Tema 20 – Expresión de la aserción, la objeción, la opinión, el deseo y la exhortación.

==INTRODUCCIÓN.==

A través de nuestra experiencia diaria nos vemos en distintas circunstancias en las que utilizamos el lenguaje para describir, opinar, desear o para exhortar a alguien a que haga algo.

En este vamos a examinar los mecanismos lingüísticos que utilizamos para llevar a cabo todas estas acciones, dándonos cuenta de cómo se refleja nuestra actitud y subjetividad en nuestra herramienta de comunicación; y cómo podemos influir sobre los demás sólo con el uso de la palabra.

==LA MODALIDAD.==

Ha sido tratada tanto por la lingüística como por la lógica, ambas distinguen el los actos de enunciación una información descriptiva (predicamos algo de un sujeto), es decir, aseveramos, y también una información no descriptiva, que según Lyon puede caracterizarse como “expresiva y social”.

El hablante no permanece ajeno a lo dicho, sino que adopta una posición respecto a lo que comunica, esa posición o actitud se denomina modalidad.

Al emitir un enunciado no sólo pretendemos transmitir información sino también influir en cierta manera en nuestro interlocutor.

Esta dimensión social fue tratado por Austin en su teoría de los actos de habla, distinguiendo entre enunciados constativos, que describen y son verdaderos o falsos, y enunciados ejecutivos, que se emplean para hacer algo y no tienen valor veritativo.

Estudiar la modalidad es algo complejo por diversos factores, pues a veces es difícil distinguir esa actitud especial. No siempre las fronteras entre la descripción y la no descripción son nítidas.

Podemos influir en los interlocutores de diversas maneras. Una forma evidente de hacerlo es utilizando recursos léxicos en los que va explícito el acto que enunciamos. “Te aseguro que te dará mi colección de fotos”, pero también podemos decir “te daré mi colección de fotos“.

En la primera oración realizamos el acto de asegurar explícitamente. En la segunda no explicitamos el verbo asegurar aunque como afirma Lyons ambas oraciones no tienen por qué tener el mismo significado aunque realicen el mismo acto de habla.

Esta distinción coincide con la de Austin entre enunciados ejecutivos primarios y ejecutivos secundarios.

También hay que tener en cuenta otros factores como la actitud del interlocutro formulada en términos de mayor o menor grado de compromiso con lo que el hablante comunica.

Si los distintos actos de habla se correspondieran con una determinada estructura gramatical, no tendríamos ninguna dificultad a la hora de analizarlos, pero esta situación es idílica, ya que no existe univocidad entre un acto de habla y la estructura gramatical mediante la cual realizamos ese acto.

Dubois realiza una clasificación teniendo en cuenta el tipo de oración y el acto lingüístico típico realizado al enunciar ese tipo de oración.

Tipo de oración Acto lingüístico

Declarativa Aseverar

Interrogativa Preguntar.

Imperativa Ordenar.

Pero tenemos que tener en cuenta que el hablante puede expresar en un mismo enunciado diferentes intenciones, que no siempre tienen que coincidir con el contenido que expresa; incluso en ocasiones es totalmente diferente.

En la oración “Ruégale que venga” podemos obviamente expresar un ruego, pero también una orden.

Austin distinguía entre acto locutivo que consiste en “decir”. Según Lyon: “la enunciación de ciertas palabras en una cierta construcción y la enunciación de ellas con un cierto significado”.

Acto ilocutivo que es un acto realizado para decir algo, aseveración, promersa, orden, etc… (de los que nos ocuparemos detenidamente). Y acto perlocutivo, que es un acto realizado por medio de decir algo.

Como hemos podido observar en la modalidad influyen tanto una serie de elementos extralingüísticos como otros lingüísticos. Entre estos últimos ya hemos puesto de relieve la modificaicón que puede sufrir un enunciado dependiendo de la entonación que el hablante le dé.

Otro factor importantísimo son los modos verbales, la utilización del indicativo, subjuntivo o imperativo (que analizaremos con detalle).

El uso de determinadas conjunciones o adverbios que pueden actuar como operadores oracionales.

El orden de palabras, los distintos tiempos verbales e incluso factores textuales son determinantes.

==LA ASERCIÓN==

Desde el punto de vista teórico una aseveración o aserción se correspondería con la función descriptiva de la lengua, es decir, para describir empleamos oraciones enunciativas o aseverativas.

Pero aunque históricamente (Port-Royal) se distinga entre aseveración y aserción, hoy se consideran equivalentes.

Como ya mencionamos en el apartado anterior en las aseveraciones también existe un componente no descriptivo existe un componente no descriptivo, es decir, teóricamente va ligada a la objetividad pero no podemos pasar por alto (como Lyons) que la transmisión de información descriptiva no es un fin en sí misma. Si un hablante utiliza una serie de recursos para expresar o no el grado de adhesión a lo referido, en cierto modo, existe una modalización, aunque esta no tenga un correlato lingüístico explícito. Según el mismo autor las aseveraciones no están únicamente ligadas a la función descriptiva de la lengua sino que:

“contendrán una cierta cantidad de información no descriptiva, que puede caracterizarse como expresiva (o indicativa) y social”.

Si comunicamos algo a alguien adoptamos una intención y sea cual fuere existe.

Hurford y Heasley incluyen en su definición del acto de aseverar el compromiso. “Cierta responsabilidad” del hablante con respecto al oyente, acerca de la existencia de un determinado estado de cosas en el mundo.

Con respecto a los recursos lingüísticos, las oraciones aseverativas serían no marcadas, pues no contienen los recursos anteriormente citados, por ejemplo, respecto al modo van en Indicativo, que es el término no marcado. El Indicativo se relaciona con la aserción y el Subjutnivo con la no aserción, por lo tanto una aseción tiene la forma de una oracióndeclarativa simple (en la que un hablante se compromete con la verdad de la proposición, la asevera) y la aserción sería un acto ilocutivo (según Austin) que al combinarse con un acto proposicional, convierte al enunciado en aseveración. Por lo tanto el propósito de hacer aseveraciones no es sólo describir porque la descripción no es un fin en sí misma.

3.1.- LA NEGACIÓN.

Ignacio Bosque pone de relieve en 1980 (Sobre la negación) la diferencia en la construcción de oraciones afirmativas y negativas, es decir, la estructura de una oración negativa es el resultado de operar sobre una oración positiva.

Una oración afirmativa existe a partir de un objeto, contemplamos una realidad y emitimos un juicio acerca de esta realidad. Pero una oración negativa existe no a partir de un objeto, sino de una oración afirmativa. Atribuimos un valor de falsedad a esa oración afirmativa.

En otras palabras la aserción de una proposición negativa es equivalente a la negación de la correspondiente proposición positiva, y se realiza sobre esta proposición. Las oraciones afirmativas son por lo tanto un juicio sobre un estado de cosas en el mundo y las oraciones negativas son un juicio sobre una oración afirmativa.

El mismo autor en Indicativo y Subjuntivo afirma que las oraciones simples son normalmente afirmaciones, incluso aunque las neguemos. Ej: Mañana vendré / mañana no vendré.

Estudia también los efectos de la negación en los distintos tipos de predicados.

==LA OBJECIÓN.==

Dentro del contexto de la comunicación, en la relación hablante/oyente se pueden dar diversas relaciones (como es obvio). Una de ellas es la objeción, mediante la cual el oyente corrige, opone, o simplemente contrasta una información. Por lo tanto se tiene que dar una interacción comunicativa, es evidente que para que alguien objete sobre algo, tiene que haber sido pronunciado ese algo.

En este caso existe un cierto enfrentamiento entre emisor y receptor, que a su vez se convierte en emisor para oponerse (en mayor o menor medida) o para precisar la información recibida.

Dentro de la objeción podemos oponernos mediante giros más o menos coloquiales, que constituirían un primer nivel de análisis: no digo que no, puede ser, mejor etc… Y una serie de fórmulas unidas a la coordinación o subordinación, es decir, con una relación entre las dos parte. Dentro de este ámbito es obvio que nos tenemos que referir a las oraciones advesativas y concesivas (que analizamos posteriormente).

Matte Bonn realiza un análisis de ciertos nexos aportándonos el contexto en el que se usan:

· No ………. sino (que) cuando negamos un elemento para sustituirlo después por otro.

· Mejor dicho. Para corregir inmediatamente una información que acabamos de dar.

· En vez / lugar de. Para sustituir por otro un elemento de información que se ha dado, sin negar previamente el elemento ya mencionado.

· En cambio, sin embargo, mientras que. Para presentar dos informaciones nuevas oponiéndolas.

· Contrariamente a, al contrario de, en contra de + un elemento opuesto. Para introducir una nueva información subrayando que se trata de algo opuesto a otra información que se refiere a otro sujeto o situación.

4.1.- ORACIONES ADVERSATIVAS / ORACIONES CONCESIVAS.

En ambos tipos de oraciones se mencionan dos elementos de información que contrastan fuertemente entre ellos, por lo que uno de los dos no deberá ser posible a la luz de lo expresado por el otro. Por lo tanto tenemos A / B.

Ahora bien estos dos elementos tienen una importancia distinta según la oración sea adversativa o concesiva. En las oraciones concesivas A se menciona sólo de paso, la atención se concentra en B: Aunqeu llueve, he salido.

Sin embargo en las oraciones adversativas los dos elementos tienen la misma importancia: Llueve, pero he salido.

4.2.- ORACIONES ADVERSATIVAS.

En estas oraciones una proposición corrige a la otra, pero tenemos que tener en cuenta que no todas las oraciones pueden oponerse, es decir, necesitamos una relación de oposición. Por ejemplo en la oración: Es de noche, pero llueve, no encontramos dos acciones opuestas, por lo que no podemos coordinarlas.

Los nexos adversativos más frecuentes son: Pero, sin embargo, es más, por lo demás, sino que, con todo, ma´s bien, no obstante, etc…

4.3.- ORACIONES CONCESIVAS.

Las oraciones concesivas oponen una dificultad al cumplimiento de la proposición principal: Aunque estoy cansado, iré.

4.3.- Nexos concesivos.

La principal conjunción concesiva es aunque: Aunque llueva, saldré. También es muy frecuente: A pesar de que + verbo. A pesar de + infinitivo, que tiene un significado muy próximo a aunque, pero con mayor énfasis en el contraste: A pesar de que había mucho ruido, le oí.

Otros nexos concesivos son:

· Cuando. Me pagaron la mitad, cuando debí cobrar todo.

· Aún cuando. No lo he visto, aún cuando lo pusieron en la tele.

· Si bien. Es buen estudiante, si bien un poco vago.

· Aún si. Aún si digo la verdad, no me creerá.

· Así. No deja de fumar, así se ahogue.

· Mal que. Iré mal que le pese.

· Por más que. Por más que estudio, no apruebo.

· Por… que. Por mucho que insista, no lo invitaré.

· Y eso que. Aporta una nueva información que disminuye la importancia de lo que se acaba de decir. Aprueba y eso que no estudia.

· Con + infinitivo. Con ser rico, es muy roñoso.

· Con lo + adjetivo. No le gusta la tarta con lo rica que está.

· Con + artículo + sustantivo + que. Con el dinero que tiene, nunca invita.

· Aún + gerundio. Aún sabiendo su defecto, no lo admite.

· Gerundio, participio o adjetivo + y todo. Cojeando y todo, ganó la carrera.

· Futuro + Y. Lo matarán y seguirá hablando.

· Otros giros concesivos. Diga lo que diga, quiera o no, queramos que no…

4.3.2.- El modo en las concesivas.

· Utilizamos el indicativo en las concesivas, cuando el hablante conoce la acción expresada por el verbo y presupone que su oyente la desconoce. Es exclusivo el uso del indicativo en: “aún a sabiendas de que, y eso que y si bien”.

· Utilizamos el subjuntivo cuando el hablante desconoce la acción expresada por el verbo o presupone que su oyente la conoce, o para indicar que la acción expresada por el verbo no se está cumpliendo o es difícil que se cumpla. Dentro de esta regla general hay casos en los que sólo puede aparecer Subjuntivo. En las construcciones introducidas por: (aún) a riesgo de que, así y en por (muy) + adjetivo + que. “No fue al trabajo aún a riesgo de que le despidieran. Por muy fea que sea, es una persona maravillosa”. También en las construcciones del tipo “quieras o no quieras, etc”.

· Se produce alternancia de Indicativo / Subjuntivo en las oraciones introducidas por aunque. En estas oraciones intervienen dos factores:

1. El carácter de hecho posible o no.

2. El carácter informativo de la oración encabezada por aunque. Si es un hecho posible irá en indicativo, si no en subjuntivo.

· Las oraciones introducidas por aún cuando, a pesar de que, por + adverbio + que, por mas (mucho) + sustantivo + que, siguen las mismas reglas que aunque. A veces la alternancia indicativo / subjuntivo depende del contexto. La casuística del uso de uno u otros modo ha sido estudiada extensamente por Borrego, Asensio y Prieto en El subjuntivo (1985).

==LA OPINIÓN.==

La opinión consiste en mostrar nuestro fuicio sobre un estado de cosas, por lo tanto será importante la subjetividad y en consecuencia la modalidad, en cuanto a actitud subjetiva del hablante u oyente respecto de lo enunciado.

La expresión de la opinión tiene muy diversos grados, ya que podemos expresar que consideramos algo probable, posible, expresar sorpresa, extrañeza etc… aspectos que analizaremos posteriormente.

La opinión según hemos comentado al hablar de los actos de habla sería un acto ilocutivo. Lyons menciona que estos actos ser realizan a través de verbos como suponer, creer, pensar etc… a los que llama verbos parentéticos de los que dice que:

“Pueden emplearse parentéticamente en primera persona del presente para modificar o suavizar la pretensión de verdad que se implica con una aseveración simple (Urmson 1952)”. La función de estos verbos tal como la describe Urmson, queda ilustrada con oraciones del tipo:

Está en el comedor, creo.

Que tiene relación con una especial modulación prosódica y paralingüística de los enunciados. También destaca la similitud con los verbos ejecutivos del tipo, te lo prometo, te lo aseguro.

Como podemos comprobar el hablante pronuncia un enunciado y acto seguido realiza un comentario del mismo para atenuar lo que dice:

Está en el comedor / Está en el comedor, creo.

Benveniste resalta la función no descriptiva de este tipo de verbos, como indicadores de la subjetividad, actitud del hablante hacia lo enunciado.

No podemos olvidar en relación con los verbos parentéticos los denominados adverbios oracionales del tipo francamente, sinceramente:

Francamente, no puedo más.

Mediante estos adverbios el hablante califica lo dicho anteriormente, da su opinión etc…

Ignacio Bosque (Las categorías gramaticales) pone de relive otro tipo de estructuras llamadas Clausulas Reducidas que se corresponden con frases del tipo:

Te creía en París. Te hacía más delgado

que son unidades de predicación sin flexión, mediante las cuales los hablantes expresan su valoración. Aunque no ahondaremos en el estudio (muy interesante) de esta estructura pues tendríamos que exponer el model “Rección y ligamiento” lo que excedería nuestras pretensiones.

5.1.- EXPRESIÓN DE LA OPINIÓN. FÓRMULAS.

Como dijimos anteriormente la opinión abarca un amplísimo campo, desde lo probable, hasta la sorpresa, extrañeza etc…

Un hablante cuando quiere expresar que lo que dice es probable, no tiene certeza ni seguridad absoluta de ello puede utilizar:

Seguramente, seguro, probablemente, a lo mejor + verbo, quizás, tal vez, puede (ser) que, posiblemente, deber (de), tener que + infinitivo, parecer, parece ser que, al parecer, por lo visto, etc.

Si el hablante considera lo dicho posible pero remoto:

Igual + verbo

Capaz que + subjuntivo.

Puede (incluso) que + subjuntivo.

Para mostrar una actitud en cierto modo de sorpresa o escánalo:

Desde luego

Hay que ver.

Será posible.

Para mostrar sorpresa o extrañeza: ¿Sí? ¿Verdad?. No me digar, que raro, no puede ser…

Para expresar compasión: ¡Qué pena!, ¡lástima!…

Para indicar resignación: ¡Qué le vamos a hacer!

Para expresar satisfacción o gusto ¡Qué bien!, me alegro por, por fin, menos mal.

5.2.- EL MODO EN LA OPINIÓN.

Como indican Borrego, etc… El subjuntivo salvo en la expresión “a lo mejor” que se construye en indicativo, el resto de los adverbios: tal vez, acaso, etc…admiten indicativo o subjuntivo.

Si van detrás del verbo el indicativo es obligatorio, si van delante el uso de uno u otro es indiferente, sólo aporta un mayor o menor grado de duda.

==EL DESEO.==

Podemos expresar el deseo en español de diversas formas, mediante expresiones desiderativas (que analizaremos posteriormente) o también mediante un tipo de verbos que se denominan volitivos, como desear, querer, apetecer etc.. y sus contrarios desagradar, odiar, etc..

Este tipo de verbos se construyen en subjuntivo y según apuntan Suñer y Padilla Rivera (Indicativo y Subjuntivo) “han sido agrupados con los verbos de influencia por la RAE (1974) y Gili Gaya (1972) debido a que comparten el requisito de posterioridad. Estos autores ponen de manifiesto las restricciones temporales a que se ven sometidos estos verbos, que son más estrictas:

Quería que telefonearas / *telefonées.

En cuanto a las expresiones desiderativas podemos destacar las siguientes:

A. Oraciones desiderativas con Ojalá. La interjección ojalá (que) mediante la cual expresamos un deseo de forma más o menos exclamativa, se construye con el verbo en subjuntivo, pero el uso de los distintos tiempos del subjuntivo vienen condicionado por el grado de posibilidad de realización de los deseos.

o Deseos de realización posible:

§ En el presente o en el funturo: utiliza el presente. ¡Ojalá nos estén esperando!.

§ En el pasado: emplea la forma de perfecto o de imperfecto: ¡Ojalá le hayan tocado las quinielas!.

o Deseos de realización muy difícil o imposible.

§ En el presente o en el futuro forma de imperfecto. ¡Ojalá nos estuvieran esperando!.

§ En el pasado forma de pluscuamperfecto. ¡Ojalá le hubieran tocado las quinielas!.

o Deseos no realizados.

§ En el presente forma de imperfecto. ¡Ojalá estuviera aquí!.

§ En el pasado forma de pluscuamperfecto. ¡Ojalá hubiera ganado las elecciones!.

B. Oraciones desiderativas con QUIÉN. El verbo va siempre en subjuntivo (imperfecto o pluscuamperfecto), normalmente se refiere a la primera persona, es siempre un deseo de realización muy difícil, imposible o no realizado.

o En el presente o en el futuro forma de imperfecto. ¡Quién estuviera en tu lugar!.

o En el pasado forma de pluscuamperfecto ¡Quién lo hubiera comprado entonces!.

C. Oraciones desiderativas con ASÍ. El verbo siempre va en subjuntivo y siguen la misma regla que ojalá. Si el verbo va en indicativo no indica deseo sino modo. Desde el punto de vista semántico expresa un deseo cercano a la maldición (Borrego) o manifiesta la indiferencia del hablante:

¡Así te parta un rayo! ¡Así lo castigara Dios!

D. Oraciones con QUE. Normalmente la conjunción encabeza la oración, por lo que se presupone que depende de un verbo volitivo. En la frase ¡Que te sea leve!, entendemos implícitamente un deseo: deseo que te sea leve, espero que te sea leve. En algunos contextos tiene un significado muy parecido a ASÍ.

¡Así te parta un rayo! ¡Que te parta un rayo!

E. Oraciones finales con implicación desiderativa. En ciertas orasiones finales, existe un deseo de que se realice lo expresado por la oración, por lo que podemos incluirlas dentro de las desiderativas, el ejemplo más característico es: Vengo a que me paguen.

F. Otras expresiones. Existen fórmulas léxicas para expresar el deseo o no deseo:

o Tener ganas de + Infinitivo, no darle a uno la gan de + Infinitivo.

o Para conjurar cosas no deseadas usamos: “No + Subjuntivo de ir + a + infinitivo: no vaya a ser”.

==LA EXHORTACIÓN.==

Lyons señala como Austin distinguió entre enunciados constativos y ejecutivos, los primeros son aseveraciones, describen algún evento y son verdaderos o falsos. Los ejecutivos no son verdaderos o falsos y se emplean para hacer algo por medio de la lengua: Te aconsejo que dejes de fumar.

También Austin señaló que muchas oraciones declarativas se usan en contextos corrientes como parte de alguna acción ejecutada por el hablante:

Llamo a este buque “Liberté”.

Por lo tanto dentro de los actos de habla las exhortaciones serían actos perlocutivos,siendo estos, “Un acto realizado por medio de decir algo, hacer que alguien crea que algo es así, persuadir a alguien de que haga algo, consolar, etc…”

Austin reconoció que hay que distinguri entre fuerza ilocutiva, es decir, la condición de promesa, amenaza, ruego, declaración, exhortación de un enunciado y su efecto perlocutivo, que es la acción de un enunciado sobre las creencias, actitudes o conducta del destinatario.

En conclusión la exhortación la utilizamos para influir sobre los demás, para pedir actos o dar órdenes, para inducir a alguien con palabras, razones o ruegos a que haga o deje de hacer algo. Por lo tanto se tiene que dar una relación de jerarquía entre el que pide y a quien le pide.

7.1.- FÓRMULAS EXHORTATIVAS.

La fórmula más evidente para exhortar es el imperativo que se caracteriza por su sujeto en segunda persona, aunque en determinadas expresiones no podemos negar un cierto contenido unido a las primeras y terceras personas.

· Instamos a hacer algo a alguien mediante preguntas en presente o condicional ¿Quiere probarse el vestido?.

· Enunciados afirmativos del tipo poder (en presente o condicional) + Infinitivo: Podría comer usted un poco más.

· Importar a alguien (en presente o condicional) + infinitivo. ¿Le importaría comer esto?.

· A + infinitivo. Es claramente familiar. A callar.

· Que + subjuntivo. Lo usamos indistintamente para realizar una orden o una petición: ¡Que te calles!

· No + presetne de subjuntivo de ir + infinitivo. No vaya a resultar un fracaso.

· Ir (imperativo) + gerundio. Id comiendo.

· Perífrasis de obligación. Haber que, tener que, deber + infinitivo.

· Haber si + presente. Haber si comes más y hablas menos.

· Para aconsejar, sugerir o recomendar. Yo que tu, yo en su lugar + Condicional…

Publicado: marzo 3, 2015 por Santiago

Etiquetas: tema 20 lengua castellana y literatura