ofrece cada uno de ellos. También se valorará la adquisición de

hábitos de lectura por placer, de respeto por las normas de uso y la actitud colaboradora en el buen funcionamiento de la biblioteca.

9. Identificar algunos cambios que se producen en las palabras, los enunciados y los textos al realizar segmentaciones, cambios en el orden, supresiones e inserciones que hacen mejorar la comprensión y la expresión oral y escrita.

Se trata de evaluar la habilidad para observar y reconocer los efectos que inserción, supresión, cambio de orden, segmentación, recomposición, producen en los enunciados y en los textos, de modo que se identifiquen tanto los problemas en la escritura y en la expresión oral como el origen de determinadas dificultades en la comprensión y se utilice esta reflexión en la mejora de dichas actividades. Dichos procedimientos de análisis deben permitir considerar el texto de manera crítica; reflexionar sobre el contenido y evaluarlo; considerar y evaluar su estructura, el uso del lenguaje, los recursos literarios, o el punto de vista y el oficio del autor.

10. Comprender y utilizar la terminología gramatical y lingüística propia del ciclo en las actividades de producción y comprensión de textos.

Este criterio trata de comprobar que han adquirido los conocimientos gramaticales básicos y saben utilizar la terminología apropiada para referirse a ellos (denominaciones de los textos, tiempos del verbo – presente, futuro, pasado-, determinantes, artículo, cuantificadores, prefijos, sufijos, palabras derivadas, sinónimos y antónimos, etc.) Ha de valorarse también el uso de esta terminología para hablar sobre el funcionamiento de la lengua y como apoyo para explicar y reflexionar sobre lo que se ha aprendido.

TERCER CICLO

Contenidos

Bloque 1. Escuchar, hablar y conversar

• Participación y cooperación en situaciones comunicativas propias de las relación social (debates o dilemas morales) especialmente las destinadas a favorecer la convivencia, con valoración y respeto de las normas que rigen la interacción oral. Teniendo en cuenta, a su vez, la intención comunicativa y el objeto de la misma.

• Comprensión de textos orales procedentes de los medios de comunicación audiovisuales o de Internet con especial incidencia en la noticia, la entrevista, el reportaje infantil y los debates, sobre hechos próximos a los intereses del alumnado.

• Comprensión y producción de textos orales propios de los medios de comunicación social, mediante simulación o participación para compartir información y opinión.

• Uso de documentos audiovisuales como medio de obtener, comprender, seleccionar y relacionar informaciones relevantes para el aprendizaje: identificación, clasificación, comparación.

• Producción de textos orales propios , previa planificación de los mismos, tanto los textos de carácter informal (conversaciones entre iguales y en el equipo de trabajo) como los de un mayor grado de formalización (exposiciones orales en clase, entrevistas y debates)

• Interés por expresarse oralmente con pronunciación y entonación adecuadas.

• Valoración de los medios de comunicación social como instrumento de aprendizaje y de acceso a informaciones y experiencias de otras personas.

• Valoración y respeto de las normas que rigen la interacción oral en debates: turnos de palabra, papeles diversos en el intercambio, tono de voz, posturas y gestos adecuados.

• Manifestación de actitudes de cooperación y respeto en cualquier situación de comunicación oral y de aprendizaje compartido.

• Utilización de la lengua para tomar conciencia de las propias ideas y los sentimientos propios y de los demás, y para regular la propia conducta, empleando un lenguaje no discriminatorio y respetuoso con las diferencias

Bloque 2. Leer y escribir

Competencia lectora: comprensión, reflexión y uso de textos escritos

• Comprensión y reflexión contrastada con los demás de la información relevante en textos propios de las diferentes relaciones sociales: correspondencia, normas, programas de actividades, convocatorias, planes de trabajo o reglamentos, así como folletos informativos y publicitarios y prensa.

• Comprensión y reflexión contrastada con los demás, de textos procedentes de los medios de comunicación social con especial incidencia en la noticia, la entrevista y las cartas al director, sobre hechos próximos a los intereses del alumnado.

• Comprensión de textos escritos, atendiendo especialmente, a los textos explicativos, tanto los producidos como los de uso social, así como a las instrucciones para realizar tareas. Uso de diccionarios, glosarios y webs educativas.

• Integración de conocimientos e informaciones procedentes de textos escritos de diversa tipología textual y en diferentes soportes: comparación, clasificación, identificación, contrastación e interpretación; con especial atención a los textos discontinuos: gráficos, esquemas, ilustraciones.

• Manifestación de una actitud reflexiva y crítica ante los mensajes que suponen cualquier tipo de discriminación.

• Puesta en práctica de estrategias lectoras en función del objetivo de lectura planteado y del tipo de texto utilizado

• Utilización dirigida de las tecnologías de la información y la comunicación para la localización, selección y organización de información. En especial, uso discriminado de Internet.

• Uso de la biblioteca de aula y de centro de forma cada vez más autónoma, siguiendo la propuesta del Plan Lector para Cantabria, como fuente de información y de modelos para la composición escrita.

• Interés por los textos escritos como fuente de aprendizaje y como medio de comunicación de conocimientos, experiencias y de regulación de la convivencia.

• Composición de textos escritos.

• Composición, individual y colectiva, de textos propios de las relaciones sociales cotidianas en ámbitos próximos a la experiencia de las alumnas y alumnos (correspondencia, normas, programas, convocatorias, planes de trabajo y reglamentos) atendiendo a las características formales propias de estos textos.

• Composición, individual y colectiva, de textos propios de los medios de comunicación (tanto de información como de opinión) incluyendo elementos gráficos y paratextuales: tipografía, esquemas, ilustraciones, infogramas con especial atención a la noticia, la entrevista y la reseña de libros o discos.

• Puesta en práctica de normas y estrategias propias del proceso de producción de textos escritos: planificación, preparación y composición, individual y colectiva, de textos propios del ámbito académico para obtener, organizar y comunicar información: elaboración de cuestionarios, encuestas, resúmenes, esquemas, informes, descripciones, exposiciones.

• Procedimiento de revisión y reescritura, mediante la reflexión individual o colectiva, sobre las producciones propias o ajenas para mejorarlas en los diferentes aspectos y convenciones textuales.

• Utilización de mecanismos básicos de coherencia y cohesión del texto, de manera adecuada a la edad, a las características del tipo de texto y a la situación comunicativa.

• Utilización de elementos gráficos y paratextuales en todo tipo de textos escritos (tanto del ámbito personal, como académico y social) para facilitar la comprensión (esquemas, ilustraciones, infogramas, gráficos y tablas).

• Manifestación de interés por la escritura como fuente de información y aprendizaje, como forma de comunicar experiencias y como forma de relación social y de regulación de la conducta.

1. Utilización dirigida y progresivamente autónoma de los programas informáticos de procesamiento de textos.

2. Interés por la buena presentación de los textos escritos en cualquier tipo de soporte, con respeto a las normas gramaticales, tipográficas y ortográficas.

Bloque 3. Educación literaria

• Lectura personal, silenciosa y en voz alta, de varias obras adecuadas a la edad y a los intereses del alumnado.

• Lectura guiada de textos narrativos de tradición oral, literatura infantil, adaptaciones de obras clásicas y literatura actual en diferentes soportes.

• Lectura guiada de relatos propios de la tradición oral y la mitología de

Cantabria.

• Lectura comentada de relatos, poemas y obras teatrales atendiendo a las convenciones de género, a los recursos literarios básicos (prosa, verso, figuras literarias) así como a la recurrencia de ciertos temas.

• Comprensión, memorización y recitado de poemas con el ritmo, la pronunciación y la entonación adecuados.

• Oralización y/o dramatización de textos literarios en prosa, con pronunciación, entonación y ritmos adecuados para una transmisión significativa de los valores literarios.

• Desarrollo de la autonomía lectora, de la capacidad de elección de temas y géneros, y de la expresión de las preferencias personales.

• Recreación y composición de textos de intención literaria, poemas y relatos, siguiendo los modelos vistos en clase, como vehículo de expresión de sentimientos, emociones, estados de ánimo o recuerdos.

• Uso de la biblioteca del aula y del centro, en el marco del Plan Lector, como agente activo en el desarrollo de la competencia lectora y el fomento del hábito lector.

• Asistencia y participación en actividades culturales propuestas en torno al hecho literario: recitales, representaciones teatrales, encuentros con escritores, certámenes literarios…

Bloque 4. Conocimiento de la lengua y conciencia metalingüística

• Identificación de las relaciones entre los elementos de la comunicación en las diferentes situaciones (reales o virtuales, simuladas) y las formas lingüísticas en que se manifiestan en los discursos orales y escritos.

• Reconocimiento de diferentes estructuras de tipología textual: descripción, narración, instrucción y exposición.

• Uso y aplicación del conocimiento sobre la diversa tipología textual para la comprensión y la composición de textos.

• Conocimiento de las normas ortográficas, apreciando su valor social y la necesidad de ceñirse a ellas en los escritos.

• Utilización de procedimientos de derivación, comparación y contraste para juzgar reflexivamente la corrección de las palabras y generalizar las normas ortográficas.

• Reconocimiento de la variedad lingüística de España, localización de las diferentes lenguas oficiales y valoración de esta riqueza evitando prejuicios sobre las lenguas y sus hablantes.

• Comparación y transformación de enunciados mediante inserción, supresión, cambio de orden, segmentación y recomposición, para juzgar la gramaticalidad de los resultados y facilitar el desarrollo de los conceptos lingüísticos. Desarrollote la reflexión metalingüística.

• Reflexión, reconocimiento y uso de la siguiente terminología propia de las actividades de producción e interpretación: denominación de los textos trabajados con arreglo a la tipología textual; sílaba tónica y átona; enunciado: oración y frase: tipos de enunciados según la modalidad: declarativo, interrogativo, imperativo, exclamativo; enlaces: preposición y conjunción; grupo de palabras: núcleo y complementos; sustantivo y adjetivo; verbo: tiempo verbal (con especial atención a los pretéritos), persona gramatical, modo indicativo e imperativo; sujeto y predicado; complementos del sustantivo y complementos del verbo.

• Comparación de estructuras sintácticas diversas para observar su equivalencia semántica o posibles alteraciones de su significado.

• Coordinación y subordinación de proposiciones como procedimientos propios de la explicación.

• Análisis y reflexión sobre las posibilidades del uso de diversos enlaces entre oraciones (causa, consecuencia, finalidad, condición…)

• Identificación de sujeto y predicado en oraciones sencillas.

• Transformación de oraciones activas en oraciones pasivas y viceversa con la finalidad de construir los conceptos de agente y objeto, para la comprensión de determinados textos.

• Transformación de textos narrativos de estilo directo en textos de estilo indirecto.

• Lectura y reflexión sobre los contenidos gramaticales en los diversos tipos de textos correspondientes a los bloques 1, 2 y 3

• Interpretación y uso (guiado) de las informaciones gramaticales que ofrece el diccionario escolar, en especial en lo que se refiere a categorías gramaticales y normativa.

• Reflexión y toma de conciencia, de cuáles son las habilidades y estrategias que un lector debe poner en marcha antes, durante y después de la lectura de un texto escrito.

• Reflexión y toma de conciencia, de cuáles son los procedimientos y estrategias que deben ponerse en marcha antes, durante y después de la escritura de un texto.

• Valoración y puesta en práctica de la revisión de los diferentes aspectos textuales en la composición de los propios textos.

Criterios de evaluación

1. Participar en las situaciones de comunicación del aula, respetando las normas del intercambio: guardar el turno de palabra, organizar el discurso, escuchar e incorporar las intervenciones de los demás.

Con este criterio se trata de evaluar tanto la capacidad para intervenir en las diversas situaciones de intercambio oral que se producen en el aula, como la actitud con la que se participa en ellas. Conviene advertir que dichas competencias requieren capacidad para observar las situaciones comunicativas –finalidad, número y características de los participantes, lugar donde se produce el intercambio…- y para determinar sus características, de forma consciente, y proceder de manera adecuada a cada contexto. Debe ser también objeto de valoración la habilidad para iniciar, sostener y finalizar conversaciones.

2. Expresarse de forma oral mediante textos que presenten de manera coherente conocimientos, hechos y opiniones.

Este criterio debe evaluar si se expresan de forma organizada y coherente, según el género y la situación de comunicación. Han de ser capaces de seleccionar los contenidos relevantes y expresarlos usando el léxico, las fórmulas adecuadas y los recursos propios de estas situaciones, como tono de voz, postura y gestos apropiados. Se debe valorar la capacidad de producir de forma oral relatos y exposiciones de clase, así como la de explicar en voz alta las reflexiones sobre los aspectos que se aprenden.

3. Captar el sentido de textos orales, reconociendo las ideas principales y secundarias e identificando ideas, opiniones y valores no explícitos.

Se trata de evaluar la competencia para obtener, seleccionar y relacionar informaciones procedentes de los medios de comunicación y del contexto escolar, especialmente las de tipo espacial, temporal y de secuencia lógica.

Igualmente pretende evaluar si son capaces de aprender más allá del sentido literal del texto y de realizar deducciones e inferencias sobre su contenido, de distinguir información y opinión y de interpretar algunos elementos implícitos como la ironía o el doble sentido. Asimismo, se quiere evaluar si han desarrollado cierta competencia para reflexionar sobre los mecanismos de comprensión de los textos y la utilidad para aprender a aprender que comporta la reflexión sobre los procedimientos utilizados.

4. Localizar y recuperar información explícita y realizar inferencias en la lectura de textos determinando los propósitos principales de éstos e interpretando el doble sentido de algunos

Este criterio quiere evaluar si son capaces de buscar, localizar y seleccionar información o ideas relevantes que aparecen explícitas en los textos –convocatorias, programas de actividades, planes de trabajo- actuando de modo acorde a lo que en ellas se indica; informarse sobre hechos próximos a su experiencia en los medios de comunicación, utilizando la lectura rápida de titulares y entradillas para anticipar el contenido global; utilizar del subrayado y otras técnicas para determinar las ideas principales y las secundarias explícitas en los textos escolares.

También se debe evaluar la capacidad para trascender el significado superficial y extraer inferencias directas: inducir acontecimientos predecibles, deducir el propósito de los textos o identificar algunas generalizaciones. Incluso captar el doble sentido o las ironías.

En los textos literarios, se debe evaluar la identificación del motivo principal de algunos poemas o la capacidad para seguir relatos no lineales, y también la habilidad para comprender las relaciones entre los personajes de las historias, cuando no aparecen explícitos o anticipar determinados acontecimientos

5. Interpretar e integrar las ideas propias con las contenidas en los textos, comparando y contrastando informaciones diversas, y mostrar la comprensión a través de aquellas estrategias apropiadas para ello.

Este criterio de evaluación pretende constatar que alumnos y alumnas son capaces de manejar con progresiva autonomía informaciones contenidas en textos diversos, así como de haber incorporado a la actividad lectora estrategias de comprensión como identificar el propósito del escrito, utilizar indicadores textuales, avanzar y retroceder, consultar en diccionarios, o buscar información complementaria).

6. Narrar, explicar, describir, resumir y exponer opiniones e informaciones en textos escritos relacionados con situaciones cotidianas y escolares, de forma ordenada y adecuada, relacionando los enunciados entre sí, usando de forma habitual los procedimientos de planificación y revisión de los textos así como las normas gramaticales y ortográficas y cuidando los aspectos formales tanto en soporte papel como digital.

Este criterio trata de verificar que son capaces de expresarse por escrito de forma coherente y siguiendo los pasos propios del proceso de producción de un escrito (planificación, escritura del texto, revisión).

Deberán ser capaces de producir textos propios de las relaciones interpersonales en el aula –cartas, normas, programas de actividades, convocatorias, planes de trabajo colectivos-, de los medios de comunicación social referidos a hechos próximos a su experiencia –noticia, entrevista, reseña de libros o de música, carta al director-, así como los de uso habitual en otras áreas de aprendizaje. De manera especial, se debe evaluar la capacidad para elaborar los textos que permiten progresar en la autonomía para aprender -resúmenes, esquemas, informes, descripciones, explicaciones-. En el ámbito literario, se evaluará la capacidad para recrear poemas o relatos utilizando determinados recursos como la rima, o el ritmo en los poemas.

En todos los escritos, tanto en papel como en soporte digital, se evaluará la automatización de las normas ortográficas de aparición frecuente y la resolución de dudas ortográficas mediante la utilización de los apoyos pertinentes (diccionarios, apuntes)

7. Conocer textos literarios de la tradición oral y de la literatura infantil adecuados al ciclo así como las características de la narración y la poesía, con la finalidad de apoyar la lectura y la escritura de dichos textos.

Este criterio evalúa la capacidad de disfrutar de forma autónoma con los textos literarios adecuados a la edad y al ciclo, de comprender el sentido de éstos gracias a la interpretación de algunas convenciones específicas, como los temas recurrentes, los elementos del relato literario, la rima, la medida, las comparaciones y la metáfora. Hay que evaluar igualmente la iniciativa y la adquisición de una actitud positiva hacia la lectura. Se valorará la capacidad de usar recursos expresivos y creativos, en tareas de dramatización, recreación o memorización de poemas y otros textos.

8. Utilizar las bibliotecas, videotecas, etc. y comprender los mecanismos y procedimientos de organización y selección de obras y otros materiales. Colaborar en el cuidado y mejora de los materiales bibliográficos y otros documentos disponibles en el aula y en el centro.

En este criterio se evalúa si son capaces de usar las bibliotecas a su alcance de forma activa y autónoma, si han desarrollado el gusto por la lectura y las actitudes y procedimientos necesarios para ser usuarios habituales de las mismas. Se debe

valorar también el conocimiento del funcionamiento y organización de las bibliotecas, así como la capacidad de colaborar en su mantenimiento y cuidado.

9. Identificar cambios que se producen en las palabras, los enunciados y los textos al realizar segmentaciones, cambios en el orden, supresiones e inserciones que hacen mejorar la comprensión y la expresión oral y escrita.

Se trata de evaluar la habilidad para observar y reconocer los efectos que inserción, supresión, cambio de orden, segmentación, recomposición, producen en los enunciados y en los textos, de modo que se identifiquen tanto los problemas en la escritura y en la expresión oral como el origen de determinadas dificultades en la comprensión y se utilice esta reflexión en la mejora de dichas actividades. Dichos procedimientos de análisis deben permitir considerar el texto de manera crítica; reflexionar sobre el contenido del texto y evaluarlo; considerar y evaluar su estructura, el uso del lenguaje, los recursos literarios, o el punto de vista y el oficio del autor.

10. Comprender y utilizar la terminología gramatical y lingüística básica en las actividades de producción y comprensión de textos.

Este criterio trata de comprobar si se han adquirido los conocimientos gramaticales básicos sobre la lengua. Se pretende constatar que emplean estos aprendizajes en la realización y revisión de sus textos para lograr una mejor comunicación. Asimismo, se valorará el uso de la terminología que permita discutir algunos problemas lingüísticos, ordenar las observaciones realizadas y explicar lo que se ha aprendido. Al final de la etapa estos contenidos incluyen las denominaciones de los textos, los elementos que constituyen los enunciados, el conocimiento de las distintas clases de palabras (nombre, adjetivo, verbo, etc.) y nociones básicas sobre cómo están formadas (variaciones de género y número, de tiempo, número y persona, prefijos y sufijos frecuentes, etc.)

11. Utilizar las reflexiones sobre la lengua en los textos propios y ajenos, tanto orales como escritos para mejorar los propios, estableciendo relaciones entre los aspectos formales lingüísticos y el contexto y las intenciones en situaciones habituales de comunicación.

Este criterio quiere constatar la competencia del alumnado para poner en relación las formas lingüísticas y las situaciones comunicativas en que se producen. Para pode usar las formas más adecuadas es necesario reflexionar sobre cómo se relacionan los diferentes aspectos formales ( coherencia y cohesión especialmente) con las características de las situaciones de comunicación( intenciones, elementos del contexto) y todo ello en situaciones y tipo de textos que forman parte de actividades habituales; exposición de argumentos en un debate, comunicación de informaciones, cartas a distintos interlocutores, expresión de sentimientos.

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