Tema 62 – Etapas de la acción preventiva. Inspecciones de Seguridad: Metodología, Fases y Tipología de la investigación de accidentes. Control estadístico de accidentes.

Tema 62 – Etapas de la acción preventiva. Inspecciones de Seguridad: Metodología, Fases y Tipología de la investigación de accidentes. Control estadístico de accidentes.

1. ETAPAS DE LA ACCION PREVENTIVA

En la génesis y desarrollo de un accidente de trabajo se identifican claramente tres etapas que condicionan el planteamiento de las técnicas de seguridad a aplicar. Estas etapas o fases de la acción preventiva son:

  1. Detección y localización de los riesgos
  2. Prevención de riesgos
  3. Protección contra los riesgos

a. Detección y localización de los riesgos

A esta etapa pertenecen las técnicas de seguridad analíticas, a través de las cuales se recopila toda la información sobre los riesgos, los efectos que puedan causar, o los efectos que hayan causado tras materializarse el accidente. A pesar de que cada accidente sea diferente, debido a las múltiples causas y relaciones causales que intervienen, pueden existir accidentes similares por coincidencia de algunas de las causas que las producen. Esto supone que la información sobre situaciones de riesgo y de accidentes anteriores pueda ser una base para plantear técnicas y acciones de prevención y protección.

Las técnicas de detección y localización de riesgos pueden ser previas al accidente como las inspecciones de seguridad, entendidas como “la comprobación detallada de las condiciones de trabajo existentes en un determinado lugar, departamento o centro de trabajo de una empresa”. Su objetivo es la detección de situaciones de riesgo debidas tanto al factor técnico como al factor humano.

Otras técnicas de detección y localización de riesgos son posteriores al accidente. Mediante la notificación y el registro de accidentes se procura que todo accidente quede debidamente identificado, reportando importante información a la empresa y a la Administración. El análisis estadístico de los datos permite ordenar y cuantificar multitud de datos relacionados con la siniestralidad laboral. Estas técnicas manifiestan de manera inapelable la existencia de riesgos, siendo, por tanto, de gran utilidad. Permiten conocer la siniestralidad de un agente material determinado, la siniestralidad de un trabajador, partes del cuerpo más castigadas en los distintos sectores de actividad, hora del día más peligrosa… Arrojan, por tanto, datos valiosos para organizar la acción preventiva.

La siguiente actuación tras la notificación, e incluso simultánea, es la investigación del accidente, mediante la que se intentan localizar las diferentes causas que lo han producido. El investigador ha de partir de la convicción de la existencia de riesgos, teniendo que esforzarse en encontrar las causas por ocultas que se presenten. Recordemos que no existe accidente sin causas desde la óptica de la Seguridad Científica.

b. Prevención de riesgos

Es la etapa práctica en la cual se procede a la eliminación y al control de los riesgos detectados en la etapa anterior. En esta etapa se aplican técnicas operativas de seguridad y fundamentalmente aquéllas que actúan sobre el factor técnico. Abarca todas las técnicas operativas de concepción (seguridad en el diseño y proyecto de instalaciones, equipos y métodos de trabajo) y algunas técnicas de corrección como mejora de los dispositivos de seguridad, de las defensas y resguardos de máquinas e instalaciones. Las técnicas operativas sobre el factor técnico son las más importantes en el campo de la seguridad, tal y como vimos en el tema 59 (El factor técnico y el factor humano). No obstante, en esta etapa de prevención de riesgos también se pueden aplicar técnicas operativas sobre el factor humano. Mediante la selección de personal se puede lograr un alto grado de acoplamiento entre las características de la persona y del puesto de trabajo. Mediante la formación y la información se intentará facilitar los conocimientos sobre la adecuada y segura utilización de equipos, máquinas e instalaciones.

c. Protección contra los riesgos

Cuando, por diversas circunstancias, no ha podido eliminarse o reducirse adecuadamente el grado de riesgo en la etapa de prevención, es necesario actuar en el sentido de protección, tendiendo a eliminar o reducir las situaciones de accidente. En esta etapa, tienen especial sentido las técnicas operativas de corrección, mediante:

– Adaptación de sistemas de seguridad

– La adaptación de dispositivos de seguridad y resguardos

– Normas de seguridad y señalización de riesgos

– Divulgación y acciones de grupo

– Disciplina e incentivos

En el presente tema vamos a desarrollar exclusivamente las técnicas que tienen relación con la detección y localización de riesgos, y que genéricamente reciben el nombre de técnicas de seguridad analíticas. Vamos a exponerlas en el orden lógico en que se aplican. Estas técnicas son:

Inspección de seguridad

Notificación y registro de accidentes

Investigación de accidentes

Análisis estadístico de accidentes

La inspección de seguridad es previa al accidente,las demás técnicas de seguridad analítica posteriores.

2. INSPECCIONES DE SEGURIDAD Y AUDITORIAS

(Extraído de capítulo 14 de Bernal Herrer y de Sistema Modular de Enseñanza. Ver bibliografía).

2.1. CONCEPTO Y OBJETIVOS DE LAS INSPECCIONES DE SEGURIDAD

La inspección de seguridad es una técnica analítica fundamental en la prevención, ya que permite detectar los riesgos antes de que éstos se hayan materializado en accidentes. La inspección de seguridad ha demostrado, a través de su larga trayectoria, la eficacia de su contribución a la disminución de la siniestralidad en aquellas empresas en las que su implantación ha sido llevada a cabo con rigor. Como todas las técnicas analíticas, resulta incompleta y precisa de las técnicas operativas para poder tener algún efecto duradero sobre los riesgos; en ocasiones el mero hecho de realizar una inspección provoca provisionalmente en los trabajadores una conducta más preventiva, por lo menos durante el tiempo que dura la inspección, e incluso a veces se prolonga en los días posteriores.

La inspección de seguridad es la comprobación detallada de las condiciones de trabajo existentes en un determinado lugar, departamento o centro de trabajo de una empresa. Su objetivo es la detección de riesgos de accidentes debidos a condiciones peligrosas o a prácticas inseguras.

2.2. CLASIFICACIÓN DE LAS INSPECCIONES DE SEGURIDAD

La inspección de seguridad, como técnica, puede ser planteada, tanto para el conjunto de la empresa como para un centro de trabajo, para una instalación o para un proceso determinado; ello en función del objetivo que se persiga, de las razones que la susciten o de quien promueva la iniciativa.

Las inspecciones se clasifican atendiendo a diversas consideraciones

a. Por su origen:

Promovidas por la propia empresa: a iniciativa de la Dirección, del Comité de Seguridad e Higiene, del Departamento de Seguridad o del Jefe de Sección.

Promovidas por entidades ajenas a la empresa: a iniciativa de organismos oficiales, de la compañía aseguradora, de otras entidades directamente relacionadas con la empresa o suministradoras de algún servicio (agua, gas, electricidad, combustible, etc.).

b. Por su frecuencia, finalidad o por las razones que la susciten:

Periódicas. Cuando están previstas dentro de la planificación de seguridad, como una acción a realizar cada periodo de tiempo; por ejemplo, programándolas en función del deterioro de los equipos e instalaciones, de las modificaciones de los procesos, de la incorporación de maquinaria, o por los cambios de puestos de métodos de trabajo.

Especiales o extraordinarias. Cuando se realizan a causa de situaciones imprevistas, como pueden ser: por accidentes acaecidos, siniestros, creación de situaciones de riesgo elevadas o peligrosas, a petición de los trabajadores, etc.

Por su objeto o alcance:

General. Cuando se realiza a todo el centro de trabajo, comprendiendo todos los puestos de trabajo, maquinaria, instalaciones y edificios, con la finalidad de realizar una revisión general de las condiciones de seguridad.

Parcial o concreta. Cuando se centra en un departamento o sección, instalación, maquinaria o riesgo específico, con el propósito de conocer su estado en materia de seguridad.

2.3. METODOLOGÍA

A la hora de llevar a cabo una inspección de seguridad, se ha de tener en cuenta que ésta no ha de alterar el normal desarrollo de la actividad global ni individual. El mejor método es el que establezca el departamento de seguridad de cada empresa, atendiendo a sus circunstancias, necesidades y peculiaridades; sin embargo, todo método ha de tener en cuenta una serie de principios:

– Aptitud de la persona que la efectúe

– Planificación de la inspección

– Método de desarrollarla

– Redacción de informe

Aptitud de la persona que la efectúe

Es un punto importante, si no decisivo, ya que una inspección de seguridad realizada por un técnico con una cualificada experiencia y conocimientos ofrecerá la garantía de que, en circunstancias normales, serán detectados un máximo de riesgos. La experiencia como técnico de seguridad ha de ir acompañada de unos amplios conocimientos del proceso productivo que desarrolle la empresa o de la actividad que efectúe, de los medios técnicos que se empleen y de los métodos que se utilicen.

Planificación

Antes de la visita hay que estudiar, planificar y analizar:

– Los datos de las inspecciones anteriores

– Los datos estadísticos de la siniestralidad

– Los métodos de trabajo y de las operaciones que se realicen

– Las instalaciones, máquinas y útiles

– Las medidas de seguridad existentes

– La normativa legal que le afecte

Modo de desarrollarla

Ante todo la inspección ha de ser hecha sin prisas, pero con agilidad. La habilidad del especialista ha de conseguir hacerle pasar desapercibido durante su desarrollo, porque con ello, además de evitar las distracciones, eliminará la posibilidad de alterar las conductas y acciones habituales de los trabajadores. Siempre que se realice una inspección ha de comunicarse este evento a las personas directamente implicadas en las cuestiones de seguridad (Comité de Empresa o Comité de Seguridad y Salud) y a los jefes de departamento. Cuando la inspección la efectúe un técnico que no pertenezca a la empresa, es necesario que vaya acompañado de otro que sí sea de la plantilla.

Ha de seguirse un orden; lo más habitual es hacerlo con arreglo al proceso productivo, comenzando por la recepción de materias primas y terminando por la sección de expedición de productos para su comercialización. El análisis de los distintos puestos de trabajo se hará, si ello es indispensable, en colaboración con el ocupante de cada puesto, de manera que se sienta como un participante y no como una persona observada.

Detectado un riesgo se estudiará detenidamente, anotando los datos precisos referidos a la:

– Identificación

– Características técnicas y de seguridad que presenta el agente

– Método de trabajo

– Tiempo de exposición de los trabajadores

– Visión que de los riegos detectados tienen las personas afectadas y sus jefes, así como su predisposición preventiva

– Toma de muestras, fotografías, planos o croquis, que sirvan para realizar un mejor estudio

– Los riegos detectados, sobre todo los que revisten alguna peculiaridad,es conveniente comentarlos con los afectados, con el fin de que aporten ideas concretas para su posible solución.

Redacción de un Informe

Tras la inspección es obligado elaborar un informe en el que deben costar, como mínimo, los siguientes apartados:

– Tipo de inspección realizada, personas intervinientes y planteamientos previos efectuados

– Riesgos detectados, localización y datos que los identifican

– Planteamientos de los riesgos

– Estudio de las soluciones

– Conclusiones

2.4. GUÍA DE VERIFICACIÓN DE RIESGOS EN INSPECCIONES DE SEGURIDAD

Las inspecciones de seguridad pueden ser realizadas por miembros del Servicio de Prevención, por los equipos del Servicio de Mantenimiento o por técnicos especializados de entidades ajenas a la empresa. La inspección se llevará a cabo más eficazmente, si se lleva una guía o lista de inspección (Check-list) que informe claramente sobre los puntos que deben mirarse y exponga como deben mirarse.

La lista de inspección (Check-list) debe cumplir las siguientes condiciones:

– Sistemática y adecuada a la instalación visitada

– Debe indicar claramente, dónde y qué observar como mínimo

– Debe poder ser utilizada como recordatorio para la siguiente inspección

El diseño de estas listas es personal y debe de completarse con el resultado de las distintas inspecciones. Previamente a la visita será conveniente consultar:

Las estadísticas de accidentabilidad de la instalación visitada

– Normas especiales de seguridad

– Proceso de fabricación

– Materias y productos utilizados

– Resultados de inspecciones anteriores

De las inspecciones de tipo general siempre se deducen una serie de puestos de trabajo con unos riesgos especiales de peligrosidad acusada. Normalmente estos puestos peligrosos precisan de un mantenimiento esmerado y especial. Igualmente, desde el punto de vista de las inspecciones de seguridad, se intuye la necesidad de realizar inspecciones más profundas y documentadas a tales puntos. Es por ello necesario que del Check-list de Inspección Ordinaria se deriven rápidamente unas Zonas de Inspección Especial. Para la fijación de estas condiciones especiales de inspección, debe elaborarse lo que llamamos Hoja de Riesgos Localizados que debe presentar claramente:

– La relación de Zonas a inspeccionar especialmente

– La parte de la Zona en que se ubica el problema

– La calidad de la inspección

– Periodicidad

– Quien se responsabiliza de tal inspección

2.5. EVALUACIÓN MATEMÁTICA DE RIESGOS: MÉTODO DE WILLIAN FINE

(Incluir un resumen del Método FINE. Este método lo estudiamos en los supuestos prácticos)

2.6. AUDITORÍAS

(Aunque este apartado no viene en el índice del tema, conviene meter un resumen del mismo en el tema)

El término auditorías proviene de la acepción original que se dio a la comprobación del estado contable de una entidad y al análisis estricto de la gestión económica en ese mismo aspecto contable. Posteriormente el término ha sido adaptado por otras actividades de supervisión o de inspección. La Seguridad no ha podido sustraerse a la moda, de tal manera que a las inspecciones de Seguridad que abarcan también el estudio crítico de la organización, planificación y gestión empresarial se las prefiere denominar como Auditorías de Seguridad o Auditorías de Condiciones de Trabajo.

Su objetivo es comprobar las condiciones de seguridad de la empresa auditada; valorar las acciones preventivas, señalando de manera clara, concisa e independiente unas conclusiones sobre los puntos analizados, aportando finalmente una valoración sobre el estado del centro auditado.

Las auditorías, al igual que las inspecciones de seguridad, pueden clasificarse de acuerdo con su alcance y con sus objetivos; sin embargo, tratándose específicamente de auditorías, hay que destacar otros dos tipos: las auditorías de gestión y las auditorías técnicas. Las auditorías de gestión tienen por finalidad la valoración de los programas, de la planificación, de su cumplimiento y de la gestión de la prevención. Las auditorías técnicas consisten en la comprobación, específicamente técnica, de las condiciones de trabajo que existen en la empresa. Éstas son es definitiva “inspecciones de seguridad”.

Es deseable, para conseguir una fiabilidad de los resultados, que las auditorías que comprenden la gestión preventiva sean realizadas por personal ajeno a la empresa o al centro de trabajo (auditoría externa), puesto que esa circunstancia dará una mayor garantía de neutralidad y de objetividad; a ello hay que añadir que las personas que la realicen dispongan de una amplia y confirmada experiencia en la realización de auditorías, en conocimientos preventivos, en la actividad de la empresa y, si es posible, en la problemática que ella presente.

Se aconseja que las auditorías de gestión se realicen mediando un espacio de tiempo de por lo menos tres años, dado que la variación e implantación de la gestión de una empresa, al igual que la obtención de resultados, lleva un tiempo prudencial.

Libro de visitas de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

La Ley 42/1997, de 14 de noviembre, ordenadora de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social establece que en cada centro de trabajo habrá un Libro de Visitas, y que la Inspección extenderá diligencia de su actuación en cada una de las visitas que realice a la empresa.

La Resolución de 11 de abril de 2006, de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social regula el modelo y requisitos de este Libro de Visitas.

3. NOTIFICACION Y REGISTRO DE ACCIDENTES

La notificación y registro de accidentes forma parte de las técnicas analíticas de Seguridad posteriores al accidente. Un accidente evidencia siempre la existencia de riesgos no detectados o no corregidos, pero de los que, desgraciadamente, se ha llegado a conocer algunas de sus posibles consecuencias.

El accidente no debe observarse o contabilizarse sólo como el desenlace final de una situación sobre la que previamente no se ha actuada; lo competente y lo correcto es que cada accidente sea anotado, ordenado y analizado. El estudio de cada accidente en particular y del conjunto de los que acontezcan en toda la empresa, o en alguno de los departamentos o secciones de ella, es imprescindible para conocer las características o las causas del riesgo que lo originó, para planificar las acciones preventivas y para fijar los objetivos a alcanzar.

3.1. NOTIFICACIÓN DE ACCIDENTES: METODOLOGÍA

La notificación es el acto por el que se comunica a las partes interesadas el accidente ocurrido; para ello se emplea generalmente un documento previamente acordado, en el que ha de hacerse, inicialmente, una descripción, aportándose los datos de interés que sirvan para su identificación, para la realización de su estudio particular y de la siniestralidad global; datos referidos al lugar del accidente, al agente material y al accidentado. Su objetivo es informar del suceso, proporcionando datos sobre qué ha ocurrido, cómo, dónde, cuándo y quién. Las notificaciones pueden ser:

– De carácter legal: cumpliendo las prescripciones legales establecidas

– De carácter interno: válidas a efectos de la empresa

  1. NOTIFICACIÓN DE CARÁCTER LEGAL

La Orden de 16 de diciembre de 1987 del Ministerio de Trabajo establece los modelos de notificación, a la vez que da instrucciones para su cumplimentación y tramitación de accidentes. La Orden responsabiliza al empresario de la cumplimentación de los partes de accidente con baja y de la relación de los accidentes sin baja (esta última de carácter mensual). Siendo obligación de la Entidad Gestora o colaboradora el efectuar la relación oficial de accidentes o fallecimientos por accidentes.

Forma de realizar la notificación: De acuerdo con la orden de 16 de diciembre de 1987, los Partes de Accidentes de Trabajo y los Partes de Enfermedad Profesional constituyen, junto con los de Relación de Accidentes de Trabajo Sin Baja Médica y la Relación de Altas o Fallecimientos de Accidentados, los documentos básicos oficiales a utilizar por las empresas, sirviendo a su vez de fuentes de datos necesarios para la confección de estadísticas sobre siniestralidad laboral por la Dirección General de Informática y Estadística del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

El Parte de Accidentes de Trabajo deberá ser remitido a la entidad aseguradora que tenga a su cargo la protección del accidente de trabajo en el plazo de cinco días contados a partir del accidente o de la baja, salvo en los casos de accidente de trabajo grave, muy grave o mortal o que afecte a más de cuatro trabajadores el empresario deberá comunicarlo urgentemente a la Autoridad Laboral (en el plazo máximo de veinticuatro horas). En cuanto a la Relación de Accidentes de Trabajo Sin Baja Médica, deberán ser remitidos dentro de los cinco primeros días del mes siguiente.

A partir del 1 de enero de 2003, de acuerdo con lo establecido por la Orden TAS/2926/2002, de 19 de noviembre, se introducen nuevos modelos de impresos, que vienen a sustituir a los anteriormente utilizados, acompañados de las correspondientes instrucciones para su cumplimentación y de una serie de anexos con los códigos correspondientes a los diferentes datos a cumplimentar en los mismos.

La misma Orden señala en su artículo 3 la posibilidad de notificación de los accidentes a los organismos competentes por vía electrónica, a partir. Los documentos que se pueden cumplimentar y transmitir por medios informáticos son: el parte de accidente de trabajo, la relación de accidentes sin baja médica y la relación de altas o fallecimientos de los accidentados. La transmisión informática se posibilita mediante el Sistema de Declaración Electrónica de Accidentes de Trabajo (Delt@), accesible desde la dirección http://www.delta.mtas.es.

(Ver en anexo el funcionamiento de este Sistema)

Vamos a referirnos al Parte de Accidente de Trabajo como documento base de la notificación del accidente, y a otros documentos de obligada cumplimentación y tramitación.

EL PARTE DE ACCIDENTE DE TRABAJO.

Es el documento por el que el empresario notifica que se ha producido un accidente con baja médica de, al menos, un día, salvedad hecha del día en que ocurrió el accidente, previa baja médica.. Reciben copia del Parte de Accidente:

– El trabajador o su representante, entregándole un ejemplar.

– La entidad aseguradora (gestora o colaboradora), a la que remite tres ejemplares en un plazo máximo de cinco días desde la fecha del accidente o de la baja médica, que tienen estos destinos: con uno (el original) se queda dicha entidad, para su codificación y otros dos se hacen llegar a la autoridad laboral (Inspección de Trabajo), que se queda con una copia y envía otra a la Dirección General de Informática y Estadística del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (La Orden de 19 de noviembre de 2002, sustituye este organismo por la Subdirección General de estadísticas Sociales y Laborales del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales).

– El empresario se queda con otra copia.

En el parte se incluyen, entre otros, estos contenidos:

– Identificación del trabajador: además de los datos de interés en la gestión (nombre y apellidos, domicilio y teléfono, números del Libro de Matrícula, del DNI y de Afiliación a la Seguridad Social, grupo de cotización a la Seguridad Social, prima -división y epígrafe-, convenio u ordenanza aplicable), se incluyen otros especialmente útiles para estudios analíticos sobre la siniestrabilidad: sexo, fecha de nacimiento, tipo de contrato, fecha de ingreso en la empresa, meses de antigüedad en el puesto de trabajo y ocupación.

– Identificación de la empresa: nombre, CIF/DNI, número de inscripción en la Seguridad Social, plantilla, domicilio y teléfono.

– Identificación del centro de trabajo: domicilio y teléfono, actividad económica principal y números de documento asociado y de inscripción en la Seguridad Social.

– Descripción del accidente: también se trata de datos muy útiles para su investigación:

– Sobre cuándo ocurrió: fecha, día de la semana, hora del día y hora del trabajo en que sucedió el accidente.

– Sobre el lugar dónde ocurrió (en el centro de trabajo, en desplazamiento en la jornada laboral, al ir o volver del trabajo, o en otro centro o lugar de trabajo) y si estaba desarrollando su trabajo habitual el trabajador.

– Sobre la forma en que se produjo el accidente: breve texto descriptivo; forma codificada, aparato o agente material causante.

– Testigo del accidente (domicilio y teléfono).

– Fecha de la baja médica.

– Datos económicos. Relativos a las bases de cotización y subsidio.

Otros modelos de notificación son:

La entidad gestora o colaboradora enviará todos los meses, asimismo, relación de altas o fallecimientos a la Dirección General de Informática y Estadística del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (La Orden de 19 de noviembre de 2002, sustituye este organismo por la Subdirección General de estadísticas Sociales y Laborales del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales).

Relación mensual de Accidentes de Trabajo Sin Baja Médica. Se remite por el mismo conducto que el parte de accidente. Aparte de los datos de la empresa, ha de hacer constar apellidos y nombre, sexo y número de Seguridad Social del accidentado, tipo de contrato, fecha del accidente y forma en que ocurrió (codificado).

(En la carpeta “LEGISLACIÓN PREVENCIÓN” del CD, se incluye la Orden de 19 de noviembre de 2002. Al final de la Orden se recogen las instrucciones de cumplimentación del Parte de Accidente, Relación de Accidentes de Trabajo Sin Baja Médica y la Relación de Altas o Fallecimientos de Accidentados).

La Orden TAS 1/2007, de 2 de enero, establece los modelos de parte de enfermedades profesionales y las normas para su elaboración y tramitación. Entre otros aspectos, la Orden señala:

Las enfermedades profesionales se comunicarán o tramitarán, en el ámbito de la Seguridad Social, por medio del parte electrónico de enfermedad profesional que se aprueba por esta orden, cuya elaboración, contenido y demás requisitos y condiciones se especifican en los artículos siguientes.

– El parte de enfermedad profesional se elaborará y transmitirá por medios electrónicos, sin perjuicio de su posible impresión en soporte papel cuando lo soliciten el trabajador y el empresario.

– La entidad gestora o mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social vendrá obligada a elaborar y tramitar el parte de enfermedad profesional.

– Los servicios médicos de las empresas colaboradoras en la gestión de las contingencias profesionales deberán dar traslado, en el plazo de tres días hábiles, a la entidad gestora o a la mutua que corresponda del diagnóstico de las enfermedades profesionales de sus trabajadores.

– La comunicación inicial del parte habrá de llevarse a cabo dentro de los diez días hábiles siguientes a la fecha en que se haya producido el diagnóstico de la enfermedad profesional.

– El contenido del parte de enfermedad profesional es parecido al del parte de accidente.

  1. NOTIFICACIÓN DE CARÁCTER INTERNO

Sirven para que la empresa desarrolle y disponga de sus propios documentos de notificación. En ellos recogerá los aspectos y datos que considere necesarios para conocer y controlar los accidentes que se producen. Aportará información de particular importancia a los responsables de la Seguridad de la empresa. Debe completar la información del Parte de Accidentes de Trabajo, recogiendo datos sobre:

– Registro de accidentes anteriores de la máquina, agente, departamento… en el que ocurrió el accidente.

– Descripción y coste de los daños materiales.

– Tiempos perdidos y coste de la lesión.

– Medidas preventivas inmediatas.

En el Anexo se recogen modelos de Parte de Empresa y Parte de Botiquín recomendados por el National Safety Councily el Industrial Accident Preventión de H. W. Heinrich (Recogidos en la 6ª edición de Técnicas de Prevención de Riesgos Laborales de Cortés Díaz).

3.2. REGISTRO DE ACCIDENTES

El paso siguiente a la notificación ha de ser el “Registro”, es decir, la anotación y compilación ordenada de los datos proporcionados por los partes de accidentes. A través de ellos se pueden realizar los análisis y los estudios que permiten determinar los factores más destacables de la siniestralidad existente en el medio al que se apliquen; tales como el agente o agentes materiales causantes de un mayor número de accidentes, la localización de la parte anatómica más frecuente lesionada, etc. El registro de accidentes sirve para:

– Identificar causas y datos comunes

– Como fuente de datos de la siniestralidad

– Como medio comparativo

El registro de accidentes conviene hacerlo de acuerdo con la normativa internacional establecida al respecto, sobre todo con la acordada por la OIT, en cuanto a la clasificación de accidentes que, se recuerda, ha de contener datos sobre:

– La forma del accidente

– El agente material y la parte del agente

– La naturaleza de la lesión

– La ubicación de la lesión

Aplicando estos criterios se facilita la comparación de datos y su tratamiento estadístico. Cada uno de los 4 factores va acompañado de un listado codificado, facilitado por la propia OIT (Ver Anexo). La clasificación, en la mayoría de los casos, si no en todos, es necesario complementarla con otros datos relativos a:

El accidentado: accidentes anteriores; características o minusvalía físicas, etc.

A la empresa (cuando el registro sea hecho por entidades ajenas a la empresa): actividades principales; número de operarios; horario de trabajo.

Si embargo, cada empresa ha de establecer su propio sistema de registro, de acuerdo con sus propias necesidades, características y objetivos. El estudio de estos factores proporcionan:

– Una información objetiva, procedente de sucesos reales.

– Una clasificación de los diversos factores según su incidencia.

– Una comparación, con posibilidades estadísticas, de los resultados.

– La relación entre las lesiones o parte del cuerpo afectada y el agente material que lo origina.

Los tipos de registro pueden ser considerados:

– Por su carácter: Oficial e Interno.

– Por su alcance o aplicación: Global (incluye a toda la plantilla) y por Secciones.

– Por colectivos (grupos de trabajo con una actividad o con unos riesgos comunes).

– Por individuo.

– Otros conceptos.

El registro individualizado, esto es, por cada trabajador, es un medio muy útil para seguir el historial de la siniestralidad de cada operario. Es obligado hacer referencia a las enormes posibilidades que ofrecen los programas informáticos, los cuales permiten obtener, con gran facilidad, un sinnúmero de datos y combinaciones, de acuerdo con la información suministrada previamente.

4. TIPOLOGÍA, FASES Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACION DE ACCIDENTES

Cabe definir la investigación de accidentes como: la técnica empleada para llevar a cabo el análisis minucioso de un accidente de trabajo. Su finalidad es conocer las causas primarias y secundarias que han posibilitado que el accidente se produjese, estableciendo, tras ello, las medidas preventivas que puedan impedir su repetición. Esta técnica se constituye en un medio muy eficaz contra los accidentes de trabajo.

Sus objetivos son:

– La determinación fehaciente de cómo se produjo el accidente. Ello implica el llevar a cabo una reconstrucción, siguiendo paso a paso sus diferentes secuencias, teniendo en cuenta los aspectos técnicos (condiciones de la máquina, herramientas o instalación más característica, etc.) y los aspectos humanos.

– Determinación de las causas que hicieron posible la materialización del accidente.

4.1. SELECCIÓN DE LOS ACCIDENTES A INVESTIGAR

Recibida la notificación, lo primero que se ha de estudiar es si el accidente merece la pena ser investigado; si se reciben varias notificaciones habrá que decidir en qué orden ha de efectuarse la investigación, considerando que no es posible, e incluso a veces conveniente, investigarlos todos. El orden puede establecerse teniendo en cuenta los siguientes criterios:

Investigar todos los accidentes mortales. Un accidente mortal produce un gran impacto psicológico en los trabajadores, además evidencia las muy peligrosas consecuencias que el riesgo existente puede producir. Atendiendo a las consideraciones legales y administrativas, habrá que tener en cuenta las obligaciones legales de su notificación y gestión.

Investigar todos los accidentes graves. Las razones son las mismas que se han apuntado en el apartado anterior.

Investigar los accidentes leves o blancos que presenten algunas de las siguientes connotaciones: apreciable frecuencia repetitiva, riesgo de causar lesiones graves, que posean causas no bien conocidas.

A los efectos de la selección de accidentes a investigar, hay que añadir que son de gran ayuda los “partes” internos que de cada accidente efectúe el mando más inmediato del accidentado o el encargado de la sección donde se haya acontecido; “partes” en los que constarán unas informaciones, a modo de preinvestigaciones que, bien cumplimentados, en muchas ocasiones pueden ser medio decisivo para las conclusiones del estudio.

4.2. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

A la hora de efectuar la investigación de un accidente, hay que tener presente un principio muy importante, cual es que su cometido es localizar las causas que lo propiciaron y no buscar responsabilidades ni culpables. No mostrar una posición acorde con este principio será, a todas luces, contraproducente, puesto que los implicados y hasta los testigos tenderán a mostrarse reservados o poco colaboradores, lo que irá en perjuicio de la clarificación del accidente y, por tanto, de la determinación de las causas

Las cualidades y conocimientos del investigador son requisitos indispensables para una buena investigación. Este ha de reunir las siguientes dotes:

– Lógica deductiva e iniciativa

– Sentido común, tacto social y discreción

– Conocer el proceso productivo, la instalación, maquinaria o agente que ocasionó el accidente.

– Poseer unos amplios conocimientos de Seguridad, esencialmente aplicables al medio o agente que originó el accidente

Sin embargo, no siempre se necesario acudir a una persona que posea estas cualidades, siendo pragmáticos, puede resultar suficiente, en un elevado número de accidentes, que el técnico de seguridad acuda a un trabajador que forme parte del personal integrante del proceso de trabajo para que colabore en la determinación de las causas y en la orientación para proponer medidas preventivas.

Cada investigación de accidente requiere un tratamiento particularizado que se concreta en una mayor o menor profundidad de lo investigado, dependiendo de las consecuencias que haya causado y de los riesgos que se hayan evidenciado. Hay que resaltar que no se ha de confundir investigación con información sobre un accidente. La obtención de datos sobre un accidente es aceptable recabarlos a través de medios rápidos de comunicación (teléfono, fax…), pero una investigación requiere la presencia in situ, la observación directa, puesto que estando en el lugar del accidente pueden comprobarse las condiciones existentes y reconstruir el accidente.

4.3. TIPOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

Los tipos o clases de investigación, se pueden establecer según los parámetros clasificadores que establezcamos. Así podemos distinguir entre:

Investigación general de todos los accidentes ocurridos en la empresa. Investigación que realizan normalmente los mandos intermedios del área de trabajo o departamento en que se producen.

Investigación especializada de los accidentes graves, mortales o que ocasiones pérdidas materiales significativas, o de aquellos accidentes que aun siendo leves se repiten con relativa frecuencia. Esta investigación suelen llevarla a cabo los servicios de prevención en colaboración con los mandos intermedios del área de trabajo o departamento en que se producen.

Investigación oficial de los accidentes graves o mortales realizados por técnicos de seguridad del INSHT a instancias de la Inspección de Trabajo o de un Juez. Su finalidad es comprobar si hubo o no incumplimiento de la normativa legal en materia de prevención.

La investigación de accidentes puede tener un origen interno o un origen externo:

El origen interno atribuye la iniciativa a la misma empresa, sea del departamento de prevención o de otro departamento o persona con autoridad suficiente (Dirección, Comité de empresa o de seguridad y Salud, Jefe de sección…) O a petición de algún mando o trabajador.

El origen externo se atribuye a las que parten de la incitativa de órganos oficiales: Direcciones Generales de Trabajo, Inspección de Trabajo, INSHT, etc.; de entidades implicadas en el tema: la Mutua gestora de accidentes, empresas suministradoras de algún servicio: agua, gas, electricidad, combustibles, etc.; de instaladores de máquinas o equipos causantes de accidentes…

4.4. FASES Y METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

Un elemento importante en la investigación de accidentes es la rapidez de actuación. Permite:

– Ver las condiciones del agente causante y del lugar donde se produjo, con la mayor semejanza posible a las circunstancias existentes cuando ocurrió el accidente.

– Obtener unas primeras impresiones más espontáneas y naturales de los testigos.

– Aplicar rápidas medidas correctoras.

– Hacer ostensibles el interés y la agilidad de actuación y respuesta del departamento de prevención. Contribuye a fomentar la confianza de los trabajadores en el departamento y en lo que él representa.

En relación a la metodología, distintos son los modos y técnicas de afrontar una investigación, pero las fases y la secuencia, normalmente, es la que se indica:

1. Determinación de persona o personas que han de realizar la investigación.

2. Selección y recogida de datos e informaciones relativos al accidente.

3. Análisis e integración de datos.

4. Análisis de causas y selección de las que con mayor probabilidad han causado el accidente.

5. Adopción de medidas correctoras y preventivas

6. Verificación de la eficacia de las medidas adoptadas.

1. Determinación de persona o personas que han de realizar la investigación.

Dependiendo de su finalidad y de la importancia y gravedad de las lesiones causadas por el accidente esta podrá ser realizada por las siguientes personas o entidades:

– Mando intermedio del área o técnico de prevención de la empresa.

– Médico de Empresa, en el aspecto médico de la investigación.

– Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

– Técnicos del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

– Técnicos de las Mutuas de Accidentes.

– Otros técnicos de las diferentes Administraciones competentes.

2. Selección y recogida de datos e informaciones relativos al accidente.

Fundamentalmente se han de tomar aquellos datos que permitan la deducción posterior de lo realmente ocurrido. Los datos pueden clasificarse en directos y complementarios. Directos, versando sobre: personas (accidentados y testigos), accidente (fecha, hora, día, lugar, lesión), condiciones del puesto y lugar, método de trabajo utilizado y forma en la que se produjo el accidente; y complementarios sobre: el accidentado (otros accidentes, características personales, situación psicológica -inseguridad personal) y el agente material (características, mantenimiento, otros accidentes que haya ocasionado, peculiaridades, etc.).

Una parte importante de esta fase es la reconstrucción del accidente. Con la escenificación se intenta indagar y cerciorarse de cómo se fueron sucediendo los diversos actos que finalmente condujeron a la materialización del accidente. La recreación ha de hacerse in situ; la colaboración de los testigos es imprescindible, para que sea sincera habrá que informarles apropiadamente de la finalidad exclusivamente preventiva de la investigación. Si es posible, se entrevistará al accidentado.

Cuando sea de interés se tomarán las fotografías, dibujos o esquemas clarifiquen la situación y, si procede, los elementos materiales que hayan intervenido en el accidente, para su análisis en el laboratorio. En los accidentes en que no existan testigos se tendrá que acudir a establecer hipótesis razonadas y lógicas para su desarrollo.

3. Análisis e integración de datos.

Habrá que iniciarla estudiando y valorándolos, eliminando o, en su caso, distinguiendo los fiables de los no fiables. Sólo se han de aceptar los datos demostrados, observados, constatados, contrastados y que presentan una inserción lógica en la cadena de hechos del accidente. Basándola en la información obtenida y acreditada fehacientemente se conseguirá realizar una descripción que se ajuste lo más posible a la realidad del suceso, en ella constarán: El trabajo que se realizaba; los medios que se utilizaban; las condiciones del agente causante y del medio o lugar donde se produjo el accidente; la forma o el método empleado para la realización de la operación o trabajo; la forma en la que tuvo lugar el accidente; las consecuencias, destacando las lesiones humanas

4. Análisis de causas y selección de las que con mayor probabilidad han causado el accidente.

Se realizará la determinación de las causas posibles del accidente a partir del análisis de los hechos deducidos una vez seleccionados y valorados los datos tomados en anteriores fases o etapas de la investigación. Las causas detectadas en el desarrollo de la investigación deberán ser clasificadas atendiendo a su origen, sus consecuencias y su importancia o grado de influencia en el accidente, lo que facilitará en gran medida en gran medida la adopción de medidas preventivas o de protección más adecuadas para la eliminación o supresión del riesgo. En el análisis causal, se tendrán en cuenta los postulados de la Teoría de la Causalidad.

Se puede recurrir para la determinación de las causas a la obtención del denominado “árbol de causas” o “árbol causal”, donde partiendo de las consecuencias (lesión), utilizando el camino inverso a la secuencia de los hechos, podemos detectar cada uno de los antecedentes que permitirán la deducción de las causas desencadenantes del accidente.

5. Adopción de medidas correctoras y preventivas

Analizados los datos y determinadas las causa, se hace necesario adoptar las medidas correctoras adecuadas para eliminar o reducir el riesgo de accidente. Estas medidas correctoras y preventivas, deben evitar la repetición del mismo accidente y la de accidentes de similares características. Para ello deben tenerse es cuenta algunas cuestiones: Deben estar integradas en el proceso productivo; deben ser perdurables, duraderas en el tiempo; no deben añadir riesgos adicionales; Deben aplicarse rápida y eficazmente.

6. Verificación de la eficacia de las medidas adoptadas.

Tras la aplicación de las medidas correctoras y preventivas debe realizarse un control y seguimiento de la eficacia de las mismas. En caso de que surjan problemas respecto a la eficacia de las medidas, deben aplicarse medidas correctoras a la mayor brevedad posible.

4.5. INFORME DE INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTE

Por su importancia para el técnico de prevención y para el técnico en general vamos a señalar aquellos aspectos formales que deben tenerse en cuenta en su redacción. En primer lugar hemos de indicar que el informe de Investigación de Accidentes es el documento utilizado para recoger de forma escrita el resultado de la investigación realizada sobre el accidente. Deberá contener el apoyo gráfico (fotografías, planos, esquemas, etc.), que se consideren necesarios para su mejor comprensión, tanto en lo referente al accidente en sí, como a las medidas correctoras que se proponen en el mismo.

Un modelo básico de Informe de Investigación en el que se recojan sus objetivos fundamentales debe identificar elementos, describir acontecimientos, descubrir y analizar causas.


5. ANALISIS ESTADISTICO DE ACCIDENTE

(Extraído del tema 15 de Bernal Herrer. Ver bibliografía).

El análisis estadístico de accidentes es el estudio a través del cual se puede obtener una visión cuantitativa y cualitativa de los accidentes analizados, así como sobre las causas que los originan, los agentes que los provocan y las lesiones causadas. La información extraída tiene una verdadera utilidad, dentro de un plan preventivo, a la hora de planificar las acciones específicas dirigidas a eliminar los riesgos. Igualmente resulta necesario para conocer la marcha de los objetivos del plan de seguridad.

Unas buenas estadísticas se convierten en una guía básica para la programación de Seguridad e Higiene, proporcionando información sobre los aspectos más resaltables de los accidentes, como, por ejemplo, sobre:

– Accidentes causados por cada agente material

– Accidentes causados por partes concretas de un agente material

– Accidentes por secciones o instalación

– Siniestralidad según la categoría profesional de los trabajadores

– Clasificación de los accidentes según la parte u órgano anatómico lesionado

– Clasificación de los accidentes según la calificación médica (leves, graves, mortales), según los efectos laborales (con baja o sin baja)

– Clasificación de los accidentes según unos riesgos determinados (cortes, atrapamientos, caídas, quemaduras…)

– Clasificación de los accidentes según el mes, el día y la hora

Las estadísticas, además de para destacar ciertos riesgos y sus consecuencias, sirven de base orientadora para las acciones preventivas a desarrollar, permitiendo obtener conclusiones sobre la evolución de la siniestralidad allí donde sean aplicadas, y para valorar la evolución de la prevención, comparativamente, con periodos o años anteriores.

Del análisis estadístico de accidentes se desprende que, aproximadamente, por cada 300 accidentes blancos, hay 29 con lesiones leves y 1 con lesiones graves; la relación es, por tanto, 300:29:1

5.1. INDICES ESTADISTICOS DE SINIESTRALIDAD LABORAL

Son parámetros que expresan en cifras relativas las características globales de la siniestralidad en la empresa, en el colectivo o en el territorio al que se aplica, proporcionando unos valores útiles para conocer la situación actual, para comparar entre periodos de tiempo, entre colectivos, entre empresas, entre territorios o, dentro del colectivo al que se integre, para comprobar la evolución de la siniestralidad y la efectividad de las actuaciones preventivas.

Para que los índices de distintas empresas sean comparables, o para que puedan ser manejados por las instituciones sociolaborales, es indispensable que éstos se elaboren con unos criterios comunes, y que para cotejarlos se apliquen, igualmente, unos criterios de homogeneidad, siendo esencial que los colectivos desarrollen una actividad similar y que estén expuestos a unos riesgos análogos.

Los índices más conocidos son los establecidos en la 100 Conferencia de Estadígrafos del trabajo, convocada por la OIT en octubre de 1962. Los índices implantados en ella se les denominó: índice de frecuencia, índice de gravedad, índice de incidencia e índice de duración media.

a. Indice de frecuencia (IF):

Es un parámetro que relaciona el número de accidentes con el número de horas trabajadas. Indica el número de accidentes por millón de horas reales trabajadas por el colectivo de trabajadores que se tiene en cuenta.

Nº total de accidentes

IF= ———————————– 106

Total de horas trabajadas

Los criterios establecidos para su cálculo son:

– La consideración de accidente con baja o sin baja; podrá calcularse este índice contabilizando únicamente los accidentes con baja, o podrá procederse a calcular un índice de frecuencia generalcontabilizando los accidentes con baja y sin baja.

– No sumar los accidentes in itinere, pues al tener lugar fuera del centro de trabajo y del horario de trabajo se escapan de la posible actuación preventiva de la empresa.

– En la determinación de las horas reales de trabajo han de restarse las pérdidas por vacaciones, permisos, por bajas de enfermedad o accidentes, etc.

– Dado que el personal administrativo o comercial no está expuesto a los mismos riesgos que el de fabricación, y que éstos varían según las diferentes secciones de trabajo, se recomienda calcular los índices para cada una de las secciones o ámbitos de trabajo homogéneos.

En ocasiones se calculan IF específicos, tales como el de accidentes mortales; en estos casos es necesario señalar o calificar el tipo de IF de que se trata. El índice de frecuencia de accidentes mortales es:

N total de accidentes mortales

Ifam= ——————————————- 108

Total de horas trabajadas

Existe una prueba t de definición comparativa de la marcha de la siniestralidad en la empresa:

IF actual-IF anterior

————————-x 106

IF anterior

t = ———————————

Horas-hombre trabajadas

Si el valor de t sale positivo, el IF actual es malo; si el valor de t sale negativo, el IF actual es bueno. Considerándose que para t entre +2 y -2, la alteración no es significativa, puesto que puede ser debida al azar. Si t es mayor de 2, la situación puede considerarse peor que en el periodo anterior; si t es mayor que -2, la situación puede considerarse mejor que en periodo anterior. Por tanto, a mayor valor de t, más significativa será la tendencia en uno u otro sentido.

b. Indice de gravedad:

El índice de frecuencia hace referencia exclusivamente al número de siniestros, pero no informa sobre la importancia de los mismos. El índice de gravedad asocia la importancia del accidente con la duración de las incapacidades. Representa el número de jornadas perdidas a consecuencia de los accidentes de trabajo con baja por cada 1.000 horas trabajadas.

(Jt+Jb) 103

IG= ——————

Ht

Jt representa el número de jornadas perdidas por incapacidades temporales. La OIT aconseja incluir sólo los días laborales. Algunos autores recomiendan compatibilizar todas las jornadas que el trabajador esté con la baja, incluyendo festivos, ya que es más preciso desde el punto de vista médico. En cualquier caso, el IG debe indicar si en el cálculo de las jornadas perdidas por incapacidades temporales se ha incluido los días naturales o sólo los laborales. No se tendrá en cuenta ni el día en que ocurrió el accidente, ni el día en que se incorpora el trabajador.

Jb representa el equivalente de jornadas perdidas por muerte e incapacidades permanentes, parciales y totales calculadas según el baremo de la American Standard y ratificado prácticamente en su totalidad en la 13 Conferencia de Estadígrafos del Trabajo celebrada en 1982 (cuadro I). En accidentes que afectan a más de una parte del cuerpo, se aplica la suma de los coeficientes, sin que la suma pueda sobrepasar el de muerte, 6.000 días. Si una parte del cuerpo resulta totalmente perdida, se aplica el coeficiente más alto de los componentes de esa parte, más los coeficientes menores de otras secciones de la misma parte perdida. Si se presenta una incapacidad temporal total y una permanente parcial se aplica el coeficiente más alto. Si la incapacidad de una parte del cuerpo no es total, sino parcial, el coeficiente de pérdida lo fijará el dictamen médico en porcentaje del coeficiente.

Naturaleza de la lesión

Porcentaje de incapacidades

Jornada de trabajo perdido

Muerte

Incapacidad permanente absoluta (I.P.A.)

Incapacidad permanente total (I.P.T.)

Pérdida de un brazo por encima del codo

Pérdida de un brazo por el codo o debajo

Pérdida de la mano

Pérdida o invalidez permanente del pulgar

Pérdida o invalidez permanente de un dedo cualquiera

Pérdida o invalidez permanente de dos dedos

Pérdida o invalidez permanente de tres dedos

Pérdida o invalidez permanente de cuatro dedos

Pérdida o invalidez permanente del pulgar y de un dedo

Pérdida o invalidez permanente del pulgar y dos dedos

Pérdida o invalidez permanente del pulgar y tres dedos

Pérdida o invalidez permanente del pulgar y cuatro dedos

Pérdida de una pierna por encima de la rodilla

Pérdida de una pierna por la rodilla o debajo

Pérdida del pie

Pérdida del pie o invalidez permanente del dedo gordo o de dos o más dedos del pie

Pérdida de la vista (un ojo)

Ceguera total

Pérdida del oído (uno solo)

Sordera total

100

100

75

75

60

50

10

5

12,5

20

30

20

25

33,5

40

75

50

40

5

30

100

10

50

6000

6000

4500

4500

3600

3000

600

300

750

1200

1800

1200

1500

2200

2400

4500

3000

2400

300

1800

6000

600

3000

  1. Indice de Seguridad (IS):

Expresa el número de trabajadores (n) expuestos a sufrir un acidente por cada cien mil horas trabajadas.

n/N x 100.000

IS= —————–

Ht

n = nº total de trabajadores, o media en caso de que exista rotación de personal (trabajos eventuales por ejemplo)

N = nº de accidentes con o sin baja Ht = nº de horas trabajadas

Cuanto mayor es el índice IS mayor es la seguridad de la empresa, ya que es función de n/N (un elevado IS representa: muchos trabajadores-pocos accidentes).

  1. Indice de duración media de incapacidades (DMI):

Expresa el número de jornadas perdidas por cada accidente con baja. Se obtiene dividiendo el índice de gravedad entre el de frecuencia y multiplicando la relación por 1.000.

IG (Jt+Jb)/Ht x 1000 Jt+Jb

DMI= —— 1.000= ———————— x 1000 = ———–

IF N/Ht x 1000000 N

N= Accidentes con baja

  1. Tasa de incidencia (TI):

Cuando no es fácil determinar el número de horas trabajadas Ht, es interesante conocer el Indice de Incidencia. Representa el número de accidentes por cada mil trabajadores expuestos.

N

TI= —- 1.000

n

Todos los índices expuestos hay que tender a rebajarlos, ya que cifras menores representan mayor seguridad, excepto el Indice de Seguridad, donde un mayor valor representa mayor seguridad.

ANEXO I

Sistema Electrónico de notificación de Accidentes de Trabajo: Sistema Delt@

La utilización de Sistema Electrónico de Accidentes de Trabajo (Delt@), ha de ajustarse a

siguientes normas:

1. Requisitos de acceso:

a) Las empresas, entidades gestoras y colaboradoras de la Seguridad Social y Administraciones Públicas competentes, deben estar representadas por personas físicas autorizadas y acreditadas. Los agentes deben disponer de certificación electrónica X.509 v3 que les permita desde su navegador la utilización para firma electrónica y cifrado, que ha de ser expedida por una autoridad certificación aceptada por el Sistema Delt@. Para ello, en la página central del Sistema se ha incluir el listado de las autoridades de certificación aceptadas.

Los certificados de los representantes de las Administraciones Públicas y de las entidades gestoras y colaboradoras deben incluir una dirección de correo electrónico para la recepción de

comunicaciones y acuses de recibo emitidos por el Sistema.

b) Los usuarios de Delt@ deben cumplir las obligaciones respecto a la protección de datos

L.O. 15/1999).

c) Deben disponer de los medios técnicos siguientes:

– Tener instalado un navegador: Microsoft Internet Explorer 5.5, 5.5 SF1, 5.5 SF2 y 6.0: nestcape navigator 4.7x:

– tener instalado un certificado X.509 v3 reconocido por el sistema en el navegador

– disponer de conexión a Internet;

– sistema operativo: Windows 98; Windows NT 4.0 Workstation y Server; Windows 2000 profesional y Server; Windows XP.

d) Los representantes de las empresas deben solicitar el alta en el Sistema Delt@ mediante un formulario de registro accesible en www.delta.mtas.es. El solicitante registrado queda autorizado una vez que se haya producido el alta de la entidad gestora o colaboradora correspondiente.

2. Presentación de documentos por medios electrónicos:

a) La presentación de comunicaciones urgentes de accidentes de trabajado puede realizarse mediante el formulario incluido en la aplicación Delt@ por cualquier usuario a través del Sistema, aunque no esté previamente registrado en el mismo. El usuario no registrado ha de rellenar formulario de identificación accesible a través de la dirección electrónica citada.

b) La presentación y tramitación electrónica de los demás documentos incluidos en el Sistema Delt@, dentro de los plazos establecidos, puede realizarse por los usuarios autorizados por uno de los procedimientos siguientes:

– a través de la cumplimentación de formularios individuales;

– mediante la remisión de ficheros de datos en el formulario previsto en el Sistema que han responder a los formatos XML o ASCII, publicados bajo el epígrafe Acerca del Proyecto Delt@, página principal de acceso a la aplicación.

El Sistema, mediante correo electrónico, emite acuses de recibo de la información recibida, información sobre el estado de tramitación de los documentos y realiza comunicaciones a la Inspecciones de Trabajo y Seguridad Social y al INSS.

3. Conservación de documentos: el Sistema Delt@ conserva los originales firmados electrónicamente.

Cuando el representante de una empresa precise consultar los datos de su empresa C1D no referidos a un documento electrónico presentado al Sistema por ese representante, puede dirigir su petición a la entidad gestora o colaboradora para que, previa verificación de la representación,

le facilite el listado o fichero requerido.

4. Fecha de recepción e identificación de los documentos: los documentos presentados reciben un número secuencial asignado por el Sistema, sin menoscabo del número de expediente asignado por la entidad gestora o colaboradora.

La Fecha de recepción registrada por el Sistema tiene validez a efectos del cumplimiento de plazos.

5. Garantías del usuario: el Administrador del Sistema Delt@ puede suspender o limitar el acceso al Servicio en casos justificados que supongan un peligro grave para el funcionamiento del Sistema, que deben ser puestos en conocimiento de los usuarios mediante resolución motivada. Los usuarios pueden en cualquier momento revocar su alta en el Sistema, sin más requisito cine

identificación y comunicación por cualquier medio con 72 horas de antelación.

6. Responsabilidad de los usuarios: el MTAS, responsable de la administración del Sistema. está exonerado de cualquier responsabilidad derivada de un uso fraudulento del mismo por los usuarios, asumiendo éstos exclusivamente la responsabilidad de la custodia de los elementos para su autenticación en el acceso al Sistema, conexión SSL y utilización de la firma electrónica, así como de las consecuencias que se deriven de su uso incorrecto, indebido o negligente.