Recurso didáctico

CONTEXTO.

La acción educativa del centro tiene lugar en un espacio físico concreto y se sirve de unos recursos materiales determinados. Por ello, una adecuada organización del ambiente, incluyendo espacios y recursos materiales, facilitará la consecución de los objetivos educativos.

“Es necesario que el espacio escolar tenga en cuenta las necesidades de los niños, que les permita hacerlo suyo y situarse en él a partir de sus experiencias y relaciones con objetos y personas. Para cumplir con estas condiciones, el espacio, su distribución y las dependencias del centro de educación infantil deben adecuarse a las variadas y cambiantes necesidades de los niños”. (Diseño curricular base para la educación infantil).

Al plantear los principios metodológicos de la etapa de educación infantil, se habla de la organización del espacio y del tiempo como uno de los principios que el educador debe tener en cuenta en su intervención educativa.

Las diferentes zonas de actividad en el centro de educación infantil y la organización del tiempo, cumplen una función estimulante y potenciadora de los aprendizajes, pero realmente no existe una organización espacial y temporal que se pueda considerar como modelo o ideal. Cada educador ha de buscar la más adecuada a las características de su grupo y a sus condiciones materiales.

OBJETIVOS.

– Conocer la organización de los espacios como recurso en la escuela infantil, y en otros contextos.

– Valorar la importancia de la organización del tiempo como recurso didáctico con niños de 0 a 6 años.

– Identificar los tipos de materiales, características, formas de adquisición, elaboración y organización.

SITUACIÓN:

Para que Carlos conozca los aspectos prácticos que articulan el espacio y el tiempo en un centro infantil, deberá aprender:

ORGANIZACIÓN DE LOS ESPACIOS:

– Necesidades de los niños.

– Necesidades de los adultos.

ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO EN LA ESCUELA.

– Tiempo para las familias.

– Tiempo para el niño.

– Tiempo para los educadores.

Los temas que van a desarrollar todos estos aspectos son los siguientes:

Tema 1. La organización de los espacios como recurso didáctico.

Tema 2. La organización del tiempo como recurso didáctico.

Tema 3. La organización de los materiales como recurso educativo.

Tema 1: La organización de los espacios como recurso didáctico.

Ana y Carlos, aunque ya han visitado varias escuelas infantiles, esta vez van a utilizar una guía de observación elaborada para recoger datos sobre los espacios tanto interiores como exteriores. Así obtendrán una idea más clara y objetiva de sus características.

Además Carlos propone visitar también algún tipo de instalación de educación no formal, por ejemplo una ludoteca, una granja escuela, u otro tipo de centro. Así podrán conocer las instalaciones y analizar los espacios de los que disponen.

Ana está de acuerdo, y le parece muy interesante. Así conocerán otras realidades en las que pueden desarrollar su actividad profesional y que son muy diferentes de la escuela.

Para poder conocer estos aspectos deberán seguir estos pasos:

Paso 1.1. Criterios para la organización del espacio en el centro de educación infantil.

Paso 1.2. Requisitos mínimos de los centros de educación infantil, en relación con el espacio.

Paso 1.3. Espacios de un centro de educación infantil.

Paso 1.4. Los espacios en otros contextos.

Paso 1.1. Criterios para la organización del espacio en el centro de educación infantil

El niño se encuentra inmerso en un medio con que interactúa continuamente, y en el que se desarrolla.

El papel que juega el entorno en el proceso de desarrollo y aprendizaje de los niños es muy importante. El niño se desenvuelve en un continuo proceso de interacción y relación con su entorno que establece desde su nacimiento.

Importancia del entorno

El entorno debe facilitar y promover el crecimiento global del niño en todas sus potencialidades. Es necesario que el análisis y la transformación del entorno que rodea a los niños parta de la reflexión promovida dentro de la práctica educativa. Conocer a los niños, su manera de progresar, crecer y aprender es la base para pensar en el ambiente que debe rodearles.

La idoneidad de los espacios, la accesibilidad, la higiene, las condiciones de seguridad, y la adecuación a las características y necesidades de los niños de estas edades, garantizará un adecuado desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje.

La escuela infantil supone un entorno educativo en el que participan tanto el niño como el adulto. Además de los niños, intervienen los padres y los educadores, por lo que debe reunir unas condiciones de espacios en función de las necesidades de todos ellos.

Se trata de la organización del ambiente en el que tiene lugar el aprendizaje.

La planificación, diseño y posteriormente la intervención que el educador y todo el equipo harán sobre el entorno, deben responder a algunos criterios que están en la base del currículo de la etapa 0-6 años.

El medio en el que el niño se desenvuelve facilita determinadas conductas o actividades y condiciona un tipo de relación e intercambio. Debemos valorar pues, la importancia de los espacios* como promotores de distintas motivaciones y posibilidades de acción.

El espacio en la educación infantil *

La organización del espacio debe favorecer, además de la actividad y la exploración, la autonomía personal e intelectual, lo que se consigue organizando puntos de referencia claros para que el niño y la niña se puedan orientar fácilmente. También debe favorecer la imaginación para que los alumnos puedan intervenir de forma creativa en los posibles cambios de distribución material del aula, y así conseguir mejores resultados o favorecer un tipo determinado de actividades.

El educador no debe por tanto limitarse al espacio del aula, sino tratar también de ofrecer al niño un mundo rico en experiencias y relaciones. Al hablar del espacio, deberemos contar con todos los espacios del centro, tanto interiores como exteriores.

La organización del espacio debe favorecer el desarrollo armónico del niño teniendo en cuenta todos los procesos perceptivos, motores, cognitivos, y afectivos que tienen que desarrollar los niños a lo largo del tiempo que permanecen en el contexto de la escuela.

Principios de organización del espacio en el centro de educación infantil (texto adjunto)

Entre los principios de ordenación del espacio encontramos los siguientes:

– Favorecer el contacto y las relaciones entre los niños y entre los niños y el adulto, logrando satisfacer las necesidades de socialización y afecto. Esto implica disponer de lugares tranquilos que favorezcan el contacto más directo y lugares amplios que faciliten el contacto del grupo y el juego.

– Favorecer distintos tipos de actividades: de expresión corporal, de expresión musical, de expresión plástica, de lectura, de juego simbólico, de movimiento, de construcción, de lectura de cuentos, etc.

– Promover el aprendizaje, ofreciendo multitud de estímulos, facilitando el juego, el descubrimiento, la observación, la manipulación, y la investigación.

– Ofrecer un clima de confianza y seguridad, donde el niño se sienta protegido, pueda traer sus objetos de apego, explorar lo nuevo, y sentirse cómodo y seguro.

– Adaptarse a las características y necesidades individuales. En el caso de la existencia de algún tipo de necesidad educativa especial, se deberán tomar las medidas necesarias para atender esta necesidad desde el punto de vista de la organización espacial.

– Crear zonas aisladas y tranquilas para el descanso, adaptadas a las necesidades de cada edad, así como para la higiene y la alimentación.

– Adecuarse a la organización espacial y del mobiliario atendiendo a la edad de los niños, tanto en condiciones de seguridad, como materiales, de distribución, etc.

– Adecuación de espacios para adultos como elementos importantes en la escuela infantil, zonas de recepción de niños y padres, zonas de trabajo para educadores, zonas de encuentros con padres y zonas de reuniones de grupo.

– Favorecer también la existencia de zonas informativas para las familias como paneles en los vestíbulos, aulas, etc.

– Utilizar todas las zonas del centro como parte integrante del mismo, motivadoras para realización de actividades, murales, y vehículo de información a las familias.

– Distribuir espacios diferenciados para los niños de diferentes edades en función de sus necesidades.

– Crear espacios flexibles para poder adecuase a las decisiones del equipo educativo y a las necesidades y características de los niños.

– Adecuar la climatización, ventilación, decoración, e iluminación, con el fin de reunir las condiciones más idóneas.

Criterios de organización de los espacios en la escuela infantil

A la hora de organizar los espacios en la escuela infantil tenemos que tener en cuenta:

· Necesidades de los niños: En la planificación de los espacios para las edades de 0 a 6 años hay que tener en consideración cómo es el niño y cuáles son sus características y necesidades.

1. Afectivas. Creando puntos de referencia que proporcionen seguridad y estabilidad, espacios para el contacto individual del adulto con el niño, rincones íntimos, tranquilos, cómodos.

El niño tiene que encontrar en estos espacios una atmósfera agradable y acogedora.

2. Autonomía. En esta etapa se pasa de una total dependencia del adulto a un grado importante de autonomía. Se tendrá que tener en cuenta la existencia de espacios donde el niño pueda actuar libremente, facilitándole el libre acceso a los materiales, eliminando barreras arquitectónicas, y favoreciendo que construya o reinvente sus propios territorios.

3. Movimiento. En los primeros años va logrando un progresivo control de su cuerpo y cada vez mayores habilidades motóricas que desempeñan un papel importante para el desarrollo: dominio de la marcha, lateralidad, control postural.

Debemos proporcionar espacios que favorezcan el movimiento y las destrezas motóricas, espacios diáfanos y amplios, con equipamientos diversos como rampas, escaleras, colchonetas, espalderas…

4. Socialización. El niño necesita relacionarse y comunicarse con otros niños y con adultos, tener la posibilidad de cooperar, compartir experiencias y al mismo tiempo precisa un espacio propio, privado.

Le proporcionaremos espacios para el grupo y también individuales, espacios para compartir y espacios para poder aislarse si lo desea.

5. Fisiológicas. Que son las necesidades básicas y primarias en la vida del niño, como limpieza, alimentación, sueño, seguridad, y confort.

El centro de educación infantil debe proporcionar respuesta a todas ellas propiciando la existencia de zonas adecuadas para el cambio, la higiene, la alimentación, el descanso…

6. Descubrimiento, exploración, conocimiento, investigación.

El niño continuamente se está enriqueciendo por medio del entorno que le rodea, aprende de él, lo explora, investiga, construye, lo transforma.

Debemos facilitarle entornos ricos en estímulos y en experiencias, que promuevan la exploración y el descubrimiento, la investigación con objetos y otros materiales diversos.

Por otra parte, el espacio del centro también tiene que favorecer la actividad lúdica, espacios adecuados para el juego simbólico, juegos de movimiento, de construcción, de invención, etc.

· Necesidades de los adultos: padres y madres, educadores, y personal de servicios, también deben contar con espacios propios y cómodos donde sentirse a gusto en el centro.

Es necesario habilitar espacios para los encuentros del equipo educativo, el personal no docente, lugar de reuniones y zonas de trabajo, un lugar cómodo de encuentro para intercambiar impresiones, una mecedora o sillón en el aula, un lugar para el encuentro y comunicación con las familias, un lugar para realizar reuniones con los padres en gran grupo, una zona para recibir a los padres individualmente con intimidad y tranquilidad, etc.

· Entorno comunicativo: el centro destinado a la educación de 0 a 6 años debe promover un ambiente de comunicación, ofrecer un entorno de relaciones*º ricas y diversificadas. El entorno físico puede determinar y contribuir en gran medida a la creación de este marco de comunicación, contribuyendo a favorecerlo y facilitarlo con su distribución espacial.

· La organización de los espacios*ª relaciona también con la manera de organizar el tiempo en la escuela

Relaciones en el centro

El centro, para facilitar y promover relaciones, debe reunir una serie de condiciones:

– Disponer de espacios flexibles y dinámicos, previendo espacios comunes: salas de juegos, entrada, talleres…

– Crear espacios abiertos y flexibles, con grandes ventanales entre las aulas, puertas o paredes abatibles, etc.

– Flexibilizar el entorno que permita transformar, y abrir los espacios según las necesidades del momento.

– Favorecer los espacios polivalentes: la sala de usos múltiples como taller, la entrada como sala de juegos, etc.

– Concebir la escuela como algo global. Todos los espacios son educativos.

– Organizar los espacios y materiales de forma adecuada, favoreciendo así la relación del educador y los niños.

Espacio-tiempo: En educación infantil todos los aspectos están relacionados y pueden confluir en un mismo proyecto.

Organización de los espacios *ª

Se plantea la necesidad de establecer unas rutinas de la vida diaria, que proporcionen al niño un marco de referencia indispensable para su desarrollo:

– Momento del desayuno.

– Momento del juego.

– Momento de la comida.

– Momento del cambio.

– Momento del sueño.

– Momento de la merienda.

Los espacios sirven entonces para marcar un ritmo, una sucesión de hechos y actividades en la vida diaria.

Paso 1.2. Requisitos mínimos de los centros de educación infantil en relación con el espacio

Las condiciones básicas que deben cumplir los espacios físicos de los centros quedan recogidas en la normativa desarrollada por la Consejería de Educación. En el Decreto 149/2009, de 12 de mayo, por el que se regulan los centros que imparten el primer ciclo de educación infantil.

Requisitos de los centros

Artículo 11. Edificios.

1. Los centros educativos que impartan el primer ciclo de la educación infantil se situarán en locales de uso exclusivamente educativo y con acceso independiente desde un espacio público.

2. Los centros educativos que impartan el primer ciclo de la educación infantil deberán reunir las condiciones higiénicas, acústicas, de habitabilidad y de seguridad, que se señalen en la legislación vigente, además de los requisitos que se establecen en el presente Decreto.

3. Asimismo, deberán disponer de unas condiciones arquitectónicas que posibiliten el acceso y la circulación del alumnado con problemas físicos, de acuerdo con lo dispuesto en la legislación que le es de aplicación.

4. Por Orden de la persona titular de la Consejería competente en materia de educación se dictarán las reglamentaciones técnicas necesarias para especificar las condiciones arquitectónicas de los centros educativos que impartan el primer ciclo de la educación infantil.

Artículo 12. Unidades.

Los centros educativos que impartan el primer ciclo de la educación infantil deberán contar con un mínimo de tres unidades, una para cada tramo de edad, sin perjuicio de lo establecido en la disposición adicional primera.

Artículo 13. Instalaciones y condiciones materiales.

Los centros educativos que impartan el primer ciclo de la educación infantil deberán reunir al menos los siguientes requisitos referidos a instalaciones y condiciones materiales:

a) Una sala por cada unidad con una superficie de dos metros cuadrados por puesto escolar y que tendrá treinta metros cuadrados como mínimo. Las salas destinadas a niños y niñas menores de dos años dispondrán de áreas diferenciadas para el descanso e higiene de éstos.

b) Un espacio adecuado para la preparación de alimentos, cuando haya niños y niñas menores de un año, con capacidad para los equipamientos necesarios.

c) Una sala de usos múltiples de treinta metros cuadrados que, en su caso, podrá ser usada de comedor.

d) Un patio de juegos por cada nueve unidades o fracción, de uso exclusivo del centro, con una superficie que, en ningún caso, podrá ser inferior a setenta y cinco metros cuadrados.

e) Un aseo por sala destinada a niños y niñas de dos a tres años, que deberá ser visible y accesible desde la misma y que contará con dos lavabos y dos inodoros.

f) Un aseo para el personal, separado de las unidades y de los servicios de los niños y niñas, que contará con un lavabo, un inodoro y una ducha.

g) Un espacio diferenciado con un mínimo de diez metros cuadrados para las tareas de administración y de coordinación. En los centros de más de seis unidades deberá haber, al menos, dos espacios diferenciados.

Artículo 14. Ratio.

1. Los centros educativos que impartan el primer ciclo de la educación infantil tendrán como máximo el siguiente número de niños y niñas por unidad:

Unidades para niños y niñas menores de un año: 1/8.

Unidades para niños y niñas de uno a dos años: 1/13.

Unidades para niños y niñas de dos a tres años: 1/20.

2. La Consejería competente en materia de educación determinará el número máximo de alumnos y alumnas para las unidades que integren niños y niñas con necesidades específicas de apoyo educativo o trastorno del desarrollo.

Paso 1.3. Espacios de un centro de educación infantil

En la escuela infantil conviven tanto niños como adultos que realizan diferentes funciones:

– Hay que pensar en los educadores, crear espacios para facilitar el descanso, el trabajo de planificación y organización, el intercambio, el contacto con los padres, la comida, etc.

– En las familias que mantienen un contacto diario con los educadores al entrar y salir los niños en el centro, para entrevistarse con el educador, o director, asistir a reuniones o charlas informativas, participar en actividades organizadas por la escuela, etc.

– En los niños, quienes pasan gran parte de la jornada en el centro y mantienen sus ritmos y rutinas, tienen diferentes tipos de necesidades, y realizan actividades individuales y en grupo.

Distribución de espacios

Espacios interiores

Son los espacios utilizados por todos y que no dependen de la actividad concreta que se realiza por parte de un grupo de niños y un educador en un momento determinado o a lo largo de una jornada.

Es importante crear espacios que Renán condiciones adecuadas para los diferentes tipos de utilización que se les vaya a dar.

Todos los espacios de la escuela inciden en los procesos de enseñanza aprendizaje. Su distribución, utilización y dotación debe ser coherente con las intenciones educativas que se pretenden.

Desde éste punto de vista, el espacio es considerado como un recurso educativo m ás, que permite lograr los objetivos y no sólo como el lugar en el que se realizan las actividades

Distribución de espacios

En la distribución de los espacios del centro de educación Infantil, tenemos que tener en cuenta que debe:

– Tener buena ventilación, temperatura adecuada, claridad.

– Estar diseñado de forma adecuada al tipo de actividades que se van a realizar en él: juego, descanso, alimentación, etc.

– Estar adaptado a las características y necesidades de los niños de 0 a 6 años.

– Adecuarse a la normativa vigente con relación a las instalaciones y reunir condiciones de seguridad. Contemplando las adaptaciones necesarias para movilidad y accesos de los discapacitados físicos.

Para saber más…

NORMATIVA

Legislación educativa andaluza y española de ámbito estatal en vigor en Andalucía

Requisitos Mínimos

  • REAL DECRETO 303/2010, de 15 de marzo, por el que se establecen los requisitos mínimos de los centros que impartan enseñanzas artísticas reguladas en la ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (BOE 09-04-2010).
  • REAL DECRETO 132/2010, de 12 de febrero, por el que se establecen los requisitos mínimos de los centros que impartan las enseñanzas del segundo ciclo de la educación infantil, la educación primaria y la educación secundaria (BOE 12-03-2010).
  • REAL DECRETO 777/1998, de 30 de abril, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Formación Profesional en el ámbito del Sistema Educativo. (BOE: 8-05-98.).
  • REAL DECRETO 389/1992, de 15 de abril, que establece los requisitos mínimos de los centros que imparten enseñanzas artísticas (BOE nº 102 de 28-4-92)

Distribución de espacios en el aula (ver texto adjunto. Plano del centro).

El aula o el espacio-grupo

Es el lugar que está destinado al trabajo diario con los diferentes grupos de niños, en los que pasan gran parte del día, y en el que se desarrolla diariamente la vida y la actividad. Son espacios que el educador debe cuidar especialmente.

Deben constituir pequeños ambientes en el interior del recinto del centro, entornos ricos en relaciones y espacios de referencia para los niños.

El espacio del grupo debe dar respuesta y adecuarse a las necesidades de los niños, favoreciendo la actividad autónoma y la actividad compartida, estando organizado y distribuido en función de las características de cada edad y al mismo tiempo tener una organización flexible y dinámica.

Cada grupo de edad, dependiendo de la forma de organización de cada escuela, contar generalmente con su aula. Los niños identifican el espacio como su espacio, que les proporciona seguridad y confianza.

Las dimensiones de cada aula deben ser como mínimo de dos metros cuadrados por puesto escolar y que tendrá como mínimo 30 metros cuadrados. Las salas destinadas a los niños menores de dos años dispondrán de áreas diferenciadas para el descanso e higiene del niño.

Las aulas se organizan en función de las actividades que en ellas se realicen, y ese tipo de organización es flexible. Se puede modificar en función de la planificación de las necesidades del niño, de sus características, del tipo de actividad que se quiera plantear, del tipo del contexto en que nos encontremos, etc.

La disposición del mobiliario nos puede ofrecer una gran versatilidad a la hora de organizar los espacios de forma que podemos modificarlos sin ninguna dificultad. Contar con percheros adecuados a la edad de los niños, archivadores para el material, mesas y sillas, armarios, cajoneras, etc.

Distribución de espacios en el aula (texto adjunto. Ver plano del aula).

Descripción de aulas. Características

Aulas de Bebés

Debe disponer de dos zonas diferenciadas claramente: zona de cambios y zona de descanso. Además contará con un lugar en el que se prepararen los biberones y papillas, se esterilicen los biberones, los chupetes. La zona de descanso debe ser un lugar tranquilo y silencioso, pero al que se pueda acceder fácilmente. En la zona de cambios se dispondrá de un mueble-cambiador con superficie almohadillada fácilmente lavable, protegido para evitar posibles caídas o golpes, estanterías para guardar ropa de cambio y pañales, esponjas, utensilios de aseo, lavabo, contenedor para pañales, espejo en el que el niño pueda verse, móviles y juguetes para crear un clima de tranquilidad y relajación en el cambio. También podrá dispondrá de zonas de movimiento, con espejos a baja altura, zonas de gateo, barra horizontal en la pared, pequeñas espalderas, hamacas, etc.

Aula a partir de dos años

Deben tener diferenciadas las zonas de higiene, con inodoros y lavabos adecuados a sus características.

Como ya hemos dicho anteriormente, la alimentación en muchas escuelas se realiza dentro del aula como una actividad educativa más.

En lo que se refiere a los momentos de descanso como la siesta, algunos centros disponen de espacios diferenciados para que los niños puedan descansar, en otros se acondiciona el espacio del aula, oscureciendo con elementos como cortinas, con música relajante, luces bajas, y situando en el aula hamacas o colchonetas para que los niños debidamente arropados puedan descansar relajados en un clima de tranquilidad.

Las aulas pueden organizarse por rincones o zonas de actividad, que pueden variar su disposición según las actividades que se vayan a desarrollar.

Los rincones se pueden distribuir en el aula teniendo en cuenta la precaución de situarlos de forma estratégica y no planificando la colocación de zonas de actividad tranquila próximas a zonas de mucha actividad, o zonas de agua cerca de zonas de lectura.

Ejemplo de zonas o rincones:

– Zona de juegos de agua.

– Zona de alfombra o corro.

– Zona de juego simbólico.

– Zona de lectura y descanso.

– Zona de construcción.

– Zona de movimiento.

– Zona de manipulación.

– Zona de naturaleza.

– Zona de experimentación.

Distribución por edades

Dependiendo de las edades, las necesidades y la distribución de las aulas varía:

· Aula de niños y niñas hasta 1 año:

– Zona de alfombra: alfombra, cojines, cestas con diversos objetos, móviles, espejo, libros de imágenes, juegos de construcción de torres, trenes…

– Zona de gateo y desplazamiento: superficie amplia, con desniveles en el aula (colchonetas, cojines, rampas…), juegos de arrastre, barra fija en la pared, pequeñas espalderas, construcciones de espuma…

· Aula de niños y niñas de 1 a 3 años:

– Zona de alfombra: espacio para encuentros del grupo, panel de fotografías, espejo, libros…

– Zona de juego simbólico: casa, cocina, disfraces, maquillaje, garaje, construcciones…

– Zona de movimiento y desplazamientos: correpasillos, carretillas, bicicletas, tobogán, rampas, espalderas…

– Zona de manipulación y exploración: arena, pintura, plastilina, barro…

– Zona de observación y naturaleza: plantas, animales, juguetes, objetos y materiales diversos…

· Aula de niños y niñas de 3 a 6 años:

– Zona de “asamblea” o encuentro del grupo: alfombra, cojines, espejo, calendario, fotos…

– Zona de juego simbólico: casa, tienda, disfraces, marionetas, construcciones…

– Taller de expresión: pintura, collage…

– Zona de lectura, biblioteca.

– Zona de observación, investigación, manipulativa, experimentación: animales, huerto, plantas, terrario, etc.

– Zona de juegos lógico-matemáticos.

– Zona de juegos de mesa.

Espacios exteriores

Normalmente se suele producir un escaso aprovechamiento de los espacios exteriores, tanto desde el punto de vista de cantidad de espacios como en su forma de utilización. En esta etapa de educación infantil la utilización del espacio exterior deber a entenderse como una prolongación de la utilización del espacio del interior de la escuela.

Desde el punto de vista de edificación, es decir estructural, lo ideal es que las aulas comuniquen directamente con el jardín o el patio, ofreciendo así al niño la posibilidad de cambiar de una zona a otra sin ningún tipo de problema.

El espacio exterior sitúa al niño ante nuevas experiencias lo que le obliga a adaptarse y plantearse nuevas respuestas, promoviendo nuevos retos, favoreciendo intercambios, fomentando los procesos de socialización y cooperación.

El espacio exterior ofrece la posibilidad de utilizar otro tipo de materiales y objetos como la tierra, arena, plantas, animales, piedras que no se utilizan normalmente en el espacio interior.

Desde el punto de vista del nivel corporal se dispone de un entorno mucho más amplio para moverse libremente y conseguir la conquista progresiva de mayores habilidades motoras.

La existencia de jardines y patios se convierten de esta manera en lugares perfectos para ejercitar la creatividad, la imaginación y la fantasía.

Estructuración de los espacios exteriores

Podemos tener en cuenta para estructurarlo y organizarlo aspectos como:

– Amplitud del espacio.

– Acceso directo desde las aulas, con zona de paso cubierta.

– Que exista equilibrio entre espacios estructurados y sin estructurar.

– Creación de zonas para actividades distintas con zonas de paso.

– Adaptación en función de los deseos y necesidades de los niños, a veces contradictorios según cada momento o actividad: movimiento-reposo, seguridad-aventura…

– Presencia de objetos simbólicos.

– Equipamiento de materiales para el juego manipulativo y sensorial, como agua, arena…

– Suelo variado como tierra, cemento, césped…

En el espacio exterior de la escuela infantil, nos encontramos con zonas como:

– Zonas comunes a toda la escuela de juegos donde los niños disponen de material de juego de exterior: rampas, construcciones gigantes, columpios, toboganes, casitas, correpasillos, etc. El suelo puede ser de arena, hierba o de materiales antigolpes y antihumedad.

– Zonas abiertas directamente a cada una de las aulas, que pueden tener arenero, zona de agua, etc. El suelo puede ser del mismo tipo de materiales de las zonas comunes. También pueden disponer de juegos de exterior como correpasillos, grandes construcciones, areneros, etc.

– Zonas semicubiertas: para días de lluvia.

DECRETO 293/2009, de 7 de julio, por el que se aprueba el reglamento que regula las normas para la accesibilidad en las infraestructuras, el urbanismo, la edificación y el transporte en Andalucía (BOJA 21-07-2009).

Paso 1.4. Los espacios en otros contextos

El educador infantil, como ya hemos visto, puede desempeñar su labor profesional en contextos diferentes a la escuela infantil.

Una vez analizadas las características del tipo de programa o proyecto en el que está inmersa su actuación profesional, siempre tendrá que tener en cuenta las características y necesidades de los niños y niñas de 0 a 6 años.

A partir de aquí podrá observar las diferencias en cuanto a criterios, normativa, necesidades, o posibilidades de organización y planificación para cada una de las opciones que se le pueden presentar.

Tendrá que atenerse además a los planteamientos básicos que se han venido indicando como:

– Ofrecer un ambiente de seguridad y confianza al niño.

– Favorecer el desarrollo de sus capacidades y la relación entre iguales y con los adultos.

– Potenciar la adquisición de experiencias, y cubrir sus necesidades básicas.

A continuación comentaremos algunos espacios de otro tipo de centros:

Espacios de una ludoteca. Suelen disponer de una sala amplia, con distintas zonas de juego. Si se realizan talleres se localizan en la misma sala, separando los distintos elementos con algún tipo de sistema, o en salas paralelas.

Estos espacios se pueden utilizar también como sala para proyectar, como sala de reuniones, como teatro improvisado, etc.

La forma de organizar los espacios depende de los objetivos que se propongan, cada ludoteca se concibe de una forma. Se pueden plantear por ejemplo las siguientes zonas:

1. Zona del ludotecario: a la entrada, donde recibe a los niños y entrega información, recoge materiales y juegos.

2. Zona de exposición de materiales y juegos.

3. Zona de juegos de mesa.

4. Zona de juegos de movimiento.

5. Zona de almacén.

6. Zona de talleres.

Espacios de aula ambulatoria o aula hospitalaria. Debería tener condiciones similares a las de la ludoteca, pero, en este caso, además debería contar con acceso fácil desde las habitaciones y reunir condiciones de adecuación a las necesidades de los niños, con facilidad de acceso también a los patios o zonas de juego. Espacios amplios con colorido, juegos y personal cualificado.

En el caso de aula ambulatoria o aula pediátrica, podría estar situada en los centros de salud de zonas urbanas o rurales, cerca de las consultas de pediatría, en zonas específicas una sala que no precisaría grandes dimensiones por la poca duración de tiempo de permanencia del niño en la consulta, pero con mobiliario, materiales y juegos adecuados, así como con la figura siempre imprescindible del educador.

Espacios de granja escuela. Las granjas escuela varían mucho de unas a otras, pero reúnen unas características generales comunes, como son:

– Existencia de talleres en los que se realizan actividades relacionadas con el medio natural o con la granja, como por ejemplo: elaboración de pan, galletas, modelado con arcilla, teñido de sal, magdalenas, etc.

– Cuidado de animales: dar de comer a los animales de la granja, colaborar en el ordeño, la limpieza, etc.

– Cuidado de plantas: siembra y cultivo, cosecha.

Los espacios suelen estar relacionados con este tipo de actividades:

– Aulas para la realización de los talleres: de diferente tipo algunas con hornos, otras con mesas, otras con alfombra y cojines, etc.

– Establos y huertos.

– Zona de dormitorios y servicios para niños y educadores.

– Zona de comedores.

– Zona de dirección.

– Zona de atención a padres y reuniones.

Tema 2: La organización del tiempo como recurso didáctico

Carlos y Ana han estado visitando los espacios de la escuela y ahora han pedido información a las educadoras sobre la organización del tiempo y de las actividades a lo largo de la jornada diaria con los niños en el aula. Les ha llamado especialmente la atención cómo se guiaban los niños por ritmos y rutinas, desde que entraban en la escuela hasta la hora de la salida.

Ana comenta a Carlos que cuando llegaba la hora de la “galleta” o del desayuno, en el aula de 2 años, los niños empezaban a organizarse para coger los vasos para la leche o el zumo, repartir las galletas y los baberos, y sentarse cada uno en su lugar tranquilamente esperando el turno.

Carlos le dice que además le llamó especialmente la atención cómo se preparaban luego para recoger, y pasar a la actividad siguiente. También les asombró cómo reconocían los momentos de cada tipo de actividad y la hora de descanso o de salida sin que la educadora realizara casi indicaciones. ¡Realmente tenían muy interiorizada la organización del tiempo de la jornada en la escuela!

Para profundizar en los aspectos relacionados con el horario, se pueden seguir estos pasos:

Paso 2.1. Criterios para la organización del tiempo en el centro de Educación Infantil.

Paso 2.2. Factores que influyen en la organización del tiempo.

Paso 2.3. Criterios para la organización del tiempo en la jornada escolar.

Paso 2.4. Tiempo para familias y educadores.

Paso 2.5. La organización del tiempo en otros contextos.

Paso 2.1. Criterios para la organización del tiempo en el centro de Educación Infantil.

Estos son algunos criterios para la organización del tiempo:

· Realizar la distribución temporal con antelación, preferentemente al inicio del curso.

· Debe responder a los objetivos que se pretenden alcanzar, reflejados en el proyecto educativo y curricular del centro, así como en las programaciones.

· Conocer las características, el ritmo y las necesidades de cada niño, respetando y realizando las adaptaciones necesarias en cada caso.

· Combinar los tiempos para los diferentes tipos de actividad y de experiencias, como el juego, actividad tranquila, movimiento, concentración, actividad individual, actividad en grupo, etc.

· Flexibilizar la planificación respetando los ritmos individuales y del grupo, modificando el programa cuando sea necesario.

· Organizar momentos de encuentro y comunicación entre los niños y con el adulto.

· Planificar momentos de encuentro con los demás educadores, personal no docente y con las familias.

· Prever la formación continua de los educadores.

· Planificar el horario general del centro, el horario de los grupos de aula, el horario de atención a las familias, el horario del trabajo individual y del grupo de los educadores.

· Planificar los momentos, forma de encuentros y participación de las familias.

· Organizar el calendario escolar, y laboral (en algunos casos), planificando la organización del personal docente, no docente, reuniones, etc.

· Planificar los momentos del curso que tienen que estar debidamente estructurados y organizados como el período de adaptación, la acogida diaria de alumnos, despedida, las entrevistas iniciales con familias, las reuniones de comienzo de curso, etc.

El concepto del tiempo

El concepto del tiempo se puede abordar desde diferentes aspectos:

· El tiempo del niño. La organización temporal es siempre un medio para lograr que el niño se desarrolle plenamente desde su individualidad con sus características propias.

El tiempo del niño supone vivir plenamente su período sensoriomotor, su actividad simbólica, su mundo de fantasía, sus procesos mentales. El tiempo es diferente en cada niño, ya que cada uno tiene vivencias y esquemas distintas desde donde actúa y en las que integra lo nuevo, los cambios y desde donde avanza en el conocimiento de sí y del entorno que le rodea.

El respeto al ritmo de cada niño o niña es la premisa fundamental para que viva como ser único, diferente y aceptado en su forma de ser y de actuar. Sus necesidades biológicas son las que marcan en un principio los ritmos y frecuencias necesarias para su orientación temporal: toma de alimentos, cambios de ropa, el sueño, son las primeras pautas y primeras referencias para el niño.

Pero esta estabilidad de ritmos no se puede confundir con rigidez ni con una excesiva división del tiempo. Junto con la necesaria rutina de los ritmos y frecuencias, el niño necesita la flexibilidad necesaria de unos tiempos en los que pueda vivir y satisfacer sin prisas, a su ritmo, los descubrimientos, las relaciones y las emociones.

· El tiempo en la organización de la jornada escolar. La organización de la jornada entendida como la distribución de las actividades en el tiempo, implica no sólo la división temporal, sino y fundamentalmente una determinada concepción educativa y una metodología en la que se incluye y se interrelaciona tiempo, espacio, objetos, relaciones y actitudes del adulto.

Es necesario crear un ambiente en el que el niño se mueva con libertad, donde el aprendizaje no sea protagonizado por el adulto, sino por el niño y la niña. Donde se pueda desarrollar la dimensión social, emocional, física e intelectual. Para ello hay que tener en cuenta varias cuestiones:

– El tiempo no es igual paras todos, cada edad y cada niño tiene su propio ritmo.

– El tiempo y sus divisiones tienen que permitir todo tipo de contactos, relaciones y experiencias.

El ingreso de los niños y niñas en la escuela infantil

El equipo de educadores realizará la distribución del tiempo a lo largo del curso escolar, teniendo en cuenta los momentos más significativos del mismo.

Es importante hacer referencia al período de adaptación porque exige un tratamiento concreto ya que marca la entrada del niño en la escuela infantil.

En este momento los padres y madres son esenciales para lograr que el niño se adapte a esta nueva situación de la mejor manera posible.

En el diseño curricular base de la educación infantil, se hace referencia al período de adaptación: “El niño debe aprender a convivir en un entorno distinto al que le ha acogido hasta ese momento (el familiar) y a relacionarse de forma diversa a como lo ha hecho hasta ahora. La necesidad de compartir personas significativas, juguetes, espacios, etc., así como la separación de la casa y de

los padres, se presenta en el centro como algo inherente a su propia estructura y funcionamiento, y como exigencias que resultan novedosas”.

Tenemos que tener en cuenta la importancia del tiempo que se dedique a la adaptación del niño en la escuela infantil para lograr los objetivos, en lo que se refiere a:

– La superación del conflicto y la frustración que le supone al niño la entrada por primera vez en la escuela.

– El nivel de organización escolar, relacionada con la participación de los padres en el ámbito educativo.

Período de adaptación

En cuanto a cómo podría desarrollarse el período de adaptación, cada centro diseña cómo trabajarlo, pero sería conveniente que los educadores en este período comprendieran una serie de acciones para el desarrollo más adecuado del mismo.

Estas acciones se pueden enfocar bajo tres aspectos:

Elaboración del plan de trabajo del educador para este período.

Se plantea la necesidad de ofrecer al niño una actitud receptiva y sensible a través del conocimiento de la dificultad que supone para él la entrada en un mundo totalmente nuevo y extraño.

Los contactos se establecerán antes de que el niño ingrese en el centro, para que los padres tengan un buen conocimiento, más cercano y directo de la escuela.

Es importante que la visiten con el niño y que sea el propio educador que va a estar con él quien les reciba, iniciando así el primer encuentro y descubrimiento mutuo.

A partir de las primeras entrevistas con los padres de los niños, el educador podrá tener un mejor conocimiento de las características de cada niño y del grupo, pudiendo así organizar un plan de trabajo y seguimiento adecuados.

Conocimiento de la escuela por parte de los padres.

Es necesario que se realice antes de la entrada del niño en la escuela. Se debe organizar preferentemente, para ello se realizará previamente una entrevista personal con el director o directora de la escuela, una vez que haya sido admitido el niño.

Se podrán tratar en ella cuestiones como las siguientes:

1. Planteamientos educativos de la escuela infantil.

2. Normas de funcionamiento de la escuela, horarios, organización de las aulas, educadores que se asignan, etc.

3. Cuestiones administrativas, cuotas, horario ampliado, etc

4. Conocimiento de la escuela y en especial del aula, del educador, de las instalaciones en general, etc.

5. Materiales con los que se va a trabajar.

Entrevista con el educador.

En ella el educador realizará la primera toma de contacto, establecerá un clima de confianza y les transmitirá tranquilidad a los padres, también realizará la recogida de datos para un mejor conocimiento del niño.

A lo largo de esta primera entrevista se interesará por el niño, su historia personal. También podrá pasar un cuestionario para recoger la mayor información posible sobre:

1. Bienestar del niño: ritmos de sueño, alimentación…

2. Relaciones con el entorno: movimiento, autonomía…

3. Experiencias sociales con relación a padres y otros adultos.

4. Relaciones con otros niños.

5. Lenguaje. Hábitos y destrezas.

6. Posibles dificultades o necesidades de adaptación en casos de niños con necesidades educativas especiales o específicas.

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Paso 2.2. Factores que influyen en la organización del tiempo

La organización

La organización del tiempo tiene gran influencia para la estabilidad el niño. Se interioriza por medio de la sucesión y repetición continuada y del ritmo de las actividades que va realizando a lo largo de la jornada diaria.

En los primeros momentos de incorporación a la escuela infantil, la organización temporal está condicionada por sus necesidades fisiológicas, como son el descanso, la alimentación, la higiene.

El ritmo de cada niño es algo individual, pero poco a poco se va homogeneizando por las necesidades sociales y condicionamientos externos.

Las rutinas diarias incluyen secuencias que se repiten con regularidad y sirven al niño para ordenar y estructurar el tiempo.

La organización del tiempo debe responder a una intención educativa y a una manera de entender el desarrollo del niño.

Adquiere para el educador una gran importancia, debiendo ser planificada* intencionadamente, pero no de una forma rígida y totalmente dirigida, sino dando cabida también espacios de tiempo para el juego libre y la actividad espontánea.

Planificación del tiempo*

Es necesario, por tanto, planificar el tiempo del centro, para lo que tenemos que tener en consideración una serie de factores:

– La edad de los niños y su nivel madurativo, sus características tanto individuales como de grupo.

– Las características personales del educador.

– La disponibilidad de recursos humanos, es decir, número de educadores y personal no docente del centro en relación al número de aulas o grupos de niños.

– El tiempo de permanencia de los niños en el centro; el horario normal del centro y el horario ampliado.

– Las características y necesidades sociales de la zona.

– Las características del centro en concreto, la infraestructura, distribución de espacios, etc.

– Las condiciones climatológicas del lugar.

Para planificar el tiempo del grupo, también podemos tener en cuenta otros factores como:

1. La organización a lo largo de la jornada de las rutinas o actividades de la vida cotidiana como alimentación, descanso, higiene, juego, actividad, etc.

2. Combinación de actividades tranquilas con otras que requieran un mayor ritmo concentración: las de más movimiento con las más reposadas.

3. Organización de las actividades que exigen más tiempo de puesta en marcha o recogida de material en los momentos más adecuados para el buen funcionamiento del grupo.

Características de la organización del tiempo

La organización del tiempo tiene características en la escuela infantil, que la diferencian de otras etapas, como pueden ser:

Flexibilidad para adaptarse a los ritmos de los niños y a sus actividades.

Respeto y adecuación a los ritmos biológicos y a las necesidades de los niños y niñas.

El hecho de que se establezca un orden en la secuencia de actividades que se repiten todos los días, contribuye a ayudar a los niños a establecer marcos de referencia espacio-temporales y a proporcionarles seguridad, lo que les permitirá lograr su desarrollo personal.

Se establecerán criterios que ayuden al niño a interiorizar ritmos y secuencias por medio de las rutinas diarias, pero también podremos disponer de momentos en los que niños y niñas desarrollen el mismo tipo de actividad.

Tenemos que tener en cuenta la capacidad de los niños para mantener su interés ante una propuesta determinada. Cuantos más pequeños son los niños, menor es su capacidad de concentración.

Paso 2.3. Criterios para la organización del tiempo en la jornada escolar

1. Planificar y distribuir la jornada escolar es una decisión del educador en el marco de la programación. Pero hay que realizar una tarea conjunta con los miembros del equipo de educadores en la distribución del tiempo que quedará recogida en el proyecto curricular.

2. Se debe tener en cuenta la edad de cada grupo-clase. Cuanto más pequeños sean los niños y niñas, mayor deberá ser la flexibilidad que permita adaptar las actividades a sus ritmos personales. Especialmente en los lactantes y en los momentos de incorporación del niño al grupo.

3. Poco a poco se irán adaptando los ritmos personales a unos tiempos comunes a todo el grupo, pero sin olvidar que esta adaptación se desarrolla de diferente forma en cada niño por lo que debe realizarse de forma gradual.

4. Para introducir todas las variaciones que surjan de los intereses espontáneos del grupo-clase, es necesario que el educador tenga una distribución horaria concreta y asumida, sin que esto suponga que deba ser inflexible y rígida.

5. Es necesario respetar los ritmos biológicos de los niños, especialmente de los más pequeños. En una correcta distribución horaria hay que destacar los tiempos que correspondan a las actividades que tienen carácter fijo y permanente de las que pueden cambiar, alternar o sustituir según los intereses o acontecimientos que se produzcan.

Distribución del tiempo en una jornada escolar

La organización del tiempo de los niños y niñas a lo largo de la jornada escolar requiere:

1. Flexibilidad para adecuarse a sus ritmos.

2. Mantener una relación directa con sus necesidades.

3. Respetar los ritmos biológicos.

4. Es muy importante que los niños tengan puntos de referencia claros, para ello las rutinas deben servir para marcar pautas. Para ayudar a los niños a situarse en el tiempo, el educador deberá mantener el orden del horario, recordar lo que se ha realizado durante el día, y establecer señales acerca del final o comienzo de una actividad.

Distinción por edades

Cada edad tiene unas necesidades y ritmos diferentes. Al distribuir el horario global del centro debemos tener en cuenta:

1. El ritmo de las distintas actividades.

2. El horario de comidas e intervalos entre ellas.

3. La distribución de horas de sueño y otros momentos de descanso.

4. El número y duración de los períodos dedicados a juego.

El horario general del centro, número de educadores, horarios de los padres.

También hay que tener en cuenta la capacidad de los niños para mantener el interés ante un estímulo o propuesta. Cuantos más pequeños son más corta es su capacidad de concentración y atención. Hay que evitar por un lado el aburrimiento que se puede producir por dedicar demasiado tiempo a una tarea, y por otro lado la excitación por excesivo número de actividades.

Existen, por otra parte, momentos en el día que deben estar planificados, y que el educador deberá cuidar especialmente, porque son momentos muy buenos para la comunicación y la relación personal y afectiva. Por ejemplo: los momentos de entrada y salida, los cambios de ropa o pañales, la comida, el aseo…

Horario primer ciclo

9:00-9:30: Entrada de niños. Juego libre. Acogida de los niños. Recepción y comunicación con la familia.

9:30-10:00: Juego libre. Cambios.

10:00-11:00: Actividades.

11:00-11:30: Actividades, juego en el jardín, en el exterior.

12:00-13:00: Preparación comida, y comida.

13:00-13:15: Aseo y cambios.

13:15-15:00: Siesta.

15:00-15:30: Aseo y cambios.

15:30-16:00: Actividades.

16:00: Recogida y despedida.

Horario segundo ciclo

9:00-9:30: Entrada de niños, juego libre. Acogida de niños. Recepción y comunicación con la familia.

9:30-9:45: Recogida del material.

9:45-10:15: asamblea o “corro”

10:15-10:35: Aseo

10:35-11:00: Actividades y juego por rincones.

11:00-11:40: Salida al jardín.

11:40-12:00: Aseo.

12:00-13:00: Comida.

13:00-13:15: Aseo.

13:15-14:45: Siesta.

14:45-15:00: Aseo.

15:00-15:30: Actividades.

15:30-16:00: Recogida y despedida.

Paso 2.4. Tiempo para familias y educadores

En la escuela infantil participan, además de los niños, las familias, el personal no docente, los educadores, y otros profesionales que están implicados en la educación de los niños.

A lo largo del curso y de la jornada, se deben planificar diferentes momentos en función de los objetivos que se planteen para dedicar a cada uno de ellos.

A continuación, haremos referencia en este paso al tiempo para niños, padres y madres y educadores:

Tiempo para familias.

La familia es parte esencial en la educación de los niños, colabora directamente con la escuela infantil, por tanto no podemos olvidar a las familias en la distribución del tiempo.

Deben conocer qué tiempo les dedica la escuela y para qué. Entre otras cuestiones, la escuela infantil deberá recoger en su organización temporal:

1. Reuniones de los educadores con las familias por niveles o aula.

2. Entrevistas personales de los educadores con los padres o tutores del niño.

3. Actividades extraescolares, salidas y excursiones en las que solicita la colaboración y participación de las familias.

4. Fiestas de forma puntual o actividades extraordinarias como fin de curso, Carnavales, Navidad, etc.

5. La realización de talleres, cursos, campañas, etc., para las que se puede solicitar la participación de los padres o se les convoca como asistentes.

6. Aportaciones de habilidades de las familias en el aula, como expertos en algún tema concreto por ejemplo, narradores de historias, canciones antiguas…

7. El tiempo dedicado a las familias tiene especial importancia en función de conseguir un contacto directo entre educadores.

El acercamiento y la comunicación entre las personas que se dedican al cuidado y a la educación del niño va a influir positivamente en el mismo, va a proporcionar a los educadores datos importantes para el conocimiento de sus circunstancias y servir como contraste de ideas e informaciones, lo que contribuye además a comprender sus progresos, su desarrollo y decidir la forma de intervención que procede en cada momento.

Tiempo para educadores.

La función del educador implica por una parte una planificación individual y por otra una planificación en equipo, de forma que el trabajo con el grupo de educadores y con otros profesionales le proporcionará nuevas ideas sobre su labor.

Para que su trabajo sea de calidad, necesita reflexionar y continuar su formación.

El educador se organiza, se planifica para realizar su actividad profesional sobre tres principios esenciales:

1. Dominio del contenido del proyecto pedagógico.

2. Conocimiento de las características y del nivel de desarrollo de cada niño en particular y de todos en general.

3. Planificación de las actividades.

4. Para todo ello tiene que tener tiempo para:

5. Reflexionar sobre su actuación profesional.

6. Contrastar sus opiniones con las del resto del equipo educativo.

7. Promover su formación permanente.

8. Preparar actuación docente.

9. Evaluar su trabajo en el aula y la evolución de los niños.

10. Mantener reuniones del equipo.

Paso 2.5. La organización del tiempo en otros contextos

En lo que se refiere al horario de los centros, en los que el educador infantil puede desempeñar su actividad laboral, pueden tener un tipo de horario general muy diferente.

Según el tipo de centro nos encontramos desde ludotecas, a granjas-escuela, residencias infantiles, centros de menores protegidos, aulas hospitalarias.

Cada uno de ellos dispone de un horario general muy diferente en función del contexto o programa en el que se encuentre ubicado.

El horario de los niños en los diferentes contextos se encuentra lógicamente condicionado por las características y necesidades de la edad, en lo que se refiere al tipo de trabajo y actividades que los niños van a realizar dentro de cada tipo de centro.

Ludoteca: Lunes a viernes: Horario de 16 a 20h. Juego libre y servicio de préstamo. Mañana de lunes a viernes abierto para centros escolares de 10 a 12 con juegos organizados y servicio de préstamo. Fines de semana y festivos: Horario de 10 a 13h y 16 a 20h. Juego libre. Servicio de préstamo de 12 a 13h y de 18 a 19h. Talleres de 18 a 20h.

Granja escuela : Lunes a viernes: Horario de 9 a 18h. Admisión de grupos escolares de días completos, semanales o quincenales. Mañanas: recepción. Organización de talleres, desayuno, visita a la granja. Mediodía: comida. Tarde: talleres, charla, merienda. Despedida de la granja. Fines de semana: Grupos de niños de fin de semana no escolares.

Aulas ambulatorias: Horario de las consultas pediátricas 16-19h. Juego libre en la consulta. Realización de actividades dirigidas.

Tema 3: La organización de los materiales como recurso educativo

Ana ha empezado a elaborar una clasificación de los materiales que han visto en el aula de la escuela que han visitado y propone a Carlos que preparen algunas actividades con material de desecho para trabajar con los niños.

Carlos se anima con la propuesta y comienza a buscar información en Internet. Estuvo viendo el otro día unas páginas muy interesantes con recursos para construir materiales que podrían utilizar con los niños en el aula, además también vio algunas propuestas para ofrecer a los niños como proyectos de trabajo.

Ana se entusiasma, le gusta mucho el proyecto, pero además tienen que plantearse cómo organizar los materiales cuando estén en la escuela, cómo clasificarlos y colocarlos para que los niños puedan acceder a ellos, y cómo conseguirlos también, entre otras cosas.

¡Van a comenzar a trabajar!

Para profundizar en los aspectos indicados con el material educativo, se pueden seguir estos pasos:

Paso 3.1. Los recursos materiales. El mobiliario. Características de los materiales.

Criterios de selección.

Paso 3.2. Tipos de materiales.

Paso 3.3. Formas de adquisición, utilización, conservación, colocación, organización, almacenamiento.

Paso 3.4. Construcción y elaboración de materiales.

Paso 3.5. Los materiales en otros contextos.

Paso 3.1. Los recursos materiales. El mobiliario. Características de los materiales. Criterios de selección

El mobiliario

Para que los niños se encuentren junto con el educador en un ambiente que promueva el proceso de enseñanza aprendizaje, todo lo que les rodea debe contribuir a ello y debe así mismo a favorecer su desarrollo.

Al hablar de recursos materiales tenemos que tener en cuenta en primer lugar el mobiliario que rodea al niño. Tanto el mobiliario como los materiales, su cantidad, sus características, su disposición van a ejercer una gran influencia en las personas que interactúan en el aula.

Como condición general debe resultar confortable, ofrecer calidez, pero a la vez ser práctico.

Debe cumplir una serie de criterios:

– Resultar adecuado al tamaño de los niños, ligero, seguro e higiénico.

– Versatilidad, es decir, permitir una utilización con diferentes usos, en función de las necesidades de los niños, del grupo.

– Favorezca la autonomía de los niños y el acceso a los materiales.

– Evitar interferencias entre diferentes tipos de actividades o actividades de características muy contrapuestas, por ejemplo muy tranquilas con actividades de movimiento.

Tipo de mobiliario básico del aula

Espejo: de grandes dimensiones, situado a la altura del suelo para que los niños puedan verse de cuerpo entero. Tiene que reunir las normas de seguridad en cuanto a espesor, forma de montaje, enmarcado, etc. Se suele utilizar un tipo de espejo que sea irrompible.

Alfombra: o algún otro tipo de material, como colchonetas. Ocupa una zona del aula cómoda y tranquila. En algunos centros se encuentra cercana al espejo. Debe ser fácilmente lavable.

Estanterías: deben existir estanterías bajas, que empiecen en el suelo para que el niño pueda acceder a los diferentes materiales que va a utilizar.

También es necesario tener algunas estanterías a las que el niño pueda acceder para colocar los materiales u objetos que deban estar fuera de su alcance, pero a disposición del educador.

Mesas y sillas: serán adecuadas a la edad de los niños. No tienen que ser demasiado numerosas. Deben tener superficie lavable, con esquinas redondeadas, fácilmente apilables, con colores alegres. El educador debe disponer de una silla de adultos o sillón cómodo, mesa para tener un lugar propio, una cajonera o estantería donde dejar sus documentos de trabajos y estantería o armario pequeño.

Contenedores, cajas, cestos: sirven para almacenar, guardar y clasificar materiales.

Si son móviles facilitan el transporte por el aula. Debe reunir condiciones de seguridad e higiene y facilitar la utilización de forma autónoma por parte de los niños.

Armarios: es conveniente tener algún armario, que pueda cerrarse, para almacenar algunos materiales, juguetes u objetos, medios audiovisuales, etc., que no se tengan que utilizar normalmente en el aula.

Percheros: deben ser adecuados a la edad de los niños, se pueden situar fuera de las aulas, con algún símbolo para que los niños lo identifiquen.

Colchonetas o hamacas apilables: a partir de las edades en que los niños duermen en las cunas, es necesario tener previsto un mobiliario y un espacio para el descanso. Algunos centros disponen de aulas especiales, pero no es lo normal, en la mayor parte de los centros el aula de grupo se acondiciona mediante la colocación de hamacas apilables o colchonetas y se convierte en zona de descanso para la siesta.

Los materiales

(Ver video)

Funciones

Los materiales cumplen la función de aproximar la realidad al niño, logrando que se convierta en algo que puede tocar, manipular, explorar.

En el contexto de la escuela infantil adquieren objetivos educativos, en el sentido en que están integrados en un proyecto y son utilizados para favorecer el desarrollo integral del niño.

Una de las principales fuentes para el aprendizaje (1) del niño procede de su propia actividad, es a través de ella como los niños aprenden y transforman la realidad. Para realizar la actividad, los niños utilizan objetos y materiales con los que se relacionan.

Hay que tener en cuenta que los niños sufren grandes cambios a lo largo de toda la etapa.

Pasan de una situación de total dependencia del adulto a una mayor autonomía que va aumentando paulatinamente, sus necesidades sufren por tanto modificaciones a lo largo de este proceso.

En un primer momento, las necesidades son básicamente fisiológicas y afectivas. Se va logrando un mayor control del cuerpo y manipulando objetos, percibiendo cualidades de los materiales, estableciendo relaciones, asociaciones, etc.

En este momento serán lógicamente más interesantes los materiales de estimulación de los sentidos, a continuación pasaremos a materiales que favorezcan el desarrollo motor, de coordinación, el juego simbólico, el lenguaje, etc.

Lo más importante es facilitar la existencia de materiales adecuados y variados para el desarrollo de todas sus capacidades.

(1) clip_image010El aprendizaje por los materiales

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Paso 3.3. Formas de adquisición, utilización, conservación, colocación, organización, almacenamiento

Una gran parte de los materiales que se utilizan en la escuela infantil normalmente son adquiridos por el centro o por las familias, y cumplen finalidad educativa.

Otra parte de ellos muy importante son los aportados o elaborados por los niños (1), por los educadores o por las propias familias.

Para realizar la selección y compra de materiales comerciales, dependiendo del tipo de material que se quiera adquirir, nos podemos dirigir a un tipo de establecimiento específico:

– Los grandes almacenes, son centros comerciales que pueden proporcionar gran parte de los materiales que necesitamos, como por ejemplo juguetes, materiales para el aula, útiles de limpieza e higiene, contenedores, estanterías, etc.

– Centros especializados en materiales didácticos, juegos y juguetes y publicaciones infantiles

1. Ferán.

2. Ábacus.

3. Librería pedagógica.

– Centros de información como el CEAPAT o Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas, al que nos podemos dirigir en el caso de necesitar asesoramiento para realizar adquisiciones o adaptaciones para niños con algún tipo de discapacidad.

– Asociación española de fabricantes de juguetes.

– La guía del juguete seguro.

– Instituto tecnológico del juguete.

– Observatorio tecnológico.

Elaboración de juguetes

Son materiales para su utilización en el centro y en aula, generalmente, de desecho obtenidos en diferentes contextos que serán reutilizados:

1. En el contexto familiar, donde se pueden aportar cajas, botes, tapas y tapones, diferentes tipos de envases, bobinas, envases de carretes de fotos, carretes de hilo, corchos, etc.

2. En el contexto del entorno comercial o industrial, por ejemplo en tiendas de la zona, centros comerciales, tiendas de alimentación, oficinas, talleres, almacenes, etc. Estos establecimientos pueden proporcionar diferentes tipos de material que podemos reciclar como: cajas, envases, carretes de esparadrapo, legumbres, cajas, sacos, cajas de madera, papeles, sellos, rollos de embalar, rollos de máquinas registradoras, serrín, trozos de moqueta, recortes y listones de madera, cables, cuerdas, gomas, etc.

Formas de adquisición, utilización, conservación, colocación, organización, almacenamiento

Formas de utilización y conservación

El educador tiene que buscar la forma de utilizar los materiales con los niños y conservarlos de la mejor forma, para ello arbitrará las medidas necesarias para que su utilización y cuidados sean los más adecuados.

Para ello, el educador establecerá con los niños, en la medida de sus posibilidades, unas normas de utilización que ellos conocerán.

En esta elaboración de normas pueden colaborar los niños, pero preferentemente tienen que ser realizadas y dirigidos por el educador.

En cuanto a las posibles cuestiones que se deben tener en cuenta para la conservación de materiales y establecer las normas, podemos señalar las siguientes:

– Maneras de sacar y recoger el material o los juguetes, al principio y al final de cada actividad. En esta elaboración deben colaborar los niños.

– Formas de cuidar los materiales para que no se deterioren, cómo almacenarlos, cómo limpiarlos, etc. También pueden colaborar los niños.

– Recuperación de materiales y juguetes. Es una actividad muy interesante en la que pueden colaborar los niños e incluso las familias.

– Revisión periódica de los materiales para ver si hay algún material o juguete deteriorado, retirando los que se encuentran estropeados o incompletos. Actividad en la que los niños pueden colaborar.

– Planificación de la duración de cualquier actividad añadiendo un tiempo dedicado a distribuir y recoger los materiales o juguetes, ya que forma parte del proceso de enseñanza aprendizaje y supone una actividad muy interesante para los niños.

Formas de organización, clasificación, y almacenamiento

1. A la hora de plantearnos cómo organizar los materiales, tenemos que buscar la técnica que nos resulte más eficaz de acuerdo con nuestra forma de trabajo.

2. En principio, lo más lógico para trabajar en la escuela infantil será facilitar que en cada actividad se encuentren a la vista y al alcance de los niños aquellos materiales con los que vayan a trabajar.

3. La existencia de materiales cercanos, adecuados y fácilmente accesibles, puede favorecer las propuestas y la realización de las actividades, pero también tienen que estar debidamente dispuestos para que no supongan una distorsión de otras actividades que se realicen en otro momento.

4. Tenemos que contribuir a que el niño sea lo más autónomo posible, por tanto, no se trata de presentar todos los materiales al mismo tiempo, sino de ofrecerle solamente algunos, lo que le va a llevar a tener que buscar aquellos que necesite en función de lo que desea realizar.

Almacenaje

Existen diferentes formas de almacenarlos (1), y no tiene por qué suponer un gran coste económico.

Para clasificarlos podemos utilizar algún sistema de etiquetado que los niños reconozcan, por medio de dibujos, o colores también, fotos de los objetos que podemos pegar en el exterior de los contenedores o estanterías.

Se puede dejar un espacio abierto en las cajas para que puedan verse los objetos del interior.

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Elección

Elección y distribución de juguetes

El educador puede decidir que material o juguete se va a situar en una zona determinada del aula para que los niños acceder a él.

En este caso se produciría una elección del material centralizada y los niños irían a buscar el material a un punto, lo que podría provocar cierta desorganización, sobre todo porque al encontrarnos con niños muy pequeños puede darse el caso de “todos a por el mismo” o “todos a todo”.

Una segunda opción puede ser la de distribuir por el espacio una serie de materiales “comodín”, que puedan ser útiles en diferentes tipos de actividad. Como por ejemplo tijeras colgadas, pinceles sujetos con cordones, etc.

De esta forma los niños podrían encontrar cerca de cada lugar los materiales que necesiten para cada caso.

Una tercera opción podría ser que cada rincón o zona tuviera unos materiales asignados a ese rincón, organizados mediante el sistema que se decida en cada uno de ellos (estanterías, contenedores, etc.), y existieran además unos materiales comunes en una zona que el educador decida, para su utilización en función de las necesidades de las actividades.

Pueden existir muchas más opciones, una elección por cada educador o equipo educativo, pues cada uno sabe encontrar cuál es la forma de trabajo más adecuada de acuerdo con las circunstancias.

Lo que no podemos olvidar en ningún caso son nuestros objetivos, la distribución de los espacios, las características de los niños y sus necesidades, la forma de organización, la metodología que queremos utilizar, y en definitiva qué tipo de recursos y materiales vamos a utilizar y cómo los vamos a organizar.

Jugabilidad

Es importante hablar de la jugabilidad de los juguetes y materiales, es decir las posibilidades y duración del juego que permiten.

Para comprobar como es un juguete de “jugable”, podemos tener en cuenta una serie de cuestiones que pueden ser interesantes para observar e investigar:

  • El tiempo que el niño dedica libremente a jugar con el juguete.
  • Sus posibilidades de juego, es decir, la observación de lo que cada niño hace con ese objeto o juguete. Si permiten juegos colaborativos, si facilita cambiar de actividad, etc.
  • Cuántas veces el mismo niño utiliza ese objeto analizando los motivos y la forma en que lo utiliza.

Paso 3.4. Construcción y elaboración de materiales

Un aspecto muy importante en la escuela infantil es el de la construcción y elaboración de materiales para los niños y con los niños.

El tipo de actividades para este fin que puede realizar el educador será de diferente tipo:

  • Actividades en el aula con los niños, utilizando materiales de desecho o comerciales, construyendo juguetes u otro tipo de objetos o materiales.
  • Actividades de construcción de juegos, materiales didácticos o juguetes para los niños con el equipo educativo, que se pueden realizar como material comercial o material de desecho. Se puede realizar dentro de la actividad normal de reuniones de equipo o en actividades de formación.
  • Actividades con las familias, de forma puntual como campañas de Navidad, o de recuperación de juguetes en algún otro momento, o talleres diseñados para la recuperación de juguetes antiguos, diseño y construcción de juegos o juguetes…


La finalidad no suele estar en el objeto muy elaborado o terminado. Algunas escuelas infantiles cortan la creatividad de los niños por la elaboración de un regalo común para el día del padre, por ejemplo. Es necesario reconocer la riqueza del proceso de elaboración, como parte tan importante o más que el resultado en sí.

No pasa nada si algunas veces los niños no escogen juegos o juguetes cuya elaboración ha sido muy costosa. Es necesario caer en la cuenta de que tal vez no hayan alcanzado el nivel madurativo adecuado o de que el objeto está mal diseñado (sólo con un fin estético, por ejemplo, que no permite la manipulación o la imaginación). Para este cometido será necesario emplear la observación y la reflexión como técnicas de auto-valoración que ya hemos visto anteriormente.

Paso 3.5. Los materiales en otros contextos

Los materiales, como los demás recursos, deben cumplir unos requisitos para ser adecuados para los niños de 0 a 6 años.

En el ámbito familiar, los criterios que se tienen en cuenta para ver la adecuación de un material o juguete son los mismos que los de la escuela infantil.

En cuanto a los juguetes en ambientes acomodados, se está produciendo en un porcentaje elevado de niños que disponen de gran cantidad y variedad de juguetes, pero que normalmente no utilizan cotidianamente para “jugar”.

Sobreabundancia de juguetes

Tener demasiados juguetes puede provocar un bloqueo de su iniciativa, no llegan apreciar ni valorar lo que tienen, se limitan a usarlos y se cansan rápidamente, los dejan y no continúan con ellos y cambian de actividad. El número de juguetes no debe ser, pues, muy numeroso.

A mayor cantidad de juguetes, los niños juegan menos. Se pueden ir introduciendo juguetes nuevos gradualmente, guardando unos y sacando otros, ofreciendo nuevas experiencias. Tampoco debe olvidarse que la compañía en el juego de los adultos y de otros niños suele ser para los niños su más preciado juguete.

Existen también algunas páginas Web que ofrecen orientaciones a familias y educadores sobre la elección por ejemplo de juguetes para determinadas edades, algunas se han citado anteriormente:

  • En la Asociación Española de Juguetes, ofrecen información sobre la normativa.

Agrupa a las empresas del sector.

Su finalidad es el apoyo a las industrias en un amplio abanico de servicios, entre los que contempla las normativas de seguridad, legislación, marketing e imagen del juguete español. Contiene enlaces de interés.

– En la guía del juguete seguro, se ofrece información a familias y educadores.

– En el Instituto Tecnológico del Juguete.

– En ludomecum ofrecen a los educadores una relación de recursos lúdicos que facilitan el desarrollo y obtención de los objetivos educativos para la etapa de educación infantil.

Otros contextos

En otros contextos como centros de menores o residencias infantiles, los menores se encuentran en situación de desprotección por lo que necesitan recuperar el ambiente familiar.

No se trata de compensar ese ambiente que no tienen mediante el “bombardeo” de juguetes y otro tipo de materiales, sino de proporcionarles espacios y materiales y juguetes adecuados a sus circunstancias y necesidades en un clima de afecto, manteniendo una relación lo más individualizada posible y los ritmos y rutinas de la vida cotidiana.

En los parques infantiles, nos encontramos con zonas cada vez mejor acondicionadas, que se ajustan a la normativa de seguridad y que tienen lugares indicados para los más pequeños como columpios y otros aparatos adaptados a su edad y características, areneros, superficies blandas para evitar golpes y zona de fuentes para beber.

En las ludotecas, se incorporan zonas para pequeños con juguetes y actividades adecuados para estas edades. Exige también la incorporación de personal cualificado.

En las granjas escuela, se incorporan actividades con materiales específicos para los más pequeños. Hace tiempo en este tipo de centros no se acogía a niños de escuelas infantiles, pero en la actualidad es una actividad normal que se ofrece a las escuelas y casi todas las granjas tienen útiles de trabajo y materiales adecuados para niños de educación infantil.

SINTESIS

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ACTIVIDAD

El aula del grupo es:

Respuestas

Opción 1

Es el lugar que está destinado al trabajo diario con los diferentes grupos de niños, en los que pasan gran parte del día, y en el que se desarrolla diariamente la vida y la actividad.

Opción 2

Es una sala en la que se realizan actividades que no se pueden realizar en el aula ordinaria.

Opción 3

Un lugar muy importante, motivador, en el que se favorece el contacto, la comunicación entre el educador y las familias.

Pregunta

El educador debe:

Respuestas

Opción 1

Ofrecer al niño de un mundo rico en experiencias y relaciones

Opción 2

Favorecer el desarrollo armónico del niño teniendo en cuenta todos los procesos que no se desarrollan en el aula.

Opción 3

Realizarse los acondicionamientos físicos de la estructura del centro.

Pregunta

El educador se organiza sobre unos principios esenciales:

Respuestas

Opción 1

Dominio del contenido del proyecto pedagógico y planificación de las actividades.

Opción 2

Dominio del contenido del proyecto pedagógico, conocimiento de cada niño y Planificación de las actividades.

Opción 3

Conocimiento de cada niño y planificación de las actividades.

Pregunta

En los centros de educación infantil se podrá impartir:

Respuestas

Opción 1

El primer ciclo de este nivel educativo, el segundo o ambos.

Opción 2

Sólo el primer ciclo de este nivel educativo.

Opción 3

Sólo el segundo ciclo de este nivel educativo.

Publicado: agosto 27, 2018 por Laura Gonzalez

Etiquetas: unidad didáctica técnico de educación infantil