Tema 18 – Las necesidades educativas especiales de los alumnos y de las alumnas con deficiencia motora. Aspectos diferenciales en las distintas áreas del desarrollo. Los alumnos con deficiencia motora y otras deficiencias asociadas. Identificación de las necesidades educativas especiales de estos alumnos.

INTRODUCCIÓN

Entre el alumnado con n.e.e. que podemos encontrar en las aulas ordinarias figuran los alumnos con deficiencia motora. Tal como recoge la LOE (2/2006, de 3 de Mayo) en el Título referido a la “Equidad en Educación”, la escuela debe dar respuesta en igualdad de condiciones a este alumnado de manera que se garantice su máximo desarrollo posible.

Se establece la atención a la diversidad como principio fundamental que debe regir toda la enseñanza, con el objetivo de proporcionar a todo el alumnado una educación adecuada a sus características y necesidades.

GUIÓN

Para una mejor comprensión del tema lo estructuraré en 4 grandes epígrafes:

– En primer lugar hablaré de LAS NEE DE LOS ALUMNOS/AS CON DEFICIENCIA MOTORA, haciendo una breve referencia al concepto de n.e.e, al concepto de DM y su clasificación y a las n.e.e más frecuentes en estos alumnos.

– A continuación me centraré en ASPECTOS DIFERENCIALES EN LAS DISTINTAS ÁREAS DEL DESARROLLO.

– Seguidamente haré referencia a LOS ALUMNOS CON DEFICIENCIA MOTORA Y OTRAS DEFICIENCIAS ASOCIADAS.

– Y finalmente expondré LA IDENTIFICACIÓN DE LAS NEE DE ESTOS ALUMNOS.

1. LAS NEE DE LOS ALUMNOS/AS CON DEFICIENCIA MOTORA

1.1. Concepto de NEEs

La LOGSE ha sido la que ha introducido en el ordenamiento jurídico el término de NEE como alternativa, en el ámbito educativo, a los de deficiente, disminuido, inadaptado, discapacitado o minusválido (supone un cambio sustancial respecto a legislaciones anteriores). Partiendo de la concepción de que todo el alumnado precisa a lo largo de su escolaridad de diversas ayudas pedagógicas para asegurar su educación, se consideran NEE las de los alumnos que de forma complementaria, requieren otro tipo de ayudas menos usuales ya sea temporal o permanentemente.

En nuestro país el CNREE se adscribió a las aportaciones del Informe Warnock (1978) y propuso la siguiente definición:

– “Un alumno tiene NEE, si por cualquier causa, tiene dificultades de aprendizaje, mayores que el resto, para acceder a los aprendizajes que se determinan en el currículo que le corresponde por su edad, de forma que requiere, para compensar dichas dificultades, adaptaciones de acceso y/o adaptaciones significativas en varias áreas de su currículo”.

Otros autores como Vidal y Manjón (1993) propone que:

– El concepto de NEE posee un carácter interactivo ya que las causas de las dificultades no están sólo en el alumno sino que están en relación con las deficiencias del entorno. Por tanto, una necesidad educativa será especial si las necesidades educativas personales de un sujeto desbordan la planificación educativa existente.

– Las NEE tienen un carácter dinámico o cambiante, pues varían tanto con la evolución del alumno como con la modificación del programa educativo que se esté aplicando.

– Las NEE se pueden definir respecto a dos elementos: los recursos necesarios para responder a las mismas, las modificaciones necesarias en el currículo.

– El concepto de NEE no posee un carácter descriptivo ni clasificatorio, es decir, no implica la existencia de determinadas categorías de individuos que presentan NEEs o no, sino que cualquier alumno puede presentarlas en función directa del contexto educativo en que se encuentre.

– La evaluación de las NEE debe permitir analizar potenciales de aprendizaje y desarrollo y al tiempo, valorar los recursos y medios que son precisos, el emplazamiento escolar más adecuado y las adecuaciones del currículo que son necesarias.

LOCE (2002):

Añade una nueva denominación “necesidades educativas específicas” en la que se incluyen:

– Alumnado extranjero.

– Alumnado superdotado intelectualmente.

– Alumnado con necesidades educativas especiales: discapacidades físicas, psíquicas, sensoriales, graves trastornos de la personalidad o de conducta.

LOE (2006):

Sustituye el término de alumnos con necesidades educativas específicas que acuñó la LOCE por el de “alumnado con necesidad específica de apoyo educativo”. Y dice que:

“Las Admón. educativas dispondrán los medios necesarios para que todo el alumnado alcance el máximo desarrollo personal, intelectual, social y emocional, así como los objetivos establecidos con carácter general en la presenta Ley (art. 71.1)”.

“Corresponde a las Admón. educativas asegurar los recursos necesarios para que los alumnos que requieran una atención educativa diferente a la ordinaria, puedan alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y los objetivos establecidos con carácter general para todo el alumnado (art. 71.2)”.

Incluye tres grupos de alumnos que requieren una atención educativa diferente a la ordinaria:

– Alumnado que presenta NEE: son aquellos que requieren, por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados a apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de discapacidad o trastornos graves de conducta (73).

o Su escolarización se regirá por los principios de normalización e inclusión y asegurará su no discriminación y la igualdad efectiva en el acceso y la permanencia en el sistema educativo, pudiendo introducirse medidas de flexibilización cuando sea necesario.

o Su escolarización en unidades o centros de EE podrá extenderse hasta 21 años y sólo se llevará a cabo cuando sus necesidades no puedan ser atendidas en los centros ordinarios.

o Corresponde a las administraciones educativas:

§ Promover la escolarización en la EI y desarrollar programas para su adecuada escolarización en los centros de EP y ES.

§ Favorecer que estos alumnos puedan continuar su escolarización de manera adecuada en las enseñanzas postobligatorias, así como adaptar las condiciones de realización de las pruebas establecidas para las personas que así lo requieran.

o La identificación y valoración de las necesidades educativas de estos alumnos se realizará, lo más tempranamente posible, por personal con la debida cualificación y en los términos que determinen las administraciones educativas.

o Al finalizar cada curso se evaluarán los resultados conseguidos por cada alumno en función de los objetivos propuestos a partir de la valoración inicial.

– Alumnado con altas capacidades intelectuales:

o Corresponde a las Admón. educativas adoptar las medidas necesarias para su identificación y valorar de forma temprana sus necesidades. Así mismo, les corresponde adoptar planes de actuación adecuados a dichas necesidades (76).

o El Gobierno, previa consulta a las CCAA establecerá las normas para flexibilizar la duración de las etapas del SE para los alumnos con altas capacidades intelectuales, con independencia de su edad (77).

– Alumnos con integración tardía en el sistema educativo español:

o Corresponde a las Admón. públicas favorecer la incorporación al SE de los alumnos que, por proceder de otros países o por cualquier otro motivo, se incorporen de forma tardía al SE español. Dicha incorporación se garantizará, en todo caso, en la edad de escolarización obligatoria. (78.1).

o Las Admón. educativas garantizarán que la escolarización de dicho alumnado se realice atendiendo a sus circunstancias, conocimientos, edad e historial académico, de modo que se pueda incorporar al curso más adecuado a sus características, con los apoyos oportunos y de esta forma continuar con aprovechamiento su educación (78.2).

1.2 Concepto de deficiencia motora

CNREE: “El niño deficiente motórico es todo aquel que presenta de manera transitoria o permanente alguna alteración en su aparato motor, debido a un deficiente funcionamiento en el sistema óseo-articular, muscular y/o nervioso, y que en grados variables limita algunas de las actividades que pueden realizar el resto de los niños de su misma edad”.

Esta definición lleva implícitas las siguientes consideraciones:

– Es una alteración del aparato motor, esto es, que aparecen dificultades en la ejecución de movimientos o bien se produce una ausencia de los mismos. Esta situación no tiene porque conllevar déficit cognitivo, error en el que se cae frecuentemente.

– Que es una situación transitoria o permanente, es decir, que muchas personas pueden, en un momento determinado de su vida, sufrir accidentes que le lleven de manera transitoria o permanente a situaciones semejantes.

– Es debida a una anomalía de funcionamiento, que puede ser en el sistema óseo-articular, en el muscular, en el sistema nervioso, o en dos de los tres sistemas.

– Se manifiesta con gran variabilidad siendo este un aspecto importante a la hora de la respuesta educativa. Partiendo siempre de la afectación funcional habrá que hacer hincapié en el aprovechamiento de los restos de movimiento y en el tipo de ejecución que es capaz de realizar cada niño.

Limita algunas de las actividades que realizan normalmente los niños de su misma edad. Este punto no nos debe hacer caer en el tópico de las bajas expectativas. Hay que partir de lo que el alumno puede hacer y no de lo que “no puede hacer”, adecuando el grado de exigencia a su propio nivel. Es importante situarnos siempre en la zona de desarrollo próximo del niño, y motivarle para ir aumentando su propio desarrollo.

1.3 Clasificación y características

Las deficiencias motoras se pueden clasificar atendiendo a diferentes aspectos:

Según el momento de aparición:

Desde el nacimiento: si se producen antes de nacer: EB, malformaciones congénitas…

Después del nacimiento: afectan al feto después de nacer. Pej. Traumatismo craneoencefálico producido por un accidente.

Según su etiología:

Transmisión genética:

o Miopatía de Duchenne de Boulogne: madre portadora.

o Miopatía de Landouzi-Dejerine: uno de los padres tienen el mismo handicap.

o Enfermedad de Werdning-Hoffmann.: los dos padres son portadores recesivos.

Infecciones microbianas:

o Tuberculosis ósea.

o Poliomelitis anterior aguda.

Accidentes:

o Parálisis cerebral: en el embarazo o parto.

o Coma, amputaciones…: a lo largo de la vida.

Origen desconocido:

o Espina bífida.

o Escoliosis idiopática.

o Tumores.

Según su localización topográfica:

Parálisis:

o Monoplejia: parálisis de un miembro, ya sea brazo o pierna.

o Hemiplejia: parálisis de un lado del cuerpo, ya sea izquierdo o derecho.

o Diplejia: parálisis que afecta a partes iguales a cada lado del cuerpo.

o Paraplejia: parálisis de los miembros inferiores.

o Tetraplejia: parálisis de los cuatro miembros.

Paresia:

o Monoparesia: parálisis ligera de un solo miembro.

o Hemiparesia: parálisis ligera de un lado del cuerpo, ya sea izquierdo o derecho.

o Diparesia: parálisis ligera que afecta a partes iguales a cada lado del cuerpo.

o Paraparesia: parálisis ligera de los miembros inferiores.

o Tetraparesia: parálisis ligera de los cuatro miembros.

Según su origen:

Cerebral:

o Parálisis cerebral: desorden permanente y no inmutable de la postura y el movimiento debido a una lesión del cerebro antes de que su desarrollo y crecimiento sean completos.

Etiología:

§ Factores prenatales: retardo en el crecimiento intrauterino, infecciones víricas de la madre (rubéola, toxoplasmosis…), medicación incorrecta durante la gestación, parto prematuro.

§ Factores perinatales: dificultades durante el parto, problemas respiratorios (anoxia de parto), ictericia, traumatismos (parto con ventosas o fórceps…).

§ Factores postnatales: traumatismos, deshidratación aguda, mala alimentación, anomalías metabólicas, infecciones…

Tipos:

§ Espasticidad: parece ser debida a una lesión en el sistema piramidal, que es el que rige los movimientos voluntarios. Se caracteriza por un aumento del tono muscular cuando se van a realizar movimientos voluntarios. Hay ausencia de juego muscular flexión/extensión, dando lugar a una hipertonía permanente, provocando espasmos en un grupo muscular e hipertonía en el grupo muscular antagónico. Cuando un niño pretende hacer cualquier movimiento de flexión o extensión con una parte del cuerpo determinada, no puede evitar que esa flexión o extensión se extienda a todo el cuerpo. El lenguaje de estos niños tiende a ser explosivo, interrumpido por largas pausas. En casos muy graves el lenguaje está totalmente bloqueado.

§ Atetosis: parece que es una lesión en el sistema extrapiramidal, el que controla los movimientos involuntarios, el tono muscular y los estados de vigilia. Se caracteriza por movimientos involuntarios de las extremidades distales. El tono muscular varía desde la hipertonía extrema o una hipotonía, es decir, que puede pasar de una gran tensión muscular a una relajación exagerada. En el lenguaje se presenta mucha variabilidad, pues mientras en los casos leves sólo pueden aparecer unas dificultades de articulación, en los casos graves puede existir una ausencia total del habla. En líneas generales, el lenguaje de las personas con PC atetósica es incordinado y carente de ritmo.

§ Ataxia: es debida a una lesión en el cerebelo. Se manifiesta por dificultades de equilibrio, en la marcha y mala coordinación espacio- temporal de los gestos.

§ Estados mixtos: muchos niños presentan un estado motor en el que se asocian los tres tipos citados anteriormente.

o Traumatismos craneoencefálicos: son consecuencia de lesiones del cerebro. Normalmente van acompañadas de estados de coma de duración variable.

Etiología: las causas más comunes suelen ser golpes, caídas, accidentes de tráfico y accidentes producidos en el propio domicilio.

Características: es difícil generalizar unas características comunes ya que varían en función del lugar de la lesión, la gravedad, la existencia de otros traumatismos y la duración y profundidad de la pérdida de conciencia. No obstante, podríamos afirmar que los aspectos más comunes son la lentitud gestual y la marcha inestable. En algunos casos existe recuperación progresiva, en otros la recuperación es parcial o nula.

o Tumores.

Espinal:

o Poliomelitis anterior aguda: es una enfermedad infecciosa que afecta a las neuronas motoras de la médula provocando parálisis y deformaciones óseas. Es una enfermedad que ha disminuido mucho debido a las campañas de vacunación existentes.

Etiología: es producida por un virus que se introducida en el organismo generalmente por vía digestiva.

Características: se caracteriza por una aparición brusca de parálisis flácidas que afectan de manera desigual a los miembros inferiores y a veces también a los superiores.

o Espina bífida: es una enfermedad congénita consistente en que las vértebras no se desarrollan bien en el estado embrionario, dejando un hueco en la región lumbar o en la región lumbo sacra posterior, por el que la médula espinal queda al descubierto y sin protección.

Etiología: las causas son factores hereditarios y factores ambientales todavía no conocidos.

Características: se caracteriza por la presencia de una parálisis con diversos grados de variabilidad, pérdida total o parcial de la sensibilidad cutánea, incontinencia vesical y rectal y, en algunos casos, hidrocefalia.

Tipos:

§ Espina bífida abierta: el canal neuronal abierto está expuesto al exterior, los arcos vertebrales y la piel no se desarrollan bien.

§ Meningocele: se manifiesta mediante un abultamiento en la espalda que contiene líquido cefalorraquídeo. Se produce por falta de soldadura de los arcos vertebrales.

§ Mielomeningocele: es la más frecuente y grave. Tiene solución quirúrgica. Presenta falta de soldadura de los arcos vertebrales con obstrucción quistosa de la médula.

§ Espina tumoral: la hernia está constituida por un tumor graso.

§ Espina bífida oculta: en este caso falta la fusión de una o más vértebras. No suele aparecer ningún signo motor clínico.

o Lesiones medulares degenerativas.

Etiología: son hereditarias, de transmisión autosómica recesiva.

Características: estas enfermedades se caracterizan por la degeneración de las células nerviosas de la médula.

Tipos:

§ Enfermedad de Werdin-Hoffmann: la degeneración provoca una hipotonía muscular, parálisis, deformaciones articulares e insuficiencia respiratoria.

§ Síndrome de Wohlfart-Kugelberg: se asemeja a la miopatía pero tiene una evolución más lenta y en pocos casos fatal. Sólo aparecen problemas en la marcha.

§ Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth: la parálisis afecta a los miembros del peroné y ocasiona atrofia en los miembros inferiores. Estos niños necesitarán normalmente aparatos ortopédicos.

§ Ataxia de Friedreich: su comienzo suele darse entre los 2-20 años. Se caracteriza por la presencia de dificultades de equilibrio, la marcha, la motricidad fina y la motricidad ocular. También genera deformaciones esqueléticas (cifosis, escoliosis). Su evolución es variable.

o Traumatismos medulares:

Etiología: las causas más frecuentes son los accidentes de circulación así como los sufridos en el trabajo o durante la práctica de deportes.

Características: son consecuencia de lesiones de una parte de la médula debidas a fracturas o luxaciones vertebrales. Es frecuente que la lesión genere deformidades ortopédicas, problemas en el control de esfínteres y pérdida de sensibilidad en muchos casos.

Tipos:

§ Tetraplejia: si el traumatismo es cervical.

§ Paraplejia: si el traumatismo es dorsal o lumbar.

Muscular:

o Miopatías (o distrofias musculares progresivas): las causas son de origen genético, y en la mayoría de los casos se debe a la transmisión recesiva ligada al sexo (los niños tienen riesgo de tener la enfermedad, mientras que las niñas son transmisoras). Otros casos se deben a transmisión autosómica, siendo los dos sexos afectados. Son enfermedades que se caracterizan por una disminución progresiva de la fuerza muscular voluntaria. La degeneración irá afectando a diversas funciones motoras y lingüísticas y muchas veces la capacidad intelectual permanece conservada.

§ Distrofia muscular progresiva de Duchenne de Boulogne: se hereda con carácter recesivo ligado al cromosoma X. Su comienzo es anterior a los 4 años, en este caso el niño nace con un desarrollo motor normal y hacia los 3 años comienza a presentar dificultades para correr, subir escaleras y suele tener frecuentes caídas. En esta época comienza a desviarse la columna y la marcha cada vez es más torpe. El déficit comienza siempre a afectar en primer lugar las partes más distales del cuerpo y, progresivamente, aquellas más cercanas al tronco. Posteriormente el déficit de los músculos del tronco cada vez es mayor y necesita ser ayudado en todas sus actividades, Al ser una enfermedad progresiva tiene un mal pronóstico.

§ Distrofia de Landouzy-Dejerine (síndrome facio-escápulo-humeral): es mucho menos grave que la anterior, se inicia en la adolescencia y afecta tanto a niños como a niñas.

Óseo-articular:

o Malformaciones congénitas:

§ Ausencia congénita de un miembro: debido muchas veces a la medicación de la madre durante el embarazo. En este caso los sujetos suelen beneficiarse del uso de una prótesis funcional.

§ Luxación congénita de caderas: suele tener buen pronóstico mediante intervención quirúrgica.

§ Artogriposis múltiple: consiste en una deformación de las principales articulaciones. En estos casos es aconsejable la rehabilitación con el fin de reducir la limitación de movimientos.

o Distrofias óseas:

§ Condodistrofia: de origen genético y que afecta al crecimiento de los huesoso produciendo enanismo.

§ Osteogénesis imperfecta: “huesos de cristal”: produce retraso en el crecimiento y deformaciones generales, lo que provoca que a menudo estos niños necesiten silla de ruedas.

o Microbianas: este grupo lo componen enfermedades bacterianas y víricas que rompen el hueso y las articulaciones produciendo dificultades motoras que exigen reposo prolongado. Entre ellas se encuentran:

§ Osteomielitis aguda.

§ Tuberculosis óseoarticular.

o Reumatismos de la infancia:

§ Reumatismo articular agudo: produce deficiencias físicas unidas, en muchos casos, con problemas cardiacos.

§ Reumatismo crónico: que afecta a las articulaciones, aunque no cursa con problemas cardiacos.

o Lesiones osteoarticulares por desviaciones del raquis: son frecuentes en niños de edad escolar. Afectan a la estática vertebral provocando compresión de los órganos.

§ Cifosis: exageración de la convexidad posterior dorsal.

§ Lordosis: exageración de la curvatura anterior lumbar.

§ Escoliosis: curvatura lateral del raquis.

1.4 NEE

Se debe tener en cuenta que las n.e.e. se presentan siempre asociadas a condiciones personales particulares fruto de la interacción entre el individuo y su entorno social y físico. La determinación de dichas n.e.e. requiere la puesta en marcha de un proceso de evaluación psicopedagógica que tenga en cuenta las diferentes variables personales y contextuales que dan origen a la heterogeneidad:

Las n.e.e. más frecuentes en estos alumnos tiene que ver con:

Movilidad y desplazamiento:

– Necesidad de desplazarse autónomamente.

– Necesidad de mantener un buen control postural.

– Necesidad de desarrollar un adecuado control de movimientos.

– Necesidad de desarrollar su capacidad manipulativa.

Comunicación:

– Necesidad de potenciar los aspectos funcionales del habla, si posee restos articulatorios.

– Necesidad de acceder a un sistema de comunicación adecuado: para ello, a veces es necesario el uso de un sistema alternativo o aumentativo de comunicación.

– Necesidad de establecer relaciones con otras personas que le permitan desarrollar su HHSS.

– Necesidad de acceder a la lectoescritura.

Dº personal y motivación:

– Necesidad de conocer y asumir su situación personal.

– Necesidad de favorecer su motivación y autoestima.

– Necesidades de que perciba que sus propios éxitos son consecuencia de su habilidad y competencia y no de la benevolencia de los demás. Si el niño es incapaz de influir sobre el entorno que le rodea, y además los adultos le sobreprotegen, podemos desembocar en una falta de motivación, en aislamiento y pasividad.

– Necesidad de desarrollar hábitos de autonomía personal.

En cuanto a recursos:

– Necesidad de contar con personal especializado: fisioterapeuta, ATE, enfermero, maestro de AL y PT.

– Necesidad de contar con adaptaciones de los espacios y el mobiliario: eliminación de barreras arquitectónicas: escalones, pasillos estrechos, baños no adaptados, altura de los enchufes, luces, ventanas… sillas y mesas adaptadas, separadores de piernas, reposapiés, cinchas, asientos para acoplar al inodoro…

– Necesidad de contar con recursos materiales específicos y adaptados a sus posibilidades de movilidad y manipulación: muñequeras lastradas, piezas de juegos engrosadas o con pivotes, hules antideslizantes, materiales imantados, lápices adaptados, ordenadores, carcasas y ratones adaptados…

2. ASPECTOS DIFERENCIALES EN LAS DISTINTAS ÁREAS DEL DESARROLLO

Nos encontramos con una variabilidad enorme entre el alumnado con deficiencia motora. Esto se debe a diferentes situaciones relacionadas con el diagnóstico, la estimulación, educación, entorno socio- familiar…

2.1 Desarrollo motor

Las alteraciones en esta área son evidentemente, las más características y son la variable que define a este grupo de personas, aunque no todas tienen el mismo tipo y grado de afectación. Las dificultades que nos podemos encontrar son:

  • Dificultades en el control de movimientos: lo que limita las posibilidades de exploración, manipulación e intercambio de experiencias con los objetos y con las personas de su alrededor. Por tanto, mostrará problemas para modificar físicamente su propio ambiente
  • Dificultades en el control postural: para mantener la cabeza, para mantenerse erguido en la silla, de pie o sentado…
  • Dificultades en la motricidad gruesa: dificultades en la marcha, en algunos caso no hay posibilidad de marcha y en otros les falta capacidad para moverse por superficies irregulares (escaleras) o incluso superficies planas.
  • Dificultades en la motricidad fina: en los patrones de coordinación visomotriz (coger, soltar, lanzar, golpear, amasar…) y dificultades en las praxias instrumentales básicas como la presión y prensión.
  • Dificultades en el tono muscular: hipotonía, hipotonía, o tono alterado…
  • Dificultades en el equilibrio.
  • Dificultades en la interiorización del eje de simetría, la adquisición del esquema corporal y la estructuración espacio- temporal.
  • Dificultades en el control de esfínteres.
  • Dificultades en el aspecto motor expresivo del habla: perturbación del control de los órganos motrices bucofoarticulatorios que puede afectar la ejecución (disartria) o la organización del acto motriz (apraxia). Las consecuencias de estos trastornos son variables, pueden alterar en mayor o menor grado la inteligibilidad del lenguaje hablado o incluso pueden impedirlo por completo. En muchos casos estos trastornos motores bucofonatorios afectan a otras funciones como la masticación, deglución, control de la saliva o respiración.

Todas estas dificultades dificultan su desenvolvimiento en tareas de la vida cotidiana como la comida, el aseo, vestido… que los niños aprenden de manera natural en los primeros años, y por lo tanto, esto perjudicará a su desarrollo autónomo.

Es muy importante conocer la información aportada por los especialistas (fisioterapeuta, médico, EOEP específico…) que atienden al niño, porque nos va a posibilitar introducir los cambios necesarios en el entorno escolar, facilitarle los desplazamientos y ofrecerle los materiales adecuados, mediante adaptaciones de acceso, que van a compensar muchas de estas dificultades.

2.2 Desarrollo cognitivo

En muchas ocasiones se ha mantenido la idea de que los déficits motores conllevan déficit cognitivos, aspecto que no siempre es cierto. No es infrecuente la presencia de retrasos intelectuales en alumnos deficientes motores, sin embargo, no cabe establecer una relación directa entre unas y otras afectaciones. Algunos sujetos con gran afectación motora presentan inteligencia normal y sujetos con afectaciones motoras leves, presentan retrasos intelectuales importantes. Muchas de las personas que presentan deficiencia motora mantienen su capacidad intelectual conservada. Si bien es cierto, que en otras muchas ocasiones, el menor número de oportunidades que tienen estas personas para desplazarse, manipular y comunicarse dificultan la adquisición de algunos conceptos básicos necesarios para posteriores aprendizajes y en cierto modo su desarrollo intelectual. Ya que la adquisición de determinados conceptos pasa por diferentes fases, siendo la más fundamental la interacción del niño con los objetos en las distintas situaciones, aspecto dificultoso para muchas de estas personas.

Aún en ausencia de déficits intelectuales o sensoriales asociados, resultan evidentes las dificultades que una motricidad mal controlada impone al desarrollo cognitivo y a la adquisición de los mecanismos culturales básicos. Las experiencias sensoriomotoras son muy limitadas y en cualquier caso distintas a las de los demás niños, puesto que encuentran dificultades en manipular, controlar y explorar libremente el entorno físico:

  • Dificultades en aspectos lógico- matemáticos relacionados con el nº y cantidad de las experiencias y con las oportunidades de interacción con el medio. Para el conocimiento lógico- matemático es necesario establecer relación entre objetos y situaciones y desarrollar la capacidad de abstraer y valorar unas relaciones a través de otras.
  • Dificultades en la percepción, memoria, inferior organización perceptivo-motriz, disminución de la atención, ritmo de trabajo y comprensión.

El desarrollo cognitivo también puede verse afectado por sus dificultades en el desarrollo del lenguaje, porque éste además de una forma de comunicación, es una capacidad instrumental de máxima importancia para la construcción del conocimiento.

Estas dificultades para explorar y manipular el entorno y para hablar, pueden significar, en muchos casos, que sin ayudas pedagógicas adecuadas estos alumnos no consigan actualizar sus potencialidades intelectuales.

Por tanto, es fundamental dotar de experiencias al alumno, siendo necesario conocer del nivel de competencia del alumno, en términos de zona de desarrollo próximo, promoviendo experiencias que faciliten la interiorización de conceptos básicos.

2.3 Desarrollo comunicativo-lingüístico

Las causas más frecuentes de alteración en este área suelen estar relacionados con problemas neuromotores que afectan a los órganos fonoarticulatorios. Dentro de los alumnos con deficiencia motora, son los que presentan parálisis cerebral, en los que aparecen mayores problemas de comunicación y lenguaje, siendo la disartria el trastorno que se da con más frecuencia.

Primeras etapas: un recién nacido viene al mundo dotado de una serie de mecanismos que permiten una interacción con el medio ambiente más próximo: emite una serie de señales, movimientos, vocalizaciones, gestos, miradas… que inmediatamente son interpretados por los adultos. Sin embargo, el niño con una deficiencia motora tendrá dificultades para emitir tales respuestas y no obtendrá de manera natural los signos y señales que propician en un niño normal el proceso de la primera comunicación. Por ello, en esta primera etapa es importante la estimulación intencional por parte de los padres. De lo contrario estos intentos fallidos de comunicación del niño harán que disminuya su motivación para establecer respuesta y provoquen efectos multiplicativos. Las rutinas diarias de la primea infancia son los momentos más adecuados para desarrollar esta comunicación.

Expresión:

o Nos podemos encontrar con diversos niveles de habla: habla inteligible, producción de algunas palabras o frases, habla poco inteligible, nada inteligible, emisión de vocalizaciones, emisión de sonidos guturales, emisión de sonidos diferenciados o no diferenciados.

o Otras formas de comunicación no verbal: aparición o ausencia de expresiones faciales, de gestos con las manos o movimientos funcionales de determinadas partes del cuerpo (en un pie, en la cabeza, en brazos…).

o Estas características pueden presentarse solas o combinadas de tal manera que un niño puede presentar sólo algunas vocalizaciones y al mismo tiempo presionar con agilidad utilizando un pie, u otras combinaciones. Lo más importante es que muestre intención comunicativa.

o Todo ello lleva a dificultades para poder expresar deseos o sentimientos a través del lenguaje, expresiones faciales o gestos.

o Sistema de comunicación alternativo: en ocasiones debido a sus dificultades el niño utiliza algún sistema de comunicación alternativo (lenguaje de signos, Bliss, SPC…).

Comprensión: es frecuente que exista un desfase importante entre el nivel comprensivo y el expresivo, encontrándonos alumnos con una buena comprensión y que presentan graves dificultades para comunicarse. Por ello, es importante realizar una exhaustiva evaluación de la competencia lingüística en los distintos niveles en que se estructura el lenguaje: fonológico, morfo-sintáctico, léxico y pragmático, analizando los aspectos comprensivos y expresivos.

Lectoescritura: la falta de habla, si la comprensión del lenguaje es buena, no debe ser un obstáculo para el aprendizaje de la lectoescritura, no necesitando métodos de enseñanza distintos de los demás niños pero asegurándose de que los materiales escogidos sean los adecuados, ya que hay alumnos que presentan grandes dificultades para manejar los útiles de escritura y habrá que recurrir a materiales manipulables que se adapten a las posibilidades de cada niño.

2.4 Desarrollo socio- afectivo

Esta es una de las áreas más comprometidas en el niño con deficiencia motora, ya que puede verse afectada por las dificultades de movilidad autónoma y comunicación, y por el tipo de relación que los demás establecen con él.

– A parte de las dificultades que entraña el déficit motor para explorar, manipular y controlar el mundo físico, esté déficit conlleva igualmente una interacción anómala con el mundo social. La motricidad reducida o poco controlada determina una interacción alterada con las personas porque el niño no puede producir muchos de los gestos a los cuales el entorno social asigna valor comunicativo. De esta forma, el niño encuentra dificultades en producir cambios contingentes en los comportamientos de otras personas en el sentido de ganar y mantener su atención, obtener efectos sobre el entorno a través de la mediación de los demás y transmitir e intercambiar informaciones y afectos.

– Este déficit comunicacional entraña limitaciones tanto para el desarrollo cognitivo como para el desarrollo social y de la personalidad. La falta de control sobre los acontecimientos y las personas del entorno pueden representar una falta de sincronía entre sus respuestas y las consecuencias sobre el ambiente.

– Suelen manifestar alteraciones en los aspectos relacionados con el autoconcepto y la autoestima, necesitando de una atención especial. Las dificultades para realizar las tareas y para participar y comunicarse con los demás generan, con frecuencia, un pobre concepto de sí mismo. Estos aspectos están íntimamente vinculados a las ideas previas y expectativas que con respecto a sus posibilidades se tengan sobre él. Los adultos deben controlar actitudes negativas como el control excesivo, la sobreprotección, la falta de responsividad, la falta de paciencia… para favorecer el desarrollo del niño. Los obstáculos internos creados por percepciones de ineficacia de los demás, son más desmoralizantes y autodebilitantes que los impedimentos externos.

– Suelen manifestar frustración y falta de motivación para emprender tareas: debido a la fatigabilidad que entrañan sus dificultades de movilidad y comunicación, así como a la falta de experiencias exitosas, la evidencia de su falta de habilidad, el miedo al fracaso y su inseguridad.

Dependencia: la autonomía personal constituye una variable importante para conseguir logros de carácter social que a su vez van a repercutir en otras áreas de desarrollo. Algunas conductas como la sobreprotección, el desconocimiento de las posibilidades del niño o las bajas expectativas… hacen que el niño sienta una gran dependencia del adulto.

Indefensión aprendida: consiste en la caída de la motivación para actuar y se produce como consecuencia de la falta de control sobre los resultados de las acciones. Tras vivir reiteradas veces una misma experiencia angustiosa e intentar una y otra vez sin éxito alguno salir de la misma, aprenden que todo esfuerzo es en vano, que no depende de nosotros salir de esa situación y, antes o después, dejan de buscar una solución. La emoción que acompaña a este estado suele ser la de depresión.

3. LOS ALUMNOS CON DEFICIENCIA MOTORA Y OTRAS DEFICIENCIAS ASOCIADAS

Hay niños con deficiencia motora que poseen trastornos intelectuales, perceptivos, emocionales o de la personalidad asociados, pero estos no son inherentes a la deficiencia motora porque:

  • No se dan en todos los niños por igual.
  • Se dan en grados muy variables.

Es preciso que la delimitación de los trastornos asociados se haga de forma individual.

Hablaremos de las afectaciones más comunes y los trastornos asociados a ellas.

3.1 Parálisis cerebral

Los trastornos asociados más frecuentes son:

Trastornos sensoriales: las dificultades visuales más comunes son el nistagmus y el estrabismo que se corrige con gafas (o en los casos más graves con una operación). En algunos casos se dan trastornos de la agudeza visual y del campo visual. Respecto a las dificultades auditivas, las personas con parálisis cerebral atetoide son las más propensas a tener dificultades auditivas graves.

Dificultades del habla: éstas dependen de la posibilidad del niño para controlar los músculos de la boca, la lengua, el paladar, la cavidad bucal y la respiración. Cuando existen estas dificultades también suele estar afectada la deglución, la masticación y el control de la saliva. Pueden verse afectadas forma de expresión como la palabra y los gestos al estar basados en movimientos finamente coordinados. Suele aparecer disartria causada por los espasmos de los órganos de la respiración y fonación, trastornos en la coordinación de movimientos voluntarios o paralización de los músculos del aparato fonoarticulatorio. Suele darse un lenguaje a saltos, con pausas respiratorias extrañas. En cuanto al lenguaje comprensivo, suelen darse menos dificultades aunque en ocasiones también aparecen.

Retraso mental: no es consecuencia directa de la discapacidad motora aunque es evidente que el desarrollo cognitivo se puede ver alterado en tanto en cuento existan limitaciones en la manipulación, la experimentación, la interacción con el entorno o la comunicación. Nos encontramos con niños con inteligencia normal y otros con nivel intelectual muy bajo.

Percepción: los problemas sensoriales y motrices pueden afectar a la percepción, mostrándose dificultades en la elaboración de los esquemas perceptivos, esquema corporal, estructuración espacio- temporal y lateralidad.

Convulsiones o epilepsia: afecta a uno de cada tres niños con deficiencia motora y siempre tiene lugar de forma impredecible.

3.2 Espina bífida

Los trastornos que pueden aparecer asociados son:

Hidrocefalia: está causada por una obstrucción de los ventrículos cerebrales que impide que el líquido cefalorraquídeo drene adecuadamente. Esto provoca un aumento en el tamaño de la cabeza, profusión ocular por la presión (hacia fuera y hacia abajo), congestión de las venas de cuello e hipertensión craneal. Es necesario evitar la lesión cerebral con la colocación de una válvula que derive el líquido a través de un catéter hasta el estómago. Si la válvula se bloquea puede producir falta de apetito, vómitos, jaquecas y somnolencia.

Parálisis en las extremidades inferiores: supone la pérdida de sensibilidad por debajo de la lesión medular. Estas alteraciones tróficas pueden dar lugar a frialdad de estas extremidades y a ulceraciones en talones y dedos.

Alteraciones ortopédicas: las más frecuentes son la luxación de cadera, la deformidad en los pies y la desviación de la columna.

Alteraciones de la función urológica e intestinal: relacionadas con la ausencia de control de esfínteres y la incontinencia llegando, incluso, a infecciones renales que pueden llegar a extenderse al propio riñón (ya que la ausencia de control provoca que la vejiga nunca se vacíe del todo). Las alteraciones intestinales provocan diarrea (poco común) o estreñimiento crónico que provoca alteraciones morfológicas del intestino grueso.

3.3 Distrofias musculares o miopatías

Los trastornos que pueden aparecer asociados son:

Debilitamiento muscular: este debilitamiento es progresivo debido al deterioro de los músculos que controlan el movimiento voluntario.

Contracturas musculares: en las distrofias musculares, los músculos se acortan y pierden elasticidad lo que provoca que las articulaciones se vayan apretando poco a poco y, por tanto, perdiendo movilidad.

Escoliosis: puede tener lugar por debilitamiento de los músculos que mantienen la columna vertebral en posición recta o aparecer después, cuando ya casi no se puede andar (ya que, al permanecer mucho tiempo sentado, el encorvamiento de la columna incrementa y se va haciendo, cada vez, más rígido).

Cardiopatías: son dos las alteraciones cardiacas más frecuentes:

o Cardiomiopatías: se trata de la anomalía del corazón, ya que éste es, en definitiva, un músculo más. Así, probablemente la falta de la proteína distrofina (la misma que falta en los otros músculos) es la que provoca el debilitamiento progresivo, el deterioro muscular y las complicaciones respiratorias.

o Arritmia cardiaca.

4. IDENTIFICACIÓN DE LAS N.E.E. DE ESTOS ALUMNOS

Evaluación psicopedagógica: la identificación de las n.e.e. de los alumnos con deficiencia motora se lleva a cabo a través de la evaluación psicopedagógica que se define como:

“El proceso de recogida, análisis y valoración de la información relevante relativa a los distintos elementos que intervienen en el proceso de e-a para identificar las necesidades educativas de determinados alumnos que presentan o pueden presentar desajustes en su desarrollo personal y/o académico, y para fundamentar o concretar las decisiones respecto a la propuesta curricular y al tipo de ayudas que pueden precisar para progresar en el desarrollo de distintas capacidades” (OM 14-02-96).

Características: de la evaluación psicopedagógica:

– Se trata de un proceso compartido: junto al pedagogo- psicólogo- psicopedagogo del EOEP o DO también colaboran los maestros del alumno (incluido el PT), la familia y otros profesionales.

– Tiene carácter revisable.

– Supone una valoración no clasificatoria ya que su objetivo es proporcionar la información que permita descubrir el nivel madurativo y de aprendizaje del alumno y cómo ofrecer una respuesta educativa más ajustada a sus posibilidades y necesidades.

– Se trata de un análisis interactivo y contextual que incluye, tanto al alumno como a las condiciones educativas y socio- familiares que le rodean.

– En su realización colaborará, además de los profesionales habituales, el EOEP específico de deficiencia motora, formado por profesionales con experiencia, competencia para aplicar los instrumentos evaluativos más adecuados a cada alumno y para exponer los criterios para orientar la respuesta educativa.

Información sobre el alumno:

Historia educativa y escolar: servicios que recibe o ha recibido (logopedia, fisioterapia, atención temprana…), momento de escolarización, si está utilizando sistemas alternativos o aumentativos de comunicación, ACI previas realizadas y evolución…

Desarrollo general del alumno: en algunos alumnos la evaluación basada en el currículo no nos aporta todos los datos necesarios para ajustar la respuesta educativa, ya que en el currículo ordinario no se contemplan ciertos aspectos del desarrollo que en estos casos pueden estar alterados o que se supone que los niños sin n.e.e. adquieren por su proceso evolutivo normal.

o Dº biológico: informes médicos (enfermedades pasadas y actuales, limitaciones físicas, intervenciones quirúrgicas o medicación). Momento de aparición, localización topográfica, origen, posible evolución y trastornos asociados.

o Dº comunicativo- lingüístico: es necesario evaluar por separado las habilidades de comprensión y de expresión.

– Expresión: tono muscular y alteraciones motoras del aparato fonador: problemas para cerrar la boca, controlar la saliva, posición, movilidad y tono de la lengua, labios… Si tiene lenguaje oral y en qué grado es inteligible. Si se comunica con sonidos, gestos o miradas. Intención comunicativa. Pide ayuda. Alteraciones en las praxias, la fonación, la articulación y la prosodia. Si utiliza un sistema alternativo o aumentativo de comunicación.

– Comprensión.

o Dº Psicomotor: control respiratorio, control cefálico y en sedestación, control postural, tono muscular (hipertonía, hipotonía, tono fluctuante), desplazamientos (arrastrándose, a gatas, cogido de la mano…), presencia de movimientos involuntarios, destreza manual (usa las dos manos, agarra objetos, hace la pinza, puede señalar con un dedo, puede coger un objeto y luego soltarlo, agarra por arrastre…), autonomía personal en el vestido, aseo y control de esfínteres, lateralidad, esquema corporal, estructuración espacio-temporal, equilibrio, relajación global y segmentaria.

o Dº cognitivo: es necesario tener en cuenta que muchas veces no es posible aplicar las pruebas estandarizadas ya que éstas suelen ser de tipo verbal y manipulativo y ambos aspectos están bastante afectados en estos alumnos. Para solventar esta dificultad es necesario contar con una batería de tests adaptados con ayudas técnicas (pej. sustituir pruebas de lápiz y papel por sus correspondientes pero en el ordenador). Percepción, atención, memoria, procesos de razonamiento.

o Dº socio-afectivo: grado de autoestima, autonomía, sentimiento de confianza hacía sí mismo y hacia los demás. Miedos, estereotipias, habilidades sociales, habilidades de resolución de problemas. Si manifiesta iniciativa, si pide ayuda cuando la necesita, si acepta la que se le ofrece, si se frustra ante sus dificultades para comunicarse, tipo de comentarios que realiza (positivos o negativos…), grado de ansiedad. Dependencia.

Nivel de competencia curricular: se trata de conocer la situación del alumno en relación a los objetivos y contenidos de las distintas áreas curriculares. Especialmente relevante es la evaluación del área de Lengua y de Educación Física.

Estilo de aprendizaje: (observaciones sistemáticas y cuestionarios abiertos)

o Condiciones físico- ambientales: acústicas, luz, ubicación, movimiento, mobiliario…

o Tipo de agrupamientos que prefiere para realizar las tareas: gran grupo, pequeño grupo, parejas, trabajo individual… compañeros con los que trabaja o se comunica mejor…

o Nivel de atención: momentos en los que está más concentrado, tiempo que permanece atento, tipo de tareas y materiales que aumentan o disminuyen su atención… En el caso de los alumnos sordos la fatiga es un componente importante.

o Ritmo de trabajo, memoria, autoconcepto y autoestima.

o Refuerzos más efectivos: materiales, sociales…

o Atribuciones que realiza de sus éxitos y fracasos.

o Motivación: áreas, contenidos y actividades que le interesan más, con cuáles tiene más seguridad y está más cómodo, qué metas persigue…

o Estilo cognitivo que le caracteriza: si es reflexivo o impulsivo, si se enfrenta a la tarea con intención de comprenderla o para salir del paso, si planifica previamente la tarea, si realiza aproximaciones sucesivas o las resuelve por ensayo- error.

o Información de comprensión preferente: auditiva, táctil, visual o combinada…

Información del entorno del alumno:

Contexto escolar: (entrevistas con los profesores, observación, análisis de documentos: PEC, PCC, PA, Memoria Anual, PAD…).

o Centro: valoraremos si las condiciones son favorables para atender a sus necesidades: ayudas técnicas, medios y materiales adecuados, formación y sensibilización del profesorado, existencia de refuerzos y apoyos necesarios, objetivos y contenidos que tengan presentes sus necesidades…

o Aula:

§ Adecuación de la programación a las características del alumno: adecuación de los objetivos, contenidos, criterios de evaluación, estrategias y actividades, materiales, organización del espacio y mobiliario…

§ Aspectos interactivos en relación al alumno (clima social): relaciones que se favorecen, respuesta del alumno ante ellas, relaciones con los compañeros y los maestros, concepciones, expectativas y actitudes del profesorado y compañeros ante él…

Contexto familiar: (entrevista): nivel socio-económico y cultural, estructura familiar (nº hermanos, lugar que ocupa…), dinámica interna, comportamiento comunicativo y relacional de su hijo en la familia, grado de conocimiento y aceptación de la deficiencia, expectativas, grado de autonomía que ofrecen al niño, desenvolvimiento del niño en el hogar, servicios que utiliza, relaciones con la escuela, …

Contexto social: recabar información sobre los recursos que ofrece el contexto: asociaciones, centros de estimulación, grupos de ocio… y el uso que la familia hace de ellos.

Informe psicopedagógico: finalizada la evaluación psicopedagógica, el orientador del centro recogerá los resultados obtenidos en un informe confidencial, de carácter técnico y administrativo, el informe psicopedagógico.

“Documento síntesis que recoge la situación personal y académica del alumno en el momento de la realización de la evaluación, que nos permite determinar si presenta o no n.e.e. y tomar decisiones relativas al ajuste de la respuesta educativa” (OM 14-02-96).

CONCLUSIÓN

Para concluir se hace necesario destacar la idea de la gran heterogeneidad que podemos encontrar entre los sujetos con deficiencia motora por lo que es necesario realizar una evaluación psicopedagógica para identificar sus n.e.e. que serán distintas en cada individuo y que deberá centrarse en aquellos aspectos de especial importancia para este colectivo y de esta forma establecer una respuesta educativa acorde a las características y peculiaridades de cada caso en concreto.

BIBLIOGRAFÍA

Para la elaboración del presente tema he recurrido a los siguientes manuales y documentos:

– Marchesi, Coll y Palacios. “Desarrollo psicológico y educación II: necesidades especiales y aprendizaje escolar” (2000). Alianza Editorial: Madrid.

– CNREE “Las n.e.e. del niño con deficiencia motora” (1990). MEC: Madrid.

– CNREE “ACNEEs y AC” (1992). MEC: Madrid.

– Bautista, R. “NEE” (1993). Aljibe: Málaga.

– Gallardo Jáuregui y Salvador López “Discapacidad motora. Aspectos psicoevolutivos y educativos”.

Para la elaboración del presente tema he recurrido a las siguientes referencias legislativas:

– Ley Orgánica 1/1990, de 3 de Octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo.

– RD 696/1995, de 28 de Abril, de Ordenación de la Educación de los ACNEEs.

– Órdenes de 14 de Febrero de 1996:

§ Procedimiento para la realización de la evaluación psicopedagógica y el dictamen de escolarización y se establecen los criterios para la escolarización de los ACNEEs.

§ Sobre evaluación de los ACNEEs que cursan las enseñanzas de régimen general establecidas por la LOGSE.

– Ley Orgánica 10/2002, de 23 de Diciembre, de Calidad de la Educación (LOCE).

– Ley Orgánica 2/2006, de 3 de Mayo, de Educación.

Publicado: febrero 4, 2016 por Santiago

Etiquetas: tema 18 pedagogía terapéutica