Tema 27 – El sistema osteo articular. Estructura y funciones. Características osteo-articulares del periodo evolutivo correspondiente a la etapa. Consideraciones a tener presentes en las clases de EF”.

I. INTRODUCCIÓN

Este tema está dedicado al estudio de uno de los grandes sistemas fisiológicos del organismo humano, como complemento y base anatómico-fisiológica del tratamiento de las cuatro capacidades físicas consideradas como básicas.

El tema se centra en el estudio del sistema óseo-articular, como responsable principal de la capacidad física básica: la flexibilidad.

Actualmente, se considera a la persona que actúa como un todo, como una unidad, en contraposición a posturas dualistas, mecanicistas, que separaban al cuerpo del espíritu, del intelecto, etc. El funcionamiento del cuerpo y su estudio es algo muy complejo, debido a que los diferentes sistemas que lo componen se apoyan unos en otros, resultando difícil aislar sus actuaciones y sus funciones sin considerar a los demás. Roberto Hernández Corvo (1990) señala que el sistema óseo-articular va a conformar la base estructural. El sistema muscular constituye la potencia, además de participar junto al tejido subcutáneo en la configuración y contornos generales del cuerpo. El sistema nervioso actuará como regulador, integrador, coordinador, etc. de los demás. En definitiva, el conjunto de estructuras pasivas y activas que garantizan la posición bípeda y la locomoción va a constituir el sistema locomotor.

Para analizar su estructura se hace necesario detenerse en el estudio pormenorizado de la estructura de sus componentes por separado: del sistema óseo y su tejido y de las articulaciones. Se tratará la organización del sistema óseo-articular, de las relaciones que se establecen entre sus componentes, para poder ejercer sus funciones.

Por otro lado, el reconocimiento de las adaptaciones de los diferentes aparatos y sistemas del cuerpo humano durante el ejercicio es uno de los objetivos generales a alcanzar en el alumno de Educación Física. Tanto a nivel conceptual como actitudinal, los contenidos de esta etapa dedican una notable atención al funcionamiento y adecuación del cuerpo durante la práctica de la actividad físico deportiva.

II. DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS.

El sistema óseo-articular forma parte, junto al sistema muscular, del aparato locomotor. Constituye el elemento pasivo del mismo, ya que participa en el movimiento por la acción del elemento activo (el músculo). Las principales funciones del sistema óseo-articular son:

– Mantener la posición y estructura del cuerpo.

– Proporcionar las palancas del movimiento.

– Crear cavidades para protección de órganos delicados: tórax, cráneo, pelvis,…

– Formar las células de la sangre/función metabólica.

1. EL SISTEMA ÓSEO. ESTRUCTURA Y FUNCIONES.

En el cuerpo existen 208 huesos, que junto con las fibras del tejido conectivo que forman los ligamentos (unen huesos entre sí) y los tendones (estructuras que permiten la inserción muscular en el hueso), componen lo que se denomina sistema esquelético.

1.1. ESTRUCTURA DE LOS HUESOS.

§ TEJIDO ÓSEO

El hueso es una forma especializada de tejido conectivo mineralizado y endurecido formado por células y sustancia intercelular (matriz intercelular). Células:

osteoblastos: células inmaduras que producen la parte orgánica, forman la matriz ósea calcificada de forma constante.

osteocitos: células maduras derivadas de los osteoblastos que quedan inmersos en la matriz ósea y la mantienen.

osteoclastos: tienen función de destruir la matriz ósea, liberando así calcio que pasa a la circulación; realizan la absorción y remodelación continua del hueso.

La matriz intercelular es donde se depositan los minerales; contiene grandes depósitos de calcio y fosfatos.

La parte más externa del tejido óseo es muy densa y compacta dando resistencia y dureza al hueso, forma el denominado tejido óseo compacto, también conocido como la cortical; está recubierto exteriormente por una membrana de tejido conjuntivo por la que llegan nervios y vasos sanguíneos al hueso denominado periostio. La parte interna del tejido óseo está formado por trabéculas que se orientan en el espacio en relación a las líneas de fuerza existentes en el hueso, de modo que se consigue la máxima dureza con el mínimo peso: es el tejido esponjoso también denominado la medular. Está recubierto por una membrana denominada endosito que es la que separa al tejido compacto del tejido esponjoso. El hueso esponjoso deja unos huecos entre las trabéculas donde se alberga la médula ósea, la roja (que interviene en la hematopoyesis) y la amarilla (gran parte de las células hematopoyéticas han sido sustituidas por adipositos).

§ ASPECTO EXTERNO

La superficie externa del hueso muestra muchas irregularidades: tuberosidades, espinas, apófisis,…donde se insertan los tendones y ligamentos. También pueden observarse agujeros que comunican el exterior del hueso con el interior y por los cuales pasan los vasos sanguíneos que nutren al tejido.

En las zonas articulares, la superficie del hueso es muy lisa, lo cula contrasta con el resto de la estructura. Las superficies articulares no están recubiertas por periostio, sino por cartílago articular de tipo hialino.

§ FORMACIÓN DE TEJIDO ÓSEO

La formación de tejido óseo (osificación) será la sustitución del tejido conectivo por hueso. Existen dos formas de formarse el hueso: la osificación primaria o endomembranosa y la secundaria o endocondral.

osificación endomembranosa: el tejido óseo se forma directamente sobre las membranas de tejido conectivo fibroso: bóveda del cráneo y maxilar inferior.

osificación endocondral: formación dentro del cartílago hialino. Huesos largos, vértebras, pelvis, y base del cráneo.

El crecimiento longitudinal de los huesos largos se realiza por la actividad osteogénica del cartílago epifisiario y el crecimiento en grosor por aposición del tejido óseo perióstico.

1.2. TIPOS DE HUESO.

Se puede clasificar los hueso según su morfología externa en cuatro tipos: huesos largos, cortos, planos e irregulares.

Huesos largos: son huesos en los que predomina una de las tres dimensiones, predomina la longitud sobre la amplitud. Los extremos articulares se encuentran bastante alejados entre ellos y están principalmente en extremidades. Estos huesos tienen dos extremos denominados epífisis, con sus superficies articulares y un zona central de forma bastante tubular: la diáfisis. En sujetos en edades de crecimiento existe una zona cartilaginosa que separa las epífisis de la diáfisis denominada cartílago epifisiario o de crecimiento, punto en el cual se produce el crecimiento del hueso. Cuando este desaparece el hueso deja de crecer. Mediante radiografías de la muñeca se puede estudiar el estado del cartílago de crecimiento y predecir la magnitud de un futuro crecimiento en los niños (metáfisis).

Huesos cortos: son huesos cuadrados que tienen sus dimensiones aproximadamente iguales. Pueden disponer de varias caras articulares o superficies articulares. Se encuentran en las manos, los pies, etc.

Huesos planos: tienen dos dimensiones predominantes, son huesos delgados y anchos; están formados por dos láminas de tejido compacto, entre las que se distingue una intermedia de tejido esponjoso. En el cráneo, pelvis, costillas,…Protegen las estructuras y órganos vitales a los que recubren.

Huesos irregulares: poseen diversas formas, siendo difícil adscribirlos a cualquiera de los tipos anteriores, como las vértebras y algunos huesos del cráneo y la cara.

2. SISTEMA ARTICULAR. ESTRUCTURA Y FUNCIONES.

Las articulaciones son los puntos de unión entre dos o más huesos, permiten el movimiento del aparato y ayudan a amortiguar las fuerzas reactivas sobre el cuerpo al moverse.

2.1. ESTRUCTURA DE LAS ARTICULACIONES

Independientemente de su función, las articulaciones presentan una estructura articular, que no es para todas la misma. Si bien las distintas partes son las que seguidamente se señalan (solo en las diartrosis aparecen todas ellas):

Superficies articulares: recubiertas por cartílago hialino, que es elástico, con lo que puede absorber traumatismos y protege al hueso del desgaste.

Cápsula articular: que rodea la articulación y la aisla del exterior. Tiene una capa externa fibrosa y una interna formada por la membrana sinovial. Para reforzarla existen ligamentos de refuerzo que pueden ser intrínsecos (se han desarrollado junto a la articulación) o extrínsecos (ayudan al refuerzo: tendón).

Membrana sinovial y líquido sinovial: nutren y lubrican la articulación.

Ligamentos: fuera de la cápsula, dando seguridad a la estructura.

Meniscos: estructuras cartilaginosas entre las dos superficies articulares, cuando estas no tienen una buena estabilidad.

2.2. TIPOS DE ARTICULACIONES.

Según el tipo de tejido conjuntivo interpuesto es posible clasificar las articulaciones en: sindesmosis, sincondrosis, sinostosis, sínfisis y sinoviales. Pero nos será más útil estudiar la clasificación funcional de las articulaciones según el grado de movilidad que poseen, que en gran medida depende del tipo de tejido interpuesto, pudiendo distinguir entonces: sinartrosis, anfiartrosis y diartrosis.

§ SINARTROSIS

Son articulaciones fibrosas, articulaciones fijas que no permiten ningún movimiento entre los huesos que la forman. Estas articulaciones se clasifican según el primer criteri enunciado en:

  • SINDESMOSIS: hay gran proporción de tejido fibroso; es característico de las articulaciones entre los huesos del cráneo durante el crecimiento.
  • SINCONDROSIS: formadas por cartílago firmemente adherido a los dos extremos óseos. Es el caso del cartílago de crecimiento entre epífisis y diáfisis.
  • SINOSTOSIS: es el estado final de los dos tios anteriores, al acabr el crecimiento. La función de las sindesmosis y sincondosis es, por tanto, permitir el crecimiento en vez del movimiento.

El ejemplo más típico de sinartrosis son las articulaciones entre los huesos de la calota craneal denominadas suturas; un tipo especial son las gonfosis, entre los maxilares y las piezas dentarias.

§ ANFIARTROSIS

Son articulaciones cartilaginosas o semimóviles, que permiten escasos movimientos. Algunas tienen un disco de tejido cartilaginoso entre las superficies óseas, como es el caso de las articulaciones intervertebrales.

o SINDESMOSIS: presentan una unión por tejido conectivo fibroso. Ej: tibioperonea inferior.

o SÍNFISIS: unión de las superficies articulares por fibrocartílago. Ej: sínfisis pubiana.

§ DIARTROSIS

Son articulaciones móviles o sinoviales, con gran amplitud y variedad de movimientos. Funcionalmente son la más importantes. Los elementos que forman parte de las articulaciones sinoviales son: el cartílago articular, cápsula articular (con el líquido sinovial en la cavidad articular), ligamentos interiores y meniscos introarticulares; estos dos últimos no están presentes en todas las sinoviales. Según su movilidad se distinguen 3 grados de movimientos:

– 1 grado de movimiento: artrodias, trocoides y trócleas.

– 2 grados de movimiento: condíleas y encaje recíproco.

– 3 grados de movimiento: enartrosis.

o ARTRODIAS: planas, las más simples. Solo pequeños desplazamientos de dos superficies planas sin ningún eje específico. Ej: escafoides-semilunar.

o TROCOIDES: en pivote, superficies cilíndricas. Solo permiten rotaciones alrededor de un único eje. Ej: radiocubital proximal.

o TROCLEARES: en bisagra. Solo permiten flexo-extensión, es decir, movimientos sobre un único eje. Ej: húmero-cubital.

o CONDÍLEAS: un cóndilo esférico (convexo) se articula con una cavidad glenoidea (cóncava). Son parecidas morfológicamente a las enartrosis, con movimientos solo en dos ejes. No permiten rotaciones y sí circunducción. Ej: radio-carpiana.

o ENCAJE RECÍPROCO: (en silla de montar) iguales movimientos que las condíleas pero con superficies óseas más complejas. Ej: trapecio-1ºmetacarpiano.

o ENARTROSIS: máxima movilidad, con movimientos en los tres ejes: flexo-extensión, abducción-adducción, rotación y circunducción. Ej: escápulo-humeral.

Los movimientos serán en los siguientes ejes y planos:

– Eje transversal: plano sagital: flexo-extensión, hacia delante y atrás.

– Eje vertical (longitudinal): plano horizontal (transversal): rotación interna y externa; pronación-supinación, hacia fuera y adentro.

– Eje sagital: plano frontal: abd-add, acercarse y alejarse.

– Todos los ejes: todos los planos: circunducción, todas las direcciones.

3. ESTRUCTURA DEL SISTEMA ÓSEO-ARTICULAR.

Los hueso y articulaciones se organizan entre sí para formar el bastimento del cuerpo: el esqueleto. Los 208 huesos que lo forman, se pueden clasificar, según su ubicación, en dos grupos:

ESQUELETO AXIAL: formado por los huesos que se localizan en torno a la línea media del cuerpo, constituyendo el eje corporal. Incluye:

  • Cabeza: huesos del cráneo y cara.
  • Columna vertebral.
  • Costillas y esternón en el tórax.

ESQUELETO APENDICULAR: formado por los huesos de las dos cinturas (escapular y pelviana) y los de las extremidades superiores e inferiores.

Kapandji, 1992; Sobotta 1977 hacen una división del esqueleto humano señalando las siguientes regiones funcionales:

– Un eje central formado por el cráneo y la columna vertebral.

– Dos extremidades superiores

– Dos extremidades inferiores

– Dos cinturas que unen las extremidades al eje central: cintura escapular y cintura pélvica.

– La cavidad torácica.

Atendiendo a una u otra, las partes que se distinguen y se analizan a continuación serán: cráneo, columna vertebral, extremidades, tórax y cinturas pélvica y escapular.

3.1. CRÁNEO.

El cráneo forma una cavidad en el interior de la cual se aloja el encéfalo y tronco cerebral. También los huesos del cráneo son el soporte para los órganos sensoriales como los ojos, el oído, el olfato y el gusto.

HUESOS DEL CRÁNEO: son ocho hueso que conforman un estuche que encierra y protege al encéfalo: un frontal, un occipital, dos parietales, dos temporales, un esfenoides y un etmoides.

HUESOS DE LA CARA: son catorce huesos; dos cornetes nasales, dos pómulos o malares, dos maxilares superiores, uno inferior o mandíbula, dos palatinos, dos lacrimales o unguis, dos nasales y un vómer. Las articulaciones entre estos huesos no tienen movilidad son sinartrosis osificadas, excepto en la articulación del maxilar inferior con el superior que es una condílea y permite abrir y cerrar la boca e incluso hacer desviaciones laterales del maxilar inferior.

3.2. COLUMNA VERTEBRAL.

La columna vertebral está formada por 33 vértebras, constituye el esqueleto axial del cuerpo y del tronco. Algunas vértebras están fusionadas entre ellas como en el sacro y en el cóccix. Sus funciones son sustentar el cuerpo, permitir la movilidad del cuerpo y proteger la médula espinal. La disposición de las vértebras, desde el cuello hasta el cóccix es:

– 7 vértebras cervicales: las dos primeras, el atlas y el axis, se difeencian morfológicamente del resto, para adaptarse a la base del cráneo.

– 12 vértebras dorsales: a la altura del tórax. Sirven de inserción posterior a los doce pares de costillas.

– 5 vértebras lumbares: a la altura del abdomen.

– 5 vértebras sacras: están fusionadas formando el hueso sacro.

– 4 vértebras coccígeas: a continuación del sacro, también fusionadas entre sí, formando el cóccix (a veces son solo tres).

§ ESTRUCTURA DE LAS VÉRTEBRAS

Todas las vértebras tienen una estructura parecida excepto las dos primeras que por su relación con el cráneo muestran características distintas. Pero en general las vértebras son huesos que presentan un cuerpo y varias apófisis o prominencias: apófisis espinosa, apófisis transversales y un orificio: el canal raquídeo.

Las vértebras se articulan entre ellas mediante las carilla articulares de las apófisis transversas (artrodias) entre los cuerpos vertebrales (anfiartrosis) se aloja el disco vertebral (núcleo pulposo y anillo fibroso).

§ ESTRUCTURA DE LA COLUMNA

La columna forma un eje flexible. Desde el plano anterior, forma un eje recto, sin embargo en su vista lateral se observan distintas curvaturas:

– 2 curvaturas con concavidad posterior o lordosis:

  • lordosis cervical (móvil)
  • lordosis lumbar (móvil)

– 2 curvaturas con concavidad anterior o cifosis:

  • cifosis dorsal (móvil)
  • cifosis sacro-coccígea (inmóvil)

Estas curvaturas permiten amortiguar mejor las fuerzas que atraviesan el eje vertical.

§ MOVILIDAD VERTEBRAL

La movilidad entre dos vértebras es bastante reducida, a pesar de ello, el conjunto formado por todas las vértebras presenta mucha movilidad. En la columna vertebral pueden realizarse movimientos de flexo-extensión (110º-140º), inclinación lateral (75º-85º) y de rotación (90º).

3.3. EXTREMIDAD INFERIOR

§ HUESOS DE LA EXTREMIDAD INFERIOR

Está formada por el muslo, la pierna y el pie, los cuales disponen de huesos largos y cortos que mantienen su estructura. El fémur, la tibia y el peroné son huesos largos que crean la principal estructura de la extremidad inferior.

el fémur: es el hueso más largo del esqueleto, y va desde la cintura pelviana (hueso ilíaco) hasta la rodilla, donde se articula con la tibia. Es un hueso muy fuerte y se caracteriza porque su extremidad más proximal presenta un cuello y una cabeza. Raramente sufre traumatismos en edades infantiles, en cambio será frecuente en personas adultas.

la rótula: es un hueso tipo sesamoideo que se encuentra en la rodilla, en su parte anterior, en la zona de articulación entre la tibia y el peroné.

la tibia y peroné: uno medial y otro lateral, con forma de pinza en la que se aloja el astrágalo, constituyendo la articulación del tobillo.

en el pie se distinguen tres regiones:

o Tarso (corresponde aproximadamente con el talón): con siete huesos; calcáneo, astrágalo, escafoides, cuboides y tres cuneiformes.

o Metatarso (planta y dorso del pie): con cinco huesos metatarsianos lo cual dan apoyo a las falanges de los dedos de los pies.

o Dedos: cada dedo posee tres falanges (1ª, 2ª y 3ª) excepto el dedo gordo que solo tiene dos (1ª y 3ª).

§ ARTICULACIONES DE LA EXTREMIDAD INFERIOR

ARTICULACIÓN DE LA RODILLA: formada por los cóndilos femorales por una parte, la meseta tibial por otra, y la rótula por la parte anterior; es una articulación troclear. En su estructura destaca la presencia de dos meniscos (interno y externo) que dan estabilidad a las dos superficies articulares y de dos ligamentos cruzados: el anterior y el posterior. Dispone además del ligamento lateral externo y del interno. Los movimientos de la articulación son:

  • Flexo-extensión de la pierna.
  • Rotación interna y externa (solo posible con la pierna flexionada).

ARTICULACIÓN DEL TOBILLO: comprende los extremos distales de la tibia y el peroné y el astrágalo; es una tróclea. También dispone de ligamentos que sujetan la articulación y la estabilizan. La articulación permite:

  • Flexión dorsal y flexión plantar, además, junto con el tarso permite: abducción, adducción, pronación y supinación.

ARTICULACIONES DEL PIE: en el pie existen distintas articulaciones: calcáneo-astragalina, mediotarsiana, tarso-metatarsiana,…Permiten los movimientos de abducción-pronación, adducción-supinación y flexión y extensión de los dedos, al mismo tiempo que mantienen la estructura y curvaturas del pie.

3.4. EXTREMIDAD SUPERIOR

§ HUESOS DE LA EXTREMIDAD SUPERIOR

Está formada por el brazo, antebrazo y la mano, los cuales disponen de huesos largos y cortos que mantienen su estructura. El húmero, el cúbito y el radio son huesos largos que crean la principal estructura de la extremidad superior.

el húmero: va desde el hombro (donde articula con la escápula) hasta el codo (donde articula con cúbito y radio).

el cúbito y radio: están en el antebrazo y van desde el codo hasta el carpo. En posición anatómica el cúbito está más cerca del eje corporal y el radio por fuera, lateralmente al cúbito.

en la mano se distinguen tres regiones:

o Carpo: con ocho huesos colocados en dos filas: la primera (escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme) se articula con cúbito y radio, la segunda ( trapecio, trapezoide, cuadrado y ganchudo) con los huesos del metacarpo.

o Metacarpo (palma y dorso de la mano): está formado por cinco huesos metacarpianos.

o Los dedos: tienen tres falanges cada uno (1ª, 2ª y 3ª) excepto el pulgar que solo tiene dos (1ª y 3ª).

§ ARTICULACIONES DE LA EXTREMIDAD SUPERIOR

ARTICULACIÓN DEL CODO: formada por los cóndilos humerales por una parte, el cúbito por otra, y el radio en uno de los lados. Esta articulación contiene una tróclea (humero-cubital) y una condílea (radio-humeral), ambas permiten movimientos de flexión-extensión determinados morfológicamente por la húmero cubital. Sin embargo entre los dos huesos del antebrazo es necesario que exista una movilidad mayor que influirá en la funcionalidad de la mano. Ese movimiento es la rotación gracias a la presencia de dos articulaciones: la radio-cubital superior y la inferior. Es por tanto que la radio-cubital superior se puede clasificar como articulación del antebrazo.

ARTICULACIONES DEL ANTEBRAZO: entre los huesos cúbito y radio. Son dos articulaciones trocoides, la radio-cubital superior y la radio-cubital inferior que permitirán movimientos de pronación (rotación interna) y supinación (rotación externa).

ARTICULACIÓN DE LA MUÑECA Y CARPO: comprende los extremos distales del cúbito y el radio y los huesos del carpo. Es de tipo condíleo y permite los siguientes movimientos: flexión dorsal o extensión y flexión palmar o flexión; y abducción-adducción.

ARTICULACIONES DE LA MANO: articulaciones condíleas entre las cabezas de los metacarpos y falanges con cápsula y ligamentos, que permiten flexo-extensión y abducción-adducción, artrodias (carpo-metacarpianas) y articulaciones trocleares interfalángicas que solo permitirán movimientos de flexión y extensión.

3.5. CINTURAS ÓSEAS.

Son las estructuras que permiten la unión entre las extremidades y el tronco. Existen dos tipos, la cintura escapular entre el tronco y la extremidad superior y la cintura pélvica entre la extremidad inferior y el tronco.

§ CINTURA ESCAPULAR

Formada por el húmero, escápula y clavícula. La escápula y la clavícula son huesos planos, el húmero largo. Se encuentran cinco articulaciones de las cuales son consideradas verdaderas y las otras dos falsas.

ARTICULACIÓN ESCÁPULO-HUMERAL: formada por el húmero y la escápula, es una enartrosis y como tal permite todos los movimientos.

ARTICULACIÓN ESTERNO-COSTO-CLAVICULAR: formada por el esternón, clavícula y la primera costilla, es una articulación de tipo encaje recíproco. Permite ascenso y descenso de la clavícula y anteposición y reproposición de la misma; la combinación de los cuatro elementos sería la circunducción.

ARTICULACIÓN ACROMIO-CLAVICULAR: formada por la clavícula y el acromion; es una artrodia que permite movimientos de pequeñas magnitudes que a su vez permiten que la escápula realice movimientos de rotación.

ARTICULACIONES FALSAS: subdeltoidea y escápulo-torácica.

§ CINTURA PÉLVICA

Formada por el fémur y la pelvis. El fémur es un hueso largo caracterizado por sus dos cóndilos en su extremo distal y su cuello y cabeza en el proximal que es el que corresponde a la articulación de la cintura pélvica. La pelvis se forma por tres huesos planos (íleon, pubis e isquion) unidos mediante sinartrosis. La cavidad glenoidea del íleon aloja la cabeza del fémur para formar la articulación. Es una enartrosis y permite realizar todos los movimientos.

3.6. TÓRAX.

La caja torácica está formada por las costillas y el esternón y la columna vertebral por detrás. Las costillas son 12 pares de huesos largos curvados, con extremo anterior, cuerpo y extremo posterior, que se articula mediante artrodias con las vértebras dorsales. Por delante con el esternón.

Costillas verdaderas: los siete primeros pares, que se unen directamente al esternón a través de un cartílago condroesternal propio.

Costillas falsas: los tres pares siguientes. Se unen mediante un cartílago común al cartílago del séptimo par.

Costillas flotantes: los dos últimos pares. Su extremo anterior es libre, flota.

El esternón es un hueso plano y alargado, en forma de puñal, en el que se diferencian tres porciones: una porción superior o mango donde se articula la clavícula y las dos primeras costillas; el cuerpo, donde se articulan las costillas de la 3ª a la 7ª; y el apéndice xifoides. Funcionan como una unidad haciendo movimientos de deslizamiento en las articulaciones que dan lugar al ascenso de todas las costillas en la inspiración y a su descenso en la espiración.

4. CARACTERÍSTICAS PARTICULARES DEL PERIODO EVOLUTIVO CORRESPONDIENTE A LA ETAPA.

4.1. CURVAS DE CRECIMIENTO.

Muestran la evolución de la talla y peso con la edad. En esta etapa, 12-16, se observa que se producen grandes cambios. Los niños muestran una aceleración muy importante del aumento de la talla y el peso. En las niñas este fenómeno suele ocurrir antes, entre los 10-13 años. El incremento de la talla se debe a un crecimiento longitudinal de los huesos, que se mantiene hasta la osificación completa de los cartílagos de crecimiento. El incremento de peso se debe al aumento del tamaño de los huesos (longitudinal y diámetro) pero sobre todo es consecuencia del tejido muscular.

4.2. PROPORCIONES.

No todos los huesos crecen al mismo tiempo sino que algunos como los del carpo y tarso son más precoces y otros crecen lentamente. Las costillas lo hacne rápidamente, los últimos puntos de osificación se encuentran en la clavícula (chicos) y pubis (chicas, hacia los 26-27 años).

La falta de paralelismo en el crecimiento de los huesos del cuerpo (sí crecen de forma paralela las hemipartes corporales) modifica las proporciones corporales. La cabeza que en edades más tempranas representa 1/5 de la longitud del cuerpo, se acerca más alas proporciones del adulto (1/8) debido al crecimiento de extremidades y tronco. Las manos y los pies crecen antes que los brazos y las piernas.

En los chicos se ensanchan las espaldas, en cambio en las chicas se ensancha la pelvis y los hombros quedan relativamente más pequeños.

4.3. CARTÍLAGO DE CRECIMIENTO

Ayuda a determinar, a través de radiografías, básicamente de la muñeca, el estado de maduración ósea, predecir las posibilidades de crecimiento futuro y detectar posibles patologías.

5. CONSIDERACIONES A TENER PRESENTES EN CLASE DE EDUCACIÓN FÍSICA.

5.1. INFLUENCIA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA SOBRE EL DESARROLLO ÓSEO.

Durante esta etapa de evolución activa, huesos y articulaciones no han alcanzado el grado definitivo de resistencia a las cargas de trabajo. La actividad motora espontánea es en general estímulo suficiente para un desarrollo adecuado de la altura, el peso y el tamaño general en el individuo adulto. Una práctica física intensa durante la infancia no influye de forma significativa sobre estos parámetros dimensionales.

Son los factores genéticos los que en mayor medida condicionan las dimensiones finales del organismo adulto. También el estado nutricional influye, pudiendo alterar en alguna medida el resultado final “previsto” por los genes.

Aunque la inmovilidad prolongada supone un grave déficit de mineralización ósea que puede llegar a comprometer el desarrollo longitudinal, la actividad motora espontánea es un estímulo suficiente para asegurar los niveles adecuados de hormona del crecimiento y el conjunto de estímulos mecánicos y biológicos precisos para el crecimiento y mineralización del hueso.

En cambio, la corrección de anomalías óseas puede favorecerse considerablemente siguiendo programas específicos de Educación Física rehabilitadota.

5.2. RIESGOS DERIVADOS DEL EJERCICIO FÍSICO.

Son frecuentes las fracturas y lesiones de partes blanda (periostitis, tendinitis, tenosinovitis, etc.) debido a una excesiva competitividad, equipo deportivo deficiente o escaso, mala preparación física de base previa y menor dureza relativa del esqueleto.

III. BIBLIOGRAFÍA

– ASTRAND, P. O.; RODAHL, K. (1985): Fisiología del trabajo físico. Buenos Aires. Médica Panamericana.

– D. Mc ARDLE, W (1990): Fisiología del ejercicio. Madrid. Alianza Deporte.

– GUYTON, A. C. (1986): Tratado de fisiología médica. México. Interamericana.

– HERNÁNDEZ CORVO, R. (1990): Enciclopedia general del ejercicio. Tomo III-El sistema locomotor. Barcelona. Paidotribo.

– KAPANDJI, J. A. (1982): Cuadernos de fisiología articular. Barcelona. Toray-masson.

– SOBOTA, A. & BECHER, B. (1983): Atlas de anatomía humana. Barelona. Toray.

– THIBODEAU (1994): Anatomía y fisiología. Editorial Mosby-Doyma Libros.

Publicado: diciembre 28, 2015 por Santiago

Etiquetas: tema 27 educación física