Tema 14 – Los meteoros. Los vientos. Presión atmosférica. Las nubes. Niebla. Precipitaciones. Heladas. Influencia de los meteoros en la agricultura.

1. LOS METEOROS

El crecimiento y desarrollo de las plantas están condicionados por el medio en el que viven. El clima de una zona y los consiguientes fenómenos meteorológicos, así como las características físico-químicas del suelo serán determinantes en la supervivencia de las distintas especies. Aquí nos centraremos únicamente en los primeros.

Los Meteoros o fenómenos atmosféricos son los que ocurren en la atmósfera, por tanto la Meteorología será la ciencia que los estudie.

Podemos encontrar varios tipos de meteoros:

o Aéreos (viento).

o Acuosos (lluvia, nieve, escarcha,…).

o Luminosos (arco iris,…).

o Eléctricos (rayo, trueno,…).

o De polvo (calima, polvareda,…).

Por otra parte el tiempo meteorológico o atmosférico es el conjunto de características físicas (humedad, presión, lluvia, temperatura,…) de la atmósfera que se dan en un lugar y tiempo determinado. La expresión que utilizaremos para preguntar por él será:

¿Qué tiempo hace hoy?

Mientras que el Clima es el conjunto de características atmosféricas de una región. Es el promedio del tiempo meteorológico. Por tanto para preguntar por el clima de un lugar utilizaremos la expresión:

¿Qué clima tiene Toledo?

La ciencia que se encarga del estudio el clima es la Climatología,

2. FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA CLIMÁTICO.

Para comprender el origen de todos los fenómenos meteorológicos debemos antes conocer la organización del sistema climático y la influencia que van a tener las diferencias de temperatura, humedad y presión en las diferentes zonas o regiones del planeta.

2.1. Composición del sistema climático.

El sistema climático se compone de:

o Atmósfera: Capa de aire con mezcla de gases, N(78%) y O2(21%), líquidos y sólidos en suspensión de 80 km. Cada 100 m. desciende 0,65 ºC.

o Hidrosfera: Agua del mar y los continentes. El mar influye sobre el clima global (regulador térmico, corrientes marinas).

o Criosfera: Masas de hielo y nieve (11% de la tierra y 7% del océano. Reflecta los rayos solares y presenta una baja conductividad térmica.

o Biosfera: cubierta vegetal y la fauna. 1/3 cultivos y pastos, 1/3 bosque y 1/3 tundra o desierto. A mayor cubierta vegetal menor evaporación y mayor retención de agua. Sumidero de CO2.

o Litosfera: capa superficial de los continentes. Intercambio de materia (polvo) y energía, ésta de forma muy rápida. Calienta o enfría el aire que se asienta sobre ella.

El funcionamiento del sistema climático va a depender de:

o La radiación solar: onda corta pasa a onda larga por calentamiento de la tierra.

o La atmósfera: filtra las radiaciones y condiciona el balance energético de la tierra.

o El movimiento de la Tierra respecto al Sol: estacionalidad, duración del día, intensidad luminosa,…

o La naturaleza de la superficie terrestre: diferentes cantidades de radiaciones absorbidas y reflejadas.

o Las circulaciones atmosférica y oceánica: desigual reparto del calor entre océanos, trópicos y polos provoca estas circulaciones de aire.

2.2. Calor y temperatura. Medición.

La Temperatura está en función del calor acumulado por un objeto.

En la superficie terrestre el calor acumulado dependerá de los flujos de entrada originados por radiación solar, y de los de salida, debidos a la radiación terrestre.

La Tra se mide con el termómetro en grados centígrados (ºC), situado éste a la sombra y a 1,5 m. de altura.

Las temperaturas más utilizadas en climatología son:

o Temperatura máxima: la mayor alcanzada durante el día.

o Temperatura mínima: la menor alcanzada durante el día.

o Temperatura media: media aritmética de la temperatura máxima y la mínima del día. También se puede referir a periodos concretos (mes, estación, año,…) en un lugar concreto.

o Temperaturas absolutas: las máximas o mínimas habidas en un periodo concreto.

Las isotermas nos representan en un mapa las líneas con igual temperatura, y nos van a servir para representar en el plano algunas de las temperaturas anteriores, en sus valores promediados en un periodo concreto.

La temperatura varía con la latitud y la altitud. Cuando ascendemos 100 m. en una montaña o avanzamos 100 Km hacia el norte, podemos decir que la temperatura desciende entre 0,65 y 1 ºC aproximadamente.

Igualmente a lo largo del día la temperatura más alta se registra alrededor de tres horas más tarde de que el Sol se encontrara en el punto más alto.

Debemos también saber que si se suministra calor a un cuerpo éste no siempre aumenta su temperatura. Esto se da en los puntos tales como de ebullición, sublimación,…

Por otra parte al suministrar una misma cantidad de calor a dos cuerpos diferentes, éstos alcanzan temperaturas diferentes (calor específico: calor para que 1 gr. incremente 1ºC su Tra). La aplicación más clara de esto es el caso del agua que tiene un calor específico bastante alto, con lo que se enfría y calienta con mayor lentitud (inercia térmica). Esto hace que se comporte como un colchón en la variación de la temperatura de las zonas del litoral.

Nos va a interesar conocer también las formas de transmisión del calor y por tanto el cambio de temperatura en la atmósfera. El calor se transmite por:

o Radiación: ondas en todas las direcciones.

o Convección: por movimiento ascendente del aire.

o Contacto: se transmite a través de las moléculas próximas.

o Advección: con el viento en su movimiento horizontal.

o Evaporación: el agua al evaporarse enfría y al condensarse calienta.

Todos estos conceptos relacionados con el calor y la temperatura en la atmósfera van a tener una influencia importante en los fenómenos meteorológicos.

2.3. La Radiación Solar sobre la superficie terrestre.

Veamos el comportamiento de las radiaciones al incidir sobre la superficie terrestre por su trascendencia en el origen del tiempo atmosférico.

Por una parte las radiaciones solares son de onda corta, incluyendo:

o Rayos ultravioleta: 0,1-0,4 micrómetros. (suponen el 9%)

o Rayos visibles: 0,4-0,78 mcm. ( “ 41%)

o Rayos infrarrojos: 0,78—3 mcm. ( “ 50%)

Al calentarse la tierra y la atmósfera con estas radiaciones solares, éstas a su vez desprenden calor en forma de radiaciones de onda larga. Por la noche se invierte el proceso.

Algunos gases (CO2) que se acumulan en la atmósfera dejan pasar las radiaciones de onda corta (solar) y no lo permiten a las de onda larga (radiación terrestre). Esto provoca el conocido efecto invernadero.

La atmósfera amortigua la radiación solar (O3, reflexión), afectando especialmente a los rayos gamma.

El ángulo de incidencia de los rayos solares sobre la superficie terrestre influye sobre la intensidad luminosa en ese punto (umbría-solana; ecuador-polos; verano-invierno;…) y por consiguiente en el calentamiento de ésta.

 
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Atendiendo a esta circunstancia, la calidez de las distintas exposiciones, por ejemplo ladera de una montaña, en sentido descendente sería:

Orientadas al: S – SO – SE – O – E – NO – NE – N

2.4. Presión atmosférica.

Las variaciones de presión en la atmósfera van a influir en el clima y en el tiempo meteorológico de las distintas localizaciones.

La presión atmosférica es la provocada por el peso de la columna de aire sobre la unidad de superficie. La presión atmosférica normal (a nivel de mar y a 15ºC) es de 1 atm. ( 1 atmósfera = 1 bar = 1000 milibares).

La presión atmosférica varía con la altitud, disminuyendo a razón de 1 mb por cada 10 m. aproximadamente. Por esta razón hay altímetros que miden la altitud sobre el nivel del mar basándose en ello.

La presión se mide con el barómetro, que puede ser de mercurio (Experimento de Torricelli) o del tipo aneroide. Éste último, el más utilizado, consiste en un recipiente al que se le ha hecho el vacío y que tiene una tapa elástica que con las variaciones de presión se deforma transmitiéndolo a una escala graduada.

Las isobaras son líneas que unen puntos de igual presión en el mapa. Es de gran utilidad para representar las predicciones del tiempo a corto plazo.

También se producen variaciones de presión horizontalmente debido al desigual calentamiento del aire (al enfriarse se comprime e incrementa su densidad lo que supone una mayor presión) y debido a la desigual distribución del aire (acumulación o escasez). Por otra parte el aire húmedo pesa menos que el aire seco.

Los anticiclones (A) representados en un mapa isobárico indican altas presiones (aire seco y caliente) y las borrascas o depresiones (B) bajas presiones.

2.5. Humedad atmosférica. Medición.

Otro de los factores importante en la formación de meteoros es la humedad del aire. El agua se encuentra en el aire bajo tres formas: gaseosa (vapor de agua), líquida (gotas de agua) y sólida (cristales de hielo). Y pasa continuamente de un estado a otro según se aporte o se pierda calor.

 
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La humedad atmosférica se refiere a la cantidad de vapor de agua que contiene el aire. Se dice que el aire está en el punto de saturación cuando contiene la mayor cantidad posible de vapor de agua. El punto de saturación es variable en función de la temperatura: a mayor temperatura mayor capacidad de contener agua. Cuando se sobrepasa este punto se produce la condensación (lluvia). Se mide de dos formas:

o Humedad absoluta: grs. de vapor por metro cúbico (no variable con la temperatura).

o Humedad relativa: teniendo en cuenta el punto de saturación, el valor en % del vapor que tiene el aire en relación con el que podría tener hasta la saturación.

La humedad relativa se mide con el higrómetro o instrumento que se basa en la propiedad de algunos materiales de alargarse con la humedad.

Para mediciones más precisas se recurre al psicrómetro o instrumento que consta de dos termómetros iguales, uno de ellos recubierto con algodón o material que permite la evaporación y por tanto el enfriamiento de éste. Mediante tablas, entrando con las dos temperaturas se obtiene el porcentaje buscado.

Un aire seco y caliente tiene una gran capacidad de captar agua (desecante).

Si en un aire saturado desciende la temperatura se forman gotas de agua. P.e.: El aire procedente del mar que asciende por una montaña del litoral (lluvias orográficas).

A veces se producen ascensos rápidos del aire a capas más altas enfriándose. Algunos de estos casos son:

o En verano por la gran insolación sobre el suelo descubierto se forman corrientes ascendentes (convección).

o Ascenso del aire por montañas.

o Corriente de aire frío (más pesado) que empuja a otra caliente.

o Por convergencia de los vientos en un punto.

3. FENÓMENOS METEOROLÓGICOS.

3.1. El viento.

Los desequilibrios que se producen en la atmósfera tienden a ser contrarrestados de forma natural. La diferencia de presión entre dos zona se soluciona con el desplazamiento del aire (viento) desde la de mayor a la de menor presión. A mayor diferencia de presión (isóbaras juntas) mayor viento.

La dirección del viento, aquella de la que procede, y la velocidad son las características que lo definen. La dirección se mide con la veleta (indica de donde viene: norte, poniente,…) y la velocidad con el anemómetro (cazoletas semiesféricas en forma de aspas de molino que hacen girar un eje) y se mide en m/s, km/h y en nudos (1 nudo = 1,853 km/h). La manga de aire nos indica a la vez la dirección y de forma intuitiva la velocidad del mismo.

La rosa de los vientos es la representación gráfica (%) de la frecuencia con que viene el aire de los distintos puntos cardinales.

La Escala Beaufort nos indica rangos de velocidad a los que les asigna un valor (de 0 calma -12 uracán) en función de los efectos que producen (humo asciende vertical-verdadera catástrofe).

Existen vientos persistentes locales que se dan con frecuencia diaria:

o Brisa de mar y de tierra: durante el día la tierra se calienta y el aire próximo se calienta y asciende haciendo entrar el aire más frío del mar. Durante la noche la tierra se enfría y el aire próximo desciende hacia el mar.

o Brisa de valle y de montaña: de forma similar al anterior.

Hay vientos persistentes regionales por darse con mayor frecuencia y por circunstancias concretas:

o Siroco: viento seco y cálido procedente del Sáhara y que azota el Mediterráneo.

o Vientos del Norte, Cierzo; del Este, Levante; del Oeste, Poniente; del Sur, Solano; del Sudeste, Lebeche;…

A nivel de circulación general de la atmósfera habrá también vientos persistentes globales, como por ejemplo el originado por la diferencia de temperatura en el Ecuador y los Polos y su desvío por la fuerza de Coriolis que hace que se cierre el ciclo a nivel de hemisferio (recirculación de Polo norte al Ecuador y viceversa).

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En ocasiones podemos encontrar vientos episódicos que se originan al entrar en contacto un anticiclón y una depresión, dando lugar vientos de dirección variable e incluso torbellinos de poca intensidad (tolvaneras).

3.2. Las Heladas.

Se producen cuando el suelo y el aire adyacente alcanzan una temperatura de 0ºC. Podemos diferenciar tres tipos de heladas:

o De advección: el aire frío procedente del Ártico de componente nordeste generalmente.

o De evaporación: cuando la superficie terrestre y la vegetación tienen agua de lluvia o rocío a temperatura cerca de 0ºC y se produce evaporación enfriándose éstos.

o De radiación: la superficie terrestre y el aire próximo se enfrían por la noche congelándose el vapor de agua (escarcha).

Para defendernos de las heladas, en especial para las de advección y de radiación actuaremos de distinta manera. Las heladas de advección se combaten con la colocación de barreras cortavientos.

Las heladas de radiación, las más importantes en cuanto a sus consecuencias, se pueden paliar de las siguientes formas:

o Con riego por aspersión: las gotas de agua al congelarse desprenden calor.

o Con aporte de calor: el aire por encima de 10-20 m. está más caliente. Si quemamos algún combustible (leña, gas-oil, propano,…) se genera una convección mezclando las capas de aire.

o Con acolchados: aporte de una capa de paja o similar sobre el suelo evitando la perdida de calor por radiación.

o Con ventiladores: colocados en altura, se produce la mezcla de las capas de aire.

o Con cortinas de humo y nieblas artificiales: las partículas interceptan parte de la radiación. Se queman paja húmeda,…

La apreciación de la temperatura por parte de los seres humanos es lo que se llama sensación térmica. La variación de la temperatura se aprecia de distinta manera si el aire está cargado de humedad y si hay viento o no. En primer caso se intensifica tanto la sensación de calor como de frío, en el segundo con presencia de aire se siente menos temperatura de la que hay.

3.3. Las nubes.

Las nubes se forman como consecuencia de la condensación del vapor de agua en pequeñas y ligeras gotas y cristalitos de hielo una vez que se ha superado el punto de rocío (temperatura necesaria para que se sature). Habrá según esto nubes de agua (forma definida, densas y proyectan sombra), de hielo (deshilachadas, no dan sombra) y mixtas.

Las moléculas de vapor de agua se adhieren a partículas (polvo, polem,…) o núcleos, que son de condensación cuando se forman gotas de agua y de congelación cuando se forman cristales.

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Existen tres familias de nubes:

La nubes cumuliformes se forman a partir de fuertes corrientes de aire ascendente. La base de al nube es horizontal. (algodón, coliflor,..).

Las nubes estratiformes se forman por corrientes ascendentes débiles y suelen tener bastante extensión.

Las nubes cirriformes están formadas de cristales de hielo y tienen aspecto filamentoso.

En relación con la forma y la altura a la que se forman tenemos los siguientes géneros de nubes:

           
   

Nubes altas

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Los cirros son nubes altas deshilachadas a modo de plumas cuya dirección nos indica la del viento. A veces se agrupan en pequeñas nubes aborregadas más bajas formando cirrocúmulos. Los cirroestratos son capas delgadas como velos finos que p.e. forman el halo de la luna.

 

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3.4. La niebla.

Es una nube baja del tipo estrato. Si es ténue se denomina neblina (visiblilidad mayor de 1 km.). Pueden originarse por radiación de la superficie terrestre. En las zonas bajas y fondos de valle son más intensas (> densidad del aire frío). Las brumas son frecuentes en las ciudades por la existencia de numerosos núcleos de condensación. También se originan por advección o corrientes horizontales de aire caliente y húmedo (tiempo nuboso) sobre la superficie fría formándose extensas e intensas nieblas.

3.5. El rocío.

El rocío se origina como consecuencia de la radiación nocturna y el enfriamiento del aire por encima del punto de rocío (condensación) acumulándose grandes gotas en las partes frías (suelo, plantas, piedras,…). Esta condensación se produce en invernaderos, ventanas,… La escarcha se forma de manera semejante pero en este caso cuando las superficies está a menos de 0ºC. A veces se trata de gotas de rocío congeladas.

3.6. Las precipitaciones.

Las precipitaciones pueden ser en forma de líquido (lluvia) o sólido (nieve y granizo).

Las lluvia son gotas grandes (unión de millones de moléculas) que una vez que alcanzan un tamaño suficiente se precipitan hacia la superficie terrestre y lo hacen de forma uniforme. Las nubes que los producen son bajas, espesas y de desarrollo horizontal (estratocúmulos y nimboestratos). La llovizna (gotas muy pequeñas) procede de nubes densas y muy bajas (estratos). Los chubascos, aguaceros y chaparrones son lluvias con gotas muy grandes y con inicio y fin bruscos. La tromba de agua es todavía más intensa y violenta.

Cuando la temperatura de la nube es inferior a 0ºC se forman cristalitos que formarán copos de nieve. El aguanieve es una mezcla de ambas.

El granizo se forma por fuertes corrientes ascendentes (nubes de tormenta) que a partir de corpúsculos se van añadiendo capas de hielo hasta alcanzar un peso tal que vence a la corriente ascendente. Si el tamaño es grande se denomina pedrisco.

Las precipitaciones se miden por medio del pluviómetro o recipiente cilíndrico graduado abierto por su parte superior. Se mide en milímetros/día (equivale a 1 litro/m2). Una equivalencia entre altura de nieve blanda y lluvia es de 1 cm. a 1 mm.

Las isoyetas son líneas que unen puntos de igual precipitación en un plano.

Las lluvias de estancamiento u orográficas se producen por el ascenso del aire húmedo por la ladera de una montaña expandiéndose y enfriándose formándose nubes que una vez alcanzado el punto de rocío se produce la lluvia; una vez pasada la montaña el aire desciende y se calienta desapareciendo las nubes. A barlovento se crean zonas a veces desérticas.

3.7. Las Tormentas. Los rayos.

Son perturbaciones con fuertes movimientos ascendentes de aire que dan como lugar cumulonimbos que dejan chubascos de agua y granizo con gran aparato eléctrico. Hay tres tipos de tormentas:

o Tormentas de calor: por intenso calentamiento de la superficie terrestre en el verano. Son muy localizadas.

o Tormentas de frente frío: por el avance de un frente frío que actúa como cuña del aire caliente. Afecta a áreas más extensas en todas las estaciones.

En el interior de una nube de tormenta y sus inmediaciones hay iones libres que son atraídos por la atmósfera cargada eléctricamente de forma natural lo que la desequilibra siendo la válvula de escape el rayo (exhalación o centella). El rayo se puede dar entre dos nubes y entonces se llama relámpago. Si es muy intenso produce ruido, es decir el trueno.

Podemos averiguar a qué distancia ha caído un rayo conociendo que el sonido tarda 3 segundos en recorrer un kilómetro.

Los rayos que caen a la superficie terrestre pueden ocasionar graves daños a bienes personales y materiales por lo que debemos tomar ciertas precauciones:

o No buscar refugio bajo los árboles o chozas aislados.

o Alejarse de los puntos más elevados.

o No acercarse a tendidos eléctricos, vehículos o maquinaria.

o En el interior del automóvil debemos de tener las ventanas cerradas, desconectar la calefacción y cerrar todos los conductos.

o No colocarse junto a muros o piedras mojadas.

o Evitar las corrientes de aire y correr.

o En casa desconectar la antena de TV y no encender la chimenea.

o El pararrayos es la mejor opción.

4. INFLUENCIA DE LOS METEOROS EN LA AGRICULTURA.

Los seres vivos en estado salvaje conservan algunas reacciones frente a los fenómenos atmosféricos. Por ejemplo las golondrinas cuando vuelan alto indican buen tiempo y si vuelan bajo se aproxima tiempo nublado, pero si vuelan muy alto se avecinan tormentas (el alimento es llevado muy arriba por las corrientes ascendentes). Otro ejemplo son las arañas que salen de sus agujeros cuando va a llover y se quedan dando vueltas (la humedad encoge el hilo de la telaraña). Esta capacidad de predicción en cualquier caso es a muy corto plazo. Es decir se trata de reacciones ante algo inminente.

Las plantas también reaccionan frente a los fenómenos meteorológicos. Por ejemplo la piña y la alcachofa abren sus escamas en el buen tiempo y la cierran cuando amenaza lluvia. En realidad lo que hacen es actuar simplemente como higrómetros (humedad atmosférica). Otro efecto curioso se produce en los días de fuerte insolación en los que el aire de superficie se calienta disminuyendo la presión atmosférica por ello, esto hace que las plantas exhalen sus olores con mayor intensidad.

La fenología estudia la relación entre los factores ambientales y los seres vivos. En las plantas el estado fenológico (fases de desarrollo) en un momento determinado se manifiesta con alguna variación en la morfología externa de la planta (brotación de yemas, cuajado de frutos,…). Estas variaciones son consecuencia de la actuación de los factores ambientales.

Las plantas en general en su desarrollo suelen tener al menos un período crítico frente a los agentes meteorológicos. Por ejemplo las heladas en los almendros tras el cuajado del fruto, o los cereales en el estado lechoso frente a los vientos muy secos y cálidos.

4.1. Diferentes meteoros y su influencia sobre las plantas.

La influencia de los diferentes fenómenos atmosféricos puede darse de forma aislada o combinada.

· Las heladas: son uno de los fenómenos más perjudiciales, especialmente las heladas extemporáneas, es decir, las que se producen en épocas en las que las plantas no están preparadas. Pueden producirse con anticipación en otoño (heladas tempranas), o retrasarse en primavera (helada tardía). En el primer caso la planta no ha completado el endurecimiento de sus yemas y tallos más jóvenes y, en el segundo, los nuevos brotes tiernos son dañados por su acción.

En cuanto a las consecuencias de la helada podemos distinguir dos tipos:

o Helada negra: Cuando las partes tiernas de los vegetales son perforadas por cristalitos de hielo que se forman en el interior de las células y, posteriormente, se vuelven de un color oscuro o necrosado. Suelen tener el origen en corrientes de frías procedentes del Ártico que impiden la formación de escarcha externamente, lo que protegería a la planta. Se consideran las más perjudiciales para los cultivos.

o Helada blanca: depósito de cristales de hielo sobre la planta y que se produce generalmente por radiación nocturna en presencia de anticiclones (despejado y sin viento). Sus efectos son menos temidos que en la anterior.

Las heladas provocan daños más importantes en los fondos de valle, donde se acumula el aire frío por su mayor densidad. Por el contrario, son menos intensas en las laderas.

Podemos incluir aquí también los daños ocasionados por las heladas que se producen en los invernaderos como consecuencia de la inversión térmica.

  • El viento: puede ocasionar daños mecánicos con rotura de ramas, caída de hojas, flores y frutos o tumbado de cereales, y puede originar daños fisiológicos cuando lleva una temperara elevada y una humedad baja provocando una transpiración a veces insalvable por la planta (asurado de cereales, desecación de brotes y yemas,…). También podemos registrar daños en las instalaciones agrarias (naves, cercados,…) cuando su velocidad es del tipo huracanado. En muchos casos el viento nos condiciona el momento de realizar los tratamientos fitosanitarios e incluso la eficacia de los mismos (deriva).
Asociado al viento, en cierta medida, podemos situar los fenómenos de contaminación (polvo,…) cuyos efectos se ven favorecidos por la ausencia de viento.
· La lluvia: esencial para los cultivos, en ocasiones puede provocar situaciones de exceso de agua en el suelo (inundaciones) que provocarán asfixia radicular y posiblemente problemas de enfermedades (Rhizoctonia,). La ausencia de precipitaciones originará igualmente pérdidas. La presencia continuada de días con lluvia o no, pero nublados (humedad relativa alta, poca luminosidad) favorecerá el desarrollo de tejidos tiernos y por tanto susceptibles a los ataques de hongos que se ven favorecidos por estas condiciones. Estas mismas consecuencias serán para el caso de la niebla y rocío persistentes.
· El granizo: es otro de los fenómenos más temidos cuyos daños son inicialmente de tipo mecánico, rompiendo hojas y ocasionando heridas en ramas e incluso troncos, y que, más tarde, pueden derivar en problemas fitosanitarios por la entrada de patógenos por las heridas producidas. Para evitar esto último debemos realizar tratamientos preventivos contra la entrada de hongos y otros microorganismos (virus, bacterias,…).
· La nieve: al igual que la lluvia la precipitación en forma de nieve resulta beneficiosa siempre que no perdure excesivamente y que no alcance grandes espesores. Este último caso puede originar la rotura de las ramas en los cultivos leñosos o el aplastamiento de los herbáceos si se produjera de forma tardía.
· Los rayos: son temibles por los daños que pueden ocasionar en las personas, animales e instalaciones, aunque rara vez en los cultivos, como no sea por la posibilidad de verse afectados por incendios con origen principalmente en el monte.

4.2. El Cambio Climático.

Ya desde los años 80 se han observado fenómenos meteorológicos anómalos y extremos que parece que tienden a incrementarse. Estos cambios se han constatado con la variación de la distribución de especies animales y los cambios de comportamiento en las especies migratorias. El deshielo de los casquetes polares también es evidente. Ello es debido al incremento de la temperatura global en 0,5ºC en el siglo XX (efecto invernadero).

No debemos confundir esto con un cambio esporádico de las condiciones climáticas como por ejemplo una sequía pertinaz que, al final, retorna a la normalidad aunque sea 2 ó 3 años más tarde.

Estos fenómenos también se hacen sentir en la agricultura, principalmente en el incremento de la temperatura media, incremento de heladas extemporáneas, torrencialidad de lluvias, etc, cuyas consecuencias se traducen en pérdidas económicas, en el progreso de la desertización, en cambios en la fenología de los cultivos, entre otras.

Las evidencias del cambio climático son apreciables en los propios cambios del sistema climático:

o Cambio de las corrientes marinas al norte de Perú por Diciembre (fenómeno de El Niño) lo que originan lluvias que a veces pueden ser de gran intensidad.

o Afloramiento de aguas profundas del mar….

La desaparición paulatina de la capa de ozono, capa que nos libra de los rayos gamma y X, nocivos para los seres vivos, no mejoran la situación.

4.3. Predicción del tiempo.

Por la importancia que tienen los fenómenos meteorológicos en los cultivos es conveniente tener información lo más precisa de las predicciones del tiempo por lo menos a corto plazo.

Además de las predicciones realizadas por el Instituto de Meteorología, las más precisas por otra parte, podemos prever el tiempo a corto plazo a través de signos o señales observables, a veces apoyados por el refranero popular de cada zona que, en bastantes casos, no reflejan fielmente la realidad. Ejemplos de ello son la observación del halo y la corona en la luna y el sol que puede o no presagiar mal tiempo dependiendo de si el frente está encima o si está entrando, en este caso sí; el arco iris nos indica que hay un claro en el cielo pero no necesariamente que se vaya a pasar la masa nubosa. Por otra parte, para ver el arco iris el observador debe tener el sol a su espalda por lo que cuando el frente viene como es habitual por el oeste, así el arco iris que antecede a las precipitaciones visto por la mañana, por la tarde es posible que nos alcance.

En los pueblos los agricultores más añosos todavía conservan tradicionales métodos de predicción (totalmente carentes de fundamento) que se basan en la observación del tiempo que hay hace en 12 días consecutivos de verano y se hacen corresponder con el tiempo que hará en los doce meses del año próximo. Son por ejemplo las Cabañuelas.

Publicado: noviembre 27, 2015 por Santiago

Etiquetas: tema 14 procesos de producción agraria