Programación didáctica educación infantil Parte 3

Bloque II. Acercamiento a la naturaleza

– El otoño: frutos.

– Fenómenos atmosféricos del otoño: tormenta, lluvia, viento…

– La estación: el invierno.

– Animales que hibernan.

– Fenómenos atmosféricos propios del invierno.

– Desarrollo de la vida de las plantas.

– Partes de la planta.

– Relación de utilidad entre los seres vivos.

– Cambios que se producen en la primavera.

– Plantas del entorno en primavera.

– Elementos del entorno: parques, jardines…

– Seres vivos e inertes.

– El agua y la importancia para la vida de personas, animales y plantas.

– El cuidado del medio ambiente

– Animales de distintos hábitats: selva, desierto, polos.

– Animales en distintos medios físicos: tierra, aire, agua.

– Relación de utilidad entre el hombre y los animales.

– Características morfológicas y funcionales de animales.

– El verano: plantas, frutas, paisajes…

– La contaminación.

Bloque III. Vida en sociedad y cultura

– Objetos presentes en la clase y en el colegio.

– Normas de comportamiento: clase y colegio.

– Personas del colegio y sus trabajos.

– Normas de relación y convivencia en la familia, su lugar en ella.

– La calle, el barrio y sus elementos.

– Educación vial.

– La carta a los Reyes Magos.

– El sonido de los instrumentos navideños.

– Tipos de vivienda.

– Características de las viviendas.

– Espacios de las viviendas.

– Dirección, teléfono, objetos,…

– Oficios relacionados con la vivienda.

– Los huesos de nuestro cuerpo.

– Objetos presentes en el entorno: juguetes.

– Algunos juegos tradicionales.

– Normas que rigen los juegos.

– Profesiones relacionadas con la salud: dentista y oculista.

– Objetos cotidianos relacionados con el vestido.

– Profesiones: pescador/a, vendedor/a….

– Normas de comportamiento en su entorno.

– Lugares, objetos y acciones relacionadas con el consumo: mercados.

– Alimentos de origen animal y vegetal.

– La conservación de los alimentos.

– Productos elaborados: La mermelada.

– Profesiones: jardinero/a, agricultor/a, artista

– Olores agradables y desagradables

– Acciones saludables: alimentación.

– Objetos cotidianos relacionados con el vestido.

– Profesiones relacionadas con el transporte.

– Los medios de transporte de agua, aire y tierra.

– Medios de comunicación e información.

– Profesiones vinculadas con los medios de comunicación e información: actores, presentadores.

– Medios de transporte públicos y privados.

A) Lenguajes: comunicación y representación

Bloque I: Lenguaje corporal

– Posibilidades expresivas y comunicativas del cuerpo.

– El gesto para expresar sentimientos.

– La imitación.

– La dramatización.

Bloque II: Lenguaje verbal

– El diálogo.

– Normas que rigen el intercambio lingüístico.

– La lengua oral y escrita como medio de comunicación y disfrute.

– Lectoescritura.

– Cuentos en valores para la comprensión lectora.

– Textos tradicionales de nuestra cultura andaluza: cuentos, poesías, canciones, adivinanzas, trabalenguas…

– Poetas andaluces.

– Vocabulario relacionado con la unidad.

– La lengua inglesa como medio de comunicación.

Bloque III: Lenguaje artístico: musical y plástico

– Sonidos del entorno.

– Canciones.

– Música popular andaluza.

– Posibilidades expresivas y sonoras del cuerpo.

– Propiedades sonoras de objetos cotidianos e instrumentos.

– Imitación de sonidos

– Cualidades del sonido.

– Compositores.

– El flamenco.

– Los materiales útiles para la expresión plástica.

– Diferentes técnicas para la expresión plástica.

– Hábitos y cuidado de los materiales, espacios y producciones.

– El dibujo libre y creativo.

– Obras de grandes artistas.

– Pintores andaluces.

Bloque IV: Lenguaje audiovisual y las tecnologías de la información y comunicación

– Distinción entre realidad y representación audiovisual.

– El ordenador para reforzar aprendizajes.

– Juegos con el ordenador.

– Uso moderado del ordenador y nuevas tecnologías.

III. CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE ETAPA

1. Manifestar un progresivo control de su cuerpo, global y sectorialmente.

2. Dar muestra de un conocimiento cada vez más ajustado de su esquema corporal.

3. Manifestar confianza en sus posibilidades y respeto a los demás.

4. Dar muestras de mejora de sus destrezas motoras y de sus habilidades manipulativas.

5. Participar en juegos regulando progresivamente la expresión de sentimientos y emociones.

6. Mostrar cierta autonomía en la adquisición de hábitos elementales de cuidado personal, higiene, salud y bienestar y consolidarlos progresivamente.

7. Avanzar en la realización autónoma de actividades habituales para satisfacer necesidades básicas, mostrando interés e iniciativa.

8. Mostrar progresivamente curiosidad e interés por el descubrimiento del entorno.

9. Identificar, discriminar objetos y elementos del entorno inmediato y actuar sobre ellos.

10. Agrupar, clasificar y ordenar elementos y colecciones según semejanzas y diferencias ostensibles.

11. Discriminar y comparar algunas magnitudes y cuantificar colecciones mediante el uso de la serie numérica.

12. Dar muestras de interesarse por el medio natural e identificar sus componentes progresivamente.

13. Establecer relaciones sencillas de interdependencia, manifestar actitudes de cuidado y respeto hacia la naturaleza, y participar en actividades para conservarla.

14. Identificar y conocer los grupos sociales más significativos de su entorno, algunas características de su organización y los principales servicios comunitarios que ofrecen. Poner ejemplos de sus características y manifestaciones culturales, y valorar su importancia.

15. Adecuación de su conducta a los valores y normas de convivencia, y la capacidad que muestren para el análisis de situaciones conflictivas y las competencias generadas en el tratamiento y resolución pacífica de estas.

16. Utilizar la lengua oral del modo más conveniente para una comunicación positiva con sus iguales y con las personas adultas, según las intenciones comunicativas.

17. Comprender mensajes orales diversos, mostrando una actitud de escucha atenta y respetuosa.

18. Mostrar interés por los textos escritos presentes en el aula y en el entorno próximo, iniciándose en su uso, en la comprensión de sus finalidades y en el conocimiento de algunas características del código escrito.

19. Interesarse y participar en las situaciones de lectura y escritura que se producen el aula.

20. Expresarse y comunicarse utilizando medios, materiales y técnicas propios de los diferentes lenguajes artísticos y audiovisuales, mostrando interés por explorar sus posibilidades, por disfrutar con sus producciones y por compartir con los demás las experiencias estéticas y comunicativas.

21. Mostrar interés por las manifestaciones culturales y artísticas propias de Andalucía y de nuestro entorno más próximo.

22. Iniciarse en el uso y conocimiento de palabras en inglés relacionadas con cada una de las unidades trabajadas.

23. Iniciarse en el uso y conocimiento de la lengua de signos española como una forma de comunicación con sus iguales.

IV. VALORES Y TEMAS TRANSVERSALES

Los temas transversales establecen contenidos vinculados al currículo, no organizados en áreas, ya que deben estar inmersos en el quehacer cotidiano.

Se deberá tener presente que los temas transversales son la manifestación de un sentimiento y una expresión de valores, asumidos como positivos por la comunidad.

Los temas transversales son algo inmerso en el quehacer cotidiano que guiará siempre la metodología.

Desarrollaremos continuamente actitudes de compañerismos, de respeto y ayuda a los demás, de orden y limpieza, de uso del diálogo, de rechazo a la violencia y a la agresividad, de cuidado de los bienes naturales, fomentando un estilo de vida y comportamiento cotidiano, como aceptación de esos valores que la sociedad necesita y establece como positivos para su buen funcionamiento.

Los temas transversales son:

• Educación para la paz

Educar para la convivencia, fomentando la solidaridad, la cooperación, la libertad, la responsabilidad, el respeto y el rechazo a todo tipo de discriminación e intolerancia.

• Educación para la salud

Se pretende fomentar en los niños/as la adquisición de hábito de salud: alimentación sana, descanso, cuidado e higiene corporal, prevención de accidentes.

• Educación para la igualdad entre los sexos

La sociedad en que vivimos asigna ya desde pequeños a los niños y niñas roles diferentes en función de su sexo. Debemos corregir estas desigualdades, y hacer que se formen como personas, en igualdad de condiciones y con los mismos derechos y obligaciones.

• Educación ambiental

Pretende acercar a los niños/as al medio natural aprendiendo a valorar la importancia que este tiene para la vida de las personas y desarrollando actitudes de respeto y cuidado.

• Educación del consumidor

Este tema transversal pretende que los niños/as vayan adquiriendo una actitud crítica y responsable hacia el consumo.

• Educación vial

El objetivo fundamental de la Educación Vial es la prevención de accidentes. Es necesario iniciarles en el conocimiento de unas normas establecidas, necesarias para su futura participación en el ambiente urbano como peatón viajero o usuario de vehículos.

V. METODOLOGÍA

Los niños y niñas aprenden en interacción con el medio y este ha de estar adecuadamente organizado para conseguir una calidad y variedad de los aprendizajes, por todo esto lo que los niños aprenden depende en gran medida de cómo lo aprenden de ahí la importancia de consensuar unas orientaciones metodológicas en función de las características de nuestro centro y de su alumnado.

Los principios o criterios metodológicos en los que nos basamos son:

1. Enfoque globalizador y aprendizaje significativo.

El enfoque globalizador permite que los niños y niñas aborden las experiencias de aprendizaje de forma global, poniendo en juego, de forma interrelacionada, mecanismos afectivos, intelectuales, expresivos.

El principio de globalización es un proceso global de acercamiento a la realidad que se quiere conocer. Este proceso será fructífero si permite establecer relaciones y construir significados más amplios y diversos.

Se organizan los contenidos en unidades didácticas significativas para el niño/a, quienes, partiendo de sus propios intereses, establecen relaciones entre la nueva información y la que ya poseen.

El aprendizaje se produce cuando el niño/a establece relaciones significativas entre su experiencia previa y la nueva información que se le presenta, de forma que se produzca una modificación de los esquemas de conocimientos preexistentes y estos evolucionen hacia estructuras cada vez más elaboradas y complejas. Esto implica una metodología basada en el principio de aprendizaje significativo que parta de los conocimientos previos de los niño/as, que conecte con los intereses y necesidades de éstos y que les proponga actividades suficientemente atractivas para que aprecien de manera sencilla y clara la finalidad y la utilidad de los nuevos contenidos que van desarrollando. Por lo tanto, aplicar una metodología basada en el aprendizaje significativo exige tener en cuenta, además de lo ya mencionado, los siguientes requisitos:

• Detectar los conocimientos previos de los alumno/as.

• Plantear situaciones que no estén muy alejados ni excesivamente cercanos a sus experiencias para provocar el conflicto cognitivo.

• Organizar los contenidos de forma significativa para los niño/as. Establecer contenidos motivadores que actúen como organizadores previos, la planificación de ejes temáticos, centros de interés y el repaso regular y periódico de los contenidos abordados con anterioridad contribuyen a que los niño/as sientan seguridad y confianza ante las situaciones que se les plantea.

Para conseguir que los aprendizajes de los niño/as sean significativos y que éstos sean el resultado de múltiples conexiones, de relaciones entre lo nuevo y lo ya aprendido, es imprescindible que el proyecto sea concebido bajo una perspectiva globalizadora.

Los niños/as de Educación Infantil, se encuentran en posesión de un pensamiento sincrético, es decir, captan la realidad como un todo.

Este principio afecta tanto a la formulación de los objetivos como a la selección, secuenciación, planificación y presentación de los contenidos así como a la definición de los modos de trabajo. Alude este principio a la conveniencia de aproximar a los niños y niñas a lo que han de aprender desde una perspectiva integrada y diversa.

Los profesionales de la educación infantil, como mediadores del proceso de enseñanza aprendizaje, ha de tener una actitud observadora y de escucha activa que les permita detectar las capacidades, los intereses y las necesidades que muestran los pequeños para ajustar a ellas la intervención educativa.

2. La actividad infantil, la observación y la experimentación.

La actividad es la principal fuente de aprendizaje y desarrollo de los niño/as. Es necesario tanto para su desarrollo físico y psicomotor, como para la construcción del conocimiento.

Por ello, la enseñanza ha de ser ACTIVA, dando tiempo y ocasión para que el niño/a participe y sean protagonistas de su propio aprendizaje. Hay que utilizar estrategias que les estimulen a ser creativos, alentando el desarrollo de la imaginación y la capacidad de observación.

Para conseguir que los niños/as progresen en el conocimiento del mundo, es necesario darles oportunidades para que realicen actividades de forma autónoma, tomen la iniciativa, planifiquen y secuencien poco a poco la propia acción, lo que exige, la creación de un ambiente de seguridad física y afectiva, rico en estímulos, favorable para la exploración, la cooperación y la toma de iniciativas.

La planificación de las actividades didácticas tendrá en cuenta la agrupación de agrupamientos diversos. El trabajo en grupo pequeños y la interacción entre grupos de iguales es imprescindible para el desarrollo intelectual ya que permite que niños y niñas vayan tomando conciencia de que, a veces, existen desajustes entre lo que piensan y la realidad. La mediación del profesorado que ejerza la tutoría en este proceso es fundamental.

Las salidas y el espacio extraescolar deben formar parte de la planificación curricular y, en consecuencia, deben orientarse con relación a determinados fines y objetivos y conllevar unos contenidos tanto implícitos como explícitos.

Un principio metodológico muy ligado a la actividad es la MOTIVACIÓN. Es necesario que el niño/a se sienta atraído hacia el aprendizaje. En esto juega un papel muy importante que los objetivos, contenidos y actividades tengan un nivel adecuado, que respondan a sus

intereses y que los métodos y recursos sean atractivos y faciliten el aprendizaje.

3. El juego, instrumento privilegiado de intervención educativa.

El juego suele suponer para el niño situaciones placenteras y divertidas, posee inmediatez en el tiempo, se suele realizar en total libertad y, muchas veces, está cargada de placer por el descubrimiento, la simulación y fantasía necesarios para crear mundos donde todo es posible. Estas características hacen que el juego afecte al desarrollo afectivo, psicomotor, social, cognitivo y lingüístico, de ahí su importancia para un crecimiento global y armónico.

A través de los juegos los niños y niñas se aproximan a conocimiento del medio que les rodea, al pensamiento y a las emociones propias y de los demás.

El papel de las personas adultas es crucial desde el primer el momento, ya que han de aprovechar situaciones no sólo para observar y conocer a niños y niñas, sino para estimular estas acciones, conscientes del enorme potencial de desarrollo que ofrece la interacción lúdica con adultos e iguales. Los tutores y tutoras deberán estimular los juegos motores, de imitación, de representación, expresivos, simbólicos, dramáticos y de tradición cultural.

El principio de SOCIALIZACIÓN. El egocentrismo es un rasgo propio en estas edades y es necesario que lo superen. Se proponen actividades en grupo para que los niño/as aprendan comportamientos y normas, así como a compartir, a respetar, a participar, y, en definitiva, a relacionarse con los demás.

4. La configuración del ambiente: Marco del trabajo educativo.

La configuración del ambiente uno de los ejes donde se asienta el significado de la acción de los niños y niñas, permitiendo o inhibiendo el desarrollo de sus potencialidades.

Cuando entramos en un lugar desconocido, percibimos informaciones que nos hacen sentir: Cercanía-distancia, accesibilidad-rechazo, seguridad- incertidumbre, libertad-control, etc., no sólo por los mensajes orales que recibimos, sino por cómo está organizado el espacio, los muebles o materiales, las informaciones que hay en las paredes, etc. El ambiente en la escuela infantil donde se vive y con el que se interactúa envía constantes mensajes a los niños y niñas, y a las personas adultas, los cuales influyen en su manera de actuar, al favorecer o dificultar determinadas acciones, actitudes e interacciones.

Ha de responder a una reflexión e investigación sobre la característica y peculiar manera de crecer y aprender de los más pequeños. Favorecer la comunicación e interrelación entre todos y una mayor sensibilización del ambiente en que se vive se necesita dotar de intencionalidad educativa.

El ambiente de la escuela ha de configurarse de modo que todos sus integrantes sientan que están en un lugar que les pertenece, un lugar acogedor que invite a entrar, que manifieste facilidad en el acceso, que pueda ser utilizado por las familias para poder sentarse, esperar o charlar, donde se recojan las informaciones generales de la escuela. Un lugar para poder compartir e informar a todas las familias, de los diferentes proyectos que los grupos realizan, a través de imágenes y producciones hechas por los niños y las niñas, donde se puede ayudar a descubrir a las

familias las enormes posibilidades y potencialidades de aprendizaje y crecimiento de la infancia.

5. Los espacios y los materiales: Soporte para la acción, interacción y comunicación.

En cuanto a la organización del espacio, es fundamental que los niño/as dispongan de lugares propios y de uso común para compartir, para estar solos o para relacionarse con los demás, espacios para realizar un determinado tipo de actividad, etc. También ha de favorecer la integración entre iguales y con los adultos, la manipulación de objetos, la observación, etc. Así, habrá que habilitar determinados espacios para ello. Se fijarán rincones para el juego, para los disfraces, para las actividades plásticas, para las construcciones etcétera. Se organizarán talleres como el de

lectoescritura. Proyectos como el del “Libro Viajero”, “El Periódico de Clase”, para organizar el trabaja infantil.

Ha de tenerse en cuenta que no todas las necesidades pueden satisfacerse en el aula, sino que deben utilizarse los distintos espacios con los que se cuenta (entrada, pasillos, patios…), ya que en función de su distribución pueden generarse espacios que favorezcan determinadas acciones, actitudes y movimientos, al tiempo que pueden los niños ir construyendo una imagen ordenada del mundo que les rodea.

Consideramos material educativo todo lo que se pone a disposición de los niño/as y los elementos que los adultos proporcionamos como instrumentos para la acción educativa. Son importantes para la acción y la relación. La manipulación y exploración con los objetos se realizan espontáneamente, apoyando la construcción y organización del conocimiento del mundo físico como socio-emocional.

El valor del material no reside en sí mismo, sino en las posibilidades de acción que proporciona de acuerdo a los objetos. Este material cumplirá ciertas condiciones:

• Ser adecuado para el momento evolutivo.

• Promotor de investigación y exploración.

• Polivalente, variado, atractivo, seguro, no exista, accesible, ordenado.

El material debe de ser suficiente para dar una oferta que promueva todos los ámbitos de desarrollo (motor, sensorial, manipulativo, lógico, de la expresión, comunicación, representación), adecuando una complementariedad entre los materiales del exterior y del interior.

Además del material de los rincones, utilizaremos otros que no estarán a su alcance, sino que los utilizarán cuando el adulto se los proporcione.

También en cada proyecto o actividad concreta se especificará el tipo de material.

Anualmente se revisarán los libros de texto utilizados para comprobar su adecuación con nuestra programación. Se colocarán en el mes de Junio en el tablón de anuncios del Centro.

6. El tiempo en educación infantil.

La organización del tiempo en Educación Infantil ha de ser entendido como instrumento útil para la organización de la vida escolar, pero también como elemento que contribuye al proceso de construcción personal de los niños y niñas.

Cada niño y niña ha de disponer del tiempo necesario para crecer y desarrollarse de acuerdo con sus ritmos individuales. Ha de organizarse, por tanto, de manera flexible y natural, ofreciendo momentos y situaciones

donde se cuente con el tiempo necesario para poder jugar, reír, conocer, explorar y aprender junto con la persona adulta y otros compañeros y compañeras.

Todos los miembros de la comunidad educativa han de encontrar espacios para el crecimiento personal y profesional, donde sea posible el contacto personal, la participación, la reflexión y el debate.

En la organización de los tiempos diarios es importante establecer un marco estable que facilite la interiorización de ritmos, aportando seguridad y estabilidad. Se ha de tener en cuenta un necesario equilibrio entre tiempos definidos por la persona adulta y tiempos donde los niños y niñas puedan organizar libremente su actividad, de manera que permita a los maestros y maestras observar y apoyar el crecimiento a partir de sus ritmos y necesidades personales. Esto nos facilitará el equilibrio entre los tiempos de acciones grupales y tiempos de acciones individuales.

Otro aspecto a tener en cuenta es que se aprende en cualquier momento o situación. Toda la estancia del niño en la escuela es considerada como tiempo educativo. Será necesario, a su vez, realizar una planificación del tiempo desde una perspectiva más global del curso escolar. Los cambios que se producen en estas edades en pocos meses hace necesario pensar en las modificaciones de espacios, tiempos y materiales a establecer a lo largo del año.

7. La educación infantil, una tarea compartida.

Aunque la familia está evolucionando, y con ella la sociedad, podemos desarrollar una íntima vinculación entre familia y centro para contribuir al pleno desarrollo de las capacidades de los niño/as. La escuela infantil ha de contribuir a que las familias encuentren en ella un marco educativo

relacional más amplio que el propio círculo familiar. Para ello es necesario promover la participación y la relación activa entre familia y escuela.

Para ello debemos considerar los siguientes aspectos:

• Mantener reuniones periódicas con padres y madres para tratar aspectos de la educación que incide en el aula.

• Intervención directa en las actividades del centro: en la vida de clase, en salidas, en adaptaciones de espacios, en confección de materiales para la celebración de fiestas, contar cuentos, etcétera.

Todo esto lleva a que el ambiente sea más relajado. Los/as niños/as ven como sus padres y madres valoran su labor y éstos últimos aprenden a valorar la labor que los demás realizamos.

8. El aprendizaje de la lectoescritura.

La metodología que vamos a utilizar es una mezcla entre la teoría constructiva del aprendizaje y el sistema fonológico, apoyado con el alfabeto dactilológico. Partiendo siempre de las ideas previas de los niño/as y de su nivel de desarrollo, planteando actividades motivadoras que sean propicias para que los niño/as se desarrollen en todos sus aspectos.

Los contenidos que proponemos deben partir de las necesidades e intereses de los alumno/as, de situaciones reales, concretas a lo/as que ello/as puedan atribuirles sentido y así adoptar una actitud favorable hacia el aprendizaje.

Las actividades hay que plantearlas como un aprendizaje que lleve al conocimiento de la realidad y que logre una adecuada aplicación de lo aprendido, o sea que sean funcionales.

Los contenidos no deben trabajarse aisladamente sino que adquieren todo su valor cuando se convierten en un instrumento para representar y comunicar. Los contenidos que se plantean para conseguir los objetivos propuestos se organizan en Unidades Didácticas globalizadoras.

Elegimos las secuencias didácticas para trabajar la lectoescritura porque consideramos que la mejor forma de llevar el aprendizaje de la lengua escrita es introducirlo en el contexto escolar de la forma más natural posible. El niño/a aprende a leer porque vive en un mundo de comunicación escrita.

La condición básica y fundamental para una buena enseñanza de la lectura es que los alumnos/as entiendan su aprendizaje como un medio para ampliar sus posibilidades de comunicación, de placer, de aprendizaje y se impliquen con interés por comprender el lenguaje escrito.

Leer es sobre todo una actividad voluntaria y placentera y enseñar a leer debe tener esto en cuenta. Los niño/as y maestros deben estar motivados para aprender y enseñar a leer respectivamente.

Hay que lograr que la actividad de la lectura sea significativa para los niños/as, responda a una finalidad que ellos puedan comprender y compartir.

Para encontrar sentido a lo que debemos hacer (leer, escribir), es necesario que el niño/a sepa qué debe hacer, que sienta que es capaz de hacerlo y que encuentre interesante lo que se le proponga que haga.

Hay que tener en cuenta el conocimiento previo de los niño/as en relación al texto que se trate y de ofrecer la ayuda necesaria para que puedan construir un significado adecuado acerca de él.

La motivación está estrechamente relacionada con las relaciones afectivas que el alumnado pueda ir estableciendo con la lengua escrita. Las situaciones de lectura más motivadoras son también las más reales.

VI. MEDIDAS DE ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

Atender a la diversidad supone reconocer que cada niño o niña es una persona única e irrepetible, con su propia historia, afectos, motivaciones, necesidades, intereses, estilo cognitivo, sexo, etc. Esto exige que la escuela ofrezca respuestas adecuadas a cada niño o niña.

La concepción de la escuela como un grupo humano conlleva la aceptación de la diversidad de los alumnos y alumnas que, como parte de ella integran y enriquecen la labor educativa. Esta aceptación de la diversidad del alumnado, supone por parte de maestros/as un análisis y una reflexión sobre

su grupo de alumnos/as, aceptando que cada uno de ellos tiene sus propios intereses, capacidades y necesidades.

Es necesario, por parte de maestros/as, considerando y respetando las diferencias personales, planifique su trabajo de forma abierta, diversa, flexible y positiva para que al llevarse a la práctica, permita acomodarse a cada persona, potenciando además la experimentación, comunicación, el movimiento, la expresión, etc.

La atención a la diversidad exige que se valoren los logros y progresos del niño o de la niña evitando atribuir etiquetas, calificativos y valoraciones en función de la conducta, comportamiento, capacidades y características personales, aspectos por otra parte tan sujetos a cambios en estas edades.

La atención a la diversidad afecta también al tratamiento que se otorgue a los conocimientos previos de los niños/as para desde ahí ofrecer la adopción y utilización de estrategias como:

• Modificación del tiempo de los aprendizajes.

• Adecuación de la ayuda pedagógica

• Adecuación de la metodología.

• Adecuación de las actividades a las diferencias individuales de sus alumnos y alumnas.

Se realizarán, pues, actividades que refuercen unos aprendizajes unas y que amplíen otros.

Cada alumno/a es diferente y, en función de tal diferencia, precisará de un trabajo personalizado.

Queremos lograr una “Escuela” abierta a todos los niños/as, que respete la diversidad, donde tengan cabida todas las individualidades con sus

características y peculiaridades propias, tanto por razón de sexo, raza, religión, etc.

En definitiva, lo que pretendemos es educar para la vida, dentro de una diversidad; y todo ello para conseguir personas felices, críticas, creativas, respetuosas, que disfruten y sientan placer mientras aprenden, se desarrollen y crecen.

Especial atención merecen aquellos niños y niñas que presentan necesidades educativas especiales, que deberían identificarse y valorarse lo más pronto posible. Es importante la detección y atención temprana de sus necesidades, por ello, maestros y educadores se coordinarán con otros profesionales, además de favorecer un ambiente especialmente afectivo.

VII. ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS Y/O EXTRAESCOLARES

Con estas actividades, pretendemos potenciar la apertura del centro a su entorno y la formación integral del alumnado, proporcionándole diversidad de experiencias, una comprensión positiva y armónica del medio y prepararle para vivir en sociedad.

En el ciclo de Educación Infantil colaboraremos divulgando y concienciando a los niños/as de la necesidad de ayudar a otras personas, de tal manera que se sientan solidarios. Cada curso escolar y dependiendo de las necesidades o peticiones que recibamos, participaremos en campañas de entidades sin ánimo de lucro.

A) Conmemoraciones

• Día mundial contra la violencia de género (25 de Noviembre).

• San José de Calasanz (27 de Noviembre).

• Día de la Constitución (6 de diciembre).

• Día mundial de la No Violencia y la Paz (30 de Enero).

• Día de Andalucía (28 de febrero).

• Día de la mujer (8 de Marzo).

• Semana cultural: Día del libro (23 de Abril).

• Jornadas divulgativas de Lengua de Signos.

• Día del medio ambiente (5 de Junio).

B) Fiestas

• Fiesta del Otoño.

• Navidad.

• Carnaval.

• Fin de Curso.

C) Salidas

• Visita al Belén de la Iglesia Mayor.

• Salida al entorno cercano para ver los cambios que se producen en las distintas estaciones del año.

• Visita al parque de bomberos.

• Actividades programadas en el Teatro Ideal: Abecedaria.

• Visita a un aula de naturaleza.

• Visita a la Biblioteca municipal.

• Participación en las actividades organizadas por el Ayuntamiento.

• Concierto didáctico de la O.C.G.

• Visita al “Parque de las Ciencias”.

• Visita a una panadería.

• Visita a otro colegio.

VIII. EVALUACIÓN

La evaluación ha de ser entendida como una actividad valorativa e investigadora inserta en el desarrollo de la acción educativa, que afecta tanto a los procesos de aprendizaje del alumnado como en la práctica docente, dentro de los proyectos educativos y contextos en los que se inscribe. Debe ajustarse a dichos contexto y a los niños y niñas en particular, y promover la participación de los sectores de la comunidad educativa directamente implicado en el desarrollo de los procesos de enseñanza y de aprendizaje, principalmente de las familias.

La evaluación en educación infantil tendrá que ser global, continua y formativa y sus referentes serán los objetivos establecidos para la etapa. En este sentido, el carácter de la evaluación será procesual y continuo lo que implica su vinculación al desarrollo de todo tipo de situaciones educativas y actividades.

El principal objetivo de la evaluación en la educación infantil es ofrecer información de cómo se está desarrollando el proceso educativo para una intervención más adecuada hacia la mejora, ha de explicar y describir los progresos de los niños y niñas, las dificultades con las que se encuentran así como las estrategias y recursos que se ponen en juego en dicho proceso. Esto permitirá el ajuste progresivo de la ayuda pedagógica a

sus características y necesidades particulares por parte de los profesionales de la educación.

La evaluación educativa tendrá en cuenta globalmente todos los ámbitos de desarrollo de la persona, la singularidad de cada niño y niña, analizando y valorando sus procesos de desarrollo así como sus aprendizajes, siempre en función de las características personales específicas de cada uno. La evaluación será eminentemente cualitativa y explicativa la heterogeneidad existente en cada grupo de niños y niñas plantea la necesidad de la observación de los progresos de cada uno desde su punto de partida, de las estrategias de aprendizaje que movilizan, de las dificultades con las que se encuentra y de los recursos de que dispone para intentar superarlas, con el objetivo de facilitar el ajuste permanente de la intervención educativa.

Es importante la relación constante con la familia para recoger información relevante, para unificar criterios de actuación y coordinar las acciones. Las entrevistas con la familia serán una de las principales técnicas para dicha coordinación.

Se concederá especial importancia a la elaboración de documentación narrativa sobre la práctica docente y las experiencias del aula. Los diarios de clase son especialmente adecuados.

Los criterios de evaluación serán definidos por cada tutor o tutora, teniendo en cuenta lo establecido por el equipo docente y los procesos de aprendizaje de cada niño o niña, sus avances, posibilidades, dificultades y medidas educativas que faciliten dicho proceso. Deben ser también un instrumento de atención a la diversidad. Su formulación debe permitir evaluar las capacidades individuales de cada niño o niña.

XVI. PROCEDIMIENTO PARA REALIZAR EL SEGUIMIENTO DE LA PROGRAMACIÓN

Esta Programación Didáctica es un documento abierto, susceptible de las mejoras y/o modificaciones que puedan considerarse oportunas, de manera que sea una guía eficaz del proceso de enseñanza- aprendizaje de nuestro Centro.

Al inicio de curso, el Equipo de Ciclo, se reunirán para hacer una revisión de la Programación Didáctica, de esta forma contribuiremos a tener actualizado dicho documento y a la vez nos servirá para reflexionar sobre nuestra práctica educativa y las distintas situaciones que se nos presentan, como son: estimular el aprendizaje, atender a la diversidad, organización de del alumnado, ayudar al alumnado en su desarrollo personal, regular comportamientos personales y sociales, evaluar, promoción del alumnado, distribuir tiempos y espacios, los recursos utilizados, utilizar medios técnicos, etc.

Las unidades didácticas estarán sujetas a revisión y modificación durante todo el curso.

Publicado: septiembre 5, 2018 por Laura Gonzalez

Etiquetas: unidad didáctica educación infantil