Tema 20 – Organización de grupos y tareas. La planificación de actividades de enseñanza y aprendizaje en el área de Educación Física: modelos de sesión.

1. INTRODUCCIÓN

Una de las peculiaridades del área de EF radica en el hecho de que los aprendizajes, tienen lugar en espacios y condiciones distintas, a las de los demás aprendizajes escolares. Esto implica que los aspectos organizativos tengan una mayor importancia en la consecución de los objetivos.

Variables como la estructuración de los grupos, la situación y desplazamientos de éstos y del profesor o la alternancia entre periodos de actividad y reposo, influirán definitivamente en la organización de las sesiones y favorecerán el logro de los objetivos.

La organización y programación del proceso educativo, por tanto, resulta fundamental. Actualmente la LOE establece el currículo prescriptivo, así como los mecanismos necesarios para ir concretándose, aproximándose de forma específica a cada contexto y alumno/a. Se trata de regular el proceso, aún respetando la libertad de cátedra, para que se reduzca al mínimo la improvisación docente, pues no es beneficiosa si se aplica como rutina. Es un recurso, no un planteamiento.

2. ORGANIZACIÓN DE GRUPOS Y TARÉAS

(a) Fundamentación de la organización de grupos

De acuerdo con el marco establecido en el sistema educativo, la organización escolar se caracteriza por los siguientes principios:

• Apertura al medio: reconociéndolo como elemento que otorga sentido al proceso, puesto que no existe educación como tal que esté aislada del medio.

• Participación: entendiendo el aula como un elemento que interactúa con el resto del centro, padres, etc. No es un núcleo aislado.

• Flexibilidad: en la organización de grupos, espacios, tiempos, etc.

• Autonomía: de los centros y de los docentes, para organizar la actividad educativa.

• Coordinación: entre equipo docente, familia y autoridades educativas.

Estos principios organizativos deberán ser recogidos por el centro, materializándose por medio de los profesores y con la participación de los propios alumnos (según su nivel y capacidad para contribuir).

Actualmente, se pueden identificar dos grandes pilares que presiden la organización de grupos: heterogeneidad y flexibilidad. Tradicionalmente se han usado criterios de agrupamiento homogéneos, basándose en el sexo, el cociente intelectual, nivel madurativo, etc. Hoy, el sistema educativo aboga por criterios heterogéneos, pues se piensa que la pluralidad enriquece. Sólo se admite cierto grado de homogeneidad (relativa) en la edad.

Respecto a la flexibilidad, se utilizarán diversas fórmulas de agrupamiento según las situaciones educativas, refiriéndose tanto al número y tipo de alumnos que lo forman, como al espacio y a la distribución.

Por otro lado, los beneficios de las agrupaciones, de la interacción entre el alumnado y con el profesorado, se manifiestan en torno a:

• Socialización: se aprenden roles y normas, pautas de comportamiento comunicativo, habilidades, etc.

• Adquisición de competencias sociales: las relaciones con los demás evitarán el aislamiento social y el excesivo individualismo.

• Control de impulsos agresivos: jugando aprenden a controlarse, modulando su conducta y por tanto, a la larga, su carácter.

• Relativización de los puntos de vista: comprendiendo el punto de vista del otro, mejorarán el suyo propio.

• Incremento de las aspiraciones: en tanto sus amigos consigan logros, dándole importancia relativa al éxito. Debe esforzarse para mejorar, respecto a sí mismo, pero ver que otros lo logran, puede motivarle.

(b) Tipos de grupos

La cantidad y variedad de agrupaciones que se pueden hacer es enorme. Debido a esto, tendré en cuenta una serie de parámetros para clasificar, en diversos tipos, pudiendo existir, como ya digo muchos más.

i. En función del TAMAÑO

A. Gran grupo: es el grupo-clase. Suele utilizarse con carácter propositivo (al inicio) o conclusivo (al final); son juegos de capturas, cooperativos, etc.

B. Grupos coloquiales: +- 10 alumnos. Contribuyen a conocer las características de otros, tanto motrices como psicológicas, a través de sus opiniones y actuaciones. Se debe considerar el momento evolutivo, pues condicionará el grade de intervención que tenga que hacer el docente, para que pueda desarrollarse en armonía sin que surjan conflictos de personalidades.

C. Equipos de trabajo: 2-6/7. normalmente, aplicables a contenidos procedimentales así como hábitos y valores. Sirven en nuestro área, principalmente, para elaborar grupos de nivel/interés o establecer una actividad relativamente competitiva.

D. Trabajo individual: permite la reflexión y trabajo autónomo. En EF suelen usarse situaciones de exploración, o ante nuevos contenidos, como por ejemplo, trabajo de equilibrio o iniciación deportiva.

ii. En función de la DURACIÓN

A. Larga: suelen abarcar hasta un curso escolar. A lo largo del año, se establecen relaciones positivas entre los miembros de un mismo grupo. Sin embargo, se pierde relación con el resto de la clase. Con este tipo de organización se gana tiempo en cada sesión, pues ya saben, de antemano, cómo y con quién se tienen que colocar.

B. Media: trimestre o UD. es bastante recomendable, puesto que tiene el aspecto positivo de la organización prefijada, además de posibilitar, al ir modificándolos, las relaciones entre todos.

C. Corta: sesión o actividades. Este tipo de agrupación permite que las relaciones entre todos los miembros de la clase sean frecuentes, por lo que se logran objetivos socio-afectivos. Como inconveniente, señalar que se pierde tiempo en su elaboración, si se prepara in situ.

iii. En función de QUIÉN hace los grupos

A. Alumnado: el maestro cede la función organizativa de los grupos a los propios alumnos. Éstos dispondrán los grupos según sus intereses, pero siguiendo las pautas numéricas o posicionales que dicte el docente. Éste intervendrá en caso de no organizarse correctamente, o aparezca algún tipo de conducta no deseable. Como aspectos negativos, señalar que se pierde tiempo y pueden darse exclusiones. Por otro lado, se tiene en cuenta sus propios intereses.

B. Docente: realiza el grupo según los intereses que mejor puedan adaptarse a la consecución del objetivo en concreto. Es decir, en algunas ocasiones se realizarán grupos homogéneos, pues se pretende agrupar a alumnos/as con nivel similar; o grupos heterogéneos, si se pretende que todos los grupos tengan posibilidades parecidas en una actividad competitiva. El grupo entonces, nos permite desarrollar el contenido/objetivo que se pretende. Este tipo de organización es más rápido, pero no tiene en cuenta los intereses de los alumnos.

(c) Consideraciones en la organización de grupos y tareas.

i. Grupos.

Al realizar las tareas en grupo, se ha de tener en cuenta los contenidos a desarrollar y los recursos disponibles. Dependiendo de lo que pretendemos conseguir, estableceremos un tipo de grupo u otro. Al agrupar a los alumnos, se gana tiempo en la preparación de la actividad. Se mejoran las relaciones entre sus miembros, aunque si son excesivamente estables, se pierde relación con el resto. A la hora de realizar grupos, también hay que tener en cuenta el número y tipo de integrantes.

Lo aconsejable es establecer grupos de duración media (no se pierde tiempo y se relacionan con todos) y mezclando los intereses del docente (alcanzar objetivos) con los intereses del alumnado (interactuar con sus amigos).

ii. Tiempo

Es uno de los factores más importantes ya que, si el tiempo es insuficiente, la mejora va a ser poco significativa o, directamente, no se va a producir.

A la hora de organizar una sesión hemos de tener en cuenta:

• Actividades que se realizan antes y después de la sesión: como cambiarse, ducharse, desplazarse, colocar material, etc.

• Actividad del alumno/a: si no participa, no aprende. Por lo tanto, es necesario que se eliminen los comportamientos pasivos y dotar de significación a los tiempos muertos. Debemos tener en cuenta que, si no participa, puede que se deba a una falta de motivación. Por eso debemos motivarle y animarle para que se muestre activo y aproveche la tarea de aprendizaje.

• Actividad del docente: debemos dedicar un tiempo para la colocación del material, para hablar y explicar. Pasar lista.

iii. Espacio

A la hora de programar las actividades, también se ha de tener en cuenta el espacio del que disponemos. En centros grandes, como normalmente el espacio será amplio, no tendremos demasiados problemas. Sin embargo, en centros más pequeños, puede que no dispongamos de mucho espacio, por lo que debemos organizarlo de tal manera que se aproveche al máximo. La organización de los materiales y de los alumnos depende del contenido, de la tarea del espacio y de la concepción educativa que se tenga. Así podemos encontrar:

• Disposiciones Geométricas: es decir, la clase se situará formando figuras como cuadrados o círculos, o bien formando filas o columnas. Es propia de métodos directivos.

• Disposiciones Condicionadas: lo que importa es que haya espacio suficiente para cada tarea y que ésta se pueda llevar a cabo, sin que importe tanto la forma. Es importante respetar las zonas de los demás. Un ejemplo serían los circuitos.

• Disposiciones Libres: los alumnos se mueven libremente por el espacio. Es propia de metodologías menos directivas.

Se ha de organizar todo de la mejor manera posible, de modo que podamos aprovechar al máximo los tiempos y los espacios.

iv. Tareas

Las tareas no se pueden realizar de manera improvisada. Si tenemos programado el desarrollo de las sesiones, más fácilmente podrán, nuestros alumnos/as alcanzar todos sus objetivos. Una vez aclarado esto, todo profesional de la EF debe saber que, a la hora de programar las actividades, hay que tener en cuenta algunos factores:

A. Factor técnico: todas las tareas que propongamos a nuestro alumnado, deben tener como objetivo la mejora de cualidades y habilidades, siguiendo una progresión planificada; es decir, la mejora, en líneas generales de la conducta motriz, pero implicando a las demás dimensiones (cognitiva, afectivo-social).

B. Factor fisiológico: toda actividad requiere un esfuerzo físico. Por lo tanto, es de vital importancia el conocer qué efectos va a provocar dicha actividad en el organismo del individuo. Se han de plantear actividades acordes con la edad biológica de nuestros alumno/as, conociendo sus peculiaridades individuales.

C. Factor psicológico: para realizar cualquier tarea eficazmente, es de suma importancia que estén motivados. Es fundamental para que participen activamente. Es necesario plantear juegos y actividades que les diviertan, pues si algo no les gusta, pierden enseguida el interés.

En este sentido, en el área de EF contamos con cierta ventaja respecto a otras áreas, pues nuestro alumnado llega muy motivado, en lineas generales. Es nuestra misión prolongar dicha motivación o fomentarla en caso de no tenerla. Al principio, como ya he dicho y en la fase que corresponde al calentamiento, la motivación es innata. Ahora bien, debemos reorientar el ímpetu para que se centren en los contenidos. A medida que pasa la sesión, parte principal, más necesaria se hace la motivación por nuestra parte. Las actividades y juegos deben ser atractivos a sus ojos, para que sigan con la atención.

Además de la motivación, tenemos que tener en cuenta a los otros factores citados. Éstos se relacionan entre si, por lo que deben ser tenidos en cuenta de manera conjunta.

v. Metodologías

La metodología resulta determinante en la organización de los grupos y tareas. En la práctica, aquí metodología se relaciona con estilo de enseñanza, pudiendo señalar como los más aplicables a la EF en EP:

A. Mando directo: con espacios geométricos, el docente define todo. Existe un nivel organizativo alto. Suelen ser actividades en gran grupo o individual pero dirigido.

B. Asignación de tareas: los alumnos van realizando las tareas con menor rigidez. Los espacios son condicionados y se desarrollan de manera individual o grupo de trabajo.

C. Grupos de nivel/interés: en función de la capacidad/gustos y amistades. Espacios separados entre grupos.

D. Enseñanza recíproca: en parejas, con espacio condicionado.

E. Descubrimiento guiado: tras informarse, van organizado y realizando la tarea propuesta. Espacio más o menos libre. Individual o grupo de trabajo.

F. Resolución de problemas: nivel organizativo bajo, el alumnado decido cómo actuar. Individual o grupo de trabajo.

G. Libre exploración: aún siendo libre, es necesario respetar unas pautas organizativas para no perjudicar a otros.

3. PLANIFICACIÓN DE ACTIVIDADES DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE EN EF

El modelo curricular vigente en España viene determinado por la LOE y los diversos decretos que la desarrollar. Plantea una distribución nueva de la asignación de competencias y responsabilidades en el proceso de elaboración, desarrollo y control del proceso educativo. Se concede mayor protagonismo a centros y profesores en la configuración de elementos que habrán de llegar a la clase.

(a) Niveles de desarrollo del currículo

Estos niveles se refieren a la configuración gradual del currículo desde la administración educativa, hasta el aula.

i. 1º Nivel: currículo oficial LOE y el Decreto de mínimos, aprobado por el MEC y las CCAA.

ii. 2º Nivel: Proyecto educativo de centro. Los centros concretan y contextualizan el currículo base según su realidad. Engloba diversos documentos, como el proyecto curricular de centro, las programaciones de ciclo y etapa, el ROC.

iii. 3º Nivel: Programación didáctica anual. Los docentes personalizan el currículo para atender las necesidades de un grupo de alumnos/as.

Dentro de este nivel encontramos nuevas concreciones, diferenciándo entre programación de aula, unidades didácticas y dentro de ésta, las propias sesiones desarrolladas.

A. Programación de aula: referida a un curso (aunque también podría ser de ciclo). Ha de contar con una contextualización del aula, los objetivos a conseguir, los contenidos a desarrollar secuenciados en UD, la metodología, criterios de evaluación, recursos, atención a la diversidad, etc. Tiene un propósito de previsión y determinación de una panorámica general. Es un medio eficaz para transmitir sus intenciones educativas al centro, inspectores, etc.

B. Unidades Didácticas: integradas en la programación de aula, aunque de forma básica y esquemática. En ellas se agrupan contenidos comunes. Se desarrollan en periodos cortos, detellando los contenidos y objetivos. En las unidades se establecen las experiencias de enseñanza-aprendizaje (no sólo líneas de actividad). Se da por otro lado, prácticamente, una identificación entre objetivos y criterios de evaluación.

• Sesiones: concreción hecha en la UD, que explica qué contenidos, tareas y como van a desarrollarse en la práctica. Se establecen actuaciones concretas en cuanto al tratamiento de la diversidad, a la organización de grupos, materiales, tiempos, espacios, etc.

(b) Criterios de selección de las actividades

La didáctica tradicional se ha orientado en torno a las actividades. Son las experiencias de enseñanza-aprendizaje gracias a las cuales, nuestro alumnado va a desarrollar los contenidos y ésto, va a permitirle alcanzar los objetivos. Ahora bien, las tareas que planteemos no sirven a todos por igual. Florence establece cinco criterios para que la tarea motriz sea significativa:

i. Dinamismo: que implique movimientos, a poder ser amplios. Las partes estáticas o tiempos muertos deben ser breves.

ii. Originalidad: provocando curiosidad en el alumnado. Siempre deben motivar.

iii. Carga: que tengan la sensación de que requiere un esfuerzo para realizarla. Que sea un reto.

iv. Apertura: ofreciendo diversas posibilidades de actuación, amoldándose a la diversidad.

v. Sentido: relacionada con los objetivos o intenciones establecidos en la programación anual, dentro del marco que establece el proyecto educativo del centro.

Por todo ello, además de los principios organizativos, mencionados anteriormente, es preciso tener en cuenta su valor formativo.

(c) Tipos de actividades

Según el sentido que tienen para el docente en cada momento:

i. Introducción: su misión es motivar y preparar al organismo para los ejercicios y actividades posteriores.

ii. Conocimientos previos: para conocer conceptos o capacidades previas respecto a los contenidos a tratar.

iii. Desarrollo del contenido: que permitirá alcanzar los objetivos establecidos.

iv. Ampliación: sirven para tratar aspectos prescindibles, una vez han alcanzado los mínimos. Aquellos alumnos/as que lleguen antes, pueden colaborar con otros, así se les implica también a nivel cognitivo y social.

v. Evaluación: actividades que sirven para complementar la información que pueda tener el docente del día a día.

vi. Recuperación: para los alumnos que no han alcanzado los conocimientos trabajados.

Como conclusión a este apartado, me gustaría aclarar que como docentes, a la hora de plantear actividades de enseñanza-aprendizaje, debemos tener dos referentes que hemos de integrar: el currículo oficial y las características de nuestro alumnado. A partir de ahí, existen otros condicionantes secundarios que se han de supeditar a estos dos principales.

4. MODELOS DE SESIÓN

(a) Aproximación histórica

A lo largo de la historia de la disciplina, del mismo modo que han existido diferentes modos de entender la EF, han existido otros tantos modos de estructurar su puesta en práctica.

Durante el siglo XIX y la primera mitad del XX, encontramos modelos basado en un tema o en un esquema de sesión. Los más representativos son:

A. Sueco: ejercicios en filas. Preparatorios, de fuerza, de equilibrio, musculares y finales.

B. Alemán: desarrollo general, aparatos, juegos populares y finales.

C. Francés: movimientos segmentarios. Equilibrios, carreras, saltos y respiración. El modelo de Hebert consistía en “ola” que era un ejercicio intenso y “contra ola” más suave, en una sucesión de ambos.

D. Bode y Medau proponían sesiones con un trabajo específico de uno o varios temas ordenados en su desarrollo.

ii. Modelos actuales

A. Le Boulch: modelo psicocinético. Propone diferenciar entre sesiones al aire libre, el gimnasio y el aula. Aunque el esquema de sesión es muy parecido entre si. Como pauta general:

• Calentamiento: juegos de locomoción y ritmo. Actividades en gran grupo y con música.

• Percepción: visual, auditiva. Estructuración espacio-temporal.

• Coordinación: global y segmentaria (consideraba sumamente importante la coordinación óculo-manual).

• Recuperación: respiración y relajación.

B. Seuril: propone tres fases

• Activación: juegos de animación y acondicionamiento.

• Actividad: desarrollando los contenidos planteados para esa sesión.

• Teorización: comentando aspectos referidos a la clase, facilitando la interiorización. Es una forma de relacionar Lo dado y Lo nuevo, para fomentar el aprendizaje significativo.

C. Curva de intensidad: teniendo en cuenta la concepción curricular de la EF y sus condiciones de aplicación práctica, dentro del horario escolar; se acepta un esquema de clase que divide en tres fases, las tareas de contenido motor, de acuerdo con la función que éstas desempeñan: Parte inicial o calentamiento; parte principal y parte final o relajación.

Ahora bien, la case debe ser entendida como un todo organizado, que se encamina en su conjunto, a la consecución de los cambios positivos constatables, fijados por los objetivos. De ahí que no podamos centrarnos exclusivamente en la parte motriz. Por eso hemos de ser conscientes que los periodos previos y posteriores. De forma más específica describiré cada una de las partes que proponen autores como Lleixá:

D. Fase Preparatoria:

La acción educativa se inicia mucho antes de que los alumnos/as entren en la instalación específica de EF. Su finalidad es que el alumnado se prepare para las prácticas físicas (traslado, cambiarse de ropa, colocación y transporte del material). Por otro lado, de que puede abarcar varios días, pues podemos requerir del alumnado alguna condición previa (traer cierto material, realizar alguna actividad, etc).

Los docentes debemos ser conscientes de que este periodo es un tiempo invertido en enseñar a comporatarese en cualquier situación. No de forma exclusiva en el horario escolar. Incluso, le es válido para controlar las ausencias, comunicar algún aspecto de la sesión, recordar las normas…Esta fase, no debe exceder de los 5′ aproximadamente. Por lo que es sumamente importante la colaboración del profesor tutor para que estén preparados.

E. Parte Inicial o calentamiento

Pueden diferenciarse, a su vez, dos partes: la presentación de la clase, exponiendo los contenidos a tratar y la puesta en acción progresiva.

La explicación acerca de la actividad física y contenidos que se van a realizar, no debe ser demasiado extensa, pues perderían la motivación que traen a nuestras clases. Debe situarse de modo que todos puedan verle y oírle.

La fase de calentamiento consiste en ir adaptando el organismo a la actividad física, que va a realizar posteriormente. Pueden realizarse ejercicios articulares específicos, tanto estáticos (flexibilidad) como dinámicos; así como juegos de desplazamientos para activar el organismo. Suelen ser actividades de gran grupo.

Toda esta fase acaparará un tiempo de 10′ a 15′ y en ella, hay que saber redirigir el ímpetu que traen a las sesiones de EF, convirtiéndolo en motivación por aprender y mejorar.

F. Parte Principales

En esta parte, se desarrollan los contenidos previstos, por lo tanto, su esquema variará según el contenido que estemos trabajando. En esta fase, deben centrar sus mayores esfuerzos, procurando alcanzar los objetivos propuestos para la sesión.

Al ser un tiempo escaso, el que disponemos para las sesiones de EF, debemos optimizar el tiempo en esta parte de la sesión, sabiendo de antemano cómo vamos a organizar a los alumnos/as, los materiales, los espacios y tareas. Hay diversas formas de hacerlo: grupos de nivel, circuitos, grupo clase, individual, etc.

aproximadamente el tiempo que nos queda para esta parte ronda los 25′-30′, siendo un periodo excesivamente corto para desarrollar los contenidos que permitan alcanzar los objetivos.

G. Parte final o Relajación o Vuelta a la calma

Sirve para que el organismo retome, poco a poco, sus niveles basales. Es un proceso paulatino, no debiendo cesar la actividad de forma brusca. Permite, además que acudan a la siguiente clase más calmados.

Esta fase puede desarrollarse mediante juegos de poca intensidad: respiratorios, posturales, relajación y recogiendo los materiales, comentando el desarrollo de la sesión actual o introduciendo contenidos de la siguiente, etc. Su duración abarca unos 5′-10′, siendo en ocasiones, suprimida por desfases organizativos, que debemos evitar.

H. Fase de Conclusión

Es la fase posterior a la actividad, tiene los mismo objetivos que la fase preparatoria, pero en este caso, para que cambien la mentalidad, de las sesiones de EF a las clases en el aula.

5. CONCLUSIÓN

Todo profesional, sea del campo que sea, sabe que es mejor tener el trabajo planificado. El azar, en ocasiones puede jugar en nuestra contra, si dejamos aspectos en el aire.

La educación es más efectiva si está planificada, de forma concienzuda, teniendo previsto todos los detalles. De este modo no limitaremos las posibilidades de aprendizaje de nuestro alumnado.

Dicha planificación empieza en las administraciones educativas, pero somos nosotros, los docentes, pertenecientes a grupos de trabajo que son los centros, los que debemos concretar dicha planificación, teniendo en cuanta a quién va dirigida. Requiere una profunda reflexión de lo que tenemos y lo que queremos, para conseguir una actuación final, ya en el aula, lógica y coherente.

6. BIBLIOGRAFÍA

• Lleixá. Educación física hoy. Realidad y cambio curricular.

•Sánchez Bañuelos: Bases para una didáctica de la Ef y el deporte. Este texto, dentro de un contexto educativo de talante actual, trata de incorporar a la didáctica específica de la E.F. y el Deporte las aportaciones más fundamentales de la investigación en las áreas del aprendizaje y del desarrollo motor.

•Villada y Vizuete: Fundamentos teórico-didácticos de la EF. En este libro nos muestra la EF como contenido de conocimiento disciplinar. Explica su didáctica, los diferentes aspectos implicados en el desarrollo motor, así como debiera ser el diseño y su integración en el currículo escolar.

Publicado: enero 14, 2016 por Santiago

Etiquetas: tema 20 educación física