Tema 26 – El asesoramiento individualizado a los alumnos: principios generales, modelos y técnicas de asesoramiento y consejo.

Tema 26 – El asesoramiento individualizado a los alumnos: principios generales, modelos y técnicas de asesoramiento y consejo.

EL ASESORAMIENTO INDIVIDUALIZADO A LOS ALUMNOS: PRINCIPIOS GENERALES, MODELOS Y TÉCNICAS DE ASESORAMIENTO Y CONSEJO.

1.- INTRODUCCIÓN.

2.- CONCEPTO DE ASESORAMIENTO Y CONSEJO.

2.1 .- Concepto de asesoramiento y consejo.

2.1.1.- Diferencia entre orientación y asesoramiento y terapia.

2.1.2.- Asesoramiento individual en el proceso de Orientación.

2.2.- Principios generales del asesoramiento individual.

2.3.- Modelos y técnicas de asesoramiento individual

2.3.1. La entrevista como núcleo del asesoramiento.

2.3.2. Tipos de entrevista.

2.3.3. Clima de la entrevista.

2.3.4. Modelos de comportamiento en las relaciones personales.

2.3.5. Fases de la entrevistas.

3.- CONCLUSIONES.

4.- BIBLIOGRAFÍA.

1.- INTRODUCCIÓN.

La sociedad actual reclama, cada vez con más fuerza, la implantación real de una educación personalizada y orientadora, que prepare a los alumnos a autodirigirse en medio de unas condiciones tan hostiles como las que ofrece hoy el entorno social.

Uno de los medios más eficaces para lograr este objetivo educacional es el establecimiento en la escuela de un buen servicio de asesoramiento individualizado.

La relación de ayuda, que supone el consejo orientador, exige unas habilidades poco comunes en el profesional de la educación. Su actitud relacional con los alumnos, sobre todo en la entrevista debe ser enormemente comprensiva, empática y alentadora. Sólo así se podrá lograr el objetivo principal del asesoramiento individualizado: el cambio de conducta y la solución de problemas del asesorado. Por su parte, el centro deberá poner a disposición del orientador los medios y las condiciones externas más idóneas para la labor de consejero.

Son muchas las teorías que tratan sobre el asesoramiento como relación de ayuda. De unos planteamientos surgen modelos orientativos diferentes. No son ni mejores ni peores, simplemente distintos.

Algunos destacan la importancia del asesor, otros lo relegan a un segundo término y dan el protagonismo al asesorado. Es indiferente. Lo verdaderamente esencial es que se conduzca al asesorado a tomar la responsabilidad de sus propias decisiones.

No es posible realizar un asesoramiento individualizado sin manejar el instrumento principal con el que cuentan: la entrevista. Por eso es fundamental que el asesor conozca perfectamente sus mecanismos, y que personalmente, posea las habilidades básicas para hacerla realmente eficaz.

En el tema que nos ocupa definiremos en primer lugar asesoramiento y consejo y estableceremos una diferencia entre orientación y asesoramiento. Seguidamente nombraremos los principios generales que constituyen el asesoramiento individualizado y sus técnicas para pasar a la entrevista como núcleo central del asesoramiento, tratando diversos aspectos.

Por ultimo las conclusiones y la bibliografía utilizadas para la elaboración del tema.

2.- EL ASESORAMIENTO INDIVIDUALIZADO A ALUMNOS.

2.1.- Concepto de asesoramiento y Consejo.

Es preciso delimitar, lo más claramente posible, este concepto para evitar confusiones y ambigüedades.

Asesoramiento y Consejo son conceptos que podemos identificar en el campo de la orientación. En el asesoramiento se da una relación de ayuda, de asistencia. Pero ¿ Qué se entiende por asesoramiento? Las definiciones para responder esta pregunta han sido múltiples. La definición que ROGERS (1961) da es enormemente significativa: “…con estos términos quiero significar toda relación en la que al menos una de las partes intenta promover en el otro el crecimiento, el desarrollo, la maduración y la capacidad de funcionar mejor y enfrentar la vida de manera más adecuada. En otras palabras podríamos definir la relación de ayuda diciendo que es aquella en la que uno de los participantes intenta hacer surgir en una o ambas partes, una mejor apreciación y expresión de los recursos latentes del individuo y uso más funcional de éstos.”

Los participantes en la relación de ayuda se relacionan mutuamente como personas autenticas y dignas de fe.

En la relación de ayuda se presume una mayor preparación, competencia, autoridad, madurez, destreza y experiencia en el orientador que en el orientado, de modo que despierte en éste confianza para ser ayudado para enfrentar y resolver sus problemas.

La relación de ayuda se lleva a cabo mediante la interacción y comunicación tanto verbal como no verbal.

Quien ayuda pone a disposición del otro su repertorio de técnicas y de información, al mismo tiempo que trabaja para poner en libertad las aptitudes propias del individuo y prestarle su ayuda.

También podemos destacar entre otras definiciones las de BROCHER Y WRENN : “ asesoramiento es ayudar a un individuo a tomar conciencia de si mismo y de los modos en que reacciona a las influencias que sobre su conducta ejerce su ambiente. Lo ayuda también a establecer algún significado personal de esta conducta y a desarrollar y clarificar un conjunto de metas y valores que orienten las conductas futuras”.

Para WRENN el consejo es “ una relación dinámica o intencional entre dos personas, en la cual, los procedimientos varían en función de la naturaleza de las necesidades del alumno, pero en la que siempre se da una mutua participación entre orientador y orientado enfocada a la clarificación y determinación del orientado mismo.

Elemento común a todas las definiciones es la concepción del asesoramiento como un proceso.

La noción de proceso implica que el asesoramiento no es un acontecimiento único, sino que supone acciones y practicas que se dan en una secuencia y que progresan en dirección a una meta.

_ El asesoramiento implica una relacionb en que se da la aceptación y la comprensión.

_ La finalidad del asesoramiento es el mejoramiento o cambio de conducta.

Sintetizadas las diversas apreciaciones del concepto asesoramiento esta definición adaptada de BROCHER que lo concibe como “ un proceso de interacción que facilita una comprensión significativa del yo y el medio, y da como resultado el establecimiento y/o esclarecimiento de las metas y los valores con miras a la conducta futura”.

2.1.1. Diferencia entre orientación, asesoramiento y terapia.

Estos tres términos están muy relacionados entre si y sus limites son confusos. Aun así no pueden considerarse sinónimos y presentan diferencias importantes, tanto en la teoría como en la practica:

· La Orientación es un termino mas amplio que englobaría al de Asesoramiento. En este termino se incluye una programación amplia, tanto de actividades como de servicios, que afecta a toda la escuela, y va encaminada a ayudar al alumnado a una adaptación satisfactoria en la escuela y en la vida.

Por otra parte la orientación ( Guidance) puede definirse como el proceso de ayuda a un individuo para que pueda comprenderse a si mismo y al mundo que le rodea.

· El asesoramiento individual o consejo sería uno de los servicios prestados por la orientación, su aspecto más discriminativo es el de servirse de la interacción como medio principal para lograr sus objetivos y el de ir dirigida a un solo individuo para prestarle ayuda en sus necesidades mas especificas.

Dicho de otra manera, se puede decir que el consejo ( counseling), se ha aplicado a una amplia variedad de actividades que tratan de ayudar a una persona a resolver sus propios problemas, y por tanto, se puede definir como un proceso de aprendizaje a través del cual los individuos aprenden acerca de si mismo, acerca de sus relaciones interpersonales y de las conductas que le preparan para su desarrollo personal, es decir, constituye un proceso de aprendizaje planificado para desarrollar la conducta adaptativa y para disminuir la conducta inadaptada.

· La psicoterapia, se asemeja mucho al Asesoramiento, pero generalmente pretende una profundización mucho mayor en la problemática del individuo, se recurre a ella en procesos mas conflictivos y se realiza en un plano mas simbólico y subjetivo que el Asesoramiento.

Desde otra perspectiva podemos definir Psicoterapia como el tratamiento por procedimientos psicológicos de problemas de naturaleza emocional en el que una persona formada establece deliberadamente, una relación profesional con el paciente con el objeto de cambiar, modificar o retrasar síntomas existentes de modelos de conducta anormales o distorsionados, con el fin de promover un desarrollo y un crecimiento positivo de la personalidad.

Los tres conceptos anteriores, tienen en su base una relación de ayuda, que trata de auxiliar a una persona, a conseguir la orientación de si misma. Las distinciones entre los tres términos frecuentemente tienden a ser forzadas y teóricas mas que practicas.

2.1.2.- Asesoramiento individual en el proceso de Orientación.

Centrándonos en el proceso de orientación individual, sea ésta profesional, escolar o personal, observamos que dicho proceso abarca las siguientes fases:

ALUMNO

¿Quién es? ¿A qué aspira?

¿Cómo es? ¿Qué puede conseguir?

DIAGNOSTICO PRONÓSTICO

¿Cómo conseguirlo?

ASESORAMIENTO Y

TUTELA.

Por lo tanto el Asesoramiento individual, se inserta en el proceso orientador, apoyado en el diagnostico y pronostico anterior, que pretende conocer a los alumnos en profundidad en todos los aspectos de su personalidad, actitudes y conductas ( diagnostico) y desde ahí predecir cuales pueden ser sus posibilidades y las dificultades que puede encontrar ( pronostico).

2.2.- Principios generales del asesoramiento individual.

Siguiendo a ALVAREZ M. y otros ( 2001) como principio general y básico se puede entender “ asesoramiento individualizado a los alumnos como una necesidad esencialmente humana, de contenido educativo, a través de la cual se decide un proyecto de vida formativo o profesional, realizado por medio de una secuencia de acciones o elecciones que se van planteando ante la necesidad de interpretar las cuestiones fundamentales de la vida, y todo ello encarnado en los contextos escolar, familiar y ambiental”.

Este modelo de asesoramiento vocacional subyacen los siguientes principios:

a) En la escuela esta la base de toda la educación posterior.

b) La institución escolar debe dar la respuesta a las demandas de los alumnos, la familia y la sociedad.

c) La orientación y el asesoramiento individual supone un proceso de aprendizaje.

d) Es un proceso sistemático encarnado en un periodo amplio y no en un hecho puntual.

e) Se desarrollará a lo largo de toda la escolaridad.

f) Tendrá que haber un “ engranaje” entre la institución escolar, la familia, el alumno y el entorno social.

g) Las actividades se enmarcan desde una perspectiva disciplinar, relacionadas con el curriculo.

h) Potenciar la autonomía, responsabilidad y la actividad del alumno.

i) Se tendrán en cuenta las características personales del alumno, así como de los factores del desarrollo evolutivo del alumno para establecer la orientación dentro del marco de la “ diversidad”.

j) Al desarrollar la actividad, supondrán al alumno un proceso que implica un aprendizaje por descubrimiento.

k) La elección escolar /vocacional/profesional es una decisión de responsabilidad personal del alumno.

Analizados desde otra perspectiva podemos distinguir dos tipos de principios generales:

_Principios antropológicos:

Toda persona es portadora de sus propias vivencias, herencias y experiencias únicas e irrepetibles, por lo que no sirven las generalizaciones y normas abstractas para ayudar a cada sujeto a solucionar sus problemas concretos y personales.

Cada hombre crea su Proyecto de Vida a través de una secuencia de decisiones, y este proyecto, es una elección personal.

Las elecciones han de hacerla el aconsejado, y a de asumir las responsabilidad de las mismas, preparándose así para formar su propio criterio.

El hombre es un ser social y esta vinculado a su entorno y a la sociedad en general, por tanto sus decisiones han de tener presente el valor de su propia persona y de los demás.

El hombre es susceptible de cambio y dentro de unos limites puede confirmarse su personalidad.

_Principios técnicos:

Toda la actuación del asesor debe basarse en el previo conocimiento integral y objetivo de la personalidad a tutelar, así como de su contexto ambiental.

El asesoramiento ha de ser un proceso global o integral. No cabe establecer un conjunto de medidas para incidir sobre una sola esfera de la persona.

No se debe asesorar jamás la personal perspectiva del orientador, desde su sistema de valores o modelos de vida, puesto que cada sujeto elabora su propio sistema de valores, en función de los cuales, deberá ejercitar libremente sus funciones.

El asesoramiento ha de ser dinámico en función de cómo evolucionan las circunstancias subjetivas y ambientales.

A modo de conclusión y como resumen de lo anterior, los principios fundamentales del asesoramiento y del hecho orientador según LAZARO (2002) son:

n Constante esfuerzo personal hacia la autoorientacion; el asesoramiento individualizado pretende lograr la autonomía del asesorado, de forma que sea responsable y consciente de sus posibilidades, elecciones y decisiones.

n Permanente relación de ayuda; las notas fundamentales de esta relación de ayuda establecidas son: necesidad del establecimiento de una relación empatica, basada en la aceptación del otro, la comprensión del yo y la apertura afectiva; Una actitud de respeto a las peculiaridades de cada sujeto; una visión global e integradora de la personalidad del asesorado; necesidad del establecimiento de una actitud de cooperación entre los profesionales que lleven a cabo las labores del asesoramiento.

n Vinculación a un contexto educativo: el asesoramiento a los alumnos no puede desvincularse del contexto educativo.

n Dinámica procesual: el asesoramiento es un proceso y por tanto se desarrolla en el tiempo. Las notas esenciales en la relación de la dinámica procesual del asesoramiento son: la continuidad e intensidad.

2.3.- Modelos y técnicas del asesoramiento individual.

Existen determinadas cuestiones básicas presentes en todos los modelos. Las diferencias suelen surgir del énfasis que se ponga.

La proliferación de las teorías del asesoramiento o modelos nos impide hacer un análisis extenso de los mismos.

Destacamos los siguientes:

Modelo de rasgos y factores.

Entre los defensores alcanzan especial renombre WILLIAMSON.

Las teorías de este enfoque, llamado también “ asesoramiento directivo”, explica la personalidad como un sistema de rasgos o factores interdependientes. Para el asesoramiento de rasgos y factores es fundamental el supuesto de que el hombre debe partir del conocimiento de si mismo y de sus habilidades para lograr el desarrollo de su potencialidad.

“ La tarea que se propone este modelo es la de ayudar al individuo mediante aproximaciones sucesivas, a la autocomprension y la autodireccion, ayudándolo a evaluar sus aspectos positivos y negativos en relación con los requerimientos de metas vitales, que van cambiando en el transcurso del tiempo y a medida que avanza en su carrera”.

Los supuestos básicos de los que parte son:

àTodo individuo es una estructura organizativa y única de capacidades y potencialidades. Pueden identificarse estas características utilizando tests objetivos.

àLas estructuras de personalidad e intereses están correlacionadas con la conducta en el trabajo.

àLos diferentes planes de estudio requieren tambien capacidades e intereses diferentes, que es posible determinar.

àEl diagnostico de las capacidades del estudiante debe preceder a su eleccion de estudios o de trabajo.

àCada persona posee la aptitud y el deseo de identificar cognitivamente sus propias capacidades, utilizando para valorar un trabajo y una vida satisfactoria.

El significado de la vida para WILLIAMSON es el de perseguir el bien y rechazar a controlar el mal.

Este enfoque depende que el asesor influya activamente sobre el desarrollo del cliente.

Son objetivos del asesoramiento:

· Ayudar al individuo a sentirse mejor mediante la aceptacion de su yo percibido.

· Ayudar a controlar el propio desarrollo mediante metodos racionales de resolucion de problemas.

· La tarea del asesor consiste en enseñar al asesorado a aprender a conocerse a si mismo y a su ambiente.

Técnicas:

WILLIAMSON clasifica las técnicas del asesor en cinco categorías generales:

+Promoción de la conformidad.

+Modificación del ambiente.

+Selección del ambiente adecuado.

+Aprendizaje de destrezas necesarias.

+Modificación de actitudes.

Una de las criticas a este enfoque es que subraya excesivamente el control del asesor y la dependencia del asesorado, buscando sus definiciones y su dirección.

Modelo ecléctico.

Uno de sus defensores más destacados es THORNE.

Se denomina “ ecléctico” porque selecciona métodos apropiados, tomándolos de diversos sistemas. El ecléctico piensa que una sola orientación es limitadora. Desarrolla una serie de métodos y selecciona los mas adecuados para resolver determinados problemas o para un individuo en particular.

“La meta en la terapia consiste en reemplazar la conducta emocional-compulsiva por otra deliberada, racional y adaptada que se base en la mayor utilización posible de recursos intelectuales”. El asesoramiento lo concibe como un proceso de aprendizaje.

THORNE cree que el individuo busca asesoramiento porque tiene problemas que no sabe resolver solo. El asesorado espera que el asesor sea más inteligente y experto que él. En esta relación se halla presente una interaccion de dominio-sometimiento.

Como afirma THORNE “ desde el punto de vista ecléctico, el desarrollo de la personalidad se considera como una lucha por trascender la determinación de la conducta afectivo-impulsivo-inconsciente mediante el aprendizaje y perfeccionamiento del control racional-logico-voluntario de la conducta”.

El principal objetivo del asesor consiste en salvaguardar la salud mental. Lo consigue previniendo como modificando los factores causales que producen desajustes o perturbación mental.

El asesoramiento ecléctico se basa en un plan racional que comprende medidas apropiadas para:

1.- iniciar la relación.

2.- Tratar causas y sintamos.

3.- Finalizar la terapia.

Técnicas:

En este modelo tienen preferencia por las técnicas pasivas y por las no directivas cuando sea posible. THORNE opina sobre el empleo de métodos activos o pasivos:

+ Deberán utilizarse métodos pasivos cuando sea posible.

+Sólo deberán utilizarse métodos activos ante indicaciones especificas en tal sentido.

+Las técnicas pasivas son los métodos preferidos durante las etapas tempranas de la terapia.

+Debe observarse la ley de parsimonia. Son preferibles los métodos mas simples.

+Toda terapia deberá centrarse en el paciente en sus intereses y necesidades.

+Es deseable orientar al cliente a que resuelva sus problemas de modo no directivo.

+Los métodos directivos resultan indicados en casos de desajustes situacionales.

+Algún grado de directividad es inevitable en el asesoramiento.

Modelo conductivo

Entre sus partidarios están THORESEN, KRUMBOLTZ, entre otros.

Los asesores de la conducta la definen como la función de interacción de herencia y ambiente. Por medio de la conducta observable evalúan los resultados del asesoramiento.

Los teóricos de este modelo defienden que la mayor parte de la conducta humana es aprendida. Ésta puede modificarse mediante la manipulación y el aprendizaje.

THORESEN caracteriza el asesoramiento conductual:

1) La mayor parte de la conducta humana es aprendida y esta sujeta a cambios.

2) Algunos cambios del ambiente pueden provocar cambios de conducta. El asesoramiento se propone lograr cambios en el ambiente para estimular cambios de conducta.

3) Principios del aprendizaje, tales como el refuerzo y el modelamiento, puede aplicarse a los procedimientos del asesoramiento.

4) Los cambios de conducta del asesoramiento son la base de evaluación de la eficacia del consejo.

5) Los procedimientos del asesoramiento no son estáticos , sino que es posible elaborarlos específicamente.

El modelo conductista enfoca el asesoramiento en términos de aprendizaje ya que prepara las condiciones necesarias para que el cliente aprenda una conducta adaptativa con la que afronte sus problemas.

Las metas del asesoramiento, según KRUMBOLTZ, deben poderse formular distintamente para cada asesorado, deben ser compatibles con los valores del asesor y deben ser observables:

Técnicas

Estas técnicas derivan de los cuatro enfoques del aprendizaje:

+ Del aprendizaje operante: Técnica de la distribución temporal de los refuerzos del asesor. Estos refuerzos de la conducta deben realizarse tanto en la entrevista como fuera de ella.

+ Del aprendizaje imitativo: Técnica de observación de modelos de conducta más adaptativa, por medio de grabaciones sonoras, videos…

+ Del aprendizaje cognitivo: Técnicas de instrucción verbal, firma de contratos entre asesor-asesorado, representación de funciones.

+ Del aprendizaje emocional : Técnica de aplicación de estímulos placenteros cuando el cliente experimenta sentimientos de ansiedad.

El modelo conductista es relativamente frío e impersonal y está demasiado centrado en el asesor y sus técnicas. No obstante, ha hecho progresar el asesoramiento en cuanto ciencia y ha ilustrado el modelo en que es posible reducir ciertas limitaciones del ambientes.

Modelo psicoanalítico

El sistema originario de su doctrina se halla en las teorías de FREUD que constituyen la base que muchas prácticas de asesoramiento .

El primer objetivo de la terapia psicoanalítica consiste en ayudar al individuo a alcanzar una comprensión duradera de sus propios mecanismos de adaptación y ayudarle, así, a resolver sus problemas básicos.

La teoría Freudiana de la personalidad es tan compleja, que no es éste el lugar para presentarla. Simplemente se relatarán aquellos aspectos que están más relacionados con la teoría terapeútica freudiana.

Según los teóricos de este modelo, la estructura de la personalidad, las clases de objetivos que el individuo se marca y los métodos que emplea para alcanzarlos, son producto del desarrollo de dos factores:

n Cada persona aprende temprana en la vida que la expresión desenfrenada de sus impulsos le lleva a experiencias desintegradoras, por lo que debe aprender a protegerse contra esas experiencias.

n La expresión de los impulsos no puede ser completamente bloqueada, sino que sólo pueden modificarse.

El “yo” se refiere a la organización de los procesos cognoscitivos que se desarrollan como respuestas a los esfuerzos del individuo por discriminar aquellas condiciones bajo las cuales puede expresar sin peligro sus impulsos y aquellas bajo los cuales debe modificar su expresión.

La protección de sí mismo viene a ser el proceso de defenderse contra las fuerzas destructivas o desintegradoras y del temor que envuelve la expresión de los impulsos. De este modo se desarrollan varias formas de reducir la ansiedad, conocidas con el nombre de “ mecanismos de defensa”.

Entre estos mecanismos de defensa, destacan: represión, formación reactiva, proyección, regresión…

En su conjunto, se puede ver que todo el concepto de defensa está íntimamente relacionado con el concepto de inconsciencia. Según Freud, estas defensas se desarrollaron cuando la mayoría de la conducta individual estaba en el nivel no verbal y cuando los impulsos están rodeados de gran ansiedad.

El abandono de estas defensas puede realizarse bajo las condiciones de transferencia, por las que el cliente reacciona frente al terapeuta como si éste representara alguna figura importante de la infancia. Por eso, el asesor, psicoanalista utiliza la transferencia como una forma importante de apoyo. Mediante ella puede lograr que lo inconsciente del asesorado llegue a ser consciente.

Técnicas

Un instrumento básico en la relación de ayuda psicoanalítica es la “asociación libre”: “dígame todo lo que pase por su mente”.

Otra técnica empleada por el consejero psicoanalista es la “interpretación”. Esta interpretación se refiere a las propias comunicaciones del asesor con el asesorado, diseñadas para llamar la atención hacia los aspectos inconscientes y determinantes de la conducta. Su primer objetivo es romper la “resistencia” del sujeto contra la labor terapéutica.

Con estas técnicas se puede llegar a esclarecer al cliente que sus conductas y actitudes pueden depender de factores emocionales de los que no tiene conciencia. Es importante rastrearlos para que el asesorado se comprenda.

Modelos centrados en el cliente

Este enfoque recibe también el nombre de “ no directivo”. Su promotor fue ROGERS.

Este modelo acentúa la capacidad del asesorado para determinar las cuestiones que tiene para él importancia y para resolver sus propios problemas.

Es muy importante crear una relación de ayuda cordial, permisiva y de aceptación mutua. Ello favorecerá al asesorado el que se enfrente con sus características inaceptables sin sentirse amenazados, sin experimentar ansiedad y que llegue a tomar la decisión de cambiarlas por sí mismo.

Para ROGERS, el concepto central del asesoramiento es el “ concepto de sí mismo”. El sí mismo es un atributo aprendido que integra la imagen que cada individuo tiene de sí mismo.

Otro concepto importante en la teoría no directiva es el de autorrealización. ROGERS define la tendencia a la realización como “ la tendencia inherente del organismo a desarrollar todas sus capacidades de modo que sirven para mantener o expandir el organismo”.

Según este autor el individuo que llega a funcionar con plenitud:.

_ Está abierto a la experiencia.

_ Vive plenamente cada momento.

_ Confía en sus juicios y elecciones y depende menos de la aprobación o desaprobación de los demás.

Según los seguidores de este modelo, la “ coherencia” es importante en el proceso de asesoramiento. El asesor deberá ayudar al cliente a afrontar la incongruencia existente entre su conciencia y su experiencia.

En el asesoramiento centrado en el cliente:

· La atención se centra en el asesorado y no en el problema.

· Se atiende a los sentimiento más que al intelecto.

· Se presta más atención al presente que al pasado.

· Se produce un desarrollo emocional en la relación de ayuda

Para ROGERS son las actitudes del asesor y no sus técnicas las que facilitan la terapia. La actitud básica es su conducta funcional con los demás, según la cual les concede valor, dignidad, respeto,…

La función básica del asesor, para este autor, consiste en asumir el marco interno de referencia del cliente, en percibir el mundo como lo ve el asesorado y en comunicarle esta comprensión empática.

En el asesoramiento no directivo, la responsabilidad recae, no en el asesor, sino en el asesorado.

Enfoque existencialista

El punto de vista existencialista fusiona conceptos de teología, filosofía, psiquiatría y psicología, que se combinan en un esfuerzo por comprender las conductas y las emociones humanas. En su conjunto este enfoque es “holístico” a la hora de intentar comprender al hombre y la realidad, evitando su fraccionamiento.

Para esta teoría, el hombre es algo que es y que deviene, como un proceso dinámico.

El existencialismo intenta comprender al hombre en cuanto es y se transforma. Trata de verlo como un todo significativo. Sin acentuar el hecho fundamental de la existencia y el ser de una persona, no es posible comprender sus impulsos y su conducta.

Concibe la ansiedad como “la experiencia de la amenaza del no ser inminente”. El hombre puede proyectarse hacia atrás y hacia adelante en el tiempo y de ese modo, transcender el presente y actuar y reaccionar en estas dimensiones. La personalidad se comprende mejor como proyección del futuro del hombre.

Es el individuo quien decide lo que será su existencia y no su ambiente. El asesor existencialista “no ofrece interpretaciones en función del pasado del cliente, sino más bien en función del ser en el mundo presente.

Para los existencialistas, la honestidad constituye una característica esencial de la relación asesor-asesorado, que no le permite considerar al cliente como objeto de manipulación.

Dentro de la relación de ayuda, los existencialistas dan una importancia decisiva a la comprensividad del asesorado; por eso relegan a segundo plano las técnicas del asesor. Su tarea básica consiste en penetrar en el mundo del cliente y participar con él en las realidades de este mundo.

Las técnicas del asesor existencialista son flexibles, y aplicará las que considere que permitirán al asesorado revelar su propia existencia. La represión y la resistencia se perciben como manifestaciones de rechazo de las potencialidades. La presencia del asesor proporciona al cliente una experiencia tal que su existencia se convierte para él en algo real.

La mayor parte de los asesores existencialistas no conciben al individuo como dividido en partes conscientes o inconscientes. Para ellos, lo que se denomina inconsciente es parte del ser del individuo y se utiliza frecuentemente como medio frívolo de racionalizar la conducta y de evitar las realidades de la propia existencia.

Los existencialistas afirman que la conciencia que la persona tiene de si misma o la identidad, constituyen antecedentes básicos de su conducta.

2.3 Modelos y técnicas de asesoramiento individual

2.3.1.- La entrevista como núcleo del asesor.

En cuanto al modo de asesorar, según varios autores, la entrevista constituye la base y el fundamento de cualquier actividad de asesoramiento. A través de ella se establece una relación auténtica de comunicación entre asesor-asesorado. Sin embargo para que la entrevista sea eficaz es necesario fijar de antemano los objetivos y aplicar adecuadamente las técnicas.

LÁZARO ( 2003) , define la entrevista “ como una comunicación interpersonal a través de una conversación estructurada que configura una relación dinámica y comprensiva desarrollada en un clima de confianza y aceptación, con la finalidad de informar y asesorar”.

La finalidades de la entrevista son:

n Obtener datos acerca del asesorado que en unos casos servirán de contraste a los obtenidos por otras técnicas ( test, cuestionarios, escalas) o bien de complemento de las mismas, y en otros, será la única fuente de información.

n Facilitar al alumno información y consejo sobre aspectos académicos, profesionales, personales, etc de su interés.

n Proporcionar al asesorado un mayor conocimiento de sí mismo y del mundo que le rodea.

n Ayudar al sujeto a enfrentarse a un problema o una situación para que tome la responsabilidad de decidir sobre sí mismo.

n Servir de medio comprensivo y unificador para entender de forma global la personalidad del asesorado.

En general, la relación personal en orientación se concibe como un encuentro entre dos personas asesor y asesorado que tiene como finalidad estimular el crecimiento de este último. La entrevista se entiende como la concreción de un proceso de relación personal orientada a potenciar el desarrollo personal del alumno:; su objetivo consiste en proporcionarle a éste una ayuda para favorecer el mejor conocimiento de sí mismo y del mundo que le rodea.

2.3.2.- Tipos de entrevista

Si analizamos el tipo de entrevista, según la técnica utilizada obtenemos los siguientes tipos:

a) Entrevista libre:

Se limita a ser una conversación informal, no preparada y estructurada en la que, por su propia espontaneidad, el asesorado se siente aceptado y se expresa con naturalidad. Este tipo normalmente lo utilizan los tutores con sus alumnos, con el inconveniente de que se pasa muy fácilmente de un tema a otro, sin profundizar muchas veces en aspectos importantes, se pierde tiempo, olvidos y subjetividad por parte del entrevistador.

b) Entrevista estandarizada:

Está preparada de antemano utilizando pautas fijas que las convierte prácticamente en un cuestionario oral. Las preguntas se agrupan normalmente en una serie de contenidos con carácter biográfico: historia familiar y escolar, ambiente social, historia personal.

Una vez preparada la entrevista se realiza de igual forma para todos los asesorados, que reponden a las preguntas que se les realiza con facilidad y rapidez.

c) Entrevista estructurada:

Responde a una relación personal más precisa, ya que se piensa en el sujeto concreto de asesoramiento. Se selecciona el tema o temas objetos de entrevista, se consideran unos objetivos y se planifica de tal forma la entrevista que es fácil considerar un gran abanico de posibilidades en cuanto a la temática, al mismo tiempo que no se confía en la improvisación.

2.3.3.- El clima de la entrevista.

La comunicación transciende las palabras, pero se realiza básicamente por un canal verbal. En la situación de la entrevista, se pone de relieve las actitudes básicas que las personas sostienen normalmente.

Su forma de responder se deriva del tipo de respuestas que predominan en su repertorio y de la forma cómo encara las relaciones personales en su experiencia diaria.

El propósito básico de la entrevista es que el interlocutor entienda y formule por el mismo su situación; para ello el entrevistador debe dar libertad y autonomía y creer que es capaz de autoorientarse.

ROGERS y otros coinciden en destacar como actitudes básicas que favorecen la comunicación:

+Comprensión empática: centrarse en la persona y captar no sólo los hechos que narra sino también los sentimientos.

+Aceptación: actitud que implica la consideración positiva del entrevistado, transmitir un sentimiento de respeto.

+Sinceridad: autenticidad de la conducta de los interlocutores.

+Respeto: significa reconocer la realidad del otro para escoger su derechos a tomar decisiones.

+Responsabilidad: vivir el presente de forma autodirigida, asumiendo las consecuencias de las propias decisiones.

à Habilidades de comunicación en el orientado/entrevistador

Las actitudes personales del entrevistador y entrevistado se expresan por medio de las respuestas verbales y no verbales, que aparecen a lo largo de la entrevista. Es importante que exista una coherencia entre la actitud que se mantiene y las respuestas que se exteriorizan tanto a nivel verbal como no verbal. El tipo de habilidades que favorecen la comunicación y las actitudes de comprensión y aceptación son:

*Preguntas abiertas: motivan a hablar. Proporcionan mayor libertad de expresión al entrevistado. Se inician con: ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Por qué?.

*Preguntas cerradas: se contestan con pocas palabras por parte del interlocutor. Proporcionan información más concreta, aunque limita la espontaneidad. Ayudan a centrar la entrevista. Se inicia con: ¿Estás?, ¿haces?, ¿eres?.

*Parafraseo: el entrevistado repite con palabras diferentes el contenido del mensaje del interlocutor reflejando no sólo los hechos, sino también los sentimientos que estaban implícitos en el mensaje.

*Resumen: similar al parafraseo pero el contenido es más amplio. Se emplea normalmente al inicio o al final de la entrevista.

*Reflejo de sentimientos. Se comunica a través del lenguaje verbal los sentimientos expresados por el interlocutor. Tiene como visión clarificar los sentimientos del sujeto o de hacerlos explícitos.

à Habilidades no verbales

Tiene mucha importancia porque apoyan o contradicen los mensajes verbales emitidos, que son:

_Silencio: respuesta que puede tener múltiples significados.

_Gestos de asentimientos con la cabeza.

_Expresión facial serena. Tiene tanta importancia como el timbre o tono de voz.

_Posición del cuerpo: inclinación leve hacia adelante indica que se está prestando atención.

_Situación espacial.

_Movimiento de la extremidades. Los cambiantes cruces de piernas/manos son reveladores de una resistencia a la comunicación.

à Actitudes del entrevistado.

Expresan su nivel de funcionamiento personal. Son necesarias para una buena relación, actitudes de empatía, responsabilidad, sinceridad, además de capacidad de autoexploración y autodescubrimiento.

El nivel de autodescubrimiento se exterioriza al hablar de temas personales.

2.3.4.- Modelos de comportamiento en la relación personal.

Lo decisivo en la relación de ayuda es la persona que se “es”, la forma de situarse en relación a la persona del otro. Las actitudes que se mantienen durante la entrevista no son fruto del momento, sino que constituyen más bien expresiones de las tendencias de la propia persona en cuanto a la manera habitual de ver a los demás y actuar con respecto a ellos.

Es importante conocer cómo se reacciona ante las situaciones, es decir, identificar el patrón comportamental propio. Algunos modelos globales de funcionamiento que responden a distintas formas de encarar una situación son:

Autocrático: hay una distancia entre los interlocutores marcada por la actitud del entrevistador, que se cree a si mismo en posesión de la verdad.

Paternalista: existe una cercanía por parte del orientador, pero reconociendo la inferioridad del entrevistado que éste capta perfectamente.

Cooperativo: exige del que conduce la entrevista que se centre tanto en los objetivos a alcanzar, como en la persona que tiene delante. Para lograr cualquier objetivo sabe que es prioritario la atención a la persona. Implica que el orientador no asuma ningún poder decisivo sobre el alumno, deja en sus manos la toma de decisiones con respecto a sí mismo.

Anárquico: se corresponde con una no implicación por parte del entrevistador el dejar hacer al otro supone dejarlo sólo frente a su situación. No transmite al interlocutor una comprensión de su situación, por lo que éste puede sentirse desorientado.

Manipulativo: puede darse a través de cualquiera de las anteriores.

2.3.5.-Desarrollo de las fases.

a)Planteamiento:

Momento de explicar el propósito de la entrevista. Se estructuran las funciones y se ponen de manifiesto las expectativas, al menos por parte del orientador.

El tipo de habilidades empleadas en esta fase son las de atención y observación para ver el modo de establecer una buena relación. Para ello es preciso:

-Determinación de la situación; recogida de información; identificación de valores.

Durante esta fase el entrevistado expone su situación; el papel del orientador consiste en ayudarle a identificar los aspectos a explorar y los aspectos que son relevantes para lo que quiere tratar.

-Determinación de objetivos; se trata de averiguar lo que desea el interlocutor, cuál es su situación ideal.

Las habilidades requeridas son principalmente escucha.

b)Exploración:

Se profundiza en los aspectos que se han identificado en la fase anterior. Es importante delimitar aquellos puntos que el entrevistado considera más o menos en sí mismo. El orientador debe ser consciente de los mecanismos de protección y autodefensa que se suscitan en el alumno.

La exploración no tiene porque ser exhaustiva, sino que comprenden aquellos elementos que pueden tener una relación directa con la situación sobre la que se trata.

A veces el orientador debe introducir aspectos a considerar por parte del entrevistado, es decir, ampliar su marco de referencia.

c)Conclusiva:

Hay que distinguir el final de un proceso de ayuda y la conclusión de una entrevista. El desarrollo de las fases anteriores va aportando aspectos conclusivos en la medida en que el sujeto va clarificando sus posturas y va siendo capaz de analizar su situación y encontrar caminos de acción que le resulten válidos. Cuando las causas que motivaron la demanda de ayuda ha desaparecido o se ha encontrado un camino de solución satisfactoria para el alumno, se entra en la etapa conclusiva del proceso.

En el caso de la entrevista, debe indicarse esta fase con señales naturales, claras y precisas. Ayuda a ello a fijar un tiempo de ante mano.

El objetivo es capacitar al entrevistado para cambiar criterios o conductas en la vida cotidiana; se trata de elaborar un “plan de acción” después de lo que se ha visto en la entrevista. Los elementos que estructuran esta fase son:

+La sumarización conjunta del entrevistador/entrevistado, de la información obtenida en la entrevista.

+Plantear algunas estrategias de acción en las que se ve involucrado el entrevistado.

+Llevar la conclusión con calma, procurara que no aparezcan nuevas situaciones problemáticas y que baje el tono emocional de la fase anterior.

5.- BIBLIOGRAFIA.

· Gordillo, M. V.(2004) Manual de Orientacion educativa. Alianza.Madrid.

· Lázaro, A y Asensi, J. (2003). Manual de Orientacion escolar y tutoria. Narcea. Madrid.

· Rodriguez Moreno, M. L. ( 2002). Orientacion educacion. Ceac.Barcelona.

· Rogers, C.R. ( 1999) “Psicoterapia centrada en el cliente”. Edit. Paidós.