Ampliación Tema 2 Parte 6

Objetivos para el primer trimestre

En las etapas anteriores hacíamos una descripción como si estuviéramos trabajando con un niño. Una situación más individualizada, válida para los padres y para los docentes de Escuelas Infantiles. En esta etapa partimos de la organización escolar, donde hay varios niños en una misma aula. Por esta razón es probable que en algún momento haya pequeños desajustes que deberá adaptar el docente.

Objetivos propios del equilibrio. Que el niño sea capaz de:

– Mantenerse un instante con apoyo de una pierna. Pierna libre.

– Caminar hacia atrás en terreno liso.

– Caminar hacia delante sobre un banco llevado de la mano por el profesor.

– Deslizarse sobre un tobogán.

– Caminar sobre una colchoneta braceando como los soldados.

Objetivos referidos al conocimiento corporal y esquema corporal.

– Llegar al conocimiento de diferentes partes de su cuerpo.

– Cantar canciones que citen las partes del cuerpo y señalar con su mano al son de la canción.

– Buscar movimientos que sean ideados por los niños y realizados de forma sentida y percibida.

Objetivos de la coordinación dinámica general:

– Gatear con soltura y en patrón cruzado.

– Afianzar la marcha.

– Saltar con dos pies sobre el sitio.

– Andar en triciclo.

– Correr sin detenerse durante treinta segundos.

– Lanzar un balón a un adulto que está frente a él.

– Chutar un balón con el pie.

– Con las manos en forma de cesto, recibir un balón que le pasa un adulto a un metro de distancia.

Los objetivos sobre acciones manipulativas persiguen el dominio manual y la precisión del movimiento de la pinza digital. Así podemos describir:

– Ensartar bolitas sobre pita gruesa.

– Construir torres de ocho cubos sin que se caigan.

– Pasar páginas una por una.

– Doblar un papel por la mitad.

– Destornillar y atornillar.

– Hacer bolas o figuras sencillas con arcilla.

– Armar y desarmar piezas de los juguetes.

– Tomar el lápiz entre el pulgar y el índice apoyado en el dedo medio.

– Garabatear.

– Pintar.

Estos objetivos propios de la motricidad fina vamos a considerarlos, a partir de aquí, como pertenecientes a otra obra que puede ser de gran interés. Ya

hemos comentado en otros apartados cómo el profesorado especialista en Educación Infantil tiene grandes conocimientos y podemos considerar como muy expertos en estos trabajos. Por esta razón omitiremos, a partir de aquí, la

descripción de los objetivos de la motricidad fina.

En el campo del desarrollo motriz, a esta edad, siempre buscamos el desarrollo de la inteligencia motriz. Para ello nos centrados en la adquisición correcta de la marcha con dominio de los cambios de dirección, el dominio para superar obstáculos, la marcha hacia atrás, la carrera y el comienzo de la carrera hacia atrás, gracias a la percepción del movimiento ideado y sentido. Todo ello dentro de las variables de movimiento más diversas que el niño puede realizar.

Actividades procedentes para conseguir estos objetivos.

Movimientos de estimulación vestibular: órganos del equilibrio.

Las actividades sugeridas en periodos anteriores. Caminaremos con los ojos cerrados llevándole de la mano. Caminamos y giramos.

Girarse como los molinos, sobre el eje longitudinal.

Se mantiene sobre un pie en equilibrio durante breve instante. Balanceos sobre columpios o similares.

Caminar por parejas, sobre líneas, dándose la mano. Caminar por parejas, sobre cuerdas, dándose la mano.

Esquema corporal. Lateralidad

En esta edad ya realiza acciones unilaterales.

La propiocepción está activa y abierta a la información de su cuerpo: en su ser, estar y la variación que se da en los movimientos que realiza.

Puede seguir el juego de: “al corro chirimbolo” marcando y señalando él, “un pie, otro pie, una mano, otra mano, un codo, otro codo, la nariz y el gorro”.

Es importante conseguir la estimulación adecuada y suficiente para que los dos hemisferios vayan trabajando en armonía.

Movimientos de coordinación dinámica general

Practicar los movimientos de reptación gateo y marcha en todas las posibilidades que el niño y nosotros podamos organizar y realizar.

Caminar con marcha firme, marcha hacia atrás, con cambios de dirección etc. Caminar de puntillas.

Carrera de forma continuada. El niño puede tener cierta continuidad en su carrera. Todos son diferentes, por tanto ninguno es igual, pero si jugamos con ellos podemos conseguir que puedan correr durante un minuto, dos veces cuarenta segundos, en función de las aptitudes y actitudes que vayan desarrollando.

Carrera de forma variada, para adquirir nuevas formas de dominio y ejecución.

Saltos desde una escalera hacia abajo. También desde dos escaleras si puede.

Saltos hacia abajo desde un banco, una silla, etc. Saltos a pies juntos.

Saltar sobre la cama. Saltar sobre camas elásticas.

Al principio del periodo andar en triciclo. Al final del periodo andar con bicicleta de cuatro ruedas (dos ruedas laterales de apoyo).

Cogidos de la mano, realizar salticado, al compás de una canción, cuando vamos de paseo, al colegio, en el pasillo de casa, etc.

Realizar juegos de corros con mayores.

Realizar lanzamientos con pelotas de tenis, o similares. Los pies los pone a la misma altura, en sentido de atrás-delante. Es un proceso que evolucionará de los dos a los seis años hasta conseguir un lanzamiento contralateral.

Manejar globos con golpeos, recepciones, etc. Patear con pelotas sencillas, balones pequeños.

Juegos con intentos de pasar y recoger pelotas ligeras. Hay una mano que predomina en las acciones.

Manipulación

También los movimientos del periodo anterior.

Utiliza cubiertos en las comidas. Ya puede comer con cierta seguridad.

Practicar el juego de “los cinco lobitos”. Manipular materias moldeables.

Crear construcciones con material que tenga plasticidad. Garabatear con pinturas de bloque.

Quitar y poner una tapa de rosca. Abotonar y desabotonar.

Subir y bajar cremalleras grandes. Ensartar bolas.

Organización de las sesiones de trabajo

El niño de dos a tres años que ha tenido oportunidad y estimulación hacia el movimiento, ha adquirido buena riqueza motriz. Si hemos seguido las sesiones, u orientaciones similares, en las etapas anteriores, tendremos un niño que repta, gatea, camina, corre, sube escaleras, salta, camina hacia atrás, tiene buen equilibrio y hace movimientos complejos en saltos, trepa y todo ello con seguridad y firmeza. Esto nos permite organizar nuestro trabajo de la siguiente manera:

Consideración básica: todos los días una primera sesión de trabajo en el aula de motricidad o gimnasio. También atención especial a la hora del patio para desarrollar una segunda sesión.

Primera sesión: treinta minutos (30’) orientada a ejercicios de equilibrio, reptación, gateo, saltos, trepa, braqueo, giros y juegos de corros. También creemos de interés en esta sesión trabajar el juego libre.

Es importante aportar el material necesario para hacer cambiantes las situaciones. El exceso de material no creemos que beneficia a la acción motriz del niño; por eso creemos que una buena organización entre el material y la acción que perseguimos va a permitir un mejor aprovechamiento de la tarea propuesta o buscada.

Segunda sesión: Entre cinco y diez minutos orientada a reforzar el patrón motor de la marcha y la carrera.

Esta sesión requiere espacios amplios como patios de colegios, parques, paseos, etc. La duración y la intensidad deberán graduarse según la capacidad del niño. Para los centros docentes podría encuadrarse dentro del tiempo dedicado al recreo, o a la hora del paseo para los padres.

Valoración de la motricidad en el primer trimestre de dos a tres años.

La valoración irá acorde con los objetivos. Planteamos los objetivos por trimestres, la valoración también. La evolución es lenta, pero si percibimos la progresión en los objetivos también la comprenderemos en la valoración de los resultados conseguidos por los alumnos, por ello proponemos una valoración “excelente”, “adecuado” y “no conseguido” para las siguientes tareas motrices:

– Mantenerse un instante (dos segundos) con apoyo de una pierna.

– Caminar hacia atrás (seis metros)

– Caminar sobre un banco llevado de la mano por el profesor (naturalidad)

– Gatear con soltura y en patrón cruzado.

– Saltar con dos pies sobre el sitio, (tres veces seguidas, una, dos, tres)

– Correr sin detenerse durante treinta segundos.

– Chutar un balón con el pie.

– Girar, tendido en el suelo, sobre el eje longitudinal, haciendo la croqueta.

– Cada Centro podrá poner sus pruebas de valoración que considere oportunas: si anda en triciclo, si braquea, si practica la natación, si consigue precisos movimientos manuales, etc.

Objetivos para el segundo cuatrimestre

Objetivos propios del equilibrio. Que el niño sea capaz de:

– Mantenerse un instante con apoyo de una pierna. La dominante.

– Caminar hacia atrás por un banco cogido de la mano.

– Caminar hacia delante sobre un banco sueco.

– Gatear sobre un banco sueco.

– Girarse como una peonza (hacer molinos).

– Caminar sobre una colchoneta como los soldados y enlazar con otra que está a un metro de distancia.

Objetivos referidos al conocimiento corporal y esquema corporal:

– Llegar al conocimiento de diferentes partes de su cuerpo.

– Cantar canciones que citen las partes del cuerpo y señalar con su mano al son de la canción.

– Buscar movimientos que sean ideados por los niños y realizados de forma sentida y percibida.

Objetivos de la coordinación dinámica general:

– Gatear con soltura y en patrón cruzado.

– Afianzar la marcha.

– Saltar con dos pies de baldosa a baldosa, de cuadro a cuadro.

– Andar en bicicleta de cuatro ruedas.

– Correr sin detenerse durante cuarenta y cinco segundos.

– Lanzar un balón a un adulto que está frente a él.

– Chutar un balón con el pie cuando bota en el suelo.

– Con las manos en forma de cesto, recibir un balón que le pasa un adulto a metro y medio de distancia.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos.

Movimientos de estimulación vestibular: órganos del equilibrio

Las actividades sugeridas en periodos anteriores. Caminar con los ojos cerrados llevándole de la mano. Caminar y girar.

Girarse sobre el eje longitudinal, desde tumbado y levantado. Se mantiene sobre un pie en equilibrio durante breve instante. Saltar desde un banco sueco y quedarse en equilibrio.

Esquema corporal. Lateralidad

En esta edad ya realiza acciones unilaterales.

La propiocepción está activa y abierta a la información de su cuerpo: en su ser, estar y la variación que se da en los movimientos que realiza.

Practicar juegos sencillos que hagan alusión a partes del cuerpo o movimientos sencillos.

Al chutar una pelota hacerles sentir con cuál le golpean.

Movimientos de coordinación dinámica general

Practicamos los movimientos de reptación gateo y marcha en todas las posibilidades que el niño y nosotros podamos organizar y realizar.

Caminamos con marcha firme, marcha hacia atrás, con cambios de dirección etc.

Caminamos de puntillas.

Carrera de forma continuada. El niño puede tener cierta continuidad en su carrera. Todos son diferentes, por tanto ninguno es igual, pero si jugamos con ellos podemos conseguir que puedan correr durante un periodo prolongado o dos periodos con continuidad de unos segundos, en función de las aptitudes y actitudes que vayan desarrollando.

Carrera de forma variada, para adquirir nuevas formas de dominio y ejecución.

Saltos desde una escalera hacia abajo. También desde dos escaleras si puede.

Saltos hacia abajo desde un banco, una silla, etc. Saltos a pies juntos.

Dar saltos sobre la cama. Saltar sobre camas elásticas.

Ayudamos a marchar con bicicleta de cuatro ruedas (dos ruedas laterales de apoyo).

Cogidos de la mano, realizar salticado, al compás de una canción, cuando vamos de paseo, al colegio, en el pasillo de casa, etc.

Realizar juegos de corros con mayores.

Realizar lanzamientos con pelotas de tenis, o similares. Manejar globos con golpeos, recepciones, etc.

Patear con pelotas sencillas, balones pequeños. Juegos con intentos de pasar y recoger pelotas ligeras.

Organización de las sesiones

Mantenemos el mismo criterio que en el primer trimestre. Tratamos de conjugar la sesión de la sala y la sesión del patio. Creemos importante estas dos formas, aunque dependiendo de la organización del Centro y sus medios de instalación podría acomodase el trabajo a realizar.

Valoración de la motricidad en el segundo trimestre

Dentro de la lenta evolución podemos percibir algunos progresos que el niño realiza en su motricidad. Lo más destacado del primer trimestre al segundo es la seguridad con que realiza los movimientos y el ritmo más vivo que aplica al realizarlos. Por ello mantenemos la valoración de “excelente”, “adecuado” y “no conseguido” para las siguientes tareas motrices:

– Mantenerse un instante (tres segundos) con apoyo de un pie.

– Caminar hacia atrás (ocho metros)

– Caminar sobre un banco llevado de la mano por el profesor (naturalidad).

– Gatear con soltura y en patrón cruzado.

– Saltar con dos pies sobre el sitio, (tres veces seguidas, una, dos, tres)

– Correr sin detenerse durante cuarenta y cinco segundos.

– Chutar un balón con un pie y con el otro.

– Girar, tendido en el suelo, sobre el eje longitudinal, haciendo la croqueta.

– Cada Centro podrá poner sus pruebas de valoración que considere oportunas: si anda en triciclo, si braquea, si practica la natación, si consigue precisos movimientos manuales, etc.

Objetivos para el tercer trimestre

Estos objetivos serán los que marquen las metas del curso en lo referente a la motricidad. Igualmente han de corresponderse y complementarse con los objetivos generales del curso y ciclo.

Objetivos propios del equilibrio:

– Mantenerse un instante con apoyo de una pierna. La dominante.

– Caminar hacia atrás por un banco cogido de la mano.

– Caminar hacia delante sobre un banco sueco.

– Gatear sobre un banco sueco.

– Girarse como una peonza (hacer molinos)

– Caminar sobre una colchoneta como los soldados, enlazar con otra que está a un metro de distancia y enlazar con una tercera a un metro de distancia.

– Caminar, girar a izquierda o derecha (libre) y seguir caminando sin caerse.

Objetivos referidos al conocimiento corporal y esquema corporal

– Conocer y distinguir veinte partes del cuerpo (cara, ojos, boca, nariz, orejas, cabeza, cuello, hombros, brazos, codos, manos, dedos de las manos, espalda, culete, pecho, tripa, piernas, rodillas, pies, dedos de los pies.

– Distinguir, percibir e idear movimientos diversos de un brazo y otro, una pierna y otra.

Objetivos de la coordinación dinámica general

– Reptar con movimientos alternos.

– Gatear con soltura y en patrón cruzado.

– Afianzar la carrera.

– Saltar con dos pies de baldosa a baldosa, de cuadro a cuadro.

– Andar en bicicleta de cuatro ruedas.

– Correr sin detenerse durante un tiempo prolongado.

– Lanzar un balón a un adulto que está frente a él.

– Chutar un balón con el pie cuando bota en el suelo.

– Con los brazos en forma de cesto, recibir un balón que le pasa un adulto a dos metros de distancia.

– Pasar el balón a un adulto que está a dos metros de distancia.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos

Movimientos de estimulación vestibular: órganos del equilibrio

Las actividades sugeridas en periodos anteriores. Caminar con los ojos cerrados llevándole de la mano. Caminar y girar.

Girarse como los molinos, sobre el eje longitudinal.

Se mantiene sobre un pie en equilibrio durante breve instante. Balanceos sobre columpios o similares.

Esquema corporal. Lateralidad

En esta edad ya realiza acciones unilaterales.

La propiocepción está activa y abierta a la información de su cuerpo: en su ser, estar y la variación que se da en los movimientos que realiza.

Puede seguir el juego de: “al corro chirimbolo”.

Es importante conseguir la estimulación adecuada y suficiente para que los dos hemisferios vayan trabajando en armonía.

Movimientos de coordinación dinámica general

Practicamos los movimientos de reptación gateo y marcha en todas las posibilidades que el niño y nosotros podamos organizar y realizar.

Caminar con marcha firme, marcha hacia atrás, cambios de dirección etc. Caminar de puntillas.

Carrera de forma continuada. El niño puede tener cierta continuidad en su carrera. Todos son diferentes, por tanto ninguno es igual, pero si jugamos con ellos podemos conseguir que puedan correr durante un minuto, o dos veces cuarenta segundos, en función de las aptitudes y actitudes que vayan desarrollando.

Carrera de forma variada, para adquirir nuevas formas de dominio y ejecución.

Saltos desde una escalera hacia abajo. También desde dos escaleras si puede.

Saltos hacia abajo desde un banco, una silla, etc. Saltos a pies juntos.

Saltar sobre la cama. Saltar sobre camas elásticas.

Cogidos de la mano, realizar salticado, al compás de una canción, cuando vamos de paseo, al colegio, en el pasillo de casa, etc.

Realizar juegos de corros con mayores.

Realizar lanzamientos con pelotas de tenis o similares. Los pies los pone a la misma altura, en sentido de atrás-delante. Es un proceso que evolucionará de los dos a los seis años hasta conseguir un lanzamiento contralateral.

Manejar globos con golpeos, recepciones, etc. Patear con pelotas sencillas, balones pequeños.

Juegos con intentos de pasar y recoger pelotas ligeras. Hay una mano que predomina en las acciones.

Al principio del periodo andar en triciclo. Al final del periodo andar con bicicleta de cuatro ruedas (dos ruedas laterales de apoyo).

Organización de las sesiones

Mantenemos el mismo criterio que en los trimestres anteriores. Tratamos de conjugar la sesión de la sala y la sesión del patio. Creemos importante mantener estas dos formas, aunque, dependiendo de la organización del Centro y sus medios de instalación, podría acomodase el trabajo a realizar.

Valoración de la motricidad en el tercer trimestre del tercer curso del primer ciclo de Educación Infantil.

Hemos advertido al comienzo de la descripción de este curso las diferencias posibles entre niños del mismo grupo. Unos por edad cronológica y otros por edad neurológica. A pesar de ello mantenemos la importancia de valorar y detectar el nivel de desarrollo neuromotriz de los niños en cada momento de su vida escolar. Seguimos anotando que lo más destacado de la evolución de este curso es la seguridad con que realiza los movimientos y el ritmo más vivo que aplica al realizarlos. Por ello mantenemos la valoración de “excelente”, “adecuado” y “no conseguido” para las siguientes tareas motrices:

– Mantenerse un instante (cuatro segundos) con apoyo de un pie.

– Caminar hacia atrás (diez metros)

– Caminar sobre un banco llevado de la mano por el profesor (naturalidad).

– Gatear con soltura y en patrón cruzado.

– Saltar con dos pies sobre el sitio, (cinco veces seguidas, una, dos, tres

…)

– Correr sin detenerse durante sesenta segundos.

– Chutar un balón con un pie y con el otro.

– Girar, tendido en el suelo, sobre el eje longitudinal, haciendo la croqueta.

– Cada Centro podrá poner sus pruebas de valoración que considere oportunas: si anda en triciclo, si braquea, si practica la natación, si consigue precisos movimientos manuales, etc.

b/ Tres-cuatro años (1º curso del 2º ciclo de Educación Infantil)

Es normal que el niño a esta edad esté escolarizado en la Escuela Infantil. Como en el curso dos tres años, los niños nacidos a principios de año tienen mayor desarrollo que los de final de año. A pesar de ello creemos superable y adaptable gracias a la individualización y apoyos personales.

La descripción la realizamos por trimestres académicos: de septiembre a diciembre, enero a marzo y abril a junio. La reflejamos sobre la estructura de: los objetivos, las actividades, la organización de las sesiones y la valoración de la motricidad. Similar al curso anterior

Objetivos para el primer trimestre

Objetivos generales

– Facilitar al niño situaciones didácticas para que ejercite y desarrolle su motricidad.

– Potenciar su desarrollo físico motriz.

– Conseguir riqueza de movimientos tanto de la actividad espontánea como de la actividad propuesta.

– Introducir al niño en la práctica motriz organizada.

Objetivos fundamentados en el equilibrio.

Que el niño sea capaz de:

– Mantenerse un instante con apoyo de una pierna. La dominante.

– Caminar hacia atrás por un banco sueco.

– Caminar hacia delante sobre un banco sueco.

– Saltar desde una altura de 40 centímetros y quedar de pie sin caerse.

– Girarse como una peonza (hacer molinos)

– Correr sobre una colchoneta, enlazar con otra que está a un metro de distancia y enlazar con una tercera a un metro de distancia.

– Caminar, girar a izquierda o derecha (libre) y seguir caminando sin caerse, ni desviarse de la dirección propuesta.

Objetivos referidos al conocimiento corporal y esquema corporal

– Conocer y distinguir mas de veinte partes del cuerpo (cara, ojos, boca, nariz, orejas, cabeza, cuello, hombros, brazos, etc.).

– Distinguir, percibir e idear movimientos diversos de un brazo y otro, una pierna y otra.

La activación de diferentes grupos musculares provoca la información sobre los diferentes segmentos corporales que se activan, informando de cómo son y cómo están, además de elaborar la referencia de cómo pueden actuar en cada momento y situación.

Objetivos de la coordinación dinámica general

– Reptar con soltura en movimientos alternos.

– Gatear con soltura y en patrón cruzado.

– Afianzar la carrera.

– Saltar con dos pies juntos espacios marcados.

– Andar en bicicleta de cuatro ruedas.

– Correr sin detenerse durante un tiempo prolongado.

– Lanzar un balón a un adulto que está frente a él.

– Chutar un balón con el pie cuando bota en el suelo

– Recibir con dos manos un balón que él mismo hace botar .

– Pasar el balón a un adulto que está a dos metros de distancia.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos

Con la distribución de las actividades que se exponen a continuación se trata de facilitar la actividad docente al profesorado que está en Educación Infantil. Pero considero oportuno advertir que los ejercicios propuestos en un bloque pueden servir para desarrollar diferentes componentes de la motricidad, ya que aquella actividad que planteamos para la mejora del equilibrio sirve a su vez para la mejora de otra función orgánica.

Actividades de estimulación vestibular: órganos del equilibrio

Caminamos con los ojos cerrados llevándole de la mano. Caminamos por bordillos de aceras.

Caminamos sobre cuerdas tendidas en el suelo. Caminamos y giramos.

Girarse como la peonza, sobre el eje longitudinal.

Hacemos el flamenco manteniéndose sobre un pie en equilibrio durante unos instantes.

-con manos en cruz

-manos arriba.

Mantenerse sobre un pie y una mano apoyados en el suelo. Caminamos sobre colchonetas de diferente densidad.

Caminamos sobre bancos. Caminamos sobre cuerdas. Caminamos sobre raíles de madera.

Desplazarse con una pelota en las manos. Desplazarse de puntillas.

Imitamos el andar de enanos.

Imitamos el andar de gigantes.

Desplazarse en cuadrupedia sobre un banco sueco.

Hacemos volteretas adelante sobre el eje transversal en colchoneta.

Interiorizamos la postura del cuerpo cuando se produce la modificación de las partes del cuerpo, o la elevación del centro de gravedad.

Actividades que ayudan al conocimiento y estructuración del esquema corporal.

El esquema corporal se estructura gracias al diálogo existente entre la periferia de nuestro cuerpo y las áreas perceptivas del cerebro.

Para facilitar este dialogo recurrimos a actividades como por ejemplo: Nombramos diferentes partes del cuerpo.

Tocamos y movemos partes corporales .

Movemos las partes del cuerpo que nombra la profesora.

Situados los niños delante del espejo, van señalando con sus manos las partes del cuerpo que indica la profesora.

Golpeamos globos con las manos, con los pies, con las rodillas, etc. Sentimos las partes con las que se golpea el globo.

Nombramos las partes con las que se golpea el globo. Hacemos pata-coja con la pierna dominante

Importante conseguir la estimulación adecuada y suficiente para que los dos hemisferios vayan trabajando en armonía.

Hacemos juegos diversos que nombran partes del cuerpo.

Movimientos de coordinación dinámica general

Practicamos los movimientos de reptación gateo y marcha en todas las posibilidades que el niño y nosotros podamos organizar y realizar.

Caminamos con marcha firme, marcha hacia atrás, con cambios de dirección etc.

Caminamos de puntillas.

Hacemos carrera de forma continuada. El niño puede tener cierta continuidad en su carrera. Todos son diferentes, por tanto ninguno es igual, pero si jugamos con ellos podemos conseguir que puedan correr durante un minuto, dos minutos tres minutos, en función de las aptitudes y actitudes que vayan desarrollando.

Corremos de forma variada, para adquirir nuevas formas de dominio y ejecución.

Corremos a pillar a…

Corremos agarrados a la cuerda formando un tren. Corremos metidos en el aro conduciendo un coche.

Saltamos desde una escalera hacia abajo. También desde dos escaleras si puede.

Saltamos hacia abajo desde un banco, una silla, etc. Saltamos a pies juntos.

Subimos sobre módulos de 30 cms. de altura y saltar hacia abajo. Saltamos sobre camas elásticas, habituales en las ferias.

Hacemos volteretas sobre colchonetas. (giros sobre el eje transversal).

Hacemos rodillo sobre la colchoneta. (giros sobre el eje longitudinal, desde la posición de tumbado)

Andamos con bicicleta de cuatro ruedas (dos ruedas laterales de apoyo).

Cogidos de la mano, realizamos salticado, al compás de una canción, cuando vamos de paseo, al colegio, en el pasillo de casa, etc.

Realizamos juegos de corros, “al corro de la patata”.

Realizamos lanzamientos con pelotas de tenis, o similares. Los pies los pone a la misma altura, en sentido de atrás-delante. A esta edad algunos niños adelantarán la misma pierna del brazo ejecutor. Es un proceso que evolucionará de los dos a los seis años hasta conseguir un lanzamiento contralateral.

Manejamos globos con golpeos, recepciones,….

Lanzamos con balones sobre superficies grandes. Conducimos una pelota con las manos a la vez que gatean.

Botamos y cogemos un balón ligero con las dos manos. Repetir cuantas veces pueda.

Pateamos con pelotas sencillas, balones pequeños.

Hacemos juegos con intentos de pasar y recoger pelotas ligeras.

Organización de las sesiones de trabajo

En esta edad, los niños están ya escolarizados. Dentro de la organización curricular de ciclo y curso, proponemos una sesión diaria específica, orientada al desarrollo de la motricidad gruesa. Esta sesión deberá realizarse en el gimnasio o aula preparada para motricidad. Es importante la utilización de material diverso para conseguir variaciones de organización situacional y mantener la motivación del alumno hacia la tarea a realizar.

La organización de las sesiones viene descrita en el punto correspondiente del nivel anterior del presente capítulo. La adaptación a nuestro medio y posibilidades de organización es fundamental, de la misma manera que si planteáramos otra forma de trabajo.

Toda la actividad que realiza el niño, para ser valorada, debe analizarse sobre los parámetros de: “la frecuencia”, “la intensidad” y “la duración”. Situados en la etapa de Educación Infantil, considerando la responsabilidad del profesorado sobre el área de la motricidad, y vista la influencia fundamental para el desarrollo de la personalidad, creemos imprescindible darle una frecuencia con una sesión diaria, una duración de treinta minutos de actividad motriz y una intensidad adaptada al umbral de asimilación del alumno.

Valoración de la motricidad al comienzo del curso 1º del segundo ciclo de Educación Infantil.

Nuestra propuesta está basada en la valoración de la manifestación motriz sobre diez pruebas que consideramos adecuadas a esta edad: gateo, carrera de frente, carrera lateral, salto desde 50 cms., salto a pies juntos, salto a la pata-coja, equilibrio, botar un balón y cogerlo con dos manos, botar el balón de forma continuada, lanzamiento con una pelota de tenis. La realización de estas pruebas puede realizarse en el primer trimestre y en el tercero, para ver la evolución del conjunto docente-discente.

Objetivos generales para el segundo trimestre

– Capacitarle para crear ideas propias de movimiento.

– Potenciarle las sensaciones propioceptivas para estructurar su esquema corporal.

– Lograr una variada y rica manifestación motriz.

– Diferenciar diversas partes del cuerpo.

– Participar en la clase en colaboración hacia tareas motrices de llevar, traer, poner, quitar, ordenar, recoger, etc.

– Fomentar la colaboración entre niños y niñas evitando la discriminación.

Los objetivos referidos a los diferentes componentes del ámbito motor, para este segundo trimestre, creemos que han de ser una continuidad de los planteados en el primer trimestre. Por esa razón no vemos la necesidad de volverlos a describir.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos

Creemos que no difieren a las propuestas en el primer trimestre; por ello mantenemos el mismo bloque que figura en aquel apartado.

Organización de las sesiones

La descripción de las sesiones es similar a la del trimestre anterior. La variación que pueda darse estará en la adaptación a las capacidades de los alumnos sobre su evolución y aprendizaje.

Valoración de la motricidad en el segundo trimestre

En este periodo proponemos una valoración hecha con la observación diaria del profesor sobre el alumno. Tenemos los objetivos de los dos primeros trimestres, la valoración del primero, a partir de esas referencias podemos valorar la evolución del niño.

Objetivos generales para el tercer trimestre en tres-cuatro años

– Desarrollar el control y la maduración tónica.

– Fomentar la expresión motriz.

– Buscar mayores niveles de coordinación sobre movimientos naturales.

– Desarrollar las formas del juego creativo.

– Sentir el movimiento sobre distintos tipos de superficie.

– Desarrollar la coordinación visomotriz con móviles lentos.

Objetivos específicos para el tercer trimestre y finales de curso

El niño será capaz de:

– Reptar más de diez metros sin perder el movimiento.

– Gatear más de ciento cincuenta metros sin perder la continuidad del movimiento.

– Correr con soltura por espacios delimitados por cuerdas.

– Hacer carrera lateral.

– Saltar con dos pies juntos más de 50 cms.

– Iniciarse en el movimiento del pata-coja.

– Saltar desde una altura de cincuenta centímetros y caer en equilibrio de pie.

– Mantenerse en equilibrio, con apoyo de un pie, más de cinco segundos sin apoyar el otro pie.

– Botar un balón, ligero y noble, y cogerlo con las dos manos varias veces seguidas sin perder continuidad.

– Potenciar el dominio del bote con un balón, realizado con una mano.

– Ser capaz de lanzar una pelota de tenis, con una mano, por encima de la cabeza.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos:

Mantenemos las propuestas en el primer trimestre; por ello no variamos el bloque que figura en aquel apartado.

Valoración de la motricidad al finalizar el curso 1º del segundo ciclo de Educación Infantil.

Siempre nos guiamos de la manifestación motriz. El niño manifiesta su desarrollo motriz por la forma en que realiza las acciones motrices. Por ello nuestro sistema propuesto está basado sobre diez pruebas que consideramos adecuadas a esta edad: gateo, carrera de frente, carrera lateral, salto desde 50 cms., salto a pies juntos, salto a la pata-coja, equilibrio, botar un balón y cogerlo con dos manos, botar el balón de forma continuada, lanzamiento con una pelota de tenis. La pasación de estas pruebas puede realizarse en el primer trimestre y en el tercero, para ver la evolución del conjunto enseñanza- aprendizaje.

c/ Cuatro a cinco años (2º curso del 2º ciclo de Educación Infantil)

La actividad y la vida cotidiana. El hecho de considerar la enseñanza- aprendizaje de la escuela como algo de gran fundamento en la vida y desarrollo del niño, no resta importancia a la actividad cotidiana, habitual y espontánea que el niño realiza en vida diaria. La actividad motriz es inherente a la vida misma. El niño, desde que se levanta, hasta que se acuesta realiza una actividad de movimiento de gran valor educativo. Los días que el alumno no acude al centro educativo sigue con su vida personal, social y cultural del entorno en el que se encuentra. Pero, como siempre, la pregunta viene derivada del planteamiento del párrafo anterior: ¿es válida la frecuencia, intensidad y duración sobre los componentes del ámbito motor que necesita desarrollar el niño en determinada edad? Aquí entra el tema educativo y de análisis curricular. Este razonamiento obliga a las personas responsables de los programas educativos a valorar lo espontáneo de la vida cotidiana y la

complementación de la actividad educativa en el sistema organizado.

Objetivos para el primer trimestre

Objetivos generales

– Crear interés por el aprendizaje de nuevos movimientos.

– Conocer las actividades que le conducen a su desarrollo físico motriz.

– Experimentar el desplazamiento sobre diferentes superficies.

– Integrar al niño en la práctica motriz organizada.

Objetivos específicos para el primer trimestre de curso cuatro-cinco años.

El niño será capaz de:

– Percibir y organizar el espacio interior y el espacio exterior.

– Reptar varios metros sin perder el movimiento.

– Gatear sin perder la continuidad del movimiento ni el ritmo de trabajo propuesto.

– Correr con soltura por espacios delimitados.

– Hacer carrera lateral para la izquierda y derecha.

– Saltar con dos pies juntos de forma continuada

– Realizar con continuidad el movimiento del pata-coja, ambas piernas.

– Saltar desde diferentes alturas y caer en equilibrio de pie.

– Mantenerse en equilibrio, con apoyo de un pie, con ambas piernas.

– Botar un balón, ligero y noble, y cogerlo con las dos manos varias veces seguidas sin perder continuidad.

– Potenciar el dominio del bote con un balón, realizado con una mano.

– Ser capaz de lanzar una pelota de tenis, balón pequeño etc, con una mano, por encima de la cabeza.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos:

Tocar y mover partes corporales.

Tocar a los compañeros en diferentes partes del cuerpo. Tocar al compañero y nombrar la parte o segmento tocado. Mover las partes del cuerpo que nombra la profesora.

Situados los niños delante del espejo, van señalando con sus manos las partes del cuerpo que indica la profesora.

Transportar objetos con la mano derecha. Transportar objetos con la mano izquierda.

Golpear globos con las manos, con los pies, con las rodillas, …

Sentir el movimiento de las partes que golpean el globo o el balón, que se mueven de una forma u otra, etc.

Practicar los movimientos de reptación gateo y marcha en todas las posibilidades que el niño y nosotros podamos organizar y realizar. En niños necesitados puede trabajarse diariamente más de cuatrocientos metros de gateo.

Desplazarse en cuadrupedia sobre un banco sueco. Rodar a un compañero que está tendido en el suelo.

Equilibrio sobre un pie (flamenco) y vale tocar al compañero

-con manos en cruz.

-manos arriba.

Caminar sobre colchonetas de diferente densidad. Imitar el andar de enanos.

Imitar el andar de gigantes.

Caminar con marcha firme, marcha hacia atrás, con cambios de dirección etc.

Caminar de puntillas, de talones.

Marcha firme: adelante, atrás; con elevación de rodillas; paso largo y corto. Caminar por la sala: con las manos en diferente posición.

Caminar sobre raíles de madera.

Caminar con los ojos cerrados. Puede ponerse referencias para que toquen con las manos.

Caminar por bordillos de aceras.

Caminar sobre cuerdas tendidas en el suelo. Puede hacerse figuras en el suelo con las cuerdas, con aros,… como una casa, un barco,…

Correr por encima de un banco. Deslizarse sobre toboganes.

Columpiarse sobre columpios.

Correr metidos en el aro conduciendo un coche. Carrera: hacia delante y atrás.

Carrera lateral.

Salto a pies juntos: hacia delante y atrás. Salto desde el banco o tres cajones de plinto.

Paticoja pierna dominante: por suelo 20 saltos; por colchoneta, libre. Paticoja pierna no dominante: inicio (hay que conseguir más de 10). Saltos desde tres escaleras, cuatro, si puede.

Saltos hacia abajo desde un banco, una silla, etc.

Subir sobre módulos de 50 cms. de altura y saltar hacia abajo. Saltar sobre camas elásticas, habituales en las ferias.

Trepa por bancos. Trepa por espalderas.

Girarse como la peonza, sobre el eje longitudinal.

Hacer volteretas sobre colchonetas. (giros sobre el eje transversal)

Hacer rodillo sobre la colchoneta. (giros sobre el eje longitudinal, desde la posición de tumbado)

Andar con bicicleta de cuatro ruedas (dos ruedas laterales de apoyo).

Cogidos de la mano, realizar salticado, al compás de una canción, cuando vamos de paseo, al colegio, en el pasillo de casa, etc.

Realizar juegos de corros, “el patio de mi casa”. Manejo de globos.

Manejo de pelotas. Lanzamientos de pelotas. Saltar a la comba con cuerda.

Hacer braquiación suspendido de anillas o escalera horizontal. Manejar globos con golpeos, recepciones,….

Lanzar con balones sobre superficies grandes.

A golpear contra un módulo

Contra la pared en forma de frontón.

Conducir una pelota con las manos a la vez que gatean. Pasarse una pelota por el suelo en dos compañeros.

Botar y coger un balón ligero con las dos manos. Repetir cuantas veces pueda.

Patear con pelotas sencillas, balones pequeños. Juegos con intentos de pasar y recoger pelotas ligeras. Botar de forma continuada un balón.

Andar en bicicleta de dos ruedas con ayudas de los padres y luego solos. Patinar con patines sencillos.

Nadar.

Realizar lanzamientos con pelotas de tenis, o similares. Debe practicarlo en acción contralateral.

Actividades múltiples y combinadas.

Interiorizar la postura del cuerpo cuando se produce la modificación de las partes del cuerpo, o la elevación del centro de gravedad.

Organización de las sesiones de trabajo

Dentro de la organización curricular de ciclo y curso, proponemos una sesión diaria específica, orientada al desarrollo de la motricidad gruesa. Es importante la utilización de material diverso para conseguir proponer la actividad sobre el umbral de dificultad. Una buena metodología hace que el niño esté activo, participativo y en actuación sobre su umbral de asimilación.

Toda la actividad que realiza el niño, para ser valorada, debe analizarse sobre los parámetros de: “la frecuencia”, “la intensidad” y “la duración”. Situados en la etapa de Educación Infantil, considerando la responsabilidad del profesorado sobre el área de la motricidad, y vista la influencia fundamental para el desarrollo de la personalidad, creemos imprescindible darle una frecuencia con una sesión diaria, una duración de treinta minutos de actividad motriz y una intensidad adaptada al umbral de asimilación del alumno.

Valoración de la motricidad al comienzo del curso 2º del segundo ciclo de Educación Infantil.

Nuestra propuesta está basada en la valoración de la manifestación motriz sobre diez pruebas que consideramos adecuadas a esta edad: gateo, carrera de frente, carrera lateral, salto a pies juntos, salto a la pata-coja con pierna dominante, salto a la pata-coja con pierna no dominante, equilibrio, botar el balón con una mano de forma continuada, voltereta adelante sobre una colchoneta, lanzamiento con una pelota de tenis. La valoración de estas pruebas puede realizarse en el primer trimestre y en el tercero, para ver la evolución del alumno y la influencia del programa realizado.

Objetivos para el segundo trimestre

Objetivos generales

– Dominar acciones sobre situaciones complejas que le mejoran el equilibrio.

– Desarrollar la coordinación ojo-mano.

– Interiorizar el movimiento de diferentes segmentos corporales.

– Familiarizar al niño en situaciones didácticas para que ejercite y desarrolle su motricidad.

Los objetivos referidos a los diferentes componentes del ámbito motor, para este segundo trimestre, han de ser una continuidad de los planteados en el primer trimestre. Por esa razón no vemos la necesidad de volverlos a describir.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos

Creemos que no difieren a las propuestas hechas al comienzo del curso, por ello mantenemos el mismo bloque que figura en aquel apartado.

Organización de las sesiones

La variación que pueda darse estará en la adaptación a las capacidades de los alumnos sobre su evolución y aprendizaje.

Valoración de la motricidad en el segundo trimestre

En este periodo proponemos una valoración hecha con la observación diaria del profesor sobre el alumno. Tenemos los objetivos de los dos primeros trimestres, la valoración del primero, a partir de esas referencias podemos valorar la evolución del niño.

Objetivos para el tercer trimestre

Objetivos generales. Que el niño sea capaz de:

– Reconocer diferentes partes del cuerpo y sus posibilidades de movimiento.

– Tomar conciencia de su esquema corporal.

– Percibir el espacio y diferenciar algunos conceptos de orientación.

– Desarrollar la autonomía por la adquisición de capacidades motrices.

– Expresar la riqueza de movimientos tanto de la actividad espontánea como de la actividad propuesta.

Objetivos específicos para el tercer trimestre en cuatro cinco años

El niño será capaz de:

– Gatear con continuidad sin perder la continuidad del movimiento, dentro de un ambiente de trabajo.

– Correr con soltura por espacios marcados por cuerdas a un metro de distancia.

– Hacer carrera lateral hacia la izquierda y derecha.

– Saltar con dos pies juntos con ayuda coordinada de diferentes segmentos.

– Realizar saltos de pata-coja con la pierna dominante.

– Realizar saltos de pata-coja con la pierna no dominante.

– Saltar desde una altura y caer en equilibrio de pie.

– Mantenerse en equilibrio, con apoyo de un pie, más de diez segundos sin apoyar el otro pie.

– Potenciar el dominio del bote con balones sencillos, realizado con una mano.

– Ser capaz de lanzar una pelota de tenis, con una mano, por encima de la cabeza.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos:

Mantenemos las propuestas en el primer trimestre; por ello no variamos el bloque que figura en aquel apartado.

Valoración de la motricidad al finalizar el curso cuatro a cinco años.

La valoración ha de estar en línea con los objetivos. Por ello nuestro sistema propuesto está basado sobre diez pruebas correspondientes a los objetivos específicos y que consideramos adecuadas a esta edad. Estas pruebas son: gateo, carrera de frente, carrera lateral, saltos a pies juntos, salto a la pata-coja con pierna dominante, saltos a la patata coja con pierna no dominante, equilibrio, botar el balón de forma continuada, voltereta adelante sobre una colchoneta, lanzamiento con una pelota de tenis. La pasación de estas pruebas puede realizarse en el primer trimestre y en el tercero, para ver la evolución y efectividad del conjunto enseñanza-aprendizaje.

d/ Cinco a seis años (3º curso del 2º ciclo de Educación Infantil)

Juego y movimiento. El valor educativo del juego es aceptado de manera universal. La motivación, la fantasía, el impulso primario hacia la actividad se ven alimentados a través del juego. El principio motor del juego infantil cumple con la función para la cual, el ser humano, ha sido creado, esta es “el trabajo”.

El juego en el niño desempeña la función que el trabajo cumple en el adulto. Como el adulto se siente fuerte por sus obras, el niño se agranda por sus aciertos lúdicos. Como dirá Chateau (1958) “en el espíritu del niño que juega está ante todo una prueba de su personalidad y una afirmación de sí mismo. Con la aparición de la representación en el hombre, el juego cambia de aspecto al convertirse en intencional, al asumir una finalidad consciente. No proviene ya solamente de un impulso de tendencias, sino de un impulso de todo el ser, de todo el ser consciente y ya con su voluntad. La historia del juego del niño es, pues, la historia de la personalidad que se despliega y de la voluntad que se

conquista poco a poco”.

Objetivos para el primer trimestre de cinco a seis años

Objetivos generales. Que el niño sea capaz de:

– Tomar conciencia de sí mismo, de sus actos y su realidad.

– Crear interés por el aprendizaje de nuevos movimientos.

– Desarrollar la creatividad para realizar actividades que le conducen a su desarrollo físico motriz.

– Experimentar movimientos diferentes y combinados.

Objetivos específicos para el primer trimestre de curso cinco a seis años.

El niño será capaz de:

– Percibir y organizar el espacio interior y el espacio exterior.

– Reptar varios metros sin perder el movimiento.

– Gatear sin perder la continuidad del movimiento ni el ritmo de trabajo propuesto.

– Correr con soltura por espacios delimitados.

– Hacer carrera lateral para la izquierda y derecha.

– Saltar con dos pies juntos de forma continuada.

– Realizar con continuidad el movimiento del pata-coja, con ambas piernas.

– Saltar desde diferentes alturas y caer en equilibrio de pie.

– Mantenerse en equilibrio, con apoyo de un pie, con ambas piernas.

– Botar un balón, ligero y noble, y cogerlo con las dos manos varias veces seguidas sin perder continuidad.

– Potenciar el dominio del bote con un balón, realizado con una y otra mano.

– Ser capaz de lanzar una pelota de tenis, balón pequeño etc., con una mano, por encima de la cabeza con movimiento contralateral.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos:

A pesar de que la capacidad del niño de cinco años es muy superior a la de cuatro, casi todos los ejercicios propuestos para segundo de Educación Infantil son de utilidad para el curso superior. A la hora de practicarlos, el niño de cinco lo hace con mayor soltura, más rapidez, más precisión y armonía, por eso a los mismos ejercicios le aplicamos situaciones un poco más difíciles o comprometidas.

Jugar a la gallinita ciega. Espacios sin peligro de golpearse.

Cogidos de la mano por parejas: caminar por la sala un niño con los ojos cerrados y otro abiertos.

Caminar por bordillos de aceras.

Caminar sobre cuerdas tendidas en el suelo. Puede hacerse figuras en el suelo con las cuerdas, con aros,… como una casa, un barco, un árbol.

Caminar y girar.

Girarse como la peonza, sobre el eje longitudinal. Llevar bolsitas de lentejas sobre la cabeza.

Llevar aros sobre los hombros en posición horizontal, con los brazos en cruz. Equilibrio sobre un pie (flamenco) y vale tocar al compañero.

-con manos en cruz.

-manos arriba.

Caminar sobre bancos en planos inclinados. Caminar sobre raíles de madera.

Trepar por las espalderas y bajar por el banco en posición inclinada.

Saltar en camas elásticas.

Saltar y caer dentro del aro en equilibrio. Deslizarse sobre toboganes.

Columpiarse en columpios.

Girar montados sobre ruedas giratorias. Desplazarse de puntillas.

Imitar animales.

Desplazarse en cuadrupedia sobre un banco sueco. Volteretas adelante sobre el eje transversal en colchoneta.

Es muy interesante que practiquen: Andar en bicicleta de dos ruedas. Patinar.

Esquiar.

Interiorizar la postura del cuerpo cuando se produce la modificación de las partes del cuerpo, o la elevación del centro de gravedad.

La predominancia lateral está regida por la dominancia de los hemisferios cerebrales. Al nacer, el ser humano tiene una actividad homolateral. La mitad de su cuerpo está regida por un hemisferio y la otra mitad por el otro, en un control de vías cruzadas, donde el hemisferio izquierdo controla el lado derecho y viceversa. Hacia los ocho meses comienza a gatear de manera contralateral: ello significa que el niño activa, a la vez, la mano y la rodilla opuesta utilizando ambos lados del cuerpo simultánea y coordinadamente. Cuando comienza a caminar, el movimiento contralateral no se da, se mueven las extremidades inferiores y las superiores permanecen dependientes de la homolateralidad. El patrón cruzado o contralateral se va adquiriendo de manera progresiva en esta etapa de la vida, hasta llegar a los cinco-seis años. A esta edad debe tener un buen dominio en los movimientos de la carrera, el salto y el lanzamiento, armonizados de manera contralateral.

Para ello recurrimos a actividades que venimos describiendo, considerando éstas como muestra abierta y nunca como únicas propuestas a realizar.

Tocar y mover partes corporales .

Tocar a los compañeros en diferentes partes del cuerpo.

Tocar al compañero y nombrar la parte o segmento tocado. Mover las partes del cuerpo con ritmo determinado: lento, rápido.

Situados los niños delante del espejo, imitan posturas, movimientos de animales, acciones diversas, con las partes del cuerpo que indica la profesora.

Transportar objetos con la mano derecha. Transportar objetos con la mano izquierda.

Hacer paticoja con la pierna dominante (hay que conseguir más de 40) Hacer paticoja con la pierna no dominante. (hay que conseguir más de 20) Golpear globos con las manos, con los pies, con las rodillas, …

Sentir el movimiento de las partes que golpean el globo o el balón, que se mueven de una forma u otra, etc.

Cuando va de paseo con sus padres se puede jugar a esconder la mano izquierda, la derecha, tocarse la rodilla izquierda, levantar la mano derecha, etc.

Importante conseguir la estimulación adecuada y suficiente para que los dos hemisferios vayan trabajando en armonía.

La reptación y el gateo son actividades que los niños de tercero de Educación Infantil no practican con la misma entrega e ilusión que años anteriores. A pesar de ello, consideramos de gran importancia su práctica, ya que fortalece la actitud del niño y refuerza la musculatura de la cintura escapular. En niños necesitados que tienen problemas psicomotores, es conveniente trabajar periódicamente (tres o cuatro sesiones por semana) más de cuatrocientos metros de gateo.

Marcha firme: adelante, atrás; con elevación de rodillas; paso largo y corto con las manos en diferente posición.

Caminar con paso rítmico y balanceo de brazos. Caminar de puntillas, de talones.

Caminar por bancos, bordillos o cuerdas puestas en el suelo. Marcha lateral a izquierda y derecha.

Carrera de forma continuada. El niño puede tener cierta continuidad en su carrera.

Todos son diferentes, por tanto ninguno es igual, pero si jugamos con ellos podemos conseguir que puedan correr durante dos minutos, tres minutos, en función de las aptitudes y actitudes que vayan desarrollando.

Carrera: hacia delante y atrás. Carrera lateral izquierda y derecha.

Carrera normal sin precipitación en forma continuada

Carrera de forma variada, para adquirir nuevas formas de dominio y ejecución.

Correr a pillar a un compañero, a la profesora. Correr por encima de un banco.

Correr metidos en el aro conduciendo un coche Carrera en Slalom (zigzag)

Salto a pies juntos: hacia delante y atrás.

Salto desde el banco, 4 escaleras o 4 cajones de plinto. Saltos hacia abajo desde un banco, una silla, etc.

Subir sobre módulos de 50 cms. de altura y saltar hacia abajo. Salto desde la espaldera a la colchoneta.

Saltar sobre camas elásticas, habituales en las ferias.

Saltar a la comba con cuerda. (en algunas chicas puede darse con facilidad, en chicos más dificultad).

Paticoja pierna dominante: por suelo 40 saltos; por colchoneta, libre. Paticoja pierna no dominante: inicio (se puede conseguir más de 20) Salto a la comba con cuerda (alguna dificultad ciertos alumnos) Trepa por bancos inclinados.

Trepa por espalderas.

Hacer volteretas sobre colchonetas. (giros sobre el eje transversal)

Hacer rodillo sobre la colchoneta. (giros sobre el eje longitudinal, desde la posición de tumbado).

Hacer braquiación suspendido de anillas o escalera horizontal. Realizar juegos de corros, “el patio de mi casa”

Lanzar con balones sobre superficies grandes.

A pegar a un módulo. A pegarle a un balón.

Lanzar la pelota contra la pared en forma de frontón para recogerla al bote. Lanzar una pelota a diferentes alturas.

Lanzar la pelota a diferentes distancias.

Manejar globos con golpeos de manos y pies a la vez que se desplaza de un lado para otro. Percepción espacial.

Pasarse una pelota entre dos compañeros. Rodar aros por el suelo.

Tocar en el hombro a los compañeros, a la vez que corren por la sala. Saltar sobre los aros que están esparcidos por el suelo.

Saltar por los aros según los colores nombrados. Patear con pelotas sencillas, balones pequeños. Manejo de pelotas. Bota 20 veces sin perder.

Lanzamientos de pelotas, pierna contralateral. Botar de forma continuada un balón.

Botar un balón a diferentes alturas: con una mano, con dos manos.

También en la carrera y los saltos se desarrolla la percepción visomotriz, pero preferimos establecer esta diferenciación por ajustarnos en la mejor medida a la organización propuesta de los componentes del ámbito motor.

Hay actividades que pueden hacer con los padres como:

Cogidos de la mano, realizar salticado, al compás de una canción, cuando vamos de paseo, al colegio, en el pasillo de casa, etc.

Andar con bicicleta de 2 ruedas.

Patinar.

Nadar.

Actividades múltiples con juegos sencillos.

Realizar lanzamientos con pelotas de tenis, o similares. A esta edad, si el niño es activo en su motricidad espontánea, o si en las clases de motricidad se ha practicado este acto motor, encontramos un avance significativo en el patrón motor del lanzamiento. Algunos niños no evolucionan tan rápido y mantienen los pies a la misma altura, en sentido de atrás-delante, otros adelantan la misma pierna del brazo ejecutor y también contramos los que adelantan la pierna contralateral, lo cual nos da una indicacióin de buena ejecución. Este proceso lo podemos orientar para que el niño descubra la efectividad en su lanzamient, a la vez que notrará un asentamiento más firme cuando lanza.

Organización de las sesiones de trabajo.

La organización de las sesiones quedaría igual que en otros cursos. Proponemos una sesión diaria específica, orientada al desarrollo de la motricidad gruesa. La utilización de material diverso se hace necesaria para conseguir el progreso ideal sobre el umbral de capacitación de cada alumno.

Valoración de la motricidad al comienzo del curso de cinco a seis años.

Seguimos con la propuesta basada en la valoración de la manifestación motriz sobre diez pruebas adecuadas a esta edad: gateo, carrera de frente, salto a pies juntos, salto a la pata-coja con pierna dominante, salto a la pata-coja con pierna no dominante, Saltos a la comba, equilibrio, botar el balón con una mano de forma continuada, voltereta adelante sobre una colchoneta, lanzamiento con una pelota de tenis. La valoración de estas pruebas puede realizarse en el primer trimestre y en el tercero, para ver la evolución del alumno y la influencia del programa realizado. También podemos hacer una valoración sobre seis pruebas en el primer trimestre y las diez en el tercero. Son propuestas válidas ya que si seguimos aplicando el proyecto descrito tendremos conocimiento de los niños por los cursos anteriores.

Objetivos para el segundo trimestre de cinco a seis años

Objetivos generales. Que el niño sea capaz de:

– Adquirir hábitos y destrezas elementales sobre higiene y salud.

– Experimentar y conocer las posibilidades motrices de su cuerpo.

– Conocer con precisión diferentes partes del cuerpo.

– Estructurar su esquema corporal por la percepción cinestésica.

– Adquirir hábitos de percepción motriz.

Los objetivos referidos a los diferentes componentes del ámbito motor, para este segundo trimestre, han de ser una continuidad de los planteados en el primer trimestre. Por esa razón no vemos la necesidad de volverlos a describir.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos

Creemos que no difieren a las propuestas al comenzar el curso, por ello mantenemos el mismo bloque que figura en aquel apartado.

Organización de las sesiones

La descripción de las sesiones queda semejante a los tres y cuatro años. La variación que pueda darse estará en la adaptación a las capacidades de los alumnos sobre su evolución y aprendizaje.

Valoración de la motricidad en el segundo trimestre

En este periodo proponemos una valoración hecha con la observación diaria del profesor sobre el alumno. Tenemos los objetivos de los dos primeros trimestres, la valoración del primero, a partir de esas referencias podemos valorar la evolución del niño y la influencia del programa.

Objetivos para el tercer trimestre de cinco a seis años

Objetivos generales. Que el niño sea capaz de:

– Percibir la velocidad, la duración y la sucesión de los hechos, para una buena organización temporal.

– Conseguir una expresión motriz natural, propia de su constitución y personalidad.

– Lograr sentimientos de afecto hacia las actividades físico motrices.

– Desarrollar la coordinación dinámica general.

– Desarrollar las conductas específicas de autocontrol.

Objetivos específicos para el tercer trimestre en cinco a seis años

El niño será capaz de:

– Gatear con continuidad sin perder la continuidad del movimiento, dentro de un ambiente de trabajo.

– Correr con soltura por espacios marcados por cuerdas a más de un metro de separación.

– Hacer carrera lateral hacia la izquierda y derecha ayudándose con los brazos.

– Saltar con dos pies juntos con ayuda coordinada de piernas y brazos.

– Realizar saltos de pata-coja con la pierna dominante.

– Realizar saltos de pata-coja con la pierna no dominante.

– Saltar desde una altura y caer en equilibrio de pie.

– Realizar saltos a la comba con la cuerda.

– Mantenerse en equilibrio, con apoyo de un pie, varios segundos sin apoyar el otro pie.

– Potenciar el dominio del bote con balones sencillos, realizado con una mano.

– Realizar una voltereta sobre una colchoneta, sin ayuda.

– Ser capaz de lanzar una pelota de tenis, con una mano, por encima de la cabeza en movimiento contralateral.

Actividades que nos llevan a conseguir estos objetivos:

Mantenemos las propuestas en el primer trimestre; por ello no variamos el bloque que figura en aquel apartado.

Valoración de la motricidad al finalizar el curso cinco a seis años.

La valoración ha de estar en línea con los objetivos. Por ello nuestro sistema propuesto está basado sobre diez pruebas correspondientes a los objetivos específicos y que consideramos adecuadas a esta edad. Estas pruebas son: gateo, carrera de frente, salto a pies juntos, salto a la pata-coja con pierna dominante, salto a la pata-coja con pierna no dominante, Saltos a la comba, equilibrio, botar el balón con una mano de forma continuada, voltereta adelante sobre una colchoneta, lanzamiento con una pelota de tenis.

Publicado: agosto 23, 2018 por Laura Gonzalez

Etiquetas: tema 2 educación infantil