Tema 32 – Higiene general e individual. La higiene del entorno familiar y escolar. Higiene y salud. La escuela como agente de salud. Adquisición de hábitos de higiene en la infancia. Los momentos de higiene: momentos educativos. El control de esfínteres, sus trastornos y abordaje. Criterios para la organización de espacios de higiene personal.

Tema 32 – Higiene general e individual. La higiene del entorno familiar y escolar. Higiene y salud. La escuela como agente de salud. Adquisición de hábitos de higiene en la infancia. Los momentos de higiene: momentos educativos. El control de esfínteres, sus trastornos y abordaje. Criterios para la organización de espacios de higiene personal.

INTRODUCCIÓN

La higiene es una de las necesidades básicas de la infancia que debemos promover y proporcionar a nuestro alumnado desde el primer momento que entran en el centro educativo. Es uno de los derechos básicos en la Declaración de los Derechos del Niño.

El que los niños adquieran actitudes y hábitos adecuados en relación a la higiene personal y del entorno, es un clásico dentro de las actuaciones de educación para la salud en los centros docentes, sobre todo con los más pequeños.

En la adquisición de los hábitos juega un papel fundamental la familia. El niño tiende a hacer lo que ve, aunque en el colegio se tengan establecidos una serie de hábitos, difícilmente llegarán a formar parte de su estilo de vida, si sus padres con su actitud y comportamiento no contribuyen a ello.

Es necesario que el niño disponga de todos los útiles necesarios para el aseo y se sienta responsable de ellos.

Insistir en la higiene del entorno y el aseo personal como fuente de bienestar y vivencias agradables. La limpieza no debe ser una obsesión ni para el profesor ni para los padres, más que decirle al niño que no se ensucie, hay que enseñarse a limpiarse y a mantener el entorno limpio, proporcionándole los medios y tiempo necesarios.

En este tema vamos a tratar de definir el concepto de higiene, al referirnos a higiene hablamos tanto de higiene personal como del entorno. Trataremos de ver la relación entre la higiene y la salud y la importancia que tiene el centro educativo como agente de salud y como contribuye a la adquisición de hábitos relacionados con la higiene.

Los momentos dedicados al aseo deben ser momentos educativos, aprovecharemos para trabajar estos hábitos y para trabajar otros contenidos relacionados con este tema, así como el conocimiento del cuerpo.

Hay que organizar en el centro espacios dedicados a la higiene, que deben estar planificados de forma que resulten educativos y agradables.

Un proceso importante relacionado con los hábitos higiénicos que tiene lugar durante el periodo infantil es el control de los esfínteres, que tiene que estar adecuado al desarrollo evolutivo del niño concreto y llevarlo de forma adecuada para que transcurra con éxito.

  1. HIGIENE GENERAL E INDIVIDUAL.

Entendemos por higiene una rama de la medicina que tiene por objeto el estudio de las condiciones que influyen en la salud del ser humano, como ser en relación con los otros y con su hábitat.

Así la higiene tiene dos grandes funciones:

® Mejorar la salud y el bienestar del individuo y la colectividad

® Medio importante para la prevención de la enfermedad

La higiene individual abarca el conjunto de medidas que se aplican directamente sobre la persona, susceptibles de aprendizaje.

Aquí me referiré a la higiene corporal, que comprende:

  • Higiene de la piel, la frecuencia del baño o ducha es una vez al día con el fin de eliminar el sudor y las células muertas de la piel, sobre todo las bacterias que proliferan con el sudor
  • Higiene del cabello, hay que limpiarlo par eliminar la caspa y la grasa. Se recomienda lavar 2 ó 3 veces a la semana y también después de sudar. Especial consideración sobre todo en el ámbito del centro de educación infantil es la PEDICULOSIS que es una enfermedad producida por unos parásitos, el piojo de la cabeza. La prevención la constituyen medidas de higiene. En caso de infestación se recomienda un tratamiento con un champú especial.
  • Higiene de la ropa, podemos considerar la ropa como una prolongación de nuestra piel, por lo que debe ser adecuada, proteger, favorecer el movimiento y permitir la transpiración. Los tejidos naturales son los más adecuados. Hay que cambiarse a diario de ropa interior y lavar la demás cuando sea necesario.
  • Higiene de los pies, los pies merecen un tratamiento especial ya que al estar poco ventilados por la utilización del calzado que hacen que aumente la humedad y proliferan los gérmenes. Es fundamental un buen secado en especial entre los dedos. Las uñas deben cortarse rectas. El calzado debe ser de material flexible y no dificultar la transpiración, debe respetarse la constitución anatómica del pie y del tamaño adecuado. El calzado debe cambiarse para permitir la ventilación y limpiarlos adecuadamente.
  • Higiene de las manos, por su relación constante y directa con el medio son uno de los más importantes vehículos de transmisión de infecciones. Hay que lavárselas antes y después de las comidas, después de ir al baño y siempre que estén sucias.
  • Higiene de los ojos, debe haber una correcta iluminación, utilizar siempre que sea posible la luz natural, no leer en movimiento y visita periódica del oftalmólogo para revisar la visión y utilizar gafas si es necesario.
  • Higiene bucodental, las medidas van encaminadas a prevenir la caries y la enfermedad periodontal. Estas enfermedades están aumentando en nuestra sociedad debido al tipo de alimentación que está imponiendo. Hay que restringir el consumo de productos azucarados y lavarse los dientes después de las comidas. También visitar al dentista al menos una vez al año.
  • Higiene de la nariz, desde pequeños deben habituarse a no llevarse el dedo a la nariz y no introducirse cuerpos extraños. Además se le enseñará a sonarse correctamente utilizando un pañuelo que debe estar limpio y ser de uso individual riguroso.
  • Higiene del oído, es importante una limpieza diaria, no introducir bastoncillos de algodón para su aseo.

La higiene general se refiere a aspectos globales de la relación del ser humano con su hábitat. Comprende:

    • Higiene ambiental: comprende procedimientos preventivos relacionados con un gran número de factores presentes en el medio que influyen sobre la salud: el aire, el clima, el agua, el suelo, el ruido, las condiciones de la vivienda, etc.
    • Higiene urbana y rural: relacionada con la anterior, se dedica al estudio de as condiciones específicas de vida en el medio urbano y rural.
    • Higiene de la alimentación: se ocupa del estudio de las dietas equilibradas para cada persona y circunstancia; así como de la manipulación, elaboración y conservación de los alimentos.
    • Higiene mental: su objetivo es favorecer las condiciones óptimas que permitan el pleno desarrollo y la realización personal de cada ser humano y condiciones que faciliten la adaptación al medio
    • Epidemiología: se dedica al estudio de las enfermedades con el fin de prevenir y restaurar la salud individual y colectiva

  1. LA HIGIENE DEL ENTORNO FAMILIAR Y ESCOLAR.

Higiene del entorno familiar

La vivienda debe contar con suficiente espacio y adecuado al número de personas que viven en él. El niño debe contar con habitación propia. Las condiciones ambientales que debe reunir la vivienda son:

– Luz natural y sol, así como una adecuada iluminación artificial.

– Buena ventilación

– Temperatura entre 18º y 22º

– Grado de humedad entre 40 y 60%

– Aislamiento de ruidos del exterior

La habitación del niño debe tener las paredes y suelos lavables y además de las condiciones descritas anteriormente debe reunir condiciones de seguridad para evitar accidentes.

En cuanto al mobiliario y decoración debe prevalecer el criterio de instalar solo lo necesario que ofrezca seguridad y sea lavable. Evitar el uso de objetos decorativos que acumulen polvo.

Debe utilizar cuna hasta los 2-3 años, después la cama. El armario con dimensiones apropiadas para poder a partir de los 4/5 años que colabore en el hábito de mantenerlo ordenado. También debe haber un arcón para los juguetes y mesa y silla a partir de los 2 años adaptados a su estatura.

Higiene del entorno escolar

El espacio debe ser suficiente y proporcionado al número de niños y un ambiente agradable y funcional.

La ventilación es importante para renovar el aire, ventilar cuando los niños no estén o en cualquier momento si el aire está enrarecido. Que no haya corriente cuando están los niños.

La iluminación tiene que ser adecuada para prevenir trastornos de la visión. Puede ser natural o artificial. Es importante la orientación, tamaño y la forma de las ventanas. Las dependencias para realizar actividades serán las mejor iluminadas con grandes ventanales bien acondicionados (dobles ventanas, persianas, cortinas)

También es imprescindible la luz artificial cuando la natural no es suficiente, debe ser uniforme de color blanco, la fuente luminosa no se encontrará directamente en el campo visual. Los colores de a pared deben ser claros y sin brillos. Debe haber un sistema de alumbrado de emergencia.

En cuanto a la calefacción, la temperatura ideal oscila entre 18º y 20º en la sala de movimiento y entre 20º y 22º en la sala de reposo. Hay que evitar tanto el defecto como el exceso. Los requisitos de la calefacción son: temperatura uniforme, no se debe alterar las cualidades del aire, no contaminar.

  1. HIGIENE Y SALUD.

Considerando la higiene como parte de la medicina que tiene por objeto la conservación de la salud y la prevención de enfermedades. Y la salud como el estado completo de bienestar físico, psíquico y social, y no solamente como la ausencia de enfermedades.

Por lo que la higiene es una pieza clave para el mantenimiento de la salud y la prevención.

Sin higiene el funcionamiento normal del ser humano a nivel físico, mental y social no se llevaría a cabo y desembocaría en una serie de alteraciones y trastornos. La higiene es la mejor herramienta para mejorar la salud, no solamente a nivel individual, sino también comunitario.

Y es en la infancia donde el centro educativo en colaboración con la familia debe instaurar estos hábitos en los niños, para que vaya teniendo autonomía progresiva en el cuidado personal y terminar siendo capaz de cuidar su entorno.

La higiene también tiene profundas implicaciones sociales que van desde las repercusiones e incidencias en la salud de los otros hasta el sentimiento de verse aceptado o rechazado por los demás en función del cumplimiento o no de las normas higiénicas.

Al ser considerada la higiene como valor social hay que tener en cuenta la relatividad cultural.

  1. LA ESCUELA COMO AGENTE DE SALUD.

El educador infantil desempeña una función imprescindible en la educación para la salud. Debe enseñar y difundir normas higiénicas y de sanidad pública, con el objetivo de desarrollar hábitos saludables para mantener la higiene. La escuela es también promotora de salud comunitaria.

El educador actúa como agente de educación para la salud. Para enseñar hábitos saludables es imprescindible la colaboración entre educadores, padres, equipos que atienden a los niños, médicos y centro de salud de la zona.

Se fomentará la salud y la aceptación de esta como un valor fundamental. Se intentará inculcar actitudes, conocimientos y hábitos positivos relacionados con la higiene general e individual así como la prevención de enfermedades.

El programa de educación para la salud en la infancia es el más rentable de todos, por las características de los niños y su gran facilidad de aprendizaje.

El educador debe servir como modelo. Además hay que mantener una correcta higiene del recinto.

La educación para la salud se plasmará programada en las diferentes áreas porque es un contenido transversal que se desarrollará teniendo en cuenta la ubicación del centro. Las actitudes serán una parte fundamental.

La metodología será activa, se pretende la máxima implicación de todos los componentes. Se basará en el juego y en la participación en el caso de los padres.

  1. ADQUISICIÓN DE HÁBITOS DE HIGIENE EN LA INFANCIA.

Según Romera Morón la secuencia de adquisición sería.

Rutina—-Hábito—-Actitud—-Aprendizaje

Entendiendo por hábito la conducta aprendida que se repite de modo cotidiano y automático, que no requiere esfuerzo y que no precisa de control externo. Los hábitos se adquieren, no se heredan. Los buenos hábitos deben comenzar desde los primeros meses de vida y a partir de los 2 años es cuando más importancia tiene la adquisición sólida de buenos hábitos. En los 3/4 primeros años de vida deben ser adquiridos los hábitos higiénicos.

Los hábitos higiénicos guardan relación con las demás actividades que a diario ocupan al niño. Adquirir estos hábitos contribuye al bienestar físico, psíquico y social.

Su adquisición pasa por una serie de fases:

Þ Preparación: analizando sus habilidades y destrezas veremos lo que tiene que mantener y los que hay que mejorar (siempre valorar de forma positiva)

Þ Aprendizaje: el adulto muestra el hábito para que con la imitación lo ponga en práctica. Hay que motivarle.

Þ Automatización: tras la repetición continuada (rutinas) asimila e interioriza la ejecución del hábito llegando a la automatización de la conducta.

Þ Consolidación: el hábito está consolidado cuando se pone en práctica de forma automática y sistematizada en las situaciones que lo requieren.

Una serie de pautas que hay que considerar:

  • Plantear un programa previo coordinado con los padres
  • Debe existir regularidad y firmeza
  • Debe ser placentero para el niño
  • Fundamental dar buen ejemplo
  • Potenciar el elemento lúdico.

Los hábitos a educar en relación con la higiene son:

ü Aprender a lavarse y secarse las manos

ü Control de esfínteres

ü Aprender a utilizar el retrete

ü Aprender a utilizar el papel higiénico

ü Aprender a ducharse

ü Lavado de dientes

ü Aprender a utilizar la papelera

ü Sonarse, toser y estornudar

  1. LOS MOMENTOS DE HIGIENE: MOMENTOS EDUCATIVOS.

El primer ciclo de la educación infantil la enseñanza gira en torno a la satisfacción de las necesidades básicas de los niños, son un buen eje globalizador.

En el segundo ciclo además de ser un contenido transversal está englobado en el área de Conocimiento de sí mismo y autonomía personal. Y dentro de esta en el bloque 4: El cuidado personal y la salud:

– Práctica de hábitos saludables: higiene corporal, alimentación y descanso

– Valoración de la actitud de ayuda de otras personas

– Gusto por un aspecto personal cuidado. Colaboración en el mantenimiento de ambiente limpios y ordenados

– Aceptación de las normas de comportamiento establecidas durante las comidas, los desplazamientos, el descanso y la higiene.

Se pueden emplear las estrategias y recursos que se utilizan habitualmente como asamblea, rincones, talleres, centros de interés, proyectos. La metodología será en forma de juego.

La higiene tiene que ser una fuente de bienestar y vivencias agradables.

Hay que organizar actividades para los padres, como charlas informativas, debates, etc. Para implicarles en algo tan importante.

  1. EL CONTROL DE ESFÍNTERES, SUS TRASTORNOS Y ABORDAJE.

Es importante respetar el ritmo y desarrollo de cada niño, ya que el control de estas funciones fisiológicas se alcanza con el desarrollo neuromuscular adecuado.

Se debe también tener seguridad y estabilidad afectiva suficiente para abordar la tarea del control esfinteriano con tranquilidad y sin tensiones emocionales. No es recomendable precipitarse, no antes de los 18 meses para el control diurno y 3 años para el nocturno.

Estas actividades hay que programarlas diferenciando el control de las heces y el de la orina, así como el control diurno y el nocturno.

Para el control de las heces se observan y registran las horas habituales de defecación, para sentarle a esas horas en el orinal o inodoros. Los inodoros deben estar adaptados.

En el caso de la orina se le sienta a pequeños intervalos de tiempo que se irán distanciando cada vez más.

El niño debe llevar ropa fácil de quitar y poner. Al retirar el pañal se debe hacer de forma definitiva. Si se moja en alguna ocasión, se le cambiará de ropa inmediatamente para que no se sienta incómodo, ni se acostumbre a estar mojado.

El control nocturno se prolongará más. Hay que tener en cuenta que es un proceso que requiere muchas experiencias previas y que se va consiguiendo progresivamente. Muchos niños que ya habían conseguido cierto control realizan regresiones y vuelven a mojarse o ensuciarse en momentos de crisis o conflictos, como el nacimiento de un hermano, adaptación a una nueva escuela, separación de los padres, muerte de un abuelo, etc.

Los problemas en el control de los esfínteres son la ENURESIS o descontrol de la micción y la ENCOPRESIS o descontrol en la defecación. El primero es mucho más habitual y es sobre nocturno.

La enuresis se produce cuando el niño continúa orinándose de forma voluntaria o involuntaria cuando ya presenta la madurez necesaria para controlar sus esfínteres. Puede ser diurna o nocturna. Puede ser también primaria, si nunca ha habido control, o secundaria cuando si ha habido.

Las causas pueden ser biológicas, relacionadas con el desarrollo evolutivo del niño o psicosociales como estrés o aprendizaje inadecuado.

Existen tratamientos farmacológicos, alarmas, ejercicios de distensión de la vejiga. Es fundamental consultar al pediatra. En el aula debemos mantener la calma, evitar que el niño se sienta rechazado, nunca castigarlo ni humillarlo. Tratar el problema abiertamente con el niño de modo que sienta seguridad. Hay que cambiarle cuando ocurra el problema, tener siempre ropa seca a mano.

En la enuresis nocturna debemos orientar a los padres sobre la actitud a seguir. Igual mantener la calma, evitar líquidos a partir de las 18 hora, levantarlo a hacer pis, que colabore él a cambiar la cama y su ropa.

La encopresis se trata de la evacuación de heces de forma repetida, en lugares inadecuados, tanto de forma voluntaria como involuntaria. Se da en niños que por su edad o desarrollo evolutivo ya deberían tener un control rectal. La encopresis puede ser también primaria y secundaria y también nocturna y diurna. Una de las principales causas es el estreñimiento. Puede ser también debida a falta de madurez neurológica o por factores psicosociales. Hay que consultar al pediatra y las pautas de actuación son igual que en la enuresis.

  1. CRITERIOS PARA LA ORGANIZACIÓN DE ESPACIOS DE HIGIENE PERSONAL.

El ambiente es un agente educativo de primer orden por lo que hay que planificarlo de manera adecuada para conseguir los objetivos educativos, teniendo en cuenta las necesidades de los niños y facilitando su desarrollo y aprendizaje.

Según los decretos de organización de los centros de educación infantil, para primer ciclo habrá espacios diferenciados para la higiene y baños accesibles y visibles desde las salas, distintos de los del personal del centro. Debe haber un aseo por aula con dotación adecuada en función del número de niños.

El área de cambio de pañal debe estar separada de la zona de preparación de alimentos. Debe tener una adecuada eliminación de pañales sucios. Esta sala debe tener una temperatura agradable y adecuada ventilación.

Cada niño tendrá un casillero con sus útiles personales y siempre ropa limpia. Debe haber un cambiador que se cubrirá con papel desechable para cada niño. Y una bañera para limpiar posibles accidentes.

En los servicios los sanitarios deben estar adaptados al tamaño de los niños para que puedan usarlos adecuadamente. Esto significa tirar de la cisterna cada vea que los use. Como son utilizados por todos los niños han de extremarse las medidas higiénicas. Deben estar adecuadamente ventilados. Habrá papel y jabón a disposición de cualquier niño. Cada niño debe tener una percha o casillero debidamente indicado (con foto o símbolo del niño) con sus útiles personales, toalla, cepillo y pasta de dientes en el caso de que coman en el centro.

También debemos cuidar la decoración, debe ser motivadora para los niños.

  1. CONCLUSIÓN

Este tema se relaciona con el ciclo de grado superior de Educación Infantil, y dentro de este ciclo con el módulo de Autonomía Personal y Salud.

BIBLIOGRAFÍA

Albarrán, A. J. Enuresis: diagnóstico, etiología y tratamiento. Ed. CEPE

Barton y Schmith. La salud de tu hijo. Editorial Planeta.

Clarke-Stewart, Guardería y cuidados infantiles. Editorial Moreta.

Control de esfínteres. Ministerio de Sanidad y Consumo.

Educación para la salud, Ministerio de Educación y Ciencia/Ministerio de Sanidad. Ministerio de Sanidad y Consumo.

Incola, P., Freri, L. y Cerutti, F. El niño en sus primeros tres años de vida. Editorial Diana.