Tema 6C–La edución musical a través del ritmo.

Tema 6C–La edución musical a través del ritmo.

        
  
 
   
 
  

Ritmo libre, rítmico y métrico.

Ritmo y lenguaje.

Ritmo y movimiento.

Ritmo y ejecución instrumental.

Polirrítmia.

Pequeñas formas rítmicas: análisis e improvisación.

Intervención educativa.

 
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– Índice –

1. La Educación Musical a través del ritmo.

a) Omnipresencia del ritmo.

b) Elementos que se pueden distinguir en el ritmo.

c) La Educación Musical a través del ritmo.

2. Ritmo libre, rítmico y métrico.

a) Ritmo libre.

b) Ritmo rítmico.

c) Ritmo métrico.

3. Ritmo y lenguaje (oral).

a) Empleo del lenguaje oral para el aprendizaje rítmico.

b) Las sílabas rítmicas.

c) Uso del ritmo para trabajar el lenguaje oral (y escrito).

4. Ritmo y movimiento.

5. Ritmo y expresión instrumental.

6. Polirrítmia.

7. Pequeñas formas rítmicas: análisis e improvisación.

a) Formas rítmicas sencillas.

b) Pequeñas formas rítmicas.

8. Intervención Educativa.

9. Bibliografía.

1. La Educación Musical a través del ritmo

a) Omnipresencia del ritmo.

a)

b)

El concepto de ritmo proviene del griego «ruthmos», que significa movimiento regulado y medido, derivado a su vez del verbo «reo» (fluir).

El ritmo, junto con la melodía, es uno de los denominados “elementos naturales” constitutivos de la música, pero en absoluto exclusivo de ella.

Desde una perspectiva amplia y actual, y siguiendo a Vicent D’Indy, el ritmo puede efinirse como «el orden y la proporción en el espacio y el tiempo».

Así pues, el concepto y la noción de “ritmo” trasciende el mundo musical, pudiéndose aplicar para el resto de las Artes. Si en Música el ritmo es la ordenación de sonidos a través del tiempo, en Poesía sería la ordenación de palabras, sílabas y rimas en el tiempo; en Pintura sería la ordenación de trozos, formas y colores a través del espacio; en Danza, la ordenación de movimientos y gestos tanto en el espacio como el tiempo; etc.

Pero la noción no se queda aquí, en las Artes, sino que vuelve a trascender; nos daremos cuenta, por medio de Vicent D’Indy, de que el ritmo, como orden y proporción en el tiempo y el espacio, tiene un dominio muchísimo más amplio que el de ser elemento expresivo del arte.

En la naturaleza, tanto la marcha de los astros, la sucesión del día y la noche, el paso de las estaciones, como el clima, la lluvia, el vuelo de los animales, el crecimiento de las plantas, … son fenómenos que obedecen a un orden y proporción de espacio y tiempo, es decir, al ritmo.

Lo mismo ocurre con toda actividad humana, como la respiracón, el habla, el caminar, el latido del corazón, el fluir de la sangre, las horas impuestas por la comida, las rutinas sociales, etc., incluso antes de nacer.

En verdad, el ritmo es ley de existencia y de equilibrio para la naturaleza, además de ser una necesidad para el espíritu humano y una imposición de su organismo.

b) Elementos que se pueden distinguir en el ritmo.

c)

d)

Aunque la definición de ritmo que he dado antes es acertada y sirve para una buena aproximación del tema, también es muy amplia, y no debemos conformarnos con ella para delimitar el concepto dentro del campo musical.

En este campo, este término es uno de los componentes musicales de más difícil conceptuación y que más problemas de comprensión produce en el aprendizaje. Esto es así no tanto por la dificultad por abstraer su significado, sino por las confusiones que entre este término y otros afines (que son más específicos) se produce, y por la ambigüedad y malos empleos que, por tanto, se hacen (en un proceso ciruclar y autoreproductivo).

Así pues, se hace necesario desde ya delimitar musicalmente el concepto de ritmo, más todos esos enfarragosos términos afines. Puntualizando los conceptos más básicos e importantes, tenemos:

· Ritmo: «Es el orden y proporción de los diferentes sonidos en el tiempo» (desde D’Indy). Para delimitar y concretar, «es el conjunto de relaciones que, en cuanto a valor de duración (temporal) se refiere, guardan entre sí las notas que se ejecutan sucesivamente» (Zamacois), organizadas estas relaciones a partir de una unidad de base. Es, por tanto, abstracto, y relativo a dicha unidad. También es un término de carácter general.

· Pulso: Es el motor del movimiento, el latido de la música; es la percusión periódica y constante que continuamente se sucede a lo largo de toda ella, esté más o menos presente. También tiene carácter abstracto, siendo la unidad que sirve de base al ritmo. Además, presenta un fuerte componente motor.

· Acento: Es el incremento inmediato y puntual de intensidad que se produce al inicio de cada compás, es decir, aquel pulso que se va destacando periodica y regularmente. El acento es lo que dará a los diferentes tipos de compases (acento de compás). Además de ser abstracto, es artificial.

· Compás: Es una forma mecánica, abstracta y artificial de fraccionar el tiempo en partes iguales. Se origina cuando periódicamente se acentúa un pulso, siendo la distancia existente entre dos pulsos acentuados consecutivos. Se divide a su vez en varias partes iguales y más pequeñas, correspondiendo cada una de éstas a los distintos pulsos que quedan dentro del ompás. A estas fracciones se les llamará partes o tiempos.

· Acento rítmico: Dentro de un mismocompás hay sonidos que tendrán mayor intensidad de ataque que otros, en función del lugar que ocupen en el compás en relación a la posición del resto de sonidos. En tal caso se dirá que presentan dichos sonidos un acento rítmico (fuerte). Está claro que los acentos rítmicos pueden o no coincidir con los de compás. Su organización es psicológica.

· Tempo: Se podría definir como la “distancia” existente entre dos pulsaciones, es decir, la frecuencia media del pulso musical. A mayor distancia, el avance de la música será más lento y se dirá que el tempo es menor; a menor distancia, más velocidad y, por tanto, mayor tempo. Suele medirse en pulsos por minuto.

· Métrica o Medida: Es usado por algunos autores como sinónimo de compás, aunque realmente hace referencia al acto de medir cualquiera de los elementos a los que atañe el ritmo. Es, por tanto, una creación cultural, requerida por la creciente complejidad que se ha ido imponiendo en el arte musical y por la necesidad psicológica del hombre de percibir una unidad temporal y poder así agrupar los sonidos que va oyendo. «La métrica es al ritmo lo que el reñoj al timepo y el termómetro a la temperatura» (Zamacois).

· Figuras y silencios: Hacen referencia a las diferentes formas de representar la duración, siempre relativa, de los sonidos y sus respectivos silencios.

Aunque el ritmo de la música se refiere estrictamente a estas relaciones, desde la definición de D’Indy se amplia su concepto al resto de aspectos musicales, reduciéndose toda la música a ritmo y pudiéndose hablar, por tanto, de ritmo “rítmico” o ritmo propiamente dicho (el convencional), ritmo melódico, ritmo armónico, ritmo dinámico-agógico, ritmo de texturas, etc.

c) La Educación Musical a través del ritmo.

e)

f)

La importancia del ritmo en el desarrollo humano queda fuera de toda duda. Desde Platón y otros autores de la antigüedad, muchos y muy diversos han sido los estudiosos que han considerado dicha importancia: Coste, Piaget, Aristóteles, Rousseau, escuela de La Gestalt, Einstein, …

La Educación Musical en la escuela deberá de partir del ritmo, por tres razones principales:

· El niño vive plenamente el ritmo, ya desde antes de nacer. Éste, el ritmo, es el elemento musical que más próximo tienen.

· Mientras que la melodía necesita de ritmo para realizarse, no sucede así al contrario, es decir, que el ritmo es elemento organizador (válgase la redundancia) y básico para el desarrollo musical, al ser previo a la melodía, armonía, etc. De hecho, la primera expresión artístico-musical que la humanidad hizo tuvo que ser necesariamente y únicamente de carácter rítmico.

· Muchos son los pedagogos que reseñan la necesidad de partir del ritmo para la enseñanza musical, por lo que será lógico pensar que éste sea el eje conductor del aprendizaje.

Por supuesto, tener el aspecto rítmico como base no debe suponer detrimento del aspecto melódico y resto de aspectos.

Será en el Primer Ciclo donde mayor importancia cobre este aprendizaje, aunque será importante en todos los niveles.

La incidencia educativa se centrará en el descubrimiento consciente del propio ritmo y en la daptación de éste al ritmo de otras personas, de fenómenos naturales, etc.

Los objetivos principales que se propone la Educación Musical a través ritmo son:

· De conocimiento.

· Saber distinguir los conceptos ante señalados de ritmo, pulso, acento, tempo, compás, …

· Saber distinguir los diferentes tipos de compases.

· Distinguir, reconocer y escrbir las figuras y silencios musicales.

· Interpretar con precisión pulsaciones, acentos, ritmos, … con la voz, el cuerpo, los instrumentos de percusión y el movimiento.

· Descubrir el ritmo de las palabras, facilitando su articulación.

· Asociar palabras por su contenido rítmico.

· Familiarizarse con las células rítmicas más características de nuestro folklore.

· Saber crear obstinatos y acompañamientos rítmicos.

· Improvisar ritmos libres.

· Saber imitar y repetir esquemas rítmicos.

· Pronunciar correctamente las palabras, favorecer su articulación y dicción.

· Llegar a sentir la música de forma consciente y espontánea.

· Saber asociar ritmos y movimientos.

· Conocer danzas.

· Etc.

La Educación Musical a través del ritmo implica, por parte del alumno, participación, protagonismo, vivencialidad, ir de lo conocido a lo desconocido y de la práctica a la teoría, espontaneidad, creatividad, libertad, aprendizaje significativo, relevante, activo, …

Por parte del profesor implica espíritu democrático, flexibilidad, un buen programa secuenciado, muy buena capacidad rítmica, creatividad, espontaneidad, etc.

Los elementos rítmicos más importantes que conviene trabajar desde un comienzo son: el pulso, el acento y el ritmo (entendido este último como las diferentes combinaciones de duraciones de los sonidos). Deberá de hacerse en este orden, pero de manera interrelacional, progresiva y cíclica o en espiral.

Tales aspectos podrán trabajarse en el aula por medio de:

· Corros.

· Movimientos corporales simples.

· Percusión corporal.

· Grafías convencionales y no convencionales.

· Uso de instrumentos.

· Ejercicios individuales, de pequeño-grupo y gran grupo.

· Ejercicios en eco, de pregunta y respuesta, de repetición, de semi-improvisación, …

· Canciones.

· Preguntas directas del profesor sobre los alumnos.

· Ejercicios escritos.

· Discriminación auditiva y respuesta.

· Juegos, adivinanzas, …

Se irá de un aprendizaje espontáneo, inconsciente e instintivo a uno más reflexivo, consciente y racional, pero sin olvidar que «el niño debe apprender música haciendo música» (María Pilar Escudero).

2. Ritmo libre, rítmico y métrico.

a) Ritmo libre.

g)

No siempre el ritmo está medido. En efecto, existen ritmos libres y ritmos medidos.

Ritmo libre es aquel que no es medido. Aparece, por ejemplo, en el Canto Gregoriano, algunas composiciones del s. XX (Stravinsky, Messiaen, Reich, Schulze, Ligeti, …), alguans canciones populares, determinadas música étnicas, alguna música oriental, lenguaje verbal, …

También se dice que el ritmo es libre cuando el intérprete no toma consciencia de su medida aunque la haya (no todos los autores comparten esta idea). Desde esta perspectiva, las creaciones espontáneas de nuestros alumnos también podemos considerarlas de ritmo libre.

En el aprendizaje, podemos considerar el ritmo libre como un primer nivel de interiorización y conscienciación rítmica.

b) Ritmo rítmico.

h)

Una vez que los alumnos hayan comenzado a interiorizar el ritmo por medio de la práctica del ritmo libre, llegamos a un segundo plano llamado «ritmo rítmico» (por ejemplo, pre-lecturas; semiconsciencia, …). Es en este momento donde, poco a poco, se les irá introduciendo en la escritura musical convencional, que supondrá un tercer nivel , el «ritmo métrico».

Atendiendo a definiciones abiertas como la de D’Indy, por «ritmo rítmico» puede entenderse el ritmo convecional musical propiamente dicho, para diferenciarlo del «ritmo melódico» y demás ritmos puntualizadas atrás.

c) Ritmo métrico.

i)

Se habla de «ritmo métricoÌ o «ritmo medido» cuando aparece mesurado o medido por el intérlrete, siendo por tanto el otro extremo del ritmo libre.

Para que el ritmo sea considerado métrico la medida deberá pertenecer a la métrica musical convencional, además de ser consciente y racional.

3. Rimo y lenguaje (oral).

a) Empleo del lenguaje oral para el aprendizaje rítmico.

j)

El aprendizaje del ritmo se asienta fundamentalmente, y debe asentarse, sobre dos grandes pilares. Uno de ellos es el movimiento, mientras que el otro es el propio lenguaje oral.

Dice Violeta de Gainza, «el lenguaje constituye un medio ideal para promover y desarrollar la musicalidad y el sentido del ritmo del pequeño», y tiene gran razón. Además de ella, muchos otros pedagogos hablan en favor del lenguaje como medio de aprendizaje del sentido rítmico: Kodàly, Orff, Willems, etc.

A través de refranes, adivinanzas, rimas, trabalenguas, juegos orales, diálogos, preguntas y respuestas, etc., podrá trabajarse el ritmo. Ejemplos:

· Mantener un diálogo a determinada pulsación.

· En 2/4, decir palabras bísilabas-llanas; luego bisílabas-agudas (anacrusa). Escribirlo.

· Leer versos repitiendo la célula rítmica negra puntillo + corchea.

· Ritmar una poesía o texto, es decir, llevar a cabo una prosodia.

· Dar un paso por cada sílaba leída.

· Mezclado con el tempo, leer según la pulsación que se esté dando, teniendo en cuenta cambios agógicos.

· Poner ritmo a diferentes palabras para que cada una de ellas complete un compás de tres tiempos de negra.

· Etc.

Los diferentes ejercicios pueden desarrollarse en reptición o eco, individuales, de pequeño-grupo o gran grupo, alternándose los alumnos, con componentes de improvisación, etc. Se pueden combinar entre sí, con el uso de percusión instrumental, percusión corporal, acompañados con instrumentos, …

Todo este trabajo deberá desarrollarse principalmente en Primer Ciclo.

b) Las sílabas rítmicas.

k)

Sin duda alguna, la aportación didática más importante que se ha hecho de las que ponen en relación ritmo y lenguaje oral iene dada por Kodàly, con sus sílabas rítmicas. Estas “sílabas rítmicas” son sílabas por medio de las cuales se designan de manera práctica y espontánea las diferentes figuras rítmicas básicas y sus silencios.

Permiten en el aulmnado una relación y correspondencia constante entre lo oído y las pertinentes grafías, un lenguaje previo al gráfico que permite reconocer, designar e interpretar de manera similar. Además de ayudar a la alfabetizació gráfica, mejoran la capacidad de abstraccón y facilitan enormemente la reproducción, memorización, creación, etc., de fragmentos o ideas rítmicas.

Desde Kodàly, la mayoría de autores didáctas han propuesta sus propias figuras rítmicas. Yo propongo las de Ángulo, que son una correción del Método Hungaro:

· Negra à ta

· Dos corcheas à ti-ti

· Cuatro semicorcheas à ti-ki-ti-ki

· Blanca à to

· Negra con puntillo à tan

· Blanca con puntillo à ton

· Silencio de negra à szs y/o taparse la boca.

· Etc.

Por medio de las sílabas rítmicas de Kodály pueden hacerse gran cantidad de ejercicios diferentes.

c) Utilidad del ritmo para trabajar el lenguaje oral (y escrito).

l)

No sólo el lenguaje oral facilita el aprendizaje del ritmo musical, sino que, de una manera bidireccional, es el propio ritmo quien ayuda a los alumnos en la capacidad de percepción y expresión por medio del lenguaje tanto oral como escrito.

Es obvio que apoyar el aprendizaje rítmico en el lenguaje supone un constante repaso y entrenamiento del alumno en éste, pero se llega más lejos. Por ejemplo:

· El aprendizaje rítmico, la respuesta dinámico-corporal y su reconocimiento gráfico desarrollan fuertemente la abstracción.

· Para el aprendizaje de lo oral y escrito pueden sernos de gran ayuda determinados ejercicios rítmicos, como leer las sílabas de untexto respetando una pulsación, callarnos en esta lectura a modo de silencio cuando aparece una sílaba determinada o letra determinada, mantener una conversación prosódica con otro ayudará en la capacidad expresiva y la disociación, …

· Etc.

4. Rimo y movimiento.

Si antes dije que el lenguaje oral ayuda al aprendizaje e interiorización rítmica, mucha mayor capacidad tiene el movimiento, especialmente corporal.

El ritmo es fisiológico, y por medio de la repetición y la variación es como podemos desarrollarlo.

Incluso los niñois muy pequeños se mueven al escuchar música, muy espontáneamente, muy libre, con mucha sensibilidad, no solo rítmica sino también melódica. A medida que el niño se desarrolla, esta espontaneidad va desapareciendo.

Así pues, el trabajo en la escuela ha de partir del movimiento libre, para así descubrir y mantener los ritmos interiores de cada uno. Si dejamos a los alumnos libres para andar, correr, saltar, … como quieran, veremos algunos más acelerados que otros, otros más constantes que unos últimos, … Estaremos, puede decirse, viendo el tempo de cada uno.

El objetivo de la práctica del movimiento rítmico, dentro del proceso educativo musical, es el de lograr que los alumnos traduzcan en el espacio, por medio de la acción, los ritmos que perciben auditivamente. También será que el alumno, a partir de movimiento, sepa crear y asociar células rítmicas, reconocerlas, etc.

En la práctica, la asociación ritmo-movimiento ha sido obejto de estudio de multitud de pedagogos. Algunos, como Dalcroze, aseguran que por medio del movimiento corporal la capacidad rítmica se desarrolla mucho más que con cualquier otra forma de estudio, además de ser uan buena p´ractica para el sistema psicomotor.

La estrecha relación ritmo-movimiento ha dado pie, en la primera mitad de este siglo, a que Dalcroze desarrollara toda una metodología activa, participativa y globalizadora cuyo objetivo es la captación por el oído de diferentes valores rítmico-métricos y la adaptación de movimientos corprales a estos valores.

Los ejercicios de psicomotricidad propuestos por Dalcroze son muy variados, recomendables especialmente para Infantil y Primer Ciclo. Algunos ejemplos característicos son:

· Realizar improvisaciones rítmico-motóricas y repetirlas en eco.

· Baialr libremente según una música.

· Mover secciones del cuerpo siguiendo el pulso.

· Moverse por el espacio, individual y colectivamente, según un pulso, ritmo, tempo, …

· Realizar cambios motóricos como respuesta a acentos, a cambio de compases, a cambios tímbricos, cambio de acordes, etc.

· Realizar percusión corpral.

· Etc.

Estos ejercicios no sólo desarrollan el sentido rítmico, sino que ayudan a la atención, percepción, desinhibición, socialización, …

Se partirá de ejrcicios espontáneos y significativos, que no necesiten de ningún tipo de conocimiento musical. Más adelante y progresivamente, a medida de que se va tomando consciencia, las diferentes realizaciones se complicarán.

Finalmente, en el aprendizaje rítmico-motórico no hay que olvidar el papel de la danza y la creación de coreografías. Serán interés de trabajo tanto las danzas antiguas o históricas (giga, marcha, polonesa, mazurca, rondó, pavana, gavota, bourree, minueto, …) y populares españolas (zarabanda, chacona, jota, fandango, muñeira, sardana, seguiriya, sevillana, …).

5. Rimo y ejecución instrumental.

El pedagogo musical Orff dio preponderancia al uso de instrumentos de percusión en la escuela, aunque otros pedagogos como Kodàly o Willems también han reconocido el gran valor del uso de los instrumentos de percusión.

Las primeras percusiones que el niño experimenta son en su propio cuerpo. Así pues, por proximidad, es la percusión corporal (palmas, pitos, rodillas, pies, …) y la voz como instrumento los primeros instrumentos que el niño debe manipular y manejar en la escuela.

Una vez que el niño ha experimentado todas las posibilidades rítmico-sonoras de su cuerpo, comenzaremos el trabajo con los instrumentos de pequeña percusión o percusión indeterminada, para continuar luego con los instrumentos de percusión determinada.

En el Primer Ciclo se trabajará fundamentalmente con percusión corporal, voz y pequeña percusión. Será al finalizar el Primer Ciclo cuando se introduzcan las placas (placas individuales) y la flauta.

El trabajo rítmico con los instrumentos de pequeña percusión y percusión determinada constituye una actividad altamente motivadora y enriquecedora, mejorándose la socialización, cooperación, capacidad psicomotriz, concentración, atención, autodisciplina, etc.

Las actividades rítmicas con instrumentos que pueden hacerse son muchísimas:

· Acompañar melodías.

· Actividades de pregunta-respuesta.

· Actividades en eco.

· Improvisaciones.

· Realizar agrupaciones musicales.

· Actividades de percusión simultanea para disociar acento, pulso, ritmo, …

· Alternar compases con grupos distintos que presentan diferente instrumentación.

· Ejercicios de polirrítmia.

· Ejercicios de dirección.

· Realización de obstinatos.

· Imitaciones y variaciones.

· Etc.

Finalmente, hay que tener en cuenta dos últimas consideraciones.

1. Podemos combinar distintos timbres para hacer más amenos los ejercicios rítmicos.

2. Por lo general, los instrumentos de madera se dediarán a hacer ritmos con figuras más cortas, mientras que los de metal harán valores largos, dada la prolongación de su vibración.

6. Polirrítmia.

La polirrítmia consiste en la realización simultanea de diferentes esquemas rítmicas. Monorrítmia hace referencia a la ejecución de un único ritmo.

Los ritmos distintos que intervienen en una polirrítmia pueden dar lugar a un resultado cuyo efecto se presente desde una homogeneidad más o menos definida (es lo más habitual, llamada polirítmia de ritmos homogéneos), hasta la más disparatada contradicción rítmica (polirrítmia de ritmos heterogéneos).

Cuanto más acontradictoria sea el efecto, mayor sensación polirrítmica habrá.

En las polirrítmias de ritmos homogéneos el acento de compás coincide en estos. En las polirrítmias de ritmos heterogéneos se siguen compases distintos, no councidiendo los acentos. También hay mayor independencia en el tamaño de los motivos, mayor uso de figuración compleja, …

El trabajo de la polirrítmia en el aula favorece la disociación de movimientos, sensaciones e ideas y la independencia neuro-motriz.

En la escuela, será conveniente comenzar con percusiones corporales, para posteriormente ir mezclando éstas con percusiones producidas por instrumentos de pequeña percusión. Finalmente se ejecutarán polirrítmias añadiendo los instrumentos de percusión de altura determinada.

Deberá tenerse presente los diferentes timbres de los instrumentos para que no se ahoguen ni superpongan.

La polirrítmia se trabajará en actividades como obstinatos, canones rítmicos, acompañamientos, improvisaciones, diálogos simultáneos, …

Algunos autores también consideran los cambios de compás como polirrítmia. Entonces el término no es adecuado; más correcto será llamar a esto polimétrica (homogénea).

7. Pequeñas formas rítmicas:

análisis e improvisación.

Las formas elementales, como el canon, lied y rondó, también pueden interpretarse teniendo como base el ritmo en vez de la melodía.

Distinguiré aquí entre formas rítmicas sencillas (eco, diálogo, obstinato, …) y las llamadas pequeñas formas rítmicas, normalmente de mayor duración que las anteriores.

a) Formas rítmicas sencillas.

m)

· Obstinato: muy utilizado en acompañamientos. Consiste en la repetición continua de un mismo esquema breve, de no más de cuatro compases normalmente. Así pues, su forma es, aaaaa…

· Eco: Al igual que el obstinato, consiste en la repetición de un esquema rítmico breve, diferenciándose de él en que sólo se repite una vez. En el aula normalmente se utiliza cuando uno hace y el resto repite. Su forma, por tanto, es aa.

· Diálogo (pregunta-respuesta): Se divide en dos partes o semifrases. La primera sugiere una idea, mientras que la segunda responde a tal sugerencia, siendo una variación de la primera que presenta figuras parecidas, mismo número y tipo de compases, etc. Su forma es aa’.

b) Pequeñas formas rítmicas.

n)

· Repetición exacta de las partes o forma estrófica: De las pequeñas formas rítmicas es la más elemental. Puede representarse como AAAA… Es muy utilizada, pues se encuentra en muchas canciones en las cuales un mismo ritmo (y melodía) se repite varias veces para cantar cierto número de estrofas.

· Lied rítmico: Entenderemos el lied como una forma del tipo ABA o AA’A, es decir, consiste en la repetición de una idea después de pasarse por una disgresión. La disgresión puede ser, por ejemplo, una improvisación.

· Rondó rítmico: Consiste en la repetición continua de una idea musical, pero presentando una disgresión o parte distinta entre cada repetición. Por tanto, su estructura típica es ABACADA… Si bien el número de partes que conforma el rondó es indefinidio, suele utilizarse el rondó de cinco partes (dos disgresiones) o siete partes (tres disgresiones).

· Canon rítmico: Consiste en la representación de un mismo tema a diferentes entradas por diferentes ejecutantes.

Tanto el rondó como el lied son formas musicales con las que puede trabajarse fácilmente con la improvisación, ya que sólo es necesario mantener fijo el tema principal y prestar las disgresiones para la realización de improvisaciones, variaciones, etc.

Hay que motivar y dedicar en el alumno que éste sepa reconocer y trabajar las diferentes formas.

Antes de llegar a la improvisación, los niños deben practicar ejercicios rítmicos en eco y, a continuación, de pregunta-respuesta, hasta realizarlos con cierta seguridad y soltura.

En la improvisación sobre ritmo rítmico o métrico, se trabajará gradualmente según las figuras y combinaciones rítmicas que van conociendo los alumnos, improvisando esquemas rítmicos con las figuras dadas.

8. Intervención educativa.

La intervención educativa en el área de Educación Artística en general, y de la música en particular, ha de contribuir a que los niños y niñas construyan de forma significativa su experiencia, su pensamiento, su creatividad y su capacidad de improvisación.

Por eso, las actividades y metodología que planifiquemos deben:

1. Estar orientadas hacia el desarrollo de las capacidades de percepción y expresión.

2. Encaminar al uso de variadas formas de lenguaje y comunicación (expresión corporal, lenguaje musical, expresión motórica, instrumental, …).

3. Presentar un clima lúdico, comunicativo y democrático.

4. Basarse en la participación activa del alumno, promocionando su protagonismo, sus ideas, sus intereses, opiniones, gustos, etc.

5. Tener en cuenta las experiencias previas de los alumnos (partir de lo significativo para llegar a lo nuevo y relevante) y su entorno socio-cultural. Adecuarse a las capacidades, necesidades e intereses colectivos e individuales del alumnado.

6. Partir de la expresión espontánea, asistemática y natural, para llegar a lo racional, sistemático, …

7. Realizar juegos que impliquen relaciones de grupo y trabajo cooperativo, favoreciendo la empatía social.

8. Llevar a cabo actividades que favorezcan el pensamiento divergente, la creatividad, espontáneidad, …

9. Considerar una gran gran variedad heterogénea e recursos didácticos y materiales.

10. Promover un aprendizaje manipulativo.

11. Etc.

En cuanto a por dónde y cómo comenzar la educación del ritmo, ésta debe fundamentarse sobre los dos pilares que antes dije: el movimiento o dinámica y el lenguaje.

Como es necesario y fundamental que el niño se de cuenta desde el primer momento de que el ritmo forma parte de su vida, y el aprendizaje debe conectar con la experiencia, será necesario y principal iniciar la enseñanza rítmica (y musical) partiendo del movimiento. Algo más adelante, comenzará a darse igual importancia a la relación ritmo-lenguaje.

Un buen punto de partida sería, por tanto, comenzar por actividades dinámicas como las siguientes, muy espontáneas y adaptadas a la asistematización del niño:

· Imitar gestos y movimientos del profesor y del resto de compañeros.

· Bailar espontáneamente según diferentes músicas, o ritmos ejecutados por el profesor con el pandero.

· Correr, moverse, … según se quiera, sin imposiciones.

· Adaptar el movimiento al pulso, con transformaciones agógicas.

· Transmitir con el movimiento fórmulas rítmicas básicas.

· Percibir cambios dinámicos, agógicos, rítmicos, …

· Cantar canciones.

· Etc.

Junto a esto será esencial comenzar el trabajo de la percusión corporal:

1. Repetir simultáneamente al profesor.

2. Iniciar pequeños esquemas en eco. Extensión de cuatro tiempos de subdivisión binaria y con combinaciones muy elementales.

3. A partir de aquí, podremos ir introduciendo recitados rítmicos, preguntas-respuestas, obstinatos, improvisaciones, etc., inicialmente todo ello dominado por el profesor.

En cuanto a los diferentes y principales elementos a usar en los ejercicios de percusión corporal, el orden será:

1. Palmas.

2. Rodillas (ambas a la vez).

3. Palmas y rodillas.

4. Pies.

5. Palmas y pies / rodillas y pies.

6. Palmas, rodillas y pies.

7. Rodillas (por separado y a la vez).

8. Palmas y rodillas / pies y rodillas.

9. Palmas, rodillas y pies.

10. Pitos.

11. Palmas y pitos / rodillas y pitos/ pies y pitos.

12. Pitos más dos elementos más (ej. Pitos, palmas y pies).

13. Los cuatro elementos: palmas, pitos, rodillas y pies.

14. Introducir los pies separados. Primero solos, luego con un elemento, luego con dos y, finalmente, con los otros tres.

15. Ídem, pero con pitos.

Acompañando a todas estas actividades también puede irse introduciendo la relación ritmo-lenguaje (oral), por mediod e ejercicios básicos:

· Repetir simultáneamente o en eco, más realizar preguntas-respuestas, improvisaciones, etc., esquemas rítmicos expresados mediante la voz. Esto puede mezclarse con dinámica, agógica, entonación, …

· Ídem, pero trabajando directamente sobre las sílabas rítmicas sobre las que más adelante se trabajará sistemáticamente.

· Ejercicios de asociación movimiento-voz y voz-movimiento.

· Etc.

Inicialmente, los diferentes elementos musicales (ya sean rítmicos o no) deberán de presentarse y trabajarse por separado, para que el alumno sepa distinguir y pueda responder bien. Luego, con el domino independiente, deberán de comenzar a interrelaciones ritmo, entonación, dinámica y agógica, movimiento y percusión corporal, lenguaje oral, etc., en las diferentes realizaciones de ejercicios.

En cuanto al ritmo, primero se trabajará fundamentalmente con el pulso, luego con el acento y a continuación el ritmo. Esto a la hora de dar explicaciones, de establecer conceptualizaciones y comenzar, por tanto, a sistematizar en el alumno.

Por supuesto, antes de que se les presente a los alumnos en teoría una definición, término, etc., deberán de haberlo trabajado lo suficiente y espontáneamente como para adquirir e interiorizar rápida, significativa y relevantemente.

Así, una vez el alumno haya practicado lo suficiente la asociación ritmo-movimiento y la percusión corporal y pequeña percusión, junto con algún trabajo vocal, se le introducirá en el lenguaje musical (no solo grafías, sino conceptos, etc.).

Una vez aquí, algunos autores proponen comenzar el estudio de las grafías por medio de símbolos iniciales y pre-lecturas. Yo no lo veo necesario, siempre y cuando los nuevos conocimientos se asienten sobre y sigan acompañándose de un trabajo que asocie ritmo-movimiento-lenguaje.

Partiendo de aquí, el trabajo con cada nueva grafía debe de hacerse como sigue:

1. Se trabaja el ritmo de la grafía previa y espontáneamente, desde todas las perspectivas posibles: sílabas rítmicas, movimiento, percusión corporal, …

2. Se presenta la grafía, haciendo hincapié en su nombre, forma de dibujar e interpretación (vocal, motora, …), especialmente el relación con el resto de grafías conocidas.

3. A partir de aquí y constantemente se reforzará el aprendizaje con las preguntas y sugerencias del profesor y actividades de asociación grafía-movimiento, grafía-percusión, concepto-movimiento, audición-grafía, lenguaje-grafía, grafía-lenguaje, etc.

Cuando los alumnos dominen dicha grafía y sepan percibirla y expresarla podrá presentarse una nueva.

En cuanto al trabajo sobre el concepto de compás y sus diferentes tipos, esto deberá de realizarse de manera parecida a todo lo anterior, desarrollándose su trabajo sistemático a partir de mediados-finales del Primer Ciclo.

Como ejercicios previos tenemos:

· Marcar pulsos diciendo un-dos-tres-cua… según las indicaciones que gráficamente da el profesor. En “un” deberá de acentuarse (por ejemplo, pisando fuerte con un pie, saltando, etc.).

· Decir seguido palabras bisílabas-llanas, trisílabas-esdrújulas, etc., siendo una sílaba relativa a un pulso.

· Presentar a los alumnos las grafías divididas por espacios de dos pulsos, tres pulsos.

· Dividir como en anterior pero asociar números a cada grupo para luego interrpetar según secuencias numéricas.

· Etc.

Una vez iniciada la sistematización en el alumno, el aprendizaje puede reforzarse con estos mismos ejercicios, pero más complejos, y con la inclusión de nuevos ejercicios como:

· Rellenar en una partitura figuras y silencios para completar los compases.

· Corregir errores en una partitura, de manera parecida a lo anterior.

· Indicar en una partitura las pulsaciones.

· Asociar células rítmicas y compases.

· Etc.

Este tipo de ejrcicios ya deberían llevarse a cano en el Segundo Ciclo.

Sobre el quebrado que designa el tipo de compas en el pentagrama, en Primer y Segundo Ciclo deberá de hacerse con el denominador en forma de grafía. En Tercer Ciclo también se indicará con números.

9. Bibliografía.

Contenido didáctico:

· ÁNGULO, M. «Música y Didáctica, 1º y 2º». Ed. Magisterio Español.

· ESCUDERO, P. «Educación musical, rítmica y psicomotriz». Ed. Real Musical.

· HEMSY DE GAINZA, V. «Ritmo musical y banda de percusión en la Escuela Primaria». Ed. Eudeba. Buenos Aires, 1968.

· WILLEMS, E. «El ritmo musical». Ed. Eudeba. Buenos Aires.

· SCHINCA, M. «Psicomotricidad, ritmo y expresión corporal». Escuela Española. Madrid, 1993.

· ZIPILIVAN, A. «Música en Primaria. Recursos para la educación rítmica en el primer ciclo de la escuela primaria». Ed. Real Musical. Madrid

· MEC. «Diseños curriculares base para la educación primaria: área de educación artística». Madrid, 1990.

De contenido musical:

· ZAMACOIS, J. «Teoría de la música». Ed. Labor. Barcelona, 1978.

· LÓPEZ DE ARENOSA. «Ritmo y lectura». Real Musical.

· SEGUI, S. «Teoría Musical». Unión Musical.