Tema 12C – Los alumnos y las alumnas de Educación Primaria. Desarrollo evolutivo en los diferentes ámbitos: motor, cognitivo, lingüístico, afectivo y social. Alteraciones en el desarrollo.

1. INTRODUCCIÓN.

2. EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO COMO PROCESO DE CONSTRUCCIÓN.

3. DESARROLLO MOTOR.

4. DESARROLLO COGNITIVO.

5. DESARROLLO LINGÜÍSTICO.

6. DESARROLLO AFECTIVO-SOCIAL.

7. ALTERACIONES EN EL DESARROLLO.

8. BIBLIOGRAFÍA.

1. INTRODUCCIÓN.

Todo sistema educativo tiene dos constituyentes, que son:

– estructura

– curriculum

En nuestro sistema educativo, la estructura viene dada por la Ley de Orgánica, de 3 de octubre, de Ordenación del Sistema Educativo (LOGSE), que en su artículo 3 establece que las enseñanzas se dividirán en:

– Enseñanzas de régimen general ( EI, EP, ES y FP )

– Enseñanzas de régimen especial ( E. De idiomas y artísticas ).

Dentro de las primeras nos encontramos la EP, que ocupa el capítulo II del Título I. Con la EP se inicia la enseñanza obligatoria, que se abarcará hasta los 16 años del alumnado con la ESO. La EP comprende tres ciclos de dos cursos académicos cada uno.

El desarrollo evolutivo del alumnado de EP se modifica conforme a los ciclos educativos que se van sucediendo. En el presente tema, voy a referirme precisamente a las características principales de los distintos ámbitos del desarrollo del niño de 6 a 12 años.

2. EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO COMO PROCESO DE CONSTRUCCIÓN.

Según Woolfolk (1996) el desarrollo implica cambios en la evolución del ser humano desde su concepción hasta que muere.

Los primeros años de vida son esenciales en la evolución del niño puesto que en estos momentos tiene lugar la formación de estructuras neuronales y es cuando se produce la unión de las fases de individualización y socialización.

Los patrones de desarrollo son similares en todos los individuos, pero cada sujeto posee unas características particulares y un ritmo propio de desarrollo debido a la influencia de la combinación de distintos factores.

Lo cierto es que una de las características más distintivas del ser humano es su plasticidad, es decir, la enorme capacidad de cambio, transformación a lo largo de toda su vida.

Distintas interpretaciones se han dado a esta capacidad de cambio de la especie humana. Desde ópticas innatistas, se han apuntado que el germen del desarrollo está en el sujeto desde su nacimiento y que se transmite a través de los genes, estableciéndose así un cierto determinismo genético. Desde perspectivas más ambientalistas, se ha señalado el ambiente como origen de toda transformación.

En la actualidad se considera el desarrollo como un proceso constructivo caracterizado por el papel activo que juega el sujeto en la adquisición de sus logros cognitivos y sociales. La posición constructivista, lejos de negar la incidencia de la herencia genética o a los factores ambientales, sitúa la clave del desarrollo en la interrelación de ambos.

Así, pues, el sujeto se relaciona de forma cualitativamente diferente a lo largo de su historia personal, pero a su vez, el medio incide de forma cualitativamente diferente según el momento evolutivo.

Dos ideas claves para analizar estas relaciones sujeto/medio son las de “la actividad autoestructurante” de Piaget y la de “interacción sociocultural”de Vygotski.

En la actividad autoestructurante el sujeto planifica, ejecuta y reflexiona en torno a una acción o conjunto de acciones determinadas. Mediante la actividad autoestructurante el individuo interviene en el medio y simultáneamente es modificado por el medio. Por medio no sólo nos referimos a la dimensión físico-natural sino también hay que tener en cuenta la interacción sociocultural.

Especialmente útil para el ámbito educativo es el concepto enunciado por Vygotski de Zona de desarrollo potencial. Entre las conductas que el niño es capaz de realizar sólo (zona de desarrollo real) y las que no es capaz porque se encuentra muy alejadas de sus posibilidades, existen otras conductas que puede llevar a buen termino si cuenta con la ayuda de otra persona, esto es, la zona de desarrollo potencial.

De tal modo que lo que el niño aprenda en colaboración con otra persona puede ser capaz de realizarlo más delante de forma independiente. Mediante la internalización se produce el paso del nivel social al individual, de la actividad externa a la actividad interna.

Así pues, establecemos una complementación entre desarrollo y aprendizaje. Ambos procesos se entienden así como construcciones dialécticamente relacionadas con el medio, donde la intervención social juega un importante papel.

Aunque a partir de este punto voy a estudiar los distintos aspectos del desarrollo por separado, no podemos olvidar que el sujeto constituye una unidad biológica, psíquica y social.

3. DESARROLLO MOTOR.

El crecimiento físico del niño es muy rápido en los 2 ó 3 primeros años: en el primer año de edad, aumenta su estatura el doble que en el segundo año. En cuanto al peso, las diferencias son más acentuadas porque en el primer año triplica su peso en relación con el del nacimiento. Ni el crecimiento ni el aumento de peso cesan durante la infancia, pero el ritmo es menor, según aumenta la edad.

El proceso de control del propio cuerpo está íntimamente ligado a la maduración del sistema nervioso ajustado a tres grandes leyes psico-fisiológicas del desarrollo:

Ley céfalo-caudal: en función de ésta ley, el desarrollo se extiende a través del cuerpo desde la cabeza a los pies, es decir, se controlan antes las partes del cuerpo que están más próximas a la cabeza, extendiéndose luego al tronco para finalizar en las piernas.

Ley próximo-distal: es la que hace que el desarrollo se produzca de dentro a fuera a partir del eje central del cuerpo; esto implica que se controlen antes las partes que están más cercanas a ese eje central que las que están más alejadas.

Ley de diferenciación progresiva: se establece antes el control de las grandes masas musculares (motricidad gruesa) que los segmentos menos voluminosos (motricidad fina).

En estas edades, el crecimiento, en estatura y peso, no experimentará grandes modificaciones en el cuerpo infantil (ya formado) hasta el comienzo de la pubertad, puesto que el sistema endocrino está en período de latencia en esta época hasta la pubertad (niñas: 11-14 años y niños: 12-13 hasta los 16 años).

El objetivo del desarrollo psicomotor es el control del propio cuerpo para obtener de él todas las posibilidades de acción y expresión que a cada uno le sean posibles.

Las pautas evolutivas de este período son:

1) De 6 a 8 años:

– Se da una aceleración general de la talla.

– Se incrementan las posibilidades de control postural y respiratorio.

– Aumenta la coordinación.

– Se da una creciente precisión y habilidad.

– Flexibilidad.

– Alta fatigabilidad.

2) De 8 a 12 años:

– Mejora la capacidad de relajación.

– Mejora la coordinación dinámica y estática.

– Se adquiere la independencia segmentaria.

– Aumenta la resistencia física.

– Mejora el equilibrio.

– Estructuración completa del esquema corporal.

4. DESARROLLO COGNITIVO.

Según Piaget el comportamiento inteligente se caracteriza por la capacidad para lograr metas semejantes variando la secuencia de esquemas que conducen a ella. El desarrollo de la inteligencia (entendida como la adaptación psíquica a situaciones nuevas) constituye un proceso en el cual una fase va a dar lugar a la siguiente de modo sucesivo, ya que, aunque el desarrollo intelectual es un proceso continuo, puede ser descrito como una secuencia de estadios o fases:

a) Estadio Sensoriomotor (0-2 años): la inteligencia del niño durante este estadio es fundamentalmente práctica, ligada a lo sensorial y a la acción motora.

b) Fase operacional (2-7 años): se caracteriza por el progresivo desarrollo de los procesos de simbolización, aun no integrados en estructuras lógicas.

c) Estadio de las operaciones concretas (7-11 años): se da una superación del egocentrismo, aparece la lógica y la reversibilidad.

d) Estadio de las operaciones formales (desde los 12 años o a partir de la adolescencia): aparece la lógica formal, la capacidad para operar lógicamente con entidades lingüísticas.

Voy a centrarme ahora en el tercer estadio, las operaciones concretas, por coincidir con la edad del alumnado de EP, esto es de los 6 a los 12 años.

En términos piagetianos, el comienzo de este periodo está caracterizado por la aparición de las operaciones concretas y el final del mismo por un primer contacto con las operaciones propias del pensamiento formal. No obstante, voy a centrarme de modo exclusivo en el estadio de las operaciones concretas puesto que los alumnos de EP se sitúan plenamente en el mismo.

Una operación puede definirse como una acción interiorizada reversible y que se integra en una estructura de conjunto. Durante el primer estadio estas acciones son externas y observables en su mayor parte. Posteriormente estas acciones se van interiorizando y haciéndose cada vez más esquemáticas y móviles, pero en ellas está ausente la comprensión de la reversibilidad por parte del niño. A partir de los siete años, el niño ya es capaz de comprender la reversibilidad, que es uno de los rasgos fundamentales de la operación.

Otro rasgo específico de las operaciones concretas es el de estar integradas por una estructura de conjunto. Según Piaget, las operaciones concretas nunca se producen de forma aislada.

Piaget e Inhelder diferencian dos tipos de operaciones en el desarrollo de este estadio, que se construyen paralelamente y al mismo tiempo:

Ø Las operaciones lógico-matemáticas se refiere a elementos discontinuos y se fundan en las diferencias, semejanza y en la equivalencia de los elementos. Estos son:

Nociones de conservación: primero se alcanza la conservación de la cantidad, luego la del peso y, por último, la del volumen.

Clasificaciones: el niño en este nivel es capaz de concretar su pensamiento en dos tipos de relaciones: una de inclusión y otra de complementariedad. Las nociones de clase son aquellas que están relacionadas con la pertenencia a un grupo.

Seriaciones: consisten en la ordenación de los elementos según sus dimensiones crecientes o decrecientes.

Concepto de número: para conseguirlo tiene que basarse en la inclusión de clases y en la seriación.

Ø Las operaciones infralógicas se refieren a elementos continuos y se basan en las aproximaciones y las separaciones:

El espacio: se constituye independientemente del número, pero de la misma forma aunque aparece un poco más tarde que el concepto de número.

La noción de tiempo: se basa en: 1) seriación de los acontecimientos, que es lo que constituye la sucesión temporal, 2) un ajuste de los intervalos entre los acontecimientos que son la fuente de duración y 3) una medida de tiempo.

Velocidad: en un primer momento, el niño alcanza la velocidad de forma ordinar.

Con todo lo dicho, van a ser características cognitivas de este período las siguientes:

o Abandono del egocentrismo: el niño ya es capaz de atender a otros puntos de vista.

o Desarrollo perceptivo: percibe detalles no sólo globalidades.

o Pensamiento real: distingue lo real de lo irreal.

o Pensamiento deductivo / inductivo: es capaz de pensar de los general a lo particular y viceversa.

o Pensamiento capaz de formar clasificaciones y relaciones.

o Desarrollo de la memoria, en especial de la memoria puntual.

5. DESARROLLO LINGÜÍSTICO.

El aspecto más relevante del lenguaje es quizá su función como instrumento regulador de la conducta. Así, el lenguaje y su desarrollo posibilitan la interiorización de los procesos cognitivos superiores.

El lenguaje permite conocer su propia actividad, pensar sobre las estrategias utilizadas en la resolución de problemas, mejorarlas, sustituirlas, darles otros usos.

El lenguaje se desarrolla a lo largo de toda la vida y el dominio de las habilidades de uso del mismo es un factor decisivo en el desarrollo psicológico general y viceversa, pues todo está íntimamente relacionado. Es difícil explicar la evolución del lenguaje sin relacionarlo con el medio social, el desarrollo cognitivo, motor, etc.

Como señala Woolfolk (1996), alrededor de los 5 ó 6 años, la mayoría de los niños dominan los aspectos básicos de su idioma materno, si bien, el lenguaje puede ser bastante egocéntrico.

A la hora de aludir al desarrollo lingüístico del niño de EP, debemos considerar:

La pronunciación: la mayoría de los niños escolarizados en el primer ciclo de primaria, dominan casi todos los sonidos de su idioma materno, aunque pueden quedar algunos sin conquistar, como suele ser el fonema /r/ en la lengua castellana. La entonación o el énfasis de las palabras también puede causar problemas a los alumnos escolarizados en el primer ciclo de esta etapa.

La sintaxis: se refiere al orden que guardan las palabras en las frases o enunciados. Los niños dominan los aspectos fundamentales de los órdenes de las palabras en su idioma materno a edad temprana, pero las formas más complicadas, como la voz pasiva, requieren más tiempo para dominarlas. Podemos decir que el niño consigue utilizar la voz pasiva a partir de los 11-12 años. En la EP la sintaxis se hace más compleja debido a la práctica y al estudio de la misma en la escuela, y su uso se acomoda a las exigencias sociales.

El vocabulario: entre los 9-11 años se agregan a su repertorio (de entre 8.000-14.000 palabras) alrededor de 5000 palabras nuevas. Al principio de la EP, algunos niños suelen tener problemas con las palabras abstractas. También es probable que tomen las afirmaciones de manera literal, y por lo tanto, no comprendan el sarcasmo ni la metáfora.

La pragmática: comprende el uso apropiado del lenguaje para comunicarse. En la EP los niños empiezan a entablar verdaderas conversaciones, se puede decir que se escuchan unos a otros. En los últimos cursos de esta etapa, los alumnos muestran interés por analizar los sentimientos y puntos de vista de los demás. Por otra parte, el alumno de Primaria planifica y organiza en silencio, ya es capaz de pensar sin verbalizar.

Las experiencias en la escuela y con los amigos, el acceso comprensivo a los medios de comunicación y la lectoescritura, proporcionan gran variedad de conocimientos y desarrollan nuevos modelos de comunicación o uso del lenguaje.

6. DESARROLLO SOCIAL Y AFECTIVO.

A partir de los 6 años, en el entorno social, los adultos ya consideran al niño como sujeto que puede regular su conducta y cumplir determinadas normas. Las figuras de apego comienzan a concederle mayor autonomía e independencia a la par que le dedican menos tiempo. Todos estos cambios hacen que la relación entre el niño y el adulto sea, además de afectuosa, conflictiva.

En el curso de las readaptaciones continuas, cuya conflictividad puede verse agudizada por el nacimiento de un hermano o la asistencia a una institución, el niño adquiere progresivamente un mayor grado de independencia de las figuras de apego.

En este proceso de socializaciónY progresiva, la figura de los “iguales” tiene un papel cuya importancia crece con el tiempo.

A su vez, la influencia del grupo de iguales será, sobre el sujeto, especialmente significativa en lo que respecta a:

A) El conocimiento de la propia utilidad, autoestima y adquisición del rol sexual. Los iguales complementan, compensan y corrigen el concepto que de sí mismo le han transmitido sus padres.

B) Aprendizaje de las destrezas sociales: En el grupo de iguales aparecen continuos conflictos en los que el niño aprende que los beneficios de la relación con el otro sólo se puede obtener si se acepta su punto de vista.

C) El sentimiento de pertenencia al grupo. Este sentimiento irá adquiriendo más peso hasta convertirse, en años posteriores en uno de los grandes resortes de la conducta.

D) Desarrollo intelectual.

Las modificaciones que a lo largo de loa años escolares se producen en el conocimiento social de los niños afectarán a todos los ámbitos y estarán ocasionadas por la incrementación de experiencias que el niño va teniendo en y con las distintas realidades sociales que conforman su mundo.

Por otra parte, entre los 6 y los 12 años, el autoconcepto se va modificando y ganando contenido de carácter psicológico y social. Se irá constituyendo de modo menos global y más diferenciado y articulado, y conforme el niño llega al final de la etapa de primaria, las autodescripciones se realizan en términos más abstractos que concretos.

7. ALTERACIONES EN EL DESARROLLO.

Las alteraciones del desarrollo pueden ser atribuidas a varias causas:

– causas congénitas, prenatales

– causas adquiridas, que pueden ser perinatales y postnatales (éstas últimas provocadas por el medio físico, el medio sociocultural y el medio afectivo principalmente).

Nos encontramos diversas alteraciones en el desarrollo:

§ Alteraciones en el desarrollo psicomotor: hay muchas, por lo que sólo mencionaré algunas:

– Alteraciones / dificultades respiratorias y/o cardíacas.

– Graves dificultades sensoriales: niño hipoacúsico, sordo, ciego, amblíope, sordo-ciego…

– Alteraciones constitucionales.

– Alteraciones y/o malformaciones debidas a accidentes de origen prenatal, perinatal o posnatal.

– Encefalopatías, espina bífida, miopatías, parálisis cerebral…

§ Alteraciones en el desarrollo afectivo-social:

– Pobreza de medios/ carencia de estímulos.

– Falta de atención adecuada: pobreza del lenguaje…

– Carencias afectivas.

– Inseguridad por situaciones familiares graves.

– Autoimagen negativa como producto de un desarrollo desvaforable en lo emocional y socioafectivo.

§ Alteraciones en el desarrollo del lenguaje:

– Problemas de articulación (distaría, dislalias…)

– Problemas orgánicos o neuronales (afasia, labio leporino…)

– Problemas psicológicos y funcionales (mutismos, tartamudeo…)

§ Alteraciones en el desarrollo cognitivo:

– Deficiencia mental.

– Retraso mental.

– Síndrome de Down.

8. BIBLIOGRAFÍA.

– Coll (1993): “Psicología y Curriculum”. Piados. Barcelona.

– Gassier (1990): “Manual del desarrollo psicomotor del niño”. Masson. Barcelona.

– Woolfolk (1996): “Psicología educativa”. PHH. México.


Y proceso por el cual el niño se incorpora al grupo social en el que vive.

Publicado: febrero 24, 2016 por Santiago

Etiquetas: tema 12 pedagogía terapéutica