Tema 41 – Los sistemas económicos y la economía de mercado. Estructuras de mercado y formas de competencia. El sistema de precios: principios fundamentales. Los sujetos o unidades de decisión económica. Tipos básicos de agentes económicos. Los sectores económicos.

Tema 41 – Los sistemas económicos y la economía de mercado. Estructuras de mercado y formas de competencia. El sistema de precios: principios fundamentales. Los sujetos o unidades de decisión económica. Tipos básicos de agentes económicos. Los sectores económicos.

1.- LOS SISTEMAS ECONÓMICOS Y LA ECONOMÍA DE MERCADO.

Un sistema económico es, en esencia, un conjunto coherente de respuestas a las preguntas básicas de qué, cómo y para quién producir, esto es, un conjunto de soluciones a los problemas de orientación, organización y distribución de la producción que configurarán una forma específica de actividad económica. Una economía en la que los individuos y las familias son interdependientes en un alto grado en sus actividades económicas es llamada economía social.

En orden a realizar sus funciones, las economías sociales se sirven de lo que los científicos sociales llaman instituciones, entendiendo por institución (en su sentido más amplio) el conjunto de normas, reglas de conducta o formas establecidas de pensar de los individuos que la integran. La propiedad privada, la empresa, la economía doméstica (el individuo o la familia que actúa como unidad de consumo y como oferente de unos recursos produš,ivos: tierra, trabajo y capital), el Gobierno, el dinero, el impuesto sobre la renta, los beneficios de las empresas, la planificación económica, los sindicatos de trabajadores son todos los ejemplos de instituciones económicas.

Digamos también que se entiende por unidad económica a un grupo de individuos que están unidos por un objeto económico común. Ejemplos de unidades económicas son una familia, una empresa, un sindicato, una asociación de empresarios, una cooperativa de cualquier tipo, o un organismo de la Administración Pública, cuya actividad sea de tipo económico. Un agente económico es definido como un individuo o una institución que realiza algún tipo concreto de actividad económica (un consumidor, un trabajador, un empresario, un inversor, un planificador económico, etc.).

Podemos también definir el sistema económico como el conjunto de instituciones, mecanismos y procedimientos por medio de los cuales una sociedad da respuesta a todas las cuestiones económicas con las que se enfrenta; es el conjunto de procedimientos institucionalizados o la forma sistemática en la que una sociedad se enfrenta al problema económico y trata de resolverlo.

Con esto no queremos decir que el sistema económico resuelva los problemas económicos en el sentido convencional de arreglarlos, como por ejemplo, crear puesto de trabajo cuando hay desempleo, aumentar las exportaciones cuando la balanza de pagos es deficitaria, etc. Nos referimos a que el sistema económico realiza la asignación de los recursos de una sociedad entre las distintas actividades productivas, y la distribución de los bienes y servicios de consumo entre los individuos de aquélla, pero ello no significa que la asignación o la distribución que efectúa sea ni la mejor ni la peor posibles; simplemente las efectúa aunque obviamente, es posible juzgar la asignación de los recursos y la distribución de los bienes y servicios que realiza un determinado sistema económico utilizando criterios tales como la eficiencia en la productividad de los bienes y servicios, la estabilidad de los precios y del nivel de actividad económica, el crecimiento de la producción, el grado de igualdad y justicia entre los sujetos, las libertades económicas de los agentes, etc.

1.1.- LAS FUNCIONES DEL SISTEMA ECONÓMICO.

Las funciones básicas que debe cumplir un sistema económico se concretan, reiterando lo ya dicho, en:

a) Qué bienes y servicios producir y en qué cantidades.( Orientación del esfuerzo productivo).

b) Cómo producir estos bienes o servicios. (Organización de la producción o del esfuerzo productivo.

c) Para quién serán dichos bienes y servicios; es decir, quién disfrutarán de ellos: los deseos de quiénes serán satisfechos, y los de quiénes serán dejados sin satisfacer. (Distribución del producto obtenido).

Pero además de estas cuestiones básicas, las sociedades modernas han de decidir sobre otras cuestiones igualmente importantes. Entre éstas citemos algunas de las más significativas:

1. Qué recursos destinar en cada periodo de tiempo a la producción de bienes y servicios de consumo, y cuales a la producción de bienes de capital. En definitiva, esta decisión implica cuántos bienes y servicios de consumo disfrutar en el presente y cuántos en el futuro, ya que en una economía en pleno empleo, la producción de bienes de capital en un período supone dejar de producir los correspondientes bienes de consumo en ese período, y al mismo tiempo aumentar la capacidad productiva de la sociedad, lo que hará posible producir más bienes de consumo en los periodos siguientes. La producción de bienes de capital tiene el coste de oportunidad representado por los bienes de consumo que se dejan de producir.

2. Qué recursos asignar a la producción de bienes y servicios de uso privado y cuáles a la producción de bienes y servicios de uso público. Entre los bienes y servicios públicos están la sanidad y seguridad social, la educación pública, los servicios de policía y de bomberos, los parques, la defensa, etc.

3. Qué recursos dedicar en un período de tiempo a la producción de bienes y servicios civiles, y cuáles a la producción de material y servicios militares. En la actualidad. Las exigencias de la producción de material bélico están afectando adversamente y de forma considerable al nivel de vida de los ciudadanos de algunos países. En cualquier caso, la producción de material de guerra supone dejar de producir los bienes y servicios civiles que los recursos empleados en aquella permitirían obtener. Estamos suponiendo, una vez más, que la economía está en pleno empleo, es decir, que no existen recursos desempleados involuntariamente, ya que de no estarlo sería posible producir más de los dos tipos de bienes simultáneamente, o más de una clase sin tener que reducir la producción de la otra.

4. Qué recursos destinar a la producción de bienes para uso interno del país y cuáles para producir bienes y servicios destinados a la exportación. El comercio entre países, al igual que el comercio entre las regiones y entre los individuos de un país, tiene como razón de ser el explotar las ventajas comparativas que una nación tiene sobre las demás. De ahí que las naciones se especialicen en la producción de aquellos bienes y servicios que elaboran a un coste relativamente más bajo (en términos de recursos utilizados) que los demás países, los exporten a éstos, y con los ingresos obtenidos importen los productos y los servicios que los demás países producen a menor coste que aquéllas. Aunque las ventajas del comercio internacional son claras, no obstante alguien tiene que tomar la decisión o decisiones de asignar recursos a la producción de bienes para la exportación, lo que implica que si la economía está en pleno empleo, se destinarán menos recursos a la producción de bienes para uso interno y el país dependerá en mayor medida del comercio exterior.

5. Finalmente, en las economías de los países industrializados se plantea otra elección también importante: qué tiempo dedican los miembros de la sociedad al trabajo, y qué ocio disfrutan. La decisión económica de distribuir el tiempo entre el trabajo y el ocio a menudo depende de factores culturales.

1.2.- TIPOS DE SISTEMAS ECONÓMICOS.

Como resultado de la investigación histórica y sistematización de las distintas formas concretas en que se han organizado económicamente las sociedades, aparecen las clasificaciones de Dücher, List y Lombart. Este último autor, en atención a tres elementos (espíritu, forma y sustancia) que todo sistema económico posee, clasifica a éstos en: sistema de economía cerrada, artesanal, capitalista, colectivista y el sistema corporativo.

Otra clasificación de los sistemas económicos, más interesante desde el punto de vista práctico, es la que parte de un binomio básico:

– que exista o no propiedad privada de los medios de producción

– que el mecanismo predominante de coordinación de las actividades económicas sea el mercado o un plan central.

Empleando el criterio del mecanismo dominante de coordinación de las actividades económicas, se pueden distinguir tres tipos de economías: las economías tradicionales, las economías autoritarias, y las economías de mercado. Empleando el criterio de quién detenta la propiedad de los medios de producción, se pueden distinguir dos tipos: las economías capitalistas y las economías socialistas.

1.2.1.- LAS ECONOMÍAS TRADICIONALES.

En las economías simples del pasado las decisiones se basaban en la tradición. Incluso en algunas sociedades actuales las tres cuestiones de qué bienes producir, cómo producirlos y para quién, son resueltas en la misma forma en que se ha hecho durante generaciones.

En las sociedades primitivas es necesario seguir la tradición porque el margen entre la vida y la muerte es muy reducido. Una mala cosecha o un invierno duro pueden significar la ruina y el desastre. La supervivencia depende de que se hagan las cosas en la forma que ha tenido éxito en el pasado. Estas sociedades disponen de un excedente económico (la cantidad de bienes en exceso de la que es absolutamente imprescindible para sobrevivir) muy reducido, y en consecuencia no se pueden permitir experimentar con los procesos de producción. Como consecuencia de esto, estas economías tienen pocas posibilidades de experimentar un desarrollo y un crecimiento económicos. Este es el caso de muchas naciones pobres, cuya única perspectiva de futuro está en que las naciones más ricas les otorguen ayuda y les concedan préstamos que les permitan importar bienes de capital o liberar algunos recursos propios para la elaboración de aquéllos.

1.2..2.- LAS ECONOMÍAS AUTORITARIAS, (Planificación central).

En algunas áreas del mundo el clima favorable o la tierra fértil han hecho posible que la producción haya alcanzado niveles superiores al necesario para la supervivencia de la población asentada en ellas. A partir de ese momento la elección de qué producir se hace más compleja. Una sociedad próspera puede elegir utilizar parte de sus recursos en la producción de bienes que no son necesarios para sobrevivir, pero que le sirven para alcanzar los otros objetivos tales como la acumulación de bienes de capital que le permitan crecer en el futuro; o en la producción de material bélico para defenderse de sus enemigos o para atacarlos; o en la producción de bienes de lujo (palacios, obras de arte, jardines, etc.) para el disfrute de la clase dominante.

El término autoritaria no es empleado en modo alguno en sentido peyorativo, sino solamente para caracterizar a los sistemas económicos en los que las autoridades deciden las cuestiones de qué, cómo y para quién de al actividad económica.

A lo largo de la historia en la mayoría de las sociedades las elecciones económicas han sido tomadas por una autoridad central, ya sea un rey, un dictador o una oficina de planificación central. Llamamos economías autoritarias a las de este tipo de sociedades. Las economías autoritarias tienden a desarrollarse en las sociedades en las que se acepta el control del uso de los recursos en orden a conseguir un objetivo o unos objetivos que las autoridades consideren importantes, pero cualquiera que sea este objetivo nacional, una economía autoritaria necesariamente ha de interferirse en las libertades de sus ciudadanos.

En la actualidad responden a este tipo de economías las de los países comunistas, en los que el Estado decide los bienes y servicios y las cantidades de éstos que se han de producir, a través de fijar cuotas de producción anual a las distintas industrias dentro de un plan económico nacional. No obstante, los individuos son libres de comprar los bienes y servicios y las cantidades de éstos que desean dentro de las disponibilidades existentes de cada bien, lo que a su vez depende de la cuota que se le haya asignado a cada uno dentro del plan económico nacional. El Estado posee la casi totalidad de los medios de producción, característica ésta que es la realmente definitoria de estas economías, y que permite a las autoridades planificar la totalidad de la actividad económica.

Las economías de algunos países no comunistas tales como Suecia, Dinamarca e Inglaterra, también tienen un elemento de autoridad, ya que el Estado es propietario de las principales industrias (los ferrocarriles, la industria de la construcción naval, la industria siderúrgica, las compañías aéreas, y la sanidad) y decide sobre la actuación de éstas. En las demás áreas de las economías de estos países funciona el sistema de mercado. El que a estas economías se les deba llamar economías socialistas o economías social-capitalistas (una mezcla de capitalismo y socialismo), es una cuestión debatible (economía social de mercado es el nombre que dan los alemanes a su sistema económico). En general creemos que es más exacto decir que éstas son economías fundamentalmente de mercado con un fuerte componente de economía autoritaria. En realidad las únicas economías socialistas en sentido estricto son las de los países comunistas, en los que el Estado realmente controla todos los medios de producción, ya que un sistema económico es socialista en sentido estricto cuando el Estado posee los medios de producción.

Las dificultades para el funcionamiento de estos sistemas radican por ejemplo a la hora de planificar en la falta de información, ya que es imposible disponer de todos los datos necesarios para planificar centralmente toda una economía. Otra dificultad aparece a la hora de poner en marcha los planes, y es la de incentivar a la producción y distribución. Este problema se puede resolver mediante premios y castigos, pero es más difícil motivar para la innovación y para que se elaboren productos de calidad.

El racionamiento para la distribución tiene serios inconvenientes, requiere un enorme aparato burocrático y no tiene en cuenta la diferencia de los gustos; dados los inconvenientes del racionamiento ha sido frecuente que los planificadores fijen precios para los distintos productos y rentas para las distintas ocupaciones. Las rentas serán más altas para las ocupaciones que se deseen promover. Los precios serán más altos en los productos cuyo consumo se desee desalentar. Lo que ha ocurrido aplicando esto es que en algunos artículos la oferta es mayor que la demanda y se han generado excedentes sin vender, en otros ocurría lo contrario y generaba grandes colas, quedando de este modo las necesidades insatisfechas. En definitiva se puede decir que este sistema económico es ineficiente en la asignación de recursos.

1.2.3.- LAS ECONOMIAS DE MERCADO.

En las sociedades con sistemas políticos democráticos (en el sentido liberal, no en el sentido que se le da el término democracia en los países comunistas) y en algunas otras, una gran parte de las decisiones económicas son tomadas por los individuos o por los ciudadanos, en un amplio sistema de interrelaciones que tienen lugar a través del mercado.

A estas economías de mercado o de libre empresa también se les llama economías capitalistas; pero en sentido estricto capitalismo o sistema capitalista implica algo más que esta libertad de los compradores y vendedores para tomar decisiones y actuar en el mercado. Capitalismo es un sistema económico que en sentido estricto se caracteriza por las siguientes notas:

a) La propiedad privada del capital ( aquí el término capital se emplea en el doble sentido de bienes de capital y de recursos financieros, ya que éstos son los que permiten adquirir aquellos) o de los medios de producción.

b) La libre empresa, es decir, la libertad de los individuos para iniciar o disolver cualquier tipo de empresa o negocio.

c) Mercados libres, es decir, mercados competitivos en los que se determinan los precios de los bienes y servicios a través de la oferta y la demanda. El poder monopolístico de las empresas y de los sindicatos y la intervención del Estado van contra esta característica.

d) Libertad de elegir por parte de los individuos, tanto en lo referente a los bienes que desean comprar como al tipo de trabajo que desean realizar y el lugar en que prefieren trabajar (soberanía del consumidor).

Estas características definen al llamado capitalismo puro, sistema que en realidad no se da en ningún país, como tampoco se da en ninguna sociedad el sistema puro de economía autoritaria. Las economías de los países occidentales son economías mixtas, en las que una parte de las decisiones y elecciones las realizan los individuos en el mercado, pero otra porción importante de las elecciones las efectúa el Gobierno. En estas sociedades se acepta que ciertos bienes y servicios han de ser provistos por mecanismos extramercado.

Existen diversas justificaciones a esta intervención del sector público:

1.- Las propias características de los bienes públicos.

– oferta conjunta, es decir, cuando se facilita el bien a un sujeto, automáticamente queda a disposición de todos los demás sujetos.

– no se les puede aplicar el principio de exclusión ( lo que yo consumo y pago no lo consumes tu)

Estas características determinan que, si bien los sujetos sienten la necesidad de estos bienes, no estén dispuestos a pagar un precio por su consumo individual, circunstancia que determina que no exista una provisión de estos bienes en las economías de mercado, por lo que es preciso que su provisión sea realizada por el sector público.

Además de estos bienes públicos propios existen otra serie de bi§Žes cuya provisión parece mejor que sea sustraída al mercado. Así, la provisión de bienes y servicios tales como carreteras, puentes, material y equipo para la defensa nacional, servicios postales y otros.

2.- La existencia de efectos económicos externos. Se entiende por efectos económicos externos los efectos que la actividad de producir y consumir de unos individuos tiene sobre las actividades de otros individuos, sin que los primero compensen o sean compensados por los segundos. Si una empresa de productos químicos vierte sus residuos en un río polucionando el agua y no compensa (porque la ley no lo exige) a los agricultores por los daños que les causa, está produciendo un efecto económico externo negativo. Si una empresa construye un tramo de carretera porque la necesita, pero al mismo tiempo la pueden utilizar otras empresas y personas que desarrollan sus actividades en las proximidades y éstas no pagan a la primera por su uso, está produciendo una economía externa positiva.

3.- La existencia de necesidades preferentes e indeseables. Entendemos por tales aquéllas que, respectivamente, el poder público considera deben ser consumidas en mayor (menor) cuantía de la que es proporcionada por el mercado.

4.- El poder monopolístico de ciertas empresas que apartan la economía del Optimo de Pareto.

5.- La desigual distribución de la renta. El mercado conlleva una distribución de la renta que puede ser considerada como no socialmente aceptable.

Por todos estos motivos coexisten la iniciativa privada y la intervención pública tendente a corregir los fallos del mercado y de ahí que a las modernas economías de mercada haya que llamarlas más bien economías mixtas. Estas son primordialmente economías de mercado pero tienen un elemento o parte importante de economía autoritaria. También algunas de ellas, como la norteamericana, se les llama capitalismo mixto o neocapitalismo. Como hemos señalado no todos los medios de producción pertenecen o son propiedad de los individuos, sino que parte pertenecen al Estado, y además, el Gobierno regula algunas actividades económicas e incluso en ocasiones ayuda a determinadas empresas privadas para impedir la quiebra de éstas.

2.- ESTRUCTURAS DE MERCADO Y FORMAS DE COMPETENCIA.

La competencia es el verdadero motor de un gran número de actividades. La competencia se asocia, con frecuencia, a la idea de rivalidad u oposición entre dos o más sujetos para el logro de un objetivo como la utilidad personal o la ganancia económica privada. En economía, esta concepción se ha visto complementada por aquella otra que considera a la competencia como un mecanismo de la organización de la producción y de la determinación de precios y rentas. Así, para los economistas clásicos la libre competencia era la fuerza ordenadora que impulsaba a una empresa individual a la reducción del precio de sus productos con la finalidad de incrementar su participación en el mercado.

Con posterioridad han surgido teorías que identificaban la competencia con las distintas formas que adoptaban los mercados. El criterio que hace referencia al número de participantes en el mercado ha sido el más profusamente utilizado para clasificar las diferentes situaciones de competencia.

En el cuadro se presentan las distintas estructuras de mercado simples e ideales que sirven de marco de referencia.

La competencia que se produzca entre un gran número de vendedores (competencia perfecta) será distinta de aquella que se genere en un mercado donde concurra un número reducido de vendedores (oligopolio). Como caso extremo, en donde la competencia es inexistente, destaca aquel en que el mercado es controlado por un solo productor (monopolio). En cualquiera de estas situaciones, los productores compartirán el mercado con un elevado número de compradores. También cabe, sin embargo, las situaciones en que hay un reducido número de demandantes, como por ejemplo, los casos de monopsonio y oligopsonio. En general puede afirmarse que cuanto más alto resulte el número de participantes más competitivo será el mercado.

2.1- EL MERCADO DE COMPETENCIA PERFECTA.

La competencia perfecta es una representación idealizada de los mercados de bienes y de servicios en la que la interacción recíproca de la oferta y la demanda determina el precio. Para que este proceso opere correctamente, el planteamiento formal de los mercados competitivos requiere que se cumplan las cuatro condiciones siguientes:

1. Existencia de un elevado número de compradores y vendedores en el mercado. Esto significa que la cantidad que cada uno de ellos demanda u ofrece resulta tan pequeña respecto a la demanda y oferta del mercado que su comportamiento individual no puede tener efectos perceptibles sobre los precios de las mercancías. Por ello los productores y los compradores aceptarán los precios del mercado como datos. En este caso la competencia entre los compradores conducirá a que nadie pueda comprar a un precio inferior al que compra el resto. Asimismo, la competencia entre los vendedores llevará a que ninguno de ellos pueda vender a un precio más alto del que lo hacen los demás, pues si lo intentaran la competencia del resto de los productores lo expulsaría del mercado.

Dado que la empresa puede alterar su volumen de producción y ventas sin que ello tenga efectos significativos sobre el precio del producto que vende, esto es, tiene un comportamiento que se denomina como de precio aceptante. El precio se toma como un parámetro y las decisiones de las empresas no dependen de las reacciones que estiman que las demás empresas llevarán a cabo como consecuencia de modificaciones en las políticas productivas. En los mercados competitivos no hay rivalidad entre las empresas, sino competencia impersonal.

2. tanto compradores como vendedores deberán ser indiferentes respecto a quién comprar o vender. Este supuesto implica, en realidad, que el bien comprado o vendido sea homogéneo. Se presupone implícitamente, por tanto, que cada unidad de un determinado bien deberá ser idéntica a cualquier otra del mismo; de lo contrario el productor de algún bien o servicio ligeramente diferente de los demás tendrá cierto control sobre el mercado y, por tanto, sobre el precio de su producto. En otras palabras, este supuesto implica que no hay mascas que diferencien a los productos. Respecto al bien, se supone asimismo que es un bien económico infinitamente divisible.

3. Que todos los compradores y los vendedores tengan conocimiento pleno de las condiciones generales del mercado. De este supuesto se infiere que los vendedores generalmente conocen lo que los compradores están dispuestos a pagar por sus productos, mientras que los demandantes saben a qué precios los oferentes desean vender. De esta manera, es posible predecir correctamente aquel precio que equilibrara el mercado.

Una vez que es conocido el precio de equilibrio, los compradores no aceptan comprar a un precio mayor y los oferentes rechazan vender a un precio inferior al de equilibrio. En tal situación, no habrá compradores ni vendedores insatisfechos; todos los que quieran comprar lo harán en la cantidad deseada, pero siempre al precio de equilibrio.

4. La libre movilidad de los recursos productivos de forma que las empresas tienen libertad de salida y de entrada al mercado. La totalidad de los agentes que participan en la producción podrán, consecuentemente, entrar y salir del mercado de forma inmediata como respuesta a incentivos pecuniarios. De igual manera, quién desee dedicarse a la producción de un bien o servicio podrá hacerlo sin que se lo impida la libre entrada y salida de empresas en una industria como respuesta a incentivos pecuniarios.

Una industria es un grupo de empresas que produce un bien homogéneo.

Si las empresas existentes no pueden, pues, impedir la aparición de otras nuevas y si se supone, asimismo, que no existen prohibiciones legales de apertura o de cese, la libertad de entrada y de salida asegura que los recursos productivos se puedan asignar a los sectores más eficientes.

Se supone también que en las industrias respectivas las empresas no actúan tratando  establecer acuerdos entre ellas, es decir, no se da colusión. Respecto al funcionamiento del mercado se supone asimismo que éste es libre, en el sentido de que no existe ningún control externo que influya sobre su funcionamiento y que cree unas condiciones artificiales de mercado.

2.2.MERCADOS DE COMPETENCIA IMPERFECTA.

Los mercados en los que los compradores y vendedores tienen en cuenta los efectos que producen sus propias acciones en el precio de mercado son imperfectamente competitivos.

Las empresas en competencia imperfecta se enfrentan a curvas de demanda descendentes.

En muchas industrias, las empresas saben que constituyen una parte demasiado grande del mercado, y saben que sus acciones influyen en el precio. Estas empresas prestan mucha atención a lo que hacen las demás empresas. Cuando las empresas determinan la producción teniendo en cuenta su propia influencia en el precio, se dice que hay competencia imperfecta.

Las tres formas principales de competencia imperfecta son:

– El monopolista, que suministra toda la oferta en su industria.

– El oligopolio, que significa pocos vendedores. Una industria oligopolista es aquella en la que el lado de la oferta del mercado solo está constituido por unos pocos vendedores (industria del automóvil) en estos mercados no existe mucha rivalidad entre las empresas.

El oligopolio es especialmente frecuente en las industrias manufactureras, en las que unas pocas grandes empresas generan la mayor parte de la producción.

– Por último, tenemos la competencia monopolista, estructura de mercado en la que hay muchas empresas y cada una de ellas vende un producto que difiere ligeramente del de las demás (una heladería casera).

El caso más extremo de competencia imperfecta es el monopolio, es decir, un mercado en el que solo hay un vendedor.

Nos podemos preguntar porque difieren las estructuras de mercado según las industrias.

La primera razón es “tecnología”: en una industria puede haber economías de escala de tal forma que si hay una o solo varias empresas, estas pueden ofrecer los bienes a un precio más bajo.

Esto explica los monopolios como compañías de gas y electricidad, y oligopolios como fabricantes de automóviles.

2.3. CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DE LA COMPETENCIA IMPERFECTA.

La competencia imperfecta no implica que una empresa tenga un control absoluto del precio de su producto como hemos visto. Basta con que tenga un cierto poder discrecional a la hora de fijar el precio. De hecho, el grado de discrecionalidad sobre el precio difiere de una empresa a otra y también depende de la industria.

El distinto papel que cumplen los precios en la competencia imperfecta se debe a que las empresas se enfrentan a curvas de demanda decrecientes.

Otra característica básica de los mercados de competencia imperfecta es que, por lo general hay limitaciones a la entrada de nuevas empresas en la industria, lo que provoca que el número de empresas sea menor que en competencia perfecta como ya hemos visto.

En los mercados de competencia imperfecta a excepción del monopolio son frecuentes las luchas entre empresas por el porcentaje de participación en el mercado.

La rivalidad entre las empresas se concreta en una amplia gama de actuaciones, algunas en el campo de la publicidad y otras en el de la investigación y en el desarrollo de nuevas marcas.

En las empresas de competencia imperfecta no está definida una curva de oferta y no existe movilidad plena de los factores productivos.

En los mercados no competitivos el equilibrio de la empresa se alcanza cuando se cumplen las siguientes condiciones:

– I’ = C’

– P clip_image002 CV

– La pendiente de la curva de C’ es > que la del I’.

Dado que en el equilibrio en competencia imperfecta el P > C’ estos mercados actúan con ineficiencia económica, ya que el P al que producen es mayor que en competencia perfecta y producen menos cantidad.

3.- EL SISTEMA DE PRECIOS: PRINCIPIOS FUNDAMENTALES.

El mercado decide lo que se va a producir, cómo se va a producir y para quién va a producirse, analizando el funcionamiento del mercado podemos estudiar de qué depende el precio de un bien, como incide el precio de un producto en su producción o en su consumo y porque es frecuente que varíen los niveles de precios y de producción.

Las dos caras de toda transacción que se realiza en el mercado se denominan oferta y demanda.

La demanda se define como la capacidad y deseo de comprar determinadas cantidades de un bien a distintos niveles de precio en un determinado periodo de tiempo, permaneciendo constantes los demás factores (renta , precio del resto de los bienes, gustos, población)

La oferta se define como la capacidad y deseo de vender cantidades especificas de un bien a distintos niveles de precios en un determinado periodo de tiempo, permaneciendo los demás factores constantes.( precio de los factores productivos, tecnología, expectativas de los empresarios)

Cuando ponemos en contacto consumidores y productores con sus respectivas curvas de demanda y de oferta, podemos analizar como se lleva a cabo la coordinación de ambos tipos de agentes. El precio coordina las actuaciones de productores y consumidores de tal forma que el precio de equilibrio es aquel para el que coinciden los planes de los demandantes y de los oferentes.

Los cambios en las condiciones de mercado se plasman en alteraciones en los precios, los precios guían a los consumidores y a los productores por lo que constituyen el factor clave para la asignación de recursos.

4.- LOS SUJETOS O UNIDADES DE DECISIÓN ECONÓMICA: LOS AGENTES ECONÓMICOS.

Como ya sabemos la escasez es una característica fundamental a los problemas económicos. También que las necesidades son innumerables y los recursos existentes para satisfacerlas limitados y susceptibles de usos alternativos. Por ello, son los sujetos económicos quienes van a decidir qué y en qué cantidades se produce y cómo y para quién se produce. Son los encargados de organizar y ejecutar la producción.

A los sujetos activos de la actividad económica los denominamos agentes económicos, que tradicionalmente son tres, aunque hoy en día hay que considerar un cuarto:

– familias o economías domésticas

– empresas o unidades económicas de producción

– el Estado o Sector Público

– el sector exterior

Así la actividad económica se desarrolla a través de unos planes sólidos y unos objetivos perfectamente delimitados. Cada uno de los agentes económicos interviene en la actividad económica desarrollando unas funciones y tratando de conseguir unos objetivos.

4.1.- LAS FAMILIAS O ECONOMÍAS DOMÉSTICAS.

A la familia se le denomina unidad económica de consumo, porque la función que cumple en el desarrollo de la actividad económica es consumir. El conjunto de consumidores de una economía está formado fundamentalmente por las familias. Por otra parte, las familias prestan su mano de obra (trabajo) a las empresas a cambio de un salario, cumpliendo así otra función básica en el desarrollo de la actividad económica.

Las comunidades primitivas, el mundo feudal y el más cercano capitalismo está formado por unidades familiares de producción y consumo. Por lo que se las suele definir como sociedades de autoconsumo. El autoconsumo consiste en la producción de aquellos bienes y servicios que la colectividad necesita para su supervivencia, sin que medie intercambio con otros individuos o colectividades productoras.

Los objetivos de las familias son satisfacer sus necesidades. Las necesidades son ordenables y se pueden cubrir en un orden:

– primer objetivo: satisfacer las necesidades primarias (alimentación, vestido, vivienda, etc.)

– segundo objetivo: satisfacer las necesidades secundarias (adquirir una videocámara, salir los fines de semana, etc.)

Cada individuo organiza su consumo de acuerdo con sus necesidades y disponibilidades. Pero el conjunto de consumidores no está capacitado para efectuar el consumo de forma planificada y ordenada. En la actualidad han surgido Asociaciones de Consumidores que tratan de defender los derechos de éstos, pero queda mucho pro hacer en este campo.

4.2.- LAS EMPRESAS.

A las empresas se las denomina unidades económicas de producción, porque la función que cumplen en el desarrollo de la actividad económica es producir. Las empresas son las encargadas de proveer a la sociedad los bienes y servicios que necesita en calidad y cantidad.

Los recursos de los que dispone la sociedad son escasos y la empresa es la unidad económica encargada por la sociedad de producir aquellos bienes y servicios que precisa.

Según la Real Academia de la lengua, empresa es una entidad integrada por el capital y el trabajo, como factores de producción, y dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos y la consiguiente responsabilidad.

La empresa supone un conjunto de factores productivos coordinados y dirigidos para producir bienes y servicios; como realidad económica y social está compuesta por los elementos siguientes:

– El empresario: persona física o jurídica que asume la responsabilidad y gestión de dirigir.

– Los trabajadores: es el factor humano que presta su trabajo a cambio de un salario, bajo la responsabilidad del empresario.

– El capital: conjunto de bienes destinados a producir otros bienes. Conjunto de bienes de producción adecuados para conseguir el objetivo propuesto.

– Objeto de la empresa: los objetivos vienen determinados por el sistema económico y social. En el sistema capitalista, el fin es la obtención de beneficio. Pero la empresa además de perseguir este fin fundamental, es preciso que desarrolle una actividad mediante la cual preste un servicio a la sociedad.

– Elección de una actividad económica: se trata de la actividad productiva que va a desarrollar y mediante la cual cumpla el objeto propuesto.

– Empresa y explotación: son dos conceptos diferentes de la misma realidad. La explotación es una unidad técnica (por ejemplo, una cantera, fábrica, planta de ensamblaje, etc.), y la empresa una unidad económica. La empresa comprende a la explotación y puede abarcar varias explotaciones.

– La unidad técnica: se ocupa de la coordinación técnica de los factores productivos de forma eficiente. Su objetivo es la obtención de un producto competitivo en calidad y cantidad.

– La unidad económica: se ocupa de la gestión de todas las explotaciones. Coordina y ejecuta las restantes operaciones hasta colocar el producto al servicio del consumidor.

La empresa, como organización económica, se constituye en el verdadero motor de la actividad productiva, y con ello, del progreso social, siempre que se realice una adecuada distribución de los beneficios obtenidos, cuestión de la que se ocupan los Estados modernos como una de sus principales misiones.

4.2.1.- CLASIFICACIÓN DE LAS EMPRESAS.

a) de la definición de empresa, se desprende que estas pueden ser:

– industriales: son empresas de transformación. Adquieren materias primas para transformarlas en productos preparados para el consumo: extractivas, siderometalúrgicas, etc.

– comerciales: compran mercaderías para luego venderlas (sin transformar) a un precio más elevado, con el fin de obtener un beneficio: grandes almacenes, minoristas, etc.

– de servicios: son aquellas que no producen ni venden bienes materiales sino que ofrecen al consumidor el disfrute directo de una actividad.

b) desde el punto de vista de su actividad y objeto se pueden dividir por sectores:

– Empresas del sector primario. Su objetivo es la obtención de productos primarios tal como se encuentran en la naturaleza. Pertenecen a este sector las agropecuarias (agrícolas y ganaderas) y extractivas (mineras y pesqueras).

– Empresas del sector secundario. Su actividad es la transformación de las materias primas procedentes del sector primario y productos procedentes de otro sector secundario, en objetos manufacturados de mayor utilidad. Pertenecen a este sector las empresas industriales.

– Empresas del sector terciario. Ofrecen diversos servicios al consumidor. Estas empresas facilitan las anteriores actividades, dando origen a un importante proceso de satisfacción de necesidades. Pertenecen a este sector las empresas de servicios, comerciales, transportes, educación, bancarias, seguros, etc.

c) según su naturaleza jurídica las empresas pueden ser individuales y sociales.

– Individuales: pertenecen a una sola persona física que se encarga de dirigirla.

– Sociales: la propiedad no corresponde a un solo individuo, sino a una persona jurídica o conjunto de personas que adquieren la condición de socio.

Las empresas sociales, a su vez, se clasifican en:

– colectiva regular: son sociedades de tipo personalista y de naturaleza contractual. Se caracterizan por la responsabilidad solidaria e ilimitada de los socios colectivos, que aportan trabajo y capital.

– colectiva irregular: además de los socios colectivos existen otros socios que sólo aportan trabajo, por lo que su responsabilidad es limitada.

– comanditaria: están formadas por socios colectivos que aportan trabajo y capital, y su responsabilidad es ilimitada; y socios comanditarios que solo aportan capital, su responsabilidad se limita al capital aportado. Si la aportación de los socios comanditarios se realiza mediante suscripción y desembolso de acciones, se denomina comanditaria por acciones

– Limitada: el capital está dividido en aportaciones realizadas por los socios a través de suscripciones. El capital debe estar totalmente desembolsado en el momento de constituirse la sociedad.

– Anónima: el capital está constituido por las aportaciones de los socios y dividido en partes alícuotas denominadas acciones.

Es una sociedad capitalista, porque lo fundamental es el capital. La responsabilidad de los socios es limitada, éstos responden únicamente con el capital aportado. Los socios adquieren unos derechos sociales, que son fundamentalmente participación en la administración y en la distribución de beneficios. Se rigen democráticamente sobre la base de la igualdad de derechos y régimen de mayorías. Existe una clara separación entre la propiedad, que es de los accionistas, y la dirección detentada por el Consejo de Administración, que suele contratar a técnicos especializados en los diversos departamentos de la empresa.

– Anónima laboral: son empresas anónimas que se caracterizan porque los socios aportan capital y trabajo, es decir, son socios y trabajadores al mismo tiempo.

– Cooperativas: son asociaciones creadas para satisfacer las necesidades comunes a los asociados, quienes aportan capital, (aportaciones iguales) y trabajo, compartiendo por igual riesgos y beneficios.

– Limitada laboral: es una sociedad que se ha creado recientemente, antes no existía esta forma empresarial es una sociedad limitada en la que los socios aportan capital y trabajo.

d) Por la titularidad del capital de la empresa pueden ser:

– Pública: es aquella cuyo capital es propiedad total o mayoritariamente de una entidad pública, (Estado, Comunidad Autónoma, Ayuntamiento, etc.), y tienen como objetivo principal producir bienes y prestar servicios de interés social, y como interés secundario la obtención de beneficios.

– Privada: cuando el capital pertenece a una persona física o jurídica privada y su objetivo fundamental es la obtención de benficios.

e) Por la dimensión de la sociedad pueden ser:

– Grande: la gran empresa, por sus dimensiones, es la que está capacitada para realizar obras grandes y de gran complejidad técnica.

– PYME: (pequeña y mediana empresa), tienen una gran importancia en el desarrollo equilibrado del país. Por ello se las concede ayudas específicas en cuanto a su creación, fiscalidad, etc.

f) Por el origen de su capital mayoritario pueden ser:

– nacionales: el capital en su totalidad o mayoritariamente procede del país

– extranjeras: el origen del capital mayoritariamente es extranjero

– las multinacionales: no podemos olvidar la gran importancia que tienen en el desarrollo económico mundial las empresas multinacionales, denominadas también supranacionales y transnacionales. Estas empresas funcionan al mismo tiempo en varios países aprovechando los recursos naturales de cada región, el mercado interior protegido, la mano de obra barata, etc.

Las multinacionales están integradas por una matriz y un conjunto de filiales que operan en varios países simultáneamente. La matriz está ubicada generalmente en los EEUU, Japón y la UE, que son los que aportan el capital mayoritario de estas empresas. Por lo tanto estas naciones poderosas son las que marcan las directrices de estas empresas. Son objeto de duras críticas por su forma de operar en los países pobres, por su dominio del mercado, por su influencia política, por su resistencia a las huelgas, por el uso indiscriminado de los recursos, etc.

4.3.- EL SECTOR PÚBLICO.

El sector Público interviene en el desarrollo de la actividad económica como unidad de producción y como unidad de consumo. Abarca todas las actividades controladas directa o indirectamente por los poderes públicos. Fundamentalmente comprende:

– las administraciones públicas (estatales, autonómicas y locales).

– Empresas públicas

– Organismos autónomos.

Al Sector Público, configurado por este marco institucional, se le identifica normalmente, con el Estado. El papel del Estado ha ido evolucionando; desde la Primera Guerra Mundial aparece en la economía mediante un intervencionismo creciente (del 10 al 20 por 100). Las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y la influencia de la obra de J.M. Keynes situaron la intervención del 30 al 50 por 100.

La influencia de la doctrina monetarista defendida en la Universidad de Chicago y la obra de Friedman hacen que, en torno a los 80 se reconsidere la intervención del Estado. Se cree conveniente que el Estado intervenga en la economía lo estrictamente necesario. En la actualidad se considera que la intervención del Estado ha de realizar unas funciones y asegurar el cumplimiento de unos objetivos socioeconómicos.

El Estado desarrolla dos actividades económicas fundamentales: consumir y producir.

Actúa como consumidor cuando adquiere bienes y servicios a las empresas privadas para poder desarrollar las funciones y objetivos que tiene encomendados en una sociedad moderna (unidad de consumo)

Actúa como productor por medio de sus empresas públicas que producen bienes públicos y prestan servicios, que demanda toda la sociedad (unidad de producción).

4.4.- EL SECTOR EXTERIOR

En la actualidad, debido al marco en el que se encuentra la economía, hay que considerar al sector exterior como un sector más. Lo podemos definir como el conjunto de transacciones realizadas por las unidades económicas del país con las unidades de otros países (comunitarios y no comunitarios.). Las operaciones realizadas con el sector exterior se recogen en la balanza de pagos. Hoy en día se distingue entre operaciones extracomunitarias y operaciones intracomunitarias, aunque cuando se produzca la plena integración europea y el mercado único, las operaciones intracomunitarias se realizarán igual que las del interior del país.

4.5.- INTERDEPENDENCIA ECONÓMICA

La interdependencia que existe entre los agentes económicos de un país se puede observar a través del flujo circular de la renta. Esta idea presenta de una forma muy simple, la actividad económica como un doble flujo:

– flujo real de bienes y servicios y de factores productivos

– flujo monetario de precios y rentas

En la siguiente figura se muestran las relaciones que se establecen entre los dos principales grupos de agentes económicos: las familias o economías domésticas y las empresas:

clip_image003clip_image004clip_image005clip_image006Bienes y servicios

clip_image007clip_image008clip_image009clip_image010Precios y gastos

MERCADO DE

EMPRESAS

BIENES Y SERVICIOS

FAMILIAS

               
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MERCADO DE

FACTORES DE PRODUCCION

clip_image008[1]clip_image015Rentas – Salarios

clip_image016clip_image017Servicio Fact. De Producción

Las familias como unidades de consumo, adquieren los bienes y servicios de las empresas (flujo real) y pagan sus correspondientes precios (flujo monetario), en forma de salarios del trabajo, alquileres y rentas del capital.

Las empresas, como unidades de producción, venden los bienes y servicios que producen a las familias y reciben como ingresos sus precios. A su vez demandan factores de producción por los que pagarán rentas.

La oferta de bienes y servicios por parte de las empresas constituye la producción de la economía. La demanda de bienes y servicios por parte de las familias constituye el gasto de la economía. Las rentas pagadas por las empresas a las familias como contraprestación de los factores productivos, constituyen la renta de la economía.

La demanda de bienes y servicios origina el gasto que presiona a la producción para satisfacer la demanda y genera a su vez la renta para retribuir a los factores de producción. La renta generada por los servicios productivos otorga a las familias la capacidad de gasto para consumir bienes y servicios que son productivos por las empresas. La producción remunera los factores productivos con la renta, que permite el gasto de las familias en los bienes y servicios producidos.

La actividad económica crea un ciclo repetitivo que relaciona el gasto con la producción y la renta. El valor de las tres magnitudes es el mismo, por lo que analizando cualquiera de ellas se pueden deducir las otras dos.

5.- SECTORES ECONÓMICOS.

Un sector económico consiste en la agregación de actividades y agentes económicos realizada en función de características homogéneas, con objeto de simplificar el análisis de la realidad económica. Tradicionalmente, para estudiar el nivel de desarrollo de un país se divide la producción económica en tres grandes sectores:

– Sector primario: figuran en él las actividades relacionadas con la naturaleza. Incluye, entre otras la agricultura, la ganadería, las explotaciones forestales, y la pesca.

– Sector secundario: está compuesto por los sectores industrial, minero, energético y de construcción. Recoge todas las actividades de transformación de materias primas en productos manufacturados, ya sea para el consumo final o para ser utilizados en la producción de otros bienes.

– Sector terciario: comprende las actividades de servicios como, por ejemplo, transportes, servicios financieros, educación, hostelería o espectáculos.

5.1.- EL SECTOR PRIMARIO

El sector primario ha sido un sector básico de la economía española hasta épocas relativamente recientes. En la actualidad, sin embargo, representa sólo alrededor del 5.5% del PIB y ocupa aproximadamente el 9.9% de la población activa. La tendencia es de continuar decreciendo, tanto en la importancia relativa respecto a la producción de otros sectores, como en el porcentaje de población empleada.

La agricultura española atraviesa por un importante proceso de ajuste como consecuencia de la aplicación de la Política Agraria Comunitaria (PAC). Su importancia económica es muy superior a la media de la Unión Europea, superando a todos los países miembros, con la excepción de Grecia, Irlanda y Portugal.

A pesar de su peso tradicional en la economía, el campo español en general no reúne buenas condiciones para la explotación agraria, si bien presenta características diferentes en función de los cultivos y regiones. El clima continental produce sequedad y aridez y la orografía ofrece escasez de llanuras. Los suelos son ricos en la España húmeda y áridos y pobres en la España seca.

La ganadería ha representado históricamente una importante fuente de riqueza para el país. El desarrollo de la agricultura y las políticas de reforestación han influido en su decadencia al disminuir los terrenos dedicados a pasto.

La pesca tiene cierta importancia en España al ser considerada un elemento básico de la alimentación. La flota pesquera española es una de las más importantes del mundo. Sin embargo, es un sector que, en la actualidad, se encuentra inmerso en una profunda crisis debido al agotamiento de los caladeros tradicionales y a la dificultad para acceder a los de otros países, debido a la concesión de licencias y limitaciones en los tipos y técnicas de capturas. Las estructuras del sector necesitan ser renovadas y modernizadas.

5.2.- EL SECTOR INDUSTRIAL.

Las actividades industriales son las dedicadas a transformar las materias primas en productos intermedios o de consumo por medio de procedimientos físicos o químicos. Aunque la industria representa una proporción relativamente pequeña del PIB, tiene una gran importancia para el crecimiento de la economía, ya que el desarrollo de los servicios está muy ligado a la expansión industrial.

Cuando se habla en sentido genérico de la industria, se tiende a incluir dentro de este concepto la producción de energía y la construcción. Sin embargo, desde una concepción más estricta se excluyen ambas actividades por sus especiales características tecnológicas y de mercado.

La gran variedad de actividades industriales hace que sea necesario establecer distintos criterios de clasificación para poder agruparlas para su estudio.

a) en función del producto elaborado:

– industrias de base. Influyen directamente en el desarrollo económico al ser utilizados sus productos por el resto de las industrias. Se podrían destacar la industria energética, extractiva, siderúrgica y química de base.

– Industrias transformadoras. Se caracterizan por utilizar el acero y los metales como materias primas más importantes. Por ejemplo las industrias fabricantes de buques, aviones o electrodomésticos.

– Industrias de bienes de consumo. De carácter no duradero, que se desgastan con una cierta rapidez. Por ejemplo la industria textil, la alimentación o la electrónica.

b) en función del dinamismo de su mercado. Atendiendo a los incrementos que se producen en la función de demanda se pueden clasificar en sectores de demanda fuerte, demanda media y demanda débil.

La existencia de un sector industrial competitivo es fundamental para mejorar los niveles de vida de la sociedad, dado el importante papel que la industria juega como motor de la economía. La industria de un país no es una realidad homogénea, sino que está compuesta por un gran número de sectores y empresas con características muy diferentes. Por ello la competitividad del sector industrial va a depender de la situación competitiva de cada una de las empresas que lo integran.

A partir de los años sesenta, se produce en España un rápido proceso de industrialización que permite reducir parte de las grandes diferencias que existían respecto a la media de los países comunitarios. Sin embargo en los últimos años esta tendencia se está ralentizando e incluso se puede apreciar a partir de los años ochenta un debilitamiento de la posición competitiva española.

La industria española tras su integración en la UE, se enfrenta a un mayor competencia exterior y debe basar su expansión en mayor medida en la exportación, por lo que tiene que alcanzar mayores niveles de eficiencia para resultar competitiva. Este sector obtiene sus mejores resultados y presenta una fuerte especialización en los sectores de demanda baja ( las de menor tecnología), mientras que importa los productos de alta tecnología y demanda fuerte. El debilitamiento de la competitividad se debe, por lo tanto a que es muy difícil mantener la ventaja competitiva en sectores de bajo contenido tecnológico y lento crecimiento de la demanda; cuando al desarrollarse la economía aumentan los salarios de los trabajadores y se pierde la ventaja de bajos costes laborales.

Sería necesario, en consecuencia, desarrollar las industrias de mayor contenido tecnológico y con demanda fuerte, que tienen mejores perspectivas de futuro y donde los costes laborales no son tan decisivos.

5.3.- EL SECTOR SERVICIOS.

Los servicios tienen una gran importancia para la economía. Está formado por un conjunto muy heterogéneo de actividades económicas, lo que dificulta encontrar una definición que englobe a todas las actividades que lo componen. Prácticamente la única característica común de estas actividades es que ofrecen un producto intangible, a diferencia de los sectores agrario e industrial cuya producción es material.

Existen muchas clasificaciones de los servicios. Una muy importante consiste en la distinción entre servicios públicos y privados.

Los servicios públicos son aquellos que, por su importancia para la comunidad son prestados directamente por el Estado o bien sujetos a una especial tutela por parte de éste. Podríamos destacar la defensa y orden público, la enseñanza, la sanidad, transportes, comunicaciones, etc.

La defensa y el orden público lo asume directamente el Estado, mientras que en el resto de actividades la tendencia apunta hacia la desregularización y la privatización de los servicios en un intento de mejorar su eficiencia.

Los servicios públicos son aquellos que se consideran comercializables y se rigen en mayor medida, por las leyes del mercado. Se pueden diferenciar:

– servicios dirigidos a particulares, que abarca una amplia gama de servicios entre los que se podría destacar comercio, hostelería, restaurantes, ocio y entretenimiento, etc.

– servicios a empresas, engloban los servicios comerciales o productivos intermedios que sociedades especializadas proponen a otras empresas a fin de incrementar su eficacia, su productividad y su competitividad, por ejemplo los servicios informáticos, servicios de selección y formación de personal, servicios de ingeniería, etc.

En España, los servicios se han consolidado en la actualidad como el principal sector, tanto en términos de empleo como de producción. Su crecimiento en los últimos años ha sido superior al experimentado en otros sectores económicos.

5.4.- INTERDEPENDENCIA SECTORIAL.

Para ver las interrelaciones existentes entre los distintos sectores de la actividad económica de un país, se utilizan las tablas input-output. Su elaboración requiere una amplia información estadística sobre los flujos intersectoriales de bienes y servicios (valorados en unidades monetarias) y sobre la demanda final y el valor añadido por cada sector económico.

Una tabla input-output consiste en una tabla de doble entrada que recoge en cada casilla lo que un sector compra o vende a otro.

Las filas muestran los bienes y servicios vendidos a los diferentes sectores productivos (demanda intermedia) y a la demanda final, reflejan por tanto las salidas o empleos de cada sector de actividad.

Las columnas recogen los bienes y servicios adquiridos al propio sector y a los demás sectores, y el resto de factores primarios que se añaden al sector para obtener los recursos totales disponibles del mismo, reflejan de esta manera las entradas o recursos utilizados por cada sector de actividad.

6.-BIBLIOGRAFIA:

ECONOMIA BASICA: Francisco Mochón.

ECONOMIA, FUNDAMENTOS BASICOS: Fernando Casani Fdez. de Navarrete, Augusto Llorente Ramos, Eduardo Pérez Gorostegui

ECONOMIA: Arturo Gutiérrez Fernández, Bartolomé Pérez Ramírez, Antonio Pulido.

VARIAN, HAL R. Microeconomía. Ed. A. Boch.

MOCHÓN, F.(1994) : Economía. Teoría y Política. Edt. Mc Graw- Hill.(Madrid).