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Tema 24 – La velocidad como capacidad física básica. Consideraciones teóricas. Tipos de velocidad. Tratamiento y criterios para el diseño de tareas y su desarrollo en el marco escolar.

I. INTRODUCCIÓN

En la realización de actividades físicas va a ser siempre necesario utilizar ciertos niveles de fuerza, que se pueden mantener a lo largo del tiempo y que se identifica con la resistencia a la fatiga, pero también pueden requerir niveles de tensión elevados o contracciones efectuadas a la máxima velocidad posible. Esto último se relaciona con los conceptos de fuerza explosiva y con los procesos energéticos de tipo anaeróbico alácticos y lácticos.

Analizando las capacidades físicas se encuentra a la fuerza y la resistencia en el concepto de condición física. La velocidad surge cuando se habla de condición motriz y se pasa a considerar como uno de sus componentes. Se puede definir como la capacidad de realización del mayor número de acciones motrices en el mínimo tiempo posible.

La velocidad, por tanto, se halla incluida en las capacidades físicas básicas, también llamadas condicionales. Su tratamiento viene contemplado en el currículo, en el bloque de contenidos de condición física. El desarrollo de las cualidades físicas para lograr un aumento de la eficiencia motriz del organismo es uno de los objetivos generales a alcanzar en la ESO.

Aunque la mayoría de la información proviene del campo del rendimiento deportivo, el desarrollo de este contenido en el área educativa debe adecuarse en función de las características de los alumnos con los que se trabaja y las posibilidades materiales del centro docente.

II. DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS.

1. LA VELOCIDAD COMO CAPACIDAD FÍSICA.

García Manso (1996) señala que la velocidad se trata de una cualidad física híbrida debido a su dependencia de otras capacidades como la fuerza, la resistencia o la flexibilidad. En los deportes de adversario y en los colectivos, la técnica, la táctica y todo el proceso de toma de decisiones van a condicionarla.

Grosser (1992) señala que la fuerza es quizá el factor más determinante de la velocidad, considerando a ésta como el desarrollo rápido de la fuerza.

La relación con diferentes capacidades hace difícil definirla y clasificar sus tipos o manifestaciones. García Manso señala como definiciones:

– capacidad de un sujeto para realizar acciones motoras en un mínimo tiempo y con el máximo de eficacia.

– capacidad que se manifiesta por completo en aquellas acciones motrices donde el rendimiento máximo no quede limitado por el cansancio.

Por tanto, se precisa que la acción se realice a gran intensidad, que la duración de las acciones sea muy corta y que la fatiga no sea un factor muy determinante a la hora de ejecutarse. Además re requiere eficacia para logar el efecto determinado.

Para aproximarse al concepto de velocidad se debe diferenciar dos términos, que a veces s usan como sinónimos: el de rapidez, que se refiere a la realización de acciones aisladas, movimientos únicos, etc. del de velocidad, que se usa para movimientos encadenados que constituyen acciones, habilidades, etc.

La rapidez se define como la capacidad de los procesos neuromusculares y de la propia musculatura para realizar una acción motora en un tiempo mínimo. Se puede diferenciar:

el tiempo de reacción: intervalo que transcurre entre el inicio de un estímulo y el inicio de la respuesta solicitada a sujeto; puede ser simple (respuesta única a un estímulo ya conocido) o discriminativo (se da cuando de debe reaccionar a distintos tipos de estímulos y a la vez es necesario seleccionar una respuesta entre varias posibles con el fin de lograr el éxito).

el tiempo de movimiento: intervalo transcurrido entre el inicio de la respuesta motora y el final del desplazamiento simple solicitado.

El término velocidad, referido a movimientos continuados (ya sean cíclicos o acíclicos) engloba a la rapidez y es el que básicamente definen los diferentes autores. Desde el punto de vista de la física, la velocidad es el cociente del espacio recorrido por el tiempo empleado en ello.

– la velocidad de movimientos cíclicos se identifica con términos como: velocidad frecuencial, frecuencia de movimientos o velocidad de base. Aquí aparece el ritmo de movimientos y la coordinación, dependientes de factores psíquicos, neurofisiológicos, etc.

– la velocidad de movimientos acíclicos supone la realización de movimientos diferentes que se encadenan y desarrollan con la máxima rapidez. Prima el desarrollo de las capacidades coordinativas y la toma de decisiones

2. CONSIDERACIONES TEÓRICAS

2.1. RELACIÓN Y DEPENDENCIA DE LA FUERZA

La dependencia de la velocidad con respecto a la fuerza muscular es elevada, aunque también se debe considerar la importancia de las fibras nerviosas que inervan a los músculos, determinantes en su función, así como los procesos energéticos requeridos para su funcionamiento. Estos serán diferentes según la intensidad, el tiempo de las contracciones, etc., es decir, según los tipos de fuerza requeridos, en donde los limitantes o causantes de la fatiga serán diversos. Así, para las actividades anaeróbicas alácticas estos factores serán la disminución de las reservas de fosfágenos y la fatiga del sistema nervioso, y para las anaeróbicas lácticas serán: la acumulación de lactato y su relación con la disminución del PH, la falta de enzimas glucolíticas y amortiguadores, así como la inhibición provocada en el funcionamiento de las enzimas por la elevada acidez.

Por otro lado, la velocidad va a tener múltiples facetas, ya que precisará rapidez en los procesos mentales, tomas de decisiones, transmisión de respuestas, velocidad de contracción, velocidad de reacción, etc. En la mayoría de los casos, su posibilidad de mejora va a estar muy limitada por factores de tipo genético, y sólo se conseguirá su aumento gracias a la mejora de la fuerza de la musculatura, al desarrollo de la anticipación y la atención selectiva, a la mejora de los procesos energéticos o a los cambios que el entrenamiento produce en un determinado porcentaje de fibras intermedias, en etapas sensibles, consiguiendo que se comporten como fibras rápidas.

La velocidad, por tanto, es influida por los mismos factores que afectan a la fuerza:

§ EXTRÍNSECOS: clima, alimentación, entrenamiento.

§ INTRÍNSECOS:

– de tipo anatómico o estructural: la disposición de las fibras en el músculo, el grado de hipertrofia, el tipo de fibras musculares, etc.

– de tipo neurofisiológico: la intensidad y frecuencia de estimulación nerviosa, el grado de coordinación intra e intermuscular, etc.

– de tipo biomecánico: se debe observar el tipo de palanca empleado, la longitud del brazo de potencia, el ángulo de tracción, la velocidad de contracción, etc.

– de tipo volitivo: nivel de motivación, grado de concentración, etc.

2.2. FACTORES DE LOS QUE DEPENDE LA VELOCIDAD.

§ TALENTO: alto porcentaje de fibras rápidas, buena capacidad de reacción, etc.

§ ÁMBITO SENSORIALCOGNITIVO Y PSÍQUICO: anticipación, procesamiento, etc.

§ ÁMBITO NEURONAL: elevada frecuencia de activación, coordinación, etc.

§ ÁMBITO MUSCULAR: fuerza máxima, explosiva, capacidad reactiva, flexibilidad, etc.

2.3. LA BARRERA DE VELOCIDAD.

Para la velocidad, existe un límite, un estancamiento denominado barrera de velocidad, que surge en los sprinters por la repetición y automatización de los movimientos, cuando se usan en los entrenamientos actividades, distancias y métodos estereotipados. Esto puede ser superado utilizando medios que facilitan una mayor velocidad (supramáxima) como pueden ser: carreras facilitadas con gomas, carreras en descensos, etc., lo cual crea una “huella” de movimientos que hará que ese límite pueda ser superado en condiciones normales. También puede ser adecuado abandonar temporalmente el tipo de entrenamiento habitual y realizar otras actividades, o intentando reestructurar las condiciones espacio-temporales de las acciones.

3. TIPOS DE VELOCIDAD

Hay diferentes intentos realizados por autores que, en la mayoría de los casos se limitan a hacerlo en base a lo que se desarrolla en las diferentes modalidades deportivas, en especial, en actividades cíclicas, en carreras. Analizando lo que señala M. Grosser (1992) vemos que este diferencia unas formas puras de velocidad y unas formas complejas.

3.1. FORMAS PURAS DE VELOCIDAD.

En estas formas hay una pequeña participación de la fuerza (menos del 30% de la fuerza máxima). Se incluye la velocidad de reacción, la velocidad de movimiento (en movimientos acíclicos) y la velocidad frecuencial (en movimientos cíclicos). formas que dependen de:

– el sistema nervioso central

– factores genéticos

Su desarrollo máximo se logra durante un breve espacio de tiempo, con resistencias externas bajas y en movimientos sencillos o con una gran perfección técnica. Se necesita, además, una gran concentración y motivación.

§ VELOCIDAD DE REACCIÓN

Capacidad de responder en el menor tiempo posible a un estímulo. Se valora viendo el tiempo de reacción (tiempo que pasa entre la presentación del estímulo y la respuesta). Es diferente para distintos estímulos (visuales, auditivos, etc.) según el número de órganos estimulados, la intensidad del estímulo, el sexo, etc. La anticipación que se logra con el entrenamiento permite disminuir aparentemente este tiempo de respuesta. Se distingue:

– las reacciones sencillas (p. ejem. una salida).

– las reacciones complejas o discriminativas: se debe escoger las acciones a realizar en función del entorno. Se trata de las reacciones selectivas ante un objeto o sujeto en movimiento (p. ejem. un portero de balonmano).

§ VELOCIDAD DE MOVIMIENTO (en movimientos acíclicos)

Capacidad de realizar movimientos acíclicos a la máxima velocidad frente a resistencias bajas que no superan el 30% del máximo de fuerza. La velocidad de movimiento se valora viendo el tiempo de movimiento o de varios movimientos, en acciones diferentes.

§ VELOCIDAD FRECUENCIAL (en movimientos cíclicos)

Capacidad de realizar movimientos cíclicos a máxima velocidad frente a resistencias bajas (menores del 30% del máximo). Es la suma de tiempos de movimientos que se repiten. Se identifica con la frecuencia de movimientos, la coordinación rápida. Es el producto de combinar la frecuencia de ejecución de movimientos en un tiempo determinado por la amplitud de los mismos.

3.2. FORMAS COMPLEJAS DE VELOCIDAD.

Aparece una mayor implicación de la fuerza o bien se requiere un tiempo de realización mayor que en las anteriores. Se diferencia la fuerza-veloz o fuerza explosiva, la resistencia a la fuerza veloz y la resistencia a la velocidad. Son una forma de combinación de las formas puras de velocidad con la fuerza y/o resistencia. La posibilidad de mejora de estas formas con el entrenamiento es grande.

§ FUERZA VELOZ O FUERZA EXPLOSIVA

Capacidad de proporcionar el máximo impulso de fuerza a unas resistencias durante un tiempo establecido. Se identifica con la capacidad de aceleración, con la velocidad inicial, etc.

§ RESISTENCIA A LA FUERZA VELOZ

Capacidad de aguantar la realización de acciones que requieren fuerza-veloz y se repiten en breves espacios de tiempo, ya sea en actividades cíclicas o acíclicas.

§ RESISTENCIA A LA VELOCIDAD

Capacidad de mantener un elevado nivel de velocidad ante la presencia de fatiga. Se necesita la producción energética por vía anaeróbica aláctica y láctica. Se identifica con la resistencia al sprint o la resistencia anaeróbica a corto plazo. Se pueden resistir velocidades máximas, submáximas o supramáximas.

Estas formas guardan gran relación con la fuerza explosiva, con los procesos energéticos que la sustenta y con la capacidad para resistir la fatiga sin una gran disminución del rendimiento.

Grosser también señala:

– en las modalidades deportivas que requieren un elevado porcentaje de velocidad pura, el potencial genético del individuo determina su rendimiento.

– en las actividades que precisan velocidades máximas durante un mayor tiempo o de forma repetida, donde la velocidad pura es un factor más de rendimiento, al lado de la fuerza, la resistencia, la técnica, las condiciones externas, etc., la posibilidad de mejora no está delimitada.

3.3. TIPOS DE VELOCIDAD (SÍNTESIS)

Sintetizando lo que señala Grosser junto con lo que señalan otros autores se puede establecer como tipos de velocidad, en general:

§ LA VELOCIDAD DE REACCIÓN.

Esta, ya definida anteriormente depende de:

TIPO DE ESTÍMULOS: los táctiles permiten responder más rápido que los auditivos y visuales.

NÚMERO DE ÓRGANOS ESTIMULADOS: cuanto mayor es el número de órganos receptores, menor es el tiempo de latencia y más rápida la reacción.

INTENSIDAD DEL ESTÍMULO: por ejemplo, el tiempo de reacción visual disminuye con el incremento de la intensidad de la luz.

LA EDAD: la máxima capacidad de reacción se da entre los 18 y 25 años.

EL SEXO: el tiempo de reacción es mayor en las mujeres que en los hombres.

POSICIÓN CORPORAL: ya que por ejemplo si el peso corporal se reparte equilibradamente en los dos pies el tiempo de reacción es menor que cuando se carga solo sobre una sola pierna.

TIPO DE MOVIMIENTO: los movimientos complejos precisan de tiempos de reacción mayores.

LA PREDISPOSICIÓN AL ESTÍMULO: la tensión muscular previa al movimiento favorece la rapidez del mismo. el grado de atención, la concentración, la motivación, influyen en disminuir el tiempo de reacción.

LA ESTATURA: los sujetos altos poseen peor reacción que los bajos por tener que recorrer una mayor distancia la transmisión del impulso nervioso.

EL ENTRENAMIENTO: los sujetos entrenados consiguen un menor tiempo de reacción que los no entrenados.

§ LA VELOCIDAD GESTUAL O DE MOVIMIENTOS ACÍCLICOS.

También conocida como velocidad segmentaria, depende de:

LA LATERALIDAD: se consigue mayor velocidad gestual en el lado dominante.

LA EXTREMIDAD USADA: los brazos son más rápidos que las piernas.

LA TRAYECTORIA: los movimientos horizontales son más rápidos que los verticales.

EL SEXO: los hombres son más rápidos que las mujeres (en valores absolutos) debido al factor muscular.

§ LA VELOCIDAD DE DESPLAZAMIENTO O DE MOVIMIENTOS CÍCLICOS.

LA AMPLITUD DEL GESTO: esta depende del grado de movilidad articular, de la extensibilidad de la musculatura antagonista, de la longitud de las palancas y de la fuerza de impulso (influida por las manifestaciones reactivas de la fuerza).

LA FRECUENCIA DE MOVIMIENTOS: depende del nivel coordinativo, del dominio técnico y de la fuerza de los músculos implicados.

También tendrá dependencia de la resistencia a la velocidad (factor metabólico) y de la relajación y coordinación intermuscular.

4. MÉTODOS Y CONTENIDOS DE ENTRENAMIENTO.

4.1. CARACTERÍSTICAS DE LOS CONTENIDOS DE ENTRENAMIENTO

§ INTENSIDAD DEL ESTÍMULO: desde submáxima (95%) a supramáxima (>100%).

§ DURACIÓN Y DESCANSO ENTRE ESTÍMULOS: como se verá posteriormente estos parámetros irán en función del tipo de velocidad que se pretenda trabajar y de los requerimientos metabólicos asociados, en función de si se estará incidiendo en la capacidad o potencia lácticas o alácticas. Habrá que tener presente, además de la reconstitución de los depósitos energéticos, la fatiga neuromuscular.

§ TIPOS DE ENTRENAMIENTO: trabajo específico con los movimientos del deporte, dado que la velocidad está íntimamente unida a la técnica.

§ UBICACIÓN DEL TRABAJO: tras el calentamiento, puesto que es el momento de mayor capacidad de prestación `por el descanso del SN y los depósitos de fosfágenos llenos.

4.2. MÉTODOS Y CONTENIDOS DE ENTRENAMIENTO DE LA VELOCIDAD.

Las opciones metodológicas empleadas vendrán determinadas por las características de las actividades para las que se quiere desarrollar la velocidad, así cuando se pretende la consecución de automatismos, de actuaciones estables, psicomotrices, se utilizarán métodos basados en la recepción. Sin embargo, cuando es necesario adaptarse al contrario, al medio, etc. la utilización de métodos basados en el descubrimiento será la opción más deseable.

Como se va a pretender el desarrollo de los diferentes tipos de velocidad, va a hacerse necesario también el trabajo y desarrollo de la fuerza en sus diferentes manifestaciones: máxima, veloz o explosiva y resistencia (sobre todo resistencia a la fuerza explosiva. Aquí, se hará referencia, por ejemplo, al análisis de la velocidad de desplazamiento o de movimientos cíclicos.

Para su mejora se emplearán métodos de tipo fraccionado, dado que la velocidad debe solicitarse próxima al 100% y libre de una fatiga que limite su manifestación. Por las distintas características que se pueden encontrar en el desarrollo de una carrera de 100 m se distinguirán las formas de trabajar cada una de sus fases.

§ TRABAJO DE LA RESISTENCIA A LA VELOCIDAD ESPECÍFICA

o MEJORAR LA CAPACIDAD ANAERÓBICA ALÁCTICA: para ello se usa:

– Distancias de 50-80 m al 90-95%. 4-6 repeticiones y 4-6 series. Micropausas de 30”-60” y macropausas de 3’-5’

– Distancias de 100 m al 85-90%. 5-8 repeticiones en 3-4 series. Micropausas de 30”-60” y macropausas de 6’-8’.

o TRABAJO DE POTENCIA LÁCTICA: esfuerzos de entre 15” y 45”

– Método fraccionado anaeróbico intensivo corto: usa tiempos de 20 a 30 segundos (200 m). intensidad de 90-100% con 6-12 repeticiones y 6’-8’ de pausa.

– Método fraccionado anaeróbico intensivo largo: usa tiempos de 45 a 60 segundos (300 m – 400 m). intensidad de 90-100% con 4-6 repeticiones y pausa de 8’-10’.

o TRABAJO DE CAPACIDAD ANAERÓBICA LÁCTICA: trabajo fraccionado extensivo de orientación anaeróbica. Por ejemplo: distancias de 200-300/500 m al 80-90%. Se hacen de 3 a 6 repeticiones y 1ó 2 series. Con pausas de 2’-5’ entre repeticiones y 10’-15’ entre series.

§ TRABAJO DE LA CAPACIDAD DE ACELERACIÓN.

Se necesita mejorar la fuerza específica de esta fase (la máxima y la explosiva) y la carrera y su técnica.

o PARA EL DESARROLLO DE LA FUERZA

– Trabajo con sobrecargas: semisentadillas con ángulo de 70º-90º (con un 150-250% del peso corporal) un cuarto de sentadilla con ángulo en rodilla de 30º a 45º (con 100-200% del peso corporal), semisentadillas con rebote o ballesta, con rebote o salto, con rebote a una sola pierna.

– Cuestas: con 10-20% de inclinación, sobre distancias de 30-50 y 60 m; con 5-10 repeticiones y con 3’-6’ de micropausa y 8’-10’ de macropausa.

– Arrastres sobre 30-50 m con carga de 10-15 Kg.

– Skipping y carreras con cinturones lastrados de unos 10 Kg. Unos 100-150 apoyos.

o PARA EL DESARROLLO DE LA CARRERA Y SU TÉCNICA

– Salidas sobre cuatro apoyos.

– Salidas de velocidad sobre 40-50 m a intensidad máxima.

§ 40 m al 100%. De 8 a 10 repeticiones y 2 series. Pausas de 3’- 4’ entre repeticiones y 5’-6’ entre series.

§ 50 m. de 6 a 8 repeticiones y 2 series. Pausa de 5’-6’ entre repeticiones y 6’-8’ entre series.

§ TRABAJO DE LA MÁXIMA VELOCIDAD.

Se necesita mejorar la fuerza específica de esta fase de la musculatura implicada, así como el desarrollo de la técnica de carrera a la máxima velocidad. (fuerza explosiva de tipo elástico y la reactiva o refleja).

o PARA EL DESARROLLO DE LA FUERZA

– Multisaltos verticales: obstáculos de 40 m a 1 m separados 1 m. de 6 a 8 obstáculos con 4-6 series. Con poca flexión de rodillas pero sin bloquearlas.

– Multisaltos horizontales: cortos (a pies juntos, de pierna en pierna (2º en triple) o con una sola pierna; unos 50 saltos). Los largos sobre una distancia de 100 m usando los de pierna a pierna.

o PARA EL DESARROLLO DE LA TÉCNICA DE CARRERA A MÁXIMA VELOCIDAD (formas facilitadas)

– Carreras cortas con salidas lanzadas. 30-50 m al 100%. Como máximo 600 m por sesión. De 10 a 12 repeticiones en series; con pausa de 4’ a 8’.

– Ejercicios de supravelocidad que buscan evitar o romper la barrera de velocidad. Ejemplo: carreras en las que tiran del atleta, carreras suspendidos o en planos inclinados (2º-3º) para evitar deterioro de la técnica y acabando en llano.

Los velocistas también pueden hacer un trabajo de tipo aeróbico que sirva para mejorar la resíntesis de lactato producido durante el trabajo.

5. TRATAMIENTO Y CRITARIOS PARA EL DISEÑO DE TAREAS PARA SU DESARROLLO EN EL MARCO ESCOLAR

5.1. EVOLUCIÓN A LO LARGO DE LA ETAPA Y FASES SENSIBLES PARA SU DESARROLLO.

La evolución de la velocidad transcurre de forma diferente a la fuerza. Las formas puras dan como resultados valores similares a los manifestados por los adultos al final de la pubertad, observándose un estancamiento general desde los 15-16 años. Son capacidades asociadas al desarrollo del SN y por tanto maduran tempranamente culminando su evolución ya en estas etapas. Para la velocidad de reacción y la frecuencia de movimientos existe una fase sensible desde la edad preescolar por factores coordinativos y nerviosos que maduran pronto (de 7 a 11-12 años sin diferencia de sexos). Después de la maduración sexual el sistema nervioso se adapta lenta y limitadamente a los ejercicios y cargas de entrenamiento del trabajo de las formas puras de velocidad.

Las formas complejas, asociadas al desarrollo de la fuerza, manifiestan aumentos grandes entre los 12 y 14 años, debido a los cambios hormonales que provocan aumentos de la masa muscular y la fuerza sobre todo en chicos. Estas formas por requerir coordinación y fuerza apropiadas tienen la fase sensible sobre los 11-12 años en chicas y 14-15 en los chicos. Tras la pubertad se progresará por el incremento antropométrico, los niveles de fuerza máxima y el control de la técnica.

5.2. TRATAMIENTO Y CRITERIOS PARA EL DISEÑO DE TAREAS

El desarrollo y trabajo de la velocidad puede y debe realizarse a lo largo de la etapa. Al igual que para el tratamiento de la fuerza se utilizarán medios que no produzcan gran sobrecarga osteoarticular y tendinosa, por lo en el trabajo de sobrecargas, se usará, a ser posible, el propio peso corporal.

Para el desarrollo de los diferentes tipos de velocidad se pueden incluir dentro de las sesiones de educación física, los siguientes medios: salidas desde diversas posiciones ante distintos estímulos; ejercicios de técnica de carrera (skipping, etc.); carreras en formas diversas; cuestas abajo; multisaltos horizontales y verticales; juegos de persecución; actividades que impliquen cambios de dirección y de ritmo; ejercicios de agilidad y acrobacia elemental; multilanzamientos de objetos y balones medicinales de diferentes pesos y tamaños.

Otros medios de entrenamiento que influyen en la mejora de la velocidad que se pueden usar son: las cuestas, los ejercicios con sobrecargas (autocargas, parejas, sobrecargas ligeras) y los arrastres.

III. BIBLIOGRAFÍA

– ÁLVAREZ DEL VILLAR, C. (1983): La preparación física del futbolista basada en el atletismo. Madrid. Gymnos.

– D. McARDLE, W (1990): Fisiología del ejercicio. Madrid. Alianza Deporte.

– GARCÍA MANSO, J. M.; NAVARRO VALDIVIESO, M.; RUÍZ CABALLER, J. A. (1996): Bases teóricas del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo.

– GROSSER, M. (1989): Alto rendimiento deportivo. Barcelona. Paidotribo.

– GROSSER, M. (1992): Entrenamiento de la velocidad. Barcelona Martínez Roca.

– MANNO, R. (1991): Fundamentos del entrenamiento deportivo. Barcelona. Paidotribo.

– PLATONOV, V. (1988): El entrenamiento deportivo. Teoría y metodología.. Barcelona. Paidotribo.

– PLATONOV, V. (1991): La adaptación en el deporte. Barcelona. Paidotribo.

– WEINECK, J. (1998): Entrenamiento óptimo. Barcelona. Hispano Europea.

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