Tema 5 – El institucionalismo

1 INTRODUCCIÓN.

La Economía es la ciencia que estudia la manera en la que las sociedades utilizan los recursos escasos para producir mercancías valiosas y distribuirlas entre las diferentes personas y grupos sociales. Su objeto es explicar los fenómenos económicos:

1) Economía es una ciencia por tener objeto propio, que son los fenómenos económicos, un método y un conjunto de teorías económicas capaces de explicar esos fenómenos.

2) Es una ciencia empírica, ya que se contrasta en la realidad. Más concretamente, se refiere a cuestiones económicas relacionadas con la vida del hombre.

3) No es una ciencia exacta, porque las acciones y reacciones humanas no son matemáticamente previsibles. se puede demostrar que sus conclusiones no son siempre exactas y muchas veces son nuevas tendencias en la conducta.

Toda ciencia se caracteriza por ser un conjunto de teorías o hipótesis, en los que se ha aplicado criterios del método científico (contraste de hipótesis con la evidencia empírica). Se utilizan dos métodos (combinadamente a veces):

1) El método inductivo: se razona desde lo particular hasta lo general. Este proceso permite la realización de hipótesis. Consiste en la formulación de hipótesis sobre el comportamiento de una realidad que permiten elaborar principios, leyes o modelos explicativos de esa realidad. Es una especie de generalización de la experiencia. Parte de varios hechos particulares descriptivos, para después establecer hipótesis validas para la generalidad.

2) El método deductivo: se infiere una conclusión a partir de premisas (apriorísticas) que a partir del conocimiento de determinados aspectos de la realidad. Se formulan hipótesis sobre el comportamiento de otros aspectos no conocidos suficientemente.

Dentro de la Teoría Económica actual tendremos que distinguir entre la época precientífica (hasta primera mitad del XVIII), y la ciencia económica, desde entonces. La frontera la marca Adam Smith con su libro LA RIQUEZA DE LAS NACIONES (1776). Vamos a ver las principales corrientes económicas del siglo XX.

2 EL INSTITUCIONALISMO.

2.1 El institucionalismo americano.

2.1.1 Introducción.

A finales del siglo diecinueve y principios del veinte un grupo de economistas americanos desarrollan un método de análisis de la realidad social conocido como escuela institucionalista. No fue una escuela de pensamiento propiamente dicha, ya que no existió una conciencia entre sus miembros de pertenencia a la misma ni maestro reconocido, pero hubo un líder, Thorstein Veblen, y unos miembros importantes, John Commons y Wesley Mitchell. Estuvieron muy influidos por los historicistas alemanes y utilizaron conceptos procedentes de la psicología y del evolucionismo darwinista. Fueron fuertemente críticos con la teoría económica dominante en su época, denunciando que las que en la teoría económica suelen llamarse “leyes” son en realidad fenómenos contingentes que dependen de factores históricos, sociales e institucionales. Frente a la racionalidad de mercado derivada de la concepción del homo economicus, los institucionalistas articulan su discurso alrededor de la racionalidad institucional, observando que hay pocas cosas inmutables en la economía y muchas son influenciables por los individuos y las instituciones. No utilizan el modelo de agente económico racional y maximizador de utilidades y beneficios.

Su análisis es abiertamente interdisciplinario, reconociendo como imprescindibles para comprender los fenómenos económicos las aportaciones de otras ciencias. Así, utilizan las matemáticas y la estadística (instrumentos al servicio de la teoría, y no al revés, como era y fue lo habitual). No elaboran modelos matemáticos sino que utilizan las matemáticas para medir la realidad histórica, y basaban su teoría en datos extraídos de la realidad, siempre desde el dinamismo de la misma y bajo los términos del evolucionismo darwinista.

En los primeros decenios del siglo XX, los institucionalistas se expandieron ocupando departamentos de universidades americanas en abierta competencia con los marginalistas. Veblen, fue elegido presidente de la American Economic Association (AEA). Mitchell destacó en su análisis de los ciclos y fundó la National Bureau of Economic Research (NBER) (precursor de la econometría). Commons investigó en economía del trabajo, analizó el papel del Estado y propuso el desarrollo de una “Economía Institucional” síntesis de la Economía Política, el Derecho y la Ética. A pesar de esos éxitos, los institucionalistas americanos fueron pronto arrinconados por la vieja corriente neoclásica y la emergente keynesiana. Durante la segunda mitad del siglo XX fueron considerados un episodio efímero en la evolución del pensamiento económico. Sin embargo su legado permaneció y su influencia sobre muchos prestigiosos economistas americanos es muy notable, destacando John Kenneth Galbraith y Robert L. Heilbroner y otros.

2.1.2 Premisas.

Sigue siendo digna de atención y estudio su visión de la economía: dinámica, pragmática, no individualista y no mecanicista. Muchas de las acertadas críticas que hicieron a los economistas de su tiempo pueden seguir aplicándose hoy a muchos economistas del siglo XXI. Por otra parte, muchas de las propuestas de reforma que se hacen hoy día de la ciencia económica ya habían sido aplicadas por ellos.

Necesitaron emplear en su análisis económico un marco más amplio que del mercado competitivo o el monopolístico, considerando al sistema económico y a sus instituciones como una variable que hay que explicar y no como un dato exógeno dentro del modelo. Empiezan a utilizar el término Economía Política con asiduidad, porque creen las teorías económicas sólo son aplicables a cada periodo histórico caracterizados por una relaciones concretas de producción. Propugnan:

1. La Economía es una ciencia social al servicio de la humanidad.

2. El problema económico fundamental era el cambio de las instituciones para que estas pudieran incrementar sus funciones

3. La Economía Política es parte de un sistema socio-cultural.

4. Ven al Estado con el deber de acometer reformas progresistas que provoquen la transformación social.

5. Es necesaria la interacción entre economía y política.

6. Las relaciones de poder y de conflicto son elementos centrales de la economía y de la sociedad. En especial las derivadas de la distribución de la renta.

7. Las instituciones deben desempeñar un papel importante incluyendo: costumbre, hábitos de conducta y de pensamiento, ordenamiento jurídico, relaciones laborales, etc

8. El desarrollo económico es evolutivo y en él se llevan a cabo procesos acumulativos específicos e irreversibles. No hay equilibrio, sino cambio acumulativo.

9. En crisis, el mercado deja de ser el protagonista y se busca al Estado como solucionador.

10. Consideran que hay que tener en cuenta, como variable endógena, a las instituciones sociales, a la hora de formular hipótesis sobre fenómenos económicos.

Los institucionalistas se diferencian de los economistas teóricos:

1. Gran importancia que los primeros dan a las instituciones sociales, políticas y económicas.

2. Consideración de que lo económico no nace de las relaciones hombres-mercancía, sino que surge de las relaciones entre individuos en el proceso de producción y distribución de los bienes.

2.2 El nuevo institucionalismo.

Actualmente se ha generalizado el uso de la expresión “nueva economía institucional” para aludir a una amplia variedad de enfoques y nuevas teorías económicas. La corriente más destacada y concurrida del nuevo institucionalismo es la llamada Economía del Derecho, que analiza los costes de transacción y los derechos de propiedad. Los nombres más destacados son los de Ronald Coase, Alchian, Demsetz, Posner y Williamson. Otra fecunda corriente es la Economía Política Constitucional de James Buchanan desgajada o superadora de la más ortodoxa Public Choice o Elección Social. La Nueva Historia Económica de Fogel y North contempla también la historia como un proceso de evolución de instituciones. Hay que incluir también la teoría del capital humano de Schultz o el análisis económico que hace Becker de las instituciones y funciones de la familia y el matrimonio.

Mientras que los primeros institucionalistas trataron de introducir en la ciencia económica conceptos procedentes de otras ciencias, los nuevos institucionalistas tratan de utilizar los instrumentos de la Economía para explicar la historia, el comportamiento animal, el comportamiento delictivo, el derecho, los contratos, la empresa, las redes de información, el gobierno, la familia y otras instituciones sociales (imperialismo económico o invasión de áreas del conocimiento ajenas).

Siguen prestando una atención especial a las instituciones sociales, políticas y económicas que dirigen nuestra vida cotidiana, pero ahora se sigue un estricto individualismo metodológico buscando las explicaciones a los hechos en los objetivos, planes y decisiones de los individuos. Ciertamente se atiende a conceptos de grupo social tales como la cultura de empresa o la memoria organizativa, pero en la nueva metodología estos conceptos son un objeto a explicar, no una causa explicativa. Sólo los individuos deciden y actúan. Los fenómenos que observamos y describimos a nivel de agregados sociales deben ser explicados como resultado de las acciones e interacciones de seres humanos individuales que buscan sus propios intereses tal como ellos los entienden.

Rechaza la abstracción de crear supuestos de mercados de los neoclásicos y, en cambio, intenta comparar unas instituciones con otras. Lo óptimo no es real ni es alcanzable por lo que hay que comparar y elegir entre soluciones institucionales subóptimas pero posibles.

Ante todo esto, mercado y estado están en igualdad de condiciones y las instituciones pueden ser comparativamente más o menos eficientes según el lugar y el momento histórico. Para solucionar problemas económicos y para estimular el crecimiento no vale con proponer medidas macroeconómicas universales sino que se ha de fomentar el desarrollo institucional adecuado al entorno concreto.

2.3 La crítica de Galbraith.

Galbraith puede ser encuadrado en la Escuela Institucionalista, profesor de la Universidad de Harvard, en su libro “El Nuevo Estado Industrial” señaló que el principal objetivo de las grandes empresas norteamericanas era el crecimiento de la producción y de sus ventas. Sostiene que las empresas pocas y grandes que componen la industria moderna, son un instrumento casi perfecto para fomentar el cambio técnico, como resultado de la necesidad de ingenio por ser competitivos. Sin darse cuenta han beneficiado a toda la sociedad. Galbraith, en su aportación a su teoría de la distribución mantiene que las sociedades modernas deberían prestar más atención a la distribución de la renta entre los diferentes grupos sociales. Se están despilfarrando recursos en la persecución del objetivo de crecer por crecer.

En su libro “La sociedad opulenta” ha puesto en cuestión las ideas predominantes sobre los consumidores y las empresas. Entre sus principios destacan:

1) La economía actual no está dirigida por mercados perfectamente competitivos sino por grandes burocracias. La tecnoestructura (élite que dirige las empresas, los gobiernos y las universidades) es la que toma las decisiones que guían las naciones. Las PYMES y los inventores tienen poco poder en este sistema.

2) Los consumidores no son dueños de su mente. La publicidad conforma sus preferencias, creándoles necesidades. Por tanto, pone en cuestión el principio de soberanía del consumidor.

3) El sector público tiene problemas de recursos y el sector privado tiene recursos sobrantes. Los bienes públicos no se imponen. Se gastan cantidades ingentes en productos perjudiciales o que es cuestionable su utilidad (videojuegos, cigarrillos, alcohol, etc) y hay millones de personas que carecen de comida, alojamiento digno, asistencia médica adecuada, etc. Además las grandes empresas afectan negativamente al medio ambiente.

Galbraith, en última instancia reclama una planificación por parte del Estado.

3 EL KEYNESIANISMO.

3.1 El contexto económico.

En la década de los años treinta los países de occidente sufrieron la más grave crisis económica conocida hasta la fecha: la Gran Depresión. El marginalismo no estaba capacitado para explicar ese fenómeno. En 1936 J.M. Keynes publica su “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero”, el libro que, sin duda alguna, ha influido de forma más profunda en la forma de vida de las sociedades industriales tras la segunda Guerra Mundial. La obra contradecía claramente la creencia de la Ley de Say según la cual la superproducción era imposible. Keynes marcó un antes y un después en un momento en el que se empezaba a perder la fe en el capitalismo. Su influencia se dejó sentir en todo el mundo no comunista, tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados, ya que proporcionaba soluciones para los problemas de la época. A diferencia de Marx, Keynes prefirió salvar al capitalismo en lugar de enterrarlo, en su peor momento, ya que existían los mayores niveles de paro de la historia contemporánea, hundimiento generalizado de las bolsas, cierras de muchas empresas, sin que surgiera el mecanismo automático propugnado por la economía clásica y neoclásica que reestableciera el equilibrio.

3.2 John Maynard Keynes: la figura.

Fue un importante funcionario y profesor de Cambridge, influenciado por economistas de la universidad como Bertrand Russell o Alfred North Whitehead, o Edward Moore que moldearon en gran medida su filosofía y su ideología. Por ejemplo, Moore creía en la obligación moral de realizar una acción que produjera la mayor cantidad de bien posible en el universo. En cuanto a sus ideas económicas estuvo ciertamente influido por Marshall y Pigou. En 1936 escribe The General Theory of Employment, Interest and Money, probablemente el libro de mayor influencia, junto a La Riqueza de las Naciones de Adam Smith y El Capital de Marx, en el ejercicio de la política económica.

Keynes por tanto destacó como filósofo, científico económico, profesor y como consejero a las grandes figuras políticas realizando trabajos para el gobierno.

3.3 Ideas fundamentales del planteamiento keynesiano.

Las ideas fundamentales de Keynes giraron en torno al papel del dinero, la relación entre el dinero y el interés, la inversión y la incertidumbre del futuro. A través de sus teorías se podía determinar el volumen de empleo. Para Keynes podía darse equilibrio en la oferta y la demanda (en los mercados) y sin embargo existir paro. El desequilibrio en el mercado se resuelve automáticamente, de forma que bajan los salarios o precio del trabajo.

Para Keynes la demanda global o demanda agregada determina el volumen de empleo y de los demás recursos del sistema económico. Son postulados suyos:

a. La renta es igual al consumo más la inversión.

b. El consumo presenta una tendencia relativamente estable, llamada propensión media al consumo (C/Y). Si el consumo es igual a la renta significa que toda la renta nacional se consume y no hay inversión. Define propensión marginal al consumo como el incremento del consumo cuando se incrementa en una unidad la renta y dice que es menor a 1.

c. Si la propensión al consumo no varía, el volumen de empleo dependerá del volumen de inversión (I). Un incremento en la inversión hace aumentar la renta.

d. El volumen de I depende del ti del mercado financiero y de la eficacia marginal del capital.

e. El ti depende, a su vez, de la cantidad de dinero y de la preferencia por la liquidez (LM).

f. La eficiencia marginal del capital depende de las expectativas de beneficios desde la incertidumbre del futuro y el coste de una información adecuada. También depende del coste de reposición del activo.

3.4 La importancia del consumo y la inversión para Keynes.

Keynes da mucha importancia al consumo, el cual depende de la renta que se paga a los factores de producción (salarios del trabajo, rentas de la tierra, intereses del capital, beneficios de los empresarios). La propensión o tendencia a consumir se refiere a la parte de la renta que se destina a dicho consumo, y la propensión media es el cociente entre el consumo y la renta, y la propensión marginal al consumo el cociente que explica con se incrementa el consumo ante un aumento en la renta. Keynes decía que dicho cociente es menor que uno pero siempre mayor que cero.

Respecto a la inversión, dió bastante importancia a la eficacia marginal del capital, es decir, el rendimiento esperado por el empresario al utiliza la última unidad de capital. Decía que habría inversión siempre y cuando dicha eficacia marginal fuese mayor que el interés (cantidad que cobra el banco al empresario por cada unidad de capital que le presta). Por tanto el interés influía decisivamente en el nivel de inversión, de forma que disminuyendo éste aumenta aquella.

Keynes no sostiene que el tipo de interés esté determinado por la oferta y la demanda de los fondos disponibles para ser prestados por el un banco, sino que cree que es función de la oferta y la demanda de dinero. A su vez da tres motivos por los que se demanda dinero: transacciones, precaución y especulación.

3.5 El equilibrio de Keynes.

Establece que se encuentra cuando la renta efectiva se igual a la renta. Como la demanda efectiva es igual al consumo más la inversión y la renta es igual al consumo más el ahorro tenemos que: C + I = C + S

Por tanto, se da siempre que la inversión se iguale al ahorro, es decir, cuando todo lo que se ahorra en una economía sea invertido por las empresas. Keynes sostenía que es posible el desequilibrio sin reajustes automáticos (frente a las posturas de clásicos y neoclásicos). Las familias, ahorradoras, no coinciden con las empresas, siendo posible el desequilibrio continuo. Si ahorradores e inversores tienen iguales decisiones habrá equilibrio y sino coinciden variará la renta y provocará consecuencias negativas en el volumen de empleo.

De este enfoque se sacó como consecuencia la política de pleno empleo (o plena ocupación de los factores) y la relación con el nivel de inflación.

3.6 La Política de Pleno Empleo de Keynes.

Keynes estableció tres políticas de intervención del Estado para restablecer el equilibrio del pleno empleo (como consecuencia del paro motivado por la demanda insuficiente que hace disminuir la renta).

1) Aumento de la oferta de la cantidad monetaria: aumentando el gasto en la comunidad, se reducen los tipos de interés y aumenta la inversión, motivada por dicha reducción. Keynes veía probable el aumento de la inflación a través de este mecanismo, pero sostenía que existiendo paro, el aumento del dinero no afectaba a los precios, sino que se transformaba en demanda efectiva y por ello en aumento de empleo. Conseguido el pleno empleo, los salarios y precios se elevarían proporcionalmente a la demanda efectiva (trampa de la liquidez).

2) Inversión directa del Estado en gasto público: siendo objetivo prioritario del Estado la creación de puestos de trabajo, aunque dicho gasto público no fuera muy rentable. Para él, el gasto público tiene un efecto multiplicador, ya que la nueva inversión pública se convierte en remuneraciones que a su vez supondrán gasto en consumo, que influirán en mejores expectativas para I.

3) Política fiscal: que favoreciera a los más dispuestos a gastar, a través de impuestos a favor de asalariados (con propensión al consumo más alta) y buscar favorecer a los empresarios con una mentalidad de empresa y de riesgo (que tienden a invertir lo que no se lleven los impuestos estatales). Con esto perseguía la eficacia del sistema, aunque también la justicia o equidad.

3.7 Resumen de las obras más importantes de Keynes.

1) La Moneda India y las finanzas: analizando el patrón-oro de cambio.

2) Tratado sobre la reforma monetaria: habla sobre el patrón oro y ensalza los precios estables. El patrón oro es transmisor de inflación entre países.

3) Tratado sobre el dinero: analiza la relación ahorro-inversión. Propone la instauración de una figura monetaria supranacional (luego se instauró el Bretton Woods). Las inversiones en el exterior puede motivar la subida de los tipos de interés y puede impedir la reducción del empleo.

4) La Teoría General: de cuyos postulados ya hemos hablado

3.8 La evolución postkeynesiana.

Las ideas keynesianas fueron perfeccionadas en las décadas posteriores, cobre todo en la parte del consumo. Así, por ejemplo, se descubrieron importantes diferencias en la relación entre la renta y los gastos de consumo de bienes duraderos y no duraderos. Kaldor incluyó una teoría de la distribución, que demostraba que bajo ciertas condiciones, la parte de beneficios en la renta nacional está determinada por la razón inversión-producción total y que en condiciones aún más restrictivas, la propensión marginal al ahorro es igual a cero por parte de los asalariados, los beneficios son iguales a la suma de la inversión y del consumo realizados por los capitalistas, siendo los salarios el remanente.

Harrod y Domar desarrollaron teorías del crecimiento constante que partieron de ciertos perfeccionamientos realizados en épocas anteriores sobre el concepto del multiplicador de Keynes (inclusiones de la propensión marginal a importar y la propensión marginal a exportar). Lo importante es que a partir de los 40 se comenzaron a llevar a cabo políticas fiscales basadas en las ideas de Keynes, buscando formas de alcanzar el pleno empleo:

1. Incrementando las compras públicas de bienes y servicios. Con el problema del déficit presupuestario.

2. Reducción de los impuestos, que requería un déficit mayor.

3. Incrementos proporcionales tanto de los gastos o compras públicos como de los impuestos, en busca de presupuestos equilibrados.

Paul Samuelson realizó la síntesis teórica entre las diversas corrientes dando lugar al neokeynesianismo como una fusión de la teoría neoclásica con la keynesiana. Algunos economistas, los llamados postkeynesianos, consideran sin embargo que las ideas de Keynes fueron excesivamente deformadas por esa fusión y por los vulgarizadores y que en su forma original aún tienen mucho que aportar para comprender el funcionamiento de la economía.

4 EL MONETARISMO.

Durante los años cincuenta y sesenta del siglo veinte, un pequeño grupo, los monetaristas nucleados en la llamada Escuela de Chicago bajo el liderazgo de Milton Friedman (Nobel Economía 1976), mantuvieron un espíritu crítico, condenando la discrecionalidad en la política económica, el excesivo peso del Estado, y proponiendo alternativas basadas en las más tradicionales medidas de tipo monetario. La crisis económica de los años setenta al presentar simultáneamente inflación y paro (estanflación), algo inexplicable para los esquemas keynesianos, les dio la razón en muchas cuestiones.

Esta escuela rechaza los agregados macroeconómicos, consumo e inversión, que Keynes popularizo. Reafirma la validez de la Teoría Cuantitativa del Dinero, de Alfred Marshall, aunque relacionando ahora tasa de crecimiento de la oferta nominal de dinero con la tasa de crecimiento de los precios, en lugar de cantidad nominal de dinero y nivel general de precios. Niega cualquier posibilidad de que las acciones de política del gobierno puedan modificar el nivel de producto o de empleo de la economía, excepto en forma transitoria, apoya con fuerza la “Curva de Phillips”, que relaciona tasa de inflación con tasa de desempleo.

 
  clip_image001

Según ella, menor desempleo (es decir, mayor nivel de producto) sólo pude lograrse a costa de mayor inflación. Sólo existe un punto (Tasa Natural de Desempleo) compatible con una tasa de inflación natural igual a cero.

4.1 Las raíces del monetarismo.

Friedman presentó una sencilla teoría que explicaba de mejor manera que la de Keynes la inflación, la cual había llegado a ser uno de los principales problemas de la economía, tras la intervención del Estado. El enfoque monetarista de este economista, otorga especial importancia a la cantidad de circulante en la determinación del PNB nominal, es decir, el que no lleva restados los efectos de la inflación. Para Keynes, los precios y los salarios son relativamente rígidos, ya que se estabilizan con el fin de no desabastecer el mercado de productos o de ofertas de trabajo. Keynes opina que son muchas las fuerzas que influyen en la Demanda Agregada, sin embargo, Friedman y su escuela dice que son las variaciones de la oferta monetaria el principal factor que determina la producción y los precios.

4.2 El concepto de la velocidad del dinero y la teoría cuantitativa de precios.

Se define velocidad-renta del dinero como el PNB nominal dividido por la oferta monetaria total (media) del periodo en cuestión. Este cociente mide la tasa a la que la cantidad de dinero gira en relación con la renta o la producción total de un país. La Teoría Cuantitativa podría representarse según la siguiente fórmula:

V*M = P * Q

Siendo V la velocidad-renta, M la cantidad de dinero, P el nivel de precios y Q el nivel de producción. El supuesto clave de la TEORÍA CUANTITATIVA es que la velocidad-renta del dinero muestra una tendencia constante o suavemente creciente mientras que la producción siempre se encuentra en el pleno empleo. Según estos supuestos, un aumento porcentual k de M provoca un aumento porcentual k de P. Este teoría tiene cierta validez en los periodos en los que la oferta monetaria experimenta grandes variaciones

4.3 Puntos básicos de la Escuela Monetarista.

1. Importancia del dinero: las variaciones que se producen en la Oferta Monetaria determina de manera fundamental el índice de crecimiento registrado en la renta nacional. La PF es importante para algunas cosas pero la DA, el empleo y los precios dependen de la OM. Partiendo de la ecuación cuantitativa, si V es constante, la única fuerza que puede determinar el producto nacional es la OM.

2. La inflación tiene una clara causa monetaria (la tasa de crecimiento de OM).

3. Los precios y los salarios son relativamente flexibles. La curva de Phillips es relativamente inclinada en el corto plazo y vertical en el largo plazo.

4. El sector privado es estable: la mayoría de las fluctuaciones del PNB nominal se deben a variaciones de la OM, que depende a su vez de las medidas del BC.

5. Horizonte a largo plazo en las decisiones económicas: atribuye mucha importancia a las experiencias pasadas y expectativas futuras. De ahí su énfasis en el papel de las expectativas en precios al explicar procesos inflacionistas.

Su ideología es conservadora, neoliberal, resta importancia a la función del sector público, aunque lo considera importante en la toma de decisiones económicas. Han logrado en gran medida que las ideas Keynesianas pierdan terreno, apelando a que los gobiernos reduzcan el rol del Estado y minimicen su gasto. De esta escuela surgen las corrientes neoliberales que dominaron la ciencia económica durante los años setenta y ochenta. Estas teorías fueron puestas en práctica por los gobiernos de Thatcher y Reagan en el Reino Unido y en EEUU. Tienden a privatizar servicios públicos instaurados en la Economía del Bienestar. Pero países como Taiwan y Malasia salieron del subdesarrollo con estas políticas.

5 TENDENCIAS Y PERSPECTIVAS DEL PENSAMIENTO ECONÓMICO ACTUAL.

A pesar del enorme desarrollo tecnológico de las últimas décadas, la economía mundial sigue estando sujeta a procesos cíclicos, a una mala distribución de la renta y a la lacra del desempleo. Esto se hace más ostensible en las economías subdesarrolladas, aunque también se da en los países desarrollados. Algunos países subdesarrollados arrastran una gran DEUDA EXTERNA, que les tiene ahogados, proveniente de la necesidad de crecimiento de estos países y de las medidas de sustitución de importaciones preconizada por Prebish, que promovió la creación de industrias muy protegidas por medidas arancelarias, que no contaban con un mercado lo suficientemente grande. Los regímenes dictatoriales invirtieron en proyectos nada rentables. La solución pasa por la condonación de parte de la deuda y/o ayudas a fondos perdidos. Se ha intensificado las diferencias entre países desarrollados y subdesarrollados y fenómenos como le inmigración ilegal nos muestran gente en busca del estatus de vida que les es negado en sus países.

5.1 Escuelas y tendencias en el pensamiento económico.

5.1.1 El neoinstitucionalismo.

Durante la segunda mitad del siglo veinte surgieron algunas corrientes de la teoría económica que analizaban campos aparentemente dispersos y muy específicos: el Análisis Económico del Derecho, la Elección Pública, la nueva teoría de la empresa y los contratos, la teoría de los costes de transacción y la economía de la información, entre otras. Ya han sido analizados en el primer punto.

5.1.2 Los nuevos economistas de izquierdas.

En cuanto a los disidentes de la izquierda, cabe destacar John Kenneth Galbraith, que en el último cuatro del siglo XX ha supuesto una crítica constante a la sociedad consumista, a las grandes empresas que engañan con su publicidad y al capitalismo exacerbado que provoca desigualdades sociales. Hemos hablado de él.

5.1.3 La economía radical

Existe otra corriente que la podrías denominar la economía radical, que son aquellos pensadores que modificarían totalmente el régimen capitalista mixto actual, como John G. Gurley. Sus premisas son:

1) Oposición al imperialismo: no creen en el imperialismo que realiza EEUU porque inhibe el desarrollo en libertad de los pueblos.

2) Mayor equidad: preconizan la necesidad de impuestos más progresivos y creen en programas de gasto en asistencia social, programas de vivienda, etc.

3) Rechazo a los mercados: piensan que los gustos de los consumidores están manipulados, el consumismo nos lleva a comprar cosas que no necesitamos inflando las arcas de las empresas.

Los seguidores de esta corriente preconizan que las industrias en declive deben ir a la sepultura, por no ser rentables, y deben dejar de estar protegidas. El Gobierno debe planificar los recursos hacia industrias con futuro. Aunque se puedan asociar a ideologías relacionadas con el comunismo, estos autores rechazan de pleno el comunismo porque reprime y destruye la libertad individual.

5.1.4 La Escuela de las Expectativas Racionales.

Sus principales autores son Robert Lucas, Thomas Sargent, Neil Wallace. Ponen énfasis en el papel de las expectativas y la flexibilidad de salarios y precios. Su enfoque guarda similitud con el enfoque clásico y se parte de:

1. Los individuos utilizan toda la información de que disponen: construyendo sus expectativas desde la información que tienen. Los Gobiernos no pueden engañar a la opinión pública, porque el ésta sabe cómo funciona la economía y el gobierno. Ante esa previsión actúa en consecuencia,

2. Los precios y salarios son flexibles: y se ajustan rápidamente para equilibrar la oferta y la demanda. Los mercados tienden rápidamente al equilibrio.

Estas hipótesis no llevan a una serie de consecuencias:

1. La mayoría del desempleo es voluntario: en recesión hay más personas buscando un empleo mejor. Están desempleados porque creen que sus salarios son bastante bajos.

2. Los ciclos económicos se deben a los errores de percepción de los individuos (cuando la gente trabaja más sobreestimando los salarios reales el nivel de producción sube mucho y el desempleo cae).

3. Las medidas sistemáticas contra el desempleo sólo acaban creando inflación. Creen que es mejor una PM y una PF pasiva y creen que la única forma de que la política económica pueda influir en la producción y en el desempleo es sorprendiendo a los ciudadanos y llevándoles a percepciones erróneas.

Las críticas a esta escuela giran en torno a la flexibilidad de los salarios y precios, ya que la evidencia muestra que los precios varían lentamente ante perturbaciones y pocos creen que los mercados de trabajo están en equilibrio constante.

5.1.5 Los paradigmáticos del desequilibrio.

Surgió como consecuencia de las crisis de los 70, y la idea fundamental es que la idea del equilibrio en la ciencia económica no es fundamental e imprescindible. Consideran que los postulados del equilibrio económico son irrelevantes para la explicación de los fenómenos económicos reales y se convierten en meros ejercicios académicos. Piensan que la reinterpretación de Keynes puede ayudar a los Estados a solucionar los problemas. Plantean un importante fallo en los paradigmas ortodoxos. Pero el problema estriba en que no han sabido encontrar esquemas explicativos convincentes. Shackle considera que la Economía es una ciencia que versa sobre pensamientos, y por lo impredecible de los mismos se inclina en la idea de la incertidumbre y del desequilibrio. Clower y Leijonjufvud piensan que el desequilibrio puede ser operativo.

5.1.6 La Economía de la oferta.

Son autores Laffer, Mundell, Boskin. De forma general, sus paradigmas son:

1) Desechan las tradicionales políticas keynesianas basadas en la demanda y el objeto de la política económica debe ser el crecimiento de la oferta agregada

2) Es preciso rebajar la presión fiscal y la progresividad. Al reducir los tipos de gravámenes pueden aumentar las bases impositivas y eso posibilita el crecimiento e incluso aumentan los ingresos públicos.

3) El sector público debe tener menor peso en economía (incentivo el ahorro y la productividad)

4) Debe practicarse una política de moderación salarial.

5) La política monetaria debe asegurar la estabilidad del valor real de la moneda.

6) El Estado debe eliminar trabas innecesarias al desarrollo de la economía, dar más continuidad a su política para reducir riesgo e incertidumbre, debe ayudar a los particulares para que asuman riesgos y debe alentar la inversión financiada con recursos propios.

7) Incentivar los riesgos empresariales a través de incentivos fiscales.

8) Fomentar las innovaciones

9) Eliminar barreras proteccionistas y fomentar la competitivad de las empresas.

5.2 Las actuales políticas de estabilización.

Los políticos de los países desarrollados, han ido instrumentando modelos basados en la estabilización (suavizar los ciclos económicos). Estos modelos se basan en:

1. Interrelación de PF y PM: gestionándose la demanda y combinando medidas fiscales y monetarias en pos del objetivo de estabilidad. Cuando la economía está estancada puede utilizarse la PF y la PM para estimular y fomentar la recuperación. Cuando amenaza la inflación puede utilizarse la PM.

2. Combinación de políticas: modificando la composición de impuestos, gasto público y PM, los gobiernos pueden alterar la proporción de PNB dedicada a la inversión, consumo, exportaciones y gasto público.

Desde los 40 a 70 triunfó la PF, en los 80 la PM (solución problema de altas inflaciones) y en los 90 se ha adoptado una combinación para la estabilización.

6 CONCLUSIÓN.

A lo largo del siglo XX han aparecido importantes corrientes de pensamiento económico de importante influencia en la teoría económica, y también de gran aplicación como medidas de política económica. Estas corrientes han dado solución a ciertos problemas del contexto donde surgieron.

Publicado: abril 10, 2015 por Santiago

Etiquetas: tema 5 economia