Tema 10 – La actividad musical como compensadora de las desigualdades educativas.

1. LA ACTIVIDAD MUSICAL COMO COMPENSADORA DE LAS DESIGUALDADES EDUCATIVAS.

1.1 Handicaps que producen desigualdades educativas.

1.2 La Educación musical como compensadoras de las desigualdades educativas.

1.3 Estrategias básicas para la atención y estimulación del niño desfavorecido.

2. PRINCIPIOS BÁSICOS DE INTERVENCIÓN.

3. LA EDUCACIÓN MUSICAL EN EL ÁMBITO DE LAS DEFICIENCIAS AUDITIVAS.

3.1 La audición y las deficiencias auditivas.

3.2 Las ayudas técnicas para la disminución de las deficiencias auditivas.

4. TÉCNICAS DE SENSIBILIZACIÓN VIBRÁTIL.

5. ESTIMULACIÓN Y REPUESTA.

6. APORTACIONES INTERCISCIPLINARES PARA TRABAJAR LAS DESIGUALDADES EDUCATIVAS PARTIENDO DE LA ACTIVIDAD MUSICAL.

1. LA ACTIVIDAD MUSICAL COMO COMPENSADORA DE LAS DESIGUALDADES EDUCATIVAS.

En principio la educación compensatoria significa acción de igualar desigualdades, de equilibrar desequilibrios entre los niños que por razones socioeconómicas, culturas, familiares, físicas o psicológicas están en condiciones de desigualdad.

La estrategia de la educación compensatoria ha de ser múltiple y abarcar el retraso perceptivo, el lenguaje, la actitud psicológica, hasta cualquier deficiencia que el niño presente.

La educación musical en su relación con la educación especial se orienta a lograr la optimización de las posibilidades de los sujetos disminuidos.

1.1 HANDICAPS QUE PRODUCEN DESIGUALDADES EDUCATIVAS.

A) La desventaja sociocultural y económica.

Cuando el niño con esta desventaja llega al entorno escolar, se va a encontrar, en comparación con los procedentes de entornos más enriquecidos, con los siguientes problemas entre otros:

– Disfrutará de menos interacciones con el maestro.

– Las actividades a realizar le son poco familiares.

– Presentará un lenguaje más empobrecido.

– Probablemente, un nivel de aspiración y expectativas, inferior.

B) Los problemas de orden familiar.

Los niños procedentes de entornos familiares problemáticos, presentarán en el entorno escolar, las siguientes deficiencias:

– Problemas de inadaptación generados por la angustia emanada del entorno familiar.

– Falta de autonomía, o por el contrario, excesiva independencia, producida por el abandono familiar.

C) Las deficiencias congénitas o adquiridas de tipo perceptivo o motor (físicas).

a) LAS DEFICIENCIAS DE TIPO PERCEPTIVO. Requerirán intervención específica y compensación a la desigualdad.

Tanto el niño ciego como el sordo, son seres impedidos y frustrados por carecer de uno de los medios sensoriales esenciales para el desarrollo y la comunicación.

Algunos de los problemas que generan estas deficiencias son:

– La necesidad de lenguajes alternativos (Gestual y Braile).

– Su deficiencia le produce inseguridad.

– El mundo de silencio del sordo y el de tinieblas del ciego, puede producirles retraimiento o depresión si se sienten aislados.

b) LAS DEFICIENCIAS DE TIPO MOTOR.

1. Niños afectados de parálisis de sistema nervioso central o periférico: trastornos motores, poliomielitis, distrofia muscular, paraplejia, mielomeningocele (espina bífida)…

2. Niños afectados de anomalías congénitas (dismielias).

3. Niños afectados de deformaciones y anomalías del sistema osteomuscular.

4. Niños afectados de diversos trastornos motóricos a consecuencia de accidentes.

* Algunos de los problemas que se va a encontrar son:

– Sus miembros pueden estar rígidos, paralizados o espasmódicos.

– Su sentido espacial es defectuoso y con frecuencia le falta conciencia de alguna parte de su cuerpo.

– Se sienten inseguros.

– Muchos de ellos van a necesitar la ayuda de otras personas para la satisfacción de las necesidades más elementales (vestirse, ir al servicio, alimentarse, desplazarse).

– Muchos de ellos carecen de control físico y emocional, por lo que es normal el que se abandonen a crisis de ira o berrinches ante las dificultades y/o contrariedades.

C) La deficiencia mental.

“Deficiencia Mental”: funcionamiento intelectual general significativamente inferior a la media que coexiste, junto con déficit en la conducta adaptativa; se manifiesta durante el período de desarrollo” (Crossman).

* Niveles de gravedad del “Retraso Mental”:

1) RETRASO MENTAL LEVE. Deficiente mental medio. CI= 50 – 70. Alrededor del 80% de la población deficiente.

– Generalmente son capaces de cuidarse y aprender destrezas académicas correspondientes a 4º ó 5º de Primaria.

– Desarrollan habilidades sociales y de comunicación durante el periodo preescolar.

– Tienen un mínimo deterioro en las áreas sensorio motoras.

– Durante la adultez pueden adquirir fácilmente habilidades sociales y laborales adecuadas para una independencia mínima.

– Se les ha denominado “sujetos medianamente en desventaja“.

2) RETRASO MENTAL MODERADO. Deficiencia mental moderada. CI= 35 – 49. Alrededor del 12% de la población deficiente.

– Periodo preescolar: pueden conversar o aprender a comunicarse, pero su grado de atención hacia las normas sociales, es pobre.

– Época escolar: pueden aprovechar el entrenamiento en habilidades sociales y ocupacionales, pero resulta improbable que progresen más allá de 2º de Primaria en las actividades académicas.

– La adultez: pueden contribuir a su mantenimiento desempeñando un trabajo semiespecializado o sin especializar bajo supervisión y en talleres específicos.

3) RETRASO MENTAL GRAVE: Deficiencia mental grave. CI= 20 – 34. Alrededor del 7% de la población deficiente.

– Etapa preescolar: desarrollo motor pobre y expresión mínima del lenguaje; desarrollan poco o nada el lenguaje comunicacional.

– Etapa escolar: puede aprender a conversar y ser entrenados para desarrollar los hábitos básicos de higiene. Pueden alcanzar una edad mental de 3 a 5 años.

– En la adultez pueden desarrollar tareas muy simples bajo una estrecha supervisión.

4) RETRASO MENTAL PROFUNDO. Deficiencia mental profunda. CI= Inferior a 20. Alrededor del 1% de la población deficiente.

– Periodo preescolar: mínima capacidad del funcionamiento sensorio motor.

– Algunos pueden aprender a caminar y comunicarse de un modo funcional y atender a sus propias necesidades corporales. Otros no caminan, muestran múltiples déficit y tienen poca conciencia de su entorno.

– Requieren un entorno altamente estructurado, con ayuda y supervisión constantes.

1.2 LA EDUCACIÓN MUSICAL COMO COMPENSADORA DE LAS DESIGUALDADES EDUCATIVAS.

A) Como compensadora de las desventajas socioculturales.

La Ed. Musical puede ser compensadora, al menos en el aspecto cualitativo de la personalidad, repercutiendo en el desarrollo de la percepción, la motricidad, el lenguaje, la imagen de sí mismo y la del otro, la forma de creerse percibido y aceptado, la motivación, las aspiraciones y expectativas.

La estimulación de estos factores incidirá favorablemente en el rendimiento escolar. Algunas manifestaciones de la Ed. Musical que influyen son:

– El canto: medio de comunicación, de solidaridad del grupo, de enriquecimiento del lenguaje.

– Las actividades rítmicas: desarrollarán el dominio de sí mismo; y con las colectivas se potenciará la socialización.

– La Instrumentación: recurso primordial para el desarrollo de la motricidad, de la coordinación visomotora y la percepción; potencia el desarrollo de las expectativas, las aspiraciones personales y la valoración de su propia imagen.

B) Como compensadora de los handicaps originados por los problemas de orden familiar.

Cualquier tipo de problema familiar, genera una angustia que conlleva frecuentemente, problemas de adaptación.

La ED. Musical puede contrarrestar esta problemática, creando un ambiente gratificante en el cual el niño se sienta aceptado y favorezca su autoexpresión; contribuye a la creación de una estabilidad emotiva.

Incidencias de algunas manifestaciones de la Ed. Musical:

– La instrumentación. El niño ante un instrumento puede llevar a cabo ejercicios de improvisación, que posibilitan su expresión libre, se siente inmerso en un ambiente agradable y si se realiza en grupo, su contribución le hará sentirse aceptado.

– Las actividades rítmicas les ayudarán a quemar energías.

C) Como compensadora en las deficiencias físicas de tipo perceptivo o motor.

La Ed. Musical ayuda a disminuir estas deficiencias y contribuye a desarrollar la personalidad. El pleno desarrollo de los sentidos contribuye a la mejora del campo cognoscitivo, al ser los receptores de la información; los trastornos perceptivos obstaculizan y/o distorsionan su entrada. Estas deficiencias crean perturbaciones en el campo afectivo y en la autovaloración.

a) DEFICIENCIA MOTORA: La Ed. musical puede utilizarse como sustitutiva del movimiento. Un niño con deficiencia motora que golpea rítmicamente un tambor, mientras los demás caminan al ritmo marcado le proporciona la emoción del movimiento en el espacio y en el tiempo. Las notas ascendentes y descendentes y la sucesión de sonidos a diferentes velocidades y ritmos, pueden darle la sensación de movimiento completo, arriba, abajo, despacio, rápido.

En los niños de esta tipología, ciertas actividades musicales pueden originar respuestas contradictorias, pero explicables. Ejemplos:

– Un ritmo fuerte los pone en tensión, los trastorna.

– Una melodía con cambios súbitos de velocidad será negativa para ellos por su incapacidad de adaptación rápida, y puede generar miedo, inseguridad…; lo contrario de lo pretendido.

– Escuchar una música tranquilizadora, puede ayudar a adquirir una imagen mental del movimiento.

+ Actividades:

Cantar una melodía tranquilizante ayuda a relajar los músculos faciales, palatales y laríngeos.

El ritmo ayuda al niño a regular y coordinar movimientos como estirarse y agacharse, bajar o subir los brazos siguiendo el tiempo y la dinámica de una escala ascendente y descendente.

Instrumentación: El uso de instrumentos de viento, ayuda a ejercitar los músculos respiratorios. Los instrumentos de percusión, fáciles de golpear o batir le proporcionan la oportunidad de hacer música. Este tipo de actividades, proporciona un alto nivel de control motor y de atención.

Hacer música puede fijar el interés del niño dirigiendo su atención hacia el placer de cantar o tocar un instrumento. Puede, gradualmente, adquirir conciencia del movimiento y tratar de mejorarlo.

La Ed. Musical enseña al niño a perseverar, a concentrarse, a adoptar aptitudes favorables ante las actividades en general, a elevar su autoconcepto, a sentirse integrado en el grupo…

b) DEFICIENCIA VISUAL: Esta deficiencia origina un aumento de la sensibilidad para satisfacer sus necesidades emocionales, intelectuales y sociales, una disposición para gozar de experiencias musicales, como oyente y como ejecutante; produce, además, aspectos negativos como inseguridad, temor, retraimiento, falta de expresión en sus ojos, etc.

Su disminución lo obliga a desarrollar, a veces hasta un límite increíble, una capacidad excepcional para escuchar.

La Educación Musical proporciona actividades favorecedoras de la autoconfianza y de la sensación de estabilidad.

Es necesario la notación del sistema Braille para darle la misma oportunidad de acceso a la música escrita que tienen sus compañeros videntes. Así, tienen acceso al aspecto intelectual de la música. El niño ciego puede estudiar la música por su cuenta. Esta autoconfianza y experiencia emocional hace que la música le proporcione una gran descarga emocional.

Para él la música es un medio de expresión que le permite comunicarse e integrarse socialmente y encontrar valores culturales y espirituales.

D) Como compensadora en la deficiencia mental.

La Ed. Musical puede desarrollar aprendizajes que produzcan cambios de naturaleza estructural que modifiquen el curso del desarrollo cognitivo, entre los que podemos referir:

– Adquisición de conceptos básicos.

– Creación de hábitos y creación de motivación intrínseca.

– Percibirse en sí mismo como generador activo de conocimiento e información.

La música puede desempeñar las siguientes funciones en el niño deficiente mental:

Función gratificante: Producir gratificación y éxito.

Función madurativa: De agente del desarrollo sensorial.

Función emotiva: De desahogo emocional.

Función estimuladora: De estímulo mental.

Función socializadora: De medio de socialización.

El principio general, que hay que tener en cuenta para que la música desempeñe su potencial compensador y minimizador de las deficiencias, es “partir de la propia experiencia del niño deficiente mental“, puesto que a partir de éstas, podrá provocar asociaciones mentales o emocionales que incidirán en su desarrollo.

La música puede ofrecerle gran número de experiencias sensoriales, emocionales, intelectuales y sociales que tal vez no alcanzaría por otro medio. La música es lo suficientemente flexible como para adaptarse a la incapacidad específica del niño y a cada una de las etapas de maduración (ALVIN).

Favorecen el desarrollo: la canción, la instrumentación y la audición.

Necesitan sentirse seguros, amados y aceptados, tener sentimientos de pertenencia y expresarse. El deseo emocional de expresarse por medio de la música puede facilitar la maduración perceptiva del niño y aceptarla.

1.3 ESTRATEGIAS BÁSICAS PARA LA ATENCIÓN Y ESTIMULACIÓN DEL NIÑO DESFAVORECIDO.

Trabajar intensamente los aspectos psicomotrices, especialmente la motricidad fina. La falta de sus aspectos fundamentales retrasa el proceso de maduración; afecta a las áreas fundamentales para el inicio del aprendizaje de la lectura, escritura y cálculo.

Los aspectos más afectados por los condicionantes socioculturales son:

– La percepción, discriminación y coordinación sensoriomotriz: Coordinación visomotriz (manual, verbal, corporal), Coordinación audiomotriz y la Discriminación visual y táctil. Las estrategias musicales que se propongan deben basarse principalmente en la instrumentación.

– Las relaciones espacio-temporales:

+ Conocimiento y dinámica del esquema corporal.

+ Organización perceptiva espacio-temporal (arriba- abajo, izquierda- derecha, atrás- adelante…)

+ Exploración y ajuste en le espacio.

+ Desarrollo de la orientación en el tiempo.

Las estrategias musicales que se propongan deben basarse principalmente, en actividades de danza y expresión corporal.

– Las relaciones multimodales:

+ Desarrollo sensorial. Integración de las percepciones plurisensoriales (relaciones viso-acústicas).

+ Control postural. Dominio de la atención.

+ Expresión corporal.

Las estrategias musicales que se propongan se basarán en la instrumentación, danza y juegos acompañados con música.

Atender al desarrollo de habilidades sociales. Permitirán adquirir una imagen de si más realista y una mejor adaptación emocional al medio. El entorno escolar debe facilitarle un ambiente agradable donde se sienta aceptado y capaz de expresar sus iniciativas. Estos niños cuando están fuera de su ambiente habitual manifiestan inseguridad y retraimiento. Para su compensación podemos llevar a cabo intervenciones del tipo siguiente:

– Potenciar conductas asertivas grupales para lograr la adaptación emocional al medio.

+ A través de interacciones en grupo.

+ Autoafirmación del yo y seguridad emocional.

+ Ajuste de expectativas y percepción realista de sí mismo.

Se deberán desarrollar pautas de ajuste al medio a través del juego de la dinámica gestual y de la expresión corporal.

Utilizar estrategias de refuerzos: Favorecerán y colaborarán en la creación y consolidación de actitudes positivas en las actividades escolares.

A través de las actividades musicales, podemos llevar a cabo refuerzos que potencien su adaptación al medio escolar y su confianza en sí mismo. Posteriormente este aprendizaje podrá transferirlo a otras materias. Algunas actividades son:

– Suministrar estímulos positivos ante la ejecución vocal o instrumental de una actividad musical.

– Proporcionarles nuevas actividades.

– Permitirles el cambio de instrumento, una vez interpretada correctamente en el actual la pieza musical.

– Si procede, invitarles a que toquen como solista dentro del grupo instrumental.

2. PRINCIPIOS BÁSICOS DE INTERVENCIÓN.

La utilización de la Ed. Musical como recurso compensador de las desigualdades, deberá tener presente y acomodarse a los siguientes principios metodológicos básicos:

Globalización: La música debe estar coordinada y relacionada con el resto de las asignaturas que cursa el niño.

Funcionalidad: Los objetivos y actividades deben ser prácticos, útiles, representativos y funcionales. Hay que partir de la realidad y de las experiencias del niño en desventaja.

Individualización: hay que tener en cuenta la individualidad de cada niño, sus características particulares, todos los niños son diferentes y aprenden de forma diferente. Cualquier programa de desarrollo debe centrarse en un sujeto particular, y partir de sus capacidades y limitaciones.

Normalización: optimización de las posibilidades de los disminuidos. Su objetivo es alcanzar un funcionamiento ajustado de la persona.

Pluriintervención: intervienen logopedas, profesores de apoyo, profesor de Ed. especial, orientadores, psicólogos,…

Socialización: Es bueno el trabajo en grupo para la integración de los deficientes y su socialización en la clase.

3. LA EDUCACIÓN MUSICAL EN EL ÁMBITO DE LAS DEFICIENCIAS AUDITIVAS.

La mayoría de los niños sordos pueden percibir algunos de los elementos constitutivos de la música y otros componentes. La música debe emplearse para ayudarnos en:

a) Su evolución intelectiva formando conceptos de sonido.

b) Elevar su autoestima al sentirse capaces de hacer música.

c) Desarrollar mejores relaciones interpersonales.

d) Obtener un profundo conocimiento del mundo que les rodea.

+ Música y Lenguaje.

Las relaciones entre música y ritmo fonatorio, son fundamentales en la reeducación de los niños hipoacúsicos. Es necesario crear una conexión entre el mundo exterior y su cerebro para consolidar las percepciones y sensaciones, lo que daría lugar a desarrollar la capacidad de razonamiento, que incidiría directamente en la formación de ideas.

1) Podrá llegar a través de la práctica musical a percibir el lenguaje auditivamente, que es la base fisiológica para la adquisición del habla.

2) Escuchar su propia voz, creando patrones vocales más correctos. El dominio de la voz le conducirá al perfeccionamiento del lenguaje, evitando la monotonía y falta de ritmo.

3) La música auxiliará el aprendizaje de la lectura labial y la articulación. La música es un lenguaje que puede transmitir intensas sugestiones psicológicas, ideas, sentimientos, a través de los sonidos, el ritmo, la melodía, la armonía, el movimiento, la manipulación de instrumentos y la audición musical.

Desarrollar un sentido del ritmo y de los esquemas rítmico-prosódicos, ayudará al niño sordo que está aprendiendo a hablar.

La música mejora la articulación, la cualidad de la voz, el f