Tema 31 – La comprensión y expresión de textos orales.

Tema 31 – La comprensión y expresión de textos orales.

BASES LINGÜÍSTICAS, PSICOLÓGICAS Y PEDAGÓGICAS.

ÍNDICE :

1. Los textos orales: características y variedades.

2. La comprensión y expresión de textos orales : bases lingüísticas.

3. Bases psicológicas.

4. Bases pedagógicas.

( Para ampliar y personalizar esta lección, se aconseja consultar los temas 6 y

23 al 30 de los específicos )

1. Los textos orales: características y variedades

La comunicación oral no sólo es la más común, sino también la forma básica de expresión. La lengua escrita intenta recrearla mediante las grafías y los signos de puntuación, pero no siempre lo consigue.

Además de este aspecto esencial, podemos señalar las siguientes características de la lengua oral :

a) El canal a través del cual llega el mensaje al receptor es el auditivo. b) Posee la valiosa ayuda de otro sistema comunicativo, el gestual, impracticable en la lengua escrita.

c) Desaparece en el mismo instante de su producción (salvo en las grabaciones) y no existe la posibilidad de volver hacia atrás y repetir exactamente el mensaje, pues la situación comunicativa cambia. Sin embargo, la lengua escrita está destinada a perdurar más o menos tiempo y a conservarse en la misma forma en que fue producida.

d) La comunicación es bilateral (emisor y receptor comparten la misma dimensión temporal y generalmente también espacial), directa e inmediata. e) El receptor es concreto, mientras que en la comunicación escrita, generalmente, hablamos de un receptor universal, especialmente en la literatura.

f) Es básicamente heterogénea; de ahí su gran riqueza, manifestándose las variaciones geográficas, socioculturales y contextúales con mayor vigor que en la lengua escrita, tendente a la estabilidad.

Hay fundamentalmente tres variantes en la lengua oral :

a) DIATÓPICA, en la que influyen los factores geográficos, como es el caso de los dialectos,

b) DIASTRÁTICA, con gran repercusión de los factores socioculturales, (sociolectos),

c) DIAFÁSICA, de factor situacional (registros).

Es más importante poseer una variedad de registros y sociolectos, sabiendo adecuarlos a las circunstancias concretas de la comunicación.

2. La comprensión y expresión de textos orales : bases lingüísticas

Desde un punto de vista lingüístico, en la comprensión de un discurso oral hay tres niveles :

a) Las series de sonidos.

b) Las unidades lingüísticas complejas con sus significados específicos.

c) Las ideas, los significados globales, la integración de la información en el conocimiento ya adquirido y el ajuste de todo ello a las condiciones de la situación.

Podemos hablar así de dos procesos de traducción : de los sonidos a las unidades lingüísticas y de éstas al significado global con la planificación de la respuesta.

En cuanto a la expresión, la producción del habla supone codificar una serie de ideas, contenidos y significados vinculados a expectativas, intereses e intenciones de los hablantes dentro de una situación comunicativa, haciendo llegar el mensaje a los oyentes a través de una serie de sonidos. En el plano fonético, hemos de tener en cuenta tres tipos de procesos :

a) Respiratorios, que proveen de la corriente de aire necesaria para la producción de sonidos.

b) Fonatorios : productores de vibraciones en las cuerdas vocales, que determinan el tono y la frecuencia.

c) Articulatorios, que implican la acción de mecanismos orales y nasales, principalmente por la lengua, los labios y el velo del paladar, que modulan los sonidos, propiciando diversas cualidades.

Podemos distinguir fundamentalmente dos tipos de expresión oral según el ámbito en el que se den y el grado de formalidad que adopten :

a) La conversación : es la forma de expresión oral más habitual, en la cual dos o más interlocutores dialogan para intercambiar mensajes. Sus principales características son el empleo de numerosos deícticos, un predominio de la función expresiva con el apoyo gestual, temática abierta, repartos alternativos de turnos e importancia decisiva del mundo compartido por los hablantes.

b) La expresión oral técnica : posee un carácter más elaborado, con un lenguaje más culto o especializado, y el momento de la producción se rodea de formalidades extemas : el lugar, los destinatarios, los temas, la técnica expresiva, etc. La exposición puede adoptar numerosas formas : ponencia, discurso, comunicación conferencia, etc., y suele basarse en un texto escrito previamente, que es leído o memorizado, y dependiendo del grado de libertad que se tome el hablante, se apartará más o menos de éste.

3. Bases psicológicas

Desde un punto de vista psicológico, para poder atribuir informaciones a una serie de señales auditivas, es preciso que :

a) El hablante aisle unidades discretas del flujo fonético continuo de la lengua. b) Se categorice, abstrayendo los sonidos particulares, que se comparan automáticamente, de manera inconsciente, con una forma abstracta que permite identificar el sonido aunque se perciba de diferentes modos. A la vez tiene lugar una primera categorización sintáctica, donde determinadas formas de palabras se asignan a determinadas categorías sintácticas, como artículos y sustantivos.

c) Se vuelva a aplicar una categorización en el nivel de las combinaciones hasta llegar a una unidad superior de sentido : la oración.

d) Se interprete, asociando a la forma de las palabras y oraciones un significado convencionalmente establecido en función de la situación comunicativa.

Estos cuatro principios de elaboración no son sucesivos, sino que están necesariamente interrelacionados. Se puede proceder a una categorización sintáctica cuando ya se le ha asignado un significado a cada una de las partes de la oración, por ejemplo.

Al margen de un proceso lógico de elaboración hay una serie de estrategias que permiten agilizar la comprensión de los textos orales. Así, por ejemplo, es frecuente que, de un modo mecánico, se presuponga que el primer sustantivo, o constituyente nominal, actúa como sujeto gramatical, y en el nivel semántico- textual, como “tema” de la oración. Esto significa que se puede comenzar una categorización provisional a pesar de que el resto de la oración aún no se conozca.

La memoria es importantísima en el proceso psicolingüístico que estamos describiendo. Van Dijk distingue entre la memoria a corto plazo, que opera cuando la información sólo ha de quedar almacenada breves momentos (datos fonológicos, morfológicos y sintácticos) para relacionarla con la propia oración y, a veces, con la anterior o posterior; y la memoria a largo plazo, llamada semántica o conceptual, que permite establecer relaciones de cohesión y coherencia y comprender el significado global de un texto.

Hay otro tipo de memoria muy importante, la episódica, que almacena datos sobre las circunstancias en que se nos transmitió determinada información, permitiéndonos así recordarla mejor y establecer relaciones situacionales.

4. Bases pedagógicas

La enseñanza de la lengua oral, que requiere unas destrezas diferentes a la lengua escrita, debe ocupar un lugar destacado en la Didáctica de la Lengua Española, ya que es el medio de comunicación fundamental y el primer foco de detección de dificultades expresivas en el alumno. Respecto a la forma de expresión, es necesario :

a) Pronunciar correctamente y con claridad.

b) Favorecer la espontaneidad y la viveza expresiva.

c) Establecer una entonación armoniosa con el mensaje, evitando la gesticulación exagerada.

d) Controlar el tono de voz, el ritmo de emisión e incluso la posición del propio cuerpo.

En cuanto al contenido del mensaje es preciso :

a) Construir correctamente los mensajes, con orden y precisión.

b) Destacar la idea central de la argumentación, apoyándola con otras informaciones secundarias.

c) Eliminar aquellos contenidos que no estén directamente relacionados con el mensaje.

d) Dominar adecuadamente el tema de la exposición.

e) Conseguir una gran riqueza de vocabulario y fluidez de ideas.

El docente debe propugnar el empleo de la conversación en clase, destacando su valor social y aprovechando su utilidad educativa. En la conversación, la interacción que se produce permite modificar, superar o readaptar los enfoques personales no sólo por lo que el otro dice, sino por las aportaciones nuevas que debemos hacer al argumentar y exponer nuestras razones.

El profesor debe moderar, pero dando el protagonismo a los alumnos y propiciando que sean ellos quienes tomen la iniciativa, respetando los tumos y aprendiendo a escuchar a los demás. Todo esto requiere una organización mental, fluidez expresiva y madurez emotivo-afectiva. Estas prácticas conversacionales permiten al profesor trabajar simultáneamente, entre otros, los aspectos fónicos, morfo-sintácticos y semánticos. También son de gran utilidad para la educación en valores.

Es preciso que el docente conozca las técnicas de grupo para organizar el debate. Conviene distribuir a los alumnos en círculo para que todos se vean bien y se escuchen con nitidez. El tema elegido ha de ser grato y conocido para los alumnos con el fin de que participen activamente. Es interesante propiciar la controversia, que será fructífera si los alumnos respetan opiniones ajenas, fundamentan los propios criterios y emplean técnicas argumentativas eficaces.

En definitiva, la práctica de la expresión y comprensión oral es fundamental en la enseñanza si queremos atajar el problema del empobrecimiento lingüístico de los jóvenes. En las clases hay que ejercitar la comunicación oral en todas sus modalidades, desde las más informales y espontáneas a las de mayor grado de elaboración, tratando de ofrecer al alumno los recursos estratégicos que le permitan perfeccionar su lengua oral.