TEMA 2. MOMENTOS CLAVES EN EL DESARROLLO DE LA FÍSICA Y DE LA QUÍMICA. PRINCIPALES CIENTÍFICOS O GRUPOS DE CIENTÍFICOS IMPLICADOS. PROBLEMAS FÍSICOS Y QUÍMICOS PRIORITARIOS EN LA INVESTIGACIÓN ACTUAL.

TEMA 2. MOMENTOS CLAVES EN EL DESARROLLO DE LA FÍSICA Y DE LA QUÍMICA. PRINCIPALES CIENTÍFICOS O GRUPOS DE CIENTÍFICOS IMPLICADOS. PROBLEMAS FÍSICOS Y QUÍMICOS PRIORITARIOS EN LA INVESTIGACIÓN ACTUAL.

Introducción

La enseñanza de la Física y la Química no puede limitarse a la transmisión de fórmulas, leyes o teorías como productos cerrados e inmutables. Comprender la génesis histórica de los conceptos científicos resulta esencial para interpretar su significado, su alcance y sus límites. La historia de la ciencia muestra que el conocimiento científico surge como respuesta a problemas concretos, evoluciona mediante debates y crisis conceptuales y avanza a través de profundas transformaciones teóricas y metodológicas.

En coherencia con esta visión, la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020) otorga un papel central a la Naturaleza de la Ciencia (NOS), incorporando explícitamente la historia de la ciencia, la perspectiva de género y la ciencia como actividad social. Esta orientación se desarrolla en el currículo básico de la ESO (RD 217/2022) y del Bachillerato (RD 243/2022), así como en la normativa autonómica vigente, donde se promueve una enseñanza competencial, contextualizada y significativa.

Este tema conecta directamente con el Tema 1, al mostrar cómo las concepciones epistemológicas de la ciencia se concretan históricamente en momentos clave, en figuras científicas relevantes y en líneas de investigación actuales, permitiendo al alumnado comprender la ciencia como un proceso dinámico y en continua construcción.

IDEA CLAVE 1. Los grandes momentos históricos que transformaron la Física

La historia de la Física puede entenderse como una sucesión de rupturas conceptuales que transformaron radicalmente la forma de interpretar el universo físico. Estos momentos clave no suponen una simple acumulación de conocimientos, sino auténticos cambios en los marcos explicativos.

El primer gran hito es la Revolución Científica de los siglos XVI y XVII, que marca el nacimiento de la Física clásica. En este periodo se abandona la física aristotélica, basada en explicaciones cualitativas y en la autoridad, para adoptar una visión matemática y experimental de la naturaleza. Galileo introduce el método experimental y la cuantificación del movimiento, mientras que Kepler formula leyes matemáticas para el movimiento planetario.

El punto culminante de esta etapa es la obra Principia Mathematica (1687) de Isaac Newton, donde se unifican la física terrestre y la celeste mediante las leyes del movimiento y la ley de gravitación universal. Por primera vez, los mismos principios explican la caída de los cuerpos y el movimiento de los planetas, consolidando una visión determinista y mecanicista del universo. Desde el punto de vista didáctico, es fundamental destacar que esta teoría posee un dominio de validez limitado, aspecto que el alumnado suele ignorar, interpretando la física newtoniana como “la verdad definitiva”.

Un segundo momento clave se sitúa en el siglo XIX, con la unificación del electromagnetismo y el desarrollo de la termodinámica. Las ecuaciones de Maxwell integran los fenómenos eléctricos y magnéticos en un único marco teórico y predicen la existencia de ondas electromagnéticas, identificando la luz como una de ellas. Paralelamente, la termodinámica y la mecánica estadística, desarrolladas por Clausius, Kelvin y Boltzmann, conectan las magnitudes macroscópicas con el comportamiento microscópico de partículas, introduciendo una interpretación estadística de conceptos como la entropía.

Finalmente, a comienzos del siglo XX, tiene lugar la Revolución de la Física Moderna. La relatividad de Einstein rompe con las nociones clásicas de espacio y tiempo absolutos, mientras que la mecánica cuántica introduce una descripción probabilística de la materia y la radiación a escala microscópica. Esta ruptura con el determinismo clásico genera importantes dificultades conceptuales tanto en la comunidad científica como en el alumnado.

Legislación educativa y aula de Física

La LOMLOE y los RD 217/2022 y 243/2022 permiten integrar estos momentos históricos como parte del aprendizaje competencial. La normativa autonómica de Andalucía, Madrid, Comunitat Valenciana y Cataluña insiste en contextualizar los contenidos científicos y en comprender la ciencia como proceso histórico. En el aula de Física y Química, estos hitos permiten trabajar el cambio conceptual, el dominio de validez de las teorías y la superación de visiones dogmáticas de la ciencia.

IDEA CLAVE 2. La construcción histórica de la Química como ciencia moderna

La Química ha evolucionado desde prácticas empíricas y cualitativas hacia una ciencia cuantitativa, explicativa y predictiva. Su desarrollo histórico muestra con claridad la transición desde explicaciones precientíficas hacia modelos teóricos fundamentados experimentalmente.

El nacimiento de la Química moderna se sitúa en el siglo XVIII con la figura de Antoine Lavoisier, quien refuta la teoría del flogisto y establece la ley de conservación de la masa. Lavoisier introduce el uso sistemático de la balanza y sienta las bases de la nomenclatura química moderna, dotando a la disciplina de un lenguaje preciso y universal.

Durante el siglo XIX se consolida la teoría atómico-molecular. Dalton recupera el atomismo para explicar las leyes ponderales, mientras que Avogadro distingue claramente entre átomos y moléculas, permitiendo el desarrollo de la estequiometría moderna. El Congreso de Karlsruhe (1860) unifica criterios conceptuales y prepara el camino para la tabla periódica de Mendeleev, cuyo enorme valor predictivo constituye uno de los mayores logros de la historia de la ciencia.

En el siglo XX, la aplicación de la mecánica cuántica a la Química, impulsada por Linus Pauling, permite comprender la naturaleza del enlace químico y la geometría molecular. Estos avances explican la reactividad química y posibilitan el desarrollo de la bioquímica y la biología molecular, destacando el papel fundamental de Rosalind Franklin en la elucidación de la estructura del ADN.

Legislación educativa y aula de Química

El currículo LOMLOE y la normativa autonómica fomentan una enseñanza de la Química basada en modelos, lenguaje científico riguroso y comprensión histórica de los conceptos. En el aula, este enfoque ayuda a superar dificultades habituales del alumnado, como la concepción ingenua del átomo o la interpretación memorística de la tabla periódica.

IDEA CLAVE 3. De los científicos individuales a la Big Science: nuevas formas de hacer ciencia

La historia de la ciencia muestra una evolución desde el modelo del científico individual hacia la Big Science, caracterizada por grandes equipos de investigación, infraestructuras complejas y colaboración internacional.

Junto a figuras individuales como Galileo, Newton, Einstein, Bohr o Marie Curie, la ciencia contemporánea se desarrolla en grandes proyectos colectivos. Las Conferencias Solvay constituyen un ejemplo temprano de debate científico internacional, mientras que proyectos como el Proyecto Manhattan o el CERN ilustran la ciencia como empresa global, con profundas implicaciones éticas y sociales.

La visibilización de las mujeres científicas resulta especialmente relevante en el marco curricular actual. Científicas como Lise Meitner, Emmy Noether, Rosalind Franklin o Margarita Salas permiten integrar la perspectiva de género exigida por la LOMLOE y romper estereotipos persistentes sobre la ciencia.

Legislación educativa y aula

La normativa educativa promueve el trabajo cooperativo, la perspectiva de género y la comprensión de la ciencia como actividad social. En el aula de Física y Química, este enfoque permite trabajar valores, ética científica y orientación académica y profesional en el ámbito STEM.

IDEA CLAVE 4. Los problemas físicos y químicos prioritarios en la investigación actual

La ciencia actual se orienta hacia la resolución de problemas globales. En Física destacan la cosmología, la física de partículas, la fusión nuclear y las tecnologías cuánticas. En Química, la investigación se centra en la química verde, el almacenamiento de energía, la nanotecnología y los nuevos materiales.

Estas líneas de investigación conectan directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y muestran la relevancia social de la Física y la Química frente a retos como el cambio climático, la transición energética o la salud.

Legislación educativa y aula

La LOMLOE y los decretos autonómicos fomentan el tratamiento de problemas reales y contextualizados. En el aula, estos contenidos permiten diseñar situaciones de aprendizaje competenciales y conectar la materia con la orientación profesional del alumnado.

Conclusión

La evolución histórica de la Física y la Química refleja la curiosidad humana por comprender el universo y transformar la realidad. Cada avance científico ha surgido como respuesta a problemas concretos y ha generado nuevas preguntas. Transmitir esta visión dinámica, histórica y social de la ciencia resulta esencial para formar ciudadanos críticos y despertar vocaciones científicas.

Preguntas de tribunal habituales

  1. ¿Por qué es importante la historia de la ciencia para comprender los conceptos de Física y Química?

La historia de la ciencia es fundamental porque permite comprender que los conceptos de Física y Química no surgen de manera aislada ni definitiva, sino como respuestas a problemas concretos planteados en contextos históricos determinados. El análisis histórico muestra cómo las teorías científicas evolucionan, se revisan y, en ocasiones, se sustituyen por otras con mayor capacidad explicativa.

Desde el punto de vista didáctico, este enfoque ayuda al alumnado a entender el sentido y la necesidad de los conceptos científicos, favoreciendo el cambio conceptual y evitando una visión dogmática de la ciencia. Además, conecta con el currículo actual, que concibe la ciencia como una actividad humana y social, reforzando el pensamiento crítico y la comprensión profunda de los modelos científicos.

  1. Explique el significado y el dominio de validez de la Física clásica.

La Física clásica, desarrollada principalmente entre los siglos XVII y XIX, se basa en una visión determinista y mecanicista del universo, donde los fenómenos naturales se describen mediante leyes matemáticas precisas, como las leyes de Newton o las ecuaciones del electromagnetismo clásico.

Su dominio de validez se limita a sistemas macroscópicos, velocidades muy inferiores a la de la luz y escalas donde los efectos cuánticos son despreciables. Dentro de estas condiciones, la Física clásica proporciona descripciones y predicciones extraordinariamente precisas.

Reconocer su dominio de validez es esencial para comprender por qué fue necesario el desarrollo de la relatividad y la mecánica cuántica. Desde una perspectiva educativa, esta idea permite enseñar que una teoría científica no es “verdadera o falsa” en términos absolutos, sino más o menos adecuada según el contexto de aplicación.

  1. Justifique el valor predictivo de la tabla periódica.

La tabla periódica constituye uno de los ejemplos más claros del poder predictivo de un modelo científico. Al ordenar los elementos en función de sus propiedades químicas y su masa atómica (y posteriormente su número atómico), Mendeleev fue capaz de prever la existencia y las propiedades de elementos aún no descubiertos.

Este carácter predictivo demuestra que la tabla periódica no es una simple clasificación descriptiva, sino un modelo teórico que refleja regularidades profundas en la estructura de la materia. La confirmación posterior de estas predicciones reforzó la validez del modelo atómico y consolidó la Química como ciencia explicativa y no meramente empírica.

Didácticamente, la tabla periódica permite trabajar la relación entre modelo, evidencia experimental y predicción científica, aspectos centrales de la competencia científica.

  1. Analice el paso del científico individual a la Big Science y sus implicaciones éticas.

Históricamente, la ciencia se desarrolló a través del trabajo de científicos individuales o pequeños grupos. Sin embargo, a lo largo del siglo XX se produjo una transición hacia la Big Science, caracterizada por grandes equipos multidisciplinares, infraestructuras complejas y una fuerte inversión económica.

Ejemplos de este modelo son el Proyecto Manhattan o el CERN. Esta nueva forma de hacer ciencia ha permitido avances extraordinarios, pero también ha generado importantes implicaciones éticas, relacionadas con el uso del conocimiento científico, la responsabilidad social de los investigadores y la influencia de intereses políticos y económicos.

Desde el punto de vista educativo, analizar la Big Science permite comprender la ciencia como una actividad social y colectiva, así como fomentar una reflexión crítica sobre el impacto de la ciencia y la tecnología en la sociedad actual.

  1. Relacione un problema científico actual con el currículo de Física y Química y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Un ejemplo claro es el problema del cambio climático y la transición energética. Desde la Física, se abordan conceptos como energía, radiación, transferencia de calor y eficiencia energética. Desde la Química, se estudian las reacciones de combustión, los ciclos del carbono, los nuevos materiales y los sistemas de almacenamiento de energía.

Este problema se relaciona directamente con varios ODS, como el ODS 7 (energía asequible y no contaminante) y el ODS 13 (acción por el clima). El currículo de Física y Química permite integrar estos contenidos en situaciones de aprendizaje contextualizadas, fomentando la competencia científica y la formación de ciudadanos capaces de tomar decisiones informadas y responsables.