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Tema 10 – El proceso de urbanización en el planeta. Repercusiones ambientales y socioeconómicas.

INTRODUCCIÓN.

El gran crecimiento demográfico que el mundo ha experimentado en el siglo XX ha ido paralelo al crecimiento de la población urbana, fenómeno que se ha intensificado en los últimos 30 años porque el crecimiento urbano más alto lo han conocido las ciudades de los países en desarrollo. Se espera que cuando acabe este siglo casi la mitad de la población vivirá en áreas urbanas.

Además el mundo está presidido por el creciente peso de las grandes metrópolis. En 1.980 el 16% de la población urbana vivía en ciudades con un tamaño superior a los 4 millones de habitantes, estimándose que se alcanzará el 20% en el año 2.000, en el que habrá 67 ciudades con más de 5 millones de habitantes.

Los crecimientos más altos se seguirán dando en los países en desarrollo, donde se situarán las mayores metrópolis, en contraste con un estancamiento de población urbana en los grandes centros urbanos del mundo desarrollado.

Aunque el proceso de urbanización es generalizado, los mayores contrastes se dan entre Europa Noroccidental donde 8 de cada 10 habitantes viven en ciudades y subcontinente asiático donde en los dos países más poblados del mundo, China y la India, 8 de cada 10 habitantes viven en áreas rurales.

Por otra parte en algunos países en desarrollo, las migraciones masivas y el crecimiento desmesurado de las áreas metropolitanas plantean presiones insostenibles sobre los recursos y la ordenación del territorio.

Por último, la ciudad ha sido siempre fiel reflejo de la evolución histórico-social de la Humanidad, así como de sus preferencias estético artística, e incluso, de los regímenes políticos adoptados. Una ciudad actual es el resultado de una evolución histórica, contando con inmuebles testigos de su pasado, pero a la vez el presente de una ciudad es un estadio en permanente transformación. La ciudad es un sistema en constante cambio, en constante evolución, que se aprecia en su paisaje urbano, en sus funciones, en su importancia…Se puede considerar a la ciudad como un organismo vivo, que nace, crece, se reproduce y en algunos casos desaparece o queda aletargada en su proceso vital.

10.1 CONCEPTO DE CIUDAD Y DE URBANO.

La geografía urbana tiene por objeto de estudio a la ciudad. Pero ¿qué entendemos por ciudad y donde están los límites que separan un núcleo urbano de otro que no lo es?.

La definición de ciudad es un problema complejo tanto si utilizamos criterios cuantitativos como cualitativos. La ciudad antigua se parece muy poco a las actuales aglomeraciones urbanas y, sin embargo, ambas son objeto de estudio de la geografía urbana.

10.1.1. CONCEPTO DE CIUDAD.

Se ha intentado definir ciudad desde múltiples perspectivas y parámetros (tamaño, densidad, morfología, relaciones sociales). Estos intentos se produjeron sobre todo a partir del s.XIX, en el que el desmesurado crecimiento de las ciudades, a expensas del territorio rural adyacente, trajo una serie de confusiones morfológico-funcionales. La ciudad ha sido definida en función de las siguientes variables.

A) Tamaño demográfico.

Este es normalmente el criterio más usado, aunque también es el menos fiable. Un núcleo de población no es ciudad o pueblo en función del número de habitantes. Esto queda demostrado si tenemos en cuenta que en cada país hay criterios estadísticos diferentes a la hora de definir una ciudad por su número de habitantes. Por ejemplo, en España la cifra para considerar un núcleo habitado como ciudad debe superar los 10.000 habitantes, mientras que en Japón el límite está en los 30.000.

B) Densidad de población.

Este factor es claramente diferenciador de lo urbano, sin duda una ciudad es percibida como un espacio altamente densificado, en el que viven un elevado número de personas por unidad de superficie.

C) Morfología.

Es un factor claro de definición de lo urbano. Sus edificios elevados, que responden a un uso intensivo del suelo, la infraestructura viaria, son elementos definitorios de una ciudad. Sin embargo también este criterio tiene deficiencias conceptuales, puesto que el casco antiguo de algunas ciudades tiene tipologías morfológicas similares a los núcleos rurales.

D) Función.

Este criterio tiene dos dimensiones, la función de la ciudad como centro organizador de un territorio más amplio, y la función de sus habitantes, y por lo tanto la especialización económica de la ciudad.

En lo referente a lo primero, la ciudad queda perfectamente definida, por la mayor o menor área de influencia y capacidad organizativa de un territorio. Hay ciudades que adquieren una importancia internacional, regional, local, …dependiendo de su función, grado de desarrollo, situación geográfica, etc. Esta capacidad de ordenamiento espacial y de abastecimiento de bienes y servicios a un espacio más o menos vasto, sirve claramente para definir una ciudad.

La ciudad posee unas funciones especiales y una capacidad de organización que le confieren la definición de ciudad. La mayor o menor escala afectada por la influencia de una ciudad, es el elemento clasificador de su importancia dentro del sistema urbano de un país.

En lo referente a la función de sus habitantes, el criterio ha servido tradicionalmente para diferenciar al habitante de una ciudad del habitante de un núcleo rural. La actividad industrial y de servicios, habían sido actividades eminentemente urbanas mientras que los habitantes rurales tenían como actividad primordial el sector primario. Este esquema clásico comenzó a romperse en el mundo anglosajón en los años 60, y en el caso español, la década de los 80 significó que espacio rural no era directamente relacionable a sector agrario. Desde este momento la actividad de los habitantes ha de ser tomada con precaución, pues si bien la actividad urbana es terciaria e industrial, también estos sectores de actividad son practicados en ámbitos rurales. El trasvase de población activa al sector terciario, el proceso de difusión de la industria en el mundo rural, y la emigración de habitantes urbanos hacia núcleos rurales explican la progresiva urbanización funcional del espacio rural, fenómeno característico de los países desarrollados. El resultado es una confusión y desdibujamiento de lo rural y lo urbano, perdiendo validez el criterio funcional de los habitantes.

E) Relaciones sociales. Cultura Urbana.

Este criterio para definir ciudad, arranca de la Escuela de Chicago, que desde una perspectiva sociológica diferenciaba ciudad y campo, en función de las relaciones de sus habitantes.

La ciudad está marcada por una mayor heterogeneidad social, la movilidad es superior en la ciudad que en el espacio rural, las relaciones sociales son más frecuentes y superficiales en las urbes, se genera mayor consumo, e incluso, se desencadenan patologías tipicamente urbanas. Estos son rasgos diferenciadores de la ciudad, en contraposición al mundo rural. Sin embargo la mayor interrelación, el avance e los sistemas de comunicaciones, los medios de comunicación de masas, producen una progresiva desaparición e lo rural en los países desarrollados, quedando todo el espacio bajo la influencia de la cultura urbana.

10.1.2 CONCEPTO DE LO URBANO.

El concepto de ciudad hace referencia a una posición de espacio que cumple unas determinadas características, pero se hace necesario buscar un concepto más globalizador y completo, que supere la definición puramente física. Por ello se utiliza el concepto de urbano, para hacer referencia a todo lo relacionado con la ciudad, es decir, supera lo puramente físico para adentrarse en lo social, de tal forma que se puede hacer referencia al espacio urbano e incluir dentro de él núcleos de tipologías rurales, que de otra forma quedarían excluidos de la definición de ciudad.

Definir el concepto de ciudad lleva irremisiblemente a hablar del fenómeno urbano, entendido por tal un espacio con características propias e integrado por múltiples elementos interrelacionados entre sí. Es decir, la ciudad como elemento de un sistema, y su interdependencia con otras ciudades, ha generado un sistema con clara plasmación espacial, que es lo que conocemos por lo urbano.

10.2 ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LAS CIUDADES. EL PROCESO DE URBANIZACIÓN.

El proceso de urbanización ha sido el resultado de una evolución histórica, con necesidades diferentes en cada período y generado por unos elementos y factores también cambiantes en el tiempo.

10.2.1 FACTORES QUE HAN POSIBILITADO SU APARICIÓN.

A) Factores que han posibilitado su aparición.

Los hombres crearon los asentamientos urbanos en lugares cuyas condiciones naturales eran propicias en cuanto a clima, agua abundante, tierras fértiles…Es una teoría determinista basada en factores naturales, sin tener en cuenta los sociales y económicos.

B) Factores económicos y sociales.

Con el neolítico los hombres se convierten en productores de los alimentos que necesitaban. Nace la agricultura, se domestican animales y el hombre deja de ser un nómada y se convierte en sedentario. Se produjo un excedente, y las consecuencias de este hecho fueron:

– Aumento de la población.

– División del trabajo.

– Diferenciación social y económica.

Por tanto, el excedente económico que los cambios tecnológicos propiciaron, produjo el nacimiento de los primeros núcleos urbanos, la división en clases sociales y la aparición de clases dirigentes políticas, religiosas y castrenses.

C) Factores comerciales.

Jacques Pirenne considera que el origen de las ciudades medievales europeas es la actividad mercantil. Lo lugares de intercambio fueron propicios para la creación de ciudades. La necesidad de alimentos de los núcleos urbanos desencadenó el progreso de la agricultura en el espacio circundante. Esta teoría ha sido puesta en duda, pues no todos los mercados han generado núcleos de población permanente y el comercio es más una consecuencia de la existencia de ciudades que una causa.

D) Factores militares y de defensa.

La necesidad de protección de los diferentes grupos humanos obligaron a la creación de ciudades amuralladas en lugares estratégicos, cuyas condiciones naturales harían fácil la defensa frente a los enemigos.

F) Factores religiosos.

Son ciudades que surgen junto a santuarios, o núcleos de población dirigidos por una casta sacerdotal.

Lo cierto es que no existe un solo factor que explique el origen de la ciudad, sino una combinación de todos los factores antes considerados.

10.2.2 EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA URBANIZACIÓN EN EL PLANETA.

La larga evolución de la urbanización en el planeta se puede dividir en tres grandes etapas. La ciudad preindustrial, la ciudad industrial y la urbanización postindustrial. Cada una de estas etapas han obedecido a motivos históricos y políticos diferentes. El análisis se complica al introducir el factor espacial y los procesos de urbanización difieren considerablemente según el continente estudiado, incluso dentro de la misma etapa. El fenómeno ciudad no nació sincronicamente en el planeta y los procesos difusores también variaron según la región analizada.

10.2.2.1 CIUDAD PREINDUSTRIAL.

Este largo periodo de tiempo abarca desde el nacimiento de las ciudades, en torno a 4500 a. C., hasta el s. XIX, donde la revolución industrial marcará una nueva época evolutiva de la ciudad.

A) Ciudad Antigua.

El nacimiento de las primeras ciudades estuvo ligado a la posibilidad de generar excedentes agrarios. El resultado fue un excedente poblacional que se vió liberado del trabajo agrario, y pudo dedicarse a otras actividades dentro del grupo social. De esta manera el hombre, por primera vez en la historia, fue capaz de gestionar el territorio e intervenir en el medio físico.

Este periodo se corresponde con la edad neolítica.

El medio físico fue un factor importante en el nacimiento de las primeras ciudades, pues éstas nacieron en regiones fértiles y de climas óptimos que permitieron un elevado nivel de producción agraria para satisfacer la demanda e incluso generar excedentes para la población no agraria. No es de extrañar que las primeras ciudades nacieran en valles fluviales y bajo climas templados.

Hay que situar el nacimiento de las primeras ciudades en la región de Mesopotamia, en la mitad del cuarto milenio antes de Cristo. Desde aquí el fenómeno urbano tuvo un proceso de difusión hacia el oeste y hacia el este. El primero alcanzó el Valle del Río Nilo en torno al III milenio antes de Cristo y el segundo se situó en el Valle del Indo entre los años 2.500 y 1.500 a. C. Po su parte en Asía el fenómeno urbano aparece en el s. XIV a.C. en el Valle del Río Amarillo.

Los caracteres comunes a estas ciudades, aparte de su situación en zonas fértiles proximas a grandes ríos, son sus recintos amurallados y una disposición del caserío concéntrica, en la que destacaba el palacio como área principal de la ciudad, lo que hace suponer que este urbanismo era el reflejo de una sociedad jerarquizada, con el monarca en la cúspide social.

B) Ciudad clásica.

Este periodo incluye la civilización fenicia, griega y romana, periodo durante el cual la ciudad se consolida como forma espacial y organización social.

En la civilización fenicia, dedicada fundamentalmente al comercio marítimo, la ciudad era un elemento más de su actividad comercial, y por lo tanto la difusión urbana fenicia se hizo fundamentalmente en las zonas costeras. Su influencia alcanzó a la zona occidental mediterránea, con la fundación de ciudades como Cádiz.

La civilización griega crece alrededor de la acrópolis, y aportará dos elementos fundamentales de gran transcendencia posterior:

– La creación de espacios públicos, que supone una ruptura con la jerarquización funcional de la ciudad antigua.

– La aportación del trazado viario en cuadrícula o damero, solución urbana que será repetida a lo largo de la historia (urbanismo hispanoamericano en la colonización española, ensanches del s. XIX, ciudades estadounidense).

El periodo romano conoció una fuerte expansión de la ciudad e incluso se puede hablar de un sistema urbano cuya cabeza sería la ciudad de Roma. La ciudad romana contaba con una morfología cuadricular, pero el avance más significativo fue el elevado grado de urbanismo conseguido (alcantarillado, abastecimiento de agua, edificación en altura,…).La ciudad se independiza totalmente de la actividad agraria y tiene funciones típicamente urbanas (administración, servicios e industria). Durante la época romana nacieron multitud de ciudades que han pervivido hasta la actualidad. Sin embargo la caída del Imperio Romano supuso un decaimiento de lo urbano, si bien no significó su muerte y desaparición.

C) Ciudad medieval.

La Edad Media va a suponer un renacimiento de la ciudad tras la caída del Imperio Romano, y la decadencia urbana que supusieron las invasiones bárbaras. En este periodo hubo dos tipologías urbanas contrastadas, la ciudad musulmana y la ciudad cristiana.

La primera va a tener una clara influencia en la Península Ibérica. El urbanismo musulmán se caracteriza por un tramado viario tortuoso e imbricado que rompe con el aspecto ordenado del urbanismo clásico. Socialmente es difícil establecer una diferenciación por la morfología urbana, pues las casas desde el exterior presentaban una monótona apariencia.

La ciudad cristiana va a carecer de un crecimiento planificado y su viario va a resultar tortuoso e imbricado, en el que el centro de la ciudad es fácilmente reconocible por un edificio: la catedral. Algunas ciudades medievales crecieron sobre los antiguos núcleos romanos, pero aportando elementos característicos de este periodo como la catedral y las lonjas, otras nacieron fruto de la eclosión de una nueva clase social, la burguesía.

Pero lo característico de la ciudad medieval va a ser su función y emplazamiento. La función es eminente urbana, alcanzando mayores cotas de actividad no agraria que la ciudad romana. La administración-defensa, la enseñanza, con el nacimiento de las universidades, pero sobre todo el comercio y la artesanía, van a ser las actividades económicas por excelencia. Respecto al emplazamiento, obedecía a razones defensivas, por lo que siempre se buscaban lugares fácilmente defendibles, o en su defecto se construyan murallas que delimitan claramente el espacio de la ciudad del campo.

D) Ciudad Moderna.

En el período moderno de la historia la evolución urbana va a estar marcada por los siguientes aspectos:

– El crecimiento demográfico. La expansión poblacional de las ciudades llevó aparejado un crecimiento espacial y por lo tanto una mayor necesidad de movilidad de la población.

– Concentración de poder. El triunfo del Estado y de los monarcas absolutos tuvieron su reflejo urbano en la construcción de suntuosos palacios reales. Así las principales ciudades europeas se correspondían generalmente con las capitales de los Estados de los monarcas absolutistas.

– Pérdida de la autonomía municipal. Las ciudades modernas quedaban encuadradas en el sistema político del Estado, lo que se tradujo en la pérdida de autogobierno.

La ciudad moderna supuso el último estadio de la etapa preindustrial, cuyo fin vino marcado por la Revolución Industrial, que políticamente supuso la supración del Antiguo Régimen, y la interdependencia entre ciudad y desarrollo industrial. Las transformaciones económicas de la Revolución Industrial tuvieron una clara incidencia sobre la ciudad, dando lugar a una expansión del proceso urbanizador sin precedentes en la historia.

10.2.2.2 CIUDAD INDUSTRIAL.

El crecimiento de la ciudad industrial hay que entenderlo como una consecuencia de las profundas transformaciones derivadas de la Revolución Industrial. La ciudad de nuevo vuelve a ser el reflejo de un momento histórico determinado.

Los elementos que intervienen en el proceso de urbanización de la ciudad industrial son múltiples e interdependientes. De la relación causal de éstos nace la ciudad industrial como una consecuencia.

A) Elemento demográfico.

El desarrollo higiénico-sanitario y la superación de las deficiencias alimentarias, suponen una progresiva caída de las tasas de mortalidad con el consiguiente aumento demográfico. Ello genera unos excedentes demográficos que van a ser la base de una población activa numerosa para el desarrollo de la industria.

B) Elemento agrario.

Junto a la Revolución Industrial se produjo una Revolución Agraria, que supuso un significativo aumento de la producción, basado en nuevas técnicas de cultivo y desarrollo tecnológico específico de este campo. Los aumentos de producción agraria permitieron la alimentación de la población y fueron causa directa de la caída de la mortalidad. Igualmente la mecanización del campo trajo consigo la creación de excedentes activos agrarios que van a poder ser traspasados al nuevo sector industrial.

C) Elemento industrial.

La industria marcará el destino de la Humanidad, la siderurgia y la industria textil serán los pilares básicos en los que se cimenta un nuevo desarrollo económico. La producción industrial necesitará de abundante mano de obra que provendrá de los excedentes que genera el sector agrario, en clara conexión con el crecimiento demográfico. La industria se localizará principalmente en las ciudades y desde este momento industrialización y urbanización estarán íntimamente ligados. Esto provoca un crecimiento demográfico y espacial de las ciudades, con grandes concentraciones humanas y una nueva división social: burguesía y proletariado, lo que también tendrá claro reflejo en el urbanismo industrial.

10.2.2.3 URBANIZACIÓN POST-INDUSTRIAL. LA CIUDAD DEL S.XX.

La época contemporánea ha conocido una expansión urbana sin precedentes en la historia. El fenómeno urbano se ha extendido a todos los continentes, si bien hay diferencias entre los países desarrollados y el Tercer mundo.

La ciudad actual se caracteriza:

– El impacto del automóvil ha transformado el paisaje urbano con la apertura de avenidas, aparcamientos, autopistas…

– Los barrios reflejan las diferencias sociales de sus habitantes.

– El consumo de sus habitantes ha planteado problemas de suministros, agua, evacuación de desechos, contaminación…

– La industria y las actividades más molestas han abandonado la ciudad, convirtiendose las actividades terciárias en las más importantes.

– El centro de las ciudades se ha descongestionado de población y han surgido áreas residenciales para las clases más pudientes en la periferia, y ciudades dormitorio para los emigrantes de las áreas rurales.

– El crecimiento ha rebasado los límites territoriales de las antiguas ciudades y han aparecido áreas metropolitanas y megalópolis tanto en países desarrollados como subdesarrollados.

Los problemas con los que se enfrentan estas grandes concentraciones urbanas son muy grandes: escasez de viviendas, falta de espacios verdes, contaminación, grandes desplazamientos para llegar al trabajo, problemas de agua y evacuación de residuos, deshumanización.

Ante esto se plantean soluciones como limitar el crecimiento mediante una planificación como se hace en los países de economía planificada, construcción de ciudades satélites, polos de desarrollo.

A) La ciudad en los países desarrollados.

Los países desarrollados tienen unas tasas de urbanización que superan el 70 po 100. La mayor parte de la población se concentra en grandes ciudades.

B) Elemento transporte.

Los transportes fueron causa y consecuencia de la Revolución Industrial. El ferrocarril permitía la movilización de ingentes cantidades de materias primas necesarias para la producción industrial, así como la distribución de los productos elaborados. Ello ayudaba a la concentración espacial de a industria. El crecimiento de las ciudades se sustentó en unos cada vez más eficaces sistemas de transporte y permitió una segregación horizontal, espejo de la segregación social que había nacido con el nuevo orden económico.

Las consecuencias urbanas de todo el proceso anterior son múltiples. Cabe destacar:

– Crecimiento de la población urbana.

– Crecimiento de las ciudades espacialmente. Este crecimiento se apoya en la evolución de los sistemas de transporte, y responde a la expansión demográfica de las ciudades, debido a los movimientos migratorios campo-ciudad.

– Aparición de barrios obreros. La masa obrera industrial se asentará en zonas determinadas de la ciudad, en clara desagregación espacial respecto a la clase burguesa.

– Deterioro ambiental de las ciudades.

– Intentos de ordenar el desarrollo urbano. El desmesurado crecimiento de las ciudades europeas se hace de una forma espontánea y con el mínimo respeto a las condiciones de habitabilidad de la clase obrera. Esto desembocó en una precaución científica por proponer soluciones ideales al crecimiento urbano.

Entre las soluciones utópicas destacan las de Owen y Fourier, en las que se limitaba el crecimiento urbano y se buscaban soluciones de compromiso entre la ciudad y el campo. Con soluciones más realistas, hay que destacar la planificación de crecimientos en ensanche, aplicada en algunas ciudades españolas, la Ciudad Lineal de Arturo Soria o la Ciudad-Jardín de Howard. En cualquier caso las planificaciones urbanas no fueron capaces de reconducir un proceso urbanizador que se había iniciado en función de la industrialización.

El desarrollo económico experimentado en las últimas décadas ha repercutido en las ciudades de los países desarrollados. Las actividades industriales, que habían sido la causa del desarrollo urbano, tienden a abandonar la ciudad trasladándose a otros puntos del país o países extranjeros, buscando mayores beneficios. Han aparecido nuevas funciones y actividades. La mayor parte de los empleados trabajan en el sector servicios: comercio, servicios financieros, investigación…

Por otra parte los cambios tecnológicos recientes han hecho disminuir los puestos de trabajo industriales, aumentando el desempleo, convirtiéndose este hacho en uno de los grandes problemas por las consecuencias que trae consigo.

Además, mucho habitantes han abandonado las ciudades y se han trasladado a la periferia. Las ciudades no crecen, es más, pierden población. Han crecido los suburbios, sobre todo en Norteamérica y Gran Bretaña: la gente vive en zonas alejadas de su lugar de trabajo. El desarrollo del transporte, sobre todo el uso del automóvil, ha hecho posible este fenómeno y ha cambiado la fisonomía de las ciudades.

Las clases menos habitan barrios degradados, ghettos. Los más importantes están en USA. El 15 por ciento de la población norteamérica vive en ellos. Los centros de las ciudades americanas han sido ocupados por las clases desheredadas de la población. Así, el 15 por ciento de la población urbana norteamericana pertenecientes a las clases media y alta abandonó los centros urbanos para trasladarse a las zonas suburbanas: los de Harlem y el Bronx en Nueva York son los más conocidos, pero todas las grandes ciudades tienen su propio ghetto.

Pero no son propios de USA, también se encuentran en Londres y en menor medida en otras ciudades de Europa. Es la otra cara de la moneda del desarrollo de los países más ricos.

C) Las ciudades de los países subdesarrollados.

En las ciudades del tercer Mundo, a los problemas de la ciudad moderna hay que añadir los causados por la situación especial, derivada de la situación económica, que viven estos países. Los países subdesarrollados se caracterizan porque sus estructuras sociales están poco evolucionadas, consecuencia de su antigua situación de países coloniales y porque económicamente dependen de otras naciones más ricas. Ambos hechos condicionan la vida económica y social y consecuentemente, las ciudades.

El grado de urbanización de estos países es pequeño, si se compara con Europa o USA, pero el ritmo actual de urbanización es abrumador, sobre todo en Iberoamérica. En un futuro próximo los crecimientos más altos se darán en los países en desarrollo, donde estarán situadas las mayores metrópolis, que concentrarán a un porcentaje muy alto de la población total del Mundo.

Las causas del creciente desarrollo urbano son:

– Altísimo crecimiento demográfico.

– La ciudad recibe a una enorme masa de emigrantes procedentes de las zonas rurales.

Este último punto es el más importante. Las pésimas condiciones de vida en el campo empujan a la gente a las ciudades, se amontonan en barrios miserables de la periferia, sin las mínimas condiciones higiénicas y de espacio.

D) Las ciudades de los países socialistas.

Analizar las ciudades de los países socialistas plantea dos problemas:

– La etapa socialista es corta, y por tanto la mayoría de las ciudades se han desarrollado cuando el sistema político no era el socialista.

– Las diferencias de grado de desarrollo y de urbanización entre unos países y otros son importantes: no es lo mismo Hungría Orda que Vietnam o China.

Por tanto, el análisis debe centrarse en las realizaciones de planificación urbana derivados de los sistemas de planificación estatal.

Características:

– Los medios de producción pertenecen al Estado que intenta eliminar las diferencias entre el campo y la ciudad.

– El Estado planifica la construcción de viviendas, y áreas industriales, comerciales, culturales y de esparcimiento.

– EL patrimonio de las antiguas ciudades ha sido escrupulosamente respetado.

No existen desequilibrios en la calidad de las áreas residenciales.

– Las áreas residenciales e industriales se hallan separadas por cinturones verdes.

– La distribución de los servicios en la ciudad sigue un orden basado en la satisfacción de necesidades diarias (alimentación), y esporádicas (administración, cultura, sanidad).

– Potenciación del transporte público sobre el privado.

10.3 REPERCUSIONES AMBIENTALES Y SOCIOECONÓMICAS.

La actividad urbana necesita para su funcionamiento una enorme cantidad de energía, agua y recursos naturales. Igualmente para su expansión la ciudad se convierte en una “devoradora” de espacio que debe ser utilizado para otros usos. Su funcionamiento supone la generación de millones de toneladas de residuos sólidos urbanos y emisión de contaminantes atmosféricos.

Así mismo, socialmente la ciudad supone la aparición de patologías urbanas que afectan directamente a la salud física y psíquica de sus habitantes, condicionando el desarrollo demográfico de sus habitantes.

Los impactos ambientales y sociales que provoca la actividad urbana son numerosos y en ocasiones peligrosos y de difícil solución, hasta tal punto que en muchos casos la vida urbana supone una serie de externalidades negativas que la pueden hacer difícilmente habitable. Además los problemas sociales y ambientales de una ciudad están en consonancia con su tamaño.

10.3.1 REPERCUSIONES AMBIENTALES.

A) Contaminación atmosférica.

Los agentes químicos procedentes de la combustión de calefacciones, industrias y automóviles contaminan seriamente la atmósfera urbana. Los automóviles son los responsables de la contaminación de muchas ciudades (el 80 po ciento de Madrid).

Los anticiclones frecuentes en invierno impiden que las materias contaminantes salgan de encimas de la ciudad. La contaminación afecta a la salud de la población, incide sobre todo en las enfermedades pulmonares. También las plantas de parques y jardines y los cultivos de las zonas periféricas sufren sus consecuencias.

Los organismos municipales han tomado medidas para reducirlas. Las tomadas en Londres a partir de 1956 han tenido resultados espectaculares, dejando de ser una ciudad cubierta por la niebla gran parte del año.

B) Contaminación y consumo de agua.

Las necesidades hídricas de una ciudad son enormes. El resultado de este consumo es la necesidad de captación de reservas hídricas superficiales y freáticas, lo que genera una necesidad infraestructural para el abastecimiento de las ciudades. El impacto de estas obras públicas es incuestionable, y plantea problemas sociales y ambientales en las zonas de captación. La progresiva desecación de acuíferos debido a la sobreexplotación para el abastecimiento urbano, es uno de los más serios problemas ambientales.

En lo referente a la contaminación de las aguas, una vez que han pasado por el consumo urbano, alcanzan niveles verdaderamente dramáticos. La solución al problema es costosa pero necesaria, con la instalación de un sistema de depuradoras que permitan el reestablecimiento de las características físico-químicas el agua utilizada.

C) Producción de residuos sólidos urbanos.

Las ciudades son verdaderas fábricas de producción de basura, siendo éste el problema ambiental urbano de más difícil solución, puesto que ninguna de las experimentadas es plenamente satisfactoria. El tratamiento que se puede dar a los residuos sólidos urbanos es variado (incineración, acumulación, reciclaje de algunos elementos, conversión en abono,…). Todos los sistemas tienen desventajas, menos el reciclaje de parte de los residuos. Dentro de este apartado merecen especial atención los residuos radioactivos generados por los servicios sanitarios, lo que crea graves problemas en su tratamiento y almacenaje.

D) Contaminación acústica.

La contaminación acústica es la producida por los ruidos de automóviles, ferrocarriles, industrias, aviones,… Los efectos sobre el organismo son físicos y psicológicos, afectado gravemente a la vida de los habitantes de las ciudades. Algunos países han fijado límites a los niveles sonoros.

E) Cambio climático.

La ciudad se comporta como un elemento con capacidad suficiente para generar su propio clima, el denominado “microclima urbano”. Los materiales de construcción empleados y el asfalto de las calles retienen mayor cantidad de calor durante el día para cederlo lentamente durante la noche. La ciudad actúa como un acumulador térmico del calor natural que recibe, pero además, es un elemento generador de calor(calefacciones, motores…), lo que multiplica el efecto acumulativo y absorvente de los materiales urbanos. Este fenómeno es la denominada “Isla de calor”.

El microclima urbano tiene variaciones estacionales e incluso semanales, también existen diferencias térmicas entre el centro y la periferia. Además la construcción en altura de las ciudades interviene en el clima, al modificar la circulación del viento.

10.3.2 REPERCUSIONES SOCIOECONÓMICAS.

Los impactos ambientales tienen una clara relación en el ámbito socioeconómico. El hombre, como responsable de la ciudad, es a la vez sufridor de ésta. Toda acción humana de carácter negativo en la ciudad se vuelve en contra del propio hombre. Entre las repercusiones sociales se pueden citar las siguientes:

– Generación de patologías médicas en la salud humana: El ritmo de vida urbano desemboca en ocasiones en situaciones de “stress”, alterando el sistema nervioso y provocando ansiedades y agresividad en el hombre urbano. La contaminación atmosférica y acústica provoca lesiones físicas que pueden provocar la muerte.

– Marginación social y delincuencia.

– Modificación de las pautas demográficas. Caída de la tasa de natalidad, desequilibrios en la estructura de la población por edad y sexo…

– Segregación socio-espacial. Los diferentes niveles de renta y el desigual precio del suelo, determinan que los habitantes de una ciudad tiendan a sufrir una desagregación espacial, con la aparición de áreas destinadas a usos residenciales para los grupos de mayor renta, separados de barrios de clase media, baja,..