Tema 43 – Desarrollo motor hasta los 6 años. Etapas: características y momentos más significativos. principios y teorías del desarrollo motor. La motricidad y el desarrollo integral del niño. Estrategias de actuación y recursos. El desarrollo motor en el currículum de la Educación Infantil. Déficits y disfunciones más frecuentes: el rol del educador. Medios de acceso al currículum de la Educación Infantil.

Tema 43 – Desarrollo motor hasta los 6 años. Etapas: características y momentos más significativos. principios y teorías del desarrollo motor. La motricidad y el desarrollo integral del niño. Estrategias de actuación y recursos. El desarrollo motor en el currículum de la Educación Infantil. Déficits y disfunciones más frecuentes: el rol del educador. Medios de acceso al currículum de la Educación Infantil.

1. Introducción

2.- Desarrollo motor hasta los 6 años.

2.1.- Etapas y características y momentos más significativos del desarrollo motor

2.2.- Principios teorías del desarrollo motor:

Principios.

Teorías del desarrollo motor.

– J. Piaget: Teoría de la epistemología genética.

– H. Wallon: Teoría psicobiológica.

– A. Gessell: Teoría madurativa del desarrollo.

– L. S. Vigotsky: Teoría social del desarrollo.

3.- La motricidad y el desarrollo integral del niño. Estrategias de actuación y recursos.

4.- El desarrollo motor en el currículo de la Educación Infantil.

5.- Déficit y disfunciones más frecuentes: el rol del educador.

5.1.- Déficit y disfunciones más frecuentes en la edad infantil.

Los déficit o disfunciones motóricas:

– Torpeza motora.

– Deficiencia mental.

– Parálisis cerebral infantil.

5.2.- El rol del educador.

5.3.- Medios de acceso al currículo.

1.- INTRODUCCIÓN

El desarrollo motor es un proceso de adaptación de la persona al medio ambiente en el que vive. Este desarrollo se manifiesta por una progresiva integración motriz que comporta diversos niveles de maduración individual e intervención del aprendizaje, de manera que el niño desde los primeros años tiene que acomodar sus potencialidades de acción al medio en el que vive y a utilizar sus capacidades motrices como instrumento de comunicación con su entorno. Asimismo, ya desde el comienzo de la vida, los comportamientos motrices son necesarios para la supervivencia del ser humano y éstos parecen estar generados y basados en un factor genético de carácter innato para toda la especie (ejemplo de ello es la respiración, la búsqueda, la succión, etc. en los primeros momentos y el reptar, trepar, agarrar, etc. más adelante del desarrollo). El niño adapta esta capacidad a situaciones externas diferentes, siendo su nivel de desarrollo favorecido o inhibido por el entorno social y natural en el que vive. Desde estas consideraciones puede alegarse que el desarrollo motor en el niño puede verse o no impulsado por la intervención del adulto, aunque también es cierto que en condiciones normales el niño seguirá un desarrollo motriz autónomo siempre que se mantengan una serie de constantes, tales como la buena salud, la estabilidad en aspectos materiales y afectivos, etc.

En definitiva, los primeros años de la niñez es un período de integración y estabilidad de los modos básicos motrices y de desarrollo general del organismo, de manera que en estos años los movimientos suponen adecuaciones del organismo a las condiciones del medio, por lo que todas las formas de conducta motriz constituyen actividades que posibilitan la integración del niño con su entorno.

El desarrollo motor es importante en si mismo, como parte esencial de desarrollo integral de la persona y necesario para una adecuada adaptación al medio. Y es importante en por su relación con otros ámbitos del desarrollo, en particular el cognitivo. Como veremos en la sección dedicada a teorías, son varios los autores, que destacan el componente motor en el inicio del desarrollo intelectual. El mismo Piaget afirma que “no hay nada en la mente que no haya sido antes conducta motora”.

2.- DESARROLLO MOTOR HASTA LOS 6 AÑOS.

La motricidad a lo largo de los años se diferencia, se especifica y se especializa y en ello influyen dos factores: por un lado, la maduración intrínseca de cada individuo y por otro lado por la influencia del aprendizaje que puede acelerar el proceso de desarrollo o paliar ciertas discapacidades motrices de carácter leve. Por otro lado, habrá que advertir que, aunque el desarrollo motor es un proceso continuo, en algunos momentos los cambios se suceden de manera más rápida que en otros y esto es precisamente lo que ocurre en los primeros años de vida, si bien estos cambios hasta los seis años de edad se caracterizan por su graduación y equilibrio.

2.1.- Etapas y características del desarrollo motor en la infancia

El desarrollo motor pasa una serie de etapas sucesivas. Los estudios de Gessell (1981 y 1989) parecen evidenciar que existen en el ser humano tendencias o progresiones en el desarrollo del control motor, aunque también hay que considerar que formas de vida diferentes propician un aprendizaje motor distinto. Por ejemplo, en algunas culturas la motricidad en el medio acuático es un hecho tan normal como la marcha, y se aprende casi a la vez que ella, mientras que otras formas de vida las personas, incluso en el período adulto, tienen dificultades de conseguir el dominio motor que esta actividad requiere. Aunque los diversos estudios e investigaciones sobre el desarrollo motor coincidan en que las personas siguen en su desarrollo motriz etapas similares de maduración, también es cierto y conviene tener en consideración que cada ser humano tiene un ritmo propio que le permitirá interaccionar con el entorno exterior de forma singular y será lo que marcará la idiosincrasia su ser y sentir como persona.

La existencia de etapas en el desarrollo motor del niño han sido aceptadas por diversos investigadores, entre los que destacan Piaget, Gessell, Ajuriaguerra, etc. Estas etapas y sus características son las siguientes:

1 ª Etapa. (6 primeros meses)

En este periodo la motricidad es básicamente refleja.

En el primer trimestre de la vida el niño adquiere sus doce músculos oculomotores.

A los cuatro meses se coloca en posición decúbito y generalmente puede rodar sobre su espalda, estirar la mano y tratar de asir un objeto, aunque a menudo no hagan contacto. Realizan autodescubrimietnos de sus manos y dedos y pasan muchos minutos observando sus movimientos, acercándolos, etc.

Generalmente, en estos meses logra el gobierno de los músculos que sostienen la cabeza y mueve los brazos y manos. Hace esfuerzos por alcanzar objetos y los toma, sonríe, ríe y se arrulla, reaccionando ante una gama amplia de respuestas emocionales.

2ª Etapa: de7 a 9 meses.

Durante este periodo casi todos los niños consiguen el dominio del tronco y los dedos, hurga y ase con el pulgar e índice; han aprendido a sentarse y una vez que se los coloca en una posición, gatean y se arrastran. Además si se les apoya sobre sus pies suelen poder sostenerse, incluso algunos, pueden incorporarse y mantenerse de pie y caminar sujetándose a algún objeto o usando como apoyo algún mueble. Lo que caracteriza a esta etapa es el movimiento de gateo.

3ª Etapa: 11 a 15 meses.

Durante esta etapa los niños suelen iniciarse a la marcha, si bien la locomoción requiere:

– Un nivel de desarrollo muscular en el niño que le permita el soporte de su peso corporal.

– Un nivel de desarrollo neurológico suficiente haga posible el control motor de las extremidades inferiores

– Un grado adecuado de experiencias que permita expresar las posibilidades de acción.

Durante este período el niño extiende su dominio motor a las piernas y pies, descartando el apoyo accesorio para las manos y dedos, algunos hasta logran inclinarse y luego recuperar el equilibrio. Esta capacidad de moverse dejando libre las manos le permite maniobrar con el pulgar en forma de pinza con le que posibilita descubrir el entorno inmediato y manipular activamente su ambiente: quitan cerrojos, tiran juguetes, cogen los objetos minúsculos que encuentra en el suelo (insectos, cerillas, etc.), encienden la televisión, la estufa, etc.

4ª Etapa: de 2 a 3 años

Este es un período crucial para el desarrollo motor del niño, puesto que en esta etapa el niño adquiere las habilidades motrices básicas y adquiere control de la vejiga y recto.

Los aprendizajes los realiza por los procedimientos de ensayo y error e imitación, y se sienten atraídos por el afán de conocer su espacio próximo, realizando para ello continuas exploraciones y descubrimientos.

Toda su actividad está guiada por un sentido lúdico, ya que sus nuevas conductas aprendidas le producen gratificaciones que impulsan al niño a repetir una acción hasta aprenderla y dominarla. El juego es el medio esencial a través del cual el niño desarrolla sus posibilidades psicomotrices y de su desarrollo global.

Las características motrices del segundo año básicamente son: el niño durante estos años camina y corre, incluso puede pedalear un triciclo, saltar con las dos piernas, sostenerse en breves momentos sobre una pierna, trepar por las escaleras, vaciar agua, modelar plastilina, sacar cosas de recientes grandes, transportar cosas en carros o vagones, etc.

5ª etapa: De 4 a 6 años

Éste es un período que se caracteriza por la riqueza, expresividad plasticidad, de las capacidades infantiles, además se consolidan los aprendizajes básicos de su desarrollo motor:

– Al cuarto año sus movimientos son independientes, ésta cierta desenvoltura se manifiesta también en la evolución de su pensamiento y su expresión verbal: formula innumerables preguntas percibe analogías y despliega una activa tendencia a conceptuar y generalizar.

– A los cinco anos el niño tiene ya una cierta madurez de su control motor: salta y brinca, tiene además un relativo control muscular fino (se abrocha la chaqueta, se laza los cordones de los zapatos, etc.).

– A los seis años los movimientos del niño poseen un grado elevado de madurez (entendida ésta como la ejecución de un movimiento integrado). Además, coordina con cierta facilidad los diversos grupos musculares le permite el aumento de precisión en los movimientos, manifiesta también automatismos en la marcha, fluidez en el paso y coordinación entre los diversos segmentos corporales

2.2.- Principios y teorías del desarrollo motor

En el estudio del desarrollo motor se han establecido, a nivel teórico, una serie de principios básicos que por su constancia sirven de referencia para conocer el nivel de maduración motora de los niños en condiciones de normalidad. Estos principios se enuncian desde dos ámbitos distintos y son:

Principios del desarrollo motor como fuerza intrínseca al organismo: la maduración

Estos principios fueron formulados por la corriente de pensamiento que sostiene Gessell y colaboradores (1981 y 1989) desde la que intentan explicar el impulso interno del desarrollo motor, éstos principios básicamente son los siguientes:

Principio de la direccionalidad.

Consiste en explicar que la maduración dirige, de manera intrínseca, el proceso de desarrollo en contraposición a las fuerzas ambientales. Es decir, que el crecimiento se ve impulsado de manera interna por la propia configuración orgánica del ser humano.

Principio de la asimetría funcional.

Por este principio se entiende que el organismo tiende a desarrollarse asimétricamente, es decir, que el ser humano posee un lado preferido y que junto con la simetría funcional se manifiesta una asimetría neurológica por la que la mitad del cerebro es dominante respecto a la otra mitad, como ocurre con la lateralidad.

Principio de fluctuación autorreguladora

En este principio se determina que el desarrollo motor no se manifiesta al mismo ritmo en todos los sistemas orgánicos, sino que, a veces, éste desarrollo sucede de manera simultánea o de forma sucesiva a otros ámbitos de desarrollo, esto ocurre con el desarrollo motor y el lenguaje.

Leyes cefálo-caudal y próximo distal

Las leyes del desarrollo físico, son válidas también para el desarrollo motor:

Ley céfalo-caudal : Se controlan antes las partes del cuerpo que están mas próximas a la cabeza extendiéndose luego el control hacia abajo. Así, el control de los músculos de del cuello se adquiere antes que los del tronco, y el control de los brazos es anterior al de las piernas.

Ley próximo-distal : Se controlan antes las partes que están mas cerca del eje corporal que aquellas otras que están mas alejadas de dicho eje. Así, la articulación del hombro se controla antes que la del codo y esta antes que la de la muñeca. Esa es la razón por la que los garabatos desordenados preceden a los de “zig-zag” y estos a los circulares.

Principios de desarrollo motor desde el impulso del medio exterior: la teoría del aprendizaje

La relación entre el desarrollo motor y la influencia del medio externo al sujeto es sostenida por Bandura (1987), entre otros autores, este autor estableció las siguientes principios del desarrollo basados en la teoría del aprendizaje:

– La conducta humana está regida por leyes de aprendizaje comunes a todos.

– Los refuerzos desempeñan un papel relevante como controladores de la conducta.

– La consideración del proceso del desarrollo humano como un fenómeno continuo sin fases o estadios.

Habría que matizar que estos principios de desarrollo sólo son aplicables a los niños que crecen en un medio favorable, en los que su crecimiento se efectúa en continua evolución y exterioriza su maduración biológica siguiendo pautas o principios de crecimiento y aprendizaje comunes a otros niños.

Teorías del desarrollo motor

Los estudios sobre el desarrollo humano han concedido especial relevancia al desarrollo motor, esencialmente por la importancia del movimiento en la construcción del desarrollo global o integral de los niños.

Ahora bien, las teorías explicativas y descriptivas del desarrollo motor presentan distintos enfoque explicativos según sea la corriente de pensamiento de los investigadores que realicen los estudios.

A continuación se expondrán de manera sucinta las teorías de diferentes autores representativos:

* J Piaget elaboró la teoría de la epistemología genética en la que aboga por la influencia de la acción motriz en el desarrollo psicológico infantil.

Piaget destaca en sus investigaciones la importancia del papel que las acciones motrices tienen para el desarrollo del conocimiento y afirma que “la acción es la génesis o el origen de todo conocimiento en el ser humano”.

Los estudios de Piaget y sus colaboradores les llevaron a exponer la importancia del papel de la motricidad en la evolución de la inteligencia y clasificó los siguientes estadios del desarrollo:

Estadio sensomotriz (hasta los 2 años). Mediante la asimilación y las acomodación de las acciones los niños transforman los esquemas de acción sensomotores en esquemas cognosctivos. Esta etapa se caracteriza por la aparición de las capacidades sensomotoras, perceptivas y lingüísticas y se consolidan las habilidades locomotrices y manipulativas.

Estadio preoperacional (de 2 a 7 años). Con la manipulación de los objetos los niños realizan operaciones (seriaciones, clasificaciones, etc.) y desarrollan la cognición. Este estadio se caracteriza por la imitación, el juego simbólico y el desarrollo del lenguaje.

Estadio de las operaciones concretas (de 7 a 11 años). La manipulación directa de los objetos se va haciendo cada vez menos necesaria para poder realizar operaciones mentales (en base a agrupaciones, clasificaciones y relaciones de orden relaciones de equivalencia, etc.)

Estadio de las operaciones formales (de 11 a 12 años). En esta etapa el pensamiento puede operar sin necesidad de la acción directa con los objetos, lo que posibilita el pensamiento abstracto.

* H. Wallon. Elaboró la teoría psicobiológica en la que el tono y la motricidad son factores esenciales del desarrollo global del niño. Los estudios de Wallon están enfocados a destacar el papel de los comportamientos motores en la evolución psicológica y considerar que la motricidad participa en los primeros años en la elaboración de todas las funciones psicológicas que acompañan y sostienen los procesos mentales. Considera que la motricidad tiene un componente que es desempeñado por la función tónica o trama en la que se tejen las actitudes y están en relación con la acomodación o interpretación perceptiva y con la vida afectiva.

El tono pone en relación motricidad, percepción y conocimiento, de ahí la relación entre motricidad e inteligencia.

Los estadios según Wallon son:

· Estadio impulsivo (de 6 meses a 12 meses). En esta fase la motricidad tiene un significado puramente fisiológico, esta motricidad se va transformando en medios de expresión e imitación, que a su vez, son los primeros instrumentos de comunicación del niño con el entorno.

· Estadio sensomotor (de 1 a 2 años). En este período se organizan los movimiento hacia el exterior y se caracteriza por el deseo de explorar e investigar el entorno inmediato.

· Estadio proyectivo (2-3 años). La motricidad constituye un instrumento de acción sobre el mundo. Este período se caracteriza por la utilización de la representación mental.

· Estadio personalístico (3-4 años). La capacidad de movimiento se manifiesta como medio de favorecer el desarrollo psicológico de los niños, ya que su movilidad le permite vivenciar experiencias cada vez más complejas

Según Wallon, en el transcurso de estos estadios la motricidad cumple un papel esencial ya que se convierte en el instrumento que posibilita realizar diversas tareas y es un mediador de la acción mental

* Gesell elaboró la teoría madurativa del desarrollo infantil, en ella sostiene que el desarrollo de la conducta se ve afectado principalmente por procesos internos madurativos. En este sentido supone que los cambios del desarrollo son debidos a la predisposición inherente del organismo para evolucionar desde el sistema neuronal, muscular y hormonal que determinan las conductas motrices y psicológicas.

Al proceso de regulación interna o intrínseca a cada organismo Gessell lo denominó maduración, ésta se convierte en el mecanismo interno por el cual se va consiguiendo el progreso en las diferentes áreas de conducta que -según este autor- son: conducta adaptativa; conducta social; conducta motriz y conducta verbal.

El desarrollo motor fue estudiado desde sus vertientes posturales (posición de al cabeza, posición sedante, ortoestática, marcha, etc.), y de coordinación óculo motriz (prensión, construcción, etc.).

* Vigotskv, Luria, Leontiev (Escuela Rusa). Teoría social del desarrollo. Los autores soviéticos han realizado aportaciones de importancia considerable en el estudio del desarrollo humano, en los que han destacado el papel de la motricidad como medio de relación con el entorno y como manifestación de cómo el niño se apropia de la herencia socio-histórica de los adultos.

Estos autores consideran que los movimientos contribuyen de manera importante en la construcción y desarrollo infantil, en cuanto que “la motricidad posibilita la corticalización progresiva de áreas concretas del cerebro que son necesarias para el desarrollo integral del ser humano”. Asimismo, junto a la evolución de la motricidad significaron también el papel esencial de los adultos en el desarrollo del niño en cuanto que “la motricidad se ve favorecida por las interacciones del niño con su medio social”.


3.- LA MOTRICIDAD Y EL DESARROLLO INTEGRAL DEL NIÑO. ESTRATEGIAS DE ACTUACIÓN Y RECURSOS

La adquisición de habilidades motrices en el niño son de una importancia fundamental y básica porque es común a todos los individuos, en cuanto que desde la filogénesis (evolución del desarrollo de la especie humana) ha permitido la supervivencia del ser humano. Es más, el desarrollo motor es el fundamento de posteriores aprendizajes motrices que sirven de soporte a las actividades (laborales- cualificaciones profesionales o lúdicas- deportes) que soportan las formas de vida de una sociedad.

Pero además, como hemos avanzado en la introducción, existe una estrecha relación entre el desarrollo motor y otros ámbitos. Hemos ya mencionado la relación con el desarrollo cognitivo, sobre todo en las primeras etapas. (inteligencia sensomotora, etapa sensomotriz).

Igualmente será fácil asociar desarrollo de la motricidad y socialización, cómo déficits en el primero, si no son adecuadamente compensados, pueden limitar notablemente las posibilidades de interacción e inserción social.

Y algo similar podríamos decir en sentido inverso. En otro tema describimos el síndrome de enanismo afectivo: niños que sufren de maltrato o abandono afectivo, tienen graves déficits en el desarrollo físico y motor.

Estrategias de actuación y recursos

La importancia y trascendencia que el desarrollo motor tiene para el crecimiento integral de los niños justifica que el equipo educativo de la Escuelas Infantiles observen las conductas motoras de los niños y conozcan y pongan en prácticas estrategias específicas de actuación en los casos que lo requieran. Si perder de vista en ningún momento que la protección del desarrollo infantil requiere una intervención educativa muy personal que se ajuste a las necesidades individuales de los niños.

Las estrategias de intervención en el desarrollo motor infantil ha de conjugar tres ámbitos de acción diferentes pero a su vez, complementarios:

1) Supervisión y diagnóstico médico del desarrollo de cada niño

La primera responsabilidad por la protección de la salud del infante es del Pediatra quien controlará la salud corporal y reclamará la colaboración del Psicólogo en los casos que sea preciso su intervención.

2) La educación de los padres o tutores. La educación de los adultos que conviven con el niño pequeño es de importancia esencial en la regulación de su comportamiento social; los padres o tutores deben conocer los ritmos y etapas de desarrollo y estrategias elementales de intervención que en la Escuela Infantil han sido ajustadas a su hijo por los profesionales es determinante para que los niños puedan desarrollarse de manera satisfactoria.

3) Los Maestros y el equipo educativo de las Escuelas de Educación Infantil han de conocer las problemática específica de cada niño que esté en el centro y establecer en el Proyecto Curricular de Centro qué medidas o estrategias de intervención se les va a facilitar a estos niños. En un nivel de concreción mayor, los Maestros deberán realizar Programaciones con Adaptaciones Curriculares concretas y ajustadas a la problemática individual de cada niño y para ello deberán contar la asesoría del Equipo de Orientación ó Atención Temprana, que asimismo deberá buscar la colaboración con los padres para que la ayuda educativa sea lo más coherente y válida posible

No obstante el desarrollo motriz, constituye una de las recogidas por la LOGSE para todos los niños y niñas, incluyéndose por tanto en el curriculum ordinario y general de la educación infantil. A este planteamiento curricular dedicamos el siguiente punto.

4.- EL DESARROLLO MOTOR EN EL CURRICULUM DE LA EDUCACIÓN INFANTIL.

La Educación Infantil desde las consideraciones que, de manera general, se establecen en la Ley 1/1990 de Ordenación General del sistema educativo (LOGSE), debe contribuir al desarrollo físico, intelectual, afectivo, social y moral de tos niños. En este sentido, el currículo de esta etapa educativa se ha de organizar, por su carácter eminentemente global, en áreas de experiencia.

La importancia esencial del desarrollo físico y, en una mayor concreción, del desarrollo motor de los niños en estas edades se hace patente en la consideración que a ellos se hace desde los objetivos educativos. En el sentido de las argumentaciones anteriores, cabe decir que el nivel de madurez motor permitirá a los niños participar, en mayor o menor medida, en las actividades y experiencias que en el aula se prevean para desarrollar los objetivos educativos que en el currículum están establecidos en términos de capacidades y son expresados de la manera siguiente:

– Conocer su propio cuerpo y sus posibilidades de acción.

– Relacionarse con los demás a través de las distintas formas de expresión y comunicación.

– Observar y explorar su entorno natural, familiar y social.

– Adquirir progresivamente una autonomía en sus actividades habituales.

Como puede apreciarse en estas formulaciones, para el desenvolvimiento óptimo de las capacidades anteriormente expuestas es preciso que el niño vaya consiguiendo progresivamente un dominio de su

motricidad que le permita ir adquiriendo estos objetivos educativos. Es más, el componente motriz aparece en cada una de las arreas curriculares de la educación infantil:

a) Identidad y autonomía personal.

b) Medio físico y social.

c) Comunicación y representación.

Las tres arreas contribuyen a los objetivos generales de la etapa y desde las tres se hace preciso atender de manera singular al desarrollo motor de los niños en la Etapa Infantil, si bien, de manera explícita el desarrollo motor está incluido en el ámbito de la identidad autonomía personal en cuanto que en este área se pretende que, a lo largo de la etapa, los niños:

– Conozcan global y parcialmente su cuerpo, y sus capacidades perceptivas y motrices.

– Puedan identificar las sensaciones que experimenten, disfrutar con ellas y servirse de las posibilidades expresivas del cuerpo para manifestarse.

En concreto y en concordancia con los objetivos educativos propuestos para la etapa de la Educación Infantil, en relación al desarrollo motor, y concretado en el ámbito de la identidad y autonomía personal, la intervención educativa ha de estar orientada a que los niños desarrollen capacidades que lleven al niño a:

– Tener una imagen ajustada y positiva de sí mismo identificando sus características y cualidades personales.

– Identificar progresivamente sus posibilidades y limitaciones, valorarlas adecuadamente, y actuar de acuerdo con ellas.

– Tener una actitud de respeto hacia las características y cualidades de otras personal y empezar a valorarlas, sin actitudes de discriminación en relación con el sexo o con cualquier otro rasgo diferenciado.

– Descubrir y utilizar las proas posibilidades motrices, sensitivas y expresivas adecuadas a las diversas actividades que emprende en su vida cotidiana.

– Adquirir coordinación y control dinámico general del propio cuerpo para la ejecución de tareas de la vida cotidiana y de actividades de juego, así como para la expresión de sentimientos y emociones.

– Aplicar la coordinación visomanual necesaria para manejar y explorar objetos con un grado de precisión cada vez mayor, en la realización de actividades de la vida cotidiana y de tareas relacionadas con las distintas formas de representación gráfica.

– Tomar la iniciativa, planificar y secuenciar la proa acción para resolver tareas sencillas o problemas de la vida cotidiana: aceptar las pequeñas frustraciones y manifestar una actitud tendente a superar las dificultades que se plantean, buscando en los otros la colaboración necesaria.

– Adecuar su propio comportamiento a las necesidades, demandas, requerimientos y explicaciones de los niños y de los adultos, e influir en la conducta de los demás, evitando la adopción da actitudes de sumisión o de dominio, y desarrollando actitudes v hábitos de ayuda, colaboración y cooperación.

– Progresar en la adquisición de hábitos y actitudes relacionadas con el bienestar y la seguridad personal, la higiene y el fortalecimiento de la salud,

Ejemplos de contenidos propuestos en relación al desarrollo motriz son:

I. El cuerpo y la propia imagen

Conceptos

1. El cuerpo humano

– Segmentos y elementos del cuerpo.

– Características diferenciales del cuerpo.

– Imagen global del cuerpo humano.

Procedimientos

1. Exploración e identificación de las características y cualidades del propio cuerpo, tanto global como segmentariamente, y de las diferencias y semejanzas con los otros.

6. Percepción de los cambios físicos propios y su relación con el paso del tiempo.

Actitudes

1. Aceptación y valoración ajustada y positiva de la propia identidad y de sus posibilidades y limitaciones.

2. Confianza en las posibilidades propias y en la propia capacidad para realizar aquellas.

II. Juego y movimiento

Conceptos

1. Posturas del cuerpo y movimiento en el espacio y en el tiempo.

2. Nociones básicas de orientación en el espacio y en el tiempo.

Procedimientos

1. Exploración de las posibilidades y limitaciones motrices del propio cuerpo en situaciones lúdicas y de la vida cotidiana.

2. Control activo y adaptación del tono y la postura a las características del objeto, del otro, de la acción y de la situación.

3. Adaptación de los ritmos biológicos propios a las secuencias de la vida cotidiana y del propio ritmo a las necesidades de acción de otros.

4. Coordinación y control corporal en las actividades que implican tanto el movimiento global como segmentario y la adquisición progresiva de habilidades motrices nuevas, en las acciones lúdicas y de la vida cotidiana y doméstica.

5. Coordinación y control de las habilidades manipulativas de carácter fino y utilización correcta de los utensilios comunes.

6. Descubrimiento y progresivo afianzamiento de la propia lateralidad, desarrollándola libremente en situaciones de la vida cotidiana y de juegos corporales.

7. Situación y desplazamiento en el espacio real: el niño en relación con los objetos y con los demás.

Actitudes

1. Confianza en las propias posibilidades de acción.

2. Gusto por el ejercicio físico y el riesgo controlado.

3. Valoración de las posibilidades que se adquieren con la mejora en la precisión de los movimientos.

4. Iniciativa para aprender habilidades nuevas.

5. Aceptación de las reglas que rigen los juegos físicos y ajuste a ciertas normas básicas.

6. Actitud de ayuda y colaboración con los compañeros.

Recursos:

El primer recurso son los espacios y elementos comunes de la vida diaria: el patio, dependencias escolares, el parque, el campo.

Otro recurso de carácter general de la máxima rentabilidad educativa es el juego

Cómo materiales más específicos podemos citar:

– Terreno con montículos que determinen distintos niveles.

– Revestimiento de tierra o arena.

– Foso de arena.

– Zonas para columpios, balancines, estructuras de madera para trepar…

– Pistas para triciclos.

– Toboganes, balancines, columpios, trepas, anillos…

– Neumáticos.

– Carretillas, carritos.

– Túneles.

– Escaleras y rampas.

Requisitos que debe cumplir el material. Es fundamental tener en cuenta el factor peligrosidad. Para ello hay que cuidar:

– La altura.

– Los materiales.

– El diseño.

– La seguridad de la instalación de elementos, en caso de que la necesiten.

También es importante que el material de exterior sea resistente a los cambios atmosféricos.

Material que puede utilizarse tanto en el interior como en el exterior del centro

GRANDES CONSTRUCCIONES

Son muy recomendables las de la casa ASCO, que si bien son de fabricación francesa, tienen distribuidor en España, y pueden conseguirse sin ningún problema.

Son de plástico, de muy buena calidad, fáciles de construir, y presentan grandes posibilidades educativas en cuanto a desarrollo de la creatividad, la coordinación dinámica general y el trabajo en grupo.

PARACAIDAS

Se trata de una tela ligera, circular, de 6,5 m. de diámetro, de varios colores, que resulta muy útil para juegos colectivos.

MECANOS GIGANTES

Con este tipo de construcción los niños pueden hacer montajes de juguetes y mobiliario de tamaño adecuado para poder ser utilizado por ellos mismos, como si se tratara de objetos reales.

Es un material muy resistente, que soporta perfectamente el peso de los ni–os. Las piezas son de plástico duro y de colorido muy atractivo.

MATERIAL PARA TRABAJAR EN LA MOTRICIDAD GRUESA.

Respecto a este material existe mucha variedad, siendo el más recomendable el de las casas Amaya, Asco y Lado Es material de plástico y tiene un colorido muy agradable.Este tipo de material permite ser combinado formando circuitos muy apropiados para desarrollo de la coordinación dinámica general. Los elementos de que se pueden componer son: ladrillos, aros, picas, tablas de equilibrio.

TOBOGANES : Para los mas pequeños se pueden encontrar toboganes para utilizar tanto en el exterior como en el interior e incluso en piscinas. Son de poliéster armado y están provistos de un reborde ancho para evitar el calentamiento de las manos.

JUEGOS MODULARES : estos permiten construir castillos donde los niños pueden escalar, refugiarse, arrastrarse, gatear, rodar…

5. DÉFICIT Y DISFUCIONES MÁS FRECUENTES: EL ROL DEL EDUCADOR. MEDIOS DE ACCESO AL CURRÍCULUM

La Escuela Infantil ha de aceptar a cada niño sea cual fuera sus posibilidades de acción, si bien ha de diseñar dentro del currículo programas que estimulen y favorezcan el desarrollo de todos los niños, y de manera especial en aquellos que tenga necesidades específicas.

Entendemos por déficits y disfunciones motóricas aquellas alteraciones, transitorias o permanentes, en el aparato motor debidas a un deficiente funcionamiento en el sistema óseo-articular, muscular y/o nervioso, y que en grados variables limita las actividades que pueden realizar los niños en relación a los de su edad.

Déficit y disfunciones más frecuentes en la edad infantil.

La educación de alumnos con problemas en su desarrollo es una tarea de gran responsabilidad que debe ser asumida en la práctica diaria por distintos profesionales y especialistas que prestan sus servicios en la Escuela Infantil, por consiguiente su tarea debe ser coordinada para que los esfuerzos de intervención se aúnan para conseguir la mayor recuperación posible del niño Ahora bien, la etiología u origen de los problemas de los niños en la Escuela Infantil suele ser de dos tipos:

Una clasificación bastante completa es la aportada por el CNREE, 1990

Por fecha de aparición

Desde el nacimiento: malformaciones congénitas, espina bífida, luxación congénita de caderas.

Después del nacimiento: parálisis cerebral infantil

A lo largo de la vida: traumatismos, tumores

Atendiendo a etiología

Transmisión genética: miopatías

Infecciones microbianas: tuberculosis ósea, poliomelitis.

Accidentes: en embarazo o parto (parálisis cerebral), a lo largo de la vida (traumatismo craneal, amputaciones)

Origen desconocido: espina bífida, tumores

Atendiendo a la localización topográfica

Parálisis

Monoplejia: Parálisis de un solo miembro, ya sea brazo o pierna.

Hemiplejia: Parálisis de un lado del cuerpo (derecho o izquierdo).

Paraplejia: Parálisis que afecta a partes iguales a cada lado del cuerpo.

Tetraplejia: Parálisis de los cuatro miembros.

Paresia

Monoparesia: Parálisis ligera o incompleta de un solo miembro.

Hemiparesia: Parálisis ligera o incompleta de un lado del cuerpo.

Parapesia: Parálisis ligera o incompleta de las dos piernas.

Tretaparesia: Parálisis ligera o incompleta de los cuatro miembros.

Por su origen

Cerebral: Parálisis cerebral, traumatismos cranoencefálicos, tumores

Espinal: Poliomelitis anterior aguda, espina bífida, lesiones y traumatismos medulares

Muscular: Miopatías

Oseo-articular: Malformaciones congénitas (luxación de caderas), osteomelitis, reumatismo infantil, cifosis…

Los déficit o disfunciones motóricas más frecuentes.

Las características más relevantes de los problemas del desarrollo motor y desde el ámbito de intervención educativa son los siguientes:

En primer lugar, por su frecuencia y relevancia para la intervención educativa, señalamos dos disfunciones no clasificados en la relación anterior.

– La torpeza motora: es conocida como la dificultad, en relación a las capacidades adaptativas que manifiestan en los niños en niveles normales de motricidad., que muchos niños poseen para moverse:

tropieza con todo, deja caer la cosas, es incapaz de jugar con los demás, tiene dificultades para dibujar, colorear, abotonarse la chaqueta, atarse los cordones, etc.

La etiología o causas no son claras. si bien. en ocasiones estos niños presentan una disfunción cerebral mínima y precisan. en los casos leves, de tratamiento psicológico y educativo y un entrenamiento psicomotor.

– Dificultades motoras asociadas a deficiencia mental. Las características motrices de los deficientes mentales. básicamente son las siguientes;

A Iteraciones anatómico-funcionales (obesidad, problemas cardiorespiratorios, etc.).

Retrasos en el desarrollo y rendimiento motor en un promedio de dos años, en algunos casos leves.

Problemas para aprender tareas perceptivo-motrices básicas. de equilibrio, coordinación fuerza, velocidad, resistencia, etc.

Respecto a las deficiencias propiamente motoras, abordamos una de ellas como ilustración:

Parálisis cerebral infantil (P.C.).

Definición: Desorden permanente y ni inmutable de la postura y el movimiento debido a una lesión del cerebro antes que su desarrollo y crecimiento sean completos.

Estos niños presentan incapacidad de origen cerebral para controlar los movimientos con eficacia, relegando al niño, en muchos casos, a una silla de ruedas para poder desplazarse.

Etiología:

Factores prenatales: retraso en el crecimiento intrauterino, infecciones virales (rubéola, toxoplasmosis) o medicación inadecuada de la madre.

Factores perinatales: Dificultades en el parto, anoxia, ictericia, traumatismos (ventosas, forceps)

Factores postnatales: anomalías agudas, deshidratación, traumatismos.

Las causas son diversas desde enfermedades infecciosas hasta traumatismos cerebrales por razones de falta de aporte de oxígeno.

Tipos y características:

Una clasificación de la PC (Parálisis Cerebral) atendiendo a la respuesta global de la motricidad del niño es la siguiente:

Espasticidad: los niños manifiestan movimientos imprecisos, falta de relajación y por tanto una persistente hipertonia con impulsividad sobre el control de sus movimientos. Lenguaje explosivo o bloqueado.

Atetosis: los niños manifiestan problemas de coordinación y equilibrio, los movimientos son irregulares, descontrolados y faltos de melodía cinética. Contracciones involuntarias de miembros y cara. Tono muscular fluctuante. Habla incordinada, sin ritmo. Casos graves, sin habla.

Ataxia: problemas de equilibrio en la marcha, mala coordinación espaciotemporal de los gestos, incapacidad de adaptar sus movimientos. Rara en estado puro.

Estados mixtos: asociaciones de los tres tipos.

El rol o la función del educador ante los déficits motóricos.

Entendemos que los niños con déficit en el desarrollo motor pueden tener necesidades educativas que no pueden ser cubiertas con los medios curriculares ordinarios y que por ello las llamamos especiales. Serán pues, en muchos casos, niños con necesidades educativas especiales.

Sin embargo, estas necesidades no se derivan directamente del tipo de deficiencia, sino que serán identificadas tras un proceso sistemático de evaluación psicopedagógica, en el que se explora la capacidad general del alumno, incluyendo las condiciones de discapacidad, los niveles de competencia curricular, el estilo de aprendizaje y se analizan también los aspectos favorables y desfavorables del contexto escolar y familiar.

De esta evaluación, individual y en la que participan distintos profesionales, se derivan el tipo y grado de las necesidades educativas del niño y de ellas, la modalidad de escolarización y los recursos personales y materiales necesario para responder educativamente.

La respuesta educativa se organiza a través de la ACI expresada en el correspondiente DIAC.

Sin perjuicio de lo expuesto comentamos a continuación, cuales suelen ser las necesidades educativas más frecuentes asociadas a los déficit motor y el rol del educador.

Ante los niños que manifiestan un desarrollo anormal o atípico en la primera infancia al Maestro le surgen las siguientes preguntas: ¿cuales son las causas de la desviación?, ¿cuál es su perspectiva evolutiva?, ¿existe algún tratamiento que sea correctivo?, ¿considerando la perspectiva de tratamiento y las condiciones de la familia qué debe hacerse?.

Ahora bien, las necesidades educativas de los niños no esta determinado necesaria e ineludiblemente por su deficiencia, sino que en el ámbito escolar esta orientación debe estar guiada por la atención a las necesidades pedagógicas y posibilidad de consecución de aprendizajes y tomar en consideración cómo tiene la manipulación, cómo es su comunicación, en qué nivel se sitúan sus conocimientos para adaptar

adecuadamente los materiales que el niño tiene que trabajar.

En consecuencia, los aspectos básicos de la participación del profesor desde el ámbito curricular son los siguientes:

* Elaborar las adaptaciones curriculares.

* Llevar a la práctica estrategias de intervención concretas para cada alumno con necesidades educativas específicas.

En definitiva, el profesor debe tener presente que sus programas han de sufrir continua modificaciones, ya que éste estará en función de los resultados que obtenga con el niño, tales modificaciones pueden abarcar al:

– Material.

– Los objetivos.

– Los contenidos.

– Las actividades.

– La metodología.

– La organización.

– La relación personal, etc.

Según Vodola (1976) los niños con problemas motrices presentan unas manifestaciones particulares, en consecuencia los procedimientos de acción que se establezcan en el currículo han de tener en consideración aquellos medios que puedan subsanar, en la medida de los posible, los siguientes trastornos:

Incapacidad para la concentración.

Hiperactividad.

Desorganización

Incapacidad de comprensión.

Problemas de planificar las acciones.

Conductas repetitivas.

Conductas rituales.

Problemas de lenguaje

Medios de acceso al currículo

Además de psosibles adaptaciones de los elementos del curriculum, los niños con problemas motores pueden necesitar diversos medios de acceso al curriculum,

Estos medios o elementos de acceso al curriculum están constituidos por los recursos personales y materiales de un centro.

El equipo docente debe reflexionar sobre:

* ¿Qué tipo de ayuda personal necesita el alumno con deficiencia motora, en orden a facilitar las actividades de aprendizaje y/o sus necesidades básicas?

* ¿Cuál es la mejor manera de organizar los elementos materiales, personales y formales para que respondan a las necesidades educativas especiales que presentan los alumnos?.

* ¿Qué cambios hay que introducir en el Centro/aula para que el alumno con deficiencia motora pueda desplazarse, comunicarse y acceder a los materiales que necesite utilizar?

Elementos personales

Fsioterapeuta

Logopeda

Cuidador

Adaptaciones en los elementos materiales

Adaptaciones del edificio escolar:

Supresión de barreras arquitectónicas, rampas antideslizantes, elevadores, ascensores, adecuación de patios y pasillos, adecuación de servicios, aula, barras de desplazamiento, materiales escolares adaptados. Podríamos distinguir entre adecuaciones generales del centro – que deberían tener todos los centros desde su diseño – y adecuaciones específicas para niños conretos – adecuación de servicios – .

Adaptaciones del mobiliario: bipedestador, diferentes tipos de sillas, mesas, transportadores…

Adaptaciones del material didáctico: imanes antideslizantes, mayor grosor de los materiales, materiales aleternativos al papel y lápiz.

Aportaciones de las nuevas tecnologías : el ordenador

Sus virtudes: Memoria, rapidez, obediencia, versatilidad, paciencia, constancia gráfica.

Comunicación: desde el procesador de textos ordinario, el procesador de textos icónico, a programas de expresión plástica.

Autonomía y control del entorno:conmutadores, dispositivos sensibles al tacto, a la respiración, a la voz, a la mirada. Robots, sistemas de percepción artificial,

Educación: teclados adaptados o alternativos, comutadores, software.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

GESSELL, A. Y BATES, L. (1989): El niño de 1 a 5 años. Barcelona. Paidós Psicología Evolutiva.

MORALEIDA,M. COORDINADOR (1992): Psicología en la escuela infantil. Madrid. Eudema

MEC. CNREE Las n.e.e.e del niño con deficiencia motora. 1990.

RUIZ PÉREZ, L.M. (1987): Desarrollo motor y actividades físicas. Madrid. Gymnos Editorial.

DELVAL, J. El desarrollo humano. Siglo XXI. Madrid, 1994