Tema 7 – El espacio rural. Actividades agrarias. Situación y perspectivas en españa y en el mundo.

1. INTRODUCCIÓN. DEFINICIÓN DE ESPACIO RURAL.

1.1. FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL ESPACIO RURAL. 1.1.1. FACTORES FÍSICOS. 1 .1 .2. FACTORES HUMANOS.

1 .2. LOS COMPONENTES DEL ESPACIO RURAL.

– ESPACIO EXPLOTADO Y ESPACIO NATURAL.

– TIPOS DE HABITAT

2. LAS ACTIVIDADES AGRARIAS.

2. 1. AGRICULTURA: SISTEMAS DE CULTIVOS.

2.1.1. SISTEMAS DE CULTIVO EN LOS PAÍSES

SUBDESARROLLADOS DE ECONOMÍA AGRARIA 2.1 .2. SISTEMAS DE CULTIVO EN LOS PAÍSES

DESARROLLADOS.

2.2. LAS ACTIVIDADES GANADERAS. SISTEMAS GANADEROS.

2.3. LA ACTIVIDAD FORESTAL

3. SITUACIÓN Y PERSPECTIVAS DEL SECTOR AGRARIO EN EL MUNDO.

3.1. AGRICULTURA TRADICIONAL DE AUTOSUBSISTENCIA.

3.2. AGRICULTURA DE MERCADO.

3.3. AGRICULTURA SOCIALIZADA.

3.4. PERSPECTIVAS.

4. SITUACIÓN Y PERSPECTIVAS DEL SECTOR AGRARIO EN ESPAÑA

5. BIBLIOGRAFÍA.

1 INTRODUCCIÓN. DEFINICIÓN DE ESPACIO RURAL

El concepto espacio rural no es fácil de definir. Normalmente se define a partir de la serie de interconexiones que lo ligan dialécticamente al mundo urbano. Es el marco geográfico en el que se desarrollan actividades al margen de las zonas urbanas. Estas actividades pueden ser muy diversas. En las últimas décadas ha habido un replanteamiento del mundo rural paralelo a las nuevas situaciones producidas en él. Hoy interesa básicamente por la multifuncionalidad que lo caracteriza. Se ha perdido un poco la definición que dio KLATZMAN sobre espacio rural: “aquel en el que el hombre del siglo XX dispone de espacio”. Poco a poco ha dejado de ser un medio de producción exclusivamente para convertirse también en un bien de consumo (ocio, industrias, etc.).

En primer lugar abordaremos los factores que intervienen en el espacio rural. Posteriormente nos centraremos en el análisis de las actividades agrarias exclusivamente. Nos centraremos en la situación actual y en las perspectivas de futuro del sector tanto a nivel mundial como en España, y concluiremos con unas referencias bibliográficas.

Definir el término “rural” por exclusión (lo que no es urbano) es eludir el análisis. CLOUT considera que lo rural es un área caracterizada por unas bajas densidades de población, unas deficiencias hasta hace pocos años en lo que respecta a los servicios y unos aprovechamientos en los que todavía pesa mucho el sector agrarios. Es cierto que resulta muy difícil delimitar lo rural de lo urbano y que cada vez se utiliza más el concepto rururbano para definir el espacio en el que acaba la ciudad y comienza el campo.

Normalmente se confunde lo rural, lo primario, lo agrario y agrícola. Es un error. Lo rural no es exclusivamente agrario, lo agrario sí es rural. En un segundo nivel conceptual, en el área rural hay unas actividades predominantes que pertenecen á sector primario (transformar productos naturales en alimentos vegetales o animales o en materias primas para otros sectores): ganadería, agricultura, explotación forestal, pesca. Son las actividades denominadas sector FAO. Antiguamente se incluía también la minería. Las actividades primarias que tienen lugar sobre la superficie terrestre se definen con el término agrario. Cuando se habla del sector agropecuario nos referimos a la agricultura y a la ganadería. Por agrícola se entiende exclusivamente la agicultura.

El espacio rural es fruto de variados condicionantes naturales y biológicos, así como también históricos y humanos. El objetivo prioritario de estas actividades ha sido la búsqueda de la máxima productividad y rentabilidad.

1.1. FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL ESPACIO RURAL

1.1.1. FACTORES FÍSICOS

El clima: Influyen en la agricultura al ser el elemento que proporciona la energía necesaria para el desarrollo de los factores ecológicos. Es un condicionante imprevisto e imprevisible. La temperatura y las precipitaciones siguen siendo focos fundamentales del desarrollo vegetativo de las plantas (a pesar de los avances técnicos y genéticos). Además intervienen la cantidad de luz, la distribución del agua, la evapotranspiración.

El relieve: Influye en relación con la altitud (gradiente térmico), la inclinación de las vertientes y la orientación de las mismas (solana y umbría).

El suelo: Su espesor, textura (tamaño de las partículas), su estructura, porosidad, nutrientes y ph son aspectos fundamentales que inciden en la posibilidad o no de cultivar, y en qué tipo de cultivos se pueden explotar. Los suelos ácidos son más pobres que los alcalinos, aunque cada planta exige un pH determinado. No obstante, en la actualidad los suelos ácidos o alcalinos pueden modificarse utilizando fertilizantes químicos. En los países mas desarrollados se fabrican cubiertas edáficas gusto del agricultor.

La cubierta vegetal: Contribuye a mantener la fertilidad del suelo. La descomposición y transformación química de la materia orgánica contenida en los residuos vegetales por acción de microorganismos del suelo, produce el HUMUS, sustancia rica en nitrógeno y principal reserva nutritiva de las plantas, que constituye un elemento esencial para el desarrollo de los cultivos y la fertilidad del suelo. La cubierta vegetal es capaz incluso de crear MICROCLIMAS o zonas en las que el clima dominante de la región se ve parcialmente modificado y presenta variaciones en los valores térmicos y pluviométricos.

1.1.2. FACTORES HUMANOS

La influencia del hombre como modificador del sistema (evolución histórica, cultural, tipo de sociedad y sistema económico, y grado de tecnificación) es fundamental en la configuración del espacio y el paisaje rural. Los factores fundamentales para el desarrollo de este espacio son los siguientes: Crecimiento de la población, nivel técnico y tecnológico, condiciones económicas, aspectos sociales, políticas agrarias, y, finalmente, determinados aspectos histórico-culturales.

A – EL NIVEL TECNOLÓGICO: Es el factor primordial. Los avances generados por las diferentes fases de la Revolución Industrial hicieron posible, no sólo la erradicación de epidemias y enfermedades, con el consiguiente aumento de población, sino un trasvase de la misma del campo a la ciudad, fomentando el proceso de urbanización. Al mismo tiempo, el crecimiento de las ciudades transformó completamente el espacio rural, desarrollando infraestructuras viarias, que hicieron posible, no sólo la comercialización y transporte de los productos agrícolas, sino también la accesibilidad al campo.

Como contrapartida, la explotación agraria indiscriminada y el uso irracional del suelo han producido graves consecuencias, que, en muchos caso, han contribuido al empobrecimiento del medio físico, como la deforestación, la erosión y pérdida del suelo, la salinización, y el agotamiento y contaminación de los recursos hídricos del subsuelo, etc.

No obstante, el nivel técnico y tecnológico ha permitido una mayor roturación de suelos, un perfeccionamiento del utillaje y un proceso de mecanización, que, asociado a otros factores inherentes al progreso agropecuario (irrigación, utilización de fertilizantes, pesticidas, herbicidas, etc), ha provocado a lo largo de los dos últimos siglos un rendimiento agropecuario inusitado, pasando de una economía autárquica y de subsistencia, a una economía plenamente capitalista y desarrollada, caracterizada por la intensificación y la exportación de excedentes en una plena economía de escala. Además, el campo se industrializa, usando procesos similares de manufacturación que los que se están produciendo en la industria. Hablamos entonces de industrias agropecuarias.

B – ASPECTOS SOCIALES, Y JURÍDICOS. Los paisajes rurales son también el resultado de la interacción de una serie de factores jurídicos que tienen una trascendencia social, como la propiedad de la tierra y el régimen de explotación de la misma. En la actividad agropecuaria, al igual que en cualquier actividad económica, se busca el máximo beneficio, para ello es preciso tener en cuenta dos conceptos: el rendimiento y la productividad. El primero es el cociente entre el producto obtenido por unidad de superficie (Kg. por ha.). La productividad resulta del cociente entre el producto obtenido y el trabajo o el coste.

Centrándonos en los paisajes agrarios (elemento fundamental del espacio rural) conviene aclarar algunos conceptos ligados a los factores jurídicos y sociales que lo condicionan:

LA PROPIEDAD de la tierra es un concepto jurídico que identifica un determinado terreno con la pertenencia legal a una persona física o jurídica.

LA EXPLOTACIÓN, por el contrario, tiene un significado eminentemente técnico. Es la forma en que se unen tierras para trabajarlas bajo una misma dirección o empresa, independientemente que pertenezcan a uno o más propietarios.

LA PARCELA es el espacio dedicado a la producción de un cultivo. Por lo tanto, una parcela puede estar delimitada por elementos naturales (relieve, ríos) y humanos, (vallas, caminos, diferenciación de cultivos), y en no pocos casos tiene un origen histórico. Cada espacio explotado posee unas características parcelarias diferentes, pues cada parcela posee un tamaño, posición, forma y color diferente. La mejor forma de apreciar el parcelario es visto desde arriba, por lo que los mejores sistemas son la fotografía área o las fotografías de satélites (teledetección). La delimitación agraria puede generar desde el punto de vista físiográfico en CAMPOS ABIERTOS (parcelas sin delimitaciones físicas claras: openfields, township, rang) o CAMPOS CERRADOS (parcelas delimitadas por elementos físicos claros: vallas, setos…como en el bocage, los bancales o terrazas o los invernaderos).

También es importante el análisis del régimen de explotación de la tierra que puede ser directo o indirecto. En el régimen directo, el propietario de las tierras es quien se encarga de trabajarlas para obtener unos beneficios; en el indirecto, el propietario cede la explotación de las tierras a otros agricultores a cambio del pago de una renta. En este último caso podemos destacar el Arrendamiento y la Aparcería. El primero consiste en el alquiler de la tierra por parte de un particular, a cambio de una remuneración económica durante el tiempo estipulado en el contrato de alquiler. Dicho particular corre con el riesgo de la capitalización de esa tierra, a cambio de un canon o alquiler en metálico. La plusvalía o beneficios que genere ese terreno los obtiene el arrendatario. En la aparcería el dueño de la tierra o arrendador cede la tierra a otra persona o arrendatario a cambio de un porcentaje proporcional en los beneficios obtenidos de la tierra; por consiguiente, tanto arrendador como arrendatario participan de los beneficios de la tierra en función de las plusvalías que se generen. Para Jean Labasse, en su libro “La Organización del Espacio”, la aparcería es un legado de la etapa feudal, que “vuelve a resurgir como un arcaísmo en los países subdesarrollados”. Normalmente está ligada a la falta de capital. Una fórmula para superar la aparcería es el cooperáivismo.

C – ASPECTOS POLÍTICOS. El paisaje rural es también producto de la adopción de un conjunto de políticas agrarias o normativas realizadas por iniciativa del Estado, que tienen como objetivo la corrección de los desequilibrios regionales y la modernización de las estructuras para rentabilizar al máximo la explotación del espacio. La más importante estructura rural es la agraria. Se entiende por ESTRUCTURA AGRARIA a las relaciones visibles e invisibles que se producen entre los componentes del agro, destacando las formas de propiedad y explotación, así como las parcelas (tamaño, límites, forma) y el habitat (tipos de poblamiento y materiales utilizados).

Entre las medidas más características podemos mencionar los planes de obras hidráulicas, las políticas de concentración parcelaria, la política de colonización de espacios, los proyectos tecnológicos, la inversión en infraestructuras, el apoyo a la agroindustria y al turismo rural, los proyectos de ecodesarrollo, etc.:

1.2. COMPONENTES DEL ESPACIO RURAL

En el espacio rural se distingue entre el espacio explotado y el natural. El primero es el usado por el hombre para llevar a cabo las actividades primarias por excelencia: agrícolas y ganaderas. En este espacio encontramos la mayor parte de las forma? de poblamiento y de hábitat, y por consiguiente, también la mayor parte de actividades y servicios no agrarios que se desarrollan en el entorno rural. El espacio natural es la parte no cultivada. La actividad forestal ocupa un lugar intermedio entre el espacio explotado y el natural. Algunas formas turísticas que se han desarrollado últimamente tienen lugar en el entorno propiamente natural (turismo verde o ecoturismo). Pese a todo, los espacios naturales son los menos antropizados.

Además de la estructura agraria ya citada, uno de los componentes que mejor caracteriza el espacio rural es el hábitat. El hábitat rural es la forma en que se distribuye la población en el campo, así como la distribución de las casas y explotaciones. El hábitat rural define no solamente la fisionomía de las casas (formas, materiales, etc), las explotaciones y parcelas, también define las relaciones socio-económicas que se producen en ese espacio rural. Existen tres grandes tipos de hábitat, que a su vez han sido generados por situaciones medioambientales, socioculturales y económicas diferentes debido a la evolución histórica: el HABITAT DISPERSO (la concentración de las casas es pequeña, las cuales se encuentran atomizadas por el espacio de una forma un tanto irregular y caótica), HABITAT CONCENTRADO (cuando las casas se encuentran, en su gran mayoría, agrupadas en torno a un espacio determinado) y HABITAT INTERCALAR (situación intermedia en la que nos encontramos con núcleos de población relativamente importantes y, entre ellos, núcleos de casas de pequeña entidad con un carácter disperso).

2 LAS ACTIVIDADES AGRARIAS

Nos centramos ahora exclusivamente en las actividades agrarias: agricultura, ganadería y aprovechamiento forestal. A la hora de referirnos a los factores del espacio rural ya hemos aludido a cuestiones básicas de estas actividades. Continuamos con algunas otras igualmente importantes relativas a la agricultura.

2.1. LA AGRICULTURA: LOS SISTEMAS DE CULTIVO

Los sistemas de cultivo son las técnicas utilizadas para el aprovechamiento agrícola del suelo. Son muy variadas en el tiempo y en el espacio (dos extremos serían las técnicas intensivas practicadas en Oriente -varias cosechas de arroz al año- y el barbecho que aún se mantiene en muchos espacios rurales subdesarrollados).

En primer lugar podemos distinguir entre agricultura extensiva e intensiva. La primera presenta una escasa productividad y rendimientos también bajos. Se suele asociar a lotes de tierra de importante extensión, pero subexplotadas. Generalmente se trata de suelos poco fértiles y escasa capitalización. La agricultura intensiva presenta unos rendimientos muy altos, aunque la productividad es menor debido a la importancia del trabajo manual. El aprovechamiento del factor tierra se combina con una capitalización importante a través de abonos, herbicidas, cultivos de productos con alto valor añadido, riego, capital técnico y capital financiero, etc.

También se distingue entre agricultura de secano y de regadío. La de secano es la agricultura que únicamente utiliza el riego de tipo natural. Normalmente, no suele disfrutar de grandes rendimientos y está ligada a la agricultura extensiva. La de regadío utiliza riego de tipo artificial. Asociada a la misma estarían algunos procesos de capitalización importantes integrados dentro del contexto de agricultura intensiva. En cuanto a la variedad de cultivos podemos distinguir entre el policultivo y el monocultivo. En éste último se trabaja en la explotación con un solo cultivo. Es característico en la agricultura de plantación y determinados cultivos arbustivos como el olivo o la vid.

En cuanto al tipo de propiedad y la extensión de las explotaciones se diferencia entre el latifundio y el minifundio. Estos conceptos tienen unas connotaciones socioeconómicas muy claras. Los latifundios suelen corresponder con explotaciones muy poco aprovechadas, de gran tamaño, en las que el dueño es generalmente absentista. Es frecuente que el propietario no se haga cargo de la explotación de forma directa, la tierra suele estar trabajada por jornaleros, que no poseen ninguna participación en la propiedad de la misma. El minifundio corresponde a explotaciones de tamaño muy pequeño, inferiores a 10 hectáreas en el secano. Debido al escaso tamaño el trabajador no puede invertir grandes cantidades de capital, dada la dificultad de amortizar dichas inversiones.

2.1.1 SISTEMAS DE CULTIVO EN LOS PAÍSES SUBDESARROLLADOS DE ECONOMÍA AGRARIA

Pese a las diferencias que existen entre diferentes países, existen una serie de rasgos característicos que le confieren cierta unidad. Son países con un deficiente nivel tecnológico. De ahí se derivan toda una serie de consecuencias: dificultades para corregir las adversas condiciones naturales, producciones permanentemente expuestas a los riesgos climáticos, productividad y rendimientos muy bajos, y una alta proporción de población activa dedicada al sector agropecuario. En algunos casos, esta agricultura pobre convive con una agricultura mucho más desarrollada encaminada a la exportación y vinculada a los países desarrollados, esto es la agricultura de plantación, generándose el denominado DUALISMO AGRARIO, que no hace otra cosa que corroborar las importantes diferencias económicas y sociales que viven esos países.

Es preciso diferenciar entre cultivos arcaicos tradicionales y cultivos más modernos y desarrollados con técnicas que permiten una mayor racionalización de los recursos y, en definitiva, una mayor producción aprovechando mejor el factor tierra.

Dentro de los sistemas arcaicos hay que tener en cuenta dos de ellos: la AGRICULTURA ITINERANTE O DE ROZAS y la de ROTACIÓN CON BARBECHO. La primera procede de las primeras sociedades neolíticas, y todavía se puede observar en pueblos de la Amazonia y en zonas del África Ecuatorial. El agricultor “roza” o tala una zona de selva, quemando posteriormente los rastrojos. La ceniza que se produce sirve para fertilizar el terreno. Como es obvio, se trata de una agricultura muy pobre, de escasa productividad y escasos rendimientos. Por todo ello, también se le denomina AGRICULTURA DE SUBSISTENCIA, ya que se trata de una agricultura de autoconsumo. Un estadio superior supone la ROTACIÓN DE CULTIVOS CON BARBECHO. Se trata de un sistema de cultivo muy utilizado desde tiempos muy antiguos y que se desarrollará en Europa a lo largo de toda la Edad Media, hasta la Revolución Industrial. Se fundamenta en el trabajo de una parte de la tierra, mientras se deja otra parte en descanso (barbecho) para que se recupere del desgaste del año o período anterior. Normalmente, la zona de barbecho es utilizada para el pasto del ganado, cuyas defecaciones favorecen el enriquecimiento del suelo para un uso venidero. Se trata de un sistema extensivo, ya que el aprovechamiento del terreno es relativamente bajo, si lo comparamos con otros sistemas que veremos posteriormente. El sistema de barbecho sigue utilizándose en los países subdesarrollados, tal es el caso de países del África negra como Senegal, que permite sedentarizar a las poblaciones dividiendo el terreno en tres hojas (mijo, cacahuete y barbecho pastoreado).

Entre los sistemas más modernos, el CULTIVO DE PLANTACIÓN tiene su origen en las colonizaciones europeas de África, Asia y Latinoamérica. Se caracteriza por una especialización de cultivos (café, algodón, tabaco, frutos tropicales…) en zonas donde las condiciones medioambientales son idóneas, con unos rendimientos elevados. Es una agricultura especulativa debido a su vocación exportadora, ya que su oferta está en función de la demanda coyuntural de los países desarrollados. Debemos insertar este sistema agrario dentro de una economía de escala controlada por las grandes multinacionales, generalmente extranjeras, que actúan en connivencia con las oligarquías financieras dominantes en esos países. Desde una perspectiva medioambiental, se trata de una agricultura que genera un importante desgaste de la capa edáfica. En segundo lugar, la RICICULTURA es el sistema de cultivo más intensivo de cuantos se practican dentro de esta categoría de agricultura de subsistencia; y es el resultado de un acertado aprovechamiento de las condiciones naturales (precipitaciones monzónicas y suelos fértiles) y de la inventiva humana (construcción de terrazas). El arroz es el cereal por excelencia del sureste asiático.

2.1.2. SISTEMAS DE CULTIVO EN LOS PAÍSES DESARROLLADOS

Hay que destacar el bajo porcentaje de población activa empleada en el sector agropecuario en estos países, resultado del desarrollo de otros sectores productivos, y del alto grado de mecanización de la agricultura; las fuertes inversiones en investigación agronómica (semillas híbridas, nuevos fertilizantes, tratamiento de suelos, riego, fertilización por goteo, cultivos hidropónicos, selección genética de semillas y razas ganaderas, cultivos en invernaderos controlados por ordenador, etc). Obviamente, nos hallamos ante una agricultura intensiva. Todo ello genera altos rendimientos propios de una economía de escala. Destacar en este sentido la existencia de grandes empresas agrarias industriales y comerciales (AGROBUSINESS), que en algunos casos acaban por convertirse en grandes multinacionales del sector.

Entre los sistemas de cultivo tradicionales debemos destacar la ROTACIÓN DE CULTIVOS O SISTEMA NORFOLK. Supone un avance con respecto al sistema de barbecho, ya que aprovecha toda la superficie y por lo tanto incrementa considerablemente la producción. Con este sistema no se deja a descansar ninguna hoja de terreno; para ello se utilizan los cultivos de leguminosas (lentejas, garbanzos, etc) que tienen la facultad de nitrogenar el suelo y por lo tanto de enriquecerlo. De esta forma se obtiene una producción suplementaria. Este sistema se empezó a potenciar a partir de la Revolución Agraria a mediados del siglo XVIII, debido a los avances científicos en la materia. Otro sistema de aprovechamiento tradicional es el ADEMES AMIENTO en el que se traía de combinar tres subsectores del sector primario: agricultura, ganadería y explotación forestal. Un aprovechamiento parecido resulta de la AGRICULTURA PROMISCUA (Cultivo herbáceo y arbóreo en la misma parcela).

Entre los sistemas más modernos hay que destacar los que intentan superar las limitaciones del medioambiente, con por ejemplo la AGRICULTURA DE INVERNADERO. Se utiliza principalmente el plástico para cubrir el cultivo, generando un microclima ideal, lejos de las oscilaciones térmicas que se pudieran producir a la intemperie. Relacionado con este tipo de agricultura se desarrolla la técnica del ENARENADO, que consiste en cubrir las raíces de las plantas con arena de playa, para que la pérdida de humedad sea mínima. Estamos ante una agricultura muy cara, pero asimismo de alto valor añadido. Por consiguiente, la rentabilidad es muy alta, aunque la productividad es menor, debido a la necesidad de mucha mano de obra, sobre todo en la recolección de los productos. No obstante, la capitalización es importante, hasta el punto de utilizar técnicas de ingeniería genética e incluso cultivos hidropónicos.

Últimamente se han desarrollado muchísimo los SISTEMAS DE REGADÍO en el mundo desarrollado. El proceso de regadío es un factor más que permite la intensificación de los cultivos, aumentando de forma considerable el rendimiento, sobre todo en zonas de suelos fértiles pero con un clima árido. Ya se han superado los sistemas tradicionales de inundación o por surcos que aún se mantienen en algunas zonas de agricultura atrasada, y se han extendido nuevos sistemas mecánicos que hacen un uso más racional del agua, como son el RIEGO POR ASPERSIÓN, POR GOTEO, o RIEGO LOCALIZADO o SUBTERRÁNEO.

En los países desarrollados tenemos que referirnos también a la AGRICULTURA COLECTIVIZADA. La desaparición de la propiedad privada en países con sistemas de producción socialista generó la aparición del sistema de cooperativas. No obstante, este sistema también encontramos en países capitalistas como fórmula de adhesión libre y voluntaria de un número variable de miembros que aportan capital y trabajo para la realización de una actividad económica, participando de los excedentes netos que puedan producirse de manera proporcional a su aportación de capital y/o al trabajo realizado. Hemos de destacar los KIBBOUTZ en Israel, los KOLJOZ y SOVJOZ en las repúblicas de la extinta Unión Soviética, las COMUNAS chinas y las COOPERATIVAS en los países occidentales.

2.2. LAS ACTIVIDADES GANADERAS. SISTEMAS GANADEROS

Al igual que en el caso de la agricultura, podemos distinguir entre la ganadería extensiva y la intensiva. La primera es propia de áreas subdesarrolladas o de zonas de gran pluviosidad, lo que permite la existencia de pastos. Suele ir asociada con la agricultura cerealista alternada con el barbecho. La productividad es muy baja y suele ser la predominante en el subsector ovino, caprino y vacuno de producción cárnica. La ganadería intensiva se desarrolla tras el establecimiento del sistema Norfolk en los comienzos de la Revolución Agraria del siglo XVIII, coetánea de la Industrial. En un primer momento, este sistema se caracteriza por la compra y producción de pastos para alimentar al ganado en época de escasez délos mismos, y como es lógico, requieren de inversiones económicas fuertes que solo pueden efectuarse por parte de países capitalistas. Posteriormente se desarrollada la ganadería estabulada. Se trata de un sistema ganadero altamente intensivo, en el cual d ganado permanece en granjas sin necesidad de desplazamiento del mismo. La capitalización es significativa, lo que procura a su vez altos rendimientos y fuertes plusvalías.

Asociado a la ganadería extensiva se desarrolla el pastoreo nómada. Se caracteriza por la itinerancia y la escasa rentabilidad dentro de una agricultura típicamente de subsistencia o de autoconsumo, típica de un sistema ganadero muy pobre. Este pastoreo lo encontramos en zonas subdesérticas de África, Península Arábiga y estepas del Asia central, conformando civilizaciones y modos de vida característicos, basados en economías de subsistencia. Existe también el seminomadismo (trashumancia europea) en el que el desplazamiento es estacional y sólo de una parte de la población.

2.3. LA ACTIVIDAD FORESTAL

En primer lugar destaca por las grandes extensiones que ocupa y la escasa renta producida. Es un sector en el que destaca la empresa de capital público. Los rendimientos puramente económicos de la superficie forestal son mínimos. Sin embargo, en ocasiones la productividad es bastante alta. Los países de clima ecuatorial y templado-frío son los máximos productores. En algunos casos esta actividad provoca problemas medioambientales graves con la deforestación masiva. Los bosques tropicales y ecuatoriales (Amazonas, Indonesia) son los más afectados, estando su explotación en manos de empresas multinacionales. La producción forestal se dedica fundamentalmente a la producción de madera, pasta de papel, resina, caucho, y otros productos como leña, esparto o corcho. Las políticas forestales que se desarrollan en la segunda mitad del siglo XX surgen de la toma de conciencia del valor ecológico del bosque, así como de la necesidad de frenar las graves consecuencias de la de forestación. Con desigual fortuna, han intentado regular la explotación forestal con desigual resultado. Hoy día se intenta se intenta proteger el bosque frente a los incendios, la lluvia acida y las enfermedades forestales. También aspira a aumentar su extensión, tanto mediante repoblaciones que no deterioren el suelo como mediante la dedicación a usos forestales de las tierras de exceso de la agricultura.

3 SITUACIÓN Y PERSPECTIVAS DEL SECTOR AGRARIO EN EL MUNDO

3.1 AGRICULTURA TRADICIONAL DE AUTOSUBSISTENCIA

Esta agricultura se caracteriza porque produce escasamente para el consumo sin que existan excedentes para el mercado. Mas de dos tercios de la humanidad dependen de ella (países subdesarrollados). El policultivo y las técnicas elementales lo caracterizan, así como también una gran dependencia de las contingencias climáticas.

3.2. AGRICULTURA DE MERCADO

Es propia de los países mas tecnificados. en los que hay que asegurar los alimentos a un alto porcentaje de población que no participa en su producción. Se basa en la especialización, la gran explotación, la mecanización y tecnificación. Es una agricultura inestable ya que depende de la demanda en el mercado. El caso más extremo de este tipo de agricultura es la de plantación, altamente especulativa, como ya hemos visto anteriormente.

1. La agricultura en Europa. Se caracteriza actualmente por el envejecimiento de su población activa, su mecanización y tecnificación, el alto consumo de fertilizantes, pesticidas y abonos químicos, la protección política interna, los altos excedentes, y la coordinación a partir de las directrices de la PAC (Política Agraria Común): unicidad de mercado, preferencia comunitaria, y solidaridad financiera en toda la LÍE.

2. La agricultura en EE.UU. Es el ejemplo paradigmático de la agricultura especulativa. Tanto la especialización como los canales de comercialización son libres. Su elevadísimo grado de tecnificación da lugar a que los grandes agricultores sean en realidad hombres de empresa. El futuro de esta agricultura parece estar en manos de las grandes firmas comerciales y los consejos de administración de las grandes urbes. En cuanto al nivel de intervención estatal, este se hace cargo de las grandes obras y subvenciones que esta agricultura de mercado requiere.

3. Actualmente en algunos países desarrollados se ha implantado un nuevo tipo de agricultura producto de la denominada Revolución Verde que deriva de sofisticadas técnicas (genética de semillas, estudios informaticos , mejora de fertilizantes…) y ha dado lugar a los productos transgénicos.

3.3. AGRICULTURA SOCIALIZADA

Este tipo de agricultura sigue vigente en China, Cuba, y Corea del Norte, pero el interés en su estudio radica también en que son muchos los países que parten de esa situación en su sector agrario aunque su enfoque este ya en la economía de mercado. En los países de economía socialista de modelo soviético, la propiedad de la tierra paso a manos del Estado. Se caracterizó por un alto nivel de mecanización, escasa utilización de abonos y rendimientos mediocres. Sus diferencias con el resto de los sistemas analizados son que tanto producción como mercado están planificados por el Estado y la explotación suele ser colectiva. En los países socialistas vigentes (modelo chino) hay más mano de obra y menos mecanización con una elevada productividad. Actualmente la economía agraria china se orienta hacia la apertura. Cuba es el ejemplo de agricultura socializada de cultivos industriales, aunque su situación actual es crítica por su aislamiento económico. Prácticamente subsiste a través de un autoabastecimiento precario.

3.4. PERSPECTIVAS

La liberalización de los mercados y la eliminación de trabas al comercio internacional de los productos agrarios que pretende imponer la globalización económica parece que beneficiará a los países subdesarrollados cuyos productos agrarios son más competitivos por los menores costes de producción. Sin embargo el desarrollo de la tecnología bioal i mentaría y el auge de los productos transgénicos (que pueden poner fin al problema del hambre en el mundo) vinculan una vez más el sector agrario de las áreas subdesarrolladas a los intereses de las multinacionales y de los países desarrollados.

4 SITUACIÓN Y PERSPECTIVAS DEL SECTOR AGRARIO EN ESPAÑA

Con la excepción de la comisa cantábrica, la agricultura española se enmarca dentro de la del mundo mediterráneo. El marco geográfico es complicado y en ocasiones hostil. Entre los principales problemas que presenta la actividad agraria en España, podemos distinguir los siguientes: disminución y envejecimiento de la población rural, tamaño inadecuado de las explotaciones por una fuerte concentración de la propiedad, la modificación del consumo y de la demanda, la dependencia cada vez mayor del mercado y de la industria, el paro estacional y la degradación del medio ambiente. La población agraria, muy envejecida provoca el estancamiento del sector en muchos sentidos. Las profundas diferencias sociales se extreman en el mundo rural, y quedan patentes a través del tamaño desigual de las explotaciones; Latifundios rentables (5,5% de las explotaciones con más de 50 Ha que ocupan el 65% del territorio) frente a minifundios insolventes (el 60% de las explotaciones con menos de 5 Ha ocupan un 6% del territorio). En algunos aspectos y espacios es una agricultura desarrollada, mientras que en otros esta la borde del tercermundísmo.

Con todas estas contradicciones la agricultura es aún una pieza clave en la estructura económica de España. Actualmente su contribución al PIB es del 3%, y la población activa de este sector es del 8%. Su importancia radica en que tiene una importante participación en el comercio exterior y que sirve de base a un importante sector industrial: el agroalimentario.

Sin embargo, el futuro del campo, sin menoscabo del aprovechamiento agropecuario, debe buscarse potenciando otras aplicaciones. Destacamos fundamentalmente tres:

1. INDUSTRIALIZACIÓN RURAL. Los suelos más baratos, los salarios más bajos y la mejora de los medios de comunicación han provocado esta huida de las actividades industriales hacia el campo. A ello hay que añadir la menor dependencia que tienen las industrias modernas de los equipamientos de la ciudad (agua, energía, evacuación de residuos…), en gran parte debido a la extensión de esos equipamientos al habitat rural, cuyo suelo es, además, mucho más barato.

2. LAS RESIDENCIAS SECUNDARIAS. La mayor disponibilidad de tiempo libre, unido a ingresos más elevados, así como el deseo de huir de la ciudad, ha fomentado la aparición de la residencia secundaria, a la que la familia se traslada los fines de semana o en los periodos vacacionales más largos. En muchos casos, esa se convierte en residencia permanente. Ese fenómeno centrífugo es el responsable, en los últimos años, de la urbanización del campo y ei cambio de pautas socioeconómicas y culturales en el mismo

3. EL TURISMO RURAL. El atractivo paisajístico y ecológico de muchas zonas rurales están generando la frecuentación de estas áreas anteriormente olvidadas por los habitantes de la ciudad. El desarrollo económico, el cambio de mentalidad, la mejoría de los trazados viarios y la potenciación desde los medios de comunicación han sido determinantes.

Un aspecto fundamental de la situación y perspectivas del sector agrario español se deriva de su pertenencia a la UE y por lo tanto de su dependencia de la PAC. Cuando España se incorporó a la C.E.E. (hoy Unión Europea), su entrada se hizo de forma paulatina, es decir, muchos productos españoles siguieron pagando aranceles cuando entraban en la Comunidad, y su reducción arancelaria se hizo poco a poco, sobre todo en lo que se refiere a los productos de mayor proyección y coinpetitividad por parte española, caso, por ejemplos de frutas y hortalizas. Otros productos, a través de sucesivos períodos transitorios, debieron ajustarse, tanto en sus normativas, como en sus precios, a ese período transitorio, caso del tabaco, azúcar, etc).

Por otro lado, España se tuvo que adaptar a las necesidades globales en materia agrícola de la Comunidad, de ahí que se potenciaran el desarrollo de determinados productos, y se redujera, so pena de multa, el desarrollo de otros, por ser excedentaria la Comunidad, caso de los productos lácteos.

En la actualidad España está plenamente integrada en la PAC, lo que ha supuesto ventajas e inconvenientes. Por un lado ha accedido a un mercado de 371 millones de consumidores, con alto poder adquisitivo, que demanda productos de calidad. Para sacar provecho de esta situación, el sector agrario necesita realizar fuertes inversiones para modernizarse y aumentar la productividad, la calidad y la competitividad. En relación con ello, España se ha integrado en la política estructural, que aporta fondos para desarrollar infraestructuras y equipamientos en las regiones europeas más atrasadas y para mejorar la cualificación de los agricultores. Sin embargo, se le dice al agricultor que buena parte de lo que produce carece de mercado y que debe permanecer en un mundo rural empobrecido para conservar la naturaleza. Así, desde 1991, España se incluye en el programa LEADER para las zonas rurales aféctalas por la reconversión generada por la PAC. que aporta subvenciones para crear en ellas soluciones innovadoras que puedan servir de modelo a otras áreas, la mayoría de las cuales se han dirigido al turismo rural. Además las zonas rurales más atrasadas reciben ayudas para frenar el éxodo rural y se adoptan las medidas comunitarias para la protección del medio ambiente y la re forestación.

Las consecuencias de la PAC han sido especialmente problemáticas en la zona cantábrica, muy dependiente de una ganadería bovina excedentaria en la Unión y poco competitiva respecto a la ganadería comunitaria. Las zonas de cereal y viñedo del interior peninsular también se enfrentan a problemas de excedentes y competitividad mientras que el litoral andaluz ha encontrado un buen mercado para sus productos hortofrutícolas.

5 BIBLIOGRAFÍA

Díaz Ah’arez: Geografía y Agricultura. Componentes de los espacios agrarios. Ed.

Cincel.

George, Fierre: Geografía Económica. Ed. Ariel.

Gil, Adela: De la Agricultura Tradicional a la Tecnología. Ed. Cincel.

Sancho. José: La Agricultura de Cara al Futuro. Ed. Cincel.

Tamames, Ramón. Estructura Económica de España. Alianza Editorial.

AGUILERA ARILLA, Ma José y otros (2000). “Geografía General U. Geografía Humana”. UNED, Madrid.

BUTLER, Joseph H. (1986). “Geografía económica. Aspectos espaciales y ecológicos de la actividad económica”. Limusa, México.

CABERO DIÉGUEZ, Valentín (ed.) (1994). “El medio rural español. Cultura, paisaje y naturaleza”. Universidad, Salamanca.

CLAVAL, Paul (1980): “Geografía económica”. Oikos-Tau, Barcelona.

CLOUT, Hugh D. (1976). “Geografía Rural”. Oikos-Tau, Barcelona.

D’ENTREMONT, Alban (1997). “Geografía Económica”. Cátedra, Madrid.

DERRUAU, Max (1985). “Geografía humana”. Vicens Vives, Barcelona.

DÍAZ ÁLVAREZ, José Ramón (1988). “Geografía \j agricultura. Componentes de los espacios agrarios”. Cuadernos de Estudio, n°4. Cincel, Madrid.

ESTÉBANEZ ÁLVAREZ, José (1992). “Los espacios rurales”. En VV. AA., “Geografía Humana”, pp.239-356. Cátedra, Madrid.

FAUCHER, Daniel (1975). “Geografía agraria. Tipos de cultivos”. Omega, Barcelona.

FORO AGRARIO (1999). “La agricultura en el umbral del siglo XXI”. Mundiprensa, Madrid.

FRANCO ALIAGA, Tomás (1998). “Las actividades agrarias en España”. UNED, Madrid.

GARCÍA RAMÓN, Ma Dolores (1981). “Métodos y conceptos en Geografía Rural”. Oikos-Tau, Barcelona.

TULLA, Ma Dolors y VALDOVINOS, Nuria (1995). “Geografía Rural”. Colección Espacios y Sociedades, n°10. Síntesis, Madrid.

GEORGE, Fierre (1970). “Geografía económica”. Ariel, Barcelona.

(1982). “Geografía rural”. Colección Elcano. Ariel, Barcelona.

GIL, Adela (1989). “De la agricultura tradicional a la tecnológica”. Cuadernos de Estudio, n°5. Cincel, Madrid.

GIL OLCINA, Antonio y GÓMEZ MENDOZA, Josefina (coord.) (2001). “Geografía de España”. Ariel, Barcelona.

GÓMEZ BENITO, Cristóbal y GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, Juan Jesús (eds.) (1997). “Agricultura y sociedad en la España contemporánea”. MAPA/CIS, Madrid.

Instituto Geográfico Nacional, IGN. “Atlas Nacional de España”. Fascículo: “Agricultura, ganadería y pesca”. Madrid.

LACOSTE, Yves y GHIRARDI, Raymond (1983). “Geografía general física y humana”. Oikos-Tau. Barcelona.

LEBEAU, Rene (1983). “Grandes modelos de estructuras agrarias en el mundo”. Vicens-Vives, Barcelona.

LÓPEZ ONTIVEROS, Antonio (1984). “Geografía agraria”. En BIELZA DE ORY, Vicente, “Geografía General II”, pp.115-177. Taurus, Madrid.

MÁRQUEZ FERNÁNDEZ, Dominga (1998). “Los sistemas agrarios”. Colección Espacios y Sociedades, n° 11. Síntesis, Madrid.

MÉNDEZ, Ricardo (1997). “Geografía Económica. La lógica espacial del capitalismo global”. Ariel, Barcelona.

MOLINERO, Fernando (1990). “Los espacios rurales. Agricultura y sociedad en el mundo”. Ariel, Barcelona.

MORGAN, William Basil y MUNTON, R. I. C. (1975). “Geografía agrícola”. Omega, Barcelona.

NAREDO, José Manuel (1996). “La evolución de la agricultura en España (1940-1990)”. Universidad, Granada.

SÁENZ LORITE, Manuel (1990). “Geografía Agraria. Introducción a los paisajes agrarios”. Serie Geografía de España, n°7. Síntesis. Madrid.

y FERRER RODRÍGUEZ, Amparo (1989). “Las actividades agrarias”. En Geografía de España, Tomo II, Geografía Humana I. Planeta, Barcelona.

(1989). “La actividad rural”. En BIELZA DE ORY, Vicente, “Territorio y sociedad en España H. Geografía Humana”, pp.173-207. Taurus, Madrid.

SANCHO COMINS, José (1988). “La agricultura de cara al futuro”. Cuadernos de Estudio, n°6. Cincel, Madrid.

SUMPSI, José Ma (coord.) (1994). “Modernización y cambio estructural en la agricultura española”. MAPA, Madrid.

TAMAMES, Ramón y GONZÁLEZ HUERTA, Begoña (1999). “Estructura económica internacional”. Alianza, Madrid.

y RUEDA, Antonio (2000). “Estructura económica de España”. Alianza, Madrid.

ENLACES A INTERNET.

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), http://www.fao.org/inicio.htm

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, http://www.mapya.es/

– Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria, INIA (Ministerio de Ciencia y Tecnología), http://www.inia.es/

Instituto Nacional de Estadística (INE), con acceso a los datos del Censo Agrario 1999, http://www.ine.es/

Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, http://www.cap.junta-andalucia.es/agriculturaypesca/publico/

La Página Rural, con numerosos enlaces a otras páginas e información variada, http://personal.redestb.es/jomer/

Red Española de Desarrollo Rural, http: / / www.redr.es/

Sociedad Española de Agricultura Ecológica, http://www.agroecologia.net/

Asociación Vida Sana, agricultura ecológica, http://www.vidasana.org/

Publicado: agosto 20, 2015 por Santiago

Etiquetas: tema 7 geografía e historia