Tema 22–Expresión de la causa, la consecuencia y la finalidad

ESQUEMA

  1. LA CAUSA

1.1. EL CONCEPTO DE “CAUSA”

1.2. EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA DE LA CAUSA

1.2.1. LA PROPOSICIÓN SUBORDINADA CAUSAL

1.2.2. EL SINTAGMA NOMINAL EN FUNCIÓN DE CC DE CAUSA

1.3. PROCEDIMIENTOS COLOQUIALES PARA LA EXPRESIÓN DE LA CAUSA

  1. LA CONSECUENCIA

2.1. LA SUBORDINACIÓN CONSECUTIVA

2.1.1. CONSECUTIVAS CUANTITATIVAS

2.1.2. CONSECUTIVAS CAUSALES

2.2. PROCEDIMIENTOS COLOQUIALES PARA LA EXPRESIÓN DE LA CONSECUENCIA

2.2.1. LAS CONSECUTIVAS CUANTITATIVAS EN LA LENGUA COLOQUIAL

  1. LA FINALIDAD

3.1. CONCEPTO DE FINALIDAD

3.2. EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA DE LA FINALIDAD

3.2.1. LA SUBORDINACIÓN FINAL

3.2.2. EL SINTAGMA NOMINAL COMPLEMENTO DIRECTO Y CIRCUNSTANCIAL DE FINALIDAD

3.3. USOS COLOQUIALES DE LAS ORACIONES FINALES

  1. LA CAUSA

1.1. EL CONCEPTO DE “CAUSA”

El concepto de causa remite al de causalidad, que es básicamente un concepto relacional: la relación entre una causa y un efecto o consecuencia.

El niño viene (Efecto) porque le dan caramelos (Causa)

Las circunstancias por las que un hablante enuncia un sentido causal son muy variadas, lo cual obliga a diferenciar varios sentidos dentro del concepto de causa:

Se expresa una causa real cuando hace referencia a una causa o motivo de algo enunciado: Me fui a casa porque estaba cansada.

Se expresa una causa lógica cuando hace referencias a las razones o motivos por los que el hablante enuncia la oración principal: Hace frío, porque llevan abrigo. “Porque llevan abrigo” es el resultado de una deducción.

Por otro lado, una expresión causal puede ser explicativa. En este caso, la causa se presenta a modo de información añadida y como una explicación de algo dicho: Juan no viene, pues está enfermo.

1.2. EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA DE LA CAUSA

Existen recursos lingüísticos variados para expresar la causa en español. En el marco de la estructura de la oración simple del español, las expresiones causales contraen dos funciones sintácticas posibles: complemento circunstancial y función incidental.

Las características sintácticas que presenta un segmento causal cuando desempeña la función de complemento circunstancial son las siguientes:

– Les afecta la modalidad entonativa de la oración y no pueden salirse de ella.

– Pueden negarse desde fuera de la oración, lo que implica que puede negarse una causa y afirmarse otra con la estructura no …sino: No estoy contenta porque haya aprobado sino porque me voy de vacaciones.

– Generalmente van pospuestas al verbo principal y, cuando las condiciones de elocución lo permiten, sin pausa.

Otra función que pueden contraer las expresiones causales es la incidental. En este caso, los segmentos causales se sitúan fuera de la predicación del verbo principal, pero se subordinan a esta. Dichos segmentos forman una predicación secundaria que se contrapone a la principal.

Las características sintácticas de este segmento son:

– No comparten necesariamente la modalidad de la predicación principal manera que, si esta es imperativa, interrogativa o exclamativa, se quedan fuera de ella: ¿Estás preparado?, porque ya deberíamos estar en la carretera.

– No pueden ser negadas desde fuera de la causal.

– Pueden ir antepuestas o pospuestas a la predicación principal.

Por ultimo, podemos ver que un segmento lingüístico puede estar en función de adyacente, dependiendo de un sintagma nominal o adjetivo: Los daños por el terremoto son incalculables.

Desde el punto de vista de su configuración interna, los segmentos lingüísticos que expresan causa se pueden agrupar de la siguiente manera:

1.2.1. La proposición subordinada causal

Los nexos posibles en las proposiciones causales son variados. Escogeremos algunos de los que se muestran en el Esbozo…: que, pues, puesto que, ya que, como, como que

También pueden construirse las subordinadas causales con el verbo en gerundio, y entonces no necesitan nexo: Habiéndose terminado el cupo de hoy, no se despachan mas localidades (Como se ha terminado el cupo de hoy…).

1.2.2. El sintagma nominal en función de complemento circunstancial de causa.

Podemos destacar el carácter sustantivo de las subordinadas causales, que se deriva de su posibilidad de sustitución por un sintagma nominal. La circunstancia causal puede darse también en el ámbito de la oración simple, cuando la causa está señalada por un sintagma nominal en función de complemento circunstancial: Juan ha llegado tarde por el intenso tráfico.

Este tipo de complemento circunstancial es posible en las construcciones pasivas: La carrera fue suspendida por la lluvia.

1.3. PROCEDIMIENTOS COLOQUIALES PARA LA EXPRESIÓN DE CAUSA

Beinhauer recoge dos casos especiales del lenguaje coloquial:

– El uso del nexo como que con valor causal subordinante, a pesar de la aparente independencia sintáctica de la oración que introduce: Ahí la tienes cosiendo todo el día. Como que es la mejor costurera que hay.

– El hablante a veces tiene cierta dificultad en recordar lo que iba a decir en la frase inicial, para lo cual viene bien un pues intercalado, que le permite coordinar sus ideas. Por traerte estas cosas, pues me fui a comprarlas (subrayada la subordinada)

  1. LA CONSECUENCIA

2.1. SUBORDINACIÓN CONSECUTIVA

2.1.1. Consecutivas cuantitativas

Para Alcina y Blecua, las construcciones consecutivas tienen un nexo que llamado por ellos valorativo. Es un tipo y uso de que introductor de un elemento oracional o de una oración mediante cuyo contenido se valora un determinado intensivo (menos, mas, tal, etc.) que aparece como forma integrante de la oración del verbo dominante. Este que valorativo es en realidad un relativo neutro en este caso, gramaticalizado en su uso consecutivo: Habla de tal modo que maravilla a todos.

2.1.2. Consecutivas causales

Gili Gaya las considera sustantivas al igual que las causales, uniendo su criterio al de Marcos Marín, que afirma que las consecutivas son una modalidad de las causales.

En cuanto a los nexos de este tipo de consecutivas, nos remitimos al Esbozo…: pues, luego, con que, por tanto, por esto, así pues

2.2. PROCEDIMIENTOS COLOQUIALES PARA LA EXPRESIÓN DE LA CONSECUENCIA

2.2.1. Las consecutivas cuantitativas en la lengua coloquial

Beinhauer solamente documenta casos de este primer tipo.

Muchas veces se omite el antecedente: Correr uno que se las pela.

De esta estructura pueden venir ciertas construcciones atributivas: Juan está que echa rayos.

También podemos ver una mezcla de oración adjetiva y consecutiva: Hace un frío que corta la cara.

Especialmente importante es el uso de cada como antecedente a la consecutiva: Se lleva cada chasco que es una pena.

  1. LA FINALIDAD

3.1. EL CONCEPTO DE “FINALIDAD”

La finalidad se entiende como el fin, propósito u objetivo con que se realiza una acción. Por ejemplo, en la oración Juan corre todas las mañanas para ponerse en forma, vemos como Juan ejecuta la acción “correr” con el fin “ponerse en forma”.

3.2. EXPRESIÓN LINGÜÍSTICA DE LA FINALIDAD

En español no existen adverbios con valor final, por lo tanto esta noción se expresa por medio de construcciones sintácticas, como:

– Preposición (para, a, por) + infinitivo

– Proposición subordinada por medio de una doble transposición.

Una condición general de los segmentos finales es que, cuando la finalidad es expresada por medio de una proposición con verbo en forma personal, este ha de estar en modo subjuntivo. Esta característica tiene varias implicaciones:

a) Cuando el verbo no está en forma personal solo el infinitivo puede expresar la finalidad.

b) El infinitivo no puede aparecer en su forma compuesta.

c) Se configura de la siguiente manera:

– Verbo principal en pasado – verbo subordinado en pasado de subjuntivo: Le compró una chaqueta para que fuese abrigado

– Verbo principal en presente – verbo subordinado en presente de subjuntivo: Le compra una chaqueta para que vaya abrigado.

La función de los segmentos finales en la oración es siempre la de complemento circunstancial. En una oración con varios segmentos integrados en la predicación, la negación adosada al verbo puede afectar a cualquiera de ellos, incluido el segmento final, lo cual se comprueba en que puede usarse con la estructura del tipo no …sino: No te traigo manzanas para que las comas sino para que las guardes.

En otra posición, como la función incidental, la negación no alcanza ni pude alcanzar el segmento preposicional; en este caso el contenido de la finalidad desaparece y aparecen otros: Para comprarse esta casa, no debe ser un pobre.

Tampoco se mantiene el contenido de finalidad cuanto el segmento preposicional no comparte la misma modalidad oracional que la oración principal: ¡Para que todo el mundo se entere!: No lo voy a hacer (no es igual que No lo voy a hacer para que todo el mundo se entere).

Normalmente las finales van pospuestas al verbo principal. Ahora bien, un segmento final puede tematizarse en condiciones contextuales adecuadas y aparecer en la posición inicial de la secuencia: No te doy dinero para comprar flores / Para comprar flores no necesito tu dinero.

Dado que la noción de finalidad supone un proceso hecho con un determinado fin, la dependencia lingüística del segmento final parece estar condicionada a un verbo, esté en forma personal o no personal. De esta manera, la dependencia de un sintagma nominal hace que el sentido de finalidad de una estructura aparentemente final se difumine para quedar simplemente como “cualidad de un objeto” o “destino”. Esto se puede comprobar en la siguiente estructura ambigua: Necesito gafas para ver de lejos.

3.2.1. La subordinación final

Los nexos finales habituales son para que, a fin de que y a que. Cuando los verbos principal y subordinado tienen el mismo sujeto, el verbo subordinado va en infinitivo (en este caso se omite el que): Levantaron sus cabezas para mirar aquella proeza. Si ambos verbos tienen un sujeto diferente, el verbo subordinado va en subjuntivo: Te he comprado esto para que me perdones.

3.2.2. El sintagma nominal complemento indirecto y circunstancial de finalidad

La expresión de finalidad mediante un sintagma nominal quedaría reducida a los casos de complemento circunstancial, totalmente distintos al complemento indirecto.

Hay varias confusiones, ya que algunos sintagmas nominales pueden ser sustituidos por el pronombre personal átono de complemento indirecto: Han traído un encargo para usted / Le han traído un encargo. Esto se debe a la transformación previa de lo que es un circunstancial de finalidad en un complemento indirecto. La prueba está en que la oración admite un complemento indirecto real: Me han traído un encargo para usted.

Las subordinadas finales coinciden plenamente en su función con los sintagmas nominales en función de complemento circunstancial de finalidad: Hemos venido para las fiestas.

3.3. USOS COLOQUIALES DE LAS ORACIONES FINALES

Beinhauer nos destaca el uso humorístico de ciertas oraciones finales en la lengua coloquial: ¡Una cara como para cortar un estornudo!

  1. BIBLIOGRAFÍA

Alarcos Llorach, Emilio: Gramática de la lengua española

Alcina Franch, Juan y Blecua, José Manuel: Gramática española

Beinhauer, Werner: El español coloquial

Gili Gaya, Samuel: Curso superior de sintaxis española

Marcos Marín, Francisco: Curso de gramática española

Real Academia Española: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española.

Seco, Manuel: Gramática esencial del español

Publicado: abril 6, 2015 por Santiago

Etiquetas: tema 22 lengua castellana y literatura