Tema 21C – Criterios para la elaboración de adaptaciones curriculares para alumnos y alumnas con deficiencia mental. Organización de la respuesta educativa.

1. INTRODUCCIÓN

2. LA INTERVENCIÓN DEL MAESTRO DE AUDICIÓN Y LENGUAJE CON LOS ALUMNOS Y ALUMNAS CON ALTERACIONES DEL HABLA

2.1. LA INTERVECIÓN EN ALTERACIONES DE LA ARTICULACIÓN

2.1.1. Dislalias

A) Intervención directa

B) Intervención indirecta

2.1.2. Disglosias

A) Intervención directa

B) Intervención indirecta

2.1.3. Disartrias

A) Intervención directa

B) Intervención indirecta

2.2. LA INTERVECIÓN EN ALTERACIONES DE LA FLUIDEZ VERBAL

2.2.1. Intervención directa

2.2.2. Intervención indirecta

2.3. LA INTERVENCIÓN EN ALTERACIONES DE LA VOZ

2.3.1. Intervención directa

2.3.2. Intervención indirecta

3. CRITERIOS PARA LA ELABORACIÓN DE ADAPTACIONES CURRICULARES

4. CONCLUCIÓN

5. BIBLIOGRAFÍA

6.1. DE AUTOR

6.2. NUEVAS TECNOLOGÍAS

1. INTRODUCCIÓN

La intervención del maestro de Audición y Lenguaje en los alumnos y alumnas que presentan alteraciones en el habla ha de dirigirse tanto la alumno como al contexto del mismo (familia y centro-escolar, en especial a los maestros). De esta forma, la respuesta educativa será la más completa posible.

2. LA INTERVENCIÓN DEL MAESTRO DE AUDICIÓN Y LENGUAJE CON LOS ALUMNOS Y ALUMNAS CON ALTERACIONES DEL HABLA

A la hora de intervenir a los alumnos con alteraciones del habla, debemos tener muy presente las características de cada uno, y en función de ellas programar un plan de apoyo o intervención.

2.1. LA INTERVECIÓN EN ALTERACIONES DE LA ARTICULACIÓN

2.1.1. Dislalias

A) Intervención directa

Los aspectos que se deben trabajar son:

§ Praxias: algunos de los ejercicios que podemos realizar con los órganos activos que intervienen en la fonación los explicamos a continuación:

1. Mover la lengua dentro de la boca simulando comer un caramelo,

2. Jugar al juego del mimo, imitando todos los movimientos de la boca.

3. Lanzar besos al aire.

4. Imitar onomatopeyas (sonido de una pelota, el zumbido de una abeja, etc).

Como material bastante interesante y motivador para los alumnos podemos utilizar “Cuentos para hablar”, aunque existen otras muchas actividades que se pueden elaborar por nosotros con un poco de imaginación.

§ Respiración: podemos utilizar varios tipos de respiración como respiraciones fuertes, débiles, lentas, rápidas.

§ Soplo: soplar bolitas de papel de seda, soplar una vela, soplarse el flequillo, soplar una trompetilla o matasuegras, etc.

§ Discriminación auditiva: podemos usar las siguientes actividades:

1. Trabajar los pares contractivos.

2. Ejercicios de conciencia fonológica: “¿suena el sonido /f/ en foca?”.

3. Localizar la fuente sonora: con los ojos tapados andar hacia la fuente sonora, como por ejemplo un instrumento de música.

4. Reconocimiento de ruidos y sonido: al oír el sonido o el ruido buscar la imagen visual correspondiente.

§ Memoria auditiva: utilizaríamos el juego de la maleta (en mi maleta tengo un bufanda; bufanda – abrigo; bufanda – abrigo – guantes), en el que se pueden escoger solo palabras que contengan el fonema que nos interese trabajar.

§ Articulación: existen muchos métodos para reeducar la articulación. Estos ejercicios de los métodos dependen en función del fonema que se quiera trabajar.

Algunos de estos ejercicios son:

– Repetir sílabas y pseudopalabras.

– Elaborar frases con palabras que tengan el fonema.

De todas formas, la adquisición del fonema pasa por varias fases:

1º Adquisición del fonema en lenguaje repetido.

2º Adquisición del fonema en lenguaje guiado.

3º Adquisición del fonema en lenguaje espontáneo.

B) Intervención indirecta

En este caso, la intervención indirecta se dirige a la familia y a los maestros que intervienen con el alumno. Esta intervención se materializa en las siguientes orientaciones:

– No reñir cuando el sujeto pronuncie mal.

– Dejarle terminar que hable para corregirle.

– No corregirle constantemente delante de sus compañeros.

– Corregirle de manera indirecta ( Ej: “yo tengo un pedo” y el profesor le dice: “¡Ah! ¿Qué tienes un perro?”)-

– Leer mucho, si el alumno tiene adquirido este aprendizaje.

2.1.2. Disglosias

A) Intervención directa

Utilizaremos las mismas actividades que para tratar las dislalias, con algunas salvedades dependiendo del tipo de disglosia:

§ Disglosia labial: cobrarán especial importancia los masajes en los labios y las mejillas para estimular los músculos, así como la ejercitación en el soplo y en las praxias labiales.

§ Disglosia dental: debemos habituar a la lengua a la forma de la cavidad bucal, desde un punto de vista logopédico.

§ Disglosia lingual: deberemos ejercitar, principalmente, el control motor de la lengua.

§ Disglosia mandibular: debemos ejercitar los órganos activos de la articulación, como son los labios, la lengua y la mandíbula, intentando que el alumno adquiera pautas de articulación alternativas que posibiliten una articulación lo más correcta posible.

§ Disglosia palatina: se hará especial hincapié en la respiración, en el soplo y en la reeducación motriz del labio superior.

B) Intervención indirecta

En el caso de las disglosias, la intervención indirecta pasa por una intervención quirúrgica que varía en función del tipo de disglosia:

§ Disglosia labial: como en el caso del labio leporino, de un macrostomía o una hipertrofia del frenillo labial superior.

§ Disglosia dental: con prótesis y/o ortodoncias.

§ Disglosia lingual: en el caso del frenillo lingual.

§ Disglosia mandibular: resecciones mandibulares.

§ Disglosia palatina: fisura palatina, con prótesis o intervención quirúrgica.

2.1.3. Disartrias

A) Intervención directa

La intervención directa en el caso de las disartrias, se basa en los siguientes aspectos:

§ Respiración y soplo: la respiración es básica par tener una articulación correcta. (Escribe al menos 3 ejercicios diferentes a los anteriores).

§ Relajación: en el caso de las hipertonías, es necesario relajar los músculos de forma global y segmentaria para que la fonación y los movimientos de los órganos que intervienen en la articulación puedan realizarse de una manera adecuada.

§ Control postural: un buen control postural facilita la respiración.

§ Elementos suprasegmentales: el habla de los alumnos disártricos suele ser lenta y monótona, por lo que debemos intervenir la entonación, las pautas, el ritmo, etc.

§ Praxias: la motricidad de la boca, en la mayoría de las ocasiones, está muy alterada, por lo que debemos estimularla continuamente, mediante ejercicios de la lengua, los labios, las mejillas, etc. (Escribir al menos 3 ó 4 ejercicios de praxias diferentes de las anteriores).

B) Intervención indirecta

Debemos dar unas orientaciones a la familia y a los profesionales que intervienen con ella:

– Dejar terminar la frase.

– Tener paciencia.

– No corregirle constantemente, para no desanimar al alumno.

En aquellos alumnos que cuenten con un fisioterapeuta, debemos aprovechar esa intervención para que reeduque el tono y el control postural si fuera necesario.

Los materiales que se pueden usar en la intervención de las alteraciones de la articulación son:

– Lotos fonéticos.

– “Cuentos para hablar”, Ed. CEPE.

– “Las dislalias”. Ed. CEPE.

– “Fichas para la recuperación de las dislalias”. CEPE.

– “Cicerón”.

– Material de soplo: papel de seda, pelotas de pin–pon, velas, matasuegras, globos, silbatos, etc.

– “Láminas de integración del lenguaje espontáneo”. CEPE.

2.2. LA INTERVECIÓN EN ALTERACIONES DE LA FLUIDEZ VERBAL

2.2.1. Intervención directa

Los principales aspectos que debemos trabajar son:

– Variaciones en la emisión de la voz (vocálicas, silábicas, palabras, etc).

– Respiración.

– Soplo.

– Coordinación fonorespiratoria.

– Elementos suprasegmentales.

– Relajación.

Existen bastantes métodos para trabajar las disfonías:

– Método RAGA.

– Método monorrítmico.

– Método RYAN.

– Etc.

Así mismo, podemos encontrar unas técnicas auxiliares o complementarias, dependiendo de las características del alumno:

§ Empleo de gestos corporales: se usan gestos corporales acompañando el habla, para desviar la atención.

§ Técnicas del soplo: consiste en expulsar todo el aire antes de hablar.

§ Habla rítmica: consiste en seguir pautas rítmicas mientras se habla, como por ejemplo el compás de un metrónomo, golpes en la mesa o con el pie.

§ Técnica del susurro: el alumno tiene que comenzar hablando con un tono bajo, que se irá incrementando poco a poco hasta conseguir un tono normal.

§ Habla en sombra: el alumno debe ser el “eco” de otra persona, para conseguir un patrón de habla correcto.

2.2.2. Intervención indirecta

Esta intervención recaerá sobre los padres y los profesionales del centro. Las orientaciones son las siguientes:

– No manifestar tensión ni preocupación ante los bloqueos y/o repeticiones del niño.

– No reñir ante las repeticiones.

– Hablar sin excesiva rapidez.

– Evitar las burlas en clase.

– No hacerles repetir cuando tienen los bloqueos y/o repeticiones.

– Evitar las situaciones de tensión en casa y en el aula.

– Evitar la sobreprotección y demostrarle comprensión.

– Cumplir las orientaciones del maestro de Audición y Lenguaje.

2.3. LA INTERVECIÓN EN ALTERACIONES DE LA VOZ

2.3.1. Intervención directa

Los aspectos que se deben trabajar son los siguientes:

§ Relajación global y segmentaria: mediante una relajación activa de las partes que le interesan, y una relajación pasiva, en la que el alumno se relaja imaginándose diferentes estados (de calor, de peso). Las principales partes que se deben relajar son: el cuello, los hombros y la cara.

§ Respiración: le explicaremos la importancia de tener una buena respiración y realizaremos actividades que fomenten la duración y la intensidad, así como de una respiración abdominal o costodiafragmática.

§ Control postural: debemos conseguir una buena postura corporal, que facilite la respiración. Esta postura de la que hablamos se refiere al cuello, la cabeza y el tronco.

§ Emisión vocal: se ha de practicar variaciones que irán desde las vocales hasta las frases, aumentando poco a poco de complejidad.

§ Higiene vocal: se le darán orientaciones sobre higiene vocal, como por ejemplo no beber bebidas muy frías o muy calientes.


2.3.2. Intervención indirecta

Las orientaciones son las siguientes:

– Evitar situaciones de ruidos y gritos.

– Bajar el volumen de la tele, la radio, etc, para posibilitar una conversación relajada y sin esfuerzos.

– Hablar al niño con una intensidad normal.

– No hablarle desde lejos.

– Conocer las técnicas de relajación y respiración, para poder ayudar al niño.

– Recordarle los consejos de higiene vocal.

3. CRITERIOS PARA LA ELABORACIÓN DE ADAPTACIONES CURRICULARES

Antes de elaborar una ACI, es necesario realizar la evaluación psicopedagógica por el EOE, donde se concretaran las n.e.e.. A partir de esto se realiza la toma de decisiones donde se concreta si hay o no necesidad de realizar una ACI y de que tipo. Así, la realización de una ACI está basada en los siguientes criterios:

– Ser alumno de n.e.e.

– Poseer un desfase curricular como mínimo de dos años curriculares.

Teniendo esto presente podemos definir la Adaptación Curricular Individualizada como “el conjunto de modificaciones realizadas en uno o varios de los componentes básicos del currículo y/o en los elementos de acceso al mismo, para un alumno concreto” (Orden 13 de Julio de 1994).

De esta forma tenemos los siguientes tipos:

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El tipo de ACI que se realizan para los alumnos con alteraciones del habla son de tipo no significativa, pues los elementos básicos del currículum (actividades, metodología, objetivos, contenidos, etc) no se ven seriamente afectados, a no ser, que los alumnos tengan alguna discapacidad asociada, como en el ejemplo de la disartria, que es típica de los alumnos con parálisis cerebral.

Así, las adaptaciones que se suelen llevar a cabo son:

a) Situaciones especiales: situar la alumno con aquellos alumnos con los que se siente más cómodo, que esté cerca del maestro para no forzar la voz, etc.

b) Recursos personales: necesitarán del maestro de A y L, y de algún otro profesional en el caso de que tuviesen alguna discapacidad asociada.

c) Recursos materiales: los que el especialista de A y L considere oportunos.

Sin embargo, en algunas ocasiones, deberán realizarse adaptaciones en las actividades y tener en cuenta las orientaciones recibidas, como por ejemplo:

– No obligar al alumno disfémico a leer en voz alta ante la clase, sino que esta actividad se irá introduciendo poco a poco.

4. CONCLUSIÓN

La intervención de los alumnos con alteraciones del habla necesita de la cooperación tanto de la familia como la del centro, para poder ofrecer una respuesta educativa lo más eficaz posible. Además, es necesario tener presente las características individuales de cada alumno, sin etiquetarlo, pues, aunque suelen tener características comunes dentro de una misma alteración, cada uno presenta unos síntomas totalmente particulares.

5. BIBLIOGRAFÍA

5.1. DE AUTOR

Ø GALLARDO Y GALLEGO: “Manual de Logopedia Escolar. Un enfoque práctico”. Ed. Aljibe. Málaga.

Ø ALLER MARTÍNEZ, C y ALLER GARCÍA, C. (1995): “Juegos y Actividades de Lenguaje Oral”. Ed. Marfil. Alcoy (Alicante).

Ø BUSTOS, I. (1983): “Reeducación de los problemas de la voz”. Madrid. CEPE.

Ø PASCUAL, P. (1988): “La dislalia”. Madrid. CEPE.

Ø PEÑA CASANOVA, J. (1990): “Manual de Logopedia”. Barcelona. Masson.

Ø BAGUNYÁ, J y SANGORRÍN, J. (1990): “Disartrias”.

Ø SANTACREN (1985): “Tratamiento conductual de la tartamudez”. Promolibro. Valencia.

Publicado: febrero 24, 2016 por Santiago

Etiquetas: tema 21 pedagogía terapéutica