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Tema 59 – Las discapacidades en el ámbito psíquico: su descripción desde la psicología (adolescencia, madurez y senectud). Posibilidades de intervención social. Organizaciones relacionadas con la defensa e intervención de estos colectivos.

INTRODUCCIÓN

Superada la Clasificación Internacional de las Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM)

Þ Deficiencia: es una anormalidad del individuo por causa de accidente, enfermedad, alteración de tipo congénita… que provoca modificaciones en el funcionamiento de algún órgano del cuerpo o en su estructura (ejemplo anomalía en el órgano de la visión, en un músculo, etc.)

Þ Discapacidad: es la influencia de la pérdida o deficiencia de un órgano, en el rendimiento o conducta de la persona. Son las consecuencias de las deficiencias de estructura (ejemplo por una deficiencia auditiva, la discapacidad sería para oír)

Þ Minusvalía: significa la limitación o impedimento que supondría cierta discapacidad o cierta deficiencia en la consecución de un rol considerado habitual en la sociedad. se podría considerar el reflejo de la dimensión social ( en el ejemplo anterior sería la dificultad para orientarse)

Que modificó la manera de considerar las discapacidades y a las personas con discapacidad al incluir el papel del entorno físico y social. Sirvió para el desarrollo de leyes y actuaciones para las personas con discapacidad

La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF 2001) utiliza el término discapacidad para englobar todos los componentes: deficiencia (nivel corporal), limitaciones en la actividad (nivel individual) y restricciones en la participación (nivel social). Estas tres dimensiones diferentes asociadas a un problema de salud interactúan entre sí con los factores ambientales y personales.

Lo más importante es que plantea la discapacidad como una falta de adecuación entre la persona y su entorno

El concepto de discapacidad intelectual ha ido variando a lo lardo del tiempo. Tradicionalmente la concepción de lo que es el retraso mental ha partido del nivel de inteligencia, utilizándose exclusivamente para la evaluación y determinación del grado de deficiencia de una persona la medición de su inteligencia a partir del cociente intelectual.

Las personas con discapacidad psíquica son tan distintas entre sí como lo somos aquellas que no lo somos. Normalmente se han utilizado términos peyorativos para denominarlas. Hay que modificar los prejuicios sobre estas personas y pensar que no es sólo un cambio de nombre.

En este tema trataremos de definir el término de discapacidad psíquica, la descripción psicométrica más comúnmente utilizada. Y lo más importante la intervención desde diversos ámbitos.

Para finalizar señalaremos la intervención desde el ámbito estatal y privado en la defensa e intervención en este colectivo.

  1. LAS DISCAPACIDADES EN EL ÁMBITO PSÍQUICO: SU DESCRIPCIÓN DESDE LA PSICOLOGÍA (ADOLESCENCIA, MADUREZ Y SENECTUD).

Para comprender la Deficiencia mental habría que acercase antes al concepto de Inteligencia. Hay diferentes teorías que nos conducen a una concepción determinista de la Inteligencia considerándola de forma estática y reduciendo la capacidad mental a una cifra. (Coeficientes Intelectuales).Se ha de tomar con mucho cuidado este concepto, ya que las personas tenemos diferente capacidad de respuesta y de adaptación al medio.

Otros autores la definen, quizás de forma más certera como la habilidad para aprender, capacidad para pensar abstractamente, habilidad para adaptarse a situaciones nuevas…o también como conjunto de procesos cognitivos como memoria, categorización, aprendizaje y solución de problemas, capacidad lingüística o de comunicación, conocimiento social…

Existen diferentes criterios para definir lo que es la Deficiencia Mental:

– Criterio Médico o Biológico: La deficiencia mental tiene un sustrato biológico, anatómico o fisiológico que se manifiesta durante la edad de desarrollo. La única intervención es prevenirla

– Criterio Psicológico o Psicométrico.Es deficiente mental aquel sujeto que tiene un déficit o disminución en sus capacidades intelectuales.

– Criterio Sociológico o Social: Deficiente mental es aquella persona que presenta mayor o menor medida una dificultad para adaptarse al medio social en que vive y para llevar acabo una vida con autonomía personal.

– Criterio Conductista: retraso mental es conducta retrasada. El déficit mental ha de interpretarse como producto de la interacción de cuatro factores determinantes: biológicos, de interacción con el medio y condiciones ambientales momentáneas o acontecimientos actuales.

– Criterio Pedagógico: El deficiente mental es aquel sujeto que tiene una mayor o menor dificultad en seguir el proceso de aprendizaje ordinario y que por tanto tiene unas necesidades educativas especiales, es decir necesita unos apoyos y unas adaptaciones del currículo que le permitan seguir el proceso de enseñanza ordinaria.

La O.M.S define a los deficientes mentales como “individuos con una capacidad intelectual sensiblemente inferior a la media que se manifiesta en el curso del desarrollo y se asocia a una clara alteración en los comportamientos adaptativos“.

Actualmente se define como: “Funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, que generalmente coexiste junto a limitaciones en dos o más de las siguientes áreas de habilidades de adaptación: comunicación, autocuidado, vida en el hogar, habilidades sociales, utilización de la comunicación, autodirección, salud y seguridad, habilidades académicas funcionales, tiempo libre y trabajo”.

El retraso mental se refiere a un análisis del funcionamiento del individuo en el momento presente, no como una condición permanente, con necesidad de ser revisado en muchos momentos diferentes.

El funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, se define como un CI 70-75 o inferior, obtenido mediante evaluaciones realizadas con uno o más test de inteligencia, administrados individualmente por un especialista y desarrollados para evaluar el funcionamiento intelectual. Estos datos deben ser revisados por un equipo multidisciplinar.

También deben existir limitaciones en habilidades adaptativas, y afectar al menos o dos áreas diferentes. Tener en cuenta al evaluar la edad de la persona. También tener en cuenta las características ambientales y culturales donde se desenvuelve el sujeto.

La clasificación más utilizada tiene en cuenta el criterio psicométrico, utilizando el C.I. (Coeficiente Intelectual) para clasificar la deficiencia mental. Dicho coeficiente es el resultado de dividir la Edad Mental entre la Edad Cronológica y multiplicado por 100. Según la Organización Mundial de la Salud, existen cinco niveles o grados de deficiencia mental atendiendo al CI:

1. Deficiencia mental límite o bordeline: Su Coeficiente Intelectual está entre 68-85. Existen bastantes diferencias entre los diferentes autores sobre si deberían o no formar parte de ella. En la realidad cuesta catalogarlos como deficientes mentales ya que son personas con muchas posibilidades, que manifiestan un retraso en el aprendizaje o alguna dificultad concreta de aprendizaje.

2. Deficiencia mental ligera: Su C.I. está entre 52-68. Pueden desarrollar habilidades sociales y de comunicación, y tienen capacidad para adaptarse e integrarse en el mundo laboral. Presentan un retraso mínimo en las áreas perceptivas y motoras.

3. Deficiencia mental moderada o media: Su C.I. se sitúa entre 36-51. Pueden adquirir hábitos de autonomía personal y social. Pueden aprender a comunicarse mediante el lenguaje oral pero presentan con bastante frecuencia dificultades en la expresión oral y en la comprensión de los convencionalismos sociales. Aceptable desarrollo motor y pueden adquirir las habilidades pretecnológicas básicas para desempeñar algún trabajo. Difícilmente llegan a dominar las técnicas instrumentales básicas.

4. Deficiencia mental severa: Su C.I. se sitúa entre 20-35. Generalmente necesitan protección o ayuda ya que su nivel de autonomía tanto social como personal es muy pobre. Suelen presentar un importante deterioro psicomotor. Pueden aprender algún sistema de comunicación, pero su lenguaje oral será muy pobre. Puede adiestrársele en habilidades de autocuidado básico y pretecnológicas muy simple.

5. Deficiencia mental profunda: Su Coeficiente Intelectual es inferior a 20. Presentan un grave deterioro en los aspectos sensoriomotrices y de comunicación con el medio. Son dependientes de los demás en casi todas sus funciones y actividades, ya que las deficiencias físicas e intelectuales son extremas. Excepcionalmente tienen autonomía para desplazarse y responden a entrenamientos simples de auyoayuda.

La etiología de la deficiencia mental:

§ Factores prenatales: Antes del nacimiento.

§ Perinataless: Durante el momento del parto o recién nacido.

§ Postnatales: Después del nacimiento.

Se van a describir aquellos rasgos del funcionamiento cognitivo que con mayor incidencia se producen en los sujetos que presentan déficits cognitivos:

– Omisiones:

– Sustituciones: Las consonantes son sustituidas en posición inicial, omitidas al final, y distorsionadas en el medio.

– Vocabulario: Serios problemas en el dominio del vocabulario abstracto, ello se produce por sus limitación intelectuales, por su percepción de la realidad y por menor nº de experiencias.

– Morfosintáctica: Con la edad aumenta el uso de pronombres, verbos y preposiciones.

– Psicolingüística: Está afectada la comprensión verbal: dificultades para comprender textos lingüísticos.

– Escasa resistencia a la frustración.

– Hiperactividad y labilidad emocional.

– Vulnerabilidad al estrés.

– Reacciones de ansiedad.

– Bajo concepto de sí mismo.

– Deficitario funcionamiento del sistema del YO.

Discapacidad psíquica en la adolescencia

En esta etapa hay una nueva toma de conciencia de discapacidad, se produce una situación de duelo por la capacidad que carece, incertidumbre y desconcierto frente a los cambios y manifestaciones nuevas de la sexualidad.

En los padres se da temor por el desprendimiento de un hijo considerado inexperto (sobreprotección), se ahogan conductas típicas (rebeldía, provocación, oposición). Se coartan iniciativas para experimentar situaciones de autonomía.

La transición de jóvenes con discapacidad a la vida adulta y al mundo del trabajo es un proceso que debe culminar en la obtención de un empleo útil y/o una actividad digna y en una autonomía personal, independencia y acceso al rango de adulto.

Discapacidad psíquica en la madurez

Para las personas con Discapacidad Intelectual acceder a la vida adulta y activa es uno de los momentos más críticos de su ciclo vital, siendo prioritario dotarlas a lo largo de toda la etapa de la formación básica de las herramientas necesarias para que puedan alcanzar óptimamente la edad adulta.

Hasta hace unos años, las personas con discapacidad intelectual se han mantenido al margen de toda actividad laboral competitiva y, por extensión, de otros muchos otros ámbitos de la sociedad, aunque el empleo constituye una importante vía de desarrollo personal y una incorporación plena a nuestra sociedad. Su falta de formación específica, la ausencia de expectativas laborales y el desconocimiento de otras realidades, impedían que estas personas se integraran plenamente en el mundo laboral. Actualmente, las personas con discapacidad pueden acceder a programas específicos de formación profesional, cuentan con servicios de apoyo a los cuales pueden trasladar su ilusión y motivación por realizar una actividad laboral remunerada.

Hoy en día, los Centros Especiales de Empleo y los Centros Ocupacionales se han configurado como la opción laboral principal; y, sin lugar a dudas, han permitido dar un salto cualitativo en la concepción de las personas con discapacidad intelectual en su rol de trabajador. Sin embargo, tanto las actuales políticas sociales como la demanda de los profesionales, los familiares y las propias personas con discapacidad intelectual, obligan a potenciar estrategias diferentes, dirigidas a conseguir la integración en ambientes laborales más normalizados.

De un tiempo a esta parte, en nuestra sociedad se viene hablando de normalidad y de integración (escolar, laboral), excepto en el momento de admitir que los discapacitados tienen instintos, deseos y vida sexual. Toda persona a lo largo de su ciclo vital tiene similares necesidades interpersonales, que podemos resumir en:

– Necesidad de seguridad emocional y autoestima.

– Necesidad de una red de relaciones sociales más allá de la familia.

– Necesidad de contacto e intimidad afectiva y sexual.

La Primera Conferencia Nacional sobre Sexualidad en Personas con Discapacidad Psíquica, 1992, nos recuerda que, aunque no se trata de asumir lo que éticamente podemos considerar como riesgos desproporcionados, ante las demandas y necesidades expresadas por estas personas, la familia y profesionales debemos responder de manera eficaz, práctica y sencilla, apostando por la persona y su desarrollo o crecimiento personal

Discapacidad psíquica en la senectud

La mejora de las condiciones médicas y de salud en general ha incrementado la calidad de vida y por consiguiente, ha aumentado la esperanza de vida de la población y la de las personas disminuidas psíquicas en particular.

El envejecimiento funcional hace referencia a los cambios en las capacidades adaptativas e intelectuales de la persona que pueden poner en peligro su autonomía individual y secundariamente su ajuste social. Hay un claro aumento del envejecimiento cerebral hacia el desarrollo de la demencia tipo Alzheimer (pérdida de memoria, deterioro de las funciones mentales e incapacidad progresiva para el autocuidado).

Se dan también PROBLEMAS DE CONDUCTA, ya que parece relacionarse la demencia con la aparición de trastornos psiquiátricos de tipo afectivo (depresión, conducta agresiva.).

  1. POSIBILIDADES DE INTERVENCIÓN SOCIAL.

La desigualdad de oportunidades entre personas con discapacidad y el resto de la población aún hoy se aprecia en la educación, en el empleo, en el acceso a los servicios públicos, al ocio o a las actividades culturales y en la participación social y política. Las políticas públicas plantean a medidas específicas para este colectivo; ahora, se pone el énfasis en la transversalidad, considerando e incorporado la discapacidad en los diferentes ámbitos y en todo el proceso, desde su concepción hasta su ejecución y evaluación, para que se produzca la normalización y su autonomía dejando las medidas de acción positiva específicas para cuando haya que compensar una carencia en colectivos de personas con discapacidad que se encuentran en riesgo de exclusión.

La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, da respuesta a uno de los principales retos de la política social en los países desarrollados, como es atender las necesidades de aquellas personas que por encontrarse en situación de especial vulnerabilidad, requieren apoyos para desarrollar las actividades esenciales de la vida diaria producida, entre otras causas, por una mayor prolongación de la vida.

El Consejo Nacional de la Discapacidad, creado por el Real Decreto 1865/2004 de 6 de septiembre, órgano colegiado interministerial de carácter consultivo que institucionaliza la colaboración del movimiento asociativo en las políticas públicas de ámbito estatal, tiene como objetivo someter al mismo las iniciativas relativas a promover la igualdad de oportunidades y no discriminación de las personas con discapacidad en nuestro país.

La familia cobra un papel esencial en la manera de afrontar la discapacidad, tanto si es originaria como si es sobrevenida. Después del impacto inicial de gran carga emocional con confusión, negación, ira o depresión, la actitud que adopte influirá decisivamente en los modos de inserción social posterior. Las conductas de sobreprotección incrementan la dependencia e introversión, situación que se hace especialmente relevante cuando se trata de niñas y mujeres con discapacidad.

Hay que trabajar para la promoción de la autonomía personal, a través del reconocimiento de la discapacidad como un componente de la diversidad humana, concibiendo y aplicando las políticas públicas de tal manera que las personas con discapacidad obtengan el mismo beneficio que el resto de la ciudadanía, garantizando de este modo el ejercicio y disfrute de sus derechos civiles, políticos, y sociales, en una sociedad cohesionada en su complejidad.

Antes de intervenir hay que realizar un proceso de diagnóstico, en cuatro dimensiones:

1) Funcionamiento intelectual y habilidades adaptativas

2) Aspectos psicológicos y emocionales

3) Aspectos fisiológicos, salud, etiológicos

4) Aspectos ambientales

El enfoque multidimensional requiere describir a la persona con retraso mental de un modo comprensivo y global, analizando:

– La existencia de retraso mental

– Las potencialidades y limitaciones

– Las características de los entornos habituales del sujeto

– Las características óptimas del entorno que permitan desarrollar los apoyos necesarios

A la hora de la intervención hay que tener en cuenta el carácter interactivo de la discapacidad (desajuste entre las demandas del contexto y las capacidades de la persona). Por lo que el objetivo de la intervención es mejorar el funcionamiento del individuo en los distintos contextos. Ésta es la función de los apoyos. Debemos diseñar un plan de apoyo y proporcionar los apoyos que posibiliten la mejora de las habilidades en función de las cuatro dimensiones del funcionamiento AARM (1992)

q Dimensión I: Funcionamiento intelectual y habilidades adaptativas.

q Dimensión II: Consideraciones psicológicas y emocionales.

q Dimensión III: Consideraciones físicas, de salud y etiológicas.

q Dimensión IV: Consideraciones ambientales

Los pasos a seguir en la planificación de los apoyos (Verdugo 2003)
1) Identificar las áreas relevantes de apoyo.
2) Identificar las actividades de apoyo relevantes para cada área de acuerdo con los intereses y preferencias de la persona, con sus posibilidades y con las posibilidades del contexto.
3) Valorar el nivel o intensidad de las necesidades de apoyo (frecuencia, duración y tipo de apoyo).
4) Escribir un plan individualizado de apoyo
5) Supervisar el progreso
6) Evaluación
INTERVENCIÓN EDUCATIVA
Límites o borderline
La multitud de casos considerados de inteligencia límite es analizable en términos de alteraciones o dificultades concretas: niños lentos en el aprendizaje, cuya lentitud afecta para el proceso de adquisición, mas no al nivel que son capaces de alcanzar; retrasados escolares , niños con repetido fracaso escolar; sujetos con dificultades o trastornos en la adquisición de competencias específicas, como las de cálculo o las de lectoescritura;
niños hiperactivos o hipoactivos, con déficits atencionales que dañan seriamente sus procesos cognitivos y de aprendizaje. El mayor peligro para estas personas, cuando todavía se hallan en período evolutivo, está en que sus concretas dificultades lleguen a solidificarse en retrasos y déficits funcionalmente tan invalidantes como la deficiencia mental.

Personas con deficiencia psíquica ligera

Aunque limitados en su capacidad intelectual, y con graves dificultades para seguir un currículum escolar normal, incluso en niveles básicos, son capaces de llegar a escribir, de aprender las cuatro operaciones elementales de cálculo y de alcanzar un respetable conjunto de aprendizajes y conocimientos escolares. Su rendimiento en el trabajo, sus relaciones sociales y su comportamiento sexual pueden también ser en todo o casi todo, semejantes a los de personas más inteligentes. A menudo, la deficiencia mental ligera, permiten un pronóstico esperanzador con los tratamientos psicopedagógicos pertinentes.

Personas con deficiencia psíquica media o moderada

Es la deficiencia mental típica, la que mejor refleja las descripciones convencionales de lo que la deficiencia mental es. Los límites reales, tanto por arriba como por abajo, son difíciles de definir y nada rígidos. Su limitación le traerá problemas serios para la inserción en un trabajo y, en general, para la inserción social.

Personas con deficiencia psíquica severa

Es difícil de rehabilitar y remontar. A pesar de los tratamientos psicopedagógicos, la deficiencia mental severa tiene un pronóstico no demasiado esperanzador, aunque pueden conseguirse metas de integración y normalización social. El objetivo prioritario con los deficientes mentales severos, no es la enseñanza convencional, sino la adquisición del mayor número posible de hábitos o habilidades de autonomía básica.

Personas con deficiencia psíquica profunda

Es muy difícil que el deficiente estrictamente profundo, llegue a alcanzar autonomía funcional más allá de las conductas más elementales de vestirse y desnudarse, comer por sí solo, o adquirir las habilidades de higiene personal. La enseñanza que ha de recibir será de hábitos de autonomía y no resultará fácil que llegue ni siquiera a dominar el lenguaje oral. La meta educativa principal de un deficiente profundo es que deje de ser profundo o de aparecer como tal. La meta del educador ha de ser proporcionarles habilidades que les hagan crecientemente autónomos en diversas áreas de la vida diaria y que reduzcan así la necesidad de ayuda externa.

HABILIDADES DE ADAPTACIÓN Y HABILIDADES SOCIALES

Las habilidades sociales son parte de las habilidades de adaptación. Las áreas de las habilidades de adaptación:

· Comunicación

· Autocuidado

· Habilidades de la vida en el hogar

· Habilidades sociales

· Utilización de la comunidad

· Autodirección

· Salud y seguridad

· Académicas funcionales

· Ocio y tiempo libre

· Trabajo

Para entrenar estas habilidades:

v Programas conductuales alternativos

v Programas de habilidades sociales

v Programas de enseñanza de habilidades de interacción social

v Programas de habilidades sociales para la vida diaria

FORMACIÓN PROFESIONAL Y EMPLEO

Actualmente la normativa legal es el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social. Refunde la Ley de Integración Social de Personas con Discapacidad (Lismi), la Ley de Igualdad de Oportunidades, No Discriminación y Accesibilidad Universal de las Personas con Discapacidad (Liondau) y la ley por la que se establece el régimen de infracciones y sanciones en materia de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad. La LISMI, Ley de Integración Social del Minusválido supuso un gran avance en el reconocimiento de que los discapacitados han de disfrutar de una vida plena que les permita llegar hasta el mundo del trabajo y facilitarles la participación activa en la comunidad. Las empresas públicas y privadas reservan un número de trabajadores minusválidos no inferior al 2% si excede de 50 trabajadores la plantilla. También Centros Ocupacionales y Centros Especiales de Empleo. Es fundamental en muchos casos la adaptación del puesto de trabajo mediante ayudas técnicas. También teletrabajo.

Ley 2/2013, de 15 de mayo, de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad en Castilla y León

La Ley 7/2014, de 13 de noviembre, de Garantía de los Derechos de las Personas con Discapacidad en Castilla-La Mancha

VIDA SOCIAL

La accesibilidad de la persona con discapacidad a todos los ámbitos de la vida social (familia, convivencia en el barrio, en actividades culturales y recreativas, etc.) son un asunto de enorme trascendencia. La familia es le mejor lugar de residencia para cualquier persona incluida una persona con discapacidad. La familia ha de recibir el apoyo técnico, material, ayuda a domicilio, prestaciones, etc. Para poder llevarlo a cabo de forma adecuada. Hay que plantearse la accesibilidad al ocio y la cultura, el deporte puede servir como muestra. Y también facilitar la creación cultural.

Las personas con deficiencia tienen menos oportunidades y posibilidades para disfrutar del tiempo de ocio. Es necesario planificar actividades de ocio y ofrecerles posibilidades para utilizar su tiempo libre. Como criterios fundamentales:

– Que las actividades de ocio y tiempo libre no sean masificadas

– Tender a utilizar los recursos comunitarios, como una de las vías más propias para la integración social a través del tiempo libre

– Los clubes o grupos de ocio y tiempo libre son hoy por hoy la mejor respuesta al tiempo libre del deficiente mental.

– Buscar el máximo de participación

– Las asociaciones de padres deben plantearse que su acción sea externa al funcionamiento de los grupos

– Rechazar al máximo la idea paternalista de considerar a todos como niños

Eliminar las barreras que existen en el entorno. Gran importancia de las actividades artísticas y el deporte.

  1. ORGANIZACIONES RELACIONADAS CON LA DEFENSA E INTERVENCIÓN DE ESTOS COLECTIVOS.

Son los organismos públicos y entidades privadas con responsabilidad y compromiso en esta labor de una sociedad más accesible.

La Administración del Estado y otras Administraciones públicas establecen prestaciones en régimen de ayudas económicas. Las ayudas pueden tener carácter individual e institucional. También sufragan los costos de educación, rehabilitación, asistencia especializada, manutención, transporte, movilidad y residencia, promoción e integración laboral y sociocultural.

Sobre todo:

El IMSERSO, las CCAA, las corporaciones locales y otras entidades públicas y privadas disponen de centros que prestan servicios sociales a personas con minusvalías.

La incapacidad legal y la tutela son figuras jurídicas que actualmente tienen gran importancia para los deficientes, exigen la intervención del Ministerio Fiscal.

Por acción comunitaria se están llevando a cabo programas relativos al fomento de la igualdad de oportunidades y de la integración de las personas con minusvalía (HELIOS II) y también programas destinados a los grupos que se enfrentan con dificultades específicas en el mercado de trabajo (Empleo- HORIZON)

El Servicio de Información sobre Discapacidad (SID) se configura como una red pública puesta en funcionamiento conjuntamente por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y la Universidad de Salamanca para el establecimiento y desarrollo de un sistema de información de carácter estatal sobre discapacidad, vía web, de acceso público, libre y gratuito.

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, más conocido por sus siglas, CERMI, es la plataforma de representación, defensa y acción de los ciudadanos españoles con discapacidad, más de tres millones y medio de personas, más sus familias, que conscientes de su situación de grupo social desfavorecido, deciden unirse, a través de las organizaciones en las que se agrupan, para avanzar en el reconocimiento de sus derechos y alcanzar la plena ciudadanía en igualdad de derechos y oportunidades con el resto de componentes de la sociedad.

Importancia también de las asociaciones de padres y afectados, en la función de incorporación a la vida social.

Algunas asociaciones de discapacitados psíquicos:

ANDE, asociación española de deportes, tiempo libre y ocio para minusválidos psíquicos

Coordinadora estatal de padres de disminuidos psíquicos

FEAPS (Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual), es un conjunto de organizaciones familiares que defienden los derechos, imparten servicios y son agentes de cambio social. Creada hace 40 años, está formada por padres, madres y familiares de personas con discapacidad intelectual, y cuenta entre sus asociados con personas y entidades colaboradoras que apoyan e impulsan sus proyectos. Es un amplio movimiento de base civil, articulado en federaciones por comunidades autónomas.

5. CONCLUSIÓN

Este tema es bastante general dentro de la familia de Servicios Socioculturales y a la Comundiad, este colectivo se trabaja dentro de casi todos los ciclos. Por ejemplo dentro del ciclo de grado superior de Integración Social. Uno de los colectivos a intervenir son los discapacitados, hay que caracterizarlos de modo general, siempre teniendo presente a la hora de realizar la intervención que cada caso es individual y único.

También se realiza una descripción de sus características y principales necesidades en el módulo de Características y Necesidades de las personas en situación de dependencia del ciclo de grado medio de Atención a las Personas en situación de Dependencia.

BIBLIOGRAFÍA

LISMI ( LEY 13/1982 de 7 de Abril, de Integración Social de los Minusválidos)

– III Plan de Acción para las personas con discapacidad 2009-2012

– III Congreso “La Atención a la Diversidad en el Sistema Educativo”. Universidad de Salamanca. Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO). PLANIFICACIÓN DE LA TRANSICIÓN A LA VIDA ADULTA DEJÓVENES CON DISCAPACIDA. Cristina Jenaro. Profesora Ayudante. Facultad de Psicología. Universidad de Salamanca

– VVAA (1999). ¿Cómo determinar sus necesidades educativas? En  VVAA, La respuesta educativa a los alumnos gravemente afectados en su desarrollo. Madrid: MEC-CIDE

– Mata, G. y Carratalá, A. (2007). Planificación centrada en la persona. Experiencia de la Fundación San Francisco de Borja para Personas con Discapacidad Intelectual. Cuadernos de buenas prácticas. FEAPS.

www.feaps.org/biblioteca/libros/documentos/planificacion_persona.pdf

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