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Tema 13 – Las necesidades educativas especiales en la etapa de Educación Primaria. La respuesta educativa a las necesidades especiales de estos alumnos en el proyecto curricular y en las programaciones. Las adaptaciones curriculares.

Introducción

La etapa de Educación Primaria constituye un periodo muy importante en la vida del niño. Comienza la escolaridad obligatoria y se pretende que a lo largo de ella el alumno adquiera las herramientas básicas y los conocimientos básicos que le servirán de base para su vida futura, para cualquier profesión o estudio posterior que quiera llevar a cabo.

La lecto-escritura, las operaciones matemáticas básicas, el cálculo mental, el razonamiento lógico,… son fundamentales para la vida diaria de cualquier persona. Si nos referimos a las personas con algún tipo de deficiencia, estas herramientas y conocimientos a los que nos venimos refiriendo, se hacen aun más necesarios, como elementos capaces de garantizar la autonomía personal y la integración en la sociedad.

Por eso, este es un tema fundamental para el desarrollo de nuestra labor profesional como maestros de apoyo a la Educación Especial. A lo largo del mismo expondremos el concepto de NEE y veremos aquellas que pueden presentar nuestros alumnos en la etapa de Educación Primaria, la respuesta educativa que debe darse a dichas necesidades tanto en el PCC como en las programaciones.

Finalmente hablaremos de las adaptaciones curriculares como herramienta fundamental para llevar a cabo la individualización de la enseñanza y la integración de los a.c.n.e.e. en el sistema educativo ordinario y en la sociedad en general como establece la ley. Veremos el concepto de adaptación, las distintas modalidades y los principios y criterios para su elaboración.

1. Las NEE en la etapa de Educación Primaria.

1.1. La etapa de Educación Primaria.

La etapa de Educación Primaria inicia el periodo de escolarización obligatoria. Abarca de los 6 a los 12 años, y se dividen en tres ciclos de 2 cursos cada uno. Así lo establecen tanto la Ley Orgánica 1/1990 de 3 octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo (en adelante LOGSE), como la Ley Orgánica 10/2002 de 23 de diciembre de Calidad de la Educación (en adelante LOCE).

En estas edades el niño va adquiriendo una autonomía y perfeccionamiento creciente en todas las áreas del desarrollo, como la comunicación, el pensamiento lógico, el conocimiento y el uso de su entorno, la abstracción, etc.

Todos estos aspectos se irán dando paulatinamente, siguiendo un proceso madurativo en los diferentes ámbitos: motor, cognitivo, afectivo y social, y tendrán una especial relevancia para los alumnos que por diversas causas presenten NEE, en la medida en que todos ellos pueden progresar en todas las áreas si atendemos a sus particularidades y a la forma de planificar y desarrollar los procesos de enseñanza / aprendizaje.

1.2. El concepto de NEE

Pero, ¿qué se considera un a.c.n.e.e.?

El término necesidades educativas especiales es fruto de un profundo cambio conceptual de la Educación Especial.

El origen del concepto NEE lo encontramos en el Informe Warnock publicado en Gran Bretaña en 1978. En España aparece por primera vez en el año 1990 con la aprobación de la LOGSE.

Con este concepto se pretende transmitir la idea de que todos los alumnos tienen necesidades educativas y precisan de ayudas más o menos diferenciadas. El término evita las connotaciones negativas poniendo el énfasis en los procesos de aprendizaje y en la respuesta educativa. El RD 696/1995 de 28 de abril de 1995, de Ordenación de la Educación de los alumnos con necesidades educativas especiales, identifica a los alumnos con necesidades educativas especiales como aquellos afectados por discapacidad psíquica, sensorial o motora, los afectados por trastornos graves de conducta, así como los superdotados intelectualmente y los pertenecientes a grupos sociales desfavorecidos

Con todo esto NEE es definido por el MEC en el cuadernillo de Adaptaciones Curriculares de los Materiales para la Reforma como: ”Un alumno presenta necesidades educativas especiales cuando presenta dificultades mayores que el resto de los alumnos para acceder a los aprendizajes que se determinan en el currículo que le corresponde por su edad, bien por causas internas, por dificultades o carencias del entorno socio – familiar o por una historia de aprendizaje desajustada y necesita para compensarlas adaptaciones de acceso y/o significativas en una o varias áreas de currículo”

En 2002 la LOCE, que reitera la importancia de la atención a los alumnos con necesidades educativas especiales, pero excluye de este concepto a los alumnos con desventaja social, a los extranjeros y a los superdotados intelectualmente, que pasan a ser alumnos con necesidades educativas específicas.

¿A efectos de ordenación y provisión de recursos y medidas curriculares especiales, sólo se considerarán alumnos con NEE aquellos que hayan sido evaluados por los EOEP, EAT y/o los orientadores de los centros, en ambos casos con la colaboración del profesorado quedando reflejado en el dictamen de escolarización.?

1.3. Las NEE más frecuentes.

Veamos a continuación las NEE más frecuentes. Utilizaremos para analizar dichas necesidades el criterio seguido por la LOGSE, que no es otro que el de situarlas en relación con los distintos contenidos de aprendizaje de esta etapa de Educación Primaria.

1.1.1. Dificultades en la comunicación y el lenguaje.

Los problemas comunicativos son importantes por sus consecuencias en la actividad escolar. Así encontramos:

Problemas emocionales, de personalidad, inhibición o timidez. El profesor debe asumir un papel activo en estas situaciones, animando y motivando a estos niños a interesarse por la comunicación. En algunos casos se requerirá de forma complementaria de la intervención de otros profesionales y el desarrollo de programas de comunicación.

Problemas socioculturales en alumnos procedentes de contextos deprimidos y poco estimulantes. Es una tarea primordial enriquecer y estructurar el vocabulario.

Problemas articulatorios o tartamudez, que puede hacer que el alumno se sienta inseguro a la hora de comunicarse.

Problemas de audición, trastornos graves del desarrollo y dificultades motóricas que ponen a los alumnos en situación de desventaja. El centro debe utilizar todos los recursos a su disposición para minimizar estas diferencias.

1.1.2. Dificultades en la Lecto-Escritura.

Las dificultades respecto a la Lecto-Escritura pueden agruparse en dos grandes grupos: de mecánica y de comprensión. En ambos aspectos es fundamental el nivel de lenguaje oral, por lo que resulta conveniente trabajar intensamente sobre este.

Podemos encontrar alumnos que han adquirido la mecánica de la lectura pero no son capaces de acceder a su significado. En estos casos cuanto más sepa el alumno sobre el texto en cuestión, más se facilitará el proceso de comprensión.

Respecto a la escritura, las mayores dificultades suelen presentarse en la escritura espontánea, ya que supone un grado mayor de abstracción. En cuanto a la morfositaxis las dificultades suelen surgir en la estructuración de la frase. En ocasiones, estas dificultades pueden tener su origen en el propio lenguaje oral, por lo que insistimos en la necesidad de trabajar mucho esto para mejorar el escrito.

Con la LOCE la Lecto-Escritura se inicia en la etapa de Educación Infantil, así será posible detectar antes los problemas, pero en edades tan tempranas hay que tener en cuenta la plasticidad del periodo de maduración.

1.1.3. Dificultades en el acceso a la lengua extranjera.

El acceso a una lengua extranjera puede originar dificultades de aprendizaje, por tratarse de una nueva lengua y porque determinados alumnos no tienen un dominio suficiente de su propia lengua que les permita ir incorporando la nueva.

A pesar de tales dificultades no debemos prescindir del aprendizaje de la lengua extranjera, sino buscar adaptaciones que se ajusten a las necesidades, priorizar la expresión escrita, el aprendizaje de las palabras de uso más común, rutinas de uso muy frecuente y conocer la existencia de otras lenguas y culturas.

1.1.4. Dificultades en los conceptos y la resolución de problemas matemáticos.

Conceptos y resolución de problemas matemáticos son la principal fuente de problemas de aprendizaje incluso en alumnos sin NEE.

La causa de bloqueos y fracasos puede ser debida a la mala secuenciación de los aprendizajes, dando lugar a un estudio prematuro de ciertos contenidos, así como a enfocar el aprendizaje partiendo de leyes y de principio generales para llegar, supuestamente, a su aplicación, cuando el concepto de abstracción sólo se alcanza al final de la etapa o primer ciclo de la Educación Secundaria Obligatoria, tal y como considera la teoría Constructivista de Jean Paiget.

Algunos alumnos con dificultades de aprendizaje más graves pueden tener problemas para acceder a este tipo de pensamiento abstracto, o incluso no alcanzarlo nunca, por lo que tendremos que mantener apoyos directos y el trabajo sobre contenidos más relacionados con su experiencia directa (manejo de monedas, calendario, …), haciendo las matemáticas muy manipulativas (ábacos, palillos, dominós,…)

Puede ser que el alumno no sea capaz de resolver problemas sencillos por una falta de comprensión del lenguaje escrito, en este caso es importante cambiar de estrategia y dar las consignas de manera verbal, asegurándonos de utilizar un lenguaje acorde a sus capacidades y nivel de comprensión.

1.1.5. Dificultades en el área de autonomía personal y habilidades de la vida diaria.

En cuanto al área de autonomía personal y habilidades de la vida diaria nos podemos encontrar con un amplio abanico de dificultades, como problemas motores, alumnos superprotegidos, alumnos con escasa resistencia a la frustración y l trabajo, alumnos con falta de madurez, etc.

La enseñanza intencional de los hábitos básicos de higiene, alimentación y cuidado personal es fundamental en los a.c.n.e.e. ya que sin ello no serán adquiridos como lo serían en alumnos sin dificultades. Es importante evitar la sobreprotección y que se sientan avergonzados ante el fracaso, por el contrario hay que animarles a ir alcanzando la máxima autonomía personal de que sean capaces.

Todas estas orientaciones pedagógicas que hemos mencionado no deben quedarse en la voluntad del docente responsable del a.c.n.e.e. sino que tienen que estar expresamente garantizadas desde el propio PCC y las programaciones de aula. A continuación vamos a detenernos en cuál es la respuesta educativa que podemos dar a la diversidad del alumnado que presenta NEE en los mencionados documentos.

2. La respuesta educativa a las necesidades especiales de estos alumnos en el Proyecto Curricular y en las programaciones.

2.1. El proyecto curricular de centro.

Partimos de la base de que una adecuada respuesta a las NEE va a exigir disponer de un modelo curricular abierto y flexible, que posibilite ir adaptando e individualizando, las enseñanzas mínimas establecidas por el Estado, en Decretos autonómicos, Proyectos Curriculares de los centros, Programaciones de las aulas y, si fuera necesario, Adaptaciones Curriculares Individualizadas.

En el PC se responde, por lo tanto, a las preguntas relativas al qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar.

Dar respuesta a estas preguntas exige necesariamente que los equipos docentes reflexionen acerca de las características y necesidades de los alumnos que tienen que realizar los aprendizajes y concreten en sus centros las prescripciones de la Administración Educativa. En este sentido, la Comunidad Autónoma de Madrid no ha desarrollado un Decreto propio, de modo que se toman los Decretos establecidos por el Ministerio de Educación: RD 1334/1991 de 6 de Septiembre por el que se aprueba el currículo de la Educación Primaria.

Es evidente que tal respuesta educativa es el resultado del proceso previo de evaluación del alumno por el que se identifican cuáles son sus necesidades educativas. Este proceso de evaluación está regulado legislativamente por la ORDEN de 14 de febrero de 1996, por la que se regula el procedimiento para llevar a cabo la evaluación psicopedagógica y se establece el dictamen y los criterios de escolarización de los alumnos con necesidades educativas especiales.

El PC proporciona un marco global a la institución educativa que permite la actuación coordinada y eficaz de todos los profesionales que en ella intervienen. Recoge, pues, el conjunto de decisiones del equipo docente, que permiten concretar las intenciones educativas y guiar la actuación de los distintos profesionales en función del contexto en el que está ubicado el centro y la naturaleza de las necesidades de los alumnos.

La función básica del Proyecto Curricular es garantizar la adecuada progresión y coherencia en la enseñanza de los contenidos educativos a lo largo de la escolaridad.

En el RD 82/1996, de 26 de enero, por el que se aprueba el Reglamente Orgánico de las Escuelas de Educación Infantil y de los Colegios de Educación Primaria se establece que los proyectos curriculares de etapa incluirán, entre otros, las directrices y las decisiones generales relativas a – la adecuación de los objetivos generales al contexto del centro y a las características de los alumnos, – las decisiones de carácter general sobre metodología , – el agrupamiento y la organización espacial y temporal , – evaluación de los aprendizajes y promoción de los alumnos, – criterios y procedimientos para realizar las AC apropiadas para los a.c.n.e.e. , – Materiales y recursos didácticos, – criterios para evaluar y revisar los procesos de enseñanza y la práctica docente de los maestros.

La elaboración del Proyecto Curricular, al requerir la toma de posición en relación a toda una serie de elementos educativos, permite articular un trabajo sistemático de discusión. Por eso la elaboración del PC para las distintas áreas y etapas educativas debe considerarse una tarea crucial.

Algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de elaborar el Proyecto Curricular son:

Los agrupamientos. Es importante insistir en la necesidad de un trabajo en equipo por parte de los profesores que inciden sobre un mismo grupo de alumnos. El ciclo como unidad de programación y evaluación, debe ser el referente para que el equipo de profesores tome decisiones en cuanto a la adecuación de objetivos, la secuencia de contenidos, las opciones metodológicas, la selección de recursos y materiales y la evaluación.

Los materiales curriculares y recursos didácticos. Deben ser asequibles y especialmente adecuados para ajustarse a las necesidades de los alumnos. Es necesario estar al día de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación.

Los espacios y tiempos. Para los a.c.n.e.e. es conveniente cuidar las rutinas para que puedan establecer su autocontrol. Es necesario que los alumnos conozcan las secuencias temporales que organizan su actividad, lo que contribuye a desarrollar las propias nociones de tiempo.

Las relaciones con el entorno social. Familia y profesores deben mantener abierto un canal de comunicación e información para que pueda existir una colaboración general y un flujo constante de información. También son importantes, sin duda las relaciones del centro con las instituciones, organizaciones, etc de entorno.

2.2. Las programaciones de aula

El Proyecto Curricular dará pie a las distintas programaciones destinadas a satisfacer las necesidades particulares de los alumnos. La elaboración de las distintas programaciones por parte de los profesores, supone un notable esfuerzo de adaptación y de diversificación del currículo ordinario con objeto de responder a las necesidades educativas de los alumnos en él atendidos y que presentan NEE.

Las programaciones de aula son una secuencia de unidades didácticas que el maestro elabora teniendo en consideración el centro particular y el aula para la cual programa, el contexto en el que se encuentran y por su puesto el Proyecto Curricular elaborado para la etapa.

En las programaciones se concretan al máximo los objetivos y contenidos, y los criterios de evaluación, teniendo en cuenta a los a.c.n.e.e. Se explicitan las estrategias de E-A que se van a utilizar y se establecen los espacios y los tiempos en que se va a llevar a cabo este proceso. Se definen los instrumentos de evaluación. Y todo ello según las características de los alumnos, del profesorado y de los recursos con los que se cuenta.

Con este continuo curricular se pretende dar respuesta al mayor número posible de alumnos. Cuantas más adaptaciones realicemos en estos dos niveles (Proyecto Curricular y Programación) menos adaptaciones individuales serán necesarias. Pero es innegable que en ocasiones resulta imprescindible alcanzar el grado máximo dentro de este continuo de diversificación y adaptación del currículo, y este lo constituyen las adaptaciones curriculares individualizadas según las necesidades de un alumno concreto.

3. Las adaptaciones curriculares.

3.1. Concepto de AC

Entendemos por AC cualquier ajuste o modificación que se realiza en los diferentes elementos de la oferta educativa común, para dar respuesta a los a.c.n.e.e., en un continuo de respuesta a la diversidad.

Consiste, por tanto, en distintas modificaciones que afectan a cada uno de los elementos del currículo, ya sea en su totalidad o en parte.

3.2. Principios de la AC

Los principios que rigen la elaboración de las AC se pueden resumir en:

1. El punto de partida debe ser siempre el currículo ordinario.

2. Deben partir siempre de una evaluación amplia del alumno y del contexto.

3. Han de realizarse siempre con el menor grado de significatividad. Esto implica la necesidad de realizar las adaptaciones en los ámbitos más generales (centro, aula) antes de decidirse por ajustes individuales. Asimismo se realizarán las adaptaciones en los elementos de acceso antes que en los elementos básicos y, dentro de estos, se iniciarán los ajustes en metodologías y criterios de evaluación, dejando para el final los contenidos y objetivos.

4. Han de buscar un emplazamiento lo menos restrictivo posible.

5. Las adaptaciones deben tener en cuenta la realidad y las posibilidades de éxito.

6. Deben delimitar con claridad los pasos a seguir y la responsabilidad de los profesionales implicados, así como garantizar su total coordinación.

7. Deben quedar reflejadas por escrito.

3.3. Modalidades de ACI

Podemos hablar de 3 niveles de AC:

1. AC a nivel de Centro: van destinadas a todos los alumnos del colegio y se elaboran para todos.

2. AC a nivel de Aula: van destinadas a todos los alumnos de un grupo, teniendo en cuenta las NEE de algunos alumnos, con el fin de realizar las menos AC individuales posibles.

3. AC Individualizadas: van destinadas a aquellos alumnos que necesitan una adecuación especial.

En cuanto al “qué” adaptar podemos hablar de dos modalidades:

– Adaptación en los elementos de acceso al currículo.

– Adaptación en los elementos básicos del currículo.

. Dentro de este último tipo de adaptaciones, podemos hablar de AC significativas y no significativas.

A continuación vamos a desarrollar con más detalle cada una de las citadas modalidades de adaptación.

3.3.1. A en los elementos de acceso al currículum.

Las A en los elementos de acceso al currículum se refieren a las adaptaciones de los elementos personales, materiales u organizativos para que los alumnos puedan acceder a los aprendizajes programados para el grupo. Estas adaptaciones afectan a los recursos, no a los objetivos ni contenidos. Pueden ser de tipo:

Espacial: mediante la eliminación de barreras arquitectónicas y condiciones de acceso físico, sonorización, iluminación, etc de tal manera que favorezca la movilidad y autonomía del alumno.

Material: con la adaptación de materiales de uso común y/o provisión de instrumentos específicos que salven sus dificultades (equipamientos específicos, ayudas técnicas, mobiliario adaptado, materiales didácticos,…)

En la comunicación: mediante la utilización de sistemas alternativos del lenguaje oral o escrito, o sistemas complementarios de comunicación (lenguaje de signos, bimodal, BLISS, SPC, etc).

3.3.2. A de los elementos básicos del currículum

Se refieren a los objetivos, contenidos, metodología, actividades y evaluación del currículum.

Dentro de este tipo de adaptaciones podemos hablar, como ya hemos mencionado, de aquellas que son significativas y de las que no lo son.

– AC no significativas: se refieren a las modificaciones en la metodología, actividades y recursos. Van dirigidas a aquellos alumnos con dificultades pasajeras de aprendizaje por causas ambientales, de carencia de escolaridad, carencias culturales y deficiencias motrices, sensoriales o psíquicas leves. Están en relación con el cómo enseñar y evaluar.

– AC significativas: se refieren a modificaciones sustanciales en algunos objetivos, contenidos y criterios de evaluación programados. Estas A alejan al alumno de los planteamientos curriculares establecidos por el centro y de las enseñanzas consideradas básicas para todos los alumnos en un determinado ámbito territorial. Están en relación con el qué cuándo enseñar y evaluar. En cualquier caso es necesarios que estas decisiones tengan como finalidad el mayor desarrollo posible de las capacidades propias de la etapa en la que se encuentra el alumno.

Estas AC pueden consistir en:

Introducción de objetivos, contenidos y sus correspondientes criterios de evaluación (aprendizaje del sistema Braille).

Adecuación de objetivos, contenidos y criterios de evaluación.

Priorización de determinados objetivos, contenidos y criterios de evaluación (Priorización de los objetivos de inserción social).

Modificaciones en la Temporalización (retrasar un objetivo a un ciclo posterior).

Eliminación de objetivos, contenidos y criterios de evaluación o incluso de áreas enteras. Esta es la medida más drástica y debe tomarse con mucha precaución y como consecuencia de una profunda valoración psicopedagógica.

La ACI como toda planificación curricular precisa quedar reflejada en un documento que sirva de orientación y guía, y facilite la reflexión y revisión. Este documento es el DIAC (Documento Individual de Adaptación Curricular), que debe ser considerado como un complemento de la programación y no como un programa paralelo desligado de la misma. Es importante resaltar que este documento no es algo estático, sino que es necesaria su revisión periódica.

El DIAC es elaborado por el profesor tutor y el profesor de PT, teniendo en cuenta las consideraciones del resto de profesionales.

El proceso a seguir para elaborar una ACI es el siguiente:

1. El alumno presenta en un momento determinado dificultades de aprendizaje.

2. Se realiza una primera valoración del alumno en el contexto de enseñanza-aprendizaje y se determinan los factores que dificultan el aprendizaje.

El profesor del aula pone en marcha modificaciones en la situación de enseñanza-aprendizaje para la solución de las dificultades.

Si se resuelven las dificultades, el alumno puede seguir la programación del aula con las modificaciones realizadas.

3. Si no se resuelven las dificultades, se lleva a cabo un proceso de evaluación para determinar si el alumno tiene NEE. Se analiza su nivel de competencia curricular y su estilo de aprendizaje, su desarrollo general y su contexto familiar y social.

Si, como resultado de esta evaluación, se deduce que el alumno no presenta NEE se ponen en marcha nuevas modificaciones en la situación de enseñanza-aprendizaje en el aula.

4. Si el alumno presenta NEE, se determinan dichas necesidades y se deciden las medidas de adaptación de acceso o curriculares significativas, y sus implicaciones para el centro, la etapa, el ciclo o el aula.

5. Posteriormente se debe realizar un seguimiento para ajustar la respuesta educativa a los progresos que vaya realizando el alumno y dado el caso en que deje de presentar NEE, pasar a simples modificaciones en la situación de enseñanza-aprendizaje siguiendo la programación ordinaria del aula.

En caso de que el alumno presente un déficit ya detectado, el procedimiento de elaboración de la ACI comienza directamente en el punto 3., es decir, en la evaluación psicopedagógica para determinar sus NEE.

Todo este proceso de elaboración debe ser rigurosamente reflejado en el DIAC del alumno, como establece la ORDEN de 14 de febrero de 1996, sobre evaluación de los alumnos con necesidades educativas especiales que cursan las enseñanzas de régimen general establecidas en la LOGSE, con la siguiente estructura:

En el DIAC se refleja los datos de identificación del alumno y del documento, datos relevantes para la toma de decisiones curriculares como el Nivel de competencia curricular, el estilo de aprendizaje, los aspectos que favorecen y dificultan en el contexto escolar y socio-familiar, las necesidades educativas especiales, la propuesta de adaptaciones tanto de acceso al currículo como curricular metodológica o de objetivos, contenidos y criterios de evaluación, la modalidad de apoyo, la colaboración con la familia y los criterios de promoción.

Conclusión

En conclusión, a lo largo del presente tema hemos abordado la realidad de las NEE en la etapa de la Educación Primaria. Hemos analizado las necesidades educativas con las que nos podemos encontrar y la respuesta educativa que debemos darles desde el centro a través de Proyecto Curricular y desde el aula a través de las programaciones. Finalmente hemos analizado las distintas modalidades de ACI como herramienta de máxima concreción dentro del marco de un currículo flexible.

Desde que se introdujera en nuestro sistema educativo el concepto de normalización, nuestro alumnos tienen garantizado el derecho, como todo niño, a educarse en la escuela ordinaria. La escuela ordinaria, para responder a esta obligación que se le plantea lleva a cabo un esfuerzo de concreción y adaptación para ofertar la respuesta educativa que los a.c.n.e.e. precisan, llegando incluso a las adaptación individualizadas del currículo o de los medios de acceso a este.

Se trata sin duda de un avance que aporta beneficios a nuestros alumnos y al resto de la sociedad que se enriquece de esta diversidad.

Bibliografía

Para la elaboración del presente tema hemos consultado las siguiente referencias bibliográficas y normativas:

– CALVO RODRÍGUEZ, A.: “Técnicas y procedimientos para realizar la adaptaciones curriculares”. Escuela Española. Bilbao. 2001.

– GARCÍA VIDAL, J.: “Guía para realizar adaptaciones curriculares”

– SALVADOR MATA, F.(2001): Enciclopedia psicopedagógica de NEE. vol I. EDICIONES ALJIBE. MALAGA, 2001

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