Tema 11 – El proceso de producción agropecuaria

Tema 11 – El proceso de producción agropecuaria

Índice.

1.- Introducción.

2.- La producción agropecuaria.

3.- Clasificación de los procesos productivos agrarios.

4.- Análisis de la producción agraria.

5.- Las Nuevas Tecnologías: Sus efectos sobre el proceso de producción.

6.- Factores que influyen en la producción agrícola.

6.1 Factores climáticos

6.2 Factores edáficos

6.3.Factores biológicos: El laboreo del suelo.

7.- Impacto ambiental de la agricultura.

8.- La Producción Ganadera

8.1. Tipos de explotación ganadera

8.2. Sectores más relevantes

9.- Control de calidad

10.- Planificación comercial

11.- Características de un proyecto agrícola escolar.

11.1. Etapas de un Proyecto Técnico Escolar.

11.2. Tareas de un Proyecto Agrícola Escolar.

12.- Conclusión.

Bibliografía

Economía de la empresa agraria y alimentaria.(1991) Ed. Mundi-Prensa, Madrid.

Comercialización de productos agropecuarios.(1978) Ed. Hemisferio Sur, S.A., Buenos Aires.

– Javier Baigorri y colaboradores; Enseñar y aprender la tecnología en la Educación Secundaria

1.- Introducción.

Antes de iniciar el tema, es necesario aclarar qué lugar ocupa el sistema de producción agraria, dentro de la economía de un país.

La economía se divide tradicionalmente en tres grandes sectores de producción:

El sector primario. Comprende actividades extractivas, que utilizan la naturaleza como factor de producción. Corresponde a la agricultura, la minería y la pesca.

El sector secundario. Está constituido por la industria. Dentro de este sector, la industria alimentarla elabora las cosechas, productos ganaderos y pesquemos desde sus formas brutas hasta conseguir bienes de consumo inmediato para las familias, con algunas ventajas como el control sanitario, la capacidad de conservación, etc. Actualmente también se tiende a producir industrialmente la materia prima.

El sector terciario. Agrupa los servicios con una enorme variedad de actividades. Los servicios y dentro de estos el comercio, son vitales para el desarrollo de la agricultura.

Una vez vistos los diferentes sectores de la economía, podemos ubicar las empresas agrarias formando parte de un sector más amplio, el sector agroalimentario, que se encuentra a caballo entre la agricultura, la industria y el comercio. Así, cuanto más se desarrolla un país, más nivel alcanza la participación de la industria y los servicios en los procesos de producción alimentarla.

2.- La Producción Agropecuaria.

Básicamente, la producción agropecuaria se puede definir como un proceso organizado, en el medio rural, para producir alimentos y materias primas obtenidos por el cultivo, la ganadería, las técnicas forestales y las técnicas agroindustriales. Posteriormente esos productos serán comercializados.

La agricultura, perteneciente al sector primario, se subdivide en tres sectores:

Agrícola. Abarca todos los cultivos.

Ganadero o pecuario. Engloba la ganadería ligada a la tierra (animales en espacios abiertos y sometidos a un cierto régimen de pastoreo) y la industria.

Forestal. Aprovecha bosques, montes bajos y aguas dulces.

Pero a menudo esas subdivisiones resultan imposibles de trasladar a la realidad de las empresas, ya que abundan las empresas mixtas, agropecuarias, que explotan conjuntamente recursos agrícolas y ganaderos, además de masas forestales, en no raras ocasiones.

Las funciones básicas de la actividad empresarial en la producción agropecuaria son las siguientes:

1. Manejo e iniciativa: El agricultor debe realizar una serie de operaciones que requieren un sistema de organización, otro de cálculo y otro de control. El esfuerzo global de organización, cálculo y control es lo que se conoce como manejo. Debe tener además iniciativa empresarial, que es una dinámica consistente en imaginar y llevar a la práctica proyectos económicos con autonomía de decisión.

2. Innovación. Es una forma particular de iniciativa que tiende a cambiar las técnicas rutinarias por otras más modernas y eficientes dentro de la empresa.

3. Inversión y riesgo. El termino inversión suele designar a los procesos donde se producen capitales, mientras que el riesgo a la probabilidad de obtener perdidas en un proceso de producción.

3.- Clasificación de los Procesos Productivos Agrarios.

Siguiendo una clasificación orientativa, podemos dividir las empresas agroalimentarias en cuatro grandes grupos, en función del tipo de empresario:

– Agricultura familiar. Históricamente ha sido la base de la producción agropecuaria. Se caracteriza por la presencia meticulosa del agricultor, (empresario y trabajador autónomo a la vez) en todos los detalles del proceso productivo y a tiempo completo. Puede tener algún asalariado.

Sociedades mercantiles. Conforme nos trasladamos a la industria agroalimentaria, las empresas tienden a tomar la forma de sociedades anónimas y de cooperativas, ya que es la única forma de hacer frente a una organización de tales dimensiones. Los socios no son necesariamente agricultores.

Cooperativas. Los socios son agricultores y ganaderos que se unen para un fin determinado del proceso productivo, que suele ser la venta de los productos obtenidos para llevarlos al consumidor final.

Las cooperativas pueden ser de primer grado, que son las más frecuentes, y de segundo grado, que son macrocooperativas que asocian exclusivamente a cooperativas agrarias.

Entes públicos. Están constituidos por empresas públicas, (más frecuentes en la industria y el comercio alimentarios que en la agricultura), y por los Ayuntamientos en la explotación de fincas municipales.

4.- Análisis de la Producción Agraria.

Cualquier proceso racional obedece a un plan o programa operacional, aunque se limite a unas líneas generales de actuación. Concretamente, es un cuadro donde se especifica:

1. Operaciones a realizar.

2. Medios materiales y humanos a utilizar.

3. Fechas de las operaciones.

4. Sucesos aleatorios que se pueden presentar.

5. Resultados previsibles.

Los programas tienen siempre una parte cuantitativa, expresada mediante las siguientes unidades de medida:

Unidades simples. Para los factores de producción se utilizan distintas unidades, según la naturaleza de cada factor (por ejemplo, horas de trabajo).

Unidades técnicas. Proporcionan información sobre alguna propiedad cualitativa del producto y no sólo sobre la cantidad. Se basan en conocimientos físico-químicos y biológicos. Así, se puede cuantificar la riqueza aportada a la tierra por un fertilizante en kg de N/hectárea.

Unidades de agregación. Cuando la producción de una empresa agropecuaria se analiza por grandes bloques, como puede ser la explotación ganadera en su conjunto, hay que agregar cantidades heterogéneas, mediante coeficientes de ponderación. Así, distintos componentes heterogéneos se pueden reducir a un patrón homogéneo, como puede ser la unidad de ganado mayor (UGM) referido a una finca con ganado vacuno, ovino y caprino.

La producción puede ser:

Simple. Es el caso de un agricultor que al explotar una parcela destina toda a un mismo cultivo y cosecha un solo producto.

El agricultor trabaja con n factores de producción cuyas cantidades son v1, v2, …, vn, y recoge al final del proceso una cantidad de producto x, según la siguiente función:

x = f (v1, v2, …, vn)

Múltiple. Es el caso, en la industria alimentaria, cuando se obtienen varios productos de una materia prima animal o vegetal, siendo las proporciones entre ellos fijas e invariables. Así, la industria azucarera produce azúcar, pulpa seca y melazas en una proporción determinada.

Existirán entonces m funciones simples, cada una para un producto, y que siguen una constante de proporcionalidad k, siendo la función m:

clip_image002

Un elemento muy importante a tener en cuenta en la producción agropecuaria es la ley de los rendimientos decrecientes, esta ley se basa en una disminución del rendimiento cuando hay uno o más factores de producción que no pueden crecer a pesar de que aumentemos otros factores.

Este fenómeno se manifiesta de un modo menos visible en la industria y en los servicios. En la industria puede resultar viable incrementar armónicamente todos los factores de producción (más maquinaria, más espacio para taller, más consumo de energía, etc), ya que no se tropieza con la escasez del factor tierra.

Sin embargo, una sobredosis de agentes químicos puede ocasionar una salinización del suelo y como consecuencia se secarán las plantas. Se puede concluir que las cosechas aumentan proporcionalmente al factor nutriente que más escasea en el suelo (ley del mínimo).

5.- Las Nuevas Tecnologías: sus Efectos sobre el Proceso de Producción

En agricultura, lo mismo que en otros sectores, las innovaciones tecnológicas se suceden con rapidez y afectan de varios modos al proceso de producción.

1. Tecnologías que inciden sobre la cantidad de producto (e indirectamente, sobre el costo unitario). La genética y la biotecnología permiten lanzar al mercado nuevas semillas, enriquecer los bancos de semen, etc., con el objetivo de incrementar las cosechas y la producción ganadera. Pero esto requiere un aporte adicional de factores (plaguicidas, piensos, etc.), lo que encarece los costos de explotación.

La nueva tecnología sólo se puede considerar un éxito cuando el costo unitario disminuye, pues entonces los consumidores dispondrán de alimentos más baratos. Sin embargo, esta condición no siempre es suficiente, si los incrementos de cantidad se logran a expensas de la calidad.

2. Tecnologías que inciden sobre la calidad del producto. Se trata de nuevas variedades, con resultados económicos revolucionarios, especialmente en campos tales como la horticultura y la fruticultura. Se provocan cambios en el tamaño de los frutos, en su coloración, sabor, aroma y fisonomía rústica (pepitas, piel irregular, etc.). El objetivo es mejorar la calidad del producto en la óptica del mercado, haciéndole más atractivo para el consumidor.

Otras veces, se mejora la calidad de las cosechas mediante nuevas técnicas de cultivo (por ejemplo, las que evitan deterioros de los frutos, causados por agentes patógenos). Estas técnicas pueden incidir paralelamente sobre la cantidad de cosecha comercializable.

También se producen frutas y hortalizas tempranas, factor que repercute sobre su precio de venta.

3. Tecnologías que inciden sobre los costos, sin influir en la cantidad del producto, ni en su calidad. Son de origen diverso. Así, tenemos:

§ Innovaciones en la maquinaria agrícola, nuevas técnicas de riego y drenaje, construcción de caminos, edificios y obras de ingeniería rural.

§ Innovaciones en la industria química (economía en la fabricación de abonos y plaguicidas), industria farmacológica, técnicas veterinarias, etc.

§ Innovaciones no dirigidas específicamente a la agricultura, pero que repercuten sobre ella de modo indirecto (por ejemplo, nuevas fuentes de energía).

Esta misma clasificación se aplica a los cambios tecnológicos en la industria agroalimentaria.

6.- Factores que influyen en la producción agrícola.

6.1. Factores climáticos

Temperatura

El elemento más importante del clima es el calor que regula el ritmo de desarrollo de las plantas y limita su área cultivada. Su medición más corriente es la temperatura.

Para poder determinar las especies y variedades más adecuadas es necesario conocer el mapa de temperatura de cada zona de cultivo, para saber las temperaturas máxima, mínima y media y los periodos fuera de heladas (primera y última helada).

La actividad respiratoria de las plantas es pequeña con temperaturas bajas, pero aumenta a medida que estas van creciendo hasta llegar a un máximo que se encuentra normalmente entre 30 y 50º C. Por encima de estas temperaturas, la actividad respiratoria desciende debido a los efectos destructores que las temperaturas elevadas ejercen sobre los sistemas enzimáticos de las células vegetales.

La actividad fotosintética se realiza incluso con temperaturas próximas a 0º C, aunque su intensidad es muy baja y en cuanto a la germinación existe para cada una de las especies vegetales, una temperatura por debajo de la cual sus semillas no germinan. Esta temperatura se denomina cero de germinación. La germinación se produce muy lentamente en las proximidades del cero de germinación, pero a medida que las temperaturas van siendo más altas se acorta el tiempo necesario para cumplir esta etapa.

Insolación.

Es el promedio de horas de sol a lo largo del año. Determinan el tipo de cultivo junto con la temperatura y humedad. Desde el punto de vista de la acción de la luz solar sobre las plantas, se distinguen dos grupos:

– Plantas de sombra: poseen hojas amplias, anchas y poco espesas.

– Plantas de luz o heliófilas: poseen hojas pequeñas, estrechas y rizadas.

La influencia de la intensidad de luz, se puede resumir en que:

1. Un exceso de luz o una radiación intensa, aumenta la transpiración (efecto desfavorable).

2. La iluminación intensa favorece a los órganos de reservas (raíces y tubérculos) aumentando su rendimiento y calidad; aumenta la cantidad de flores y frutos, así como la precocidad de la maduración.

3. La iluminación débil es favorable a la absorción del agua.

4. Una intensidad luminosa elevada impide el ahilamiento (criarse las plantas débiles por falta de luz, o los árboles altos, derechos y limpios por estar muy juntos).

5. La exposición de las semillas a la luz, además de alterar su color, puede disminuir su longevidad.

6. La luz también tiene influencia sobre la germinación de las semillas. Muchas especies sólo germinan cuando están iluminadas o cuando se las somete a tratamientos alternados de iluminación y oscuridad. El pigmento que capta los estímulos es el fitocromo (agente fotosensible presente en las hojas de todas las plantas; en las semillas, está localizado en el embrión).

Nivel de humedad y Pluviometría

Todas las especies vegetales precisan para mantener su desarrollo vegetativo normal y una óptima producción, disponer en el suelo de una adecuado nivel de humedad.

Es el factor más limitante para la agricultura, puesto que para que la planta elabore la unidad de materia seca es preciso que absorba una cierta cantidad de agua, que es muy variable. Esta cantidad de agua no hace más que circular por el interior de la planta, de donde se escapa después de la transpiración. Se estima que una proporción muy débil queda en el vegetal, donde entra a formar parte de las células y de los tejidos, interviniendo en la síntesis de los glúcidos.

El contenido en agua de los tejidos vegetales oscila entre un 90% en algunos órganos jóvenes, hasta menos del 10% en algunas semillas.

En fisiología se distinguen las plantas xerófilas, adaptadas a la vida en medio seco; las plantas higrófilas, típicas de medios húmedos, y las plantas intermedias o indiferentes.

La naturaleza del sistema radicular: longitud, masa, distribución de las raíces, etc., nos informa sobre la facultad de utilización de las reservas profundas del subsuelo.

La importancia de la superficie foliar, correlativa con una evaporación más o menos intensa suministra igualmente valiosas indicaciones sobre las necesidades de agua.

La medida de la presión osmótica puede dar una idea de la amplitud de la planta para utilizar al máximo las reservar de agua del suelo y vencer la fuerza de succión de ésta.

La identificación de los periodos secos en los climas húmedos o los periodos húmedos en los climas secos y el nivel de precipitaciones de la zona donde establecemos los cultivos entre otros factores, determinan las necesidades de riego de cultivo en función de sus exigencias.

El viento

Cuando la velocidad del aire se convierte en viento, la actividad agrícola y el desarrollo vegetal son seriamente comprometidos por su acción:

– Ejerce una acción desecante sobre el suelo y los cultivos al activar los procesos de evaporación y transpiración.

– Renueve las capas de aire homogeneizando su composición y temperatura.

– Puede despejar la atmósfera por un efecto de barrido de nieblas y brumas.

– El desplazamiento de masas de aire frío puede provocar el enfriamiento del ambiente y de la planta: heladas de advección ( olas de frío).

– Reduce el riesgo de heladas de radiación (enfriamiento de las capas bajas de la atmósfera, en contacto con la superficie terrestre que se está enfriando debido a la emisión de calor por radiación a la atmósfera), al impedir la estratificación de aire frío y por tanto, la inversión de temperaturas.

– Produce acción erosiva actuando sobre superficies de terreno desprovisto de vegetales o de residuos.

– Los vientos que actúan en las zonas costeras arrastran sales que, al depositarse sobre la vegetación, pueden ocasionar quemaduras en órganos sensibles.

a) Efectos desfavorables:

– Activa la transpiración, pudiendo ocasionar desequilibrios entre ésta y la absorción radicular. En algunos casos acentuará el proceso de marchitez y, en otros, originará el arrugamiento de frutas, semillas, etc. La planta también puede defenderse de este efecto reduciendo la actividad fotosintética.

– El viento puede transportar polen a grandes distancias, provocando fecundaciones incontroladas.

– Se puede dificultar el vuelo de los insectos impidiendo la fecundación de las flores.

– El transporte de semillas, esporas, huevos, insectos, etc., contribuye a la dispersión y proliferación de malas hierbas, plagas y enfermedades.

b) Efectos favorables:

– Facilita la fecundación en especies alógamas: anemogamia.

– Elimina riesgos de virosis por impedir la acción de los pulgones, que actúan como vectores (transmisores) de los virus.

Para disminuir o eliminar los efectos desfavorables del viento, se pueden utilizar cortavientos: estructuras que reducen su velocidad a cambian de dirección. Estos pueden ser elementos vegetales (árboles y arbustos) o inertes (materiales de construcción, telas, etc.).

6.2. Factores edáficos: El laboreo del suelo.

Se denomina edafología a la ciencia que estudia el suelo. Si estudiamos el suelo en su conjunto, desde su superficie hasta el material originario, observamos capas que se denominan horizontes. Fundamentalmente existen tres clases de horizontes que se designan con las letras A, B y C además del D que es la roca madre. Dentro de cada uno de ellos hay distintos subhorizontes que se designan con subíndices.

El espesor del suelo puede ser muy variable; éste puede ser de varios metros o de escaso centímetros, según la mayor o menor intensidad de la erosión en un determinado punto, que no ha cesado hasta poner en evidencia la roca madre o subsuelo.

La naturaleza y composición del suelo son un factor importante, ya que las plantas dependen directamente de las características del suelo para prosperar.

Cuando las semillas germinan, la probabilidad de éxito depende de la pendiente y de la dureza del suelo, así como de la agregación del sustrato. Por su parte, el grado de acidez del suelo es una característica de vital importancia para las plantas, ya que influye de forma drástica en la capacidad que tienen las raíces de absorber determinados iones.

Los suelos se pueden clasificar según su estructura en:

Arenosos: También se conocen como ligeros. Predominan las arenas. Ganan y pierden agua con facilidad. Su aireación es máxima.

Arcillosos: Son suelos fuertes. Retienen el agua lo que en ocasiones impide la aireación. Se forman charcos con la lluvia y se agrietan con la deshidratación.

Francos: Formados por partículas agrupadas en forma de glomérulos, que dejan pasar el agua y el aire con felicidad. Son intermedios entre arenosos y arcillosos. Se trabajan sin dificultad.

Por su composición pueden ser:

Ácidos: Se forman a partir de una roca madre silícea, o por una pérdida de cal (debido al arrastre por el agua) o por exceso de materia orgánica en descomposición.

Calizos: Se forman a partir de la roca madre caliza.

El laboreo del suelo.

El objetivo del laboreo del suelo es producir un soporte que ofrezca condiciones ideales para el desarrollo de la vida vegetal. Generalmente, las acciones que sobre el suelo ejercen los agentes naturales, no son suficientes para ofrecer a los diferentes cultivos que se suceden en la rotación, un soporte físico adecuado y el agricultor se ve obligado a actuar con distintos instrumentos de labranza para conseguir aquel objetivo. La acción de las labores afecta a las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, así:

a) Humedad: Su influencia se dirige en dos sentidos: saneamiento o drenaje en los climas húmedos y suelos encharcados, o conservación de la humedad, en los climas secos o estaciones áridas. Así labores profundas facilitarán el descenso del agua en profundidad y las labores alomadas y en pendiente facilitarán la escorrentía superficial y el drenaje hipodérmico.

b) Aireación: El mullimiento, con el correspondiente aumento de la porosidad, facilita la aireación de los horizontes del suelo y favorece la difusión gaseosa entre la atmósfera del suelo y la atmósfera exterior.

c) Temperatura: En el suelo mullido se reduce el coeficiente de conductividad térmica, por lo tanto el calentamiento diurno como el enfriamiento nocturno son menores.

d) Estructura: Las labores realizadas en condiciones adecuadas deben favorecer la formación de una estructura glomerular, que es la más adecuada para obtener los mayores rendimientos.

e) Movilización de los elementos nutritivos: El laboreo permiten que vuelvan a las capas superficiales del suelo muchos compuestos fertilizantes que hubieran sido aplicados en profundidad o que pudieran haber sido arrastrados a horizontes profundos.

f) Sobre los microorganismos del suelo: la acción de las labores sobre las propiedades físicas y químicas de suelo favorece la vida microbiana, que se traduce en un mayor número de microorganismos por gramo de tierra.

g) Sobre el desarrollo y actividad radicular: la fisuración y la aireación del terreno favorecen el desarrollo de las raíces y su actividad.

Los objetivos buscados al realizar las diferentes labores pueden ser muy variados:

– Producir una estructura óptima en el suelo acorde con los cultivos y con su estado de desarrollo.

– Enterrar las enmiendas orgánicas y minerales. Las enmiendas orgánicas es el caso que más frecuencia se produce en España. Su origen está en el pobre nivel de materia orgánica de nuestros suelos. Los productos utilizados para corregirlo son: estiércol, compost, abonos verdes, restos de cosechas, etc.

– Enterrar los fertilizantes minerales.

– Destruir las malas hierbas.

– Destruir huevos, larvas, parásitos, etc.

– Extraer del suelo raíces y tubérculos.

Las diferentes labores, realizadas en las diferentes épocas del año y empleando la gran variedad de aperos que actualmente dispone el agricultor, permiten obtener estos objetivos.

Clases de labores.

Las distintas labores deben estar relacionadas con el cultivo precedente, con el tiempo que va desde que se recolecta aquél y se siembra o planta el cultivo siguiente, con la naturaleza de éste último cultivo, con las clases de suelos y su estado de humedad, con los aperos y elementos de tracción disponibles, etc. Por estas razones, es habitual clasificar las labores según diferentes criterios:

a) Según la cronología del cultivo:

Labores preparatorias: son las que se realizan previamente a la siembra o plantación del cultivo. Tratan de proporcionar una estructura esponjosa, para que la germinación sea fácil. Remueven el espesor de la capa de cultivo, acompañadas de alguna labor de alisado y pulverizado de la capa superficial.

Las principales labores son: de fondo (alzar, dar la primera vuelta al rastrojo; binar, dar la segunda labor con reja; terciar, la tercera labor a las tierras); de superficie (gradar, allanar el terreno con la grada después del arado y antes de la siembra).

Labores de cultivo: Son las que se realizan a partir de la siembra o plantación durante todo el tiempo que dura el desarrollo del cultivo. Su objetivo es mantener el suelo en las mejores condiciones para obtener el máximo rendimiento de las plantas cultivadas.

Podemos citar como más significativas: aricar (impedir la evaporación del agua acumulada; apocar (acumular tierra en la planta para que no se incline); escardar (extirpar las malas hierbas); aclarar (quitar parte de las plantas, flores o frutos con la finalidad de que el resto se desarrolle mejor); podar (modificar la forma natural del ramaje para que la aparición y nutrición de los frutos sean realizadas en las mejores condiciones posibles).

b) Según los aperos utilizados:

Instrumentos cortantes: azadas, azadones, rastrillos, gradas, escardillos, etc.

Instrumentos volteadores: pala y arado de vertedera.

– Instrumentos cortantes y volteadores: fresadora, rotoazada, arado de discos, etc.

Instrumentos especiales: rulo, aporcadores, descalzadores, etc.

c) Según su profundidad:

Labores profundas: son las que se realizan con una profundidad superior a 30 cm. Estas labores sólo están recomendadas cuando se trate de fragmentar capas endurecidas del suelo que impidan la circulación del agua en profundidad.

Labores medias: suelen incluirse las que se realizan entre 15 y 30 cm de profundidad.

Labores superficiales: se realizan con una profundidad inferior a 15 cm.

6.3. Factores biológicos

La imposibilidad de repetir un cultivo sobre la misma parcela se debería a un fenómeno de “fatiga del suelo” que comporta una reducción de los rendimientos sin que existan síntomas de carencia ni de enfermedades más acusadas que en años precedentes. La alternancia de cultivos sigue siendo, con mucha frecuencia, rigurosamente indispensable para evitar estos hechos.

Alternativas de cosechas.

Los diferentes cultivos dejan el suelo profundamente modificado es sus aspectos físico, químico y biológico. El comportamiento de un cultivo está muy influido por el que le ha precedido y que éste influirá en el que le sigue.

Una serie de cultivos ordenados en el tiempo de manera que queden claramente establecidos los que se realizan primero y los que irán cultivándose posteriormente, recibe el nombre de sucesión de cultivos.

Cuando una sucesión de cultivos se establece sobre una parcela, de manera que al cabo de cierto número de años se hayan realizado todos los cultivos, repitiéndose a continuación la sucesión, estamos ante una rotación de cultivos.

Cuando la superficie de cultivo se divide en partes, de modo que a cada una de ellas se le apliquen los cultivos que forman la sucesión o rotación convenida, estamos ante una alternativa de cultivos. Cada una de las partes en que se divide la superficie se denomina hoja o amelga. En algunos casos las hojas pueden tener la misma superficie, pero en otras ocasiones, las hojas son de diferente extensión. El establecimiento de hojas o amelgado del terreno es la operación característica para la definición de la alternativa. Ejemplo:

Año

Cultivos

Época de siembra

Época de recolec.

Barbecho

   

Trigo

Noviembre

Julio

Lenteja

Marzo

Julio

Cebada

Noviembre

Junio

Existen numerosas razones de tipo agronómico, económico e incluso social, para justificar el interés del cultivo de alternativas frente al monocultivo:

– El agotamiento del suelo en un espesor determinado.

– La absorción selectiva de elementos nutritivos.

– El agotamiento de las reservas de humedad del suelo.

– El nivel de residuos dejados por las cosechas.

– La presencia de especies mejorantes. Debido a incremento del contenido en elementos fertilizantes, aumento del contenido en elementos asimilables o incremento del contenido en materia orgánica del suelo.

– La proliferación de malas hierbas.

– La multiplicación de parásitos y enfermedades específicas.

– Desequilibrio de la población microbiana del suelo.

– La intoxicación por las excreciones radiculares.

Siembra y plantación.

En nuestra agricultura hay dos épocas especialmente adecuadas para realizar las siembras:

Otoño, para los cultivos con desarrollo invernal-primaveral y obtención de cosechas a finales de primavera o principios de verano.

Primavera, para desarrollo del cultivo durante el verano y cosechar en otoño.

Sembrar en una u otra época viene determinado por las exigencias térmicas tanto de las simientes para su germinación (cero de germinación) como de las plántulas para su desarrollo posterior.

En general se siembran en otoño algunos cereales (trigo, cebada, centeno, avena, etc.), bastantes leguminosas de grano ( habas, guisantes lentejas, etc.) gramíneas y leguminosas forrajeras, que pueden germinar con temperaturas poco superiores a 0º y con umbral de crecimiento próximo a 5ºC.

En algunas regiones que presentan inviernos muy rigurosos con heladas fuertes y frecuentes, se espera a sembrar al final del invierno. Ejemplos típicos sin las siembras de garbanzos, lentejas, trigos y cebadas de primavera, etc.

En primavera se siembran algunos cereales (maíz, sorgo, mijo, panizo, arroz, etc.) y leguminosas de grano (judía, soja cacahuete, etc.), numerosas hortícolas (tomate, pimiento, melón, sandía, etc) que presentan un cero de crecimiento superior a 10ºC.

Las siembras otoñales se realizarán a partir del momento en que se produzcan las primeras lluvias y el suelo adquiera el tempero adecuado.

En las siembras primaverales, el suelo está normalmente húmedo del invierno y sólo hay que esperar a que se caliente y a que en el ambiente se superen los umbrales térmicos exigidos por las plantas.

Además de las épocas de siembra, se han de controlar otros factores como:

– Densidad de siembra apropiada para que el número de plantas que llegan al final del desarrollo proporcionen una cosecha óptima en cantidad y calidad.

– Profundidad de siembra adecuada para que se produzca una buena emergencia.

– Métodos de siembra: suelen utilizarse la siembra a voleo (sobre terreno labrado), en líneas “a chorrillo” (depositadas las semillas en surcos) y “a golpes” ( haciendo un corte en el suelo con la azada y depositando una o varias semillas).

– Trasplantes: en muchas ocasiones no se realiza una siembra directa, sino que se depositan las semillas en semilleros para obtener unas plántulas que serán más tarde transplantadas al terreno de asiento o definitivo.

Las estructuras que suelen utilizarse son abrigos, camas calientes, templadas y frías, estufas, invernaderos, etc. La siembra en estos medios permite mejorar los coeficientes de nascencia (relación porcentual entre el número de plántulas emergidas y el número de simientes germinadas) y de supervivencia en las primeras etapas del desarrollo.

– Plantación de estacas, esquejes, barbados y acodos. Se acude a estos métodos de propagación vegetativa en los casos:

1. Cuando se desea multiplicar plantas que no producen simientes viables.

2. Cuando las simientes proporcionan plantitas con un período juvenil excesivamente largo.

3. Cuando se desea mantener la pureza específica y varietal de materia vegetal.

Las estacas son fragmentos de órganos vegetativos que, enterrados parcialmente, son capaces de enraizar y producir una planta igual a la que proceden. En horticultura el nombre de estaca suele sustituirse por esqueje.

Las estacas que han emitido raíces se llaman barbados.

Los acodos son ramas de árboles o arbustos que, permaneciendo unidas a la planta madre, se entierran para que, a la altura de los nudos enterrados, se formen raíces adventicias. Durante el proceso de enraizamiento, el acodo se nutre de la planta madre y una vez enraizados se separan de ella y se trasplantan a terreno de asiento.

Control de malas hierbas.

Se puede denominar así a las plantas que crecen en una localización no deseada, con hábitos competitivos y agresivos, estableciendo fuerte competencia por los factores productivos y presentando, a su vez, un crecimiento tan exuberante y rápido que invade a las restantes plantas de cultivo. Aparecen sin ser sembradas o cultivadas y suelen producir una elevada cantidad de propágulos, ya sea por simiente o por órganos de reproducción vegetativa.

Las malas hierbas son junto a los insectos y las enfermedades, los principales agentes causantes de los más importantes descensos de los rendimientos de nuestros cultivos.

Los perjuicios causados por la vegetación adventicia pueden corresponder a:

– Competencias diversas entre las plantas cultivadas y las malas hierbas.

– Relaciones entre las malas hierbas, plagas y enfermedades.

– Dificultades para la realización de determinadas operaciones agrícolas.

– Influencias en los resultados finales de los cultivos.

Para el control de las malas hierbas se dispone de métodos que requieren diferentes condiciones de ejecución y que presentan, a su vez, una eficacia muy variable. En este sentido deberá seguirse una secuencia que permita:

– Identificar las malas hierbas.

– Conocer las fechas en que se produce la germinación o brotación de estas.

– Caracterizar las épocas de crecimiento activo.

– Determinar el grado de invasión.

– Estimar la realización de prácticas preventivas.

– Establecer medios directos para su control.

Las principales medidas preventivas son:

– Utilizar en las siembras semillas exentas de propágulos de mala hierba.

– Introducir en la rotación de cultivos alguna planta limpiadora.

– Colocar filtros de tamaño adecuado en las tomas de agua.

– Eliminar toda maleza que se desarrolle en bordes o lindes.

– Impedir la diseminación por el ganado, hombre, etc.

– Evitar que con el laboreo se propaguen órganos vegetativos.

Los medios directos son:

– Medios mecánicos eliminando plantas nacidas o brotadas.

– Escarda química

7. – Impacto ambiental de la agricultura.

La agricultura siempre ha supuesto un impacto ambiental fuerte. Hay que talar bosques para tener suelo apto para el cultivo, hacer embalses de agua para regar, canalizar ríos, etc. La agricultura moderna ha multiplicado los impactos negativos sobre el ambiente. La destrucción y salinización del suelo, la contaminación por plaguicidas y fertilizantes, la deforestación o la pérdida de biodiversidad genética, son problemas muy importantes a los que hay que hacer frente para poder seguir disfrutando de las ventajas que la revolución verde nos ha traído.

Los principales impactos negativos son:

a) Erosión del suelo: El mal uso de la tierra, la tala de bosques, los cultivos en laderas muy pronunciadas, la escasa utilización de técnicas de conservación del suelo y de fertilizantes orgánicos, facilitan la erosión. En la península Ibérica la degradación de los suelos es un problema de primera importancia.

b) Salinización y anegamiento de suelos muy irrigados: Cuando los suelos regados no tienen un drenaje suficientemente bueno se encharcan con el agua y cuando el agua se evapora, las sales que contiene el suelo son arrastradas a la superficie.

c) Uso excesivo de fertilizantes y plaguicidas: Los fertilizantes y pesticidas deben ser usados en las cantidades adecuadas para que no causen problemas. En muchos lugares del mundo su excesivo uso provoca contaminación de las aguas cuando estos productos son arrastrados por la lluvia. Esta contaminación provoca eutrofización de las aguas, mortandad en los peces y otros seres vivos y daños en la salud humana.

d) Agotamiento de acuíferos: En las zonas secas y soleadas se obtienen excelentes rendimientos agrícolas con el riego y en muchos lugares, pro ejemplo en los conocidos invernaderos de Almería, se acude a las aguas subterráneas para regar. Pero los acuíferos han tardado en formarse decenas de años y cuando se les quita agua en mayor cantidad que la que les llega se van vaciando. Por este motivo las fuentes que surgían se secan, desaparecen humedales tradicionales en esa zona, y si están cerca del mar el agua salada va penetrando en la bolsa de agua, salinizándola, hasta hacerla inútil para sus usos agrícolas o para el consumo humano.

e) Pérdida de diversidad genética: En la agricultura y ganadería tradicionales había un gran aislamiento geográfico entre los agricultores y ganaderos de unas regiones y otras y por eso, a lo largo de los siglos, fueron surgiendo miles de variedades de cada planta o animal domesticado.

En la actualidad cuando una variedad es muy ventajosa, la adoptan los grandes cultivadores de todo el mundo, porque así pueden competir económicamente en el mercado mundial. El resultado es que muchas variedades tradicionales dejan de cultivarse y se pierden si no son recogidas en bancos de semillas o instituciones especiales.

f) Deforestación: Alrededor de 14 millones de hectáreas de bosques tropicales se pierden cada año. Se calcula que la quema de bosques para dedicarlos a la agricultura es reponsable del 80% al 85% de esta destrucción.

La agricultura moderna no es la principal responsable de esta deforestación, porque sus aumentos de producción se han basado mucho más en obtener mejores rendimientos por hectárea cultivada que en poner nuevas tierras en cultivo. De hecho, en España, por ejemplo, todos los años disminuye la extensión de las tierras cultivadas cuando muchas de ellas son abandonadas por su baja productividad.

g) Consumo de combustibles fósiles y liberación de gases invernadero

8.- La Producción Ganadera.

En la producción ganadera se produce una transformación de alimentos vegetales en productos útiles para el hombre, fundamentalmente alimentos para consumo humano de origen animal; aunque también se obtienen productos textiles y animales dedicados a la práctica deportiva como la monta de caballos y la caza. Los productos textiles obtenidos, como lana, pieles, cuero y seda, en la actualidad están en regresión ante la competencia de fibras vegetales y fibras artificiales sintéticas.

Los alimentos de origen animal que se producen a partir de los alimentos de origen vegetal, tienen mayor valor nutritivo para el hombre (leche, carne, huevos).

8.1. Tipos de explotaciones

Podemos distinguir tres tipos de explotación:

Explotaciones extensivas

La finalidad es producir carne para destinarla a consumo humano y vender animales para cebo.

Las especies que se utilizan, fundamentalmente, en una explotación extensiva son: ovino, vacuno y porcino.

Las características de este sistema de explotación son:

– Aprovechamiento de tierras poco productivas y recursos de baja calidad. La carga ganadera es baja.

– El número de machos por grupo de hembras es bajo: 1/50-1/40.

– Baja productividad de este ganado, en cuanto al número de crías/año que nacen.

– Hay una fuerte dependencia del medio, de la climatología. Son explotaciones ligadas a la tierra y generalmente basadas en pastos y forrajes en terrenos poco productivos. El tipo de alojamiento es muy sencillo, protege a los animales de las inclemencias meteorológicas y tienen algún comedero y abrevadero.

– Mínima profilaxis sanitaria y mano de obra poco técnica, normalmente lo aprendido de sus mayores y la tradición.

El objetivo de la explotación es mantener animales muy rústicos y resistentes a un medio natural muy duro, con poco gasto monetario. Como media, durante cuatro meses se alimentan únicamente para mantenimiento, otros cuatro meses acumulan reservas y los otros cuatro restantes pasan hambre.

Explotaciones semiintensivas.

Las características generales son:

– Ganado rústico autóctono, pero seleccionado, resistente al medio, pero con una mayor disponibilidad de alimentos. Hay un incremento del potencial productivo, mayor precocidad en los animales y los productos obtenidos tiene una mejor calificación comercial.

– La alimentación se realiza a base de pastos y forrajes naturales, complementados con subproductos de la explotación agrícola, en terrenos más productivos, con mayor carga ganadera.

– La ración es más equilibrada y el tipo de alojamientos es más complejo, permite mantener al ganado en las épocas más duras dentro de la banda ambiental adecuada y con equipos bebederos y comederos suficientes.

– El tipo de paridera es natural, pero vigilada, con una profilaxis sanitaria importante y mano de obra más tecnificada.

El objetivo de la explotación es agotar el potencial productivo de un animal seleccionado, resistente y aprovechando en gran parte la alimentación disponible. No invertir mucho capital, pero el suficiente para que el animal no pase hambre.

Explotación intensiva.

Las características más importantes son:

– Se utilizan todos los recursos posibles y se invierte para obtener la máxima productividad de las razas más seleccionadas.

– La vida útil (tiempo que transcurre desde el primer parto hasta que se desecha) de los animales es más corta que en otro tipo de explotaciones, debido a que se busca la máxima rentabilidad provocando una elevada fertilidad.

– Los alojamientos están adecuados a las necesidades del ganado. Mecanización de la explotación con locales específicos para cada fase fisiológica del animal.

– Se utiliza una sanidad preventiva compleja para evitar enfermedades debido a la alta concentración de animales por unidad de superficie.

– El número de machos por grupo de hembras es 1/20.

– Alta productividad del ganado.

– El tipo de alimentación es compleja y equilibrada, a base de forrajes procedentes de praderas, cultivos forrajeros, henos, alimentos concentrados, complementos minerovitamínicos, etc.

El objetivo de la explotación es agotar el alto potencial productivo del ganado selecto, invirtiendo mucho capital para alcanzar un elevado ingreso.

8.2. Sectores más relevantes

Podemos distinguir tres grandes grupos: rumiantes, monogástricos y aves. Las diferencias vienen dadas por sus formas de explotación, dependencia del medio, aprovisionamiento alimenticio y vinculación con el mercado.

Rumiantes

Podemos destacar el ganado bovino, ovino y caprino.

Producción bovina.

a) Vacuno de leche

Se distinguen dos tipos: el vacuno lechero semiintensivo y el vacuno lechero intensivo.

Vacuno lechero semiintensivo.

En cuanto a la alimentación, es básicamente con pastos y forrajes naturales. En primavera, verano y otoño hay pastoreo a diente, en invierno, al disminuir el crecimiento vegetal por las bajas temperaturas, los animales se estabulan y se alimentan a base de pastos conservados.

Lo que caracteriza a este sistema semiintensivo es la alimentación no abundante, lo que hace que el número de vacas por explotación sea bajo ( 3 ó 4 vacas) y además producen poca leche. Este tipo de explotaciones forma la mayor parte de los minifundios de la Cornisa Cantábrica. En este tipo de explotaciones, la producción lechera es una actividad agrícola más, sin constituir un medio de vida.

La sanidad está muy poco cuidada, apareciendo problemas de tuberculosis, brucelosis y fiebre aftosa, además, son animales muy parasitados, sobre todo en el aparato digestivo, respiratorio e hígado. Estas enfermedades son tanto más frecuentes cuanto más húmedas son las zonas de pastoreo.

El ganadero tiene baja técnica y formación y esto se refleja fundamentalmente en la reproducción, ya que la aparición del celo es tardía y la fertilidad baja.

Los alojamientos suelen ser rústicos, poco prácticos y poco racionales para el manejo del ganado.

Vacuno lechero intensivo.

Son por definición explotaciones con producciones superiores a los 4000 l/lactación debido a una alimentación equilibrada a base de cultivos forrajeros y praderas artificiales.

La estabulación permite un mejor manejo del ganado y están adecuados a las necesidades del ganado. Con comederos y bebederos suficientes, cadenas de limpieza de estiércol, sala de ordeño y, en general, un ambiente más confortable para el animal.

Poseen una profilaxis sanitaria, en cuestión de sanidad preventiva, muy cuidada al ser animales muy selectos y, por tanto, poco resistentes y más sensibles a las enfermedades.

La mano de obra es especializada y menor ya que aquí el ordeño es mecánico.

b) Vacuno de carne.

La producción de carne vacuno, en la actualidad, es ligeramente menor a la producción de leche en valor. Sin embargo, el consumo de leche en España es similar al consumo de leche en la Comunidad Europea.

Según el aprovechamiento que tenga el vacuno de carne, se distinguen:

Terneras de carne blanca: criadas con lactancia artificial, en general machos. No desarrollan el aparato digestivo, por lo que no pueden vivir más de 4 ó 4,5 meses. El peso es de unos 175 Kg.

Terneras de carne rosada: además de leche consumen piensos y una pequeña cantidad de forraje de paja de cereal. Se sacrifican con 8 meses y pesan unos 280 Kg.

Terneras lechales sacrificadas al destete natural: consumen pastos y forrajes con la madre. Alcanzan un peso de unos 150 Kg.

Terneras menores de 12 meses: Se trata de terneras de raza selecta. Su alimentación al destetarse a los 3 meses, es a base de piensos y forrajes. Al alcanzar los 350-400 kg se suelen sacrificar.

Añojos intensivos: Son animales de más de 12 meses de edad. Suponen casi la mitad del vacuno que se consume en España. Alcanzan los 450-500 Kg a los 14-15 meses, aunque pueden sacrificarse hasta los 24 meses.

Añojo semiintensivo: Son los mismos animales que los añojos intensivos, sólo se diferencian en la sustitución, en su alimentación, de piensos concentrados por forrajes verdes o subproductos agrícolas e industriales. Este tipo de explotación es poco frecuente.

Vacuno menor: En este grupo se encuentran aquellos animales que han perdido las dos pinzas o palas de leche, pero que todavía no han llegado al estado adulto. La mayor parte de estos animales proceden el vacuno que se deja para la recría, aproximadamente el 60 % son machos y el resto hembras.

Vacuno mayor: Se trata de reproductores que son eliminados cuando desciende su nivel de fertilidad. Normalmente este tipo de carne se destina a la industrialización, para la realización de embutidos, etc.

Producción ovina.

El aprovechamiento principal de este ganado puede ser de carne, de leche o de lana.

Entre las razas con aprovechamiento para carne, destacan la Merina, Rasa Aragonesa, Segureña y Talaverana; para leche, destacan Churra y Lacha; de aprovechamiento mixto, Manchega y Castellana y con aprovechamiento para lana, Merina.

Los sistemas de explotación del ganado ovino son:

a) Sistema extensivo.

Estos animales aprovechan pastos y forrajes naturales; aproximadamente comen bien durante cuatro meses del año, otros cuatro meses acumulan reservas y los cuatro restantes pasan hambre.

En este tipo de explotaciones se procura que la época de parto coincida con la época de mejor comer, ya que las necesidades del animal en este periodo son mayores, o sea, en primavera, pasando el verano y el otoño manteniéndose y el invierno pasando hambre.

A este grupo de ovejas corresponden las razas aragonesa, merina y segureña.

Uno de los principales problemas de este tipo de explotaciones es la higiene sanitaria, prácticamente inexistente, con lo que tienen enfermedades que disminuyen su producción.

Son sacrificados los corderos a los 5-6 meses de edad y unos 25 Kg de peso.

b) Sistema semiintensivo.

Se caracteriza por tener una mejor alimentación del rebaño, aprovechando, además de pastos naturales, barbechos, rastrojos, etc.

Se explotan animales más selectos, pero como ovejas selectas hay pocas, lo que se realiza es el cruce industrial, o sea cruzar ovejas con un macho mejorante. En estas ovejas se intensifica el ciclo reproductor, llevándose a cabo 3 partos durante dos años.

A este sistema de explotación pertenecen las razas merinas, castellana y manchega.

Los alojamientos son más completos y están mejor condicionados para las necesidades de las ovejas. El manejo es más cuidado, con un programa sanitario mejor.

c) Sistema intensivo.

Se trata de conseguir que el animal tenga una alimentación equilibrada durante todo el año. Esto llevará a la obtención de animales más selectos, con un elevado potencial de crecimiento y por tanto, el manejo deberá ser más cuidado.

Los alojamientos serán más completos y adecuados a las necesidades del ganado, incluso contarán con sala de ordeño.

Se caracteriza también por una mayor higiene sanitaria, con la obtención de ovejas más prolíficas, selectas y sensibles.

Las razas que se explotan son la manchega y alguna castellana para carne y en leche la churra y manchega.

Producción caprina.

La ganadería caprina ostenta excelentes cualidades para revalorizar zonas pobres, de montaña seca y con regresión arbustiva; transforma eficientemente alimentos muy fibrosos. Sus hembras son poliéstricas continuas (sin parada sexual) con mayor prolificidad que los ovinos, generalmente dos cabritos por parto, y con una buena producción lechera. Su periodo de gestación es de 5 meses. Su longevidad alcanza los 10-12 años. Una característica fenotípica de la cabra son los apéndices que presenta en la parte inferior del cuello (mamellas). Las razas más utilizadas para explotaciones de leche son la Murciana y la Granadina. Por su lana se conoce la de Angora y la de Cachemira.

Monogástricos

Podemos distinguir el ganado porcino y la cunicultura.

Ganado porcino

Es la especie productora de carne más importante en España, de forma que el consumo se acerca a los 35 Kg/habitante y año, esto supone el 48% del total de carne consumida en España. Esto es debido a que es la carne más barata y se consume también en forma de embutidos curados y cocidos. Los sistemas de explotación son:

a) Sistema extensivo

En este sistema de explotación el cerdo come de todo, es omnívoro. La base de su alimentación son los pastos de las dehesas salmantinas, extremeñas y andaluzas, fundamentalmente. También aprovecha el grano, como cebada; aprovechan los rastrojos, nunca la paja, sólo el grano, hojas de remolacha, patatas, etc.

Son cerdos muy rústicos, con la capa coloreada, son razas denominadas del “tronco ibérico” y esto está relacionado con el color de la capa y el número de cerdas (pelo) que tiene la capa. Pueden ser negros, rojos y retintos, aunque también se encuentra el lampiño, sin pelo y el entrepelado, con la capa rubia.

Son razas muy tardía, de crecimiento lento; las hembras suelen ser muy maternales y aproximadamente se consiguen animales de 180 kg al año y medio de edad, lo cuál supone un engorde de 350 g/día.

Estos cerdos suelen tener la geta muy alargada, las orejas muy grandes y son animales bastante huesudos.

b) Sistema semiintensivo

El conjunto de razas que componen este sistema se denominan del “tronco celta”. Son menos estilizados, más panzudos, el hocico es más recogido y todos tienen la capa blanca.

Como razas características están el Chato Vitoriano, el Lermeño, el cerdo gallego, etc.

La base de su alimentación son productos agrícolas de la propia explotación, como patatas partidas y pequeñas, hojas y cuellos de remolacha, etc.

La base de esta explotación es el consumo familiar, aunque en algunos casos se dejan reproductoras para la venta de lechones al destete.

La prolificidad de este sistema supone unos 12 lechones/cerda y año, o sea un parto cada 8 meses o 6 lechones/cerda y parto.

c) Sistema intensivo

Supone el 80% de las explotaciones españolas de porcino, pero debido a la baja técnica aplicada, en muchos casos los rendimientos son bajos.

Los animales son selectos, la alimentación se realiza a base de concentrados y se dispone de instalaciones acomodadas para los distintos estados fisiológicos por los que pasa el animal.

Cunicultura

La cría de conejos domésticos tiene su origen en las explotaciones familiares. La cunicultura de forma profesionalizada se extendió en la década de los 70 gracias al desarrollo de las industrias de pienso y de material ganadero.

La mayoría de las granjas están constituidas por locales cerrados, con ventanas o sin ellas. Los animales se alojan en jaulas de varillas o de chapa metálica. La vida media útil de una coneja es de 11 meses, es decir 4 meses y medio de recría, y 4-5 partos, aunque su producción puede llegar a los 10 partos, con un intervalo entre partos de 45-50 días; la eliminación media anual es de un 120 %, sobre todo por razones sanitarias. Los machos se renuevan un 90% al año.

Un aspecto que diferencia la cunicultura de otras producciones animales es el elevado número de partos. El número de gazapos vivos por parto suele oscilar entre 8-9.

Avicultura.

Las explotaciones van encaminadas a dos tipos de producción, la aplicación cárnica y la producción huevera.

La producción de pollos de carne tiene como principales objetivos producir carne a un mínimo coste y que la carne cumpla los requisitos necesarios para que sea apta para los consumidores. La carne de pollo es un alimento de gran valor nutritivo y muy digestible. Por su bajo precio contribuye a la alimentación de grupos de población de nivel adquisitivo poco elevado. Otra característica de la carne de pollo es, en comparación con otras carnes, la cantidad de grasa que contiene y la calidad de la misma. La carne de pollo y pavo son las que ofrecen garantías de carecer de efectos vasculares.

En el apartado de otras aves, se incluye carne de gallina, pavo, faisán, perdiz, codorniz, pato y paloma.

En España hay dos sistemas de explotación, la integración y los criadores libres. El sistema de explotación en integración es el más extendido, con diferentes dimensiones, desde las grandes integraciones con alcance en todo el territorio nacional, hasta pequeñas integraciones creadas para suministrar pollos a un determinado matadero.

Con el sistema de integración, el criador recibe su remuneración en función de que alcance unos objetivos que marca el contrato, por los que recibe premio o penalización, independientemente del precio que alcance el pollo en el mercado. En la integración, el que tiene como meta producir más barato es el integrador, y el integrado, recibir la máxima remuneración por pollo cebado.

Cuando se crían los pollos en crianza libre, el objetivo primordial del criador es producir al menor costo, independientemente de la cotización de los precios de mercado.

El manejo que reciben los pollos tiene una gran importancia ya que puede influir en los costos de producción de forma importante. El tipo de edificación varía desde la nave convencional con ventanas, naves abiertas con ventilación forzada y naves cerradas con ambiente controlado. Los comederos pueden ser de bandeja, de tolva o de canal. Los bebederos pueden ser de chupete o tipo Placson.

Las explotaciones de puesta tienen como principal objetivo la obtención de huevos; se basan en granjas de gallinas ponedoras, normalmente en sistema de integración dependiente de fábricas de piensos.

9.- Control de Calidad.

El mayor condicionante en la calidad de un producto es la homogeneidad. Una partida de frutas de distintos tamaños pierde calidad por el simple hecho de la heterogeneidad de los tamaños. Bastaría clasificar las frutas según su diámetro y agruparlas en varias partidas homogéneas para que la partida primitiva ganase valor.

La heterogeneidad del producto puede provenir:

§ De la heterogeneidad de los factores fijos. Un huerto con árboles de distintas variedades y edades producirá fruta de distinta clase y tamaño.

§ De la heterogeneidad de los factores variables. Al elaborar productos con diversos ingredientes la composición de estos últimos puede cambiar de unas partidas a otras.

§ De la diversidad de fórmulas cuantitativas. En el cultivo frutal, una misma función de producción asegura la misma cantidad de producto en dos parcelas iguales, regando la primera parcela más que la segunda y abonando la primera menos que la segunda. Sin embargo, la calidad del fruto será diferente en ambas tierras, pues la abundancia de agua perjudica la sabrosidad del fruto.

§ De los factores incontrolables (heladas, lluvias, plagas, etc.)

El control de calidad de un producto se realiza por medio de la normalización. Normalizar un producto es clasificarle con arreglo a determinados patrones, de tal suerte que las partidas resultantes sean homogéneas en orden a una serie de características de interés técnico y comercial.

Los patrones de normalización se establecerán a tres niveles:

§ Pueden ser fijados por el empresario según su criterio particular.

§ Pueden obedecer a los criterios del mercado.

§ Pueden ser impuestos por reglamentos dictados por las autoridades y por acuerdos de asociaciones o sindicatos.

La recopilación de los diversos patrones constituyen las normas, que sirven de base a una normalización. Para cada producto, las normas definen diferentes tipos, clases o categorías atendiendo a la calidad, al peso, al tamaño o a varias de estas características a la vez. La normalización de un producto se complementa con la normalización de los envases de transporte y presentación al consumidor.

En los procesos de fabricación, el control de calidad tiene por objeto asegurar que una determinada característica del producto (acidez, riqueza en azúcar, etc.), toma valores homogéneos en las distintas partidas fabricadas; valores que no se separen demasiado de la media de todos ellos. También puede ocurrir que se desee lograr lotes uniformes de producto, que presenten cierta característica con un valor medio fijado de antemano; por ejemplo, quesos con un 30% de materia grasa como riqueza media.

Es fundamental, en los procesos comerciales, la realización de un control de calidad que ofrezca unas mínimas garantías de error, tanto al exportador como a los demás interesados en el buen cumplimiento de las normas; verificando previamente que los productos han sido clasificados correctamente con arreglo a las normas vigentes.

Como técnica de inspección se recurre al muestreo aleatorio, en el que los frutos a inspeccionar son elegidos con ayuda de una tabla de números aleatorios; llegando con ello a una estimación de la fiabilidad de los resultados, a un verdadero control de calidad.

10.- Planificación Comercial.

En general, la comercialización de productos agropecuarios abarca todo el proceso que media desde que el producto sale de la explotación hasta que llega a manos del consumidor. Se refiere no sólo a la acción de comprar o vender (cambio de propietario del bien), sino también a los aspectos físicos del transporte (cambio de lugar), almacenaje (cambio en el tiempo), y acondicionamiento y procesamiento (cambio de forma).

La comercialización de los productos agrarios puede efectuarse a dos niveles: Con productos originarios en el mercado o con productos transformados en la industria. Vamos a centrarnos en este último para conocer las fases que sigue una empresa a la hora de planificar la comercialización de un producto.

Un plan de diseño se desarrolla con arreglo al siguiente guión:

1. Objetivos. Se especifican los logros que se piensan conseguir y los segmentos de mercado (Grupos socioeconómicos considerados como compradores posibles).

2. Diseño de un alimento. Es el resultado de un plan mercadotécnico para promocionar las ventas, dentro de las limitaciones presupuestarias. Comprende dos partes esenciales: la composición del alimento y su presentación al consumidor.

3. Expectativas de venta. Se basan en estudios de mercado y en hipótesis sobre las motivaciones del consumidor.

4. Estudio preliminar de viabilidad

5. Investigación en laboratorio.

6. Prototipos y maquetas. Cuando se trata de edificios y maquinaria se construyen prototipos a escala (maquetas).

7. Sondeos de mercado. Se pueden organizar mediante encuestadores que ofrecen catar el producto al consumidor o comercializando muestras en algunos supermercados.

8. Estudio definitivo de viabilidad y programa de lanzamiento. El diseño es viable si la empresa puede esperar una rentabilidad suficiente para las inversiones que se requieren.

Existe también un plan de penetración y posicionamiento, que sirve como indicador de la posición que más conviene a la empresa en el mapa de los competidores.

Vamos a centrarnos ahora en la comercialización de productos originarios en el mercado. Las ventas de productos agrarios y pesquemos responden cada vez más a un modelo uniforme: las cooperativas de productores, o bien agrupaciones de éstos que realizan un acuerdo colectivo, concentran la oferta y la canalizan hacia las industrias transformadores, ya que la mayoría de los alimentos no llegan al consumidor en su forma natural.

Las frutas, hortalizas y pescados siguen un camino diferente, que arranca con frecuencia de las cooperativas de productores y se dirige en dos direcciones: las cadenas de hiper y supermercados y, por otro lado los mercados centrales de las ciudades, como la red MERCASA en España. Otros productos de menor volumen, como las flores y plantas ornamentales pueden pasar también a través de los mercados centrales o ser enviados directamente a los comercios minoristas.

Una oferta demasiado dispersa en el escalón de origen no es operativo, porque los distribuidores importantes (tanto la industria alimentarla como las cadenas de hiper y supermercados) demandan grandes volúmenes de mercancía homogénea, con suministros estables a lo largo del tiempo.

11.- Características de un Proyecto Agrícola Escolar.

El método de proyectos consiste en una serie de operaciones en orden lógico, que obedecen a valores objetivos y que se convierten en instrumentos operativos para solucionar problemas técnicos cotidianos.

El proceso de enseñanza debe buscar la construcción, por parte de los alumnos, de aprendizajes significativos. Por ello debe potenciarse el carácter funcional de los aprendizajes mediante la realización de trabajos prácticos, debido a que estos trabajos prácticos permiten utilizar métodos pedagógicos basados en la experiencia propia del adolescente.

La aplicación de estos principios en el área de tecnología, se puede lograr mediante la utilización del método de proyectos. Cabe ahora preguntarse ¿Cuáles son las fases de un proyecto técnico escolar? ¿Cómo se adapta todo esto a un proyecto agricola?

11.1. Etapas de un Proyecto Técnico Escolar.

El proceso consta de cinco fases: anteproyecto, diseño de una solución, planificación, construcción y evaluación:

– En el anteproyecto los grupos de alumnos identifican y analizan un problema, sus características y los factores que inciden en él. Para ello, se documentan acudiendo a fuentes diversas, intercambian información, comparan sus puntos de vista y valoran la posibilidad de encontrar una buena solución.

– En la fase de diseño se proponen ideas cuya viabilidad debe comprobarse, se toman decisiones sobre forma y dimensiones del producto, así como acerca de los materiales y técnicas más apropiados para hacer realidad el diseño. Es éste el momento de expresar las ideas gráficamente elaborando croquis acotados, dibujos de detalle y planos a escala. Es ineludible, asimismo, analizar y valorar las posibles soluciones, debatir en grupo su viabilidad e, incluso, realizar pruebas sobre maquetas.

– La fase de planificación es aquella donde se decide la secuencia de operaciones, los medios técnicos, los materiales y productos auxiliares que van a ser necesarios, así como el tiempo que va a consumir en cada una de dichas tareas. El alumnado hace ahora planes de trabajo, hojas con instrucciones, listas de despiece, presupuestos y pedidos al almacén. También reparten el trabajo, organizan las tareas y acuerdan la distribución de responsabilidades.

– Una vez se ha realizado el diseño y la planificación se debe abordar la construcción del proyecto donde los alumnos manejan herramientas, útiles y máquinas. Aprenden y aplican técnicas para trabajar y dar forma a los materiales más diversos.

– Finalmente llega la evaluación. Nunca se insistirá lo suficiente sobre el valor de la evaluación de su propio trabajo que realizan los grupos de alumnos. La evaluación es la etapa en que se elaboran juicios de valor sobre la calidad técnica, funcional y estética del producto realizado. Se juzga también la eficacia del producto, una vez puesto en uso, para satisfacer la necesidad original. De igual manera se valoran, durante esta fase los aprendizajes conseguidos y el clima de trabajo y se realizan propuestas de mejora. Culmina todo el proceso con la elaboración de memorias y la presentación de resultados a los compañeros.

Se pone así de manifiesto que el método de proyectos es una potente herramienta para el desarrollo de capacidades tanto cognitivas y motrices como afectivas y sociales ya que permite al alumno:

– Desarrollar el habito de trabajar en grupo.

– Comunicar con libertad sus propias ideas.

– Asumir y respetar las ideas de los demás compañeros.

– Desarrollar la capacidad critica frente a las ideas propias y de los demás.

– Desarrollar su identidad personal.

11.2. Tareas de un Proyecto Agrícola Escolar.

Las tareas que se llevan a cabo en las distintas fases de un proyecto agrícola son:

1. Presentación del proyecto. Explicación de los objetivos, plazos, evaluación.

2. Elección de los cultivos y formación de los equipos. Organización en equipo de la recogida de información y elaboración de la ficha de cultivo.

3. Análisis del terreno a cultivar. Los alumnos levantan un plano general del terreno a cultivar, realizan propuestas individuales para dividirlo en parcelas que se discuten en el equipo elaborando un plano de organización del terreno.

Se realiza un puesta en común de toda la clase, adaptándose una de las propuestas para su ejecución y distribuyéndose las parcelas entre los equipos.

4. Los alumnos realizan primero individualmente y luego por equipos los proyectos de cultivo de la parcela asignada.

Simultáneamente cada alumno plantea el ensayo a realizar individualmente durante el cultivo.

5. Replantear la división del terreno en parcelas y luego cada equipo organiza internamente su parcela. Sembrar o transplantar.

6. Realizar los trabajos de mantenimiento del cultivo, y recoger los datos para la ficha de seguimiento.

7. Cosechar. Clasificar la producción obtenida según normativa del producto. Comprobar en el mercado la existencia de esa normativa.

8. Valoración económica de la producción. Presentación del trabajo final y puesta en común en gran grupo.

12.- Conclusión.

La producción agropecuaria es fundamental en la economía y el autoabastecimiento de un país. Se ubica formando parte del sector agroalimentario, un amplio sector que abarca agricultura, industria y comercio.

La empresa agraria se basa en tres elementos: Objetivo de producción, plan gestor y distribución del producto, siendo la unidad básica de operaciones la explotación agraria (cultivo, ganadería, aprovechamiento forestal). El desarrollo del sector agropecuario debe ser integral, debe darse pues en el ámbito de los tres elementos mencionados, para que el esfuerzo y los recursos asignados proporcionen los resultados esperados. Pero hay que tener en cuenta también que las empresas agrarias están expuestas a riesgos tanto comerciales como técnicos.

El desarrollo de nuevas tecnologías permite que el carácter marcadamente estacional de la actividad agropecuaria se transforme en una distribución más uniforme a través de las diversas estaciones del año, mejorando además la calidad y cantidad del producto.