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Tema 6 – La orientacion profesional y los programas de transicion a la vida activa. Distintos modelos. Desarrollo detallado de uno de ellos.

1. INTRODUCCION.

2. LA ORIENTACION PROFESIONAL.

3. LOS PROGRAMAS DE TRANSICION A LA VIDA ACTIVA.

3.1. ¿POR QUE SON NECESARIOS LOS PROGRAMAS DE TRANSICION A LA VIDA ACTIVA?.

3.2. ¿EN QUE CONSISTEN LOS PROGRAMAS DE TRANSICION A LA VIDA ACTIVA?.

3.3. ¿COMO LLEVAR A CABO ESTOS PROGRAMAS?.

4. DISTINTOS MODELOS.

4.1. MODELO DE ORIENTACION EN PARALELO.

4.2. MODELO DE INTEGRACION DISCIPLINAR.

4.3. MODELO DE INTEGRACION INTERDISCIPLINAR.

5. DESARROLLO DETALLADO DE UNO DE ELLOS.

5.1. JUSTIFICACION DE LA INTERVENCION EDUCATIVA EN ESTE CAMPO.

5.2. JUSTIFICACION DEL MODELO A DESARROLLAR: MODELO DE INTEGRACION DISCIPLINAR.

5.3. FACTORES A TENER EN CUENTA PARA DESARROLLAR EL MODELO DE INTEGRACION DISCIPLINAR.

5.4. «LA TRANSICION A LA VIDA ACTIVA» INTEGRADA EN LAS DIFERENTES AREAS.

5.4.1. OBJETIVOS A CONSEGUIR.

5.4.2. CONTENIDOS A TRABAJAR.

5.4.3. EJEMPLOS DE ACTIVIDADES.

5.5. «LA TRANSICION A LA VIDA ACTIVA» COMO MATERIA OPTATIVA EN EDUCACION SECUNDARIA OBLIGATORIA.

5.5.1. OBJETIVOS.

5.5.2. CONTENIDOS.

5.5.3. ACTIVIDADES.

6. CONCLUSION.

1.- INTRODUCCION.

El nuevo sistema educativo, a través de la Ley Orgánica General del Sistema Educativo de 3 de Octubre de 1990 (LOGSE), persigue dos finalidades primordiales:

a. Ofrecer a las personas una preparación suficiente que les permita incorporarse a la vida activa desde cada uno de los niveles del sistema educativo y, por otro lado, adaptarse rápidamente con el menor coste humano, económico y social a las situaciones emergentes provocadas por la evolución de una economía y a los cambios laborales y profesionales que estas conllevan.

b. Organizar un sistema fluido y flexible que se pueda recorrer por diversos caminos y en el que se pueda entrar por más de una vía, intentando dejar siempre una puerta abierta para las personas que decidan o necesiten volver a completar su formación profesional, en este sentido intenta enlazar el mundo académico con el laboral, creando canales de comunicación, colaboración y espacios comunes.

En la consecución de estas finalidades tiene un protagonismo esencial la Orientación y, en concreto, la Orientación Profesional.

La Orientación Profesional es una condición importante para que los jóvenes caminen sin riesgo a perderse, pero no debemos conformarnos con precisar que cualquier intervención orientadora es válida.

La orientación debe permitir que el alumno llegue al máximo de sus posibilidades y debe contribuir a que exista una mayor concordancia entre sus intereses, expectativas, capacidades y las características que presenta el mundo profesional y laboral, por ello partimos de la base de que la orientación profesional es un derecho de los alumnos.

La orientación es un proceso que debe llevarse a cabo a través de toda la etapa de la E.S.O., pero con mayor intensidad en su segundo ciclo, en el Bachillerato, en la Formación Profesional Específica y en los programas de garantía social.

Implica la toma de decisiones por parte del alumno y le exige, a su vez, que integre la representación de sí mismo, la representación que posee del mundo socio-laboral y comparte ambos tipos de representación.

Pero, ¿qué es la Orientación Profesional?. ¿En qué consisten los Programas de Transición a la vida activa?. ¿En qué Modelos de intervención podemos basarnos para desarrollar los programas de Transición a la vida activa?.

2.- LA ORIENTACION PROFESIONAL.

La Orientación Profesional consiste en un proceso de maduración y aprendizaje personal, a través del cual se presta una ayuda técnica al individuo para facilitarle la toma de decisiones vocacionales, con objeto de que logre un óptimo de realización personal y de integración social a través del mundo del trabajo. (Castaño López-Mesas).

Si concebimos la orientación profesional como un proceso que facilita el tránsito del mundo escolar a la vida profesional activa debemos tener en cuenta los siguientes objetivos según Sobrado:

1.- Favorecer el conocimiento de las posibilidades personales.

2.- Estimular la reflexión sobre las salidas ocupacionales y posibilidades profesionales.

3.- Desarrollar los concepto sobre el mundo profesional y el rol del trabajo en la vida personal.

4.- Desenvolver habilidades para formular Currículum Vitae y superar las pruebas de selección profesional.

5.- Estimular las destrezas de resolución de problemas y toma de decisión.

Con todo ello se quiere alcanzar la finalidad última de la Orientación Profesional: que el joven pueda hacer frente a su destino desde el umbral de la elección de una profesión, o lo que es lo mismo, pueda hacerse responsable de su proyecto de vida profesional, sobre sus posibilidades y salidas profesionales.

Para ello, la Orientación Profesional del joven deberá:

a) Facilitar un mejor conocimiento de sí mismo, de sus intereses, aptitudes, valores, necesidades,…

b) Ofrecer una amplia y variada información sobre:

* Las posibilidades de cada carrera o profesión.

* El mundo del trabajo y las circunstancias y condiciones que rodean las diferentes ocupaciones.

* Planes y programas de estudio.

* Aspectos psicológicos: perfiles actitudinales, intereses,…

c) Lograr el desarrollo personal que le permita analizar los factores que intervienen en la elección profesional y poder tomar una elección adecuada.

Entre los aspectos definitorios de las competencias de la Orientación Profesional de los alumnos se subrayan los siguientes:

a) Desarrollo Vocacional. Como proceso que va decantando los cambios personales respecto a los aspectos profesionales, que permite la configuración e identificación de los intereses del sujeto frente a las oportunidades ocupacionales.

b) Información Profesional. Como el derecho que tienen todos los alumnos y que es uno de los objetivos básicos de la Orientación. Debe ser una información permanentemente actualizada de profesiones, encaminada a que el estudiante sea capaz de poder elegir, prepararse e insertarse al mundo laboral, con la consecuente satisfacción para sí y beneficio de la sociedad.

c) La toma de decisiones. Proceso por el que se le enseña al alumno a tomar la decisión más acertada en cuanto a su elección profesional. En dicho proceso influyen creencias, pensamientos, actitudes, valores, informaciones de todo tipo, aceptación de posibles riesgos y la responsabilidad de aceptar las consecuencias que de la decisión tomada se deriven.

¿Cómo vamos a alcanzar las finalidades y objetivos de la Orientación Profesional?. ¿A través de que programas podremos trabajar lo anteriormente expuesto?.

Siguiendo a Rodríguez Espinar, principalmente a través de tres programas de Orientación Profesional:

a) Programas para el desarrollo vocacional.

b) Programas centrados en el desarrollo personal del alumno.

c) Programas para la transmisión a la vida activa.

a) Programas para el desarrollo vocacional.

En estos programas se atiende preferentemente a que los alumnos adquieran los conocimientos, actitudes, valores y habilidades que les permitan afrontar su elección académica y profesional.

b) Programas centrados en el desarrollo personal del alumno.

El objetivo fundamental es la potenciación de las competencias personales del alumno.

Las dimensiones o contenidos de estos programas se centran en torno a:

– Responsabilidad y competencia personal.

– Conocimiento y comprensión personal.

– Adaptación personal y de otros.

– Inserción social.

– Autogobierno y resolución de problemas.

– Aprendizaje de toma de decisiones.

c) Programas para la transición a la vida activa.

Facilitan al alumno su incorporación a la sociedad como persona activa y productiva, así como su adaptación a los cambios continuos a los que puede verse sometido en el futuro dado el ritmo de evolución de nuestra sociedad.

Puesto que estos programas son un apartado del tema, a continuación los analizaremos de forma más detallada.

3.- LOS PROGRAMAS DE TRANSICION A LA VIDA ACTIVA.

La LOGSE establece, en su artículo 60.2, que: «las administraciones educativas garantizarán la orientación académica, psicopedagógica y profesional de los alumnos especialmente en lo que se refiere a las diferentes opciones educativas y a la transición del sistema educativo al mundo laboral».

Pero, ¿por qué es necesario la orientación de cara a la Transición a la vida activa?. ¿Qué son los programas de transición a la vida activa?. ¿Cuáles son sus objetivos?.

3.1.- ¿POR QUE SON NECESARIOS LOS PROGRAMAS DE TRANSICION A LA VIDA ACTIVA?.

El carácter terminal, esto es, facilitador del acceso al mundo del trabajo, otorgado en la LOGSE a las etapas de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato y Formación Profesional Específica, tanto de grado medio como de grado superior (LOGSE art. 18,25-27 y 30 respectivamente) puede ser una respuesta a esta pregunta.

Hay alumnos que al finalizar la escolaridad obligatoria o la educación secundaria postobligatoria, optan por incorporarse directamente al mundo del trabajo. Es por esto, que es necesario ofrecer a todos los alumnos una formación amplia, general y versátil, es decir, una base más firme sobre la que asentar futuras adaptaciones, a la vez que una orientación que les equipe para esta incorporación al mundo laboral.

Por otro lado, los cambios económicos, tecnológicos y sociales acaecidos en los últimos años en nuestro país y en el conjunto del mundo industrializado (determinados por la permanente innovación tecnológica, la nueva organización del trabajo y la configuración resultante del mercado laboral), plantean situaciones absolutamente nuevas y complejas en la transición de los jóvenes a la vida activa y adulta.

Asimismo, frecuentemente los jóvenes adolecen de una adecuada orientación escolar y profesional que canalice sus intereses y capacidades hacia el mundo del trabajo. A este factor cabe añadir el desconocimiento que a menudo existe sobre los valores vigentes en el mundo empresarial y laboral. A su vez, la segregación del mercado de trabajo y la propia dificultad de acceso a una primera ocupación, dificultan la consecución de su autonomía personal.

Estos y otros factores pueden conducir a una situación de desmotivación, inseguridad y desorientación en un momento en que deben tomarse decisiones personales que van a condicionar considerablemente su futuro.

Por todo ello, desde la ESO, y después en la Educación Secundaria postobligatoria, se debe contribuir a ayudar a los alumnos de estas edades, a despejar dudas y prepararles para que afronten su transición a la vida activa en condiciones de conocimiento, consciencia, motivación y plena responsabilidad.

3.2.- ¿EN QUE CONSISTEN LOS PROGRAMAS DE TRANSICION A LA VIDA ACTIVA?.

Siguiendo a Rodríguez Espinar, los programas de Transición a la vida activa tienen por finalidad facilitar al alumno su incorporación a la sociedad como persona activa y productiva, así como facilitar su adaptación a los cambios continuos a los que puede verse sometido en el futuro dado el ritmo de evolucion de nuestra sociedad.

En las circunstancias históricas actuales, con el paro y la rápida evolución del mercado laboral, este tipo de programas cobran una relevancia vital para desarrollar en los jóvenes aquellas habilidades que les permitan insertar lo aprendido en los centros educativos con los requerimientos del mundo del trabajo, conectados en puestos especificos y tareas especializadas.

Estos programas aparecen diferenciados en función del tipo de decisiones que deba tomarse.

a) Continuar estudios.

b) Inserción en el mundo laboral.

Sus objetivos fundamentales según Sobrado se centran en:

– Promover en la personalidad del alumno una relación positiva con el mundo del trabajo.

– Contribuir a que la elección profesional responda a las necesidades socioeconómicas propias a las del país.

– Así como el desarrollo de las aptitudes profesionales y la cualificación profesional.

Todo ello supone proporcionar una información de la realidad del mercado de trabajo y de su evolución, así como favorecer la iniciativa personal y colectiva en la búsqueda o creación de empleo.

Asimismo la Orientación para la Transición debe contemplar, a través de estos programas, la perspectiva de cambio, es decir, la capacidad de adaptarse a las nuevas realidades del mundo laboral que provienen de las transformaciones de la sociedad y de los avances tecnológicos. Es preciso prepararse para el reciclaje en el puesto de trabajo y cambio de ocupaciones.

Entre los contenidos a desarrollar en estos programas, podemos citar:

– Habilidades relacionadas con el mundo profesional y según los requerimientos de las tareas de la profesión.

– Habilidades personales y sociales: comunicación (verbal y no verbal), aprendizaje de idiomas, desarrollo de valores sociales.

– Conocimientos de la vida laboral. El mundo del trabajo: sistemas de contratación, sindicación. Estructura de la empresa, diferencias entre una pequeña empresa y una multinacional.

– Conocimiento del mercado de trabajo: evolución, oportunidades de empleo.

– Búsqueda de empleo: realización del currículum vitae, aprender a leer y analizar los diferentes anuncios.

– Iniciativas para la creación de empleo: ayudas y financiaciones, cooperativas, elaboración de proyectos de trabajo.

– La movilidad en el trabajo: reciclajes, vías de formación laboral reglada y de formación en el trabajo.

En definitiva, todos aquellos contenidos que mejoren las competencias personales y los conocimientos requeridos para la inserción en el mundo laboral.

En este último caso, la realización de experiencias laborales durante el periodo de estudios, cubre un objetivo fundamental que es el de anticipar las exigencias del mundo laboral viviendo sus satisfacciones e inconvenientes.

¿Cuándo es conveniente la aplicación de estos programas?. ¿Qué requerimientos son necesarios para su aplicación?.

El momento más propicio para la aplicación de estos programas de Transición es, según Rodríguez Espinar, después de haber superado el segundo ciclo de la ESO, o bien, al finalizar el Bachillerato o las Enseñanzas técnico/profesional.

Asimismo para el desarrollo de estos programas será necesario proporcionar al alumno una información personal/social que fomente el autoconocimiento o conocimiento de sí mismo. En otras palabras, ayudarle a identificar sus actitudes, nivel de aspiraciones, intereses, aptitudes, aspectos familiares y de relación social que van a tener relevancia en su inserción en el mundo laboral.

De igual manera será preciso facilitarle información profesional, es decir, introducirle en el conocimiento del mundo laboral. Cuando la incorporación está próxima al estudiante se le plantea el interrogante de dónde y cómo encontrar trabajo. A contestarlo puede ayudar un correcto proceso de información sobre profesiones existentes, las tareas a desarrollar en ellas, los emolumentos (remuneraciones o salarios), las ofertas y demandas de trabajo (teniendo en cuenta el propio entorno), la evolución del mercado laboral, las vias de promoción, los programas especiales de apoyo al empleo, entre otros.

Proporcionar al alumno esta información, tal y como se señala en los principios metodológicos para el desarrollo curricular de la etapa de ESO (R.D. 1345/91 de 6 de Septiembre), debe suponer, sobre todo, facilitar oportunidades de aprendizaje y de experiencia personal relacionadas con el mundo del trabajo y su entorno. Se trata de que el alumno realice actividades tales como: visitar a empresas para que los estudiantes perciban el mundo profesional, prácticas en un sector profesional de su elección para orientarles y lograr experiencia en el propio puesto de trabajo, debate y comentario de esta experiencia en el aula, elaboración de la información sobre las posibilidades de empleo local por parte de los propios alumnos…

Para llevar a cabo estas actividades es fundamental la participación de todos los agentes de la comunidad: alumnos, padres, profesores, administración local, centros de empleo, empresas, centros de juventud, entre otros.

Del mismo modo es necesario ayudar y enseñar a los alumnos a organizar adecuadamente las informaciones y experiencias personales que poseen para dirigirlas hacia un objetivo, de forma que sean capaces de tomar decisiones propias y responsabilizarse de ellas. De forma paralela se fomentará el desarrollo de la iniciativa y de capacidades emprendedoras como preparación para su situación laboral futura (Cajas Rojas «Optativas: Transición a la Vida Activa y Adulta». MEC. 1992).

3.3.- ¿CÓMO LLEVAR A CABO ESTOS PROGRAMAS?.

El entrenamiento en la transición a la vida activa forma parte de la orientación profesional que los centros de enseñanza deben garantizar a todos los alumnos. Como tal, se desarrollará, como se recoge en la circular de la Dirección General de Renovación Pedagógica de 27 de Julio de 1993, a través de las actuaciones que se incluyen en el plan de orientación académica y profesional, elaborado por el departamento de orientación siguiendo las directrices generales de la Comisión de Coordinación Pedagógica. Estas actuaciones hacen referencia al hecho de proporcionar información, realizar asesoramientos, consejos de orientadores,…

Por otro lado, estos programas se incardinan en el curriculum global, es decir, en el conjunto de materias, a través de la Formación Profesional de Base, incluida en la ESO y en el Bachillerato. Tal y como se recoge en los principios metodológicos de la etapa de ESO, se ha de incorporar una dimensión práctica en todas las áreas que asegure una Formación Profesional de Base apropiada a esta etapa educativa. Esta incorporación supone poner de relieve el alcance y significación que tienen cada una de las áreas en el ámbito profesional, estableciendo una mayor vinculación de la escuela con el mundo del trabajo y considerando éste como objeto de enseñanza y aprendizaje y como recurso pedagógico de primer orden.

Así, entre otras, se puede utilizar la historia para analizar el pasado de la función de los sindicatos, la lengua para redactar informes respecto a la actividad profesional y la economía para analizar las funciones empresariales (Sobrado Fernández, 1993).

El entrenamiento en la transición a la vida activa también se lleva a cabo a través de las materias optativas que los centros de enseñanza ofertan a sus alumnos en las etapas de ESO y Bachillerato.

Tal y como se recoge en el art. 7 del R.D. 1345/91 de 6 de Septiembre, por el que se establece el currículo de la ESO, una de las finalidades del espacio de optatividad es facilitar a los alumnos su transición a la vida activa. Esta se llevará a cabo a través de la introducción de contenidos, actividades o experiencias preprofesionales y de transición, que ayuden a los jóvenes a afrontar y resolver positivamente sus procesos de socialización en el mundo del trabajo y de la vida cotidiana. De hecho, este mismo artículo, determina que entre aquellas materias que son de oferta obligada para los centros se incluirá, en el segundo ciclo de esta etapa, una materia de iniciación profesional.

Una de las materias optativas que se puede ofertar a los alumnos en el segundo ciclo (último curso) de la ESO es la de «Transición a la Vida Adulta y Activa».

4.- DISTINTOS MODELOS.

Integrar la orientación profesional y los programas de Transición a la Vida Activa en un centro educativo es, ante todo, considerar la educación socio-laboral y profesional como una finalidad esencial del centro, tener en cuenta a la hora de elaborar su Proyecto Educativo del Centro y recogerla y desarrollarla al concretar su Proyecto Curricular.

Según Fernández Sierra, podemos concretar la inclusión de la Orientación Profesional y, dentro de ella, los programas de transición a la vida activa en el Proyecto Curricular de Etapa de varias maneras, que representan diversos enfoques de la tarea orientadora y ofrecen diferentes niveles de integración Curricular.

¿Cuáles son estos enfoques?. ¿A qué Modelos de intervención responden?. En definitiva, ¿cuáles son los Modelos a partir de los cuales podemos desarrollar los programas de Transición a la vida activa?.

En la literatura sobre Orientación se hace referencia a tres Modelos de intervención integrada, éstos son:

– Modelo de Orientación en Paralelo.

– Modelo de Integración Disciplinar.

– Modelo de Integración Interdisciplinar.

4.1.- MODELO DE ORIENTACION EN PARALELO.

Hablamos de intervención orientadora en paralelo para referirnos a las actuaciones que podemos llevar a cabo en este campo a través de un programa recogido en el Proyecto Curricular de Etapa, pero que se diseña y se desarrolla independientemente de las enseñanzas de las diversas áreas y disciplinas que configuran el currículo. Este Programa, recogido en el Proyecto Curricular, se encuadra dentro del Plan de Orientación Académica y Profesional (POAP) y es elaborado por el Departamento de Orientación.

El diseño de un programa de este tipo, requiere como punto de partida, definir una serie de temas o tópicos que sirvan de elementos cohesionadores de los contenidos que consideramos necesarios ofrecer a los alumnos en este ámbito. Dichos temas o tópicos habrían de poseer, al menos, una doble cualidad:

– Por un lado, ser lo bastante atractivos y motivadores para captar el interés y las expectativas de los alumnos.

– Y, por otro, lo suficientemente genéricas y flexibles para poder aglutinar el máximo de los contenidos seleccionados para la educación socio-laboral y profesional de los estudiantes.

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de este Modelo?.

Fernández Sierra, en cuanto a las ventajas de este Modelo, indica que a su favor se puede alegar que es el más fácil de organizar y ejecutar de los tres Modelos y, posiblemente, sea el único factible de realizar en muchos centros de Educación Secundaria.

En cuanto a los inconvenientes, Fernández Sierra, enumera los siguientes:

a) En primer lugar nos encontramos con el factor tiempo. En la práctica suele ser difícil encontrar tiempo suficiente dentro del horario escolar y del extraescolar para aplicar un programa lo suficientemente amplio como para cubrir los fines y abordar los contenidos pretendidos. La falta de tiempo suele reducir la intervención orientadora a una serie de cuestiones muy concretas, de poca importancia y transcendencia, que se limitan, por lo común, a informaciones sobre el mundo laboral, a pequeños informes escritos y, en los casos más delicados o difíciles , a algún tipo de consejo orientador.

b) En segundo lugar, como los profesores no necesitan implicarse en el programa, puesto que se lo encuentran organizado y, en parte, ejecutado por el Departamento de Orientación. Esto, lógicamente, condiciona el éxito del programa, ya que los profesores, en el caso en el que más colaboren, serán meros «operarios» que aplicarán lo que otros «fabrican» sin llegar a comprender en profundidad los motivos y fines de la intervención.

c) En tercer lugar, los alumnos verán y vivirán las actividades del programa como algo ajeno a los procesos de enseñanza que se desarrollan en las aulas, considerándolas como de segundo orden para su formación.

4.2.- MODELO DE INTEGRACION DISCIPLINAR.

Este modelo se basa en la idea de que los contenidos propios de la orientación profesional se pueden «agregar» a los demás contenidos de las áreas de conocimiento y disciplinas curriculares, o dicho de otra forma, que en los proyectos curriculares y en las programaciones de aula hay lugar para relacionar e incluir contenidos relativos a la Transición de la vida activa.

Según este modelo cada profesor habría de abordar en su clase los contenidos acordes con la finalidad de la orientación profesional y la Transición para la vida activa, integrándolos en su materia. Es decir, que cada profesor pondría en escena actividades de enseñanza y de orientación aprovechando las posibilidades que ofrecen los diversos temas curriculares de su área o disciplina curricular.

¿Qué ventajas e inconvenientes presenta este Modelo?.

Para Fernández Sierra, las ventajas e inconvenientes de este Modelo son los siguientes:

a) Ventajas.

– Implica y responsabiliza a los profesores del peso principal de la orientación profesional de los alumnos. En este caso el beneficio que se obtiene no es sólo en cuanto a una mayor profundización en los aspectos socio-labores de la educación, sino que, por reciprocidad, los contenidos académicos encontrarán una nueva y significativa dimensión al ser relacionadas con la vida cotidiana presente y futura de los alumnos.

– La implantación de actuaciones desde la perspectiva de este modelo necesita poca coordinación entre profesores y, por tanto, puede resultar adecuado para comenzar a trabajar aspectos sobre la «carrera» en centros de marcada tradición individualista. Asimismo, permite establecer diferentes ritmos y grados de coordinación y de trabajo entre profesores del mismo ciclo, del mismo curso, de la misma área e, incluso, individualmente.

– Todos los alumnos irían recibiendo a lo largo de su vida académica información y formación en este importante aspecto de su vida actual y futura. Si estos contenidos se van trabajando paulatinamente a lo largo de los diversos ciclos y cursos de las enseñanzas secundarias, los alumnos lo irán asumiendo e internalización a partir de un proceso de reflexión continuada y cíclica, no sólo en el aula, sino fuera de ella.

b) Inconvenientes.

– Hemos de destacar el peligro que supone en cuanto que puede descuidar el tratamiento de los aspectos personales de los alumnos si los enfoques de los profesores son primordialmente instructivos, enfocando su enseñanza desde perspectivas eminentemente informativas.

– Un segundo punto débil es el potencial conservador de la metodología docente, es decir, si no se practican modos de enseñar y de aprender que inciten a la participación de los estudiantes en los procesos de enseñanza-aprendizaje, al análisis crítico de las situaciones y hechos académicos y sociales, a la interacción, a la indagación individual y colectivamente, sin esta perspectiva, el proyecto orientador perderá profundidad y se reducirá a una información, tal vez exhaustiva y continuada, pero, al fin y al cabo, sólo «información».

4.3.- MODELO DE INTEGRACION INTERDISCIPLINAR.

Este modelo arranca, como el modelo de la integración disciplinar, de la idea de que es posible y deseable incorporar los contenidos propios de la orientación profesional a los de las demás áreas y materias del currículo, pero presupone que no es suficiente con ello, puesto que ésto daría pie a un tratamiento, de estos contenidos, de forma parcelada y que el aprendizaje se produzca o asimile desconectado en las mentes de los alumnos. Por lo tanto, para evitar este hecho, desde este modelo se defiende la idea de incorporar el contenido propio de orientación profesional a los de las demás áreas y materias, pero dicha incorporación de estos contenidos y el aprendizaje y trabajo de los mismos ha de llevarse a cabo de forma interrelacionada y de manera interdisciplinar.

Siguiendo a Fernández Sierra para el planteamiento de este Modelo de intervención en el ámbito de la orientación profesional partimos de dos premisas:

a) En la enseñanza obligatoria es necesario interrelacionar el saber y plantear y organizar los conocimientos y las experiencias de aprendizaje desde núcleos y temas que tengan significatividad para los alumnos, a fin de proporcionarles una cultura integradora.

b) La mejora de los procesos educativos desencadenados en las aulas y en los centros de enseñanza pasa por el compromiso de los profesionales de la educación en su formación y autoformación a través, eminentemente, del estudio, análisis y reflexión compartida de sus prácticas cotidianas.

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de este Modelo?.

Siguiendo a Fernández Sierra, en cuanto a las ventajas de este Modelo, nos encontramos, en general, que solventa todos los inconvenientes que presentaban los dos modelos anteriores.

En cuanto a los inconvenientes, es de destacar:

– La dificultad de elaborar y poner en marcha un programa de tales dimensiones, puesto que supone un gran compromiso y dedicación por todos los profesores del centro, no sólo del Departamento de Orientación, así como una gran capacidad de coordinación entre todos los implicados.

– Asimismo, la temática de los programas que se realicen desde este Modelo ha de ser lo suficientemente genérica, globalizada, flexible (además de interesante y motivadora para los alumnos), como para posibilitar su abordaje o estudio desde el conocimiento que pueden aportar las diferentes materias curriculares.

– Este hecho, facilita el que, en ocasiones, lo que realmente se realice desde las diferentes áreas, es el proporcionar información sobre la relación de cada área con la temática planteada.

5.- DESARROLLO DETALLADO DE UNO DE ELLOS.

5.1.- JUSTIFICACION DE LA INTERVENCION EDUCATIVA EN ESTE CAMPO.

Tal y como indica Fernández Sierra los responsables y ejecutores de la orientación en los centros de enseñanza secundaria han de colaborar, provocar y esforzarse para crear las condiciones adecuadas a fin de que los alumnos reciban, durante el período académico que abarcan dichas enseñanzas, una adecuada educación en el campo de lo socio-laboral y profesional y una orientación que pueda ayudarles y prepararles para «transitar» con éxito y facilidad por el mundo académico y ocupacional e integrarse en la vida ciudadana.

En apoyo de estos propósitos generales y esenciales de la orientación y educación para la carrera, hemos de diseñar intervenciones educativo-orientadoras que permitan a los alumnos desarrollar destrezas, aptitudes y habilidades que les capaciten para abordar con efectividad la variedad de las ocupaciones y papeles que van a tener que afrontar durante su vida adulta.

5.2.- JUSTIFICACION DEL MODELO A DESARROLLAR: MODELO DE INTEGRACION DISCIPLINAR.

El alcanzar dichas finalidades y propósitos nos obliga, siguiendo a Fernández Sierra, a plantear intervenciones orientadoras que vayan más allá de los tradicionales modelos basados en la información y el consejo, y a que nos comprometamos e impliquemos en programas y proyectos que capaciten a los individuos para conocer, comprender, enjuiciar y decidir autónomamente, no sólo en sus elecciones profesionales en el momento de abandonar el sistema educativo, sino ponerle en disposición de abordar los cambios, las vicisitudes, las readaptaciones, las previsibles y posibles acomodaciones y re-acomodaciones futuras, así como su disposición favorable ante la formación y reciclaje continuo o cíclico a lo largo de su vida. Es decir, necesitamos personas no sólo informadas e instruidas, sino educadas; así, pues, no podemos concebir la orientación profesional como un anexo, como un programa adherido a las demás actividades curriculares del sistema educativo, sino que ha de presentarse integrado en los currículos.

Asimismo y, según el Ministerio de Educación y Ciencia (1987): «La Orientación Profesional debe integrarse en la totalidad de los currículos escolares y no debe ser un apéndice ni una actividad diferenciada del resto de las tareas pedagógicas, sino que han de estar integradas en el programa académico ordinario».

5.3.- FACTORES A TENER EN CUENTA PARA DESARROLLAR EL MODELO DE INTEGRACION DISCIPLINAR.

Como ya hemos indicado, desde este modelo, cada profesor aborda los contenidos definidos en el apartado correspondiente dentro de las unidades didácticas que cotidianamente desarrolla en su aula, integrándolos en los aspectos de su materia curricular con los que sean más afines. Es, por tanto, responsabilidad y tarea individual de cada profesor y de los niveles de coordinación que se establezcan, poner en práctica las actividades de orientación profesional. No por esto la tarea del equipo psicopedagógico es de menor importancia, sino de diferente naturaleza. En este tipo de actuaciones el esfuerzo del departamento de orientación está dirigido al asesoramiento y apoyo de los profesores y de los órganos pedagógicos del centro.

La primera cuestión importante que ha de abordar el equipo o el departamento de orientación es la de convencer a los profesores de la necesidad y factibilidad de un programa de orientación profesional integrado en sus respectivas áreas curriculares o disciplinas. Convencimiento que sólo es posible a través de la presentación a los ciclos, departamentos, Consejo Escolar, Claustro, etc. de un programa coherente y contextualizado.

La segunda tarea es la de seleccionar (a ser posible junto a algunos profesores de cada ciclo y/o departamento) los contenidos relativos a la orientación profesional que puedan integrarse en cada unidad didáctica que desarrollen los diversos profesores en sus respectivas clases y desde sus disciplinas o áreas.

En tercer lugar, el departamento de orientación ha de asumir la labor de proporcionar a los profesores materiales adecuados y colaborar con ellos en la elaboración de los propios.

No obstante, debemos tener en cuenta que el Modelo de Integración Disciplinar puede llevarse a cabo de dos formas distintas pero que es conveniente que coexistan dentro de un mismo Proyecto Curricular.

Tal como señala Sobrado: la inserción de la Orientación en el currículo escolar puede realizarse bien formando parte de un área independiente (por ejemplo las Ciencias Sociales), o bien, como materia independiente (en ESO no encontramos con la materia optativa «Transición a la vida adulta y activa»).

Por lo tanto, este Modelo puede ser desarrollado desde las dos perspectivas.

5.4.- «LA TRANSICION A LA VIDA ACTIVA» INTEGRADA EN LAS DIFERENTES AREAS.

5.4.1.- OBJETIVOS A CONSEGUIR.

Fernández Sierra señala los siguientes objetivos:

a) Conozcan y comprendan el mundo en que han de vivir y trabajar.

b) Comprendan los conceptos básicos sobre la economía y el trabajo: oferta y demanda, creación de riqueza, libertad de mercado, flexibilidad de plantillas, movilidad en el empleo, responsabilidades y compromisos socio-laborales de los empresarios y los empleados, papel y función de los sindicatos y de las organizaciones patronales en el sistema democrático y de producción, etc.

c) Estén informados del abanico de oportunidades que les ofrece la educación dentro del sistema educativo, así como las que les facilitará su formación posterior una vez incorporados a la vida activa.

d) Se conciencien del impacto de la tecnología en el medio natural y social y, consecuentemente, en los cambios económicos, así como su repercusión en el trabajo y en los modelos ocupacionales.

e) Comprendan la importancia y necesidad de la educación permanente y de la actualización profesional periódica, durante la vida adulta.

f) Sean capaces de utilizar los resortes disponibles en la comunidad para descubrir y acceder a las posibles ocupaciones y para aprovechar las oportunidades que su formación les brindará.

g) Conozcan los diversos tipos de empleos y ocupaciones locales, regionales, nacionales y europeos.

h) Sepan cómo acceder a los diversos tipos de ayudas económicas disponibles en el ámbito académico (becas y similares) y el ocupacional (subvenciones para programas de formación, subsidios de desempleo y sociales, financiación para la creación de cooperativas y empresas, etc).

i) Adquirieran destrezas básicas de lectura, escritura, numéricas y de expresión oral, prerrequisitos ineludibles para ensanchar la posibilidad de oportunidades de empleo e integración en la vida activa.

j) Sean capaces de preparar los proyectos que contengan sus planes.

k) Sepan dar cuenta oral y por escrito de las tareas realizadas.

Una parte esencial para lograr éxito y satisfacción en el mundo del trabajo y en el social está determinado por las aptitudes y cualidades personales del individuo. Por ello se hace imprescindible el que el conocimiento y comprensión del mundo socio-laboral y académico sea simultaneo y complementado con el desarrollo de destrezas y habilidades personales que capaciten al individuo para el análisis de situaciones y la toma racional de decisiones, les introduzca en el autoconocimiento de sus capacidades y limitaciones y les facilite la autoaceptación personal y la afianzación de su autoconcepto. Esto requiere planificar intervenciones encaminadas a que los alumnos, al terminar las enseñanzas secundarias:

a) Esten capacitados para:

– Autovalorar y tomar conciencia de cuáles son los tipos de actividades y trabajos en los que se encontrarán a gusto y podrán realizar satisfactoria y eficazmente.

– Autodirigirse en la transición de la vida escolar hacia la vida adulta y la vida laboral.

– Ejecutar tareas, tanto de forma independiente como cooperativamente, o sea, trabajar individualmente y en equipo, con personas de su misma o de diferentes edades y sexo, así como comunicarse y colaborar personal y profesionalmente con ellos.

– Mostrar y proyectar iniciativas en el trabajo, en la búsqueda de éste y en su creación.

– Sostener y desarrollar un argumento razonadamente.

– Conocerse y comprenderse a sí mismos: su fuerza y limitaciones, sus habilidades, sus destrezas, sus cualidades personales, sus potencialidades, sus necesidades, sus aptitudes y valores, etc.

– Ajustarse y hacer frente a los cambios que la vida adulta les deparará: independencia, adaptabilidad a diversas situaciones, flexibilidad y comprensión ante los demás, seguridad y confianza en sí mismos, etc.

– Participar en la vida sindical y política.

– Resistir ante los problemas personales y las decepciones y abordar con entereza y decisión de superación.

b) Hayan desarrollado estrategias sobre como:

– Encontrar y utilizar información válida para sus intereses ocupacionales y para su reciclaje profesional.

– Buscar trabajo, incluyendo habilidades como escribir cartas de presentación, realizar solicitudes por escrito y por teléfono, comportarse y actuar en las entrevistas de trabajo, preparar el curriculum vitae, etc.

– Identificar y analizar los factores -cualificaciones necesarias, condiciones de trabajo, estilos de vida, valores y oportunidades, etc- que han de tenerse en cuenta en la elección de los estudios adecuados para cada profesión u oficio deseados.

– Tomar racionalmente decisiones e instrumentalizarlas para el análisis de las diversas derivaciones académicas, de los diferentes modelos de empleo y de la variedad de ocupaciones, a fin de realizar autónomamente sus opciones personales.

c) Adquieran conciencia sobre la necesidad de:

– Ejercitar efectiva y éticamente la responsabilidad en todos los ámbitos de su vida personal y social.

– Desarrollar todos los aspectos relativos a sus inquietudes e intereses personales, respetando siempre los de los demás, cooperando y colaborando en la consecución de los fines o intereses colectivos.

– Defender los derechos individuales y colectivos.

– Sentirse satisfecho con el trabajo que realiza y preocupado por la calidad de éste.

– Adquirir destrezas y conocimientos para la vida adulta en sus múltiples facetas.

– Interesarse por las oportunidades futuras.

– Tomar decisiones autónoma y razonadamente, en relación a sus planes y a las oportunidades disponibles.

5.5.- LA TRANSICION A LA VIDA ACTIVA COMO MATERIA OPTATIVA EN EDUCACION SECUNDARIA OBLIGATORIA.

Según el MEC (1992), con esta materia se pretende:

– Favorecer aprendizajes funcionales y globalizados.

– Facilitar la transición a la vida activa y adulta.

– Ampliar la oferta educativa y las posibilidades de Orientación dentro de ello.

Esta materia debe concebirse como un ámbito donde ejercitar y desarrollar la observación del propio entorno, fomentar y poner en práctica la capacidad de iniciativa e introducir a los jóvenes en el conocimiento de oficios y profesiones, sus sistemas de formación y el acceso a los mismos, aportando los elementos de orientación escolar y profesional que el joven requiere y los conocimientos y experiencias que fundamentan dicha acción.

¿Cuáles son los objetivos de esta materia?. ¿Qué contenidos se deben trabajar?. ¿Qué actividades se pueden realizar?.

5.5.1.- OBJETIVOS.

Siguiendo el currículo establecido para esta materia, los objetivos a conseguir son:

– Formar una imagen ajustada de sí mismo.

– Actuar con creatividad, iniciativa y espíritu emprendedor.

– Tomar decisiones responsables.

– Obtener, seleccionar e interpretíG información.

– Conocer y comprender los mecanismos y valores básicos de funcionamiento de las empresas y del mundo productivo.

– Tomar conciencia de las desigualdades existentes por razón de sexo en las opciones formativas y en el mundo de las profesiones, contribuyendo activamente a los cambios de actitudes que favorecen la igualdad de oportunidades.

5.5.2.- CONTENIDOS.

Para la consecución de estos objetivos, los contenidos fundamentales a trabajar son:

a) Transición a la vida activa: recursos, instituciones y organizaciones.

b) Actividad económica y trabajo.

c) La empresa.

d) Las relaciones laborales y sus implicaciones individuales y colectivas.

e) Elementos para la elección formativa y profesional.

f) Estrategias para la búsqueda de empleo.

g) Igualdad de oportunidades socio-profesionales.

6.- CONCLUSION.

La vida activa y el mundo laboral y profesional son elementos ajenos a la vida de un alumno adolescente. Las ideas que tienen acerca de la inserción en ese mundo son producto del entorno social más inmediato y, en especial, reflejo de aquellas que el alumno percibe en su familia y en su grupo de iguales.

En el Acta Europea se establece la conveniencia de ampliar el horizonte y el marco de observación del joven para que pueda enriquecer sus conocimientos, disponer de informaciones contrastadas y reformular conceptos y criterios que le permitan definir opciones.

Se trata de que el alumnado tome conciencia y asimile el papel que puede desempeñar, viendo en ese rol un campo abierto a la realización de iniciativas y proyectos que fomente su desarrollo y realización personal.

En cualquier caso es necesaria la relación entre la institución educativa y el medio socioeconómico.

BIBLIOGRAFIA.

– Ley Orgánica 1/1990 de 3 de Octubre de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE).

– R.D. 1345 de 6 de Septiembre por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria.

– Resolución de 10 de Junio de 1992, de la Dirección General de Renovación Pedagógica, por la que se aprueban materias optativas para su impartición en la Educación Secundaria Obligatoria.

– O.M. de 28 de febrero de 1996 por la que se regula la implantación de la Educación Secundaria Obligatoria.

– Resolución de 30 de abril de 1996, de la Dirección General de Renovación Pedagógica, por la que se dictan instrucciones sobre el Plan de actuación delos Departamentos de Orientación de los I.E.S.

– MEC (1992). Optativas: Transición a la vida adulta y activa. En Cajas Rojas de Educación Secundaria Obligatoria.

– MEC (1992). Orientación y Tutoría. En Cajas Rojas de ESO.

– RODRIGUEZ ESPINAR (1993). Teoría y Práctica de la Orientación Educativa. Barcelona P.P.U..

– FERNANDEZ SIERRA (1993). Orientación Profesional y Currículo de Secundaria. Málaga, Ediciones Aljibe.

RODRÍGUEZ MORENO, MARÍA LUISA (2003): Cómo orientar hacia la construcción del proyecto profesional: autonomía individual, sistema de valores e identidad laboral de los jóvenes. Editorial: Editorial española. Desclee de Brouw

REPETTO TALAVERA, ELVIRA (2003): Orientación educativa e intervención psicopedagógica: Cambian los tiempos, cambian las responsabilidades profesionales.
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LUCAS MANGAS, SUSANA Y CARBONERO MARTÍN, ÁNGEL (2002): Construyendo la decisión vocacional. Editorial: Universidad de Valladolid

– AA.VV. (2002): La educación profesional en España. Editorial: fundacion santillana

– AA.VV. (2002): Cuaderno informativo: opciones al acabar la Educación Secundaria Obligatoria. Editorial: Comunidad de Madrid

GUTIERREZ-CRESPO ORTIZ, ERNESTO (2002): Aprendiendo a buscar empleo desde el aula. Cuaderno del alumno: taller de orientación laboral. Editorial: CCS

– GÓMEZ DE AGÜERO, JOSÉ LUIS, TRIGUEROS, JUAN A. Y DEL VALLE,VICENTE (2001): Formación y Orientación Laboral. Editorial: Mcgraw Hill

– BLASCO CALVO, PILAR Y PÉREZ BOULLOSA, ALFREDO (2001): Orientación e inserción profesional: competencias y entrenamiento para su práctica. Editorial: Nau libres

– VALLES ARANDIGA, ANTONIO (2000): Formación y Orientación Laboral. Transición a la vida activa. Editorial: EOS