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Detección de deficiencias auditivas, visuales o motoras

SISTEMA DE DETECCIÓN

AYUDAS TÉCNICAS.

SISTEMA DE DETECCIÓN DE DÉFICIT AUDITIVO.

Una serie de signos comportamentales que se pueden considerar como “signos de alerta” que indican una posible pérdida auditiva, son las siguientes;

Primeros Meses:

Ausencia de reacción a ruidos.

Sueño demasiado profundo.

Reacciones muy positivas a vibraciones y al tacto.

Menos de 1 año:

Sonidos emitidos no melódicos.

Ausencia de articulación.

Aparición de una comunicación gestual.

De 1 a 2 años:

Ausencia de palabra articulada.

Niño inatento a lo que no cae dentro de su campo visual.

De 2 a 3 años:

Retraso de las palabras.

Gran dificultad de articulación.

Trastorno de comportamiento.

En Sordera Adquirida:

Regreso a la expresión vocal.

Deterioro de la palabra articulada.

Modificación de comportamiento, agresividad y sobresaltos.

Es importante realizar un diagnóstico temprano de la sordera, con el fin de proporcionar al niño sordo lo antes posible los recursos y atenciones necesarias.

Los programas de detección general o despistaje incluyen un conjunto de pruebas que son relativamente sencillas y no excesivamente prolongadas.

Su objetivo no es evaluar el tipo, características y profundidad de la deficiencia auditiva del niño, sino delimitar aquellos niños que presentan algún problema de audición, a quién se realizará un diagnóstico más completo posteriormente.

La prueba de distracción es la más habitual y suele aplicarse cuando el niño tiene entre 6 y 9 meses.

Existen diversos sistemas para evaluar la pérdida auditiva, como los Potenciales Evocados, con respuestas objetivas, y la Audiometrías, con respuestas más subjetivas.

DEFICIENCIA VISUAL

 

APROVECHAMIENTO DE LA VISIÓN RESIDUAL.

El aprovechamiento de la visión residual se convierte en un elemento imprescindible si lo que se pretende conseguir es que el deficiente visual adquiera los hábitos y habilidades necesarias para desenvolverse en el medio que le rodea.

Para ello, es vital estimular lo más temprano posible y aprovechar sus residuos visuales. Existen programas de aprovechamiento visual que persiguen, entre otros, los siguientes objetivos;

Percepción y localización de una fuente luminosa.

Acomodación a la luz.

Discriminación visual y atención visual.

Estabilidad en la percepción y discriminación visual.

Acomodación visual.

Seguimiento visual.

Este programa puede completarse con el uso de aparatos que facilitan una mejor integración y desarrollo de todas sus potencialidades, lupas, megascopios, telescopios, proyectores de amplificación,…

LOS RECURSOS MATERIALES PARA EL ALUMNADO CON DISCAPACIDAD VISUAL.

· ADAPTACIÓN DE LOS RECURSOS DIDÁCTICOS PARA CIEGOS.

· ADAPTACIONES DE ACCESO A LA LECTURA Y ESCRITURA PARA EL ALUMNADO CON BAJA VISIÓN.

· MATERIAL ADAPTADO PARA LAS ÁREAS CURRICULARES.

ADAPTACIÓN DE LOS RECURSOS DIDÁCTICOS PARA CIEGOS.

Siguiendo la clasificación de José Mª Durán Vélez, cualquier texto es susceptible de ser adaptado para las personas carentes de visión. Basta sustituir el soporte y el sistema de lectoescritura visual por otros perceptible para el tacto y el oído. Los dos sistemas habitualmente utilizados son:

Transcripción Braille. Sustitución del sistema de lectoescritura habitual en tinta destinado a ser percibido visualmente, transfiriéndolo al sistema Braille específico para ser percibido a través del tacto.

Grabación sonora. Registro en cinta magnética de la dicción del texto para ser reproducida en aparatos magnetofónicos, utilizando la audición como canal perceptivo.

El mismo autor, distingue 3 tipos de medio e instrumentos para la escritura en braille.

Escritura manual con pauta y punzón.

Escritura mecánica con máquina Perkins. Es la herramienta de trabajo imprescindible del alumnado con ceguera, prácticamente en todos los niveles educativos.

Escritura informatizada utilizando software de edición de textos y de conversión braille, asociados a hardware específico en impresoras braille.

· ADAPTACIÓN DE ACCESO A LA LECTURA Y ESCRITURA PARA EL ALUMNO CON BAJA VISIÓN.

El criterio seguido para el alumnado con baja visión es el de aprovechar sus restos visuales en la mayor medida posible y durante el mayor tiempo posible. Para ello se recurre al entrenamiento en discriminación visual y al empleo de ayudas técnicas para la amplificación de la visión o del material.

Recursos técnicos para la ampliación de la visión o la mejora de las condiciones de la misma.

Gafas con los cristales graduados a las necesidades visuales del alumnado.

Gafas tipo telescopio para la visión de la pizarra, carteles y murales.

Lupas especiales de mano o de sobremesa.

Lámparas y flexos para la iluminación directa de cuadernos y libros.

Recursos técnicos para la ampliación del material visual.

Empleo de macrotipos en las pantallas de ordenador.

Ampliaciones de los textos mediante fotocopia ampliada.

Utilización de la telelupa para la lectura de libros y revistas a través de un monitor.

MATERIAL PARA LAS ÁREAS DEL CURRICULO.

DEFICIENCIA MOTORA.

ALUMNOS CON DEFICIENCIA MOTORA Y OTRAS DEFICIENCIAS ASOCIADAS.

Posiblemente vamos a encontrarnos una serie de trastornos asociados a las P.C.

Algunos de estos trastornos asociados son:

La epilepsia.

Problemas de visión.

Alteraciones asociadas a la deficiencia auditiva.

Trastornos perceptivos motores.

Trastornos intelectuales.

Trastornos emocionales.

Trastornos lingüísticos.

En los alumnos con Espina Bífida, los más importantes son.

Hidrocefalia.

Pérdida de sensibilidad en la piel más abajo del nivel de la lesión.

Debilidad más abajo del nivel de la lesión.

Debilidad de los músculos de la vejiga e intestino.

Alteraciones ortopédicas.

Trastornos de aprendizaje.

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