Tema 24C – Criterios para la elaboración de adaptaciones curriculares para los alumnos y alumnas con autismo o con otras alteraciones graves de la personalidad. Organización de la respuesta educativa.

1. Introducción

La personalidad es un conjunto de rasgos:

– Físicos: estatura, peso.

– Sociales: habilidades sociales.

– Cognitivos: cada sujeto tienen un ritmo y unas estrategias en el procesamiento de la información.

– Afectivo-sociales: timidez, espontaneidad, extroversión o introversión.

En la formación de estos rasgos influyen tanto factores externos como internos, que pueden provocar alteraciones en la personalidad. De tal forma que podemos encontrarnos con alteraciones que hacen referencia a:

a. Agresividad, aislamiento y psicosis: entendiéndolas como unas alteraciones de la personalidad que se manifiestan por ansiedad, irritación, lenguaje regresivo, tanto expresivo como comprensivo, pero no se presentan dificultades a la hora de relacionarse.

b. Esquizofrenia infantil. Que se caracteriza como trastorno de la personalidad que aparece alrededor de los 6 años, y presenta rituales compulsivos, fobias, ansiedad extrema y varían entre la hiperactividad y la hipoactividad.

Existen determinadas alteraciones que dificultan el desarrollo de la personalidad, estas alteraciones hacen referencia a:

– Dificultades a en el establecimiento de relaciones : a nivel lingüístico-oral y a nivel lingüístico-corporal.

– Dificultadas en el establecimiento de relaciones de cooperación social.

– Dificultades para diferenciar la apariencia y la realidad.

– Dificultades en el control emocional.

Nos encontramos con alumnos que debido a estas dificultades presentan alteraciones comportamentales. Éstas hacen que los alumnos presenten déficits a la hora de establecer relaciones interpersonales. Estos alumnos se caracterizan por:

  1. Una incapacidad para establecer relaciones con otra personas.
  2. Aislamiento exterior.
  3. Preocupación constante por no variar el entorno.

En estos casos se habla, según Leo Kanner, de alumnos que presentan autismo. En ningún caso se consideran personas con autismo aquellos sujetos que presentan retraso en el lenguaje, psicosis, oligofrenia o déficit cognitivo.

Causas:

En la actualidad se desconocen las condiciones de comienzo del autismo, por lo que han proliferado teorías sin llegar a aportar ninguna hasta el momento pruebas concluyentes.

1. Teorías ambientalistas-afectivas: defiende que los niños autistas son normales son normales en el momento del nacimiento, pero que su desarrollo emocional se ve perturbado por anómalas pautas educativas. Los factores familiares que apuntan como génesis del autismo serían un intenso estrés temprano, sucesos traumáticos, personalidad anómala de los padres, clase social de la familia, interacciones anómalas padres-hijos.

2. Teorías biológicas: señalan una probable causa física u orgánica del autismo. Se establecen 5 grandes bloques según las causas:

– Anomalías genéticas en los autistas.

– Anomalías bioquímicas: por un aumento de la serotonina de las plaquetas, por un aumento del ácido úrico, por un aumento de los niveles de zinc.

– Anomalías neurofisiológicas: hacen referencia a estados de sueño y vigilia inadecuadas, a falta de emisión de respuestas ante estímulos.

– Disfunción cerebral del hemisferio izquierdo.

– Hipótesis vírica-agentes infecciosos.

Tipos:

El grado de afectación variará en cuanto al aislamiento, mayor o menor rechazo a las interacciones con el medio. El autismo se caracteriza por una alteración en las interacciones sociales. Esa alteración afecta:

1. Al desarrollo lingüístico, al no tener necesidad de establecer comunicaciones ni necesidad de expresar sentimientos y emociones.

2. Al desarrollo cognitivo, porque al no interesarse por el entorno, tampoco le interesa interpretarlo ni actuar en él.

3. Al desarrollo psicomotor, en la medida en que estos sujetos se preocupan por la invariabilidad del entorno y no desarrollan su autonomía.

4. Al desarrollo afectivo-social, esta alteración en las interacciones provoca en los sujetos la no adquisición de destrezas y hábitos sociales, así como la ausencia de autoconcepto y autoestima dando lugar a manifestaciones comportamentales inadecuadas, aunque sí presentan apego a objetos que le dan seguridad.

Los déficits asociados al autismo son:

a. Cognitivo

Se habla del autista con déficit cognitivo, no entendiéndose éste como deficiencia mental sino como desinterés acerca del entorno que le rodea, y por lo tanto incapaz de procesar la información que a él llega y emitir respuestas adecuadas.

En cuanto a aspectos cognitivos, señalar que suelen tener desarrolladas las destrezas manipulativas, pero no como una destreza que conlleva la creación de una producción nueva (creatividad), sino destrezas manipulativas entendidas como conductas rituales.

Se destaca el hecho de que no perciben los estímulos como formando totalidades significativas, de que no integran la información que les llega a través de los diferentes canales, de no destacar la información relevante, de extraer reglas que rigen la información, de interpretar la conducta de los demás, integrando distintos tipos de informaciones.

b. De tipo sensorial

El autismo se asocia a déficits de tipo sensorial, ya que son sujetos que parecen que no tienen reconocimiento visual; que son sordos para algunos sonidos y aunque tengan especial sensibilidad para otros; que manifiestan insensibilidad al dolor o hipersensibilidad; que son indiferentes al sabor de las comidas y de los olores.

Realmente no manifiestan estas alteraciones en las sensaciones, lo que no les interesa es establecer una interacción social, ya que poseen una capacidad nula de empatía y de apreciación de claves socioemocionales.

c. Lingüístico

Se asocia el autismo también a déficits lingüísticos y presentan un trastorno del lenguaje receptivo, es decir, una alteración en la comprensión y expresión socioemocional, presentando una incapacidad de comunicación continua.

Poseen también un trastorno del lenguaje expresivo, caracterizado por el mutismo, por entonaciones entrecortadas o torpeza en la comunicación verbal. En las funciones conversacionales no emplean adecuadamente los gestos, expresiones faciales, sonrisas, contacto ocular, para asegurar la atención y comprensión del interlocutor, establecer turnos, o dar muestras de asentimiento, incomprensión.

Los niños autistas presentan serias dificultades para la adquisición de la función declarativa, cuya finalidad es estrictamente comunicativa, es de compartir una experiencia, p.ej. “mira, mamá, ¡la luna!”.

Además de la ecolalia (repetición total o parcial del habla de los demás), existe la presencia de déficits lingüísticos como el uso inadecuado de los pronombres personales, de los tiempos verbales, de los verbos, de los determinantes, de las preposiciones y de las conjunciones.

d. Motórico

Se asocia también a los sujetos con autismo una serie de características motóricas que hacen referencia a torpezas motrices, estereotipias, conductas rituales, falta de coordinación óculo-manual y desorientación espacial y temporal.

La marcha aparecen balanceos frecuentes del cuerpo hacia delante y detrás o existe la ausencia de balanceos alternados de los brazos, también es característico que caminen de puntillas, que corran continuamente, que salten sobre el lugar donde se encuentran o los saltos a gran altura sin tener la menor preparación muscular.

La motricidad fina carece de eficacia de manera que pueden pasarse mucho tiempo manipulando objetos pequeños sin que tenga una finalidad real. La prensión no es tan buena ya que el niño autista no suele coger los objetos con toda la mano sino solo con la extremidad de los dedos.

Estas manifestaciones se observan debido a la ausencia de interés de éstos sujetos por observar, explorar, manipular y experimentar con su entorno.

Los autistas necesitan para una adecuada atención en el centro educativo un sistema de comunicación y la presentación de muchos estímulos. Los recursos de los que se dispone para atender dichas necesidades son el profesor de Audición y Lenguaje para el desarrollo de la capacidad lingüística, y la presentación de estímulos a través de objetos sonoros, luminosos, con comida, con contacto físico (haciendo lo que él hace para que vea que estás a su altura). Los profesionales que se encargarán de aportarle esas experiencias serán el profesor de Pedagogía Terapéutica y el profesor tutor.

2. Atención de estos alumnos desde el sistema educativo

La atención que se les presta a los alumnos que presentan alteraciones de la personalidad una vez que se escolarizan en un centro, vendrá dada por la identificación de sus n.e.e. Identificación que supone, evaluar y determinar qué características presenta el alumno a nivel de desarrollo madurativo y qué necesidades presentan en función de su déficit.

Esta evaluación que se realiza, supone una intervención por parte de los equipos de apoyo. La información se completa con las aportaciones que la familia hace referida al grado de autonomía, relaciones y pautas educativas.

Para poder ajustar la oferta educativa a dichos alumnos, se partirá de la información de la familia y del E.O.E. que servirá para la posterior intervención, y versará sobre: dificultad o no de tipo sensorial, dificultades en la percepción, atención, memoria y procesos de razonamiento, posibilidades de desplazamiento, control postural, capacidad manipulativa y movilidad. Información sobre sistemas de comunicación que emplean, información sobre el grado de integración social, aspectos relacionados con la autoestima y el autoconcepto.

Con estos datos se podrá plantear una actuación encaminada a cubrir las necesidades que presentan y a ofrecerle experiencias que enriquezcan su desarrollo y que favorezcan el desarrollo de futuros aprendizajes tanto fuera como dentro del contexto escolar.

La evaluación que se realiza recoge también el nivel de competencia curricular del alumno, el estilo de aprendizaje de éste y la motivación que tiene. Así como una evaluación del contexto escolar donde se va a desarrollar las actividades, con objeto de prever qué recursos tanto materiales como humanos hemos de ofrecerle al alumno, para que pueda seguir el currículum ordinario.

Desde el P.C. se contemplará la atención a estos niños ya que los P.C. contemplan una adaptación del currículum encaminado a la formación integral de los alumnos.

En el P.C.C., y dentro de los criterios de evaluación y dentro de la metodología, se contemplará las medidas para atender a la diversidad, estableciendo los criterios para las adaptaciones curriculares para los alumnos con n.e.e.

En este caso, las A.C.I. harán referencia a la introducción de contenidos, objetivos y criterios de evaluación sobre habilidades y relaciones sociales, aprendizajes de respuestas socialmente aceptables y entrenamiento de respuestas adaptativas, eliminando contenidos y criterios de evaluación que puedan interferir negativamente en el desarrollo integral de los niños.

La eliminación de objetivos, contenidos y criterios de evaluación que el alumno no va a poder superar o no son convenientes por interferir negativamente en su proceso de enseñanza-aprendizaje. La eliminación puede ser una forma de temporalización, ya que eliminamos ahora para retomarlos en un curso o ciclo superiores, cuando los contenidos básicos hayan sido adquiridos

Metodología:

Con respecto a la metodología señalar, que aunque el objetivo que se pretende desarrollar con estos niños hace referencia al establecimiento de relaciones sociales, éste no se llevará a cabo si no se le proporcionan situaciones adecuadas a las características que presentan. La reducción de las conductas estereotipadas puede lograrse con la introducción de conductas alternativas o de actividades que son incompatibles y que compitan con las estereotipias. Se utilizarán:

1. Técnicas de expresión corporal: mímica, danza, baile.

2. Técnicas de expresión plástica: pintura, recortado, modelado.

3. Técnicas de expresión musical: cantar y percibir sonidos musicales.

4. Técnicas dramáticas.

Actividades:

– Necesitará la introducción de actividades individuales alternativas o complementarias para conseguir objetivos comunes al grupo de referencia. Lo importante es establecer una estructura de colaboración para que el alumno, a partir de un contenido común, saque el mayor partido posible en las actividades que sean necesarias.

– Se eliminarán las actividades en las que el niño no tenga éxito, ya que siempre tiene que estar motivado.

– La organización de actividades en gran grupo debe garantizar que forme parte activa del mismo, siempre que sean actividades de su interés y en el caso de que no lo sean, introducir algún aspecto que pueda motivarlo.

Organización del espacio y del tiempo:

– El espacio debe estar organizado, estable, con buena iluminación, con materiales polivalentes en un número no excesivo.

– El tiempo en la ejecución de actividades posee un carácter flexible, respetando, en todo momento, las necesidades del niño y estará en función de él.

Recursos humanos:

Precisará de ayudas de tipo personal como son el profesor de A. y L., el profesor de P.T., el tutor, el educador y la familia. La intervención de los profesionales debe hacerse dentro de la dinámica del aula, nunca reducida a un tratamiento individualizado, y al margen de los procesos de enseñanza-aprendizaje del aula.

3. Actuación del profesor de P.T.

La actuación, desde el ámbito educativo, del profesor de P.T. con los alumnos con alteraciones de la personalidad, estará centrada en favorecer:

1. El desarrollo del conocimiento social y las destrezas de comunicación social.

2. El desarrollo de la capacidad de autorregulación social en el alumno, de ahí que se trabaje con ellos el entrenamiento de reglas básicas de conducta en rutinas sociales.

3. El desarrollo de claves socioemocionales, con el entrenamiento en estrategias de respuestas ente una situación de toma de decisiones e iniciativas, con el entrenamiento de conductas de ayudas para solicitar información y de reconocimiento.

El profesor de P.T. trabajará:

1. Los aspectos relacionados con la percepción, ya que a estos sujetos le atrae un determinado detalle de la percepción, percepción selectiva.

2. La atención ya que poseen una atención selectiva.

3. La memoria, estos sujetos son capaces de identificar objetos conocidos.

4. La motivación ya que hay determinados actividades que son sus preferidas.

5. La imitación como forma de enriquecer su repertorio conductual.

6. La iniciativa para fragmentar actividades en pasos.

7. La generalización, implicando a la familia en las actividades que se desarrolla.

Para trabajar cualquier tipo de actividad con estos sujetos se partirá de una metodología en la que se utilizan sistemas alternativos de comunicación, que partan de las características propias de los niños, para promover la comunicación . Un programa ha utilizar sería el TECCH.

– La metodología a seguir en el desarrollo de estas actividades será:

1. Atraer la atención antes que pedirle que ejecute una tarea.

2. Se le estimula con objetos, actividades y situaciones.

3. Instrucciones claras y concisas.

4. Exagerar lo relevante.

5. Adaptarse siempre a la competencia del niño.

Para trabajar con estos niños es necesario ofrecerle un ambiente muy estructurado para que pueda anticipar la conducta que tienen que realizar, es decir, que pueda prever qué hacer y cómo, eliminando barreras (de tipo cognitivo), que le impidan comprender su entorno. El ambiente educativo debe definirse por una situación de enseñanza-aprendizaje estructurada como una situación en la que el entorno del niño está limitado, planificado y organizado y en la que se le hace ver claramente lo que se espera de él.

En la educación del niño autista es necesario utilizar, en la medida de lo posible, un modelo de aprendizaje sin error (en lugar de ensayo y error). La tendencia de los niños autistas a responder de una manera adversa al fallo, retirándose a una respuesta repetitiva y estereotipada, hace necesario organizar la tarea de aprendizaje poniendo todo énfasis en el éxito, partiendo de las tareas en las que el niño pueda resolver y dividiendo las tareas en pequeños pasos.

Para ello es necesario adaptar los objetivos al nivel evolutivo del niño, asegurar la adquisición previa de los requisitos de la conducta objetivo, convertir los objetivos educativos en pequeños objetivos, emplear las ayudas pertinentes (sólo las estrictamente necesarias para evitar los problemas relacionados con la hiperselectividad estimular), una presentación clara de estímulos discriminativos y la neutralización de los irrelevantes, evitar factores de distracción y ambigüedad y mantener motivado al niño mediante reforzadores poderosos

Señalar, que para trabajar con estos niños, la elección sobre qué tipo de actividades hacer con ellos, viene dada por:

1º – Las características del niño.

2º – Las habilidades que se requieren en el medio donde se desenvuelve el niño.

3º – Las habilidades que le van a ayudar a llevar una vida de manera independiente.

4º – Habilidades que le facilitan una vida lo más semejante posible al resto de personas.

(El trabajar así hace referencia a la validez ecológica, normalizadora y educativa).

Publicado: julio 13, 2017 por Laura Gonzalez

Etiquetas: tema 24 pedagogía terapéutica