Tema 20 – La literatura infantil. El cuento: su valor educativo. Criterios para seleccionar, utilizar y narrar cuentos orales o escritos. Actividades a partir del cuento. La biblioteca de aula.

INTRODUCCIÓN:

El binomio niño – literatura ha existido, existe y existirá, porque ¿a qué niño y, por qué no reconocerlo, a qué adulto no le gustan las adivinanzas, los cuentos, las leyendas,…adentrarse en definitiva en un mundo de fantasía, magia e ilusión?

Pues precisamente esta literatura, cuyo destinatario fundamental es el niño, va a ser el hilo conductor del tema que voy a desarrollar a continuación. Así, en primer lugar, nombraré las características más destacadas de este tipo de literatura. Me acercaré después al cuento, como primer acercamiento del niño a la literatura oral y escrita, y citaré, para acabar, las características fundamentales de la biblioteca en el aula.

Comencemos, pues, nuestro apasionante viaje al mundo de la literatura infantil, conociendo, precisamente, las características básicas de este término.

1.- LA LITERATURA INFANTIL:

A lo largo de la historia han sido muchos los estudiosos de la literatura que han opinado sobre la existencia de un tipo de literatura específicamente para niños, entre los que sostenían su no existencia destacó Croce, mientras que otros estudiosos de la categoría de Cervera, Bravo-Villasante o Molina, no sólo apoyan su existencia sino que consideran básico su estudio para conocer de una manera global el panorama de la Literatura. Entre las definiciones que han dado acerca de este término podemos resumir diciendo que Literatura Infantil son todas las manifestaciones o actividades que tienen como base la palabra escrita u oral, que con una finalidad artística o lúdica interesa al niño.

Conocida ya su definición, acerquémonos brevemente a su historia. Hasta el siglo XX la finalidad educativa ha primado sobre la lúdica, aunque las obras de autores como Perrault o los Hermanos Grimm, abrieron el camino que se ha generalizado en este siglo donde el delectare prima sobre el docere.

La Literatura Infantil puede ser dividida, según su creador, en:

1. Literatura creada para niños: Son obras que han sido escritas pensando en que iba a ser el niño su receptor principal.
P.e.: “Pinocho” de Collodi.

2. Literatura ganada: Obras que, en principio, no estaban destinadas al niño pero que han sido adaptadas a su consumo y disfrute.
P.e: Cuentos tradicionales.

3. Literatura Instrumentalizada: Aquellas creaciones en las que la finalidad educativa prima por encima del resto.

4. Literatura creada por los propios niños: Obras creadas por y para niños.

Podemos dividir la Literatura Infantil, aparte de según su creador, según el género al que pertenecen. Así habrá:

1. Obras de tipo épico (cuentos, leyendas o fábulas)

2. Obras de tipo lírico (adivinanzas, retahílas o poesía infantil)

3. Obras de tipo dramático (teatro para niños y dramatización)

Las finalidades básicas que tiene la literatura infantil son dos:

1. Conseguir que el niño disfrute y se entretenga, desarrollando a la vez su imaginación y su creatividad.

2. Introducir el lenguaje como medio de expresión y comunicación (objetivo básico que se marca el área de Comunicación y Representación en el RD 1333/91 del 6 de Septiembre, donde aparece el currículo de Educación Infantil).

Son finalidades de la literatura infantil, también las siguientes:

1. Introducir al niño en el mundo que le rodea, haciéndole conocer las características culturales que tiene a su alrededor ( los libros de imágenes, el folklore y las retahílas ayudarán en esta tarea).

2. Proporcionarle al niño los instrumentos necesarios para expresar su mundo interior.

3. Introducirle en el uso de un lenguaje bello y fluido que le sirva como modelo a imitar.

4. Ayudarle a desarrollar su personalidad.

En resumen, la literatura infantil es base para la consecución de nuevos aprendizajes, para consolidar y desarrollar el lenguaje oral y servir de entrada o acercamiento del lenguaje escrito.

Pero para conseguir todos estos objetivos, el profesor de Educación Infantil deberá:

1. Conocer en profundidad este tipo de literatura, sabiendo cuáles son las obras más aconsejables al niño en cada momento.

2. Prestar especial cuidado a la hora de narrar, utilizando un lenguaje bello, rico y posible de imitar por el niño.

3. Tener la imaginación suficiente para realizar actividades que desarrollen y utilicen la literatura.

4. Amar la literatura y conseguir que “sus niños” también la amen.

5. Involucrar a la familia en esta tarea, por ejemplo invitándoles a que cuenten leyendas, fábulas o cuentos.

Y, hablando de cuentos, conozcamos ahora su valor educativo en la siguiente pregunta de este tema.

2.- EL CUENTO: SU VALOR EDUCATIVO.

El primer acercamiento que tiene el niño a la literatura oral y escrita suele ser el cuento.

Ese cuento que los padres, los hermanos, los abuelos, o nosotros, los docentes narramos al niño va a ser la base de su futuro gusto por la literatura. Porque cuando sepa leer, él, por sí mismo, querrá volver a gozar de esos momentos que le hicieron tan feliz. Leyendo primero un cuento, luego un cómic, para acabar definitivamente en el apasionante y fascinante mundo de la literatura.

Pero no es sólo esta función la que tiene el cuento, ya que nos puede servir en nuestra labor docente par:

1. Motivar y aglutinar nuevos aprendizajes.

2. Introducir y desarrollar nuestras unidades didácticas.

3. Potenciar el desarrollo evolutivo del niño a nivel lingüístico, cognitivo, social y afectivo.

4. Trabajar la expresión plástica, expresiva y emotiva.

5. “Efecto terapéutico”, que se basa, según explica súbitamente B.Bettelheim, en utilizar el cuento maravilloso como instrumento para ofrecer al niño los recursos necesarios para enfrentarse a situaciones tales como la envidia, los celos, la muerte, la separación,…Dichas situaciones es frecuente que aparezcan en éste tipo de cuentos, y Bettelheim sostiene que trabajando con dichos cuentos el niño puede enfrentarse a diversos traumas, aunque hay que decir que no todos los docentes están de acuerdo en utilizarlo en su labor diaria.

6. Distracción y deleite del niño, después de realizar otras actividades.

7. Complementar dichas actividades y reforzar los aprendizajes que se realizan.

8. Estrechar los lazos entre educador y niños; recordemos que el cuento es la conversación más larga que se puede tener con un niño.

Si todas estas funciones que tiene el cuento nos parecen pocas, hay que decir que también sirve como elemento globalizador, ya que con el cuento podemos trabajar aspectos que aparecen en las tres áreas básicas del currículo de Educación Infantil y que se recogen en el R.D. 1333/91 del 6 de Septiembre. Es decir, trabajaremos objetivos y contenidos recogidos en el área de Identidad y Autonomía personal, Comunicación y Representación y Medio Físico y Social.

Como acabamos de mostrar, el cuento es un recurso que nos puede servir para conseguir muchísimos fines que nos marquemos en nuestra labor docente, debido al demostrado valor educativo que tiene, si sabemos utilizarlo correctamente, ya que no todos los cuentos nos servirán. Por ello debemos de tener claros una serie de criterios para seleccionar y utilizar el cuento para conseguir de él todo el potencial que tiene como recurso educativo, y precisamente estos criterios básicos a la hora de seleccionar y utilizar cuentos van a ser el tema a desarrollar en la siguiente pregunta.

3.- CRITERIOS PARA SELECCIONAR, UTILIZAR Y NARRAR CUENTOS ORALES Y ESCRITOS.

Como hemos podido ver en el punto anterior, el cuento, si sabemos utilizarlo y seleccionarlo adecuadamente teniendo en cuenta las características psicoevolutivas del niño al que va dirigido. nos servirá, entre otras cosas, como elemento globalizador, como base para nuevos aprendizajes, para disfrute del niño, para motivar al niño…

Pero no todos los cuentos son válidos para conseguir estos fines, ya que habría que tener en cuenta un criterio evolutivo, es decir que no podemos utilizar el mismo cuento para un niño de dos años que para uno de cinco, ya que las características físicas, cognitivas y madurativas son diferentes. Por eso si el cuento va dirigido a:

· Niños/as de 2 ó 3 años, tendremos que utilizar fundamentalmente libros de imágenes, en las cuales estos niños encuentran a la vez un instrumento de aprendizaje y de disfrute, aunque cuentos de tema breve y sencillo como “La gallina Marcelina” o “El oso goloso” pueden y deben de ser utilizados.

· Niños/as de 4 años: Hay que tener en cuenta que en esta edad se encuentran en un período animista, es decir, asignan a un objeto y a los animales comportamientos específicamente humanos. Fabulación e imaginación son otras dos características que suelen tener los niños de ésta edad, por lo que tendremos que utilizar cuentos en los que aparezcan personajes con los que el niño pueda identificarse y que tengan comportamientos tales como la bondad o la honradez, así cuentos como “Los tres cerditos” y “Blancanieves” o “Caperucita Roja” serán muy apropiados.

· Niños de 5 años: Aunque en ésta edad siguen estando en el período animista, comienzan a aceptar ya a personas y actitudes de la vida real, por lo que es interesante utilizar cuentos con personajes en que las virtudes de honradez, bondad y amistad sean manifiestas, porque en ésta edad tienden a imitar a los personajes de los cuentos tales como “Aladino” o “El gato con botas”.

Los educadores de este período tan bonito, pero a la vez tan difícil, como es la Educación Infantil debemos de tener en cuenta que estamos formando la personalidad del niño, por lo que tendremos que fomentar y aplaudir los comportamientos y actitudes positivas que aparezcan en los cuentos y tratar de explicar que actitudes como la mentira, robar y pegar no están bien aunque aparezcan en los cuentos y las realicen personajes a los que los niños admiren y quieran ser como ellos.

A parte del criterio evolutivo, será necesario tener en cuenta otros factores a la hora de seleccionar el cuento con el que vamos a trabajar:

1. Idoneidad con el niño: debe de adaptarse a los gustos e intereses del niño.

2. Expresión: tendrá que ser cuidad y, a la vez, sencilla; que sirva como modelo a imitar.

3. Duración: no podrá exceder de la capacidad de atención que tenga el niño.

4. Predominio de la ilustración: la imagen debe ser la base de todo cuento por encima del texto.

5. Válidos para realizar nuevos aprendizajes.

6. Que les motive, les atraiga y les entretenga.

Una vez delimitados los criterios de selección mencionemos ahora los criterios de utilización y narración de los cuentos:

· Lo primero que hay que tener claro es que todo niño de Infantil prefiere que le narremos el cuento a que solamente se lo leamos, puesto que todos los que le hayamos contado un cuento a un niño alguna vez sabemos la mágica fascinación que siente al oír esta frase “érase una vez…”. También sabemos cómo disfruta con nuestros cambios de entonación ante un momento de peligro, con nuestros movimientos de manos o de ojos ante una situación tensa; en definitiva la mágica complicidad que se establece entre el niño y la persona que le narra el cuento.

· Un factor importante es el tiempo, es decir, cuándo contamos el cuento. Centrémonos en el horario escolar, aunque he de decir la importancia que tiene que el adulto más próximo al niño le cuente un cuento, por ejemplo, antes de irse a la cama. Por mi experiencia personal, he de decir que hay que amoldarse a las características del grupo, ya que hay niños a los que les gusta oírlo antes del recreo, y, en cambio otros, prefieren hacerlo antes de ir a casa; por ello debemos amoldarnos siempre al momento en el que grupo de niños al que va dirigido le saque un mayor jugo.

· Otro factor fundamental es el lugar donde contamos el cuento. Tendrá que ser en un lugar cómodo, preferiblemente en el que haya colchonetas o alfombras donde los niños se sienten. Lo más aconsejable es que sea siempre formando un semicírculo para que todos vean a la persona que está contando el cuento. Es muy recomendable favorecer la atmósfera o el ambiente en el que se va a decorar el cuento, por ejemplo con algún recorte o dibujo relacionado con la historia que les vamos a contar, ya que esto motiva y predispone mucho al niño.

· Otros consejos que expone maravillosamente una de las mayores estudiosos de la utilización del cuento en la escuela, como es Sara Brayant, son:

· nunca interrumpir el relato del cuento una vez empezado.

· dejar que el niño saboree los momentos de horror que aparezcan.

· invitarles a que participen activamente en la narración cantando las canciones o imitando el sonido de los animales que aparezcan.

· y el más importante de los consejos es que para conseguir que el niño disfrute con el cuento es que el adulto que lo está contando disfrute también con él, que se meta en la fantasía del cuento y se deje llevar al mundo de la imaginación y la maravilla.

Una vez contado el cuento, podemos realizar una serie de actividades que nos ayudarán mucho en nuestra labor docente, y va a ser la explicación de estas actividades el siguiente epígrafe del tema.

4.- ACTIVIDADES A PARTIR DEL CUENTO.

Como hemos venido señalando a lo largo de todo el tema, además de la finalidad lúdica, el cuento, puede ser utilizado para desarrollar la personalidad del niño a nivel lingüístico, cognitivo, social y afectivo; para desarrollar la capacidad expresiva y plástica; para introducirlo en el lenguaje oral y escrito; para motivarle, pues para conseguir todos estos objetivos el docente de Educación Infantil deberá proponer al niño las siguientes actividades:

1. Actividades relacionadas con el lenguaje:

· Diálogos y verbalizaciones por parte del niño con ayuda e introducción del profesor de qué le ha parecido el cuento, qué le ha gustado y qué no…

· Descripción de los personajes que aparecían.

· Inventar otro final.

· En este apartado debo hacer obligada mención a Gianni Rodari y su labor “Gramática de la fantasía”, en la cual propone muchas actividades, dirigidas todas ellas al desarrollo de la fantasía, la imaginación y la creatividad del niño.

2. Actividades rítmicas y plásticas:

· Cantar las canciones que aparecen en el cuento.

· Inventar un baile para dichas canciones.

· Dibujar lo que nos haya sugerido el cuento.

· Pintar y recortar el personaje que más nos haya gustado.

· Modelarlo con plastilina o barro.

· …

3. Actividades dramático – expresivas:

· Representar el cuento disfrazándose como los protagonistas del cuento.

· Hacer títeres de los personajes del cuento.

· Expresar la tristeza o alegría que muestra el protagonista del cuento.

· Andar como anda el gigante o el gnomo.

· Imitar los oficios que aparecen en el cuento.

· Hacer como hacen los animales del relato.

· …

Como hemos visto son muchísimas las actividades que podemos realizar utilizando como base un cuento, y gracias a las cuales conseguiremos el desarrollo pleno de la personalidad del alumno a todos los niveles (cognitivo, lingüístico, expresivo y social o afectivo) de una manera lúdica y entretenida para el niño.

Una de las mejores maneras para acercar al niño a la literatura infantil en general y al cuento en particular es mediante la biblioteca de aula, último punto de nuestro tema.

5.- LA BIBLIOTECA DE AULA.

Desde muy pequeño, el niño, se siente enormemente atraído por los llamativos colores que aparecen en las ilustraciones de los libros. Por eso toda aula de Educación Infantil que se precie debe de tener, por pequeña que sea, una biblioteca de aula.

Las funciones básicas de la biblioteca de aula son:

1. Educativa o docente: sirve para que el niño adquiera nuevos aprendizajes o consolide los que ya tiene.

2. Lúdica: es utilizada como distracción para el niño y para que disfrute con la literatura.

3. De ayuda al docente: puede utilizarla como un recurso básico en su labor diaria.

Otros fines básicos que tiene según Cristina Castillo son:

1. Introducción en el mundo literario.

2. Acercar al niño al cuidado y buen uso de los libros.

Las características espaciales que debe tener son:

1. Deberá estar en un rincón apartado de los talleres de mayor actividad.

2. Comodidad, tendrá que haber colchonetas o algún sitio cómodo donde los niños puedan sentarse.

3. Iluminación: a ser posible, cerca de la ventana.

4. Accesibilidad: hay que tener en cuenta la altura de los niños de Infantil.

5. Llamativo: las portadas y las ilustraciones tienen que estar a la vista, ya que la mayoría de los niños de Infantil seleccionan el libro por lo llamativo de sus ilustraciones.

En cuanto a los contenidos que deben de tener:

· Cuentos de todo tipo y de todas clases.

· Libros de imágenes, la colección “Baby libros” es un buen ejemplo.

· Libros de adivinanzas, leyendas, retahílas y fábulas.

· Libros de poesía, donde autores como Gloria Fuertes, Machado, Alberti o Salinas, no pueden faltar.

· Libros creados por el profesor y el alumno.

La biblioteca puede tener un servicio de préstamo, gracias al cual podremos involucrar a la familia en nuestra tarea docente y en conseguir transmitirle al niño nuestro gusto por la literatura.

Creo que ha quedado demostrado que la literatura infantil puede y, de hecho, debe ser utilizada en la escuela como un recurso fundamental de nuestra tarea docente, ya que aparte de conseguir el futuro gusto y deleite del niño por la literatura, nos sirve, como dice Bettelheim, como “instrumento esencial a la hora de ofrecerle al niño nuevos aprendizajes o fomentar los que ya tiene. además de desarrollar su personalidad, nivel cognitivo, lingüístico, social y afectivo.

Publicado: febrero 8, 2016 por Santiago

Etiquetas: tema 20 educación infantil